Caminando Por La Cuerda Floja: Promoviendo El Éxito En Los Adolescentes En El Espectro Autista

Es duro ser adolescente. La adolescencia es una época cargada de cambios en muchos niveles. Físicamente, el cuerpo está creciendo y cambiando, evolucionando del cuerpo de un niño a un adulto y volviéndose fisiológicamente capaz de tener hijos. Hay un tremendo aumento de hormonas que permiten muchos de los cambios físicos y sexuales que pueden afectar el estado de ánimo y la sensación de estabilidad del adolescente. Socialmente, hay una evolución de muchos de los grupos de amigos, con dinámicas sociales complicadas que se alejan de las experiencias más directas de la infancia. Además, los sentimientos románticos y sexuales pasan a primer plano con fuerza.

También es un tremendo desafío estar en el Espectro Autista. Dos de las características destacadas de la condición son las dificultades sociales y las dificultades para ser independiente. Las dificultades sociales caracterizan a la persona en el Espectro Autista desde una edad temprana, pero las dificultades pueden volverse más problemáticas a medida que la persona ingresa a la enseñanza media y más adelante, y las relaciones sociales asumen un papel más central en el desarrollo de todos los niños. De forma similar, mientras que todos los niños sienten un deseo de ser autónomos e independientes a lo largo de la infancia en mayor o menor medida, se vuelve mucho más prominente en la fase de la adolescencia. Es por estas razones que un adolescente en el Espectro Autista probablemente tendrá más dificultades para superar este período de tiempo debido a los desafíos específicos y únicos que plantea vivir la condición combinado con los desafíos típicos que enfrentan todos los adolescentes.

El tiempo está lleno de posibilidades del futuro y la sensación de logro y éxito cuando el adolescente en el Espectro Autista llega a un lugar de comprensión o solidifica un aspecto de su identidad. Es maravilloso escucharlo/a en una búsqueda para comprenderse a sí mismo/a mientras lucha con preguntas y crisis relacionadas con la formación del yo que son específicamente únicas para ese período de tiempo. Una vez que el/la adolescente crece hacia la edad adulta, hay menos crisis, pero también es más difícil acceder a estas preguntas y decisiones de la vida. Como tal, este período de tiempo está lleno de esperanza y certeza, pero también con frecuencia de estrés y, a menudo, de una sensación de drama y desesperación.

El desafío de trabajar con adolescentes en el Espectro Autista es apoyarlos en esta fase de desarrollo y ayudarlos a superar las crisis típicas de la adolescencia. Esto incluye la búsqueda de la identificación personal, la independencia y el mayor enfoque en las relaciones sociales, incluidos los intereses románticos, al mismo tiempo que permite los desafíos únicos que se encuentran. A veces, apoyar las necesidades únicas de la condición puede parecer contrario a algunas de estas importantes metas de la adolescencia. El hecho de que las personas en el Espectro Autista tengan dificultades con las relaciones sociales no significa que no tengan el mismo deseo e interés en las relaciones sociales y románticas de la adolescencia. De forma similar, a pesar de que la persona que vive la condición depende más de los padres y cuidadores que de sus pares neurotípicos, todavía anhelan el deseo de autonomía e independencia como sus contrapartes.

Como resultado, los padres y cuidadores están en una posición única para tratar de promover el proceso de desarrollo del adolescente en el Espectro Autista en consonancia con todos los adolescentes, al mismo tiempo que apoyan las necesidades únicas relacionadas con la condición. Desafortunadamente, muchos cuidadores bien intencionados se equivocan al sofocar su deseo de autonomía cargando con las dificultades del Espectro Autista, o al contrario, en un esfuerzo por promover la independencia, darles demasiada libertad, sin tener en cuenta algunas de las dificultades que presenta su condición. Esto puede generar mucha frustración e ira para el/la adolescente y el cuidador. El cuidador puede hacer mucho para ayudar al adolescente a superar este momento posiblemente difícil y convertirlo en uno de éxito.

Algunos padres pueden argumentar que su hijo no es capaz de ser independiente y ejerce un mal juicio, citando ejemplos en los que «confiaron» en su hijo para configurar una cuenta de Facebook o viajar a algún lugar con resultados desastrosos. Todo el mundo es capaz de tener cierto nivel de independencia, aunque obviamente eso depende de las habilidades y debilidades de cada persona. La independencia es algo que se puede cultivar a través de la enseñanza y el modelado. A un/a niño/a al que se le enseña cómo usar Internet correctamente con la participación de los padres, al menos inicialmente, se le enseña cómo ser independiente. Un padre que recorre los pasos con un/a niño/a para enseñarle a viajar, lo que puede incluir hacer una prueba con él varias veces y luego retirarse gradualmente, está promoviendo la independencia.

Del mismo modo, hay padres que creen que su hijo/a no tiene interés en la socialización. La mayoría de las veces, ellos están muy interesados ​​en las relaciones sociales pero tienen miedo de “fatigarse” como lo han hecho en el pasado. Este puede ser un momento en que los grupos de habilidades sociales son valiosos, no solo para enseñar habilidades sociales, sino también para ayudar al adolescente a forjar relaciones sociales. Los padres también pueden ponerse en contacto con el personal escolar para ayudar a determinar si hay alumnos específicos en la clase que serían una buena combinación con su hijo/a y facilitar las interacciones con ellos. Los intereses románticos también pasan a primer plano. Los padres pueden estar presentes para proporcionar un ambiente abierto para preguntas sobre este tema, proporcionando libros apropiados, pero también fomentando una sensación de privacidad a medida que el cuerpo del adolescente crece y cambia con signos de pubertad. Animo a los padres a ser proactivos en esta área y enseñar a sus hijos sobre la pubertad y la sexualidad de forma adecuada para que el niño no se involucre sin saberlo en acciones socialmente inapropiadas o vergonzosas sin comprender las ramificaciones sociales de lo que significan. Esto continúa alentando un sentido de agencia personal en el/la adolescente.

No hay nada más emocionante que ver una sonrisa de éxito cuando un/a adolescente siente una sensación de realización personal, cuando se siente independiente, autónomo/a y exitoso/a. Aumenta y promueve la autoestima y los pone en un buen camino hacia la edad adulta.

Fuente: Sandler, S. (2017). Walking the Tightrope: Promoting Success in the Adolescent with ASD. Autism Spectrum News. Recuperado de (https://autismspectrumnews.org/walking-the-tightrope-promoting-success-in-the-adolescent-with-asd/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

Estrategias Para Cuando Tu Hijo/a Adolescente En El Espectro Autista Necesita Ayuda Con Las Matemáticas

No hay duda al respecto, las matemáticas son una habilidad muy importante. Es una habilidad que utilizarás durante toda tu vida, ya sea para verificar tus gastos y cambio, hacer cotizaciones para el trabajo o simplemente medir el jardín para comprar artículos para el hogar. Las matemáticas son cruciales.

Los medios de comunicación nos quieren hacer creer que las matemáticas son una «habilidad inteligente» automática para las personas en el Espectro Autista y que los adolescentes que viven la condición, incluso los no hablantes, son capaces de hacer asombrosas hazañas matemáticas. Si tan solo esto fuera cierto. Desafortunadamente, esta es otra área en la que las personas en el Espectro Autista son iguales a los demás. Algunas personas son muy buenas en matemáticas, pero la mayoría no lo son.

