10 Preguntas Para Ayudar A Las Personas En El Espectro Autista A Detectar Amistades Falsas

“Crimen de odio” es un término común que se usa para describir el comportamiento físico y verbal abusivo que tiene como objetivo a alguien en base a su género, raza, religión, discapacidad, nacionalidad u orientación sexual. Los niños y jóvenes en el Espectro Autista también corren el riesgo de una manipulación más sutil y tortuosa conocida como “abuso de confianza”, un término relativamente nuevo para describir una amistad falsa para ganar confianza con el objetivo específico de explotación.

En 2015, una organización benéfica de Espectro Autista en el Reino Unido realizó una encuesta que encontró que un gran número de personas habían sido sometidas a abusos de confianza; El 80% de los encuestados mayores de 16 años informaron que habían sido acosados ​​por alguien que pensaban que era su amigo/a. Como las personas en el Espectro Autista comúnmente enfrentan dificultades para hacer amistades, puede ser muy positivo cuando comienzan las relaciones, se mencionan los nombres de otras personas en la conversación y se hacen los arreglos para socializar. La confusión sobre qué es la amistad y cómo se forma, así como la falta de comprensión de las situaciones sociales y las interacciones adecuadas pueden hacer que los niños y jóvenes sean particularmente vulnerables a las estratagemas sin escrúpulos para relacionarse con ellos y asegurar su confianza. Luego, son susceptibles de sufrir abusos que incluyen agresión física y verbal, intimidación, robo e incluso coacción para cometer un delito. Los padres y los profesores deben asumir la obligación de tomar medidas para ayudar a los niños y jóvenes a reconocer y resistirse a ser arrastrados a relaciones abusivas.

Analizar la amistad y su dinámica particular es compleja. Es una parte natural de la vida tener compañía favorecida, dinámicas desiguales en las relaciones y enfrentar el “dar y recibir”. Es un elemento de la amistad tener en cuenta los aspectos del carácter de una persona que nos gustan menos, dar el beneficio de la duda y hacer favores unos a otros.

También puede llevar tiempo que la agenda real se haga evidente, lo que puede significar que la traición puede ser más devastadora para la víctima, ya que es posible que no se hayan dado cuenta de que se han aprovechado de ellos si no reconocen el comportamiento como abuso.

En otras ocasiones, si una persona en el Espectro Autista siente ansiedad por tener amigos, él/ella puede tolerar un comportamiento agresivo y desagradable desde el principio si eso significa que no esté solo/a. La compañía de una persona abusiva nunca debe ser tolerada.

Entonces, ¿cómo podemos ayudar a los niños y jóvenes a distinguir la amistad genuina de las relaciones dañinas y las influencias negativas?

Podemos hacer 10 preguntas para que sirvan de pauta de conversación para establecer si el/la niño o joven está en riesgo de sufrir un abuso de confianza:

  • ¿Tus amigos a veces te hacen enojar?
  • ¿Alguna vez tus amigos te dicen apodos que no te gustan?
  • ¿Alguna vez tus amigos te lastimaron físicamente?
  • ¿Tus amigos te piden dinero pero no te lo devuelven?
  • ¿Tus amigos toman, usan o dañan tus pertenencias?
  • ¿Tus amigos usan tu celular o te piden que uses tu celular para tomar fotografías o enviar mensajes que no deseas enviar?
  • ¿Tus amigos traen a tu casa a otras personas que no conoces o que no invitaste?
  • ¿Tus amigos te animan a hacer cosas que sabes que están en contra de la ley?
  • ¿Tus amigos te presionan para que hagas cosas que te hacen sentir mal?

Hacer estas preguntas o tener que decirle a un/a niño/a o joven que alguien los está utilizando no es un mensaje fácil de transmitir. Puede ser que busquen justificar el comportamiento si están convencidos de que el/la perpetrador/a es su amigo/a y sienten culpa ante la perspectiva de denunciarlo/a. Puede haber sentimientos adicionales de vergüenza y humillación.

Las impactantes cifras relacionadas con el aumento de los abusos de confianza nos obligan a tomar medidas para protegernos contra él sin volvernos cínicos ni infundir desconfianza. Es posible que se puedan formar relaciones genuinas y que las personas puedan entablar amistad con las personas en el Espectro Autista sin una agenda. Los padres y los profesores pueden ver estas relaciones como parte del apoyo social y emocional que se puede brindar a los niños y jóvenes para que puedan distinguir la amistad real de la falsa y disfrutar de amistades positivas y saludables con los demás.

Fuente: Sarginson, C. (2020). Ways to Help Someone With Special Needs Spot a Fake Friendship. Autism Parenting Magazine. Recuperado de (https://www.autismparentingmagazine.com/helping-spotting-fake-friendship/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

¿Por qué Es Imperativo Preguntarle A Los Adolescentes En El Espectro Autista Sobre El Acoso Escolar?

Los adolescentes en el Espectro Autista tienen más probabilidades que sus pares neurotípicos de sufrir acoso escolar. También es más probable que tengan pensamientos y conductas suicidas.

Sabemos que el acoso escolar contribuye al suicidio en adolescentes neurotípicos. Cuando las noticias cubren la trágica historia de un/a adolescente que acaba de quitarse la vida, a menudo se menciona el acoso escolar. Esta evidencia anecdótica está confirmada por las investigaciones: los adolescentes que experimentan acoso escolar tienen entre 1,4 y 10 veces más probabilidades de desarrollar pensamientos o conductas suicidas que sus compañeros que no son acosados..

La mayoría de las veces, tener pensamientos y conductas suicidas va de la mano con una condición psiquiátrica, algo que también es más común entre los adolescentes en el Espectro Autista que entre sus pares neurotípicos. Pero no todas las personas a las que se les diagnostica una condición psiquiátrica experimentan pensamientos o comportamientos suicidas. La mayor incidencia de condiciones psiquiátricas concurrentes en adolescentes en el Espectro Autista puede reflejar una vulnerabilidad biológica subyacente, o el hecho de que están expuestos a más factores estresantes que sus compañeros neurotípicos.

En un nuevo estudio redactado por los investigadores Johnny Downs y Rachel Holden, ellos controlaron la presencia de condiciones psiquiátricas concurrentes y otros posibles factores de riesgo que podrían influir en el suicidio independientemente del acoso escolar. Ellos encontraron que los adolescentes en el Espectro Autista que experimentaron acoso escolar tenían el doble de probabilidades que los que no lo hicieron de desarrollar posteriormente pensamientos y conductas suicidas.

Sus hallazgos subrayan la importancia fundamental de identificar y prevenir el acoso escolar que sufren los adolescentes en el Espectro Autista. El acoso escolar debe verse como un resultado negativo para los adolescentes que viven la condición y no debe aceptarse como algo para lo que no hay solución.

Riesgos Reales

Tras examinar las historias clínicas de 680 adolescentes en el Espectro Autista que habían sido remitidos a una clínica de salud mental en el sur de Londres, Inglaterra, los investigadores se centraron en los adolescentes que no tenían tendencias suicidas en su visita inicial.

En esa primera evaluación, el 30 por ciento de los adolescentes de la muestra informaron haber sido acosados ​​por sus compañeros. Tenían casi el doble de probabilidades que los que no informaron sobre el acoso escolar de tener pensamientos o conductas suicidas durante los próximos cinco años.

Los hallazgos podrían respaldar una serie de teorías causales de suicidio. Una que creyeron que es clínicamente útil es la teoría interpersonal del suicidio, que sugiere que una combinación de tres factores conduce al comportamiento suicida: pertenencia frustrada, “carga percibida” y capacidad adquirida.

