El Stimming, Terapéutico Para Las Personas En El Espectro Autista, Merece Aceptación

Los comportamientos rítmicos y repetitivos son un sello distintivo del Espectro Autista. Agitar las manos, dar vueltas en círculos, balancear el cuerpo, vocalizaciones como gruñidos y murmullos, y otros hábitos pueden ser inquietantes para las personas que no están familiarizadas con ellos. Durante mucho tiempo, los científicos y los médicos se han preguntado qué significan estos comportamientos y cómo responder a ellos.

Durante muchos años, los expertos pensaron que los movimientos repetitivos eran el resultado de privaciones o incluso traumas, y que dificultaban el aprendizaje. El psicólogo Ole Ivar Lovaas, uno de los primeros especialistas en el Espectro Autista, supuestamente se refirió a ellos como “comportamiento basura”. Hizo de la supresión de estos hábitos una prioridad. Lovaas y sus seguidores electrocutaron, gritaron, sacudieron y abofetearon a niños que viven la condición. Otros recetaron antipsicóticos y otras drogas estupefacientes. Incluso en los paradigmas de tratamiento a veces más suaves de hoy en día, los terapeutas a menudo entrenan a los niños para que tengan «manos tranquilas» en lugar de agitarlas libremente.

Pero la creciente evidencia sugiere que los comportamientos repetitivos se han malinterpretado y que, de hecho, pueden ser increíblemente útiles. Las investigaciones más recientes descubrieron que los comportamientos les dan a las personas en el Espectro Autista una sensación de control, ayudándolos a lidiar con estímulos externos agobiantes y una forma de calmar y comunicar sus estados de ánimo. Por otro lado, muchas personas que viven la condición dicen que participar en comportamientos repetitivos los hace sentir como marginados sociales.

Los adultos en el Espectro Autista han defendido su derecho a estos comportamientos. Reclamando el término técnico ‘comportamientos autoestimulantes’ como ‘stimming’, tienen blogs, vlogs (registros de video) y libros autoeditados que revelan cómo los ayuda a sobrellevar la situación. La sociedad necesita tomar su liderazgo y aceptar estos comportamientos mediante la comprensión de sus beneficios.

Emoción Incontenible

Los debates teóricos se arremolinan sobre por qué las personas en el Espectro Autista se estimulan, y muchos expertos creen que los comportamientos no tienen propósito. En un estudio publicado a principios de este año, el investigador Steven Kapp y sus colegas entrevistaron a 31 adultos en el Espectro Autista sobre sus conductas de estimulación. Su artículo fue el primero revisado por pares para recopilar datos detallados sobre la estimulación directa de personas que viven la condición.

Uno de nuestros hallazgos más notables es que, aunque muchos participantes dijeron que sus estímulos son automáticos e incontrolables, a ninguno les desagradan constantemente. La mayoría de las personas describieron los comportamientos como calmantes y nadie contradijo esta versión de los estímulos que no causan lesiones.

Otro hallazgo clave es que los estímulos son una respuesta a una sobrecarga sensorial (como una habitación ruidosa) o pensamientos agobiantes (como la ansiedad laboral). Ya sea que la fuente sea el mundo exterior o la mente de una persona, el resultado es un estado llamado «emoción incontenible». Las personas en el Espectro Autista pueden verse agobiadas por sensaciones, nueva información y sus propios pensamientos. Los participantes del estudio dijeron que el stimming alivia estos sentimientos intensos, ayudándolos a recuperar la sensación de control.

Es como un metrónomo de todo en tu cuerpo para ir a esa velocidad”, dijo un participante masculino, “así que ayuda a sofocar todo”.

El Stimming también sirve a veces como una forma para que las personas comuniquen sus estados de ánimo. Los participantes dijeron que a veces estimulan por alegría o emoción y otras veces por ansiedad o aburrimiento, pero que la emoción influye en el comportamiento. Por ejemplo, el aleteo de manos que refleja un estado emocional positivo a menudo implica extender los brazos y hacer un movimiento ondulante, mientras que en el aleteo de manos debido a la angustia, las personas autistas tienden a mantener las manos y los brazos cerca del torso.

Los participantes informaron que algunos miembros de la familia perspicaces y amigos cercanos sabían cómo «leer» sus emociones al observar los matices de sus comportamientos estimulantes. Es evidente que tal comprensión es la clave para la aceptación social del stimming.

Rompiendo las reglas

Finalmente, la mayoría de los participantes describieron haber encontrado juicio social y rechazo debido a su stimming. Muchos se sentían regularmente marginados sociales y pensaban que los percibían como extraños o inmaduros.

En respuesta al rechazo, los participantes ocultaron sus estímulos (por ejemplo, debajo de un escritorio), los transmutaron (por ejemplo, reemplazando el aleteo de manos con actividades como el tenis y el ajedrez que involucran las manos y los brazos) y los suprimieron (estimular solo cuando están solos o alrededor de personas que los aceptan).

Una de las participantes del estudio recordó que cuando era niña le encantaba girar y columpiarse, pero luego se dio cuenta de que estos comportamientos son inaceptables. «De hecho, todavía se siente glorioso si no hay nadie alrededor y puedo saltar, o puedo girar, y es como si estuviera rompiendo las reglas«, dice ella.

Suprimir los estímulos está lejos de ser beneficioso, mostró el estudio. El esfuerzo requiere mucha energía y hace que las personas se sientan, en palabras de otra participante femenina, “más nerviosas”. Los educadores a menudo han considerado que los estímulos son una distracción, pero muchas personas Autistas dicen que es todo lo contrario. Los stimmings son el equivalente a dibujar garabatos, dicen, liberando la mente para concentrarse en otras cosas.

Sin embargo, los intentos terapéuticos para eliminar los stimmings siguen siendo comunes. El enfoque es erróneo porque despoja a las personas de un medio clave para hacer frente a la situación. Una advertencia: algunas formas de stimmings, como golpear la cabeza, son dañinas y requieren un tratamiento sensible y consensuado. Ningún participante quería participar en estímulos autolesivos, que eran involuntarios.

Manos Ruidosas

Todos esperamos que una mayor conciencia de las experiencias de las personas autistas con el stimming haga que los comportamientos repetitivos, como mover los dedos o chillar, sean más aceptados, no solo en los salones de clases, sino también en los supermercados, cines y todos los lugares públicos.

El movimiento de la Neurodiversidad, que celebra al Espectro Autista como una forma de ser y una discapacidad para aceptar y apoyar, ha adoptado el stimming. “Manos Ruidosas” es su grito de batalla. Los recursos estimulantes incluyen Stimtastic, que vende juguetes estimulantes y joyas masticables, y Stim Your Heart Out, un proyecto de danza que fomenta la estimulación estimulante en la sociedad en general.

La forma de ayudar a las personas en el Espectro Autista no es desalentar el stimming, sino abordar ciertas razones por las que lo hacen: sobrecarga sensorial o angustia. Nuestros participantes mencionaron varias modificaciones ambientales, incluidos tapones para los oídos y sombreros con montura para reducir la información sensorial, ambientes que satisfacen las necesidades de las personas que viven la condición u horarios que incluyen descansos. La evidencia anecdótica sugiere que cuando la estimulación no es suficiente para aliviar el estrés, las personas en el Espectro Autista pueden recibir medicamentos calmantes o capacitación en autorregulación emocional.

La investigación preliminar que Kapp ha realizado sugiere que hay puntos en común entre el stimming y la «agitación» que hacen las personas neurotípicas. La conclusión puede ser que todo el mundo estimula, de una forma u otra. Reconocer ese hecho podría ayudar a la aceptación.

Fuente: Kapp, S. (2019). Stimming, therapeutic for autistic people, deserves acceptance. Spectrum News. Recuperado de (https://www.spectrumnews.org/opinion/viewpoint/stimming-therapeutic-autistic-people-deserves-acceptance/?fbclid=IwAR1jMFWsNI7B0-hD7chJCC2d7UA2KMZN_v7anHsCvjHH7BzZNLMHN1XDT0c). Traducido Por Maximiliano Bravo

Aceptación Del Espectro Autista: ¿Cómo Celebrar Las Diferencias Puede Detener El Acoso Escolar?

La mayoría de los paradigmas de tratamiento se centran en la «normalización» de los comportamientos. Cuando consideramos que las formas de moverse, comunicarse e interactuar de los adolescentes son demasiado diferentes, muchos enfoques fomentan la alteración o extinción de esos comportamientos en lugar de honrarlos y celebrarlos.

Cuando hacemos esto, los niños neurotípicos están mirando.

