Promueve Lo Que Amas En Vez De Criticar Lo Que Odias

La Internet es prácticamente nuestro segundo hogar y las redes sociales son ahora una forma de Además de que las redes sociales son bastante interesantes, nosotros podemos publicar cualquier cosa ellas. Es como tener un interruptor en nuestras manos. Al igual que un interruptor tiene dos botones: encendido y apagado. La vida en las redes sociales es más o menos lo mismo.

Hay muchas personas que intentarán arrojar negatividad y también personas que inspirarán con su positividad. “Perdedor“, “Cobarde“, “Inútil“. Es muy probable que algunos de nosotros nos despertamos para ver este tipo de palabras inundando nuestros muros de Facebook, publicaciones de Instagram o menciones de Twitter. Pero eso no quiere decir que no haya personas que dejarán un comentario agradable en tu publicación y harán que tu día sea más brillante.

Ya sea que lo llame ciberacoso o libertad de expresión, las redes sociales son un lugar público y la atmósfera puede ser amarga, agria, dulce, agridulce o simplemente neutral. Las redes sociales son una herramienta útil para cambiar el mundo. Lo creas o no, es más fácil menospreciar y juzgar que inspirar, empoderar y educar. Por ejemplo, estás teniendo un debate productivo sobre la pobreza o el cambio climático y alguien comienza a insultarte y atacarte personalmente. Es bueno que las personas tengan puntos de vista distintos mientras participan en un debate productivo y saludable, pero un ataque personal irrelevante es una historia completamente diferente.

Las tendencias en Twitter también pueden traer muchos cambios, en lugar de cosas negativas que siguen siendo tendencia solo para destrozar a alguien, podemos sensibilizar a las personas sobre varios temas con nuestro enfoque positivo. Está bien si no les gusta algo, es genial, pero escupirle veneno virtual a alguien que no conoces o sobre una causa en la que no crees es horrible. En lugar de criticar lo que odiamos, ¿por qué no promocionamos simplemente lo que amamos?

Esto también se aplica a la vida, dejemos de criticar la negatividad y promovamos la positividad. Nunca sabemos cuándo dejarán de latir nuestros corazones, así que cortemos la negatividad. En lugar de odiar algo/alguien, seamos neutrales. Dejemos de seguir a las personas negativas en las redes sociales. Dejemos de destrozar a otras personas. Celebremos la vida tal como es y nos daremos cuenta de que ser positivos inspirará a todos los que te rodean a ser positivos porque la positividad es contagiosa y la negatividad y el odio conducen a la oscuridad. Y la Internet es un lugar hermoso, entonces, ¿por qué no podemos dejar que sea como está? Siempre que publiques un comentario, recuerda que tienes el poder de hacer feliz a esa persona o quitarle su felicidad. Después de todo, el interruptor está en tus manos.

Fuente: Dindoyal, Y. (2019). Promote what you love instead of bashing what you hate. Voices Of Youth. Recuperado de (https://www.voicesofyouth.org/blog/promote-what-you-love-instead-bashing-what-you-hate). Traducido Por Maximiliano Bravo

13 Comentarios Que Son Inesperadamente Perjudiciales Para La Salud Mental De Las Personas

Si tu hijo/a, amigo/a o pareja sufre de una enfermedad mental, es comprensible que tú desees ayudarlo/a ofreciéndole palabras de apoyo. Verlo/a sufrir también hiere tu corazón. No hay nada de malo en hablar sobre la salud mental de tus seres queridos, pero el respeto y la delicadeza son primordiales. Un comentario insensible o mal pensado puede causar una espiral o un episodio depresivo para alguien con problemas de salud mental.

Preste atención a tus palabras. Estos 13 comentarios pueden dañar activamente la salud mental de alguien y, como mínimo, no ayudarán a mejorar su bienestar.

I) “Alguien más lo está pasando peor que tú”: Las enfermedades mentales no se detienen solo porque alguien sufre más que tú. Ojalá pudiéramos decírselo a nuestro cerebro.

II) “¡Las cosas no están tan mal, comparativamente hablando!”: Las enfermedades mentales a menudo no escuchan razones. El mundo es oscuro y está lleno de terrores, así que no nos hagas sentir culpables por nuestras propios problemas.

III) “¡Puedes hacerlo! Eres muy fuerte”: ¿Gracias? Pero ser fuerte no ayuda. Vivir con una enfermedad mental es una batalla que dura toda la vida, y el hecho de que hayamos eliminado al demonio de la ansiedad por el día no significa que no volverá la semana que viene. Alabar nuestra fuerza ahora puede conducir a peores momentos en el futuro, cuando nuestra enfermedad mental regrese y sufrimos por aflojar su control.

IV) “¡Anímate!”: Créannos: lo haríamos si pudiéramos. Pero si las enfermedades mentales desaparecieran como por arte de magia, ¿por qué iba a sufrir alguien? Decirnos “¡anímate!” puede incluso empeorar nuestros problemas. Cuando nuestra enfermedad mental no se evapora mágicamente, nos preocupa que te decepcionemos.

V) “¡Todos se estresan!“: Seguro, esto es verdad. ¡Todos se estresan! Pero estar “estresado/a” no es equivalente a “tener un trastorno de ansiedad”. Las enfermedades mentales no desaparecen cuando terminan los exámenes finales; esto es algo con lo que nos ocupamos toda la vida.

VI) “Estás inventando excusas“: Sí, la depresión puede causar que lleguemos tarde o no lleguemos a hacer nuestras actividades. Un ataque de ansiedad puede significar salir temprano de una fiesta. Podríamos perdernos una reunión. Pero las enfermedades mentales no son excusas, son la causa y nuestro comportamiento es el síntoma. Decir que nuestra ansiedad o depresión es una “excusa” es como decir que la gripe es una “excusa” para una tos desagradable.

VII) “¿Por qué sigues estresado/a? ¡Eso sucedió hace mucho tiempo!“: No descarte las preocupaciones de alguien que sufre de diagnósticos como el Trastorno de Estrés Post-Traumático recordándole que el evento en cuestión sucedió “hace mucho tiempo”. Los eventos en el pasado distante pueden cobrar gran importancia en nuestra memoria, lo que significa que no los sentimos como “hace mucho tiempo” para nosotros.

VIII) “¡Enfrenta tus miedos! ¡Puedes hacerlo!”: No, literalmente no podemos y, francamente, no es tan fácil. Afrontamos nuestros miedos todos los días. La ansiedad social no desaparece por asistir al cumpleaños de tú mejor/a amigo/a. Si enfrentamos nuestros miedos, será en nuestros propios términos o con el cuidado y la guía de un terapeuta.

IX) “Sólo estás buscando atención“: En realidad, todo lo contrario. Si nuestras enfermedades mentales pudieran dejar de atraer tanta atención, ¡sería genial! Por favor, no mires a tu amigo/a que sufre de depresión y pienses que sus lágrimas son pura apariencia.

X) “¡Relájate!”: Nos encantaría relajarnos. Estaríamos encantados si pudiéramos golpear nuestros talones juntos tres veces y de repente estar menos nerviosos. Pero solicitar que nos relajemos podría exacerbar nuestra espiral y generar más estrés, para todos, a largo plazo.

XI) “¿Realmente necesitas medicamentos?” o “¿Quizás necesitas medicamentos?”: ¿Eres un doctor? ¿Eres mi doctor? Claramente no, porque ningún médico sugeriría que dejáramos de repente nuestros medicamentos. Y si no estamos tomando medicamentos, confía en que hemos considerado completamente la lista de opciones y hemos determinado que sin medicamentos es la mejor estrategia para nuestra enfermedad mental específica. Queremos tu apoyo, no tus opiniones médicas sin reservas.

XII) “¿Has pensado en lo que estás haciendo pasar a tu familia?”: Todo el tiempo. Literalmente todos los días. La mayoría de las personas con enfermedades mentales luchan con la creencia de que están lastimando a sus familias, lo que hace que este viaje de culpabilidad sea muy efectivo. Pero si esperas ayudarnos a superar nuestra enfermedades mentales invocando a nuestros seres queridos, piénsalo dos veces. Todo lo que estás haciendo es agregar peso a nuestra carga.

XIII) “¡Piensa positivo!”: Sí, practicar patrones de pensamiento positivos es un tratamiento valioso para algunas enfermedades mentales. Pero es un proceso largo, que normalmente se lleva a cabo con la orientación de un terapeuta. ¡Si pudiéramos “pensar positivo!” por un capricho, no tendríamos una enfermedad mental, o al menos podríamos aliviar sus síntomas. Por lo tanto, si bien se puede apreciar tu positividad, guarda tus opiniones en tu propia mente. De lo contrario, aumentará el peso que soportan las personas con enfermedades mentales todos los días.

Fuente: Wiebe, J. (2019). 12 comments that are unexpectedly detrimental to people’s mental health. The Ladders. Recuperado de (https://www.theladders.com/career-advice/12-comments-that-are-unexpectedly-detrimental-to-peoples-mental-health). Traducido Por Maximiliano Bravo.