A veces todo es cuestión de práctica

Los profesores de matemáticas a menudo sugieren que la mejor forma de aprender matemáticas es resolver problemas matemáticos una y otra vez. Ciertamente hay algo de verdad en este enfoque.

Si ya comprende la teoría, resolver muchos problemas generalmente hará maravillas para mejorar su velocidad y precisión. Lo que no hará es ayudar a mejorar las respuestas a las preguntas basadas en texto o enseñarle a usar las matemáticas para resolver problemas del mundo real.

Una cosa que a menudo funciona bien para los adolescentes en el Espectro Autista es ayudarlos a ver patrones en matemáticas.

Las matemáticas están llenas de patrones asombrosos y ayudar a sus hijos a identificarlos a lo largo de sus tablas de multiplicar y las sumas y restas básicas marcarán una gran diferencia en los años formativos.

Las calculadoras son válidas

Si tu hijo/a adolescente tiene dificultades con las matemáticas y se desempeña mejor con una calculadora, vale la pena permitirle usar una en lugar de obligarlo a prescindir de ella. Es mucho más importante que sepan cómo resolver un problema que poder hacer los cálculos mentalmente.

Muchos profesores más tradicionales podrían decir «no siempre tendrás una calculadora a mano», como una forma de excusar la necesidad de matemáticas en la cabeza. Bueno, todo el mundo tiene una calculadora integrada en su celular hoy en día e incluso si no la tienen, siempre habrá alguien cerca con una en caso de que se requieran matemáticas complejas.

En cualquier caso, nunca dejamos de aprender y las habilidades matemáticas simples seguirán creciendo con el uso a lo largo de sus vidas. El hecho de que tus hijos estén usando una calculadora para todo ahora, no significa que seguirán haciéndolo por el resto de sus vidas.

Si tener una calculadora le dará a tu hijo/a adolescente menos estrés y más tiempo para concentrarse en la teoría matemática, entonces definitivamente vale la pena intentarlo.

A veces no se trata de los números en absoluto

A veces, las matemáticas no se tratan de números, porque muchos problemas de matemáticas son más o menos así;

«Juanito tiene cinco canicas verdes y cuatro azules. Pierde uno mientras juega y su amiga Susana le da dos verdes más. Un día encuentra otros tres azules. Ahora tiene siete verdes y seis azules. ¿De qué color era la canica que perdió?«

A algunos adolescentes en el Espectro Autista les resulta difícil visualizar estas historias y la mejor forma de ayudarlos a aprender es hacer que las dibujen.

Desafortunadamente, dibujar requiere mucho tiempo adicional, especialmente durante las pruebas, por lo que si el dibujo ayuda, deberá acercarse a los profesores de tu hijo/a y ver si él/ella puede obtener tiempo adicional en los exámenes.

A veces los problemas son sociales

A veces, tendrás un adolescente que es muy bueno en matemáticas pero que de repente comienza a quedarse atrás. Esto puede ocurrir cuando el trabajo se ha vuelto más difícil, pero a veces puede deberse a problemas sociales, como un cambio de profesor, problemas con sus compañeros o cambios en el hogar o en su ambiente.

Los adolescentes en el Espectro Autista son particularmente sensibles al cambio, así que asegúrese de hablar con tu hijo/a si encuentra un problema repentino.

Pregúnteles qué piensan de sus profesores, sobre el salón de clases, las distracciones, sus amigos, etc. Además, esté atento a los dispositivos electrónicos molestos. Muchas colegios están cambiando a computadoras y tablets que se pueden cambiar fácilmente a mensajería instantánea o juegos.

Los adolescentes en el Espectro Autista a veces pueden tener dificultades para mantenerse concentrados y, a veces, esta nueva tecnología los distrae demasiado.

Incluso los genios tienen problemas

Si bien este artículo partió diciendo que los genios son raros, si existen y, sorprendentemente, también tienen problemas con las matemáticas. No es raro que un genio salte directamente a una respuesta sin necesariamente poder explicar cómo llegó allí. Si tu hijo/a es superdotado, aún necesitarás pasar tiempo enseñándole cómo mostrar su trabajo.

Cualquiera que sea el lugar de tu hijo/a en el Espectro Autista, si tiene dificultades con las matemáticas, considera abordar el problema de forma diferente. Tal vez sea necesario un cambio. También descubrirá que, a veces, obtendrá mejores resultados si él/ella cambia de profesor o si contratas a un tutor.

Recuerda: En una clase de 24 alumnos con 5 horas de matemáticas por semana, tu hijo/a adolescente recibirá, como máximo, 13 minutos de atención personalizada. Una sola sesión de tutor puede proporcionar de 30 a 60 minutos de tiempo de calidad. Vale la pena.

Fuente: Bolland, G. (2019). Strategies for when your Autistic Teenager needs help with Math. Life With Asperger’s. recuperado de (https://life-with-aspergers.blogspot.com/2019/11/strategies-for-when-your-autistic.html). Traducido Por Maximiliano Bravo

Aceptación Del Espectro Autista: ¿Cómo Celebrar Las Diferencias Puede Detener El Acoso Escolar?

La mayoría de los paradigmas de tratamiento se centran en la «normalización» de los comportamientos. Cuando consideramos que las formas de moverse, comunicarse e interactuar de los adolescentes son demasiado diferentes, muchos enfoques fomentan la alteración o extinción de esos comportamientos en lugar de honrarlos y celebrarlos.

Cuando hacemos esto, los niños neurotípicos están mirando.

Todos los días en los colegios, los alumnos son testigos del personal escolar que les recuerda a los adolescentes neurodivergentes que dejen de aletear, tararear o hablar en exceso sobre sus pasiones. Con demasiada frecuencia, etiquetamos estos comportamientos como irrelevantes, disruptivos o innecesarios. Los adultos que lo hacen tienen las mejores intenciones, pero pueden estar modelando inadvertidamente una falta de aceptación.

Cuando nos enfocamos en cambiar comportamientos sin considerar cómo estamos afectando el desarrollo de la autoconfianza de los niños, podemos estar haciendo más daño que bien a su desarrollo emocional. De hecho, podemos estar contribuyendo inadvertidamente a la sensación de aislamiento y vulnerabilidad del niño al acoso escolar.

Es importante recordar que los pares siempre están mirando. Ven a los profesores ignorar los comportamientos «no preferidos» como si fueran desviados. Por ejemplo, un adolescente en el Espectro Autista podría decir: “Aleteo cuando lo necesito”. Cuando apuntamos a tales comportamientos para el cambio, enviamos un mensaje confuso a sus compañeros.