Todos los días en los colegios, los alumnos son testigos del personal escolar que les recuerda a los adolescentes neurodivergentes que dejen de aletear, tararear o hablar en exceso sobre sus pasiones. Con demasiada frecuencia, etiquetamos estos comportamientos como irrelevantes, disruptivos o innecesarios. Los adultos que lo hacen tienen las mejores intenciones, pero pueden estar modelando inadvertidamente una falta de aceptación.

Cuando nos enfocamos en cambiar comportamientos sin considerar cómo estamos afectando el desarrollo de la autoconfianza de los niños, podemos estar haciendo más daño que bien a su desarrollo emocional. De hecho, podemos estar contribuyendo inadvertidamente a la sensación de aislamiento y vulnerabilidad del niño al acoso escolar.

Es importante recordar que los pares siempre están mirando. Ven a los profesores ignorar los comportamientos «no preferidos» como si fueran desviados. Por ejemplo, un adolescente en el Espectro Autista podría decir: “Aleteo cuando lo necesito”. Cuando apuntamos a tales comportamientos para el cambio, enviamos un mensaje confuso a sus compañeros.

¿Cómo podemos mejorar las cosas y prevenir el acoso escolar? Algunas ideas sobre por dónde empezar:

  • Los equipos de tratamiento deben considerar cuidadosamente los costos y beneficios de extinguir e ignorar ciertos comportamientos. ¿Es un comportamiento una respuesta al estrés? Si es así, la primera prioridad debe ser atender las emociones del niño a través de relaciones de apoyo. Nunca debemos ignorar intencionalmente una respuesta de estrés ni castigar a un niño por tenerla. Hacerlo solo sirve para aumentar los sentimientos de aislamiento del niño.
  • Ampliar la aceptación del movimiento, el pensamiento y otras diferencias. Por ejemplo, los profesores y otras personas en el equipo de apoyo de un niño deben explicar comportamientos como aletear, girar objetos o hablar sobre una gama limitada de intereses preferidos como diferencias humanas naturales. “Algunas personas solo necesitan mover sus cuerpos de forma diferentes”, es una explicación perfectamente buena. Los educadores pueden facilitar el diálogo compasivo, permitiendo que los niños hagan preguntas. Presentar las diferencias no como motivo de miedo o ansiedad, sino como aspectos intrínsecos y positivos de los niños neurodivergentes.
  • Reformular los comportamientos «atípicos» como parte de la experiencia humana, en lugar de algo que necesita un cambio. En lugar de referirse a intereses «restringidos», llámelos intereses «preferidos» y celébrelos en lugar de menospreciarlos, mostrando entusiasmo por cuánto sabe un niño sobre un tema.

Necesitamos reconsiderar las ideas construidas socialmente de nuestra cultura sobre las diferencias inherentes al Espectro Autista y otras condiciones neurodivergentes. Si los adultos modelan una actitud inclusiva, con una nueva visión sobre las diferencias, los niños aprenderán y el acoso escolar disminuirá.

Delahooke, M. (2017). Autism Acceptance: How Celebrating Differences Can Stop Bullying. Recuperado de (https://monadelahooke.com/autism-acceptance-celebrating-differences-can-stop-bullying/) Traducido Por Maximiliano Bravo.

La Conversación Sobre El Espectro Autista Debe Centrarse En La Aceptación, No En La Compensación

La sociedad en general asume que el Espectro Autista existe en una dinámica lineal que va desde el «alto funcionamiento» hasta el «bajo funcionamiento». Se considera que los de «alto funcionamiento» generalmente pueden cuidarse bien de sí mismos y realizar comportamientos como hablar. Se considera que los de «bajo funcionamiento» no pueden cuidar bien de sí mismos o no pueden realizar comportamientos como hablar. Dos tipos. Todo cabe en una caja bonita y fácil.

Hay una siniestralidad en cómo nosotros, como sociedad, consideramos a las personas en el Espectro Autista como de alto o bajo funcionamiento. «Leve» o «severo». Las «historias de éxito» del Espectro Autista siempre se expresan de la misma forma: Compensación. Utilidad. Una frase que suele aparecer durante el Mes de la Aceptación del Espectro Autista que muestra esto, por ejemplo, es el concepto de que la condición “es un superpoder”.

¿Por qué necesitamos calificarlo como un superpoder? ¿Por qué necesitamos calificarlo como algo útil para que se considere digno de respeto? ¿Pueden las personas en el Espectro Autista no existir en su propio tiempo y lugar y aun así ser reconocidas como seres humanos, dignos de respeto, dignos de cuidado, dignos de amor por el simple y profundo milagro de su existencia?

En realidad, cada persona en el Espectro Autista tiene su propio conjunto de necesidades de atención. Una persona que vive la condición puede cuidarse sola y ser autosuficiente, pero no puede organizarse para salvar su vida y su motricidad tiene bastantes irregularidades. Otra puede no hablar, pero puede vivir por su cuenta y obtener un título universitario en una carrera muy compleja. Y otra puede hablar y generalmente capaz de cuidar bien de sí mismo/a, pero no puede completar tareas como ir de compras por su cuenta o conducir un automóvil.

En lugar de referirse a las personas como de alto o bajo funcionamiento, la comunidad del Espectro Autista reconoce las necesidades de apoyos individuales y clasifica a las personas que viven la condición según ellas. ¡Todos somos bastante diferentes unos de otros! Si has conocido a una persona en el Espectro Autista, has conocido a una persona en el Espectro Autista.

Cuando decimos que estamos orgullosos de estar en el Espectro Autista, no estamos diciendo: «Bueno, puede que sea socialmente inepto/a, ¡Pero me alegro de que mis superpoderes autistas lo estén compensando!» Estamos diciendo que estamos orgullosos de nuestra existencia. Estamos orgullosos de cómo nuestra propia existencia refuta la idea de que hay personas de alto y bajo funcionamiento. Estamos tomando la gracia de ser personas en situación de discapacidad y conocer nuestras debilidades para saber cómo cuidarnos. Estamos reconociendo que nosotros y cualquier otra persona en situación de discapacidad, como seres humanos, merecemos respeto, independientemente de si trabajamos cada hora de nuestra vida o nunca trabajamos un día.

Todas los seres humanos merecemos aceptación y respeto y debemos aprender a aceptar y respetar a las personas en el Espectro Autista sin importar cuán útiles y convenientes nos sean personalmente.

Fuente: Sturgeon, U. (2021). The conversation around autism needs to focus on acceptance, not compensation. Meteamedia. Recuperado de (https://meteamedia.org/20173/opinions/the-conversation-around-autism-needs-to-focus-on-acceptance-not-compensation/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

5 Cosas Que Todos Los Alumnos En El Espectro Autista Desearían Que Sus Profesores Supieran

Si los alumnos son como flores, entonces los alumnos en el Espectro Autista son una parte única y extraordinaria del jardín que es un colegio. Al principio, podemos parecer fuera de lugar: nuestras diferencias se destacan y no puedes apartar la vista de nosotros. Sin embargo, todo eso, en última instancia, puede mejorar el ramo.

Desde aquellos que intentaron quitarnos nuestras espinas, hasta aquellos que simplemente nos dejan marchitar, definitivamente las personas en el Espectro Autista tienen una larga experiencia con profesores mal preparados durante su escolaridad obligatoria. Ahora ya adultos, ellos se dieron cuenta de que habían muchas cosas que hubieran deseado que sus profesores supieran de su condición cuando estaban en el colegio. Así que aquí hay 5 consejos dirigidos a los profesores para que puedan ayudar a sus alumnos en el Espectro Autista a crecer y prosperar.

I) No reprimas nuestra creatividad: Sí, las personas en el Espectro Autista pueden ser excelentes en las matemáticas. Podemos ser geniales con la programación de computadoras e incluso podríamos ser buenos en todo lo demás para lo que tu iPhone o iPad tiene una aplicación. Pero también somos más creativos de lo que a menudo se nos atribuye. A pesar de esto, existe una gran idea errónea de que todos los estudiantes en el Espectro Autista están diseñados para las estadísticas y la ciencia, y esto a menudo puede resultar en que muchos de ellos se alejen de las materias en las que podrían ser excelentes.

Por ejemplo, podrían sacarlos de las clases de arte o teatro debido a la intensa angustia que sienten por la falta de una definición precisa en las lecciones. En lugar de brindarles apoyo y acomodaciones individualizadas, fueron excluidos de esta oportunidad tan esencial para explorar su creatividad durante la jornada escolar. Afortunadamente, ellos podrían crear un blog personal donde compartir con los demás sus creaciones artísticas o literarias, sintiéndose orgullosos del espectacular resultado de su imaginación, como si ésta fuera un ave que el sistema escolar le había cortado las alas en vez de dejarla volar libremente. La lección aquí es que no debemos ser estereotipados en campos que se basan puramente en hechos y cifras.