10 Consejos Para Ayudar Al Personal De Primeros Auxilios A Comprender Y Asistir A Las Personas En El Espectro Autista En Situaciones De Emergencia

Los niños y adultos en el Espectro Autista se involucran en muchas conductas desafiantes, muchos de los cuales plantean problemas de seguridad. Estas preocupaciones pueden aumentar la probabilidad de que interactúen con la policía y el personal de primeros auxilios. De hecho, las personas en el Espectro Autista tienen siete veces más probabilidades de encontrarse con la policía que sus pares que no viven la condición.

La intensidad y la gravedad de la agresión y las conductas autolesivas en personas en el Espectro Autista pueden ser extremas. Estos dificultades conductuales únicas e impredecibles de las personas que viven la condición aumentan la probabilidad de que interactúen con los agentes del orden y el persona de primeros auxilios. En algunos casos, la gravedad de la agresión de una persona en el Espectro Autista puede crear una crisis. Otros pueden estar en riesgo o pueden ser incapaces de calmar a la persona que vive la condición. Como medida de emergencia, se puede llamar al personal de primeros auxilios para que ayuden. En el peor de los casos, los malentendidos pueden provocar una mayor agitación, el uso de fuerza innecesaria para calmar a la persona en el Espectro Autista o acusaciones de maltrato hacia la familia.

Alternativamente, la persona en el Espectro Autista podría extraviarse. La policía y otros trabajadores de emergencia pueden ser notificados cuando se descubre que no se puede localizar a la persona que vive la condición

Es posible que los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley que sean contactados en estas situaciones no tengan experiencia en el trato con personas en el Espectro Autista. Además, es posible que nunca hayan conocido a una persona que vive la condición. Con la creciente prevalencia del Espectro Autista y la tendencia de las personas que viven la condición a integrarse cada vez más en sus comunidades más amplias, es importante educar y capacitar al personal de primeros auxilios para que estén preparados para ayudarlos en situaciones de emergencia.

Capacitación Del Personal de Primeros Auxilios Sobre El Espectro Autista

Quizás la primera intervención sea capacitar al personal de primeros auxilios en las características del Espectro Autista.

Si bien a menudo se les llamará para ayudar en el manejo de una persona en el Espectro Autista, es posible que a veces no se den cuenta de que están entrando en una situación con una persona que vive la condición. Capacitar a la policía y al personal de primeros auxilios en la naturaleza y características del Espectro Autista les ayudará a identificar la condición cuando lo encuentren.

Una persona en el Espectro Autista puede no hacer contacto visual, incluso si se lo solicitan. Pueden ser no hablantes o mínimamente hablantes. Es posible que no respondan a las solicitudes verbales o simplemente repitan lo que les dicen. Estos rasgos pueden malinterpretarse como signos de falta de respeto hacia el/la agente del orden o como indicios de desorientación asociada con el uso de drogas. Es importante que los oficiales sepan que estas características son parte de la condición y que el uso del lenguaje y la comprensión social son limitados en la mayoría de las personas en el Espectro Autista.

También es importante que el/la agente del orden se dé cuenta de que lo más probable es que el altercado físico que él/ella está observando no sea una situación de maltrato. Pueden entrar en una situación de restricción, peleas físicas o manejo físico. Los padres pueden estar luchando para evitar que su hijo/a se fugue de la casa o para reducirle las lesiones a él/ella o a otras personas en el hogar.

Las personas en el Espectro Autista a menudo tienen sensibilidad a ciertos estímulos ambientales. Estos estímulos pueden aumentar su agitación. Las luces, los sonidos y los olores pueden desencadenar una escalada conductual. Si la persona en el Espectro Autista en la situación es sensible a estos desencadenantes, puede reaccionar a las sirenas, las luces o la radio utilizada por la policía.

Mensajes Para El Personal De Primeros Auxilios

Muchas comunidades ahora están capacitando al personal de primeros auxilios para ayudar a las personas en el Espectro Autista y sus familias.

A continuación se muestra una lista de sugerencias que resume algunos de los elementos más comunes de estas capacitaciones.

Lista de los 10 primeros para el personal de primeros auxilios:

I) Tengan en cuenta que las dificultades de comunicación son importantes. Muchas personas en el Espectro Autista son no hablantes. Muchos se comunican a través de otros medios, incluido el lengua de señas, los pictogramas o los dispositivos de CAA (Comunicación Alternativa y Aumentativa). Muchas personas en el Espectro Autista que son hablantes también se vuelven menos capaces de expresarse bajo estrés. Si es posible, es útil obtener información sobre la modalidad de comunicación. Esta es información especialmente importante que el despachador debe obtener cuando recibe la llamada. Además, se debe consultar a los cuidadores en el sitio sobre cómo se comunica la persona.

II) Cuando una persona en el Espectro Autista está muy agitada, es posible que no sea fácil de calmar. Puede que sea necesario centrarse en la reducción de la tensión solo durante un período de tiempo.

III) Las personas en el Espectro Autista pueden parecer desobedientes o irrespetuosas con la autoridad. De hecho, tal comportamiento a veces es parte de su condición (por ejemplo, no mantener un contacto visual constante). También puede agravarse por la ansiedad. Además, es posible que no comprendan lo que se les pide que hagan.

IV) Acercarse a una persona en el Espectro Autista que está agitada de una manera físicamente intrusiva puede desencadenar más comportamientos indeseables. Es importante mantener la calma y ayudar a la persona que vive la condición a calmarse. También es importante evitar comportamientos de acercamiento que sean físicamente amenazantes, como señalar con el dedo o una postura agresiva, ya que esto podría agravar aún más a la persona.

V) Es posible que las personas en el Espectro Autista no comprendan las señales sociales de la situación. Es posible que, por ejemplo, no comprendan la autoridad de la policía o respondan naturalmente a una figura de autoridad presente. También es posible que no comprendan lo que se transmite sutilmente en el lenguaje corporal, ya que estos elementos de interacción a menudo son demasiado sutiles para que los capten.

VI) Las personas en el Espectro Autista pueden no ser informadores precisos. Es posible que no respondan las preguntas con precisión, que respondan automáticamente que sí o que repitan las últimas palabras escuchadas. Tampoco pueden discutir o etiquetar fácilmente conceptos o experiencias abstractas. Por ejemplo, es posible que no puedan compartir información sobre sensaciones internas como el dolor.

VII) Las sensibilidades sensoriales pueden aumentar la agitación de las personas en el Espectro Autista. Pregúntenle a los padres o cuidadores de la persona que vive la condición si ciertos estímulos ambientales son un problema para él/ella. Si es así, considere no usar la sirena o luces brillantes.

VIII) Acérquense a la persona en el Espectro Autista de una forma no amenazante y usen una voz tranquila.

IX) Tengan paciencia: La persona en el Espectro Autista puede tardar un tiempo considerable en calmarse.

X) Consideren las necesidades de la familia y los cuidadores presentes y evalúen su necesidad de apoyo, asistencia o servicios.

En Resumen

Las personas en el Espectro Autista corren un alto riesgo de interactuar con la policía y el personal de primeros auxilios a causa de sus patrones conductuales. Las emergencias se presentan como situaciones que involucran daño a terceros debido a agresión o riesgo para la persona en el Espectro Autista debido a la posibilidad de fuga.

El personal de primeros auxilios debe comprender los rasgos conductuales de las personas en el Espectro Autista para que no interpretarlo/a como irrespetuoso/a, indiferente o deliberadamente poco cooperativo/a. Además, deben comprender que ciertos estímulos ambientales o enfoques de interacción podrían hacer que la persona en el Espectro Autista se sienta más ansiosa y agitada.

Los padres o cuidadores pueden ayudar a comprender las mejores formas de acercarse y comunicarse con la persona en el Espectro Autista. Es importante que el personal de primeros auxilios sean conscientes de las necesidades únicas de esta población altamente vulnerable.

Fuente: Weiss, M., Bird, F. & Crosner J. (2015). Helping First Responders to Understand and Assist Individuals with Autism in Emergency Situations. Autism Spectrum News. Recuperado de (https://autismspectrumnews.org/helping-first-responders-to-understand-and-assist-individuals-with-autism-in-emergency-situations/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

5 Cosas Que Tú No Debes Decirle A Alguien Cuando Él/Ella Te Dice Que Es Autista

En algún momento, sucederá. Un/a compañero/a de trabajo, un/a amigo/a o un pariente que “parece normal” se te acercará en confianza y te dirá que él/ella es autista. Dado que la mayoría de nosotros solo hemos estado expuestos a la condición a través de estereotipos de sabios extraños a través de los medios populares, este/a compañero/a de trabajo, amigo/a o familiar puede no parecerse en nada a lo que tú esperas.

Debido a esta disonancia, las respuestas bien intencionadas a menudo terminan siendo inapropiadas. Aquí hay 5 ejemplos que tú debes evitar.

I) “No pareces autista” O “Nunca había sabido que tú eras autista”: Muchas personas autistas han escuchado esas frases innumerables veces, y para ellos siempre son denigrantes. El elogio es lo último que quiere oír alguien que tiene que ocultar su verdadero yo para beneficio de los demás. Sugiere que tienen la culpa de no alinearse con las expectativas e insinúa que ser autista no es tan importante, o peor aún, es algo de lo que avergonzarse.

