Sobreviviendo A La Cafetería Escolar

Almorzar en la cafetería no suele estar en la lista de cosas que preocupan a los niños antes de volver al colegio. De hecho, es todo lo contrario. El almuerzo es un momento que muchos niños esperan como una oportunidad para relajarse y socializar.

Un/a alumno/a en el Espectro Autista, sin embargo, puede tener una visión muy diferente de la cafetería. Para algunos de estos estudiantes, el tiempo que pasan en la cafetería escolar no solo es incómodo sino también espantoso.

¿Por qué es esto?

Factores de ansiedad en la cafetería escolar

Los pueden aumentar la ansiedad de los alumnos en el Espectro Autista son la rigidez cognitiva (que dificulta el cambio y la transición), sensibilidades sensoriales, dificultades sociales, barreras de comunicación y problemas de motricidad.

La cafetería escolar resulta ser uno de esos lugares donde los 5 factores se unen en forma de tormenta perfecta.

Exploremos cada uno:

I) Rigidez cognitiva: La cafetería es un lugar muy impredecible: los menús y los procedimientos a menudo cambian sin previo aviso y las personas parecen ir y venir sin ton ni son. La hora del almuerzo también es un momento de múltiples transiciones. Los alumnos tienen que llegar a la cafetería, formarse en fila para comer, regresar a su mesa, comer, limpiar y luego salir dentro de lo que generalmente es un período de tiempo muy corto. La naturaleza impredecible de la hora del almuerzo junto con las frecuentes transiciones requeridas durante ese tiempo a menudo resultan en una gran ansiedad para un/a alumnos en el Espectro Autista.

II) Sensibilidades sensoriales: Para un/a niño/a con sensibilidades sensoriales, la cafetería puede escolar ser agobiante. Olores desagradables, sabores repugnantes, iluminación excesiva, ruidos fuertes, multitudes … la cafetería lo tiene todo. A menudo hay demasiadas cosas que hacer en una cafetería desde un punto de vista sensorial.

III) Dificultades sociales: El panorama social en la mesa del almuerzo puede ser muy difícil de entender y navegar. Hay muchas reglas sociales complejas y no escritas que rigen las interacciones a la hora del almuerzo, como dónde sentarse, con quién hablar, cuándo hablar y de qué hablar. Es posible que los alumnos en el Espectro Autista no capten o decodifiquen estas reglas no escritas. Esto puede crear tensión con sus compañeros que es tanto confusa como frustrante para los alumnos que viven la condición.

IV) Barreras de comunicación: Relacionadas con el punto anterior están las altas demandas en el procesamiento del lenguaje que a menudo ocurren durante el almuerzo. Los niños a menudo hablan rápido y saltan de un tema a otro. Un/a niño/a con dificultades en el procesamiento del lenguaje puede tener dificultades para mantenerse al día. Las conversaciones a la hora del almuerzo también suelen ir acompañadas de un lenguaje metafórico y abstracto que puede resultar confuso para el/la alumno/a que prefiere un uso más literal del lenguaje.

V) Problemas de motricidad: Durante la hora de almuerzo se recurre a las habilidades de motricidad fina y gruesa. Equilibrar una bandeja, usar cubiertos y abrir botellas y cartones de leche son solo algunas de las tareas que deben realizarse durante el almuerzo. Los niños que tienen dificultades con una o más de estas actividades pueden sentirse incómodos o incluso ser objetos de burlas de parte de sus compañeros.

Estrategias, apoyos y acomodaciones

Hay varias estrategias que pueden ayudar a que la cafetería sea un lugar más tolerable para los alumnos en el Espectro Autista. Algunos de estos son:

I) Permitir que el/la alumno/a entre y salga de la cafetería antes. Esto ayudará al niño a evitar que las multitudes lo empujen y también puede reducir el tiempo de espera en la fila (lo que puede ser una fuente de gran ansiedad para algunos alumnos en el Espectro Autista).

II) Ser consciente de las sensibilidades sensoriales y acomodarlas (por ejemplo, sentarse lejos de los botes de basura, permitir el uso de audífonos, un mejor uso de la luz natural, etc.)

III) Apoyar la interacción social. Practicar las interacciones a la hora del almuerzo en grupos de habilidades sociales o durante otras terapias. Usar ejemplos de la vida real de la hora de almuerzo real para ayudar a generalizar las habilidades.

IV) Ser conscientes y abordar inmediatamente el acoso escolar y la exclusión social. Menos estructura y menos supervisión es una receta para el desastre para los alumnos en el Espectro Autista. Si bien los niños necesitan algo de libertad para crecer, es imperativo que haya suficiente supervisión y conciencia para estar al tanto de lo que sucede entre los alumnos durante el almuerzo.