II) Sé definitivo/a (¡PERO NO DEMASIADO!): Las personas en el Espectro Autista no son adivinos y pueden tener dificultades para interpretar y comprender las acciones de los demás. Por supuesto, esto no es un gran secreto, por lo que muchos consejos para enseñar a los alumnos que viven la condición te alentarán a ser lo más definitivo/a posible al dar instrucciones.

Ahora bien, no creas que esto sea malo (porque no lo es), pero a menudo ocurre que cuando muchos ven la frase «sé definitivo/a», se basan en el uso de ejemplos para enseñar. Este es un problema para las personas en el Espectro Autista ya que, debido a nuestras mentes prácticas, a menudo solo eliminamos el resultado y pasamos por alto los matices y el proceso, lo que limita la creación de una comprensión integral que impulsa la adquisición de nuevos conocimientos.

Los profesores pueden evitar este problema trabajando en un nivel individual con un/a alumno/a en el Espectro Autista, guiándolo/a a través de una actividad de principio a fin. Asegurarse de que las acciones se comprendan y se repitan es crucial aquí y, si bien puede parecer lento al principio, no es diferente del viejo dicho de ‘enséñale a un hombre a pescar y él comerá de por vida‘: tus opciones son préstanos toda tu atención y sentarte con nosotros una vez, o danos un apoyo fugaz y prepárate para sentarte con nosotros una y otra vez. Te sorprenderás positivamente de nuestros logros si tú escoges la segunda opción.

III) Promueve una mentalidad de crecimiento: Imagina que te piden que completes un rompecabezas de 8 piezas. Cuando terminas, un/a examinador/a dice “Bien hecho. Eres realmente inteligente”, y luego te ofrece la opción de completar otro rompecabezas de 8 piezas o uno de 80 piezas. De acuerdo con múltiples estudios, es más probable que vuelvas a optar por el de 8 piezas para evitar la posibilidad de avergonzarte frente al examinador que te elogió. Por otro lado, si ese/a examinador/a hubiera dicho «Vaya, eso parecía difícil, pero al final lo completaste«, es más probable que aceptes el rompecabezas de 80 piezas.

Esta es la diferencia entre una mentalidad fija y una mentalidad de crecimiento, algo que es increíblemente importante considerar cuando se enseña a personas que son muy literales, como tus alumnos en el Espectro Autista.

Este es ciertamente el caso de muchas personas en el Espectro Autista mientras crecen. Después de que sus profesores les dijeron cosas como «eres un/a genio/a de las matemáticas» en sus primeros años, ellos dejan de intentar aprender cosas nuevas. Asegurar que tu alumno/a en el Espectro Autista siempre sepa que hay espacio para mejorar es fundamental para garantizar su éxito académico y más allá.

IV) No nos etiquetes como «niños malos»: Uno de los conceptos erróneos clásicos que rodean a los alumnos en el Espectro Autista es que cuando tenemos un colapso y nos volvemos disruptivos, estamos causando problemas intencionalmente a nosotros mismos y a quienes nos rodean. Esto no solamente es erróneo, sino también es muy dañino.

En realidad, un colapso es cuando nuestras mentes se han sobrecargado/agobiado y, en lugar de saber que este es el momento de tomar un descanso, nuestros cuerpos se apagan y «reinician» en nuestro estado más natural: el modo de luchar o huir. Como la mayoría sabe, esto puede causar una gran perturbación y ser muy molesto para todos los que están a su alrededor. Sin embargo, no es más molesto para nadie que para la propia persona en el Espectro Autista.

Cuando esto sucede, no debe verse como una oportunidad para castigar o regañar las acciones de tu alumno/a en el Espectro Autista, sino para ofrecerle tu apoyo e identificar estrategias de intervención para él/ella.

Tómate un momento para considerar si el colapso fue:

  • Causado por no entender una pregunta.
  • Debido a que él/ella aprendió demasiadas cosas diferentes a la vez.
  • Activado por algo en el salón de clases que causa una alteración sensorial y hace que sea imposible concentrarse.

De cualquier forma la única constante es que echarnos del salón de clases no nos ayudará. Por eso, cuando te enfrentes a un colapso de tu alumno/a en el Espectro Autista, recuerda siempre abordar la causa y no solo la respuesta.

V) Enséñanos a aceptarnos como personas en el Espectro Autista: Las personas en el Espectro Autista pasan gran parte de su experiencia escolar manteniendo su condición en secreto para ser aceptados por sus pares, lo que significa un gasto excesivo de energía que perjudica gravemente su bienestar socioemocional.

Por supuesto, enseñarle a tu alumno/a en el Espectro Autista evitar esto aceptando su condición no es tan simple como un discurso motivacional; después de todo, ¿Qué adolescente, esté o no esté en el Espectro Autista, se siente 100% cómodo con su identidad? Pero pequeños trucos como darles a tus alumnos que viven la condición un espacio seguro para recargar sus baterías y prestarnos atención cuando nos sentimos tristes a menudo pueden ser suficientes hasta que encontremos nuestro propio camino.

En comparación con los 4 consejos anteriores, esto puede no parecer mucho. Sin embargo, al igual que enseñar al resto de tus alumnos, enseñar a una persona en el Espectro Autista se trata de darnos las herramientas para tener éxito y luego ayudarnos a vivir una vida autónoma.

Reflexiones Finales

Aunque los alumnos en el Espectro Autista a menudo vienen al colegio con sus propias herramientas únicas para el éxito, a menudo pueden reprimirlas en busca de encajar. Esto significa que para ayudar a los alumnos en el Espectro Autista a lograr su máximo potencial, necesitamos profesores que aprendan a mirar más allá de un simple libro; que nos guiarán mientras aprendemos a ver nuestras personalidades a veces percibidas como obsesivas como una concentración incomparable, nuestros enfoques a menudo percibidos como irregulares como una solución creativa de problemas y a todas nuestras otras diferencias como las fortalezas que realmente son.

Fuente: Sinclair, J. (2019). 5 Things a Student with Autism Wishes His Teachers Had Known. RethinkEd. Recuperado de (https://www.rethinked.com/blog/blog/2019/11/04/5-things-a-student-with-autism-wishes-his-teachers-had-known/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

El Trabajo Es Una Relación, No Exclusivamente Un Contrato

Cuando buscas datos sobre lo que impulsa el compromiso de los empleados, la lista siempre es bastante similar:

  • Sentirse valorado/a.
  • Confianza.
  • Saber que alguien se preocupa por mí y mi desarrollo.
  • Apreciación.

Aquí está lo gracioso. Si solamente te mostrara esta lista y te preguntara qué describe, «trabajo» probablemente no sea lo primero que tú dirías. Probablemente tú pensarías que describen algún tipo de relación: con tu mejor amigo/a o cónyuge o tal vez un miembro de tu familia.

Resulta que décadas de investigación sobre el compromiso de los empleados han estado tratando de decirnos algo increíblemente importante y simple.

Para los empleados, el trabajo es una relación.

Esto comienza a explicar por qué los niveles de compromiso de los empleados son tan paupérrimos en tantas organizaciones.

¿El problema?

La mayoría de los empleadores todavía tratan el trabajo exclusivamente como un contrato con sus empleados.

El empleador ofrece un salario a cambio del tiempo y el trabajo del empleado. Y la mayoría de los procesos de Recursos Humanos están diseñados para garantizar que los empleados cumplan con este contrato, para asegurarse de que el empleador obtenga lo que pagó.

Este no es un buen enfoque para formar relaciones laborales sanas. Imagínate estar en un matrimonio en el que tu cónyuge rara vez te dice o te demuestra que te ama, pero con frecuencia te recuerda tus obligaciones como cónyuge y lo bien o mal que las estás cumpliendo.

Esta es una receta para un amargo divorcio.

Por lo tanto, no debería resultarnos sorprendente que el compromiso continúe sufriendo y los empleados sigan avanzando en busca de una relación mejor y más satisfactoria.

Crear una organización donde los empleados estén completamente comprometidos significa repensar todo sobre la experiencia laboral. Significa rediseñar la experiencia laboral para que funcione como una relación sana.

Esto requiere que primero obtengamos una comprensión más profunda de lo que hace que una relación sea sana. Con esta información, podemos comenzar a rediseñar la experiencia laboral de los empleados.

Los seis elementos de una relación sana

Desde las amistades hasta las relaciones románticas, hay algunos elementos clave que deben estar presentes para que la relación sea saludable y satisfactoria para ambas partes.