La pertenencia es nuestro sentido de que los demás nos aceptan. Tener muchos amigos o una relación de pareja se asocian con tasas más bajas de suicidio. Es fácil comprender cómo el sufrir acoso escolar puede tener un impacto negativo en el sentido de pertenencia. Sufrir acoso escolar también puede exacerbar la “carga percibida”, que es la creencia de que los demás o la sociedad estarían mejor sin ti.

Los adolescentes que sufren acoso escolar también pueden habituarse a experiencias dolorosas y, como resultado, sentir menos miedo a la muerte. Este tipo de desensibilización conduce a una capacidad adquirida para el suicidio, que es necesaria para actuar sobre los pensamientos suicidas.

Una Llamada A La Acción

Según los investigadores, los médicos que ven a los adolescentes en el espectro Autista pueden considerar el acoso escolar como algo tan generalizado que no vale la pena comentarlo.

Es crucial que los médicos se comprometan a combatir esta tendencia y hacer un esfuerzo genuino para preguntar a los adolescentes en el Espectro Autista sobre el acoso escolar. Y cuando un/a adolescente en el Espectro Autista informa sobre acoso a los profesionales de la salud mental, debe tomarse en serio. La investigación sugiere que el acoso escolar no solo contribuye al riesgo de suicidio, sino que también afecta las trayectorias de tratamiento de los adolescentes.

La mayoría de los servicios clínicos incluyen evaluaciones programadas que describen qué información esencial deben recopilar los médicos durante sus sesiones con los adolescentes. También debería agregarse información sobre el acoso escolar a estas evaluaciones. Es posible que algunos adolescentes no se sientan cómodos compartiendo información sobre el acoso con un profesional que acaban de conocer, pero preguntándolo desde el principio, por ejemplo, simplemente preguntando: “¿Sientes que alguien está siendo realmente malo contigo en este momento?” – podemos dejar en claro que es algo apropiado para que hablen con su médico. Cuando la información sobre el acoso es difícil de recopilar directamente del adolescente, los médicos deben consultar a sus familiares o profesores.

Los profesores tienen un papel fundamental que desempeñar. En los entornos escolares, la evidencia sugiere que las intervenciones intensivas contra el acoso escolar en las que los profesores se reúnen con los padres son más efectivas. Los colegios también pueden beneficiarse de las estrategias para frenar el acoso escolar específicas para el Espectro Autista, incluidas las “intervenciones de amistad”, que ayudan a los adolescentes en el Espectro Autista a formar amistades con sus compañeros neurotípicos. Los colegios deben utilizar evaluaciones sólidas para evaluar la efectividad de tales intervenciones e involucrar a los adolescentes en el Espectro Autista en el desarrollo de sus políticas en contra del acoso escolar. Si bien cambiar de colegio debería ser el último recurso, a veces es necesario. Estos movimientos deben planificarse bien con la participación del posible nuevo colegio y el médico. Los colegios normalmente están dispuestas a ayudar temprano; Por lo general, quieren asegurar una transición exitosa para los nuevos alumnos.

Para los adolescentes en el Espectro Autista que permanecen en su colegios o ya se cambiaron a uno nuevo, los médicos y profesores deben enfocarse en crear intervenciones que les permitan desarrollar un sentido de pertenencia e identificar el valor que aportan a las personas que los rodean. De hecho, estos enfoques se pueden aplicar a todos los alumnos como un enfoque universal para prevenir el acoso escolar. Los médicos también necesitan apoyar a los líderes escolares para mantener sus estrategias contra el acoso escolar; siempre debe ser un tema “vivo” dentro de sus colegios locales. Los investigadores afirmaron que los colegios realmente valoran a los médicos locales que brindan consejos a sus líderes escolares, especialmente cuando promueven campañas regulares de concientización sobre las graves consecuencias que el acoso escolar puede tener en la salud mental de los adolescentes y la necesidad de proporcionar enfoques específicos para apoyar a las personas en el espectro Autista.

Además del acoso escolar, el ciberacoso es una preocupación emergente. Se necesita más investigación, ya que existen altas sospechas de que los adolescentes en el Espectro Autista pueden no verse igualmente afectados por todas las formas de acoso escolar. La mayoría de los esfuerzos de prevención del ciberacoso se centran en educar a los adolescentes, a sus profesores y a sus padres para que lo reconozcan y denuncien.

Dadas las graves consecuencias que tiene el acoso escolar en la salud mental, los profesionales de la salud mental deben desempeñar un papel activo en el desarrollo y la evaluación de iniciativas contra el acoso escolar.

Fuente: Downs, J. & Holden, R. (2020). Why it is imperative to ask autistic adolescents about bullying. Spectrum News. Recuperado de (https://www.spectrumnews.org/opinion/viewpoint/why-it-is-imperative-to-ask-autistic-adolescents-about-bullying/?fbclid=IwAR29gvsesw7j-5os31bV6siZY-z-E3daU7G-8oGRNgXogK2ZZGUXjOm2FHQ). Traducido Por Maximiliano Bravo.

Formas Para Proteger A Tu Hijo/a En El Espectro Autista Del Ciberacoso

Muchas personas en el Espectro Autista encuentran difícil la comunicación, lo que a su vez puede generar una gran dependencia del ciberespacio y la comunicación online. Si bien es útil de muchas maneras para conectar a las personas, la Internet puede abrirlas a un mundo donde no hay reglas ni protecciones.

El peligro online más común en estos días es el ciberacoso, que se ha extendido ampliamente a edades cada vez más tempranas. Aquí debemos considerar dos aspectos: en primer lugar, ¿qué es el ciberacoso y, en segundo lugar, por qué las personas en el espectro Autista son más vulnerables?

El ciberacoso es una forma avanzada de acoso tradicional que la mayoría de las personas se han enfrentado hasta cierto punto. Incluye todas las formas de dispositivos digitales y admite la comunicación online a través de las redes sociales, correos electrónicos o mensajes de texto. El ciberacoso se expresa en forma de descubrir, enviar, compartir, publicar, incluso chantajear datos personales falsos y dañinos para avergonzar y humillar a alguien más.

Las personas en el Espectro Autista son presas fáciles en incidentes de ciberacoso, ya que muchos experimentan dificultades de comunicación social y tienen dificultades para identificar señales ocultos no verbales de acoso escolar que incluyen:

  • Identificar y reconocer las intenciones propias y de otras personas.
  • Expresando y detectando emociones y sospechando signos de acoso escolar
  • No ser capaces de lo que está sucediendo y proteger su espacio personal

Todos los padres quieren proteger y evitar que sus hijos sean abusados o humillados, así que aquí hay algunos consejos sobre cómo mantener a tus hijos en el Espectro Autista seguros en el ciberespacio.

I) Compartir y observar, pero no invadir: Tu hijo/a es importante para ti, por lo que deseas supervisar cada paso que da. Muchas personas en el Espectro Autista son conscientes de su propia madurez y se irritan y ansían si no les proporcionan cierto nivel de privacidad. Si tu hijo/a es bueno programando computadores y resolviendo complejos problemas matemáticos, le estarás privando la oportunidad de desarrollar sus talentos si le prohíbes el acceso a una computadora. Este tipo de acciones radicales no funcionarán aquí. Genera confianza y comunícate con tu hijo/a en el mismo idioma.

Las personas en el Espectro Autista tienden a interpretar todo literalmente, por eso los mensajes de extraños pueden distraerlos y potencialmente causarles daño. Sé muy sensible y un buen oyente mientras tu hijo/a habla de lo que quiere hablar. Es un proceso lento y requiere tu paciencia y amor, pero de esta manera será más efectivo que tratar de promover tu tema o iniciar una discusión. Tu hijo/a manejan mejor sus dificultades teniendo un día bien organizado y acciones rutinarias repetitivas si algo interviene, notará cambios en su comportamiento.