V) Apoyar las necesidades lingüísticas. Para los niños no hablantes o mínimamente hablantes, hay que asegurarse de que los dispositivos de CAA (Comunicación Alternativa y Aumentativa) estén diseñados para cumplir con los requisitos de lenguaje a la hora del almuerzo. Para los niños más hablantes, es necesario practicar continuamente las habilidades de conversación.

¿Cuándo usar un ambiente alternativo?

Pueden haber ocasiones en las que los alumnos en el Espectro Autista encuentre que la cafetería escolar es agobiante a pesar de los mejores apoyos. El uso de un ambiente alternativo para la hora de almuerzo puede ser una opción necesaria en estos casos.

Por supuesto, cualquier decisión que aleje a un/a niño/a de sus pares comunes no debe tomarse a la ligera y debe revisarse periódicamente. Sin embargo, es importante no perder de vista el propósito del almuerzo: obtener combustible a través de la comida y darle al cerebro algo de tiempo para recuperarse de los rigores académicos.

Si esto puede lograrse en un ambiente alternativo de una forma que sea satisfactoria para el/la niño/a, entonces sería preferible a una situación que solo sirva para que él/ella sufra más angustia.

Fuente: Lynch, C. (2019). Autism Back at School: The Case of the Dreaded Cafeteria. More Than Behaviour. recuperado de (https://www.morethanbehavior.com/post/autism-back-at-school-the-case-of-the-dreaded-cafeteria). Traducido Por Maximiliano Bravo.

Dificultades De Asistencia Escolar Y Traumas Relacionado Con El Colegio

Las dificultades de asistencia escolar son una gran preocupación que se malinterpreta en general, ¿Cómo podemos comenzar a cambiar esa narrativa para ayudar a los alumnos a largo plazo y aliviar el estrés de todas las partes involucrados?

El “rechazo escolar” se está convirtiendo rápidamente en una de las áreas más difíciles de la educación, la salud y el cuidado de niños y jóvenes. Se ejerce presión sobre los padres para que garanticen que sus hijos asistan al colegio, mientras que los profesionales rara vez tienen experiencia en el “rechazo escolar” y, de forma predeterminada, amenazan a los alumnos y sus padres.

¿Por qué los niños tienen dificultades para asistir al colegio?

Hay mucho más en el “rechazo escolar” de lo que parece.

Bajo ninguna circunstancia debe ignorarse; SIEMPRE debe ser explorado.

A menudo, la ansiedad está en la raíz y es importante tener en cuenta que la ansiedad es mucho más que estar “un poco asustado/a”. La ansiedad puede ser increíblemente debilitante y algunas personas la describen como “paralizante”. Si no se trata, puede conducir a mucho más, incluido el trastorno de ansiedad generalizada o el mutismo selectivo (por nombrar solo dos).

No puedo asistir, no quiero asistir …

Debemos cambiar la narrativa del “rechazo escolar”. El rechazo al colegio es la suposición de que el/la niño/a está tomando la decisión voluntaria de no asistir al colegio; que el/la niño/a tiene control sobre esta decisión y al hacerlo está causando un gran inconveniente a todas las partes involucradas (padres, profesores, etc.).

¿Qué pasaría si cambiamos la forma en que pensamos sobre esto y realmente lo viéramos por lo que es? En lugar de decir que el/la niño/a NO ASISTIRÁ al colegio (y por lo tanto se niega activamente) deberíamos decir que NO PUEDE asistir. Después de todo, si tuvieran una enfermedad física que les impidiera ir al colegio, no estaría diciendo que voluntariamente no asisten o se niegan a asistir, ¿verdad?

Cultura de la Culpa y Malentendidos

Actualmente, existe una cultura creciente de culpar a los niños por las dificultades de asistencia escolar en la educación. De hecho, la culpa es omnipresente … y nunca ayuda. Oímos con frecuencia que “el/la niño/a tiene la culpa” o “los padres tienen la culpa” o “el colegio tiene la culpa”.

Es hora de poner fin a esta cultura de la culpa y gastar esa energía en tomarse el tiempo para comprender lo que está sucediendo a fin de APOYAR a los niños, a sus familias y a los profesores.

Otro error común es que el/la niño/a “DEBE” tener SEED (Síndrome de Evitación Extrema de Demandas). Este es un comentario frecuentemente escuchado y, a menudo, se utiliza como una razón detrás de cualquier forma de evitación. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja de lo que parece.

Cómo nuestro cerebro evalúa el riesgo y responde a él …

Es importante tener en cuenta que los niños no se limitan a “rechazar” o “evitar” el colegio (o cualquier otra cosa). Algo tiene que suceder para obligarlos a desconectarse.