¿Cómo podemos mejorar las cosas y prevenir el acoso escolar? Algunas ideas sobre por dónde empezar:

  • Los equipos de tratamiento deben considerar cuidadosamente los costos y beneficios de extinguir e ignorar ciertos comportamientos. ¿Es un comportamiento una respuesta al estrés? Si es así, la primera prioridad debe ser atender las emociones del niño a través de relaciones de apoyo. Nunca debemos ignorar intencionalmente una respuesta de estrés ni castigar a un niño por tenerla. Hacerlo solo sirve para aumentar los sentimientos de aislamiento del niño.
  • Ampliar la aceptación del movimiento, el pensamiento y otras diferencias. Por ejemplo, los profesores y otras personas en el equipo de apoyo de un niño deben explicar comportamientos como aletear, girar objetos o hablar sobre una gama limitada de intereses preferidos como diferencias humanas naturales. “Algunas personas solo necesitan mover sus cuerpos de forma diferentes”, es una explicación perfectamente buena. Los educadores pueden facilitar el diálogo compasivo, permitiendo que los niños hagan preguntas. Presentar las diferencias no como motivo de miedo o ansiedad, sino como aspectos intrínsecos y positivos de los niños neurodivergentes.
  • Reformular los comportamientos «atípicos» como parte de la experiencia humana, en lugar de algo que necesita un cambio. En lugar de referirse a intereses «restringidos», llámelos intereses «preferidos» y celébrelos en lugar de menospreciarlos, mostrando entusiasmo por cuánto sabe un niño sobre un tema.

Necesitamos reconsiderar las ideas construidas socialmente de nuestra cultura sobre las diferencias inherentes al Espectro Autista y otras condiciones neurodivergentes. Si los adultos modelan una actitud inclusiva, con una nueva visión sobre las diferencias, los niños aprenderán y el acoso escolar disminuirá.

Delahooke, M. (2017). Autism Acceptance: How Celebrating Differences Can Stop Bullying. Recuperado de (https://monadelahooke.com/autism-acceptance-celebrating-differences-can-stop-bullying/) Traducido Por Maximiliano Bravo.

Las 8 Cualidades De Las Amistades Sanas

Cultivar amistades sanas entre los alumnos, estén o no estén en el Espectro Autista, es crucial para un ambiente escolar positivo.

Por eso, vamos a echarles un vistazo a las 8 cualidades de las amistades sanas que que los alumnos pueden empezar a aprender hoy.

I) Aceptación: Un/a buen/a amigo/a acepta la singularidad de su amigo. No tratan de cambiarte. Un/a falso/a amigo/a podría seguir diciéndote cómo vestirte, cómo hablar, cómo actuar o cómo sentirte.

II) Escucha activa: Los amigos sanos son oyentes activos que prestan atención, hacen preguntas y están interesados ​​en lo que tienes que decir. Lo contrario sería que finjan escuchar solo para poder tener su turno de hablar a continuación.

III) Límites: Los amigos sanos establecen reglas sobre cómo esperan ser tratados. Las reglas son justas y tienen un significado real. Por ejemplo, es posible que tenga cosas específicas que le pidas a los demás, como no pararse demasiado cerca porque te pones nervioso/a ante las multitudes. Los amigos se dicen cuando están cruzando un límite personal. Si se rompe una regla, un amigo/a sano/a se lo dirá a su amigo/a y le dará una segunda oportunidad. Un falso/a amigo/a no se preocuparía por tus límites y podría burlarse de ti por tenerlos.

IV) Negociación: Los amigos trabajan juntos y, a veces, ceden un poco de algo que quieren para que todos ganen un poco. En pocas palabras, se trata de compartir y tomar turnos. Un/a falso/a amigo/a podría tratar de ser controlador/a y hacer todas las reglas para su beneficio personal.

V) Perdón: Un/a amigo/a sano/a perdona los errores del pasado y no vuelve a mencionarlo. Un comportamiento poco sano sería guardar rencor y hacer que el/la amigo/a se sienta mal por ello una y otra vez.

VI) Respeto: Los amigos sanos respetan a sus amigos como seres únicos con sus propios pensamientos, deseos y emociones. Respetan su tiempo, límites y sentimientos y no cuestionan la importancia de ellos. Respetar su privacidad también incluye no difundir rumores ni contar a otros su información privada.

VII) Apoyo: Los amigos sanos te animan a ir por tus sueños. Te animan y están ahí cuando los necesitas, incluso cuando no sea conveniente para ellos.

VIII) Confianza: Una amistad de calidad se basa en la confianza. Esto significa que solo se espera que todos digan la verdad. Si confían el uno en el otro, los celos no son un problema. No es necesario que se controlen entre sí y no le importa si tu amigo/a tiene otros amigos. Cuando no hay confianza, un comportamiento dañino o tóxico puede incluir tratar de controlar a tu amigo/a y ponerle límites.

Fuente: (2019). 8 Healthy Friendship Qualities to Teach Students. Confident Counselors. Recuperado de (https://confidentcounselors.com/2019/07/31/healthy-friendship-qualities/). Traducido Por Maximiliano Bravo

Padres Solteros De Adolescentes O Jóvenes Adultos En El Espectro Autista

La crianza de niños en el Espectro Autista viene con un conjunto único de dificultades y ser padres solteros le da su propio giro a esto. En este artículo, veremos algunos de las dificultades que son comunes para los padres solteros de hijos adolescentes o jóvenes adultos que viven la condición.

I) Desaparecer sin previo aviso: Los adolescentes y adultos jóvenes generalmente tienen mucha más libertad que los niños más pequeños. Tienen dinero de bolsillo y, en algunos casos, ingresos. Pueden ubicarse razonablemente bien en las calles y, por lo general, tienen una mejor comprensión del transporte público. Muchos adultos en el Espectro Autista también pueden conducir. Todo esto significa que es mucho más probable que desaparezcan durante horas, a veces días, sin decirle a nadie a dónde van.

Esto es especialmente cierto en el caso de los adultos jóvenes que viven la condición en relaciones monoparentales, ya que hay menos ojos sobre ellos en todo momento. A menudo, sus padres tienen que trabajar, dejándolos solos en casa durante largos períodos.

No puedes evitar que tus hijos deambulen de un lugar a otro, pero hay formas en las que puedes reducir el peligro.

Un Celular Es Clave

En primer lugar, es importante poder encontrar a tus hijos cuando desaparezcan. Hay 2 cosas clave para habilitar esto. Primero, debes asegurarse de que tengan un celular, no tiene que ser el celular más llamativo del mundo, pero debe ser capaz de lo siguiente;

  • Hacer y recibir llamadas y mensajes de texto
  • Responder a «buscar mi teléfono»
  • Localizar ubicaciones mediante Google (o Apple) Maps.
  • Cargarse rápidamente, y preferiblemente de forma inalámbrica.
  • Sacar fotos.
  • Pagar por teléfono (tocar y listo) si es posible, ya que esto elimina la necesidad de una billetera.

Hay algunas opciones de Android bastante baratas que harán esto, así que no te sientas obligado/a comprar el celular más caro. También deberás asegurarte de tener una buena funda protectora en el celular. Asegúrate de agregar un número de PIN y también involucrar la biometría (huellas digitales).

Si no está seguro/a de cómo configurar el celular, pide ayuda, ya que necesitarás poder activar «Buscar mi teléfono» desde tu propio celular para ubicar a tu hijo/a adolescente o joven adulto.

Debes asegurarse de que tu hijo/a sepa cómo comunicarse contigo, cómo responder llamadas y mensajes de texto y cómo sacar fotos, usar mapas y determinar su ubicación.

Billeteras Y Llaveros Inteligentes

El otro elemento clave es la billetera. Debe contener:

  • Una llave de la casa, algo de dinero.
  • Carnet de identidad.
  • Tarjeta de débito.
  • Tarjeta de transporte público.
  • Un llavero inteligente si es posible.