  • Apreciación: Como seres humanos, anhelamos reconocimiento y validación. En nuestra relación con nuestro empleador, necesitamos saber que se nos ve y que se nota nuestro trabajo. No solo cuando se considera importante o cuando vamos más allá.
  • Aceptación: Para que la relación laboral sea sana para los empleados, necesitamos crear una experiencia y un ambiente que haga que cada persona se sienta aceptada y acogida por lo que es, no por lo que deseamos que sea o que sea.
  • Comunicación: Como seres humanos, cuando tenemos dudas, asumimos lo peor. Es parte de nuestro instinto de supervivencia. Esperamos lo peor, así que no nos sorprende. Cada vez que un empleado no está claro o no está seguro, asume cosas malas que conducen a la desconexión y una relación deteriorada. Las relaciones saludables requieren una conversación abierta y continua que ayude a eliminar la incertidumbre y la reemplace con claridad.
  • Apoyo: Cuando estamos en una relación sana, nos consideramos positivamente, eligiendo ver los fracasos del otro como resultado de errores honestos o circunstancias difíciles, no como un defecto de carácter. También asumimos que la otra persona tiene intenciones positivas en todo lo que hace, por lo que perdonamos rápida y fácilmente.
  • Compromiso: Una relación positiva requiere reciprocidad. Ambas partes deben estar realmente comprometidas entre sí y estar dispuestas a trabajar para garantizar que la otra esté feliz y satisfecha. El compromiso también se trata de cómo lo reconoces y reparas la relación cuando las cosas salen mal.
  • Tiempo: Si le preguntas a tu hijo/a cómo él/ella sabe si alguien lo/la ama, probablemente una de las primeras cosas que diría es «él/ella pasa tiempo conmigo». Incluso desde que somos pequeños, entendemos que dedicamos tiempo a lo importante. Las relaciones requieren tiempo. No hay ningún atajo.

El trabajo es una relación, no exclusivamente un contrato. Y demasiados empleados están atrapados en una relación laboral disfuncional. Solo adoptando el trabajo como una relación podremos finalmente comenzar a crear el tipo de lugares de trabajo y experiencias laborales que los seres humanos anhelan y donde realmente pueden prosperar.

El desafío para nosotros como líderes, gerentes y diseñadores de la experiencia laboral es este: ¿cómo podemos incorporar estos elementos en la experiencia laboral diaria que creamos y fomentamos para cada empleado?

Las respuestas no siempre son fáciles de encontrar. Pero siempre valen la pena el esfuerzo una vez que lo hagas.

Fuente: Lauritsen, J. (2017). Work is a Relationship, Not a Contract. TalentCulture. Recuperado de (https://talentculture.com/work-is-a-relationship-not-a-contract/). Traducido por Maximiliano Bravo.

El «Discurso Relámpago» Del Espectro Autista

¿Alguna vez has oído hablar de un discurso relámpago? En el mundo del marketing, un discurso relámpago es cómo le dirías a alguien sobre tu producto, empresa o idea si tuvieras que explicárselo en quince o veinte segundos más o menos. Su objetivo es brindarle al oyente una breve descripción general de tu proyecto, lo suficiente para que comprenda lo que está haciendo sin que tenga que ver una presentación de treinta minutos.

Es útil poder comunicar un tema complejo rápidamente, razón por la cual el discurso relámpago es tan famoso. Y hay muchas cosas que serían útiles para poder comunicarse en quince segundos fuera del mundo empresarial. Como seguramente habrás adivinado por el título de este artículo, ahora corresponde hablar exhaustivamente acerca de cómo hacer un discurso relámpago para el Espectro Autista.

Es exactamente lo que parece. ¿Cómo describiría uno el Espectro Autista en un formato de discurso relámpago? Esta descripción rápida (escrita, por supuesto, porque la comunicación es difícil) da la condición y cómo tú la vives podría ser increíblemente útil. Pregunta para las personas en el Espectro Autista que leen esto: ¿Cuántas veces han estado en una situación en la que desearon poder enviar instantáneamente información sobre el Espectro Autista a la cabeza de alguien porque tener esa información haría que la situación fuera mucho mejor? ¿Demasiadas para contarlas? Seguro que sí.

Sin duda sería útil transmitir esta información rápidamente en muchas situaciones, que van desde asuntos triviales como una persona al azar mirándote en el autobús o un extraño que acabas de conocer y con el que estás teniendo una conversación, hasta cosas más serias, como trabajar con él/ella. un compañero de curso con el que se te asignaron para hacer un proyecto grupal o explicar por qué tú eres diferente a un panel de entrevista de trabajo. Esto incluso podría ser una cuestión de vida o muerte si tienes que interactuar con la policía o el equipo de una ambulancia.

De hecho, tener listo un “discurso relámpago” sobre el Espectro Autista podría facilitar mucho las cosas en situaciones como las antes mencionadas. El problema es que es realmente muy difícil dar una buena descripción breve de tu condición. El Espectro Autista es una condición muy complicada y matizada que se expresa de formas no obvias que hacen que sucedan cosas no intuitivas, y muy a menudo es extremadamente difícil de entender para las personas neurotípicas. Este problema se agrava por la parte de «Espectro» en el Espectro Autista, lo que significa que existe una gran cantidad de diversidad entre las personas que viven la condición. Lo que es el Espectro Autista para una persona puede ser muy diferente para otra. No existe una definición «talla única para todos», o al menos cualquier cosa que se acerque sería demasiado vaga para ser útil.

Por lo tanto, un discurso relámpago acerca del Espectro Autista tendría que personalizarse para satisfacer las necesidades de la persona que lo expresa. Comienza con la forma en que normalmente tú defines tu condición. Un ejemplo sería: «el Espectro Autista es una diferencia del neurodesarrollo que se manifiesta en la forma en que mi cerebro procesa la información a su alrededor«. Entonces piensa en cómo tú desarrollarías mejor lo que esto realmente significa para ti. Quizás te resultaría más fácil enumerar las cosas. Escríbelo, por supuesto, como si tú estuvieras hablando con una persona neurotípica.

Así que el resultado ahora es: «Soy una persona en el Espectro Autista, eso significa que yo percibo el mundo de forma diferente, pienso de manera diferente, siento de manera diferente y me comunico de manera diferente. Mi sistema sensorial está sintonizado de manera diferente al tuyo. Siento las emociones de manera diferente a ti. Debido a esto, a veces hago cosas que pueden resultarle extrañas. Pero al igual que cualquier otra persona, soy una persona completamente desarrollada que solo quiere ser aceptada«.

¡Impresionante! 77 palabras, probablemente podrían decirse con bastante rapidez. Obviamente, puedes modificar el tuyo para adaptarlo a tu experiencia y necesidades.

Excepto…

Excepto, bueno, aquí hay varios problemas. El más importante es que no todas las personas en el Espectro Autista son capaces de pronunciar las palabras correctas de forma fiable en los momentos correctos. Además, ese detalle puede estar bien si solo estás hablando con alguien en un evento, pero es demasiado vago e informal para algunas de las otras situaciones, como una entrevista de trabajo, y ni siquiera tiene posibilidades de funcionar en una situación de emergencia. Tampoco ofrece consejos prácticos sobre lo que se debe hacer para ayudarte.

Honestamente, el Espectro Autista es demasiado complejo para resumirlo en treinta segundos, incluso en un formato personalizado. E incluso si eso fuera posible, probablemente estaría limitado a una situación muy específica, lo que tendrías que decir variaría según la situación, y no es muy práctico memorizar cientos de guiones solo para informar a las personas sobre tu condición. en cada situación. Por lo tanto, probablemente será mejor limitar tu discurso a información muy específica. Una frase que podría ser muy útil es simplemente decirle a las personas «Tengo dificultades de procesamiento sensorial» porque a menudo explica lo que te está pasando sin que tú tengas que enredar los asuntos con las palabras «Espectro Autista» y las connotaciones y malos entendidos que conllevan para tu oyente.

En resumen, es difícil hablar sobre el Espectro Autista y cómo vives tu condición sólo por la complejidad del tema. No puedes hacer un discurso relámpago sobre el Espectro Autista que sea 100% preciso. Honestamente, mejor solución para esto es una mayor comprensión acerca del Espectro Autista, porque la concienciación es insuficiente. Hay mucha «concienciación», pero para muchos eso significa concienciación de una comprensión muy estereotipada, forzada y plagada de mitos de lo que creen que es el Espectro Autista. Si el mundo entendiera al Espectro Autista un poco mejor, hablar de la condición y comunicársela a los demás sería mucho más fácil, tal vez nadie necesitaría un «discurso relámpago».

Una nota para los padres:

Hay algunos padres que piensan que sus hijos en el Espectro Autista actualmente no se encuentran en un punto en el que puedan comunicarse de forma independiente, por lo que son ellos quienes están informando mucho sobre la condición cuando surge la necesidad. Por lo tanto, es imperativo recordar que el buen juicio y la sensibilidad son imprescindibles al hablar de los demás.