Esto podría ser uno o una serie de eventos memorables (por ejemplo, un accidente o acoso escolar) o podría ser una serie de eventos que el/la niño/a no recuerda (por ejemplo, sobrecarga sensorial diaria). Del mismo modo, puede que otra persona también los haya presenciado o no. Los eventos no memorables o no presenciados son lo que realmente causa la confusión y la discrepancia entre las partes interesadas y, a menudo, pueden ser la razón de las relaciones fracturadas entre el hogar y la escuela.

El término TRAUMA De DESARROLLO COMPLEJO se utiliza para describir estos eventos. Los padres a menudo temen la palabra, ya que implica que tu hijo/a ha sufrido un daño deliberado, pero ese no es el caso. No siempre podemos hacer las cosas bien, incluso si nuestras intenciones son absolutamente éticas.

Una señal de trauma es la desvinculación y la evitación, otro es la hiper-obediencia, ambos signos de que un/a niño/a tiene miedo. Cuando la respuesta al trauma de un/a niño/a es desconectarse, nos muestra que se está protegiendo de daños futuros en situaciones en las que se ha sentido traumatizado antes. La hiper-obediencia funciona de manera similar en el sentido de que un/a niño/a tiene miedo de sufrir daños nuevamente, por lo que su respuesta al trauma es hacer lo que se le pide para asegurarse de que la experiencia adversa no vuelva a suceder. Por supuesto, hay otros signos, incluido las “conductas desafiantes”, en el que la respuesta del niño al trauma es comunicarse de una manera que los adultos que lo rodean rara vez comprenden o interpretan correctamente.

El trauma es un área enorme de la salud mental sobre la que escribiremos más en el futuro, y siempre ofreceremos talleres sobre este mismo tema. Pero por ahora, centrémonos en cómo nosotros (como padres y profesores) ayudamos a nuestros hijos a recuperarse para que se sientan capaces y preparados para volver a aprender.

Debemos recordar que cuando nuestro cerebro evalúa el riesgo de entornos/objetos /personas, etc., y establece que estamos bajo amenaza (correcta o incorrectamente), puede desencadenar una respuesta de miedo/huida/congelación/adulación. En pocas palabras, cuando nuestro cerebro cree que estamos en riesgo o bajo amenaza, puede impedirnos tomar decisiones estratégicas racionales y, a menudo, puede entrar en modo de “supervivencia”.

Entonces, ¿Cómo podemos ayudar a los niños y jóvenes que tienen dificultades para asistir al colegio?

La crianza receptiva al trauma utilizada de manera coproductiva con la educación receptiva al trauma es absolutamente vital para los niños que sufren por asistir a cualquier parte de su aprendizaje. Todas las partes involucradas tienen la responsabilidad de dar un paso adelante y hacer que esto suceda, pero fundamentalmente las voces más fuertes que dirigen el trabajo deben ser las del niño y su defensor (a menudo los padres/cuidadores).

Las 6R de la recuperación de traumas

El apego y la conexión forman partes importantes de la respuesta saludable que tenemos como adultos a un niño que ha experimentado un trauma. Bruce D. Perry (profesor de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento, y un investigador enormemente inspirador y escritor publicado sobre trauma) desarrolló las 6Rs de la recuperación de traumas (¡luego agregó un séptimo en conversación social!) …

I) Relacional: La relación debe ser familiar y segura.

II) Relevante: La comunicación debe ser apropiada para la edad y relevante para la situación.

III) Repetitivo: La conexión debe tener un patrón, por lo que las expectativas son claras y ambos lados de la conexión confían en la otra parte.

IV) Recompensa: Debe ser divertido y placentero, no estéril y “forzado”.

V) Rítmica: Debe haber una resonancia, con patrones neurales (caminar, bailar, cantar, respirar…)

VI) Respetuoso: Es fundamental que se respete al niño, a su familia, su herencia, sus creencias fundamentales y su cultura.

VII) Recíproco: Una parte muy importante de la vida cotidiana: la reciprocidad. Es un proceso bidireccional.

Para ver una mejora en la forma en que el/la niño/a experimenta su vida, su compromiso, su salud mental y su autoestima, entonces necesitamos que todo lo anterior trabaje en conjunto en todos los entornos.

También es absolutamente VITAL no obligar al niño a regresar al colegio ni tampoco castigarlo/a o avergonzarlo/a.

Una estrategia más positiva sería diseñar un plan de apoyo encabezado por el niño/a. La autonomía es importante, dentro de límites claros y seguros, por supuesto (¡dar opciones siempre es un buen consejo!).