Con toda probabilidad, la billetera se perderá en algún momento. Por eso, un llavero inteligente te permitirá rastrear su ubicación y, a diferencia de un celular, no necesita cargarse, solo un cambio de batería una vez al año. Debes colocar el llavero inteligente en una parte segura pero no utilizada de la billetera. Esta será tu copia de seguridad cuando el celular se quede sin batería y también te ayudará a recuperar la billetera en caso de pérdida o robo.

Finalmente, deberás asegurarte de que tu hijo/a tenga una comprensión clara de lo que está bien y lo que está mal, qué hacer si se encuentra con «personas equivocadas» y dónde acudir para obtener ayuda (policía local). A veces ayuda darles algunas tarjetas con sus datos de contacto y una breve descripción de su diagnóstico. Esto puede ayudarlo/a a entablar conversaciones importantes antes, ya que pueden entregar la tarjeta a la policía si se meten en problemas.

II) Discusiones y explosiones: Si tu hijo/a está en el Espectro Autista, es probable que no seas ajeno/a a las discusiones y las explosiones. Desafortunadamente, a medida que tus hijos crecen, estas discusiones tienden a volverse más fuertes y acaloradas. Las explosiones también se vuelven más problemáticas porque el daño resultante puede ser mucho mayor y más costoso.

Las discusiones que aumentan son un problema mayor en las relaciones monoparentales porque no tienes otro adulto que te respalde. Al igual que con los niños pequeños, es importante escoger sus batallas. Puede pensar que sabe que no hay manzanas azules, pero ganar una discusión al respecto con tu hijo/a adolescente no hará ninguna diferencia.

Las discusiones ejercen presión sobre las relaciones y, si bien es importante ganar las discusiones relacionadas con la seguridad, las discusiones sobre la ropa que tu joven adulto quiere ponerse para trabajar generalmente no valen el estrés adicional.

También es importante enseñarle a tu hijo/a sobre la regla de «escoge tus batallas». Debe ayudarlo/a a comprender cómo y cuándo perder una discusión con gracia. Simplemente no intentes enseñarles esto en medio de una discusión.

III) Comportamientos problemáticos: Cuando tus hijos son más pequeños, generalmente hay un adulto presente para detener el comportamiento problemático antes de que comience. A menudo, la mera presencia de un adulto es suficiente para evitar que los adolescentes actúen por impulso, pero con toda la actividad hormonal en sus cuerpos y una reducción en la supervisión, existe el riesgo de comportamientos problemáticos.

El comportamiento problemático se refiere a todo tipo de comportamiento social indeseable y no siempre es de naturaleza sexual; sin embargo, en adolescentes y jóvenes adultos, lo es más a menudo. En las chicas, los comportamientos suelen estar relacionados con la promiscuidad y los narcóticos, lo que puede conducir a la violencia. En los chicos, las conductas problemáticas tempranas tienden a ser actos de acoso o exposición indecente que, en circunstancias extremas, pueden conducir a cargos policiales.

Es fundamental seguir hablando con sus jóvenes adultos sobre su día y sus sentimientos. Como padre, debes buscar señales de que están teniendo un comportamiento problemático porque lo más probable es que no lo hagan mientras tú estés cerca. No puedes abordar el comportamiento problemático si no sabes que está sucediendo.

Otro problema que puede ocurrir en las relaciones monoparentales o de un solo sexo es la falta de equilibrio. Los chicos, en particular, pueden desarrollar actitudes poco saludables hacia las mujeres. Es muy importante mantener fluida la conversación sobre cómo tratar a otras personas y sobre la etiqueta en las citas, incluso si tu joven adulto aún no tiene citas. Esto ayuda a prevenir el desarrollo de actitudes poco saludables.

También es bueno mostrar interés en lo que tu joven adulto está haciendo en Internet, por ejemplo, qué canales de YouTube están viendo, a dónde van en Facebook, Twitter, Instagram o TikTok y qué tipos de comentarios están haciendo o recibiendo.

Eso no significa que debas instalar software espía o que los invadas cibernéticamente, solo muestra interés y escucha lo que tienen que decir y lo que consideran gracioso. Si te encuentras con algo que parece extraño, resiste la tentación de criticar en el acto, ya que eso probablemente hará que te expulsen de sus círculos de redes sociales.

Solo toma nota de las actitudes que necesitan un poco de ayuda y abórdalas más tarde de una forma que no revele su origen. Recuerda, el objetivo es enseñar nuevos puntos de vista, no imponerlos.

Fuente: Bolland, G. (2022). Single Parenting and Kids on the Spectrum – Part 3. Life With Aspergers. Recuperado de (https://life-with-aspergers.blogspot.com/2022/02/single-parenting-3.html). Traducido Por Maximiliano Bravo

Consejos Para Educar A Los Adolescentes En El Espectro Autista

El Espectro Autista se caracteriza por sus «perfiles desfasados«, lo que significa una gran variación en la habilidad entre diferentes áreas. Un sinfín de problemas se derivan de asumir que los adolescentes que viven la condición deberían encontrar algo fácil, incluso cuando saben que no lo harán.

Dicho esto, el hecho de que alguien no pueda hacer algo ahora no significa que no podrá hacerlo más tarde: las personas nunca dejan de aprender, pero las habilidades van y vienen.

Las siguientes estrategias podrían ayudar a muchos adolescentes en el Espectro Autista, pero si tú deseas saber qué es difícil para tu alumno/a y qué podría ayudarlo/a, tu mejor opción probablemente sea simplemente hablar con él/ella. Intenta creerle cuando te diga que algo es difícil.

Como profesor/a, tu rol es clave para hacer que el colegio sea un lugar acogedor para tus alumnos, fortaleciendo no solamente su aprendizaje, sino también su autoestima y autonomía en una etapa tan importante de su desarrollo como la adolescencia.

I) Hacer frente a múltiples canales es difícil: Pueden ser canales sensoriales u otros flujos de información. Si quieres asegurarte de que tus instrucciones sean bien comprendidas, no te limites a decirlas. Proporciónalas en forma clara y escrita, para que tus alumnos puedan consultarlos cuando lo necesiten y no tengan que depender de filtrar su voz del ruido del salón de clases.

Acepta que a tu alumno/a en el Espectro Autista le costará prestarte atención, porque su concentración está en otra parte, o porque le diste demasiada información que procesar a la vez. Los malentendidos son comunes, en ambas direcciones. Los profesores a menudo malinterpretan las señales de sus alumnos que viven la condición, lo que los lleva a pasar por alto las necesidades y malinterpretar las solicitudes de ayuda.

Peor aún, pueden estigmatizar el lenguaje corporal y los estilos de comunicación de los propios alumnos, obligándolos a expresarse incluso con menos eficacia. Demasiados tratan de impedirles que se muevan sin entenderlo como una liberación de presión, o insisten en el contacto visual, sin entender lo agobiante que esto puede ser.

II) El filtrado es complicado y propenso a errores: «A veces no puedo desconectarme de las cosas; otras veces las filtro por completo«, podría decir un/a alumno/a. Piensa en estrategias para reducir el ruido, las distracciones visuales y las demandas sociales en tu salón de clases.

El enfoque satisfactorio que viene con el dominio de una cosa es una de las herramientas más poderosas en la educación, y es una tragedia si los colegios no permiten que todos los alumnos entren en estados de «flujo» al menos algunas veces. Eso significa encontrar una forma de permitirles concentrarse tanto como sea necesario, en una tarea que les interese.