II) Manténte siempre atento/a a las interacciones online de tu hijo/a: El ciberespacio ofrece a los padres una amplia gama de dispositivos con aplicaciones desarrolladas para la vigilancia y el cuidado de sus hijos en el Espectro Autista. No puedes mantenerte alerta físicamente y estar con tu hijo/a las 24 horas, los 7 días de la semana. Pero remotamente tú definitivamente puedes hacerlo con tecnologías avanzadas. Primero, consideremos cómo estar siempre al tanto de lo que está sucediendo con tu hijo/a y vigilar sus acciones. Puede configurar cámaras ocultas en su habitación que tienen movimiento, detección de sonido y transmisión en línea a tu teléfono.

También puedes configurar el control parental en cualquier dispositivo que utilice tu hijo/a. Se puede usar para descargas y aprobación, como para verificar el historial de Internet, así como hilos de mensajes y llamadas entrantes. En caso de que sospeches y quieras proteger a tu hijo/a, simplemente ejecuta la búsqueda inversa del número de teléfono. Puedes hacerlo simplemente escribiendo el número en la línea de cualquier buscador y obtener algunas coincidencias. O utilizar potentes plataformas específicas para obtener información más detallada.

Fuente: Malecha, V. (2019). Ways to Protect a Child With Autism From Cyberbullies. Autism Parenting Magazine. Recuperado de (https://www.autismparentingmagazine.com/protect-autism-child-from-cyberbullies/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

¿Qué NO Decir Cuando Tu Hijo/a Está Sufriendo Acoso Escolar?

Escoge tus palabras con cuidado: La respuesta incorrecta podría invalidar el dolor que tu hijo/a está sufriendo.

Cuando los padres descubren que sus hijos están sufriendo acoso escolar, incluso aquellos con las mejores intenciones, pueden manejar mal la situación.

Naturalmente, tú deseas criar a tu hijo/a para que sea fuerte, independiente y resiliente, pero ten cuidado con tus palabras al conversar con tu hijo/a sobre el acoso escolar. Tal vez tu primer instinto sea repetir los consejos que tus propios padres o profesores te dieron cuando eras niño/a. Desafortunadamente, algunos de estos refranes comunes, como “sólo ignóralo” o “sé fuerte” no solo son ineficaces, sino que en realidad podrían empeorar las cosas.

El acoso escolar es un problema generalizado. Está relacionado con problemas de salud mental como depresión, ansiedad y baja autoestima, así como problemas de salud física como dolores de cabeza, dolores de estómago y cambios en los patrones del sueño y alimentación. Los estudiantes que sufren acoso escolar ​​también pueden tener problemas académicos (por ejemplo, malas notas) y son más propensos a faltar a clases.

Con un sólido sistema de apoyo familiar, así como con amigos, profesores u otros administradores escolares, tu hijo/a estará mejor equipado/a para lidiar con el estrés y las emociones dolorosas provocadas por el acoso escolar. Les pedimos a los expertos que revelaran las peores cosas que los padres pueden decir a sus hijos que están sufriendo acoso escolar y qué decir en su lugar.

I) Sólo ignóralo/a“: Si simplemente poner la otra mejilla fuera suficiente para que un matón dejara de molestar a tu hijo/a, probablemente no estarías teniendo esta conversación con él/ella. Evitar la situación y esperar que desaparezca por sí sola es una ilusión y no valida sus problemas reales.

Este es un consejo que ha existido por generaciones, por lo que los padres probablemente lo escucharon en algún momento durante su juventud“, dijo Katie Hurley, trabajadora social clínica autorizada y autora de “No Más Chicas Pesadas: El Secreto Para Criar Chicas Fuertes, Seguras y Compasivas”. “Cuando los padres dicen esto, los niños se sienten desestimados y aislados. Es excepcionalmente difícil ignorar a un matón, y decirle a los niños que lo hagan solo hace que los niños se sientan aún más solos en el mundo“.

Dicho esto, está bien alentar a tu hijo/a a encontrar formas de minimizar el contacto con el matón, pero no es una solución a largo plazo para el problema, dijo la experta en crianza Barbara Coloroso.

Evitar es difícil; ignorar es casi imposible“, dijo Coloroso, autora de “El Matón, La Víctima Y El Espectador”. “Al tratar de ignorar las implacables burlas y agresiones, es probable que tu hijo/a comience a internalizar los mensajes de quienes los están atacando,” soy tonto/a, soy estúpido/a, soy un/a bueno/a para nada“.

II) “Sé Fuerte.“: Este consejo, junto con “actúa como un hombre”, a menudo está dirigido a niños pequeños, perpetuando una cultura de masculinidad tóxica, en la que se alienta a los niños a suprimir sus miedos y otros sentimientos difíciles.

No solo este tipo de lenguaje promueve la violencia, sino que descarta por completo la profunda vida emocional de los niños“, dijo Hurley. “Enseña a los niños a reprimir sus sentimientos, lo que puede provocar ansiedad y/o depresión“.

III) “Estás siendo dramático/a“: Aunque podría aplicarse a los niños de cualquier género, las niñas suelen estar en el extremo receptor de este tipo de comentarios. No es fácil para los niños hablar con sus padres sobre el acoso escolar. Cuando los trates de histéricos o exageradores, estarán menos inclinados a presentarte estos problemas en el futuro.

Encuentro que muchas niñas no piden ayuda porque les preocupa que las vean como débiles e incapaces de manejar sus problemas sociales, o que las etiqueten como problemáticas y dramáticas“, dijo Hurley. “Esto afecta directamente la autoestima de los niños que se enfrentan a situaciones sociales que producen mucha ansiedad“.

IV) “Hazlo tú mismo/a“: Es comprensible que quieras criar a tus hijos para que sean autosuficientes e independientes. Pero los matones a menudo se centran en un/a niño/a que saben que no puede defenderse solo/a, por eso fueron agredidos en primer lugar. Tu hijo/a necesita tu ayuda en este momento, no un sermón.

Un/a niño/a que está siendo agredido necesita ayuda para superar la característica central del acoso escolar: la desventaja de poder“, dijo Tony Volk, psicólogo del desarrollo y profesor de la Universidad de Brock en Ontario, Canadá. “Si hubieran podido hacerlo por su cuenta, ya lo habrían hecho. ¿Crees que tu hijo/a quería ser una víctima? ¿Que solo están siendo flojos al dejarse agredir? Necesitan ayuda para detener algo que no pueden por sí mismos“.

V) “Así son los niños a esta edad“: Esta respuesta, y otras similares, como “Es un rito de pasaje”, “Los niños son niños” o “Las niñas son pesadas a esta edad”, no son útiles porque deslegitiman la angustia en la que se encuentra tu hijo/a. Sólo porque el acoso escolar es desafortunadamente común no significa que sea algo que deberíamos aceptar o ignorar como parte del crecimiento.

El acoso escolar duele mucho. No, el matón no estaba siendo chistoso o tuvo un mal día. Y sí, el matón tenía intención de hacer daño”, dijo Coloroso. “Al minimizar, racionalizar o tratar de explicar el comportamiento del matón, a tu hijo/a no le llevará mucho tiempo darse cuenta de que es mejor sufrir en silencio“.

VI) “Defiéndete.“: La asertividad es una habilidad poderosa que a muchos padres les gustaría inculcar en sus hijos, ya sea que estén o no estén sufriendo acoso escolar. Pero incluso los niños asertivos tienen dificultades para enfrentarse a un matón, dijo Hurley, por lo que este consejo por sí solo es insuficiente.