Para que el plan de apoyo sea efectivo, debe operar basado en las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo podemos ayudar al niño hoy, esta semana, este semestre?
  • ¿Cómo podemos ayudar al niño a recuperarse y sentirse en un lugar en el que esté listo para comunicarse con quienes están más seguros para ellos nuevamente?
  • ¿Qué enfoques de colaboración (con las 6R en el centro) podemos adoptar con el colegio para asegurarse de que el/la niño/a aproveche al máximo su aprendizaje y su vida social sin volver a traumatizarlo o dañarlo emocionalmente?

Recuerden que no importa cuán buenas suenen las ideas para la reintegración en una forma de aprendizaje, el/la niño tiene que guiarlos. Los enfoques centrados en el/la niño/a son esenciales.

Fuente: Wadlow, C. (2020). School Attendance Difficulties and School-related Trauma. Sunshine Support. Recuperado de (https://www.sunshine-support.org/school-attendance-difficulties-and-school-related-trauma?fbclid=IwAR031R3mjx0VdOw3XOtv6mCeoGWv1aEBAqHmdJsrTkheoqtPYrqmtWdXvsE). Traducido por Maximiliano Bravo.

¿Por qué Es Imperativo Preguntarle A Los Adolescentes En El Espectro Autista Sobre El Acoso Escolar?

Los adolescentes en el Espectro Autista tienen más probabilidades que sus pares neurotípicos de sufrir acoso escolar. También es más probable que tengan pensamientos y conductas suicidas.

Sabemos que el acoso escolar contribuye al suicidio en adolescentes neurotípicos. Cuando las noticias cubren la trágica historia de un/a adolescente que acaba de quitarse la vida, a menudo se menciona el acoso escolar. Esta evidencia anecdótica está confirmada por las investigaciones: los adolescentes que experimentan acoso escolar tienen entre 1,4 y 10 veces más probabilidades de desarrollar pensamientos o conductas suicidas que sus compañeros que no son acosados..

La mayoría de las veces, tener pensamientos y conductas suicidas va de la mano con una condición psiquiátrica, algo que también es más común entre los adolescentes en el Espectro Autista que entre sus pares neurotípicos. Pero no todas las personas a las que se les diagnostica una condición psiquiátrica experimentan pensamientos o comportamientos suicidas. La mayor incidencia de condiciones psiquiátricas concurrentes en adolescentes en el Espectro Autista puede reflejar una vulnerabilidad biológica subyacente, o el hecho de que están expuestos a más factores estresantes que sus compañeros neurotípicos.

En un nuevo estudio redactado por los investigadores Johnny Downs y Rachel Holden, ellos controlaron la presencia de condiciones psiquiátricas concurrentes y otros posibles factores de riesgo que podrían influir en el suicidio independientemente del acoso escolar. Ellos encontraron que los adolescentes en el Espectro Autista que experimentaron acoso escolar tenían el doble de probabilidades que los que no lo hicieron de desarrollar posteriormente pensamientos y conductas suicidas.

Sus hallazgos subrayan la importancia fundamental de identificar y prevenir el acoso escolar que sufren los adolescentes en el Espectro Autista. El acoso escolar debe verse como un resultado negativo para los adolescentes que viven la condición y no debe aceptarse como algo para lo que no hay solución.

Riesgos Reales

Tras examinar las historias clínicas de 680 adolescentes en el Espectro Autista que habían sido remitidos a una clínica de salud mental en el sur de Londres, Inglaterra, los investigadores se centraron en los adolescentes que no tenían tendencias suicidas en su visita inicial.

En esa primera evaluación, el 30 por ciento de los adolescentes de la muestra informaron haber sido acosados ​​por sus compañeros. Tenían casi el doble de probabilidades que los que no informaron sobre el acoso escolar de tener pensamientos o conductas suicidas durante los próximos cinco años.

Los hallazgos podrían respaldar una serie de teorías causales de suicidio. Una que creyeron que es clínicamente útil es la teoría interpersonal del suicidio, que sugiere que una combinación de tres factores conduce al comportamiento suicida: pertenencia frustrada, “carga percibida” y capacidad adquirida.

La pertenencia es nuestro sentido de que los demás nos aceptan. Tener muchos amigos o una relación de pareja se asocian con tasas más bajas de suicidio. Es fácil comprender cómo el sufrir acoso escolar puede tener un impacto negativo en el sentido de pertenencia. Sufrir acoso escolar también puede exacerbar la “carga percibida”, que es la creencia de que los demás o la sociedad estarían mejor sin ti.

Los adolescentes que sufren acoso escolar también pueden habituarse a experiencias dolorosas y, como resultado, sentir menos miedo a la muerte. Este tipo de desensibilización conduce a una capacidad adquirida para el suicidio, que es necesaria para actuar sobre los pensamientos suicidas.

Una Llamada A La Acción

Según los investigadores, los médicos que ven a los adolescentes en el espectro Autista pueden considerar el acoso escolar como algo tan generalizado que no vale la pena comentarlo.