La realidad es que corremos un gran riesgo al compartir esto y exponernos a la incredulidad y la discriminación. Confiamos en ti porque confiamos en ti y queremos contar con tu apoyo. Necesitamos que tú resistas la tentación de felicitarnos por nuestros disfraces y que te concentres en conocer a la persona real que hay debajo.

A veces, las personas autistas “revelarán” quienes son en el contexto de la necesidad de escapar de un entorno sobreestimulante. Esto conduce a otra respuesta común:

II) “Oh, yo también odio los [ruidos fuertes, grupos grandes, aromatizantes, etcétera]”: Por cierto que sea, para las personas autistas, no se trata de preferencias personales. Estos estímulos secuestran nuestros cerebros, destrozan nuestra compostura y provocan reacciones físicas y fisiológicas que no podemos controlar. Nos bloqueamos y no podemos concentrarnos en nada más. No poder escapar de ellos arriesga todo, desde inmovilizar el pánico hasta un colapso público humillante.

Los intentos de compadecerse son alienantes, no tranquilizadores. Impiden una verdadera comprensión de cuán desesperadas son estas situaciones para nosotros. Le contamos a las personas nuestras dificultades no por simpatía, sino porque necesitamos ayuda. Te necesitamos en ese momento para que te enfoques en ayudarnos y resistas la tentación de tratar de comparar tu experiencia con la nuestra.

III) “Mi [hermano/a, amigo/a] tiene un hijo/a autista. ¿Por qué él/ella hace [tipo de comportamiento]?”: Una pregunta como esta se basa en otro estereotipo falso: que todos las personas autistas son iguales. Toda persona autista es solamente experta en su propia experiencia de vivir la condición. Él/Ella no puede ni está obligado/a a ofrecer información sobre personas autistas que nunca ha conocido. Además, muchas persona autistas enfrentan dificultades específicas y otras no, como el mutismo y la dispraxia, y ellos no están mejor equipados para discutir sus experiencias que una persona no autista. Estas preguntas deben dirigirse a profesionales que se especializan en el autismo, no al primer adulto autista que tú conozcas.

IV) “¿Cuál es tu habilidad especial?”: Al contrario de lo que ves en los medios populares, la mayoría de las personas autistas no tienen talentos superhumanos. Estas personas, llamados sabios, son tan raros en el autismo como en la población general. La idea de que todas las personas autistas son sabias es solo otro mito, uno que hace que sea mucho más difícil para la mayoría de las persona autistas ser aceptados por quienes son.

V) “Oh, ¿Has [visto/leído] esta [serie/película/novela con un personaje autista o creada por una persona autista]?”: El simple hecho de que algo tenga un creador autista no significa que todas las personas autistas estén interesadas en ello. Somos más que nuestro autismo. Peor aún, la mayoría de los obra de ficción convencionales están hechos por personas no autistas y presentan estereotipos deshumanizantes del autismo; es una apuesta segura que no somos fanáticos. En cualquier caso, es mejor evitar el tema por completo.

“OK, esas son las cosas que no debo decir. Entonces, ¿Qué debo decir en su lugar?”

Cuando alguien te confiesa que es autista, reafirma la seriedad de lo que te acaba de decir. Deja a un lado conscientemente tus ideas preconcebidas y resiste el impulso de felicitarlo/a o compadecerte de él/ella. Esta es una oportunidad para aprender más sobre el autismo y ayudar a apoyar a la comunidad autista. Necesitamos más aliados dispuestos a abrir sus mentes y corazones y vernos por lo que realmente somos.

Puede expresar su voluntad de hacerlo de esta forma:

  • “Gracias por confiarme esto”.
  • “Me siento honrado/a de que tú confíes en mí”.
  • “Nunca había conocido a una persona autista antes, pero estoy dispuesto/a a aprender”.
  • “¿Qué puedo hacer para ayudarte?”
  • “Prometo apoyarte al 100% en todo lo que necesites”.

Fuente: Condo, C. (2021). 5 Things Not To Say When Someone Tells You They’re Autistic. Research Autism. Recuperado de (https://researchautism.org/5-things-not-to-say-when-someone-tells-you-theyre-autistic/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

¿Cómo Es El Procesamiento Sensorial Para Las Personas En El Espectro Autista?

¿Alguna vez ha tenido una conversación como esta?


Persona en el Espectro Autista: Necesito irme porque las luces aquí son demasiado brillantes“.

Persona que no vive la condición: ¡Pero no hay nada brillante aquí!

Muchas personas en el Espectro Autista han tenido esta conversación, o una similar. Podríamos notar cosas como el sonido o la luz de una manera diferente a otras. Eso es porque la mayoría de las personas que viven la condición tienen un procesamiento sensorial diferente al de las personas que no viven la condición.

El procesamiento sensorial es la forma en que su cerebro piensa y reacciona a sus sentidos. Cuando pensamos en nuestros sentidos, solemos pensar en los cinco sentidos principales: vista, oído, olfato, gusto y tacto. Pero también hay otros sentidos, como el hambre, la sed, la temperatura y el dolor.

Todos procesan sus sentidos de formas diferentes. Pero las personas en el Espectro Autista tienen más probabilidades de tener grandes diferencias en nuestro procesamiento sensorial. Muchas personas que viven la condición sienten ciertos sentidos con demasiada fuerza. Sentir que las luces son demasiado brillantes, como hablamos antes, es algo que experimentan muchas personas en el Espectro Autista.

También podemos ser sensibles a ruidos fuertes o cómo se siente nuestra ropa en nuestro cuerpo. Es posible que no podamos comer algunos alimentos que tengan un sabor demasiado fuerte o que tengan ciertas texturas. Es posible que no podamos permanecer en una habitación donde hace demasiado calor o frío.

Las personas en el Espectro Autista también pueden sentir ciertos sentidos más débiles que otras personas. Por ejemplo, es posible que no nos demos cuenta de que tenemos hambre o sed. Es posible que no sintamos el dolor con tanta fuerza como lo hacen otras personas. Esto también puede significar que podríamos amar las comidas realmente picantes o los olores fuertes que otras personas no pueden manejar, porque de lo contrario no podemos probar esos alimentos ni oler esos olores.

Nuestro procesamiento sensorial también puede cambiar con el tiempo. Podríamos sentir un cierto sentido realmente fuerte un día y no notarlo al día siguiente. Puede que nos guste cómo se siente una camisa ahora, y luego no podremos lidiar con la textura de la tela más adelante.

A veces, nuestros sentidos nos agobian. A esto se le llama sobrecarga sensorial. Puede que nos moleste tanto que tengamos un colapso. Nuestras diferencias sensoriales pueden ser algo bueno. Es posible que nos consuele un cierto olor o sabor. Estimular, como mecer, aletear o jugar con un juguete inquieto, puede ayudarnos a controlar nuestros sentidos y a sentirnos felices. Podríamos notar cosas que otras personas pasan por alto.

A pesar de que las diferencias en el procesamiento sensorial son una parte importante del Espectro Autista, no se hablan mucho sobre ellas porque las personas que no viven la condición está más enfocada en cómo nos comportamos que en lo que sentimos. Es posible que a ellas les importe más hacernos comportarnos de forma diferente, en lugar de tratar de entender nuestra forma de actuar.

Muchas terapias para el Espectro Autista intentan hacer que las personas que viven la condición se vean y actúen “normales”. Estas terapias no hacen desaparecer nuestras diferencias sensoriales. Pero nos hacen sentir que necesitamos esconderlos. Nos dicen que la forma en que procesamos nuestros sentidos no es “normal”. Nos dicen que cuando nos comportamos de manera diferente debido a nuestro procesamiento sensorial, debemos actuar de manera “normal”.

Piense en el ejemplo de una persona en el Espectro Autista que siente que una luz es demasiado brillante. Una persona que no vive la condición podría pensar que la luz no es brillante. No tienen la misma experiencia de procesamiento sensorial que la persona en el Espectro Autista. Así que intentan decir que lo que siente la persona en el Espectro Autista no es cierto. Pero decirle a la persona que vive la condición “¡la luz no es brillante!” no le ayuda. No hará que la luz se sienta menos brillante. Simplemente hace que la persona en el Espectro Autista sienta que necesita dejar de hablar de ello.

Cuando alguien nos dice que nuestro procesamiento sensorial no es “normal”, nos muestra que se preocupa más por su propia experiencia que por el hecho de que algo nos está lastimando. Y cuando alguien solo se enfoca en su propia experiencia, es menos probable que nos ayude cuando tenemos problemas con el procesamiento sensorial. En lugar de tratar de hacernos “normales”, deberían aceptar que somos personas en el Espectro Autista. No deberían intentar cambiar quiénes somos o cómo procesamos nuestros sentidos.

También es importante pensar en esto cuando tenemos colapsos. No podemos controlar cuando experimentamos una sobrecarga sensorial. No ayuda culparnos o castigarnos cuando nos sentimos agobiados. Darnos espacio y demostrar que se preocupan por nuestros sentimientos es la mejor forma de ayudarnos.

El hecho de que no podamos cambiar la forma en que procesamos nuestros sentidos no significa que los demás no puedan ayudarnos cuando tenemos problemas. Hay muchas formas en que las personas pueden ayudarnos cuando tenemos problemas con el procesamiento sensorial. Si es demasiado brillante, puedes apagar las luces. Puedes llevarnos a un lugar más oscuro para tomar un descanso. Podrías darnos gafas de sol. ¡Solo preguntar cómo puedes ayudar es un gran problema!