Los matones también tienden a tener aliados, y eso hace que sea aún más difícil enfrentarlos“, dijo ella.

Decirle a tu hijo/a que se defienda, aunque sea bien intencionado, también puede ser perjudicial, ya que implica que es responsabilidad de tu hijo/a manejar el problema por su cuenta, dijo Bailey Huston, coordinador del Centro Nacional de Prevención del Acoso Escolar de PACER.

Si bien hay algo de verdad en esta afirmación, ya que ser asertivo/a a menudo puede ser una buena respuesta, enviar a tu hijo/a a la situación sin más información probablemente le causará más daño“, dijo él.

VII) “Ataca“: Si tu hijo/a necesita protegerse o defenderse en un altercado físico con un matón, eso es una cosa. Pero de lo contrario, alentar la violencia no es el mensaje que deseas transmitir.

El matón probablemente lo molestaba porque lo veía como una presa fácil“, dijo Coloroso. “Después de que la víctima pierda, habrán matones más grandes esperándolo/a“.

Qué Decir En Su Lugar

Cuando descubres que tu hijo/a está sufriendo acoso escolar, el primer paso es responder con aliento y apoyo, dijo Coloroso.

Necesitan saber que nada es demasiado tonto o demasiado serio para hablar y que tú estás allí como un padre cariñoso para apoyarlos y empoderarlos“, dijo ella.

A continuación, los expertos comparten algunas respuestas que harán que su hijo se sienta visto, más seguro y amado.

I) “No es tu culpa“:Nunca es culpa de nadie ser víctima de acoso escolar“, dijo Huston. “Asegúrate de que sepan que no deben culparse por lo que está sucediendo“.

II) “Dile a un adulto en el colegio“: Los colegios tienen la obligación legal de intervenir en incidentes de acoso escolar“, dijo Volk. “Sí, esto es una violación del código de honor de los niños de no ser un soplón, pero ellos empezaron iniciando una pelea injusta. La víctima solo está nivelando la cancha“.

III) “No estás solo/a“:Muchos niños sienten que son los únicos que sufren acoso escolar ​​y que a nadie le importa“, dijo Huston. “Hazles saber que hay personas que se preocupan, incluyéndote, y que están aquí para apoyarlos“.

IV) “Habla con tus amigos al respecto“:Tener el apoyo de sus pares es el factor de protección más importante contra el acoso escolar y sus efectos“, dijo Volk. “Si no tienen amigos cercanos, haz tu mejor esfuerzo para tratar de ayudarlos a conocer ese tipo de amigos. Porque por mucho que te preocupes por ellos, los niños saben que sus padres están sesgados. Por lo tanto, valoran mucho las opiniones de los pares, especialmente en los primeros años de la adolescencia, cuando el acoso escolar tiende a alcanzar su punto máximo”.

V) “Eso suena doloroso. ¿Puedes contarme más sobre lo que está pasando?“:Al empatizar y hacer preguntas abiertas, comunicas confianza y comprensión mientras le das a tu hijo/a un lugar seguro para expresar sus emociones“, dijo Hurley.

VI) ¿Cómo te puedo ayudar?“:El primer paso para ayudar a tu hijo/a es conectarse escuchando y descubriendo cómo ayudarlo/a a sentirse seguro/a en este momento“, dijo Hurley. “Preguntarle cómo puedes ayudarlo/a en el momento seguido de posibles estrategias de afrontamiento (leer juntos, caminar juntos, jugar juntos) es una buena manera de ayudar a tu hijo/a a superar los sentimientos antes de avanzar hacia la resolución de problemas“.

VII) “No depende de ti acabar con el acoso por tu cuenta.“: “A menudo, los estudiantes pueden sentir que tienen que manejar las situaciones de acoso escolar por su cuenta o que es su responsabilidad cambiar lo que les está sucediendo”, dijo Huston. “Hazle saber a tu hijo/a que, juntos, desarrollarán un plan de acción para prevenir el acoso escolar y que tienen un equipo para apoyarlo en el camino“.

Fuente: Borreson, K. (2019). What NOT To Say When Your Child Is Being Bullied. Recuperado de (https://www.huffpost.com/entry/what-not-say-when-child-bullied_l_5d5635dbe4b0eb875f217f04). Traducido por Maximiliano Bravo.

7 Habilidades Sociales Claves para Ayudar a los Niños en el Espectro Autista a Sobrellevar el Acoso Escolar

Si bien el fenómeno del acoso escolar está creciendo a un ritmo alarmante, numerosos estudios han demostrado que los niños en el Espectro Autista enfrentan un riesgo extremadamente alto de ser acosados. La evidencia científica disponible sugiere que existe un fuerte vínculo entre los dificultades de habilidades sociales experimentadas por los niños que viven la condición y su vulnerabilidad al acoso escolar.

Como resultado de sus dificultades para interpretar las señales sociales y comprender las intenciones de los demás, por ejemplo, los niños en el Espectro Autista con frecuencia se convierten en víctimas de los llamados actos de acoso “encubierto”, por lo que son manipulados por compañeros de clase para comportarse de una manera que los exponga al ridículo y la humillación.

La intervención especializada que se centra en la capacitación en habilidades sociales tiene un gran potencial para revertir esta tendencia devastadora, ya que puede equipar a los niños con habilidades sociales valiosas que se pueden usar como estrategias para enfrentar el acoso escolar.

Dentro del vasto espectro de habilidades sociales, parece haber 7 habilidades que son particularmente importantes cuando se brinda apoyo a niños en el Espectro Autista para enfrentar incidentes de acoso escolar:

  • Percepción de la emoción: Reconocer los sentimientos propios y los sentimientos ajenos.
  • Decodificar señales sociales y hacer inferencias sociales.
  • Toma de perspectiva y habilidades de empatía más amplias.
  • Habilidades de resolución de conflictos.
  • Regulación de la emoción: Ser capaces de manejar los propios sentimientos.
  • Confianza en dirigirse a los demás: Ser firmes y asertivos.
  • Habilidades para resolver problemas: Elegir un comportamiento adecuado en diferentes situaciones sociales.

Veamos ahora cómo estas habilidades sociales se manifiestan y adquieren importancia:

  • Antes de que ocurra un incidente de acoso escolar.
  • Durante un incidente de acoso escolar.
  • Después de un incidente de acoso escolar.

I) Antes de que Ocurra un Incidente de Acoso Escolar

El acoso escolar no se produce sin señales de advertencia. Para poder detectarlas, los niños necesitan dominar las siguientes habilidades:

Habilidades Sociales Necesarias

a) Percepción de emociones: Reconocer las emociones de los demás. Por ejemplo. Reconocer cuando alguien está enojado/a contigo.

b) Toma de perspectiva: Reconocer las intenciones de los demás para poder responder adecuadamente. Por ejemplo. ser capaz de entender que un/a compañero/a de curso que te está pidiendo que le permitas que te copie tu tarea y te quite el dinero de tu bolsillo o la mochila para que puedas ser su amigo/a, lo más probable es que realmente no quiera ser tu amigo/a.

c) Hacer inferencias sociales: Interpretar señales sociales y extraer conclusiones dentro de situaciones sociales. Por ejemplo. Ser capaz de reconocer qué tipos de comportamiento son o no son formas de acoso escolar.

II) Durante un Incidente de Acoso Escolar

Como resultado de ser víctima de un incidente de acoso escolar, es probable que un/a niño/a exprese una amplia gama de emociones negativas.

Ser capaz de controlar estas emociones y alejarse de la escena del incidente de acoso escolar son habilidades esenciales para garantizar que el/la niño/a se mantenga a salvo.