Es crucial que los médicos se comprometan a combatir esta tendencia y hacer un esfuerzo genuino para preguntar a los adolescentes en el Espectro Autista sobre el acoso escolar. Y cuando un/a adolescente en el Espectro Autista informa sobre acoso a los profesionales de la salud mental, debe tomarse en serio. La investigación sugiere que el acoso escolar no solo contribuye al riesgo de suicidio, sino que también afecta las trayectorias de tratamiento de los adolescentes.

La mayoría de los servicios clínicos incluyen evaluaciones programadas que describen qué información esencial deben recopilar los médicos durante sus sesiones con los adolescentes. También debería agregarse información sobre el acoso escolar a estas evaluaciones. Es posible que algunos adolescentes no se sientan cómodos compartiendo información sobre el acoso con un profesional que acaban de conocer, pero preguntándolo desde el principio, por ejemplo, simplemente preguntando: “¿Sientes que alguien está siendo realmente malo contigo en este momento?” – podemos dejar en claro que es algo apropiado para que hablen con su médico. Cuando la información sobre el acoso es difícil de recopilar directamente del adolescente, los médicos deben consultar a sus familiares o profesores.

Los profesores tienen un papel fundamental que desempeñar. En los entornos escolares, la evidencia sugiere que las intervenciones intensivas contra el acoso escolar en las que los profesores se reúnen con los padres son más efectivas. Los colegios también pueden beneficiarse de las estrategias para frenar el acoso escolar específicas para el Espectro Autista, incluidas las “intervenciones de amistad”, que ayudan a los adolescentes en el Espectro Autista a formar amistades con sus compañeros neurotípicos. Los colegios deben utilizar evaluaciones sólidas para evaluar la efectividad de tales intervenciones e involucrar a los adolescentes en el Espectro Autista en el desarrollo de sus políticas en contra del acoso escolar. Si bien cambiar de colegio debería ser el último recurso, a veces es necesario. Estos movimientos deben planificarse bien con la participación del posible nuevo colegio y el médico. Los colegios normalmente están dispuestas a ayudar temprano; Por lo general, quieren asegurar una transición exitosa para los nuevos alumnos.

Para los adolescentes en el Espectro Autista que permanecen en su colegios o ya se cambiaron a uno nuevo, los médicos y profesores deben enfocarse en crear intervenciones que les permitan desarrollar un sentido de pertenencia e identificar el valor que aportan a las personas que los rodean. De hecho, estos enfoques se pueden aplicar a todos los alumnos como un enfoque universal para prevenir el acoso escolar. Los médicos también necesitan apoyar a los líderes escolares para mantener sus estrategias contra el acoso escolar; siempre debe ser un tema “vivo” dentro de sus colegios locales. Los investigadores afirmaron que los colegios realmente valoran a los médicos locales que brindan consejos a sus líderes escolares, especialmente cuando promueven campañas regulares de concientización sobre las graves consecuencias que el acoso escolar puede tener en la salud mental de los adolescentes y la necesidad de proporcionar enfoques específicos para apoyar a las personas en el espectro Autista.

Además del acoso escolar, el ciberacoso es una preocupación emergente. Se necesita más investigación, ya que existen altas sospechas de que los adolescentes en el Espectro Autista pueden no verse igualmente afectados por todas las formas de acoso escolar. La mayoría de los esfuerzos de prevención del ciberacoso se centran en educar a los adolescentes, a sus profesores y a sus padres para que lo reconozcan y denuncien.

Dadas las graves consecuencias que tiene el acoso escolar en la salud mental, los profesionales de la salud mental deben desempeñar un papel activo en el desarrollo y la evaluación de iniciativas contra el acoso escolar.

Fuente: Downs, J. & Holden, R. (2020). Why it is imperative to ask autistic adolescents about bullying. Spectrum News. Recuperado de (https://www.spectrumnews.org/opinion/viewpoint/why-it-is-imperative-to-ask-autistic-adolescents-about-bullying/?fbclid=IwAR29gvsesw7j-5os31bV6siZY-z-E3daU7G-8oGRNgXogK2ZZGUXjOm2FHQ). Traducido Por Maximiliano Bravo.

6 Estrategias Prácticas Para Apoyar La Secuenciación Lingüística

Las investigaciones disponibles y los informes de los padres sugieren que hay varias razones para sospechar que las personas en el Espectro Autista pueden tener dificultades para juzgar el paso del tiempo y recordar el orden de los eventos.