Las personas en el Espectro Autista reciben ayuda con nuestras diferencias de procesamiento sensorial todos los días. Podríamos recibir ayuda en el colegio o en el trabajo para poder estudiar o trabajar mejor. Nuestra familia y amigos pueden ayudarnos a hacer que nuestro hogar sea más cómodo para nuestros sentidos. También podemos aprender estrategias de regulación sensorial. Podríamos empezar a llevar gafas de sol con nosotros si las luces nos resultan difíciles. Luego, nos los podemos poner cuando haya demasiado brillo.

Las personas en el Espectro Autista procesan nuestros sentidos de manera diferente, ¡Y eso está bien! Por eso las personas que no viven la condición deberían tratar de comprender nuestras diferencias en vez de cambiarnos.

Fuente: Caplan, R. (2019). What Is Sensory Processing Like For Autistic People? Thinking Autism Guide. Recuperado de (http://www.thinkingautismguide.com/2019/10/what-is-sensory-processing-like-for.html). Traducido Por Maximiliano Bravo.

¿Qué Puedes Decirle A Una Persona Que No Lleva Puesta Una Mascarilla?

La mayoría de los padres han trabajado duro para que sus hijos comprendan la pandemia del Coronavirus. Han utilizado información apropiada para su edad para hablar sobre el virus y las formas de protegerse a sí mismos y a los demás de él. A estas alturas, la mayoría de las familias están acostumbradas a hacer cosas como:

  • Lavarse bien las manos y con frecuencia.
  • Usar mascarillas cuando está cerca de personas que no viven en el mismo hogar.
  • Distanciamiento físico.

Aún queda mucho por aprender sobre esta nueva enfermedad, incluso más de un año después de su aparición. Hasta que definitivamente volvamos a la normalidad (o semi-normalidad), se ha demostrado que el uso de mascarillas ayuda a detener la propagación del Coronavirus.

Por lo tanto, puede ser frustrante ver a personas que no siguen los consejos de los expertos médicos. ¿Por qué algunas personas se resisten a ponerse mascarillas? Los expertos creen que podría deberse a cosas como:

  • No creer que el Coronavirus es una enfermedad grave.
  • Sentir que su área es segura o que solo tiene algunas infecciones.
  • No le gustan algunos de los efectos de cubrirse la cara (como hacer que se sienta más difícil respirar o pensar que no los escuchan o entienden).
  • Una reacción a lo que sienten es control excesivo del gobierno.
  • No estar de acuerdo en que las mascarillas ayudan a prevenir la propagación del Coronavirus.
  • No querer mostrar miedo o vulnerabilidad.
  • Confusión porque las primeras recomendaciones de salud pública no incluían usar mascarillas.

Si bien la mayoría de nosotros podemos y debemos usar mascarillas cuando estamos en público, algunas personas no pueden. Esto incluye a los niños menores de 2 años; alguien que está enfermo y tiene problemas para respirar; cualquiera que no pueda quitarse la mascarilla sin ayuda; y personas en el Espectro Autista u otras condiciones neurodivergentes.

Como sabe que es posible que vea a personas sin mascarillas, trata de hablar con sus hijos antes de salir de su casa. De esa forma, puedes tener un plan preparado y evitar posibles conflictos. Enséñales a tus hijos a esperar que se alejen de cualquier persona que no lleve puesta una mascarilla. Si estás en un parque u otro lugar al aire libre, alejarte a una distancia de 1.8 metros debería ser fácil.

Pero, ¿Qué sucede si se encuentra en un espacio más reducido o se encuentra en una situación de la que es más difícil alejarse (por ejemplo, en la fila de una tienda)? Aquí tienes algunas ideas:

I) Si es alguien que tú conoces o con quien te sientes cómodo/a:

  • Empieza reconociendo lo que les disgusta de las mascarillas. Después de todo, pocos de nosotros disfrutamos usarlas. Luego, usa la empatía para defender que todos “estamos juntos en esto”.
  • Habla sobre cómo cubrirnos la nariz y la boca protege a nuestros amigos y familiares en mayor riesgo, como los ancianos y las personas con otras condiciones de salud. Recuérdales: “Ponerse una mascarilla parece darme algo de protección. Pero principalmente, uso mi mascarillas para protegerte a ti y a otras personas que me importan”.
  • Mantén un tono de voz o amigable pero firme. Podrías decir: “Realmente me haría sentir mejor si te pusieras una mascarilla“. O, “Ya que no tienes una mascarilla, continuemos esta conversación a una distancia mayor o por correo electrónico“.
  • Considera tener un paño limpio o mascarillas desechables a mano para ofrecérselas a un/a amigo/a que no las esté usando.
  • Si alguien aún no se cubre, está bien decir que su “burbuja” social incluye solo a aquellos que siguen las precauciones de seguridad. Dile que esperas volver a verlo/a tan pronto como termine la pandemia. Luego, apégate a ello: mantén tus precauciones en su lugar, incluso si eso significa no ver a uno de tus seres queridos por un tiempo.

II) Si es alguien que tú no conoces:

  • Si estás comprando, busca al personal de seguridad u otros empleados de la tienda que puedan hablar con los clientes que no se cubran la cara.
  • No utilices la vergüenza pública, la intimidación o las amenazas para tratar de cambiar el comportamiento de la persona.
  • Pídele a alguien que no lleva puesta una mascarilla que retroceda o se aleje de ti. Si él/ella no lo hace o no es posible mantenerse a 1.8 metros de distancia, vete.
  • Si las políticas de uso de mascarillas de una tienda no son rigurosas, comunícate con el gerente y explícale tus inquietudes. Si no crees que los abordarán, haz tus compras en otro lugar.
  • Si un/a empleado/a no lleva puesta una mascarilla o no la está usando correctamente (sobre su boca y nariz), pídele que lo haga. Si él/ella no lo hace, comunícale el problema al gerente.
  • Si te siente incómodo/a con la falta de mascarillas o la distancia física, prepárate para irte. Incluso si tienes un carrito lleno de comestibles, no vale la pena poner a tu familia en una situación potencialmente peligrosa o perturbadora.
  • Si alguien se enojó cuando le pidieron que se pusieran una mascarilla, habla con tu hijo/a al respecto después. Explícale a él/ella que este es un territorio nuevo para todos. Alguien que reacciona mal puede estar extrañando a sus seres queridos, haber perdido su trabajo o estar estresado/a por algo que no está relacionado con el uso de mascarillas. Asegúrale a tu hijo/a que, en la mayoría de los casos, estas reacciones no son personales.

Recuérdale a tu hijo/a que la buena noticia es que la mayoría de las personas usan mascarillas en público y toman otras precauciones. Al tener cuidado, tu familia y la mayoría de los demás están haciendo todo lo posible para ayudar a detener la propagación del Coronavirus.

Fuente: Ben-Joseph, E. (2021). What Can I Say to Someone Who Isn’t Wearing a Mask? KidsHealth. Recuperado de (https://kidshealth.org/en/parents/coronavirus-no-masks.html). Traducido Por Maximiliano Bravo.

A Los Profesionales Que Trabajan Con Madres En El Espectro Autista De Niños Que Viven La Condición

Esta publicación está escrita principalmente para profesionales que trabajan con niños en el Espectro Autista, aunque muchos de los consejos también se aplican a los servicios para adultos. La población objetivo son las madres que viven la condición, aunque mucho del contenido también se aplicará a los padres.

Existe una posibilidad razonable de que la mayoría de las madres en el Espectro Autista con las que se encuentren no estén diagnosticadas y, de hecho, es posible que no se den cuenta de sus propias dificultades sociales y de comunicación. Al hacer que tus sistemas y procesos estén más adaptados a las necesidades de las madres que viven la condición, estarás apoyando no solo a las madres (y padres) no diagnosticados, sino a otros adultos con necesidades adicionales.

Como madre/padre de un/a niño/a en el Espectro Autista, no hay más remedio que someterse a una amplia gama de participación profesional. Incluso sin nuestra propia condición es difícil. Se requiere mucho aprendizaje, planificación y organización a diario. Abrimos nuestras vidas y nuestras familias al más estricto de los escrutinios. Somos juzgados.

Y aquí radica el problema: nuestras interacciones con los profesionales a menudo son juzgadas. Sabemos que la forma en que nos presentamos tiene el potencial de cambiar la forma en que evalúas a nuestros hijos y las recomendaciones que recibirán. Sabemos que a menudo piensas que somos las madres las que causan los problemas.

Pero, ¿Podrías tomarte un momento para considerar si el/la madre/padre que acaba de entrar a tu consulta podría estar en el Espectro Autista?

I) Comunicación y pedir ayuda: No debería sorprender que las/los madres/padres en el Espectro Autista tengan dificultades para comunicarse. El Espectro Autista es fundamentalmente una condición social y de la comunicación. Sin embargo, es sorprendente cuán poco se piensa en hacer que los servicios y las provisiones apoyen a las/los madres/padres que viven la condición. No es suficiente hacer una provisión o servicio amigable para personas en el Espectro Autista, si es inaccesible debido a sistemas mal diseñados que son cualquier cosa menos amigables con la condición.