Habilidades Sociales Necesarias

a) Regulación de la emoción: Poder controlar tus sentimientos. Por ejemplo poder controlar tu ira.

b) Habilidades de resolución de conflictos: Poder resolver un conflicto a medida que surge. Por ejemplo, poder pensar rápidamente en una solución que posiblemente satisfaga a los dos niños involucrados en un conflicto.

c) Confianza en dirigirse a los demás: Ser firme y asertivo; ser capaz de responder asertivamente a los comentarios negativos que un/a compañero/a de curso puede hacer acerca de tu apariencia, capacidades o intereses. Por ejemplo respondiendo al comentario de un/a compañero/a de curso, como “Tu pelo se ve horrible”, diciendo “Esa es tu opinión”.

d) Habilidades para resolver problemas: Elegir un comportamiento adecuado en diferentes situaciones sociales. Por ejemplo, saber cuándo decirle a alguien que deje de hacer algo que te molesta o determinar cuándo y cómo pedirle ayuda a un adulto.

III) Después de un Incidente de Acoso Escolar

El acoso escolar puede tener un impacto devastador en el bienestar emocional de un/a niño/a, especialmente en el caso de los niños en el Espectro Autista, que ya pueden sentirse excluidos por sus compañeros y la comunidad escolar.

Además de fomentar su confianza, las actividades de seguimiento deben centrarse en ayudar a los niños a aprender a generalizar los incidentes para que sepan cómo responder en una situación similar en el futuro y para fomentar las habilidades sociales que necesitan para superar los sentimientos negativos que pueden experimentar cuando se encuentran con los niños que los han molestado ​​diariamente en el colegio.

Habilidades Sociales Necesarias

a) Habilidades para resolver problemas: Elegir un comportamiento apropiado en diferentes situaciones sociales. Por ejemplo, saber cómo reconocer un incidente de acoso escolar similar en el futuro y cómo reaccionar ante él.

b) Toma de perspectiva y habilidades de empatía más amplias: Las habilidades de empatía te pueden ayudar a adaptarte a estar en el mismo ambiente escolar que los niños que te han molestado. Interesarte en las perspectivas de otros niños también puede ayudarte a formar nuevas amistades y así aumentar tu autoestima.

c) Regulación de la emoción: Poder controlar tus sentimientos. Por ejemplo aprender a controlar las emociones negativas que surgen debido a tu experiencia previa de acoso escolar y reaccionar positivamente a los encuentros sociales con tus compañeros.

Identificar las principales habilidades sociales a las que los niños pueden recurrir en cada etapa de un incidente de acoso escolar y brindar instrucción explícita sobre estas habilidades, paso a paso, puede ayudar considerablemente a los niños en el Espectro Autista a enfrentar los incidentes de acoso escolar más eficazmente.

Este tipo de entrenamiento en habilidades sociales específicas se puede lograr utilizando una amplia gama de métodos, como la intervención especializada (intervención grupal, individual o mediada por pares) y recursos basados ​​en escenarios de situaciones sociales basadas en juegos de roles y en imágenes que incita a los alumnos a hacer inferencias sociales y a encontrar soluciones a los problemas de interacción social.

Fuente: Natsa, S. (2015). 7 Key Social Skills to Help Children with Autism Cope with Bullying. Upbility.net. Recuperado de (https://upbility.net/blogs/news/17371485-7-key-social-skills-to-help-children-with-autism-cope-with-bullying). Traducido por Maximiliano Bravo.

¿Qué NO es Acoso Escolar?

Cuando se habla de acoso escolar, es muy importante que los padres, los profesores y los niños comprendan qué no es acoso escolar. Muchas veces, un solo acto o comportamiento supera toda proporción racional,  pero no se le considera como acoso escolar.

Algunas personas piensan que el acoso escolar es un comportamiento agresivo y, aunque tales comportamientos son motivo de preocupación y necesitan atención, es importante separarlos del acoso escolar. Para cerrarle la puerta a la histeria y la irracionalidad, definiremos acoso escolar como “abuso de poder recurrente y deliberado.

No es fácil para los niños entender la diferencia entre un acto deliberado y un acto accidental, pero resulta sorprendente que muchos adultos también hablen sobre cosas que les hicieron los demás como si las hubieran hecho intencionalmente para lastimarlos. Tal percepción es muy peligrosa, porque hasta el acto de conflicto más insignificante, hecho sin ninguna intención maliciosa, puede intensificarse y convertirse en un gran conflicto.

Al igual que en cualquier comunicación, ya sea verbal o no verbal, hay dos participantes involucrados. El acoso escolar es una forma de comunicación y depende no solo del emisor sino también del receptor. Para que un incidente sea considerado como acoso escolar, el agresor debe querer lastimar a alguien y la víctima debe percibir el incidente como un acto deliberado de abuso de poder.

Es muy importante que la víctima sepa qué es lo que no es acoso escolar para asegurarse de que cuando las cosas le parezcan perjudiciales, no entren inmediatamente en la categoría de acoso escolar, porque la forma para superar el acoso escolar es diferente de la forma de superar otros actos dañinos. 

A continuación, aquí está una lista de incidentes que NO son acoso escolar.

I) No Llevarte Bien con Alguien: Es muy natural que no nos agraden todos los que están a nuestro alrededor y, por muy desagradable que sea saber que alguien no le agradas, los mensajes verbales y no verbales que dicen “No me agradas” NO son actos de acoso escolar.

II) Exclusión: Una vez más, es muy natural que las personas se reúnan con un grupo de amigos y no podemos ser amigos de todos, por lo que es aceptable que cuando los niños hacen una fiesta o juegan en el patio de recreo, incluyan a sus amigos y excluyan al resto. Es muy importante recordarles a los niños que a veces ellos hacen lo mismo y, aunque la exclusión es desagradable, NO es un acto de acoso escolar

III) Tropezar Accidentalmente con Alguien: Cuando las personas tropiezan con otras personas, la reacción depende principalmente del estado de ánimo de la persona con quien acabas de tropezar. Si ha tenido un mal día, pensará que fue un acto de comportamiento agresivo, pero si está de buen humor, te responderá con una sonrisa y te ofrecerá una disculpa. Esto también es relevante para los deportes, como cuando los niños que juegan a la pelota golpean a alguien en la cabeza. Es muy importante que los profesores y los padres expliquen que a veces ocurren accidentes sin ninguna mala intención y es importante no crear un gran conflicto, porque NO son un acto de acoso escolar.

IV) Hacer que Otros Niños Hagan las Cosas de Cierta Manera: De nuevo, este es un comportamiento muy natural. Querer que las cosas se hagan a nuestra manera es normal y no es un acto de acoso escolar. Para asegurarnos de que los niños no caigan en conductas agresivas o “mandonas”, debemos enseñarles asertividad. Si stus hijos llegan a casa y se quejan de que Juanita es muy mandona y siempre quiere que las cosas se hagan a su manera, puede mostrarles que eso también es lo que quieren y que Juanita es miserable, porque no es lo suficientemente flexible y sufrirá durante toda su vidapor insistir en que las cosas siempre las hagan a su manera. De nuevo, aunque no es divertido ni agradable, NO es un acto de acoso escolar.

V) Hacerle Una Broma a Alguien Una Sola Vez: Burlarse de otras personas no es divertido para ellas, pero la diferencia entre tener sentido del humor y burlarse de alguien es una línea muy fina. Es importante enseñarles a los niños (y a los adultos) que las cosas que dicen como bromas también deberían ser divertidas para los demás. Si no, deberían detenerse. A menos que ocurra una y otra vez y se haga deliberadamente para lastimar a alguien, hacerle bromas a los demás NO es un acto de acoso escolar.