Si bien existe una investigación limitada sobre el tema en este momento, un pequeño estudio encontró que las personas en el Espectro Autista demostraron dificultades en el procesamiento temporal, la tasa a la que podemos procesar la información auditiva. Esta capacidad reducida parece tener un impacto adverso en el aprendizaje y el desarrollo de otras funciones cognitivas. Como esto se relaciona con el lenguaje, las dificultades en el procesamiento temporal parecen afectar la secuencia: la capacidad de organizar acciones, eventos, lenguaje y pensamientos en orden.

Las personas con problemas de secuenciación lingüística pueden mostrar problemas con el lenguaje hablado y/o escrito. Las dificultades secuenciales pueden afectar la capacidad de la persona de seguir instrucciones, compartir narraciones coherentes y completar tareas de varios pasos. Las habilidades de secuenciación son necesarias para hablar y escribir sobre eventos y experiencias en el pasado de manera lógica. Las habilidades de organización, priorización y secuenciación nos ayudan a planificar nuestras vidas y administrar el tiempo de manera efectiva.

Afortunadamente, hay una variedad de actividades y tareas simples para ayudar a desarrollar habilidades de secuenciación en las personas en el Espectro Autista:

I) Hacer preguntas: Facilita el lenguaje haciéndole preguntas abiertas a tu hijo/a sobre eventos familiares (por ejemplo, ¿Cómo te lavas las manos? ¿Cómo preparas tu mochila para el día siguiente?). Si tu hijo/a te dice la secuencia en desorden, ayúdalo/a a ordenarla y luego pídele que vuelva a contar la secuencia.

II) Imitación: Después de leer una historia o ver un programa de televisión, vuelve a contar la secuencia de eventos que incluyen el comienzo, la mitad y el uso de palabras de transición (es decir, “primero”, “siguiente”, “luego”, “último”) para ayudar a desarrollar habilidades narrativas.

III) Análisis de actividades: Haz que tu hijo/a participe en actividades como lavar la ropa, preparar la comida o plantar un jardín. Pídele a tu hijo/a que verbalice o use imágenes para secuenciar la actividad.

IV) Autogestión: Esta práctica ayuda a las personas a aprender a monitorear y evaluar su comportamiento sin indicaciones o intervención de un adulto. Haz horarios para que tu hijo/a sepa qué esperar cada día. Usa un sistema de refuerzo de fichas (por ejemplo, marcas de verificación, estrellas, etc.) a medida que el/la niño/a completa las tareas. Si es apropiado, el niño/a puede hacer su propio horario para practicar la secuencia diaria de eventos. Esto ayudará a desarrollar la organización y la independencia con el tiempo.

V) Vídeos: Elige un vídeo de tu hijo/a u otra persona que realice una secuencia de acciones. Haga que tu hijo/a vea el vídeo para aprender y discutir los pasos para completar una tarea, por ejemplo, hacer una llamada telefónica o poner la mesa. Haga preguntas como, “¿Qué haces primero?”, “¿Qué haces después?” O “¿Qué sucede después?” Haz que tu hijo/a complete la tarea con o sin ayuda.

VI) Apoyos visuales: Usa tarjetas de historias secuenciadas (es decir, imágenes) para enseñarle a su hijo el orden lógico de los eventos. Esta actividad le da a tu hijo/a la oportunidad de demostrar sus habilidades de secuenciación sin exigencias verbales. Los organizadores gráficos se pueden usar para practicar contar historias que tengan todos los detalles clave en el orden apropiado. Esto puede ayudar a tu hijo/a a narrar su día escolar, viaje al parque o cosas que sucedieron en vacaciones. Incorpora dibujos e ilustraciones para ayudar a obtener vocabulario.

Afortunadamente, hay una variedad de estrategias prácticas para practicar la secuencia de idiomas diariamente en los entornos de la casa y el colegio. La colaboración entre padres, profesores y especialistas es clave para abordar y generalizar esta importante habilidad en el colegio y la vida diaria.

Fuente: Hudnall, M. (s.f.). 6 Practical Strategies to Support Language Sequencing. Autism Parenting Magazine. Recuperado de (https://www.autismparentingmagazine.com/strategies-to-support-language-sequencing/?utm_campaign=content_marketing_promotion&utm_medium=post&utm_source=facebook). Traducido por Maximiliano Bravo.

¿Qué NO Decir Cuando Tu Hijo/a Está Sufriendo Acoso Escolar?

Escoge tus palabras con cuidado: La respuesta incorrecta podría invalidar el dolor que tu hijo/a está sufriendo.

Cuando los padres descubren que sus hijos están sufriendo acoso escolar, incluso aquellos con las mejores intenciones, pueden manejar mal la situación.

Naturalmente, tú deseas criar a tu hijo/a para que sea fuerte, independiente y resiliente, pero ten cuidado con tus palabras al conversar con tu hijo/a sobre el acoso escolar. Tal vez tu primer instinto sea repetir los consejos que tus propios padres o profesores te dieron cuando eras niño/a. Desafortunadamente, algunos de estos refranes comunes, como “sólo ignóralo” o “sé fuerte” no solo son ineficaces, sino que en realidad podrían empeorar las cosas.