Habiendo pasado toda la vida manteniendo una máscara de competencia, pedir ayuda es complicado. Tenemos que considerar a quién preguntar, cómo preguntar, cuándo y dónde. Nos preocupa que se rían de nosotros o que nos despidan, preocupados de que expresar una necesidad de ayuda pueda significar nuestro fracaso o incompetencia. Luchamos por encontrar las palabras. Incluso cuando se nos pregunta directamente, podemos decir ‘Está bien, estoy bien’, cuando realmente queremos decir ‘No está bien, estoy luchando mucho, pero no puedo encontrar las palabras y necesito salir de aquí’. ‘

Muchos profesionales parecen dejar la pregunta de si hay “algo más en lo que puedan ayudar” hasta el final de la sesión. A estas alturas, los padres en el Espectro Autista generalmente hemos tenido suficiente de la habitación demasiado pequeña o demasiado grande, las luces brillantes zumbando, los ruidos irritantes más allá de la puerta, las conversaciones. Todo lo que estamos pensando es “Sácame de aquí”.

II) Teléfonos, teléfonos, teléfonos: Usar el teléfono parece ser difícil para muchas personas en el Espectro Autista. Todas las señales no verbales que (hemos tratado de aprender) ayudan a la comunicación, se eliminan. Es solo una voz.

A medida que usamos cada vez menos teléfonos en nuestra vida social, creo que se vuelve aún más difícil comunicarse de esta manera. Cada vez que hablo de teléfonos con otras mujeres en el Espectro Autista, todas describimos altos niveles de ansiedad al hacer y recibir llamadas telefónicas. El filtrado de llamadas parece ser algo común, al igual que silenciar nuestros teléfonos, usar la pantalla de llamadas y confiar en nuestros contestadores. Si estamos esperando una llamada importante, esperaremos en ascuas, sin poder hacer nada más hasta que se complete esa llamada telefónica.

Hacer llamadas telefónicas es igualmente problemático. Planeamos lo que tenemos que decir y adoptamos nuestra personalidad de “hacer una llamada telefónica”, recordándonos las convenciones de hacer una llamada telefónica. Nos preocupa que la llamada no sea respondida por la persona con la que queremos y hemos planeado hablar. Tememos tener que explicar el propósito de nuestra llamada a una recepcionista o alguna persona al azar que conteste el teléfono. ¿Y si es un contestador automático? Antes de hacer esa llamada, preparamos y ensayamos numerosos guiones para todas las posibilidades imaginables. Desafortunadamente, cuando un ser humano real responde, es probable que olvidemos los guiones y nos metamos en un lío que marca el tono de la llamada.

III) El correo electrónico es una solución sencilla: Teniendo en cuenta que los profesionales del Espectro Autista deben saber cómo las personas que viven la condición tienen problemas con las comunicaciones verbales, es preocupante cómo pocos ofrecen voluntariamente alternativas. Las/Los madres/padres en en Espectro Autista se sentirán más capaces para defender a sus hijos mediante el uso del correo electrónico.

Si haces algo para mejorar tu servicio, proporciona tu dirección de correo electrónico y demuestra que estás dispuesto a comunicarte en este formato, porque no existe ninguna razón para que tú omitas las direcciones de correo electrónico de tu información de contacto.

IV) “Llame si tiene un problema”: Cuantas veces hemos escuchado esto. Parece tan simple. Un profesional que quiera ayudar si hay algún problema. Pero no es tan simple en absoluto. Además de los problemas telefónicos generales descritos anteriormente, ¿Cómo sabemos con qué tipo de problema llamar? ¿Es este problema demasiado trivial o está fuera del alcance de su competencia? Si nos ponemos en contacto con usted, ¿sabrás aún quiénes somos? ¿Cuánto tiempo se aplica esta declaración suelta de “llamar si …”? No he visto al especialista que diagnosticó a mi hijo/a desde el 20XX, pero me dijo que llamara si tuviera un problema, ¿puedo llamarlo/a de todos modos? ¡Probablemente sea mejor que no!

Una guía explícita, clara y formal sobre “qué hacer si …” puede ser mucho más útil en realidad que las palabras amables.

V) Simple frustración: Una última palabra sobre los problemas de comunicación. Si notas que nos volvemos más intensos y agitados mientras tenemos problemas para comunicarnos. por favor, piensa en nuestros sentimientos. Sé amable, ofrécenos un espacio, quizás habrá que posponer nuestra consulta para que podamos encontrar una forma más eficaz de comunicarnos.

VI) Función ejecutiva: Los problemas con el procesamiento, la planificación y la organización a menudo se pasan por alto cuando se habla del Espectro Autista, pero parecen comunes y aún más frustrantes entre las mujeres que viven la condición, sobre todo por la obligación de hacer malabarismos con el hogar, el trabajo, la familia y los estudios, pero dentro y más allá de cada una de esas esferas hay multitud de factores que organizar. Y debido a que tenemos que trabajar mucho más duro en los aspectos básicos de la vida diaria y usar una gran parte de nuestra capacidad intelectual para hacer lo que les viene fácil e instintivamente a las personas neurotípicas, a veces nos encontramos con que nos queda poco en reserva para la organización de nuestras vidas cotidianas.

VII) Culpar a las madres: La comunidad del Espectro Autista seguramente ha escuchado sobre la teoría de las “madres nevera”. Su argumento principal consiste en que las madres frías, distantes y sin emociones influyen en que sus hijos se aíslen a sus propios mundos. Si bien no hay evidencia que sugiera que el Espectro Autista sea resultado de un estilo de crianza específico, el legado de la teoría de las “madre nevera” sigue vivo e influyente. Numerosas madres de niños en el Espectro Autista están siendo enviadas a cursos genéricos para padres y están siendo sometidas a una terapia familiar intrusiva, y a menudo inapropiada, y algo peor, porque los profesionales están perdiendo lo obvio: que existe una probabilidad razonable de que uno, o ambos, padres de un/a niño/a en el Espectro Autista, también viven la condición.

Si tú eres una madre en el Espectro Autista, con dificultades de comunicación, tal vez algunos gestos extraños, con dificultades para el contacto visual (a menudo se ve erróneamente como un señal de deshonestidad en personas neurotípicas), y tal vez no seas muy organizada, la posibilidad de que ser culpado/a por los problemas de tu hijo/a son mayores.

Los profesionales que trabajan con una familia con un/a niño/a en el Espectro Autista no deben emitir juicios acusatorios y apresurados si se sienten preocupados porque la madre se está comportando de forma aparentemente inusual. Recuerden que la teoría de la “madres nevera” ha sido desacreditada y tómense un momento para considerar que ella también podría estar en el Espectro Autista. Piensen en cómo pueden mejorar la comunicación, porque, en última instancia, todas las relaciones profesionales se basan en la comunicación.

Reflexiones Finales

Hay que estar muy conscientes de que las madres en el Espectro Autista probablemente sean más vulnerables antes de ser diagnosticadas. Algunas madres pueden horrorizarse al pensar que viven la condición, por lo que será necesario pensar las cosas detenidamente para garantizar la comprensión y la satisfacción de las necesidades respetando su privacidad.

Las madres en el Espectro Autista también son quizás menos propensas a desempeñar roles de género estereotipados que, lamentablemente, todavía sorprenden y provocan juicios sobre su maternidad.

Sin un diagnóstico, existe un riesgo significativo de malos entendidos. Con o sin diagnóstico, ellas necesitan ser validadas, respetadas y apoyadas. Todos estamos haciendo lo mejor que podemos.

Fuente: (2016). Could Do Better: To Professionals Working with Autistic Mothers of Autistic Children. The Thinking Autism Guide. Recuperado de (http://www.thinkingautismguide.com/2016/04/could-do-better-to-professionals.html?m=1&fbclid=IwAR2Rs63Q9Fo_UP78is1c3VnteIWpzyC01alcROy0G7sBJQGVqH7u08OiODk). Traducido por Maximiliano Bravo.

10 Cosas “De Mala Educación” Que Hacen Las Personas En El Espectro Autista (Y Lo Que Realmente Significan)

I) No escuchamos: “Lo siento, ¿puedes repetir eso?”, “Bien, ¿ahora una vez más?”, “Uhhhhhh… ¿y de qué estábamos hablando de nuevo?”. Conversar con personas en el Espectro Autista puede, a veces, sentirse como hablar con una pared de ladrillos. Puedes encontrar que, sin importar cuántas veces reformules una oración, nunca parece aterrizar y esto puede parecer francamente grosero.

Sin embargo, las personas en el Espectro Autista en realidad no tienen problemas para escuchar tu mensaje, de hecho, probablemente lo escuchamos alto y claro. El problema es que nuestros cuerpos también procesan todo lo demás que nos rodea con el mismo nivel de importancia. Esto significa que un árbol en el viento, un perro que ladra a lo lejos y tu voz puede sonar un poco apagada y mezclada.