Asegúrate de tener planes sobre lo que tus alumnos pueden hacer si se sienten agobiados; realmente deberían tener un lugar tranquilo donde puedan autorregularse sin temor a ser juzgados.

III) Cambiar de rumbo es desestabilizador: El cambio de tareas es difícil y los nuevos planes requieren trabajo. Pasar de una tarea o emoción a otra requiere tiempo y energía. Un ambiente predecible es más fácil de manejar: reduce la carga cognitiva y el estrés de cambiar de un enfoque a otro. Tu alumno/a en el Espectro Autista se siente más inestable cuantas más cosas lo/la sorprenden, y el mundo suele sorprender a los adolescentes que viven la condición.

Para obtener una sensación de estabilidad, él/ella sentir que entiende completamente la situación y que tiene suficiente control sobre ella, pero no más de lo que puede manejar. Esto puede ser una necesidad aguda para los adolescentes en el Espectro Autista: lo ves en la forma en que hacemos preguntas, las formas en que se autorregulan para controlar su ambiente sensorial y la forma en que usan las reglas para dar sentido a las cosas. Sentir que algo no tiene sentido es una gran barrera.

La estructura y la claridad previenen la ansiedad. El tiempo no estructurado con altas demandas sociales puede ser especialmente estresante, como los recreos en los que no hay escapatoria de la multitud, o cuando los adolescentes tienen que encontrar sus propios compañeros o grupos con los que trabajar.

IV) «A menudo experimento cosas intensamente (generalmente cosas que se relacionan con las preocupaciones e intereses de tu alumno/a)»: Las frase anterior hace referencia a que las cosas captan la atención de tu alumno/a en el Espectro Autista realmente pueden captar su atención. Involucrarse con sus pasiones es fundamental para su bienestar.

Probablemente eso sea cierto para todos, pero es crucial para los adolescentes que viven la condición: tanto porque sus intereses les traen tanta alegría como porque puede ser muy difícil desviar la atención de ellos. Trabajar a favor de los intereses de tu alumno/a en el Espectro Autista, en lugar de en contra de ellos, puede generar grandes recompensas personales y educativas, pero su naturaleza idiosincrásica a veces hace que los profesores se muestren reacios a intentarlo.

Las cosas que salen mal a menudo también se sienten con mucha fuerza. Muchos alumnos se sienten incómodos cuando se les llama la atención, por ejemplo, y eso puede ser mucho más difícil para los adolescentes que viven la condición, dado lo mucho que sufren al sentirse expuestos.

V) ‘Sigo volviendo a mis intereses y preocupaciones; es difícil dejar que las cosas pasen‘: Esta es otra frase que escucharás muy a menudo de tu alumno/a en el Espectro Autista. Si algo se siente sin resolver, puede ser casi imposible. El «¿pero por qué?» El instinto es fuerte en muchos adolescentes en el Espectro Autista y, a veces, les mete en verdaderos problemas. También puede alimentar sus intereses: hay una gran satisfacción en comprender cómo funciona algo, a menudo aplicando reglas lógicas para resolver problemas y luego aprendiendo prácticamente todo lo demás sobre eso.

Las razones son una herramienta clave en el arsenal de cualquier profesor/a, y la fricción entre los profesores y los alumnos que viven la condición a menudo proviene de la expectativa de que deben tomar las cosas con fe o autoridad. A veces, las razones que están buscando serán más detalladas de lo que pedirían la mayoría de tus alumnos. Y, sinceramente, eso es algo con lo que tendrás que trabajar.

VI) ‘Otras cosas que desaparecen de mi conciencia tienden a permanecer descartadas (es posible que tu alumno/a necesite recordatorios)’: Cuando tu alumno/a en el Espectro Autista te dice esta frase, tu responsabilidad como profesor/a es entender lo difícil que es para él/ella organizar su vida cuando tiende a no pensar en cosas a menos que su atención esté activamente atraída hacia ellas. Esta es una de las razones por las que las rutinas y el mantenimiento de una agenda pueden ser tan útiles: los recordatorios provienen del paso del tiempo.

La desventaja es que pueden entrar en conflicto con la necesidad de sentirse en control de la situación, y el control es absolutamente clave para lograr una sensación de estabilidad. Navegar entre esos dos puede ser un camino difícil para muchas adolescentes que viven la condición, ya que ellos pueden necesitar más ayuda para elaborar estrategias.

Conclusión

En general, es importante recordar que todos somos diferentes, razón por la cual estas recomendaciones no son más prescriptivas. Te servirán como un marco para comprender algunas de las dificultades comunes que enfrentan los adolescentes en el Espectro Autista y cómo aliviarlas, particularmente en un ambiente escolar.

Entender cómo otras personas experimentan el mundo es difícil para todos, y cuanto menos alguien piense como tú, más difícil será de entender. Cuanta más información puedas obtener sobre tus alumnos, mejor podrás trabajar con ellos.

Trate de ponerte en el lugar de tus alumnos, siendo consciente de lo difícil que es eso; tal vez puedas pensar en un momento en el que se te pidió que prestaras atención a demasiadas cosas a la vez, o experimentaste una sobrecarga sensorial, o cuando te sacaron de tu actividad favorita y tuviste que lidiar con una situación completamente inesperada.

Ve si puedes imaginar cómo sería si tuvieras que lidiar con estas cosas varias veces al día, a menudo simultáneamente, y fueras castigado/a si alguna vez actuaste de forma extraña como resultado. Tal vez podría preguntarles a tus alumno/a en el Espectro Autista cómo es para él/ella.

Trabajar con diferentes tipos de mentes siempre es una experiencia de aprendizaje, y se necesita atención cuidadosa y un grado de humildad para hacerlo bien.

Fuente: Murray, F. (2019). Autism tips for teachers – by an autistic teacher. tes Magazine. Recuperado de (https://www.tes.com/magazine/archive/autism-tips-teachers-autistic-teacher). Traducido Por Maximiliano Bravo.

¿Cuándo Debo Dejar De Presionar A Mi Hijo/a Adolescente En El Espectro Autista Para Que Socialice?

Las situaciones sociales pueden ser muy agobiantes para los adolescentes en el Espectro Autista. No solo porque sus dificultades sociales les impiden participar de forma significativa, sino porque las multitudes y la cercanía con los demás pueden desencadenar una sobrecarga sensorial. Si bien pueden tener dificultades para expresar cómo se sienten, a menudo son hiperconscientes de cómo responden en situaciones sociales y se sienten impotentes cuando tienen dificultades para conectarse. A veces, presionar a los adolescentes que viven la condición para que socialicen puede provocar una mayor ansiedad y dificultad para comunicarse con los demás en lugar de más apoyo social.

¿Qué son las expectativas sociales realistas?

La sociedad a menudo hace parecer que las personas necesitan tener muchos amigos, asistir a actividades sociales con frecuencia, socializar iniciando y manteniendo conversaciones con frecuencia, etc. Es natural querer ayudar a tu hijo/a adolescente a hacer amigos y pasar menos tiempo aislado/a, incluso si él/ella se siente cómodo/a teniendo menos relaciones y pasando tiempo solo/a para relajarse. Sin embargo, esto puede enviar el mensaje de que la forma en que se sienten cómodos interactuando con los demás es incorrecta y que son incapaces de mantener amistades sanas. En lugar de decidir acercarse a los demás, pueden sentirse más aislados y alejar a las personas.