El acoso escolar es un problema generalizado. Está relacionado con problemas de salud mental como depresión, ansiedad y baja autoestima, así como problemas de salud física como dolores de cabeza, dolores de estómago y cambios en los patrones del sueño y alimentación. Los estudiantes que sufren acoso escolar ​​también pueden tener problemas académicos (por ejemplo, malas notas) y son más propensos a faltar a clases.

Con un sólido sistema de apoyo familiar, así como con amigos, profesores u otros administradores escolares, tu hijo/a estará mejor equipado/a para lidiar con el estrés y las emociones dolorosas provocadas por el acoso escolar. Les pedimos a los expertos que revelaran las peores cosas que los padres pueden decir a sus hijos que están sufriendo acoso escolar y qué decir en su lugar.

I) Sólo ignóralo/a“: Si simplemente poner la otra mejilla fuera suficiente para que un matón dejara de molestar a tu hijo/a, probablemente no estarías teniendo esta conversación con él/ella. Evitar la situación y esperar que desaparezca por sí sola es una ilusión y no valida sus problemas reales.

Este es un consejo que ha existido por generaciones, por lo que los padres probablemente lo escucharon en algún momento durante su juventud“, dijo Katie Hurley, trabajadora social clínica autorizada y autora de “No Más Chicas Pesadas: El Secreto Para Criar Chicas Fuertes, Seguras y Compasivas”. “Cuando los padres dicen esto, los niños se sienten desestimados y aislados. Es excepcionalmente difícil ignorar a un matón, y decirle a los niños que lo hagan solo hace que los niños se sientan aún más solos en el mundo“.

Dicho esto, está bien alentar a tu hijo/a a encontrar formas de minimizar el contacto con el matón, pero no es una solución a largo plazo para el problema, dijo la experta en crianza Barbara Coloroso.

Evitar es difícil; ignorar es casi imposible“, dijo Coloroso, autora de “El Matón, La Víctima Y El Espectador”. “Al tratar de ignorar las implacables burlas y agresiones, es probable que tu hijo/a comience a internalizar los mensajes de quienes los están atacando,” soy tonto/a, soy estúpido/a, soy un/a bueno/a para nada“.

II) “Sé Fuerte.“: Este consejo, junto con “actúa como un hombre”, a menudo está dirigido a niños pequeños, perpetuando una cultura de masculinidad tóxica, en la que se alienta a los niños a suprimir sus miedos y otros sentimientos difíciles.

No solo este tipo de lenguaje promueve la violencia, sino que descarta por completo la profunda vida emocional de los niños“, dijo Hurley. “Enseña a los niños a reprimir sus sentimientos, lo que puede provocar ansiedad y/o depresión“.

III) “Estás siendo dramático/a“: Aunque podría aplicarse a los niños de cualquier género, las niñas suelen estar en el extremo receptor de este tipo de comentarios. No es fácil para los niños hablar con sus padres sobre el acoso escolar. Cuando los trates de histéricos o exageradores, estarán menos inclinados a presentarte estos problemas en el futuro.

Encuentro que muchas niñas no piden ayuda porque les preocupa que las vean como débiles e incapaces de manejar sus problemas sociales, o que las etiqueten como problemáticas y dramáticas“, dijo Hurley. “Esto afecta directamente la autoestima de los niños que se enfrentan a situaciones sociales que producen mucha ansiedad“.

IV) “Hazlo tú mismo/a“: Es comprensible que quieras criar a tus hijos para que sean autosuficientes e independientes. Pero los matones a menudo se centran en un/a niño/a que saben que no puede defenderse solo/a, por eso fueron agredidos en primer lugar. Tu hijo/a necesita tu ayuda en este momento, no un sermón.

Un/a niño/a que está siendo agredido necesita ayuda para superar la característica central del acoso escolar: la desventaja de poder“, dijo Tony Volk, psicólogo del desarrollo y profesor de la Universidad de Brock en Ontario, Canadá. “Si hubieran podido hacerlo por su cuenta, ya lo habrían hecho. ¿Crees que tu hijo/a quería ser una víctima? ¿Que solo están siendo flojos al dejarse agredir? Necesitan ayuda para detener algo que no pueden por sí mismos“.

V) “Así son los niños a esta edad“: Esta respuesta, y otras similares, como “Es un rito de pasaje”, “Los niños son niños” o “Las niñas son pesadas a esta edad”, no son útiles porque deslegitiman la angustia en la que se encuentra tu hijo/a. Sólo porque el acoso escolar es desafortunadamente común no significa que sea algo que deberíamos aceptar o ignorar como parte del crecimiento.