VI) Discutir: Las discusiones son acalorados desacuerdos entre dos (o más) personas (o grupos). Es natural que las personas tengan diferentes intereses y discrepen en muchas cosas. Piénsalo, la mayoría de nosotros tenemos desacuerdos con nosotros mismos, por lo que es muy comprensible tener desacuerdos con los demás. Una discusión en sí misma NO es un acto de acoso escolar, aunque algunas personas convierten las discusiones en acoso escolar, porque quieren ganar a toda costa. Usan todos los medios para obtener lo que quieren y encontrar una debilidad en la otra persona, abusar del conocimiento o la confianza que han adquirido y usarla contra la otra persona. Es muy importante distinguir entre los desacuerdos naturales y el acoso acoso escolar durante una discusión.

VII) Expresar Opiniones Negativas con Respecto a los Demás: Nuevamente, la comunicación requiere al menos dos participantes. Aunque puede ser desagradable escuchar lo que alguien piensa de ti, NO es un acto de acoso escolar, sino algo muy natural. En cada comunicación, hay desacuerdos y alguna tipo de juicios sobre la actitud y el comportamiento de los demás. Si alguien te dice: “Creo que este no fue un gesto agradable” o “Me insultaste cuando dijiste esto”, esto NO es un acto de acoso escolar, sino una opinión personal expresada.

VIII) Incidentes Aislados de Hostigamiento, Conductas Agresivas, Intimidación o Mezquindad: La definición de acoso escolar establece que hay una repetición en el comportamiento. El acoso escolar es una conducta consciente, repetitiva, hostil y agresiva de parte de un individuo o grupo que abusa de su posición con la intención de lastimar a los demás o de obtener poder real o percibido. Por lo tanto, cualquier cosa que suceda una vez NO es un acto de acoso escolar. Como padres, es importante prestar atención a lo que le dicen sus hijos y descubrir si las cosas suceden más de una vez.

Todos los comportamientos anteriores son desagradables y deben abordarse, pero no deben tratarse como acoso escolar. Muchas veces, etiquetar un solo acto de agresión puede convertirlo en acoso escolar simplemente al percibirlo de esa manera.

Fuente: Baras, R. (2010). What is NOT Bullying?. Family Matters Practical Parenting Blog. Recuperado de (https://www.ronitbaras.com/emotional-intelligence/personal-development/what-is-not-bullying/). Traducido por Maximiliano Bravo.

No Más Etiquetas: Una Solución al Problema del Acoso Escolar Poniendo Énfasis a la Tolerancia y Empatía

El acoso escolar es un tema controversial. Los suicidios causado por tales incidentes han impulsado que el acoso escolar reciba abundante atención mediática en muchos países.

Cada vez son más los colegios que eligen implementar políticas diseñadas para proteger a las víctimas y reprimir a los agresores. En algunos colegios, sin embargo, estos esfuerzos están superando la educación sobre el acoso escolar y las condiciones que incitan a los jóvenes a participar en ello.

Por el bien de todos los estudiantes, ha llegado el momento de examinar profundamente dos preguntas claves: ¿Por qué los niños agreden a sus pares? y ¿Cómo podemos ayudarlos?

I) ¿Por qué los niños agreden a sus pares?

El acoso escolar es una conducta, no una identidad. Para que una conducta califique como acoso escolar, deben existir dos condiciones:

  • El agresor debe manifestar intenciones de agredir a alguien menos poderoso.
  • La conducta debe ser repetida.

La conducta de un niño puede cumplir estas condiciones en algunas situaciones, pero en otras no, lo que deja a los colegios, los padres y los investigadores buscando motivos subyacentes.

Jaana Juvonen, profesora de psicología del desarrollo en la Universidad de California, Los Ángeles, explora los motivos de poder y control en su investigación sobre el acoso escolar. “Estamos hablando de una conducta estratégica que existe para cumplir un propósito específico, satisfacer una necesidad. Y tal necesidad es poder controlar a los demás“, dice Juvonen. “Estos son niños que están deliberadamente e intencionalmente tratando de agredir a sus pares. Quieren dominar y sentirse poderosos. Entonces la pregunta en términos de cómo ayudar [a un niño que] agrede a sus pares es la siguiente, “¿Por qué tienen esta necesidad de control y poder?

Al intentar responder a esta pregunta, Juvonen ha notado que el acoso escolar incrementa vertiginosamente durante los períodos de transición, en particular la transición de la educación básica a la educación media.

Es durante estos períodos de incertidumbre social donde algunos niños recurren a medios primitivos para establecer una jerarquía social“, dice. “Cuando entras en un nuevo entorno social, realmente no tienes idea de dónde te ubicas, cuál es tu rango, quiénes tus amigos y enemigos. Es útil tener esta jerarquía de dominio“.

Por qué algunos niños siguen este camino y otros no lo hacen no está bien establecido. Lo que está claro es que los niños agresivos a menudo perciben las interacciones, e incluso expresiones faciales, ambiguas como negativas o amenazantes. Kara Penniman, una trabajadora social en Columbus, Ohio, señala que los niños que agreden a sus pares a menudo piensan que su conducta es justificada porque los demás “les tienen malas”, y esta creencia afecta a un ciclo de interacciones negativas.

Muchos niños que exhiben conductas agresivas a menudo no se ven como particularmente poderosos“, explica Penniman. “A veces ellos mismos están experimentando intimidación, amenazas y problemas de control con otras personas, por lo que puede ser muy común que se vean a sí mismos como víctimas“.

En última instancia, sin embargo, todos los jóvenes que exhiben conductas agresivas, independiente si hayan sido víctimas de agresión o no, están utilizando el acoso escolar como una herramienta para satisfacer una necesidad fuerte, dice Juvonen.

[Hay] trayectorias cíclicas increíblemente poderosas“, dice ella. “Los niños aprenden que existe esta necesidad insatisfecha de sentirse poderosos, de poder controlar a los demás, entonces actúan de cierta manera y son recompensados“. Sin embargo, estas recompensas sólo existen a corto plazo.

De acuerdo con los expertos en acoso escolar Dan Olweus, Sue Limber y Sharon F. Mahalic, el 60% de los niños que agredieron a sus pares tenían al menos una condena penal a los 24 años; 40% tenía tres o más condenas. Un estudio reciente publicado en el Journal of the American Medical Association informó que los niños que agredieron a sus pares tenían un riesgo mayor de depresión, trastornos conductuales, abuso de sustancias y suicidio.

II) ¿Cómo podemos ayudarlos?

Los efectos dolorosos del acoso escolar llevan a muchos educadores a enfocarse en la justicia y la seguridad para los estudiantes que son elegidos como víctimas y sienten desprecio por los responsables de su dolor, un enfoque que a menudo resulta en duras medidas disciplinarias, como suspensiones, e incluso, expulsiones.

Estas medidas de tolerancia cero pueden parecer sensatas, pero Juvonen y la mayoría de los expertos que estudian disciplina escolar advierten en contra de las políticas que convierten a los colegios en lugares amenazantes e confusos. Juvonen señala que además de no abordar las causas del acoso escolar, tales tácticas duras fomentan la percepción de que los niños no les queda más opción que pelear.

Las intervenciones más eficaces no se enfocan en una sola categoría de niños, sino que reconocen que todos los estudiantes se benefician cuando los colegios capacitan a los niños y les enseñan acerca de cómo desarrollar relaciones sanas con sus pares.

III) Apoyar a los estudiantes en riesgo.

Adoptar un programa integral diseñada para promover las competencias socioemocionales es una excelente manera de apoyar a los estudiantes en riesgo de agredir a sus pares. Judy Kerner, profesora de educación especial y especialista en apoyo conductual, enseña una de esas clases y trabaja en estrecha colaboración con los niños que agreden a sus pares. Ella enseña habilidades que modifican los patrones cognitivos de sus estudiantes, no sólo sobre los demás, sino también sobre ellos mismos.