Si este es el caso, no te limites a decir “No importa” y aléjate. En vez de eso, intenta preguntarle a la persona en el Espectro Autista si le gustaría moverse a un lugar con menos distracciones o tal vez volver al tema cuando las cosas estén un poco menos ocupadas. Es probable que elevar el tono o ser más agudo/a no cambie nada más que hacer que todos se sientan peor.

II) Parecemos desconfiados: ¿Alguna vez ha intentado planificar un viaje de compras con una persona en el Espectro Autista? ¡La preparación en la que nos adentramos podría avergonzar a un escuadrón de las fuerzas especiales del FBI o la CIA! Sin embargo, esto no nos impide revisar doble, triple y cuádruple los arreglos desde el día del plan hasta el momento del evento y, con razón, puede sentirse demasiado interrogado. Sin embargo, en muchos casos, esto no tiene nada que ver con la persona que estamos poniendo en el centro de atención.

Lo que realmente está sucediendo en estas situaciones es que, dado que las personas en el Espectro Autista trabajan principalmente con certezas, encontramos que la transmisión de un plan perfecto es satisfactoria, de una manera que es a partes iguales agradable y reconfortante. Es más, siempre descubrimos que, si alguien más nos cuenta un plan, parece más definido y, por lo tanto, aún más satisfactorio.

En este caso, simplemente conocer el razonamiento detrás de la acción es una solución, pero, si realmente encuentra tediosas las solicitudes constantes, intenta decirnos en un tono de voz que nos comunique autoridad que ‘nada ha cambiado’. Con eso basta. Gracias, muchas gracias.

III) Nos reímos en momentos inapropiados: No hay un mejor ejemplo de esto que la típica “historia de horror” sobre una persona en el Espectro Autista riéndose incontrolablemente en un funeral e inevitablemente recibiendo miradas de desaprobación de parte de la familia y los amigos del difunto.

La risa en las personas en el Espectro Autista ha llegado a entenderse un poco mejor, y la teoría predominante sugiere que, dado que la risa es uno de nuestros métodos de comunicación más innatos (siendo una de las primeras expresiones que tiene un ser humano antes del lenguaje), podría ser que cuando las personas en el Espectro Autista están experimentando emociones intensas, nuestro cuerpo vuelve inmediatamente a esta respuesta inherente y se ríe.

Posteriormente, interferir con una persona en el Espectro Autista durante este tiempo es decirle que no sienta nada en absoluto y que, si bien está bien trasladarnos a un entorno más aislado, no está bien regañarnos por reaccionar de una manera incorrectamente percibida como de mala educación.

IV) Invadimos el espacio personal: ¿Alguna vez has oído hablar de la amígdala? Es esta masa abultada en forma de almendra la que se encuentra dentro de nuestro cráneo y se cree que es la razón por la que tenemos emociones. Entre otras cosas, la amígdala es excelente para registrar el miedo, cuando algo no está del todo bien y es por eso que, en la mayoría de nosotros, sentimos estrés e incomodidad cuando alguien se acerca demasiado.

Sin embargo, para las personas en el Espectro Autista, nuestras mentes no tienen una relación tan clara con la amígdala y es por eso que, ya sea que los conozcamos por un minuto o una década, no tenemos miedo de invadir el espacio cuando comenzamos un discusión. Por supuesto, esto no explica por qué podemos acercarnos tanto pero nuestra proximidad está directamente relacionada con la pasión que sentimos por la conversación (especialmente cuando se trata de un tema que nos parece muy interesante).

Por lo tanto, si una persona en el Espectro Autista está demasiado cerca de tu espacio personal, no te ofendas. En vez de eso, intenta decirle a él/ella que necesitas algo de espacio, solo recuerda tener tacto.

V) Cancelamos planes en el último minuto: Siempre es un fuerte golpe en el estómago cuando estás arreglado/a y listo/a para salir y, de repente, tu pareja en el Espectro Autista se ausenta inesperadamente. Pero, lo que es más frustrante es cuando esa persona sale con una excusa poco convincente de por qué, es decir, “mi auto se descompuso mientras iba de camino a lavarme el cabello y de repente me enfermé de gripe mientras mi perro se comía mi tarea …”

En realidad, la persona en el Espectro Autista en cuestión probablemente preferiría que todo lo anterior hubiera sucedido ya que, la verdad es que probablemente haya sido atropellada por un camión de ansiedad. No importa cuán decepcionados estén nuestros seres queridos, es probable que nos sintamos el doble de mal por eso.

Entonces, si esto llegara a pasarte, intenta no acumular nuestros problemas y tal vez anímanos a abrirnos sobre la ansiedad que nos invade. Si mencionamos que queremos salir, pero estamos ansiosos por lo inesperado, ofrécenos palabras de consuelo como “Podemos irnos cuando quiera”. Además, si la ansiedad es realmente excesiva, ¿por qué no cambiar los planes de la noche a un lugar menos concurrido, como la casa de un/a amigo/a? La diversión no siempre tiene por qué implicar bailar en discotecas y tomar bebidas alcohólicas.

VI) Parecemos arrogantes: De acuerdo, este no es ni la mitad de malo en comparación con los científicos arrogantes y socialmente ineptos que inundan las representaciones del Espectro Autista en el cine y la televisión.

Sin embargo, no es del todo inexacto decir que las personas en el Espectro Autista pueden parecer un poco arrogantes de vez en cuando.

Conocido como ‘síndrome del pequeño profesor’, este comportamiento arrogantes a menudo es una pasión fuera de lugar y surge como resultado de que las personas en el Espectro Autista saben mucho acerca de algo y, posteriormente, quieren compartir hasta el más mínimo detalle de su conocimiento, incluso si ya puede ser más que obvio para la persona con la que estamos hablando.

Si ves esto como molesto o grosero, entonces está bien dejarle saber a una persona en el Espectro Autista que te gustaría hablar sobre otra cosa. Sin embargo, lo más probable es que esto no nos impida continuar con nuestro monólogo, ya que nos brinda una alegría genuina discutir temas que más nos interesan. Incluso si nuestra audiencia no comparte el mismo sentimiento.

VII) Somos demasiado honestos para nuestro propio bien: Pensarías que ser sinceros es algo que querrías promover pero, para proteger los sentimientos de los demás, aparentemente, se espera que mintamos de vez en cuando y, lo que es más, si no lo haces, entonces eres una persona insensible.

Conocido como una mentira piadosa, esto es algo que nos causa mucho dolor como personas en el Espectro Autista, debido a nuestra forma literal de pensar. Sin embargo, estudios recientes sobre personas en el Espectro Autista y mentiras han sugerido que no es tan simple como no mentir porque no podemos. En cambio, los informes de la Universidad de Queen’s han descubierto que, cuando las personas en el Espectro Autista hablan fuera de turno, es porque no estamos dispuestos a fingir y, a menudo, creemos que será menos perturbador, decir la verdad. Sin importar que pueda ser una verdad demoledora.

Dado el razonamiento detrás de esto, creo que haría más daño que bien intentar cambiar este comportamiento en las personas en el Espectro Autista. Por lo tanto, si nos haces una pregunta para la que no te gusta nuestra respuesta, recuerda que se trata de una opinión; opinión que, aunque indiscutible a nuestros ojos, no necesariamente es un hecho.

VIII) Dejamos las conversaciones abruptamente: Como si fuéramos magos, las personas en el Espectro Autista son propensas a desaparecer en un abrir y cerrar de ojos. Sin embargo, a diferencia de los magos, no somos exactamente sutiles al respecto. Esto a veces se puede observar cuando estamos justo en medio de una conversación y luego, una vez que hayamos abierto al boca, abracadabra, estamos listos para irnos.

En verdad, conversar pueden ser un trabajo duro para las personas en el Espectro Autista, ya que encontrar el significado detrás de la combinación de expresiones, palabras y tono de voz es un proceso largo y agotador. Por el contrario, somos nosotros los que podemos quedarnos atrás en las conversaciones y, con tanta información nueva bombardeándonos, nuestro instinto de lucha o huida automática se activa y nos vamos de allí.

Si quieres ayudar a una persona en el Espectro Autista en estas circunstancias y asegurarte de que nos ausentemos prematuramente, danos muchas oportunidades para pedir más información en caso de quearnos atrás y, tal vez, considera hablar más despacio aunque no tan lento que nos aburrimos o sentimos que nos están hablando como niños pequeños.

IX) Hacemos mucho ruido: Aunque a menudo se dice que las personas en el Espectro Autista son introvertidas, parece que nuestras bocas no captaron el mensaje, ya que muchos de nosotros luchamos por mantener un volumen bien nivelado. Esto puede llevar a muchos momentos inapropiados en lugares como hospitales o museos donde, a pesar de que se fomenta el silencio, inadvertidamente hacemos más ruido de lo socialmente apropiado.

En muchos casos, esto se vincula con los dificultades que tenemos para regular nuestros sentidos, ya que es posible que no nos demos cuenta de lo ruidosos que estamos hablando, porque todo suena relativamente al mismo volumen. De manera similar, al medir los sonidos en otros lugares, podríamos creer incorrectamente que necesitamos hablar para que nos escuchen en el fondo, incluso si nuestra voz solo compite con el sonido de un bibliotecario que se mueve a unas pocas habitaciones de distancia.