Tu hijo/a en el Espectro Autista tiene su propia vida. Incluyendo su derecho a la privacidad y a su propia identidad. Por lo tanto, tengan cuidado de cómo y si revelan un diagnóstico o información sobre el Espectro Autista a terceros. Si puedes obtener alguna opinión de parte de tu hijo/a, esa opinión debe tener la máxima prioridad. Puede que él/ella no hable, pero eso no significa que no tenga preferencias o algo que decir.

Y hay muchas formas de comunicarse más allá de las palabras. Y, probablemente no siempre sea una buena idea presentar inmediatamente a tu hijo/a como «éste/a es mi hijo/a y está en el Espectro Autista«, a menos que anticipes que sería inmediatamente relevante. Por mucho que algunos padres insistan en que el Espectro Autista no es la única identidad de sus hijos, parecen convertirlo en su identidad completa.

Fuente: Quincy. (2020). The Autism “Elevator Pitch” and Other Thoughts On Talking About Autism. Speaking of Autism… Recuperado de (https://speakingofautismcom.wordpress.com/2020/02/11/the-autism-elevator-pitch-and-other-thoughts-on-talking-about-autism/). Traducido por Maximiliano Bravo.

Ayudar A Las Personas En El Espectro Autista Significa Cambiar De Actitud, No Cambiarlas A Ellas

La mayoría de los intentos de «ayudar» a las personas en el Espectro Autista tienen como objetivo hacer que quienes los rodean se sientan más cómodos en lugar de actuar en el mejor interés de la persona que vive la condición. Los padres, profesores y terapeutas deben cambiar sus actitudes sobre el Espectro Autista.

La forma en que las personas en el Espectro Autista reaccionan al mundo siempre se ve a través de la óptica neurotípica. Por ejemplo, cuando ellos gritan ante los ruidos, las personas se preguntan por qué reaccionamos con tanta intensidad ante algo que en realidad no es tan ruidoso. O bien, si un/a niño/a se demora mucho en ponerse su uniforme escolar, sus padres suspiran de frustración tachándolo como «desobediente» o «desordenado/a».

Pero el mundo autista es completamente diferente del mundo neurotípico y no puede entenderse desde la perspectiva neurotípica. Los sentidos son subjetivos. No hay «sonido» o «color» objetivo. Estos conceptos se perciben a través de la forma en que nuestros cerebros los interpretan. Los perros ven los colores de forma completamente diferente a los humanos, y un gato puede escuchar sonidos que nosotros nunca podríamos. No hay sonidos que sean fuertes o silenciosos para todos los seres vivos. Los seres humanos individuales también experimentan los sentidos de manera diferente en función de su cableado cerebral.

¿Escuchas un zumbido de las luces? Aumenta eso diez veces y ponlo al lado de tu oído. Eso es lo que escucha una persona en el Espectro Autista ¿Llevas puesta una camisa? Imagínate si fuera papel de lija. ¿Etiqueta en tu chaleco? Es una hoja que se te clava en la espalda. Esta es la realidad en la que viven las personas en el Espectro Autista, y no es ni más ni menos correcta que la realidad neurotípica. Simplemente estamos equipados con diferentes procesamientos sensoriales.

Aquellos que la sociedad etiqueta como de «alto funcionamiento» son diferentes, por supuesto, y son elogiados por ser genios y tendrán una vida «normal». Pero los que necesitan ayuda severa solo tendrán una vida media, una de miseria, atrapados en sus propias mentes, con el/la niño/a sano/a y típico/a adentro incapaz de liberarse.

Cuando se trata de la vida de las personas en el Espectro Autista, en particular de aquellas con altas necesidades de apoyo, la elección siempre depende del cuidador, y la persona en el Espectro Autista es tratada como si no se lo mereciera o no fuera lo suficientemente compleja como para tomar sus propias decisiones sobre la vida. Es la carga del cuidador, la elección del terapeuta sobre qué comportamientos «arreglar», y cualquier comunicación de la persona se trata como simplista, como si no mereciera por completo los derechos que toda persona necesita.

No tenemos privacidad.

Las crisis se colocan en Internet para que todos las vean, como si los peores momentos de alguien fueran algo para exhibir para la «concienciación».

No tenemos autonomía.

Muchas formas de análisis conductual aplicado (ABA) obligan a las personas en el Espectro Autista a cumplir con las demandas neurotípicas. A las víctimas se les quitan cosas hasta que cumplen con todos sus deseos, incluso si eso significa hacer un contacto visual incómodo o incluso aterrador, que se les impida alejarse de una situación en la que se sientan incómodos y abrazar a las personas que no quieren abrazar.

No escuchan lo que tenemos que decir.

Se habla de las personas en el Espectro Autista como si no pudieran oír o entender lo que está sucediendo, como si la elección no dependiera de ellos sino de su cuidador. Son tratados como una extensión de su cuidador en lugar de seres humanos individuales, o como un cachorro huérfano perdido del que alguien tuvo la gracia de cuidar a pesar de que es un puñado. Las personas habla de lo difícil que es vivir con una persona en el Espectro Autista y de los sacrificios que hay que hacer, de lo buenas que son las personas por afrontarlo, como si fuéramos incapaces de comprender lo que está pasando y de elegir nuestro propio rumbo en la vida.

La opinión de que las personas en el Espectro Autista no merecen plenamente sus propias vidas independientes es el paradigma dominante, y lo ha sido durante décadas. Como resultado, vemos intentos de hacer lo que estaba haciendo ese maestro y obligar a los niños en el Espectro Autista a ajustarse al comportamiento neurotípico en lugar de comprender sus necesidades y enseñarles que pueden defender sus derechos. Es hora de escuchar las voces autistas para comprender verdaderamente el mundo autista.

Obligarnos a actuar de forma neurotípica es abusivo.

La forma más común de terapia para niños en el Espectro Autista es el Análisis Conductual Aplicado, o ABA para abreviar. Si bien muchas terapias se conocen con el nombre de ABA, el tipo que se analiza en este artículo es el que se enfoca en enseñar el cumplimiento absoluto con el terapeuta y «tratar» los comportamientos inofensivos de un/a niño/a, como las estereotipias en lugar de enfocarse en sus necesidades. A los niños se les pueden negar cosas y se les puede impedir que se vayan hasta que muestren el comportamiento deseado, como dejar de estimular o mantener el contacto visual.

El ABA es un subproducto de la opinión de que las personas neurodivergentes deben ser “indistinguibles de sus pares” y que lo mejor para ellos es que se les enseñe a actuar de forma neurotípica. Si bien el ABA es eficaz para acabar con comportamientos como las estereotipias y para lograr que los niños en el Espectro Autista interactúen de forma neurotípica, también está vinculado al trastorno de estrés postraumático.

¿Por qué esto sería tan traumático? Porque obliga a los niños a actuar en contra de su propia naturaleza. Imagínate un mundo en el que todos estamos en el Espectro Autista, excepto unos pocos neurotípicos seleccionados. Tú eres uno de estos neurotípicos y has sido inscrito en el ABA. Allí, te ves obligado a girar en círculos y agitar las manos cuando ves a otras persona. Cuando intentas sonreír y saludar o abrazar a las personas, se te niegan elementos hasta que expreses alegría en la forma en que tu terapeuta quiere que lo hagas.

Cuando te estresas y buscas consuelo, como escuchando música, tomando un café o cualquier otra cosa que hagas, te ves obligado a detenerte y te dicen que estás «equivocado/a» y que esto es un signo de un «trastorno». Debes evitar estos comportamientos porque incomodan a los demás.

Toda tu vida estás entrenado/a para no sonreír, no abrazar, no consolarte de la manera que mejor te parezca, sino expresarte solo como la sociedad quiere que lo hagas. Cuando está estresado/a o asustado/a, en lugar de llegar a la raíz de por qué tienes miedo, te ves obligado/a a detener los comportamientos que usas para calmarse. Sigues siendo forzado/a a ponerte ropa que para ti es como una camisa de fuerza, y cuando intentas liberarte eres castigado/a.

Esta es la realidad que experimentan los niños en el Espectro Autista. Es lo que proviene de un modelo de terapia del Espectro Autista que, en lugar de partir de las necesidades y emociones de un niño, comienza con la eliminación de sus comportamientos. En lugar de ayudarlos a aprender a lidiar con lo que los está estresando, se les enseña a fingir que nada está mal y a eliminar sus estrategias tranquilizadoras. ¿Con qué propósito? Porque es más conveniente para quienes los rodean. El ABA no tiene en mente los mejores intereses de la persona; sólo sirve para que los que rodean a él/ella se sientan más cómodos.

Las personas en el Espectro Autista hacen estereotipias para relajarse o expresar felicidad. Esto puede tomar la forma de aletear con las manos, dar vueltas en círculos, hacer sonidos guturales o repetir palabras o frases favoritas. Muchas terapias para el Espectro Autista funcionan para detener tales estereotipias sin una razón válida.