Penniman, como Kerner, encuentra que las conversaciones individuales entre educadores o consejeros calificados y los niños pueden ser efectivas. A ella le gusta preguntarle a los niños qué modelos conductuales están imitando cuando actúan agresivamente y si las estrategias que usan están funcionando. Este enfoque abre una conversación en la que la perspectiva de los niños es fundamental para el diálogo.

También hago psicoeducación sobre algunas de las consecuencias a largo plazo del acoso escolar“, dice Penniman. “Así que, proporcionando información sobre cuál es el impacto para los agresores y cuáles son algunas de las consecuencias que sufrirán a largo plazo en términos educativos y laborales“. Ella no entrega esta información como una amenaza, sino como una herramienta para capacitar a los estudiantes para que asuman el control de sus decisiones y su futuro.

IV) Enfatizar los períodos de transición

Para los estudiantes predispuestos a conductas agresivas, cambiarse de colegio puede ser el catalizador que los lleva a agredir a sus pares.

Los programas de mentores o acompañantes pueden ayudar a los estudiantes experimentando transiciones a sentir menos miedo. Los programas de puentes o tutorías durante el primer año brindan una excelente oportunidad para que los estudiantes desarrollen relaciones sanas y hablen sobre la cultura escolar dentro de un pequeño grupo de trabajo en casa que promueve el aporte de los estudiantes. Para los niños con un riesgo particular, los educadores pueden implementar un plan de transición formal o informal. Esto puede incluir visitas regulares o visitas escolares con padres, hermanos, terapeutas, ex profesores o cualquier persona que los niños identifiquen como una fuente positiva de apoyo.

V) Cambiar el lenguaje sobre el acoso escolar

Muchos educadores piensan que el término “matón” se ha convertido en una palabra pegajosa mal definida que contribuye al pensamiento dicotómico (los matones son malos, las víctimas son inocentes) y fomenta la implementación de enfoques de tolerancia cero. Penniman dice que rara vez, si alguna vez, utiliza la palabra con sus clientes.

Es más o menos inflamatorio para la mayoría de los niños porque a menudo los colegios tienen una política de tolerancia cero hacia el acoso escolar“, explica. “Así que si los niños reconocen que como una conducta cultural común dentro de su grupo de pares ellos más o menos están admitiendo algo que es completamente intolerable en su colegio, entonces no hay mucho espacio para que hablan sobre hacer cambios o sobre crecimiento personal o hacer algo diferente“.

Los expertos recomiendan hablar en cambio de relaciones, conductas y decisiones sanas. Idealmente, los colegios deben capacitar a todo su personal para alinear la forma en que hablan acerca de estas expectativas para que los estudiantes escuchen mensajes consistentes. Hablar de empatía y decisiones relacionales también desmantela la percepción de que ser un “matón” es una identidad fija.

VI) Mira al futuro

La empatía es clave, no sólo para abordar el acoso escolar, sino también para los educadores. Es importante recordar que estos “niños difíciles” siguen siendo niños, y la ventana de oportunidad para trabajar con ellos es pequeña.

El colegio es un escenario social en el que los estudiantes intentan desempeñar roles, dice la bloguera y experta en estudios culturales Alissa Sklar. Sin orientación y alternativas, los estudiantes agresivos pueden encontrar que el papel de “matón” se vuelve cada vez más rígido, un resultado con consecuencias potencialmente devastadoras para ellos y sus pares.

Una gran parte de las retóricas del acoso escolar pinta a los niños que son agresores como ogros o monstruos“, dice Sklar. “Pero haciendo esto, estamos realmente haciéndole un flaco favor a todos. Nos estamos perdiendo una oportunidad de oro para enseñarles. Tenemos que recordar que los niños que [agreden a sus pares] siguen creciendo. Cuando los ayudamos, también estamos ayudando a aquellos que eligen como sus víctimas“.

VII) Ciberacoso

El acoso escolar y la tecnología se superponen a tal grado que abordar uno requiere abordar el otro. Se les pide cada vez más a los colegios que respondan a incidentes de ciberacoso que no ocurren en la propiedad escolar, sino que se impregnan en nuestra cultura.

Alissa Sklar, experta de juventud y medios de comunicación, recomienda que los educadores tomen un rol de liderazgo proactivo en educar a sus estudiantes, especialmente a los niños que exhiben conductas agresivas, sobre la ciudadanía digital y las dinámicas única del ciberacoso.

Lo básico:

  • Los teléfonos y pantallas computarizadas llevan a muchas personas a comportarse de manera distinta a como se comportan en persona. Las pantallas, sin embargo, no disminuyen el doloroso impacto del lenguaje e imágenes dañinas o insultantes.
  • Agredir a otra persona online puede magnificar las consecuencias perjudiciales para la víctima debido a la naturaleza pública de la agresión. El ciberacoso también puede potencialmente magnificar las consecuencias para los perpetradores.
  • Cualquier cosa comunicada digitalmente es infinitamente replicable e imposible de eliminar. Nadie puede realmente “recuperar” lo que se publica en Internet.
  • La proliferación de la tecnología (en particular los smartphones) significa que las víctimas de acoso escolar ya no pueden sentirse seguras en su hogar, entre sus amigos o incluso al cambiarse de colegio.

VIII) Justicia restaurativa

La justicia restaurativa puede ser una herramienta importante en la prevención del acoso escolar, pero los expertos advierten que estas intervenciones, particularmente la mediación, siempre deben ser facilitadas por miembros capacitados del personal escolar. Si su colegio no tiene acceso a mediadores profesionalmente capacitados, considere otras intervenciones.

Fuente: Van der Valk, A. (2013). There Are No Bullies. Teaching Tolerance – Diversity, Equity and Justice. Recuperado de (http://www.tolerance.org/magazine/number-45-fall-2013/there-are-no-bullies). Traducido por Maximiliano Bravo.

Cualquier Cosa por la que Vale la Pena Morir es Digna de Vivir

Periódicamente, alrededor del mundo han habido noticias sobre adolescentes que se suicidaron por culpa del acoso escolar. A veces, provocan una conversación sobre lo inaceptable que es el acoso escolar, en conjunto con la discriminación por raza, género, o discapacidad. Este tipo de conversaciones pueden llegar a ser muy peligrosas para los adolescentes que han perdido la esperanza acerca de sus vidas.

Si has visto o leído historias semejantes a éstas, y ya sientes que has perdido la esperanza, resulta preocupante que eso hará que suicidarse parezca una forma de tener una voz. No lo es. Incluso si nadie te está escuchando ahora, tu voz es mucho más fuerte si sigues vivo/a.

Morir no obliga a nadie a escucharte. Si estás muerto/a, otras personas decidirán cuál es el significado de tu mensaje. Es posible que no lo entiendan bien. Ellos, por lo general, no lo entenderán bien. Y no estarás vivo/a para contradecirlos.

Si estás vivo/a, podrás luchar para ser escuchado/a, y podrás ganar. Incluso si nadie te está escuchando ahora, tu voz si importa y te necesitamos vivo/a.

Si estás vivo/a, puedes corregir a las personas que se equivocan.

Tú puedes decir: “No, esto no es lo que soy. Y sí, esto es lo que soy.” Y también decir: “Sí, yo importo. No, no está bien tratarme así.” Tú puedes salir, y sentirte orgulloso/a de quien eres, y ayudar a otros a sentirse orgullosos de quienes son. Tú puedes oponerte a la forma en que te tratan a ti y a los demás. Tú puedes encontrar a las personas que están dispuestas a escucharte, y apoyarte. Tu voz si importa, y tu voz es mucho más fuerte si estás vivo/a para seguir usándola.