Esto es difícil de manejar ya que, si alguien es así una vez, es probable que lo vuelva a hacer, incluso durante la misma conversación. Por esta razón, simplemente explícanos que es posible que tengamos que estar un poco más tranquilos, pero hazlo con sensibilidad y paciencia.

X) No siempre seguimos las reglas: Hay muchas reglas en la vida que tenemos que aprender y que nunca nos enseñan. Por ejemplo, decimos “gracias” por un regalo independientemente de si nos guste o no. El problema es que estas sutiles pautas sociales están en todas partes y, la mayoría de las veces, las personas en el Espectro Autista las rompen sin pensarlo dos veces.

Obviamente, no es la intención de una persona en el Espectro Autista romper estas reglas, es solo que, como la mente autista trabaja en absolutos, es decir, favoreciendo las cosas que son ciertas sobre las que no lo son, puede ser difícil entender muchos de estos actos. Por ejemplo, si alguien pregunta “¿cómo estás?”, no siempre quieren saber cómo estás, solo quieren que digas “bien” y luego puedes seguir adelante. .

Sin embargo, aunque las personas en el Espectro Autista no son muy buenas para recibir el mensaje cuando el mensaje no ha sido claro, somos increíbles para memorizar lo que se nos dice y somos brillantes para seguir las instrucciones al pie de la letra.

Fuente: Sinclair, J. (2020). 10 “Rude” Things Autistic People Do (And What They Really Mean). Autistic & Unapologetic. Recuperado de (https://autisticandunapologetic.com/2020/07/11/10-rude-things-autistic-people-do-and-what-they-really-mean/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

¿Cómo Ser Un Buen/a Aliado/a Autista?

Un/a aliado/a autista es muchas cosas, pero una cosa que no son es autista.

Lo que es un/a aliado/a es alguien que está preparado para escuchar, aprender y actuar según las indicaciones de las personas autistas.

Por ejemplo:

I) Reduce tu ego: El autismo se trata de la persona autista, NO DE TI. No importa si eres mamá, papá, un/a profesional, un/a amigo/a o una persona común y silvestre con una conexión a Internet y muchas horas de tiempo libre, el autismo se trata de la persona autista.
Además, si frecuentas grupos mixtos de redes sociales de personas neurotípicas/neurodivergentes, verás mucha ira, resentimiento y, a veces, odio hacia los neurotípicos. Por favor, no no te enojes. ESTO NO ESTÁ DIRIGIDO A TI PERSONALMENTE. Como persona neurotípica, eres representante de la sociedad que nos ha abusado durante toda nuestra vida. Es un mito que las persona autista odian a todos los neurotípicos. La mayoría de nosotros tenemos personas neurotípicas maravillosas en nuestras vidas. Comprende que como comunidad, estamos sufriendo y seguimos sufriendo todos los días. Eso continuará hasta que nuestras diferencias sean aceptadas y apreciadas por la sociedad en general.

II) Sé solidario/a: No te hagas cargo, no seas condescendiente. Pregúntale a las personas autistas qué puedes hacer por ellas, no asumas y nunca impongas tus opiniones.
Algunas personas autistas aceptan positivamente y felizmente quiénes son, algunas están en el camino hacia allí, algunas básicamente se odian a sí mismas. Cualquiera que sea su mentalidad, sigue el ejemplo de las personas autistas.

III) Defiéndenos, pero sin ofendernos: Si ve que una persona autista está siendo criticada, gritada, abrumada o derritiéndose, intervenga. Trate de trazar una línea entre la persona autista y los que la rodean. Pídeles a todos que den un paso atrás (físicamente o metafóricamente) y les den algo de espacio (especialmente en Internet, si una persona autista es lo suficientemente valiente como para aventurarse a dar su opinión sobre el autismo, por lo general son atacados por grupos de neurotípicos benévolos). Si vas a ser un Caballero de Reluciente Armadura en una situación, verifica con la persona autista de antemano, que eso es lo que quieren que hagas.

IV) Pregunta, no respondas: Si no estás seguro/a, haz una pregunta. A la mayoría de las personas autistas no les importa responder preguntas sobre sus rasgos, siempre que seas cortés al respecto. Si sientes que la persona se está retrayendo o que su lenguaje corporal está siendo evasivo, eso generalmente significa que se siente agobiado/a e incómodo/a.
Además, pregúntanos antes de tocarnos, ¡POR FAVOR! No somos mascotas, a muchos de nosotros no nos gusta que nos acaricien. Algunos de nosotros tenemos enormes reacciones sensoriales al tacto que pueden provocarnos dolor y/o colapsos.

V) Conoce lo tuyo: Es un poco inútil llamarte a ti mismo/a un aliado/a autista si no conoce al menos los conceptos básicos del autismo. Aprenda un poco de historia (este gran video de Steve Silberman te brindará una descripción general rápida), descubre los rasgos, los factores desencadenantes, los colapsos y los bloqueos, aprenda sobre las condiciones concurrentes, haz amigos autistas y pregúntales sobre sus experiencias.

VI) Prepárate: Ser un/a aliado/a autista requiere un estómago fuerte. El mundo neurotípico no se construyó pensando en las personas autistas, por lo que, en un grado u otro, todos los autistas tienen cicatrices. Desde las víctimas no diagnosticadas de maltrato infantil intencional o no intencional, hasta las víctimas diagnosticadas de maltrato infantil, pasando por las que han sufrido prejuicios y acoso escolar y/o laboral, hasta las internaciones psiquiátricas forzadas.
Aprenderás sobre terapias basadas en análisis de comportamiento aplicado (ABA), terapia de electrochoques, el movimiento antivacunas, la cultura de cura y una gran cantidad de ‘tratamientos y curas’ que van desde repugnantes, extrañas, fatales y generalmente los tres.
Las personas autistas, sean o no sean conscientes de ello, son víctimas de un sistema opresivo. No encajamos, pero todos los días nos vemos obligados a encajar. Somos víctimas de maltrato, a veces desarrollamos conductas autolesivas, a veces intentamos suicidarnos. Trátanos con cuidado.

VII) Míranos: Algunas personas autistas son como camaleones, tenemos una extraña habilidad para mezclarnos no solo con nuestro entorno, sino también con la sociedad. A esto lo llamamos camuflaje social. Es una habilidad en la que nos entrenamos inconsciente y conscientemente desde que nacemos. Cada día que hacemos esto, cada momento en público, la máscara continúa como una segunda capa de piel que nos protege del mundo neurotípico y también, a la inversa, protege a los neurotípicos de nosotros, para que no actuemos de manera diferente a ti, para que no te hagamos sentir incómodo/a. Nos ajustamos a las demandas que la sociedad espera y es absolutamente agotador. Muchos de nosotros sufrimos de fatiga crónica y nuestras parejas se preguntan por qué estamos cansados ​​y de mal humor todo el tiempo.
Muchos autistas tienen un trastorno del procesamiento sensorial. Esto significa una reacción adversa a los estímulos sensoriales excesivos. Puede ser cualquiera, algunos o todos los sentidos. Las reacciones a estos estímulos pueden variar desde agotamiento hasta colapsos.

VIII) Di las cosas por su nombre: Tenga en cuenta que la comunidad autista ha decidido de forma general y colectiva no utilizar etiquetas funcionales y utilizar la primera lengua de identidad.
Ya no reconocemos los términos de alto funcionamiento y bajo funcionamiento. Alto y bajo no solo tienen connotaciones negativas, los términos en sí mismos son simplemente falsos. Aquel que tiene un “bajo funcionamiento” tendrá habilidades iguales o superiores a uno que se considere “de alto funcionamiento” y viceversa. Son categorías inútiles.
Nosotros, como comunidad no somos personas con autismo, somos autistas. No “tenemos” autismo, somos autistas. Podemos hablar de personas autistas, pero no podemos hablar de personas que tienen autismo. Vemos el mundo a través de ojos autistas y con nuestros cerebros autistas.

IX) Mira hacia arriba, no hacia abajo: Sé positivo/a sobre el autismo dondequiera que vayas.
Si alguien dice que el autismo es una carga, refútalo/a. Muchos de nosotros nos consideramos privilegiados de poder mirar a través de nuestros ojos y ver un mundo lleno de hermosos patrones, literalmente poder ver las matemáticas en acción y la belleza que pueden formar. Sí, vivimos dificultades. Increíbles dificultades. Pero el autismo no es la razón, la sociedad y sus exigencias es la razón.
La narrativa del autismo es muy negativa, desde la profesión médica hasta los medios de comunicación. Refuta esto donde quiera que vayas. No necesitamos “porno de inspiración” como ser invitados a la fiesta de graduación o recibir elogios por hacer cosas objetivamente mundanas.
Además, los medios de comunicación y muchas organizaciones benéficas del autismo parecen olvidar que los niños autistas se convierten en adultos autistas. Solo para hacerle saber que el autismo no se detiene a los 18 años, simplemente mejoramos en ocultarlo, lo que generalmente reduce nuestra calidad de vida. Y nuestra esperanza de vida.

Buena suerte y sobre todo gracias.