Los neurotípicos pueden pensar que es extraño que un adolescente o un adulto no deje de juguetear con sus manos, pero cuando la persona en el Espectro Autista retiene este comportamiento, tiene efectos dañinos en su salud mental. Puede encontrar miles de relatos personales de adultos en el Espectro Autista que sufren de ansiedad y depresión, solo para descubrir que gran parte de ellos se debe a la supresión del comportamiento natural que ayuda a calmarlos.

Es difícil para los neurotípicos entender la tranquilidad que proviene de las estereotipias, pero nos acompaña en los momentos más alegres y aterradores de nuestra vida. Evitar que lo hagamos puede hacer que algunas personas en el Espectro Autista no sean tan extrañas para nosotros, pero conducirá a una enfermedad mental en el futuro.

Y, verdaderamente, ¿qué tienen de malo las estereotipias?

La mayor parte de las estereotipias no es dañina. Aletear, dar vueltas y tocarse el pelo no daña a la persona en el Espectro Autista ni a las personas con las que interactúa. De hecho, ayudan a prevenir esto, ya que la supresión de las estereotipias conduce a más ansiedad y puede conducir a un colapso autista.

Hay muchos comportamientos con los que la sociedad se ha sentido incómoda en un momento u otro, pero ahora son aceptados. Eso es porque la cultura que los rodea ha cambiado. La cultura y el comportamiento social aceptable cambian constantemente y pueden cambiar para los autistas.

En lugar de centrarnos en la supresión emocional, podríamos centrarnos en normalizar los estímulos para que la gente ni siquiera parpadee ante alguien que agita las manos con entusiasmo. No es tan difícil como podría pensar, y cuanta más gente tenga la libertad de estimular, más gente lo encontrará y se normalizará.

De manera similar, cuando los niños en el Espectro Autista gritan por la ropa que se ven obligados a usar y se la quitan, la primera reacción de muchos es tratar de obligarlos a volver a ponérsela. Ese es el enfoque conductista, que ignora los pensamientos y las sensaciones internas que experimenta una persona.

Las personas en el Espectro Autista no se quitan la ropa por diversión. Es porque algunos materiales causan sensaciones dolorosas e insoportables que no pueden ignorar. En lugar de obligarlos a soportar este dolor, que un/a niño/a neurotípico/a nunca se vería obligado a soportar, las personas debería trabajar con ellos para encontrar ropa cómoda. Esto puede significar cortar etiquetas, encontrar calcetines que no tengan costuras molestas y buscar materiales alternativos para la ropa. Puede considerarse inusual, pero es necesario que los niños en el Espectro Autista no tengan un dolor constante.

No vale la pena someter a los niños a un trauma que conduce a un Trastorno de Estrés Post-Traumático para que las situaciones sociales sean un poco menos incómodas. Dejar que las personas en el Espectro Autista tengan la libertad de hacer estereotipias y escucharnos cuando les decimos que tenemos dolor (las crisis son en su esencia un signo de angustia, no un berrinche) nos enseña que tenemos la libertad de expresar nuestras emociones y nos anima a no ocultarlos, sino defender nuestras necesidades de la manera que nos parezca más natural. Los neurotípicos querrían que hiciéramos lo mismo por ellos en una sociedad neurodivergente.

Comunicar es más que hablar.

Otra forma en la que el paradigma dominante ignora las voces autistas y en cambio ve las cosas solo a través de la óptica neurotípica es en el asunto de las personas en el Espectro Autista no hablantes. Algunas personas en el Espectro Autista son no hablantes cuando son niños, pero luego aprenden a hablar. La terapia del habla puede animar a los niños a aprender a comunicarse verbalmente. Pero algunas personas en el Espectro Autista permanecerán no hablantes de por vida, y eso no significa que estén condenados a una vida de miseria o que no puedan comunicarse.

Con demasiada frecuencia, la gente usa «comunicación» y «habla» de manera intercambiable, pero si eso fuera cierto, la comunidad de sordos nunca se comunicaría. Y eso era lo que muchos creían antes de que la lengua de señas se aceptara comúnmente. Las personas sordas eran (y a veces todavía lo son) consideradas estúpidas y obligadas a continuar hablando verbalmente aunque no tenga ningún significado para ellos. La aceptación social del lenguaje de señas abrió un mundo completamente nuevo para las personas que antes no habían sido escuchadas cuando intentaban expresar sus sentimientos.

Es posible que un/a niño/a en el Espectro Autista no te esté hablando, pero ciertamente se está comunicando contigo de otras formas. Incluso las persona con grandes limitaciones cognitivas más grave son capaces de comunicarse. Puede ser a través del ruido: un/a niño/a puede parecer que repite frases aleatorias que él/ella recopiló de la televisión, pero es probable que las usa para expresarse. Incluso si los únicos sonidos que hacen son gemidos o gritos, sigue siendo una forma de comunicación. Si la terapia del habla no da como resultado una mayor verbosidad, podría considerar enseñarle a tu hijo/a la lengua de señas. Esto ha funcionado maravillosamente para muchas personas en el Espectro Autista no verbales, que pueden expresarse completamente sin hablar.

En la era de la tecnología, la comunicación es más fácil que nunca para las personas no hablantes. Los programas de escritura abundan para aquellos a quienes les gusta escribir sus pensamientos, e incluso hay sistemas que pueden darle a alguien una «voz» incluso cuando no habla leyendo sus palabras en voz alta. Los letreros y las aplicaciones en los teléfonos presentan diferentes formas de comunicarse. No es una tragedia que alguien nunca hable. El lenguaje verbal es solo una forma de comunicación, y muchos usuarios del lenguaje de señas tienen vidas felices y satisfactorias. Hay muchos autistas no verbales que se comunican muy bien a través de otros medios y logran el éxito.

No hablar tampoco significa que tu hijo/a no comprenda el lenguaje. Incluso cuando un/a niño/a no parece responder a nada, es mejor asumir que si puede entender. Muchas personas en el Espectro Autista comprenden más de lo que los neurotípicos pueden ser conscientes, y hablar sobre lo difícil que es tu hijo/a frente a él/ella puede causar mucho daño. Es posible que algunos de nosotros no nos comuniquemos en la forma típica, pero si somos conscientes. Hay muchos ejemplos de personas que se cree que no son conscientes de su entorno y que se encontraron con pensamientos complejos y conscientes una vez que se les dio la oportunidad de comunicarse de una forma que les funcionara. En lugar de asumir que alguien no se comunica porque no se expresa como la mayoría de las personas, busca las formas en que se comunica.

Por ejemplo, una mamá puede pensar que su hijo/a en el Espectro Autista nunca expresa afecto porque nunca le dice “te quiero” y él/ella grita de dolor cuando lo/la abrazan. Esto no significa que el/la niño/a no la quiera. Él/Ella expresará afecto de otras formas, y depende de la mamá trabajar con su hijo/a para descubrir cuáles son esas formas.

¿Tu hijo/a te pidió que participaras en una actividad o te dio uno de sus objetos favoritos? Él/Ella se está acercando a ti. Algo le¿ ha causado alegría y está tratando de compartir esa alegría contigo. Presta atención cuando tu hijo/a te muestre algo e interactúa con él/ella en sus intereses.

Recuerda, los tonos y expresiones de las personas en el Espectro Autista no siempre parecen corresponder con nuestros sentimientos, por lo que incluso si tu hijo/a parece indiferente contigo, es probable que no lo esté. Puede que no sea de la forma esperada, pero los niños en el Espectro Autista muestran tanto amor como los neurotípicos. Necesitamos ir más allá de cómo esperamos que se vea la emoción y trabajar para comprender cómo se ve en cada persona.

Necesitar apoyo de por vida no es trágico.

Si bien muchas personas en el Espectro Autista pueden vivir de forma independiente, otras siempre necesitarán un cierto nivel de apoyo. Esto puede involucrar un cuidador o un centro diurno de apoyo psicosocial. Pueden tener o no un trabajo. Pero no importa cuánto o poco apoyo necesiten, sus vidas pueden ser tan satisfactorias como las de cualquier otra persona, y tienen derecho a la autonomía.

Nuestra sociedad todavía mantiene la opinión de que todos deben lograr la independencia completa y dejar el hogar familiar a una edad arbitrariamente definida. Las personas que siguen viviendo con sus padres más allá de los 30 años son vistas como parásitos flojos. Este es el resultado de basar el valor de un ser humano en sus contribuciones económicas. Los seres humanos son miembros productivos de la sociedad si tienen trabajos y no dependen de los demás, pero son parásitos flojos si necesitan ayuda. Esta no es solo una cosmovisión falsa, sino dañina.