Es muy difícil. Algunas personas no te escucharán. A veces te morderás la lengua cuando realmente quieras hablar. Algunas personas no te respetarán. Tú puedes perder conexiones con algunas personas que para ti son realmente importantes. Eso puede romper tu corazón, pero puedes vivir con un corazón roto. Y tú puedes formar conexiones, y ser más fuerte. Tú serás escuchado/a, incluso por personas similares a ti que necesitan mucho a alguien para decirles que si importan. Será difícil, y también valdrá la pena.

Tu voz es importante aunque a veces flaquee. Todo el mundo experimenta momentos en que les cuesta saber qué decir; Todos a veces olvidan que hablar es posible. A veces todos nos hemos sentido intimidados o avergonzados. Todos cometemos errores. Todo hemos dicho cosas problemáticas o inapropiadas de vez en cuando. No desistas por eso. Hablar es más fácil con práctica, pero nadie lo hace perfectamente. Tu voz imperfecta es una voz importante.

El odio que sufres puede que nunca desaparezca, pero no siempre será así de grande. No siempre todo será mejor, tu vida podría seguir siendo muy difícil y puede que siempre seas discriminado/a. Pero eso no es lo único que importa, y aún así tú puedes vivir una buena vida. El amor es más importante que el odio, y tú eres más poderoso/a de lo que piensas.

Tu voz si importa, y tu voz es más fuerte si estás vivo/a.

Fuente: (2016). Anything Worth Dying For is Worth Living For. Real Social Skills. Recuperado de (http://realsocialskills.org/post/154728699247/anything-worth-dying-for-is-worth-living-for). Traducido por Maximiliano Bravo.

Protección Contra el Acoso Escolar para Niños en el Espectro Autista

Ser un amigo y ser un matón son dos cosas muy distintas.

¿Puede tu hijo/a saber la diferencia?

Aprender la diferencia entre ser un amigo y ser un matón puede ser difícil para un cerebro en el Espectro Autista, pero no imposible. Es de vital importancia, porque los niños en el Espectro Autista son especialmente vulnerables a ser víctimas de acoso escolar. Las investigaciones han demostrado que los niños en situación de discapacidad, por ejemplo el Espectro Autista, tiene el doble, o incluso, el triple de probabilidades de ser víctimas de acoso escolar que los niños sin la condición.

¿Por qué?

Pueden haber muchas razones – habilidades sociales insuficientemente desarrolladas, dificultades comunicativas, y supervisión inadecuada todas tienen mucho que ver. Pero el factor más relevante en la redacción de este artículo es una inexacta comprensión de la amistad.

Muchos niños, estén o no estén en el Espectro Autista, carecen de una comprensión precisa de lo que constituye una verdadera amistad. Esto es una lección muy importante que muy a menudo es pasada por alto y expone a cualquier niño a un alto riesgo de ser víctima de acoso escolar.

Los niños que entienden realmente bien el concepto de la amistad no se dejarán engañar fácilmente para caer en una relación manipuladora y/o abusiva. Enseñarle a tu hijo/a cómo es una relación sana es una excelente forma de prevenir de que él/ella sea una víctima. Protege a tu hijo/a en el Espectro Autista de ser víctima de acoso escolar por medio de ayudarlo a desarrollar una idea clara de qué constituye una amistad sana. Implementar tales estrategias también reducirá su ansiedad social y mejorará su habilidad para hacer amigos. En general, estos 7 consejos harán que el colegio sea una experiencia más agradable.

I) Examina cómo tu hijo/a define amistad: Nunca asumas que la definición de amigo de tu hijo/a es precisa. Enseñarle a tu hijo/a cómo es una relación sana es una excelente forma para prevenir que se convierta en una víctima. Una vez que él/ella comprenda en qué consiste una relación sana le será más fácil identificar a los matones. Los verdaderos amigos nunca se atreven a manipular, menospreciar o maltratar a los demás.

II) Crea una definición clara: Dedica mucho tiempo describiendo cómo es un amigo real – cómo se ven, cómo actúan, cómo hablan y cómo tratan a los demás. Haz una distinción entre un mejor amigo, un compañero  y un conocido. Nunca es demasiado pronto para darle forma a las percepciones de la amistad de tu hijo/a.

III) Usa la palabra “amigo” con frecuencia: Haz que la palabra amigo sea parte de tu vocabulario y aprovecha toda oportunidad para describir cómo es y qué hace un amigo. Puedes discutir sobre tus propias amistades, aquellas que has visto en la televisión o las películas, o bien, en cualquier donde observas amistades en la vida cotidiana.

IV) Discute sobre la receta de la amistad: Tener intereses similares, sentirse cómodo y seguro, son ingredientes importantes para crear una amistad. Pregúntale a tu hijo/a qué quiere aportar y recibir de una amistad. Si tu hijo/a no se le ocurre nada, hagan juntos una tormenta de idea sobre rasgos de amistad.

V) Define qué es un matón: Desafortunadamente, no siempre es fácil identificar a un matón. Algunos son fáciles de detectar porque desde el comienzo demuestran malas intenciones y su reputación es conocida por todos. Otros podría decirse que son expertos maestros del engaño. Aquellos individuos son más difíciles de detectar porque a menudo disfrazan sus intentos para relacionarse con los demás en una forma falsa de amistad. Una vez que utilizan su encanto para ganarse la confianza de un niño, ellos comienzan a manipularlo para su beneficio personal.

VI) Mantente alerta y conoce a los amigos de tu hijo/a: Tener un conversación abierta y continua con tu hijo/a sobre quiénes son sus “amigos”/compañeros es algo importante que debe ser establecido desde el comienzo. Habla con el profesor de tu hijo/a y también pídele que tenga una actitud vigilante y comunique sus observaciones. Examinar las dinámicas de cómo tu hijo/a se relaciona con los otros niños y mantener el rastro de cómo se desarrollan a medida que pasa el tiempo es información muy útil que debería estar a tu disposición. De esa forma serás capaz de identificar señales de alerta cuando las ves. Y luego podrás apoyar a tu hijo/a y enseñarle las habilidades necesarias para enfrentar la situación antes de que se convierta en un problema mayor.

VII) Edúcate: Es muy importante que estés bien informado sobre cuáles son las políticas y procedimientos del colegio de tu hijo/a sobre cómo intervenir en situaciones de acoso escolar. Luego crea un diagrama sencillo paso-a-paso (preferiblemente un diagrama visual) para tu hijo/a, así él/ella podrá estar adecuadamente preparado para entrar en acción si un matón empieza a hacerle daño. Hacer juegos de roles y realmente poner en práctica las instrucciones contenidas en el diagrama le resultará aún más útil a tu hijo/a.

Proteger a tu hijo/a del acoso escolar requiere un enfoque proactivo. Jamás esperes que tu hijo/a sea víctima de un matón antes de tomar acciones. Empieza temprano a diseñar soluciones para beneficio de tu hijo/a, porque la confianza que fortalece con el paso de los años nunca será desaprovechada. Tu orientación sera de gran ayuda para tu hijo/a en todas las situaciones sociales a lo largo de su vida. Encuentra a alguien que sepa sobre acoso escolar para que te ayude a crear un plan personalizado y empieza a instruir a tu hijo/a el día de hoy.

Fuente: Hammer, C. (2017). Bully Protection 101 for Kids with Autism. Geek Club Books. Recuperado de (http://geekclubbooks.com/2017/02/bully-protection-101-for-kids-with-autism/). Traducido por Maximiliano Bravo.