Al ayudar a los adolescentes en el Espectro Autista a desarrollar habilidades sociales, los profesionales a menudo juzgan el «progreso» en términos de estándares neurotípicos en lugar de considerar valores personales y niveles de comodidad. Algunas personas, estén o no estén en el Espectro Autista, que naturalmente tienen un temperamento introvertido, pueden no beneficiarse de ser empujadas o animadas a hacer y mantener más amigos o participar en la socialización con más frecuencia.

Los estándares sociales universales no siempre son realistas ya que:

I) No siempre es realista ser amigo/a de todos: Es común enseñar a los adolescentes en el Espectro Autista que hay habilidades sociales universales que deben aprender, pero todos abordan las interacciones sociales de forma diferente. No es realista esperar la aprobación de todos, ya que las personas tienen diferentes intereses, valores y objetivos. La dificultad para mantener conversaciones no siempre es un reflejo de las habilidades sociales de uno.

II) Las habilidades sociales varían dependiendo de la situación: Los adolescentes en el Espectro Autista tienden a tomarse las cosas al pie de la letra y siguen las reglas con rigidez. La fluidez socioemocional proviene de la capacidad de adaptar las habilidades sociales en diferentes ambientes. Las reglas sociales seguidas con figuras de autoridad difieren de las normas sociales entre grupos de pares.

III) Pueden ser simplemente introvertidos: Las personas introvertidas prefieren estar rodeadas de menos estimulación, como tener menos personas alrededor. Aunque los introvertidos pueden ser capaces de asistir a reuniones sociales y participar en una situación social, eventualmente desean volver a casa, tener algo de paz y tranquilidad y relajarse. A menudo escuchan más de lo que hablan y pasan más tiempo reflexionando sobre sus experiencias escribiendo cosas que compartiendo sus pensamientos con los demás.

Formas de acomodar la socialización en los introvertidos:

I) No juzgues la forma en que prefieren interactuar con los demás: Todo el mundo socializa de forma diferente. Los introvertidos tienen necesidades diferentes a las de los extrovertidos, ¡y eso está bien! Las comparaciones sociales pueden conducir a una baja autoestima y problemas para aceptar que sus necesidades son válidas.

II) Dales más tiempo para responder: Los introvertidos tienden a ser mejores oyentes activos, lo que significa que pueden necesitar más tiempo para planificar una respuesta. Pueden tener dificultades para tomar decisiones espontáneas o pueden necesitar más tiempo para procesar la información antes de poder dar una respuesta informada.

III) Fomentar las respuestas escritas en lugar de las respuestas verbales en algunas situaciones: A veces, enviar mensajes de texto es más fácil que levantar el teléfono. Animarlos a escribir en un diario sobre sus sentimientos puede ayudarlos a expresar cómo se sienten sin la presión de compartirlo con los demás.

IV) Recomendar el uso de la tecnología y las redes sociales para conectarse con los demás: Pueden sentirse más cómodos socializando por teléfono que en persona. Las redes sociales pueden ser una herramienta poderosa para ayudarlos a mantenerse conectados con otros sin la presión de las interacciones en persona.

Al animar a los adolescentes en el Espectro Autista a socializar más, es importante considerar cosas como si sus habilidades sociales están afectando su calidad de vida, su satisfacción o sus objetivos personales y si mejorar sus habilidades sociales les ayudaría a lograr cualquier objetivo que puedan tener como así como lo que se ajusta a sus valores.

Fuente: (2019). When Should I Stop Pushing My Autistic Teen to Socialize? Discover Seven Stars. Recuperado de (https://discoversevenstars.com/blog/when-should-i-stop-pushing-my-autistic-teen-to-socialize/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

 

El Programa PEERS Y Sus Beneficios Para Los Adolescentes Y Adultos Jóvenes En El Espectro Autista

Aprender habilidades sociales puede ser difícil, especialmente a medida que crecemos. Cuando somos niños pequeños, nuestros padres y profesores facilitan nuestro aprendizaje de habilidades sociales. Cuando nos convertimos en adolescentes y adultos jóvenes, las habilidades sociales necesarias cambian drásticamente. Se espera que aprendamos habilidades sociales implícitamente. Las habilidades sociales no suelen dividirse en pasos concretos, aunque en el comportamiento se pueden dividir y enseñar explícitamente. Hay pocos programas que enseñan los pasos concretos involucrados en el aprendizaje de habilidades sociales.

Una gran opción para el entrenamiento de habilidades sociales es el programa PEERS.

PEERS (Programa para la Educación y el Enriquecimiento de las Relaciones Sociales) es un programa grupal de capacitación en habilidades sociales para adolescentes y adultos jóvenes motivados que se enfoca en habilidades sociales relacionadas con formar y mantener amistades, desarrollar relaciones amorosas, manejar los conflictos interpersonales y el rechazo, etcétera. habilidades sociales fundamentales. PEERS se usa para una variedad de poblaciones de adolescentes y adultos jóvenes en el Espectro Autista u otras condiciones neurodivergentes.

El entrenamiento en habilidades sociales es muy común para los niños más pequeños en el Espectro Autista, pero hay muy pocos programas para adolescentes y adultos que viven la condición. Muchos de los programas que están disponibles no se crean en torno a planes de estudio basados ​​en evidencia. Por ejemplo, existen oportunidades de grupos sociales para que las personas conozcan a otras personas, pero por lo general no incluyen la instrucción directa de habilidades sociales. Además, otros programas de habilidades sociales no suelen adaptar los métodos de enseñanza al estilo cognitivo de las personas en el Espectro Autista, ni adaptan el lenguaje para que coincida con el estilo de comunicación de la persona.

El programa PEERS es un programa de capacitación en habilidades sociales único por varias razones.

Primero, el programa PEERS incorpora activamente a los padres y orientadores sociales de las personas en el Espectro Autista. Los grupos de orientación social que ocurren simultáneamente y que se reúnen en conjunto con grupos de adolescentes y adultos jóvenes ayudan a los participantes en el desarrollo y mantenimiento de las relaciones. Los cuidadores brindan asesoría social fuera del entorno de tratamiento, entre ellos: padres, hermanos adultos, otros miembros de la familia, orientales de vida y orientadores laborales. Las habilidades sociales se generalizarán más fácilmente a otros ambientes y las mejoras serán más duraderas porque los orientadores sociales pueden ayudar en el desarrollo de habilidades sociales en ambientes naturales, ayudar con las tareas de socialización semanales y brindar asistencia para encontrar una fuente de amigos. La incorporación de los orientadores sociales impacta positivamente los resultados y ayuda significativamente en la generalización de las habilidades sociales en la vida cotidiana.

Segundo, su propósito consiste en enseñar lo que realmente hacen las personas al socializar en contextos realistas. El estudio original que forma la base del programa PEERS realizó una investigación en profundidad sobre lo que hacen las personas socialmente competentes y aceptadas. Esto es importante porque, si bien podemos pensar que sabemos qué son las «buenas» habilidades sociales, algunas de nuestras suposiciones pueden ser incorrectas. Al confiar en la evidencia respaldada por la investigación, podemos estar seguros de que las habilidades sociales que se enseñan en este programa son las habilidades que realmente queremos practicar en la vida real. Las reglas y los pasos del comportamiento social que se investigaron nos permiten enfocarnos en los errores sociales más comunes cometidos por aquellos con dificultades sociales, aprender las habilidades sociales básicas necesarias para hacer y mantener amigos y desarrollar relaciones románticas, y cómo las personas socialmente competentes y aceptadas manejan el rechazo y los conflictos interpersonales.