Todo el mundo necesita algún nivel de apoyo en la vida. La especie humana tiene cientos de años de evolución que nos animan a depender unos de otros para nuestro apoyo. Somos animales sociales y nos cuidamos unos a otros incluso cuando no hay una recompensa inmediata. ¿Por qué? Porque todos necesitarán apoyo en algún momento y todos quedarán discapacitados a medida que envejezcan.

La pregunta es cuándo, no si, vamos a quedar discapacitados y dependeremos de otros que nos ayuden en la vida adulta. Algunos lo necesitan de inmediato, otros no, pero todos enfrentarán esto. Es una parte natural e inevitable del ser humano, y no tiene nada de vergonzoso. Para eso está hecho el cableado social de nuestra especie.

Entonces, cuando alguien necesita apoyo antes que otros, no hay flojera. La sociedad nos enseña que la única forma de vida satisfactoria es la independencia, pero no es así como muchas sociedades han funcionado históricamente y actualmente. Ha habido muchas variaciones en la edad adulta a lo largo del pasado, y en algunas culturas hay personas adultas que siguen viviendo con sus padres, incluso después de casarse y tener hijos. Estas personas no son miserables.

Alguien puede o no tener una carrera, casarse o hacer cualquier otra cantidad de cosas aceptadas como marcas registradas de una «vida plena». Y no hay nada de malo en eso. No existe un estándar único para todos para tener una vida plena.

Muchos padres lamentan los «sueños perdidos» que tenían para sus hijos, pero es la vida de sus hijos, no la suya. Ningún niño está obligado a cumplir los deseos de sus padres. Son sus propios seres separados y deben buscar la vida que los hará más felices. Las personas encuentran su propia felicidad y satisfacción. Si todos necesitáramos las mismas cosas para tener una buena vida, sería inalcanzable, ya que no todos pueden lograr lo mismo.

Afortunadamente, la felicidad en la vida no siempre se encuentra a través de hitos tradicionales como el matrimonio, los hijos y tener una carrera prestigiosa, sino principalmente a través de los pequeños momentos. Alguien puede pasar toda su vida en un centro diurno de apoyo psicosocial y sentirse feliz y autorrealizado/a hasta su muerte. Pueden encontrar significado en los vínculos que establecen con sus amigos o familiares, o en sus pasatiempos o intereses especiales, tal vez pintando o aprendiendo sobre mitología. Eso no es menos ni más satisfactorio que alguien que encuentra la felicidad con su cónyuge e hijos, o una carrera en ingeniería.

No hay tragedia en alguien que necesite apoyo durante toda su vida. La única tragedia es que las personas creen que alguien está condenado/a solo porque no satisface la obsesión de la sociedad con la conformidad estricta.

Vive tu vida según tus necesidades individuales.

Las personas en el Espectro Autista crecen en la creencia de que debemos cambiar la forma en que nos expresamos para adaptarnos a la sociedad neurotípica, y que si no podemos lograr los hitos típicos de la vida, nuestras vidas serán insatisfactorias y miserables.

Como resultado, nos sumergimos más profundamente en la ira, la depresión y la ansiedad, y sufrimos. En lugar de que se nos enseñen habilidades de supervivencia que apoyen nuestras necesidades individuales y de abordar nuestros problemas a través de su causa, se nos enseña a ocultar nuestros métodos de comunicación y enterrar nuestro trauma en lo más profundo de nuestro ser.

Las crisis y los arrebatos violentos no son rabietas, sino una forma de comunicación. En lugar de detener sus métodos de comunicación, el cuidado de los niños en el Espectro Autista debe centrarse en lo que les molesta y enseñarles formas de solucionarlo. Centrarse en abordar los pensamientos y sentimientos que conducen al comportamiento, no el comportamiento en sí, es la mejor manera de ayudar a cualquier/a niño/a a convertirse en un adulto sano.

No hay ninguna razón por la que tenemos que vivir la vida como las personas neurotípicas. Este es un subproducto de la sociedad conformista. Todos tenemos diferentes necesidades, estemos o no estemos en el Espectro Autista, y la mejor manera de sentirnos satisfechos en la vida es asegurarse de vivirla de la manera que nos haga sentir mejor. Si alguien no está lastimando a otros, entonces las estereotipias y la comunicación no hablante son válidas. No todo el mundo puede ser independiente y, con el tiempo, todos tendremos que depender de alguien, por lo que necesitar asistencia de por vida no es sinónimo de una vida miserable.

La visión conformista de la vida debe cambiar, y para ello necesitamos un cambio de cultura. Los puntos de vista de la sociedad sobre el Espectro Autista ya han cambiado para mejor, pero debemos apoyar no solo a las personas que viven la condición que viven de forma independiente y son vistas como «genios», sino también a las que nunca vivirán solas y no pueden hablar. No son menos humanos y sus métodos para expresarse deben ser valorados.

Debemos deshacernos del paradigma conductista y comenzar a tratar a todos los niños en el Espectro Autista como seres pensantes que merecen autonomía y respeto. Solo entonces los niños en el Espectro Autista crecerán libres para vivir sus vidas como quieran, como todo el mundo debería tener derecho a hacer.

Fuente: Dunn, J. (2020). Helping Autistic People Means Shifting Your Attitude Not Changing The Person. The Art Of Autism. Recuperado de (https://the-art-of-autism.com/helping-autistic-people-means-shifting-your-attitude-not-changing-the-person/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

5 Lecciones Útiles Sobre La Amistad Para Los Adultos En El Espectro Autista

Todos queremos tener amigos, estemos o no estemos en el Espectro Autista. Mantener amistades parece tan fácil para todos los demás, mientras que para ti es como si todos hablaran un idioma muy difícil de entender.

En última instancia, no existe ningún patrón que detectar ni código secreto de la amistad que descifrar, porque es imposible reducir las relaciones humanas a un conjunto de reglas en las que todos estamos de acuerdo.

Pero aquí están algunas pautas muy útiles para ayudar a los adultos en el Espectro Autista a hacer amigos de verdad sin resultar heridos. ¿Resuenan contigo o suenan completamente ridículas?

I) La verdadera amistad requiere tiempo: Sería maravilloso que pudiéramos entablar amistades inmediatas como niños en el patio de recreo. Te sientas junto a alguien que lee el mismo libro en un tren, sonríes, compartes las historias de tu vida y tus números de teléfono y es un trato hecho. Alrededor de los 9 años, las habilidades sociales dan un salto y nuestro enfoque de las amistades se vuelve más complejo. En este punto, los niños en el Espectro Autista pueden quedarse atrás.

Entre conocer a alguien que te agrada y convertirnos en verdaderos amigos, hay un proceso para convertirnos en amigos, que lleva aproximadamente tres años. Durante ese tiempo, acumulan una serie de experiencias compartidas, se conocen bien y desarrollan confianza el uno en el otro.

No puedes apresurar este proceso. Como dice el viejo dicho, todo a su tiempo.

II) Escucha: Tú, yo y todos nosotros solo queremos sentirnos escuchados, así que escucha a tus amigos y haz preguntas sobre lo que dicen.

Muéstrale a tus amigos tu genuino interés al ver si están bien al principio de cada mensaje de texto, llamada telefónica o reunión cara a cara. Esto funciona en todas las situaciones en las que interactúas con otro ser humano. Escribes su correo electrónico, luego regresas y pones «Espero que estés bien» o «¿Cómo estás?» al principio antes de hacer clic en enviar.

Puede parecer falso, pero si no lo haces, te perderás de la maravillosa conexión emocional que tanto deseas.

III) No compartas demasiado: Es posible que tengas la tentación de compartir todo lo que puedas acerca de ti con un nuevo/a amigo/a. Podrías ​​pensar que aceleraría el proceso de conocerte mejor, pero eso no está bien. Te hará parecer egocéntrico/a.

Por tu propia seguridad, mantén en privado tus experiencias, creencias y deseos más personales hasta que sepas que puede confiárselos a la otra persona. Al comienzo de la amistad, no te conocen lo suficiente como para recordar los detalles más finos de las cosas que les dices. Si esperas que los recuerden, te sentirás decepcionado/a.

No hables de ti mismo/a. No compartas demasiado. Si deseas hablar sobre algo, menciónalo y luego espera y ve si la otra persona está lo suficientemente interesada como para hacer preguntas. Escucha activamente y responde a sus preguntas.

IV) Confía en ti mismo/a: Muchos adultos en el Espectro Autista han pasado años sin saber lo que significa «ser tú mismo/a» por no tener una identidad propia. Menos aún qué cosas les gustan y no les gustan. Creían tener una mente abierta y estaban dispuesto a cualquier cosa, libre de creencias autolimitantes. La realidad era que carecían de límites y no sabían cómo mantenerse a salvo.