Fuente: Rose, K. (2017). How To Be A Good Ally. The Autistic Advocate. Recuperado de (https://theautisticadvocate.com/2017/10/how-to-be-a-good-ally/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

Creando Un Enfoque Basado En Fomentar La Comunicación Y Las Interacciones Positivas Entre La Policía Y Las Personas En El Espectro Autista

Las personas en el Espectro Autista tienen muchas más probabilidades de entrar en contacto con la policía a lo largo de sus vidas y enfrentan obstáculos adicionales en dichas interacciones, debido a la falta de concienciación y comprensión sobre la condición de parte de la sociedad en general y de la policía en particular.

Por ejemplo, las personas en el Espectro Autista pueden tener dificultades para seguir las instrucciones y es posible que no respondan adecuadamente cuando un/a oficial de policía les hagan una pregunta.

Otra característica importante asociada con el Espectro Autista es la dificultad para recibir y expresar emociones, así como la dificultad para utilizar la comunicación social no verbal como el lenguaje corporal, expresiones faciales, contacto visual, tono de voz, etcétera.

Se debe tomar en cuenta la tendencia de algunas personas que viven la condición a responder a una situación estresante (en este caso, el contacto con la policía), intentando encontrar un lugar tranquilo o adoptando un comportamiento que les ayude a sentirse seguros.

Un/a oficial de policía puede ver esta respuesta de “miedo” como un intento de escapar, lo que lleva a una escalada de la situación. Los oficiales de policía deben entender que este es un intento de la persona en el Espectro Autista de sentirse segura, no de antagonizar a la policía.

Este artículo discutirá diferentes estrategias de comunicación para utilizar durante las interacciones con personas en el Espectro Autista. Siempre es importante recordar que solamente porque dos personas compartan el mismo diagnóstico eso no significa que sean iguales.

Aunque una estrategia que funciona bien para una persona puede no servir para otra, hay algunas técnicas probadas que los oficiales de policía pueden usar para intentar comunicarse con las personas en el Espectro Autista, sean éstas hablantes o no hablantes.

I) Dirígete a una persona en el Espectro Autista como lo harías con cualquier otra persona: Nunca asumas que la persona en el Espectro Autista con la que estás interactuando tiene una capacidad cognitiva limitada. En otras palabras, él/ella puede entender cada palabra que dices, pero pueden tener dificultades para responderte verbalmente.

II) Técnicas verbales: Hay algunas técnicas importantes que los oficiales de policía deben utilizar cuando intentan comunicarse verbalmente. Una de las primeras cosas que debes hacer es decir lo obvio; dile a él/ella quién eres y qué es lo que vas a hacer. Es posible que una persona en el Espectro Autista no comprenda el significado de tu uniforme o insignia.

Los oficiales de policía deben hablar con frases cortas y directas como “levántate”, “siéntate” o “quédate aquí”. Habla con voz tranquila y silenciosa y proporcione solo una orden a la vez. Las personas en el Espectro Autista son pensadores muy literales. Por lo tanto, los oficiales de policía deben usar metáforas o un lenguaje ambiguo. Por ejemplo, si le pides a una persona en el Espectro Autista que “tome asiento”, es posible que él/ella tome la silla y traten de irse con ella.

Otra estrategia verbal es “primero, luego, elogio”. Un ejemplo de esto sería “primero vamos a ponernos de pie y luego caminaremos hasta el auto”. Una vez que se completa tu solicitud, debes dar un elogio verbal. Ejemplo, “Buen trabajo al ponerte de pie y caminar hacia el auto”.

Si la persona en el Espectro Autista es hablante, pero no responde a tus preguntas, intenta utilizar preguntas para llenar los espacios en blanco. “¿Tu nombre es…?” “¿Tu dirección es …?” Es más fácil dar una respuesta de una palabra que una oración completa. Las personas en el Espectro Autista prefieren las rutinas y respetan las reglas. Esto puedes ser utilizado en beneficio de un oficial de policía diciendo: “Las reglas dicen que debes caminar conmigo”. A menudo, incluir la frase “las reglas” hará que cumplan con éxito.

III) Ecolalia/Guionaje La ecolalia es la repetición de frases o palabras y es una de las características más comunes de comunicación en personas en el Espectro Autista. La ecolalia inmediata es cuando la persona que vive la condición repite algo inmediatamente. Un ejemplo sería: “¿Estás herido/a?” y la persona respondería con “Estás herido/a”. En este caso, la persona puede estar realmente herida, pero es posible que no tenga la capacidad de responder con una respuesta adecuada como “Sí, estoy herido/a”.

El guionaje es donde una persona en el Espectro Autista memoriza frases de libros, películas o videos y esas frases se repiten después de un período de tiempo después de escuchar una frase. La frase recitada puede o no ser apropiada para la situación. En algunos casos, la ecolalia y el guionaje pueden tener un propósito. Es importante escuchar lo que se dice. Puede darte una idea de lo que están pensando o sintiendo.

IV) Modela el comportamiento deseado: Para un oficial de policía, esto puede incluir demostrar lo que quiere que alguien haga. Esto puede ser estar de pie, sentarse, subirse a un auto o demostrar una conducta tranquila. La conducta del oficial de policía puede influir significativamente en una respuesta positiva o negativa de una persona en el Espectro Autista. Es importante recordar que la calma trae calma. Si la persona que vive la condición está demostrando un comportamiento negativo, como gritar, tirar objetos o golpear cosas, debe ignorarse, si es seguro hacerlo. Si un oficial de policía reconoce el comportamiento negativo, sirve como refuerzo y el comportamiento continuará.

V) Considera el uso de dispositivos asistivos/apoyos visuales: Hay muchos tipos de dispositivos asistivos disponibles que están diseñados para ayudar a los niños y adultos en el Espectro Autista que tienen dificultades para comunicarse. La forma más simple de un dispositivo de asistencia sin tecnología es lápiz y papel. Otra dispositivo útil sería una pizarra con plumones borrables. Estos pueden ser utilizados para comunicarse mediante palabras escritas o imágenes. O también como una estrategia de calma al permitir que la persona dibuje en la pizarra.

Los policías también podrían considerar el uso de pictogramas. Estas tarjetas contienen imágenes de acciones o solicitudes particulares y pueden diseñarse para centrarse en interacciones relacionadas con la policía. También hay muchas aplicaciones que se pueden descargar directamente a tu celular que brindan diferentes tipos de imágenes.

VI) Dar más tiempo para una respuesta: Si una persona en el Espectro Autista con la que está interactuando no responde inmediatamente a tu preguntas, no asumas que no te ha escuchado ni entendido. Las personas que viven la condición a veces necesitan un poco más de tiempo para absorber y procesar la información antes de dar su respuesta. Una persona en el Espectro Autista puede tardar entre 10 y 15 segundos en responder a las órdenes o las preguntas que se le hacen. Repetir la pregunta cada pocos segundos para forzar una respuesta, o hablar constantemente, puede llevar a conductas desafiantes.

VII) Evitar las palabras “gatillantes”: Palabras como “¡Ahora no!”, “¡No!” y “¡Detente!” pueden gatillar conductas desafiantes en las personas en el Espectro Autista. Cuando esto sucede, es necesario encontrar declaraciones positivas que redireccionen la conducta de la persona que vive la condición. Por ejemplo, la orden “deja de golpear” puede reemplazarse por “relaja tus manos”.

VIII) Hacer un recorrido por la comisaría local: Si es posible, esto ayudará a que las personas en el Espectro Autista puedan conocer a los miembros locales de los agentes del orden y viceversa, construyendo una relación positiva.

Aunque esta visita puede ser estresante, puede ayudar a facilitar cualquier interacción posterior con la policía. En particular, durante esta visita, es posible determinar qué estímulos asociados con la policía pueden gatillar ansiedad o reacciones adversas, como las luces intermitentes de un auto o el sonido de una radio policial

Gracias a dicha estrategia, si alguna vez hay una situación en la que se debe llamar a la policía, se establece una base sólida para una interacción positiva porque la policía local será consciente de las necesidades únicas de la persona en el Espectro Autista y él/ella estará familiarizado/a con la policía local.

Conclusión

Sin embargo, las interacciones con la policía aún pueden ser muy estresantes e interacciones novedosas para las que es difícil prepararse. En última instancia, depende de los agentes del orden reconocer las necesidades de todas las personas en las comunidades que protegen y sirven, incluidas las personas en el Espectro Autista, y aplicar estrategias que promuevan una comunicación e interacciones positivas para que las personas que viven la condición se sientan lo más seguras y cómodas posible.

En resumen, para aumentar la probabilidad de resultados positivos de las interacciones con personas en el Espectro Autista, es posible que un oficial deba utilizar un enfoque más moderado, silencioso y tranquilo. Algunas o todas las técnicas recomendadas que se han descrito ayudarán a lograr resultados positivos con las interacciones con personas que viven la condición y los agentes del orden.

Fuentes: Kochar, P. (2017). Police Interaction And Autism: Building Positive Interactions. Madison House Autism Foundation. Recuperado de (https://www.madisonhouseautism.org/police-interaction-autism-building-positive-relationships/). Traducido Por Maximiliano Bravo; Bjes, S. (2020). Communicating with Autism: A Law Enforcement Approach. Caliber Press. Recuperado de (https://www.calibrepress.com/2020/10/communicating-with-autism-a-law-enforcement-approach/). Traducido Por Maximiliano Bravo.