Aquí están algunos ejemplos útiles de su enfoque sencillo de «SI y NO» para enseñarles habilidades sociales a los adolescentes y adultos jóvenes en el Espectro Autista:

I) ¿Cómo manejar las burlas?

NO: Molestar a los burlones. Solamente les darás la reacción que están buscando.

SI: Actúa como si las burlas fueran puro ruido, así los burlones no obtendrán la reacción que desean. Esto los aburre y los desanima.

II) ¿Cómo formar amistades y manejar el rechazo?

NO: Continuar tratando de hacerte amigo/a de alguien que te ha rechazado. Si una persona ignora tus intentos de hablar con él/ella, déjalo/a en paz.

SI: Encontrar amigos explorando intereses comunes. Únete a un grupo que encuentres interesante, como un club de ajedrez, una banda musical u otro grupo de pasatiempos que se reúna semanalmente. Programa charlas telefónicas recurrentes si es posible

III) ¿Cómo manejar un desacuerdo?

NO: Molestarte y esperar que la otra persona admita que está equivocada. Mostrar emociones negativas y decirle a alguien que está equivocado/a solo convertirá un desacuerdo en una acalorada discusión.

SI: En vez de ponerte a la defensiva, escucha, muestra empatía y luego explica con calma tu punto de vista, con el objetivo de terminar con el desacuerdo.

IV) ¿Cómo invitar a un/a chico/a a salir contigo en una primera cita?

NO: Ser demasiado/a intrusivo/a o compartir demasiada información. Presionar a alguien para que salga contigo es acoso. Cuando tengas una primera cita, evita compartir demasiado sobre tus ex parejas o tus fracasos amorosos.

SI: Conocer a alguien primero. Para evitar ser rechazado/a, primero debes hablar con un/a amigo/a mutuo/a, para averiguar si el/la chico/a que te gusta está soltero/a, comparte tus intereses o si la atracción es correspondida. Tener citas es una elección y si alguien no está románticamente interesado/a en ti es importante que respetes su libertad personal.

Finalmente, debido a que el programa PEERS se creó originalmente en base a evidencia e investigación empírica, podemos mirar los datos de resultados para ver el impacto positivo que tiene el programa tanto a corto como a largo plazo. Tanto el estudio original como el de replicación del programa PEERS encontraron los siguientes resultados asociados con la participación en el programa: mejora en las habilidades sociales generales, capacidad de respuesta social y empatía, mayor frecuencia de organizar y asistir a reuniones sociales, aumento en el conocimiento de habilidades sociales, motivación, afirmación y cooperación, y disminución del aislamiento y de los comportamiento inapropiados. Los datos también se recopilaron entre 1 y 5 años después del tratamiento y mostraron resultados de tratamiento sostenidos, lo que sugiere que las habilidades se generalizaron a lo largo del tiempo y en todos los ambientes.

El programa de capacitación en habilidades sociales de PEERS es diferente de otras opciones de tratamiento disponibles por una variedad de razones. La incorporación de orientadores sociales, el énfasis en la generalización de habilidades y el nivel de estructura se combinan para crear un programa increíble que realmente funciona.

Fuente: (2019). The PEERS Program. SLP Social. Recuperado de (https://www.slpsocial.com/post/the-peers-program). Traducido Por Maximiliano Bravo.

La Necesidad De Una Instrucción Más Individualizada Incluso Después De La Pandemia

El trabajo grupal es bueno, pero eso no significa que debamos olvidarnos de que los alumnos trabajen de forma independiente.

Los niños son criaturas sociales. Por eso, antes de la pandemia, los profesores hacían mucho trabajo en grupos pequeños. De hecho, las investigaciones demuestran que el trabajo en grupo es el modelo más eficaz para lograr que los alumnos aprendan. La investigación de Vygotsky muestra que los alumnos aprenden mejor de sus compañeros que nadie, incluso sus profesores. Es posible que esto se deba a que sus compañeros pueden comunicarse con ellos utilizando un lenguaje que tenga sentido para ellos.

Otra razón por la que a los profesores les gusta la instrucción en grupos pequeños es que les resulta más conveniente: los alumnos pueden ayudarse unos a otros con el material. Además, los profesores pueden usar la instrucción en grupos pequeños para enfocarse en las necesidades de aprendizaje de los alumnos individuales.

Sin embargo, si bien las actividades en grupos pequeños son el método de instrucción más eficaz, esta no debería ser la única forma en que los profesores diseñan la instrucción.

Debido a su conveniencia, los profesores se han basado demasiado en el trabajo en grupos pequeños. Al igual que es necesario utilizar diferentes métodos de evaluación en el salón de clases, también se deben utilizar diferentes métodos de instrucción. Los profesores han utilizado el apoyo de la investigación para justificar la sobresaturación del trabajo en grupo en sus salones de clases; piensan que no hay fallas en este modelo debido a esa investigación.

Sin embargo, hay un par de defectos que los profesores tienden a pasar por alto. El primer defecto es que la falta de instrucción individual conduce a la falta de independencia y autodirección de los alumnos, y el segundo es que aliena a los alumnos que prefieren trabajar solos.

La falta de independencia y autodirección en los alumnos

Si bien la interacción entre pares dentro de grupos pequeños puede permitir que los alumnos se enseñen el material entre sí, ese mismo beneficio también puede conducir a una falta de independencia y autodirección. El trabajo en grupo puede llevar a que los alumnos dependan de sus compañeros.

En los colegios Montessori, los alumnos son mucho más autodirigidos debido a la falta de trabajo en grupos pequeños y la necesidad de que resuelvan los problemas por sí mismos. En las escuelas públicas, confiamos en el trabajo en grupos pequeños debido a lo que sugieren las investigaciones y porque es más fácil para los profesores satisfacer las necesidades de aprendizaje de cada alumno/a cuando pueden ver a los alumnos en un grupo pequeño. Los profesores ven la instrucción en grupos pequeños a través de lentes de color rosa debido a esta investigación y lo fácil que es incorporar. El problema es que la facilidad no siempre conlleva más eficacia.

La instrucción en grupos pequeños está respaldada por las investigaciones. Sin embargo, hay teoría y hay práctica, y la práctica ha demostrado que los alumnos no son lo suficientemente independientes para manejar las demandas de la instrucción individualizada creada por la necesidad de mantenerse alejados de sus compañeros. Si no saben qué hacer, esperan a que sus profesores les ayuden en lugar de intentar resolver el problema ellos mismos. Ese es el tipo de autodirección que se pierde en la dependencia excesiva del trabajo en grupos pequeños.

Antes de la pandemia, los alumnos podían contar con la ayuda de sus profesores o compañeros si no sabían cómo completar una tarea. Ahora, con los profesores tratando de trabajar con tantos otros alumnos en el salón de clases, los alumnos esperarán hasta que alguien venga a ayudarlos en lugar de averiguar cómo hacerlo ellos mismos. Han llegado a esperar ese tipo de ayuda porque nadie, profesores o compañeros, ha esperado que lo hagan ellos mismos. Este es un enorme agujero que nadie había notado antes de la pandemia. Este enorme agujero es un problema del que los profesores deben estar más conscientes a medida que ingresan a la «normalidad» después de la pandemia.