Una buena regla general es no decir o hacer cosas con las que se sientas incómodo/a solamente por la presión social. Concédete permiso para preguntarte si algo es bueno para ti o no. Ten el coraje de decir que no y los amigos adecuados te respetarán por ello.

V) Una amistad no es un contrato: Las personas no te deben invitaciones, llamadas telefónicas, mensajes de texto o cualquier otra cosa solo porque dijeron (o insinuaron) que son tus amigos. No tienes derecho a decirles cómo ser tu amigo/a, y nunca debes esperar que te elijan por encima de otras personas, no importa cuánto te duela ser rechazado/a por ellos.

Si dejas de sentirte bien después de verlos o decides ser diferente para agradarles más, da un paso atrás. Si sucede una y otra vez, tal vez prueba con comentarios suaves y específicos como: «El otro día, cuando dijiste que mi cabello se veía estúpido, sé que estabas bromeando, pero en realidad me dolió mucho«. Prepárate para que se sientan avergonzados y se sientan estúpidos, pero si se enojan contigo o ignoran sus sentimientos, tómalo como una señal de alerta.

Si la otra persona no te da constantemente lo que necesitas, simplemente no es el/la amigo/a adecuado para ti. Lo importante a recordar aquí es que no es culpa de nadie. No debes cambiar como eres para hacer amigos y no debes esperar que los demás hagan lo mismo por ti.

Fuente: Wood, C. (2021). 6 Things I’ve Learned About Friendship. Aspergers Experts. Recuperado de (https://www.aspergerexperts.com/blogs/entry/120-6-things-i%E2%80%99ve-learned-about-friendship/). Traducido Por Maximiliano Bravo

Vivir Como Un Adulto En El Espectro Autista Puede Hacerte Sentir Como Un Fracaso: ¿Cómo Celebrar Quién Eres?

La vida no es fácil cuando eres un adulto en el Espectro Autista. La sociedad en general realmente no está configurada para satisfacer tus necesidades. Dado que la rutina es muy importante para ti, cualquier interrupción puede convertirse en un problema grave.

Hablar con personas en situaciones sociales tampoco es fácil. De hecho, puede causarte mucho estrés. Como resultado, es posible que prefieras quedarse solo/a. Sin embargo, al mismo tiempo, te siente aislado/a, solo/a e incomprendido/a.

Debido a estas experiencias, es posible que se sienta como un fracaso.

¡Pero eso no es cierto! Vivir como un adulto en el Espectro Autista no te hace inútil. La realidad es que hay tantas cosas grandiosas que conforman quién eres. ¡Aprécialas!

A continuación, le indicamos cómo celebrar quién es usted si tú eres un adulto en el Espectro Autista.

I) Reconoce lo que haces bien: Sí, puede ser difícil navegar la sociedad en general. Sin embargo, hay tantas cosas que haces bien. Todos tienen algo en lo que son buenos.

Por ejemplo, para una persona en el Espectro Autista, eso puede incluir:

  • Crear arte.
  • Trabajar con computadoras.
  • Realizar una actividad física (¿bailar alguien?).
  • Tener una cantidad infinita de conocimientos sobre un tema específico, como autos clásicos o música de los 80s.

Es muy fácil concentrarse en aquello con lo que tienes dificultades. Sin embargo, no olvides que hay muchas otras cosas sobre ti que son especiales y únicas. ¡Dales la bienvenida y cuídalas!

II) Enorgullécete de tus logros: Esto podría ser difícil para ti porque podrías pensar que lo que haces no es especial o digno de mencionar. Pero eso no podría estar más lejos de la verdad.

Por ejemplo, piensa en cuándo conseguiste un trabajo. Eso es un gran logro porque, como para muchos adultos en el Espectro Autista, es un gran paso hacia la independencia y probablemente requirió que enfrentaras alguna situación que te hizo sentir bastante incómodo/a (¡como entrevistas!).

O tal vez te reconocieron por lo que hacías en el trabajo. Puede ser difícil y estresante ser señalado/a por otros por tus logros, pero recuerda, no se supone que sea un castigo. En cambio, es bueno que te reconozcan por lo que haces bien. ¡Y puedes estar orgulloso/a de eso!

III) Amplía tu zona de capacidades: Enorgullecerse de tus logros también incluye la voluntad de tomar riesgos. Por supuesto, es probable que tengas tu rutina, que te ayudará a planificar y seguir adelante cada día. Sin embargo, no podemos crecer como personas a menos que a veces ampliemos nuestra zona de capacidades. Esto es cierto para todos, incluyéndote.

Por supuesto, lo que podría ser «seguro» para otra persona podría ser riesgoso para ti. Por ejemplo, cambiar tu rutina diaria para ir a un evento social. Incluso si es con personas que tú conoces y con las que te sientes cómodo/a, socializar puede resultarte estresante. Y eso está bien. Lo importante es que estés dispuesto/a a ir al evento y correr ese riesgo.

IV) Aprecia a las personas que te aceptan: Es útil tener personas en tu vida que te acepten tal como eres: tu familia, tus compañeros de trabajo, tus compañeros de curso y amigos. A veces, todos necesitamos un recordatorio de lo increíbles, únicos y divertidos que somos en realidad.

Cuando encuentres a esas personas, quédate con ellas. Y no escuches a aquellos que tratan de menospreciarte y siempre parecen enfocarse en lo negativo. No vale la pena esforzarte por ganarte el respeto de personas que no te respetan. Tú eres grandioso/a, nunca lo olvides.

Pero, ¿Qué pasa si todavía te sientes como un fracaso?

A veces, es posible que necesites un poco más de ayuda para celebrar quién es y no sentirte como un fracaso. Después de todo, ser una persona en el Espectro Autista puede ser muy difícil. Y puede ser necesario un poco de orientación para aprender a sobrellevar la situación.

Por eso es útil conocer a alguien que comprenda lo que significa ser un adulto en el Espectro Autista. Un terapeuta o consejero es una de esas personas. Pueden ayudarte a navegar por cualquier problema en particular que estés enfrentando y enseñarte estrategias para hacer frente a las cosas que pueden causar un desequilibrio en tu rutina.

Fuente: Howell, J. (2020). Dealing with Adult Autism Can Make You Feel Like a Failure—How to Celebrate Who You Are. Luminous Counseling. Recuperado de (https://www.luminouscounseling.org/blog/dealing-with-adult-autism-can-make-you-feel-like-a-failure-how-to-celebrate-who-you-are/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

Espectro Autista Y El Concepto De Hogar

«Hogar» evoca un montón de imágenes, una de ellas en particular es «Hogar, dulce hogar».

Es interesante cuánto depende la connotación de hogar de la libertad. Cuando el hogar es un lugar al que una persona espera ir, puede ser un escape bienvenido de la presión de camuflar sus verdaderas identidades y necesidades de cualquier forma. De forma similar, cuando el hogar para las personas en el Espectro Autista es un escape de la presión de camuflar su verdadero yo de una persona de alguna forma, ¡ciertamente puede ser mucho más fácil tener ganas de volver a casa!

Desafortunadamente, muchas personas en el Espectro Autista tienen que elegir entre los apoyos necesarios y vivir libremente dentro de un espacio físico al que pueden llamar hogar. Esta elección existe tanto en ambientes familiares como comunitarios. Muchos otros carecen de acceso incluso a un refugio físico regular que pueda constituir un «hogar», independientemente de las libertades ofrecidas.

El hogar debe ser, ante todo, un consuelo de lo que una persona necesita. Pero esa no es una opción para todos. Los quehaceres del hogar en sí mismos pueden ser lo opuesto al consuelo necesario. Sin embargo, como bien saben las personas en el Espectro Autista, la falta de acceso no constituye una falta de necesidad. En casos como estos, parece que el mejor camino puede ser encontrar consuelo en una pequeña parte del lugar donde uno pasa la mayor parte del tiempo, o fuera de él por completo. Sin embargo, el agotamiento social y la sobrecarga de la función ejecutiva pueden dificultarlo.

Unirse a un club es agregar algo más a un horario ya estresante y hacer un gasto extremo de energía para socializar con las persona. La Internet puede ser una forma útil de involucrar intereses en una variedad de lugares de formas muy específicas. También puede ser útil designar una parte de un armario u otra área de la casa como su «espacio personal».

Independientemente de los detalles, encontrar un «hogar» donde las personas en el Espectro Autista se sientan seguras y aceptadas, es muy importante para su calidad de vida. Vale la pena hacerlo, y vale la pena apoyar a las personas a hacerlo.

Fuente: Nelson, C. (2019). Autism and the Concept of Home. Foundations For Neurodivergent Minds. Recuperado de (https://www.divergentminds.org/?p=1444). Traducido Por Maximiliano Bravo.