Alienación hacia los alumnos que prefieren trabajar de forma independiente

Este es un problema que se relaciona más con los alumnos de enseñanza media en adelante, ya que a los alumnos de enseñanza básica generalmente les encanta socializar. Hay alumnos que prefieren trabajar solos ya sea porque se distraen con los demás, son tímidos o se sienten alienados por sus compañeros.

Una situación muy incómoda para algunos alumnos es cuando los profesores les piden que elijan a los miembros de su grupo de trabajo, y algunos se sienten solos porque nadie quiere trabajar con ellos. Hay alumnos que son muy tímidos en la enseñanza media; O no les gusta socializar, así que para ellos es difícil simplemente pedirle a sus compañeros que los inviten a un grupo. Para ellos les resulta más fácil trabajar solos porque se concentran mejor en sus tareas. Hay algunos alumnos que no quieren trabajar siempre en grupos, sin embargo, los profesores les pedirán que trabajen en grupos siempre.

Los alumnos más tímidos y con menos ganas de socializar se sienten agobiados cuando les piden buscar un grupo. Este es otro ejemplo más en el que los profesores deben analizar la diferencia entre teoría y práctica. La teoría sugiere que el trabajo en grupo es la mejor forma de educar a los alumnos, pero la práctica sugiere que el trabajo en grupo constante puede llevar a que los alumnos tímidos, y en algunos casos socialmente ansiosos, se sientan agobiados por la presión de trabajar en grupo.

Los adolescentes no comprenden la importancia del trabajo en grupo y tampoco les importa. Solo quieren trabajar solos porque estar en un grupo les hace más daño que bien en su mente. Si bien es importante tener trabajo en grupo incluso en la enseñanza media porque es más efectivo, los adolescentes se sienten agobiados cuando les piden que lo hagan todo el tiempo. Está bien pedirles que trabajen en grupos la mayoría de las veces, no es saludable hacerlos trabajar en grupos el 95% del tiempo porque socializar puede ser agobiante para algunos alumnos, especialmente durante la adolescencia.

Conclusión

Aunque la teoría y la práctica apoyan la necesidad de la instrucción en grupos pequeños, no debemos ignorar por completo el trabajo independiente. Esto se debe a que les permite a los alumnos ser más independientes y les permite a los alumnos que prefieren trabajar solos sentir menos ansiedad por trabajar en grupo.

La instrucción individualizada también tiene sus fallas, como no poder trabajar con los alumnos tan íntimamente para satisfacer sus necesidades de aprendizaje. Sin embargo, el hecho de que un método de instrucción sea falible no significa que carezca de beneficios. Después de esta pandemia, los profesores deben incorporar un trabajo más independiente para que los alumnos puedan volverse más independientes y menos agobiados por las demandas sociales.

Fuente: Nicole, S. (2021). The Need for More Individualistic Instruction Even After the Pandemic. Medium. Recuperado de (https://medium.com/education-revamped/the-need-for-more-individualistic-instruction-even-after-the-pandemic-a0db52b8fd3f). Traducido Por Maximiliano Bravo.

¿Cómo Ser Un/a Buen/a Mentor/a Para Los Jóvenes En El Espectro Autista?

La fallecida cantante Whitney Houston lo dice mejor cuando expresa que “todo el mundo está buscando un héroe; las personas necesitas a alguien a quien admirar» en su exitosa canción «Greatest Love”. Los jóvenes en el Espectro Autista que luchan por el éxito y buscan encontrar su lugar en el mundo necesitan personas que puedan inspirarlos y alentarlos.

Ser mentor/a de una persona más joven es satisfactorio, gratificante y una gran responsabilidad que no debe darse por sentado. Si tú actualmente eres un mentor/a o planeas convertirse en uno/a personas para los jóvenes en el Espectro Autista, estos consejos te ayudarán a formar una relación exitosa con tu aprendiz.

I) Comunicar Y Escuchar: Este es probablemente uno de los aspectos más importantes de ser un/a mentor/a exitoso/a. Debido a que nadie es un lector de mentes, es crucial comunicarte con tu aprendiz, ya sea estableciendo expectativas, preguntándole sobre sus aspiraciones, dándole tu visión, etc. Es igualmente importante escuchar a tu aprendiz y practicar la empatía. No invalides sus sentimientos; provienen de una perspectiva sin prejuicios, ya que permitirá que tu aprendiz se sienta más cómodo/a a tu alrededor. Comunicar y escuchar es cómo los mentores y los aprendices forman un vínculo efectivo y gratificante.

II) Conoce bien a tu aprendiz: Otra parte importante de ser un/a buen/a mentor/a es conocer a tu aprendiz a nivel personal, como lo harías al hacer un/a nuevo amigo/a. ¿Qué aficiones les interesan? ¿Qué música les gusta? ¿Cuáles son sus gustos y disgustos? Muchas personas en el Espectro Autista tienen pasatiempos que disfrutan absolutamente, pero tal vez no tienen muchas personas con quienes compartir el amor por sus pasatiempos. No olvides compartir sobre ti mismo/a con tu aprendiz. Esta práctica también puede transmitir su conocimiento de las habilidades sociales para ayudar a tu aprendiz cuando sea el momento de relacionarse con los demás. Un primer paso podría ser hacer algo divertido como un juego de romper el hielo, especialmente si estás siendo mentor/a de un grupo.

III) Predicar con el ejemplo: Si bien es importante orientar a los demás, también es importante ser alguien que los demás aspirarían a ser. Por ejemplo, no puedes decirle a tu aprendiz que sea amable con los demás si tú eres grosero/a o impaciente. ¿Por qué establecer expectativas para tu aprendiz si no puede seguirlas? Aquellos con patrones de comportamiento hipócritas pueden no ser tomados en serio por su aprendiz o causar confusión.

IV) Pídele ayuda a otros mentores: Ser un/a buen/a mentor/a puede ser un difícil; en algunos casos, terminarás mentalmente y emocionalmente agotado/a. Todos tenemos fortalezas y debilidades. Cuando hablamos con otros mentores, podemos ayudarlos a fortalecer sus debilidades mientras ellos nos ayudan a fortalecer las nuestras. Nos ayuda a todos. Comunícate con otros mentores para aprender de ellos y de sus experiencias y comparte tus éxitos para que puedan usarlos en sus relaciones con sus aprendices. Todos los mentores tienen el mismo objetivo: tener un impacto positivo en la vida de alguien, por lo que apoyarnos unos a otros permite que nuestro impacto sea aún mayor que trabajar solos.

Uno de los aspectos más gratificantes de ser/a mentor/a de otros es que el/la mentor/a también aprende del aprendiz y la relación. Si bien requiere esfuerzo y dedicación, es una misión gratificante que puede aumentar la autoestima de los jóvenes en el Espectro Autista y ayudarlos a desarrollar un más autonomía y empoderamiento, al mismo tiempo que aumentará tu propia autoestima y te ayudará a desarrollar nuevas habilidades.

Fuente: Ramsey, S. (2021). MENTORING YOUNGER INDIVIDUALS WITH AUTISM. Research Autism. Recuperado de (https://researchautism.org/mentoring-younger-individuals-with-autism/). Traducido Por Maximiliano Bravo.