El acoso escolar duele mucho. No, el matón no estaba siendo chistoso o tuvo un mal día. Y sí, el matón tenía intención de hacer daño”, dijo Coloroso. “Al minimizar, racionalizar o tratar de explicar el comportamiento del matón, a tu hijo/a no le llevará mucho tiempo darse cuenta de que es mejor sufrir en silencio“.

VI) “Defiéndete.“: La asertividad es una habilidad poderosa que a muchos padres les gustaría inculcar en sus hijos, ya sea que estén o no estén sufriendo acoso escolar. Pero incluso los niños asertivos tienen dificultades para enfrentarse a un matón, dijo Hurley, por lo que este consejo por sí solo es insuficiente.

Los matones también tienden a tener aliados, y eso hace que sea aún más difícil enfrentarlos“, dijo ella.

Decirle a tu hijo/a que se defienda, aunque sea bien intencionado, también puede ser perjudicial, ya que implica que es responsabilidad de tu hijo/a manejar el problema por su cuenta, dijo Bailey Huston, coordinador del Centro Nacional de Prevención del Acoso Escolar de PACER.

Si bien hay algo de verdad en esta afirmación, ya que ser asertivo/a a menudo puede ser una buena respuesta, enviar a tu hijo/a a la situación sin más información probablemente le causará más daño“, dijo él.

VII) “Ataca“: Si tu hijo/a necesita protegerse o defenderse en un altercado físico con un matón, eso es una cosa. Pero de lo contrario, alentar la violencia no es el mensaje que deseas transmitir.

El matón probablemente lo molestaba porque lo veía como una presa fácil“, dijo Coloroso. “Después de que la víctima pierda, habrán matones más grandes esperándolo/a“.

Qué Decir En Su Lugar

Cuando descubres que tu hijo/a está sufriendo acoso escolar, el primer paso es responder con aliento y apoyo, dijo Coloroso.

Necesitan saber que nada es demasiado tonto o demasiado serio para hablar y que tú estás allí como un padre cariñoso para apoyarlos y empoderarlos“, dijo ella.

A continuación, los expertos comparten algunas respuestas que harán que su hijo se sienta visto, más seguro y amado.

I) “No es tu culpa“:Nunca es culpa de nadie ser víctima de acoso escolar“, dijo Huston. “Asegúrate de que sepan que no deben culparse por lo que está sucediendo“.

II) “Dile a un adulto en el colegio“: Los colegios tienen la obligación legal de intervenir en incidentes de acoso escolar“, dijo Volk. “Sí, esto es una violación del código de honor de los niños de no ser un soplón, pero ellos empezaron iniciando una pelea injusta. La víctima solo está nivelando la cancha“.

III) “No estás solo/a“:Muchos niños sienten que son los únicos que sufren acoso escolar ​​y que a nadie le importa“, dijo Huston. “Hazles saber que hay personas que se preocupan, incluyéndote, y que están aquí para apoyarlos“.

IV) “Habla con tus amigos al respecto“:Tener el apoyo de sus pares es el factor de protección más importante contra el acoso escolar y sus efectos“, dijo Volk. “Si no tienen amigos cercanos, haz tu mejor esfuerzo para tratar de ayudarlos a conocer ese tipo de amigos. Porque por mucho que te preocupes por ellos, los niños saben que sus padres están sesgados. Por lo tanto, valoran mucho las opiniones de los pares, especialmente en los primeros años de la adolescencia, cuando el acoso escolar tiende a alcanzar su punto máximo”.

V) “Eso suena doloroso. ¿Puedes contarme más sobre lo que está pasando?“:Al empatizar y hacer preguntas abiertas, comunicas confianza y comprensión mientras le das a tu hijo/a un lugar seguro para expresar sus emociones“, dijo Hurley.

VI) ¿Cómo te puedo ayudar?“:El primer paso para ayudar a tu hijo/a es conectarse escuchando y descubriendo cómo ayudarlo/a a sentirse seguro/a en este momento“, dijo Hurley. “Preguntarle cómo puedes ayudarlo/a en el momento seguido de posibles estrategias de afrontamiento (leer juntos, caminar juntos, jugar juntos) es una buena manera de ayudar a tu hijo/a a superar los sentimientos antes de avanzar hacia la resolución de problemas“.

VII) “No depende de ti acabar con el acoso por tu cuenta.“: “A menudo, los estudiantes pueden sentir que tienen que manejar las situaciones de acoso escolar por su cuenta o que es su responsabilidad cambiar lo que les está sucediendo”, dijo Huston. “Hazle saber a tu hijo/a que, juntos, desarrollarán un plan de acción para prevenir el acoso escolar y que tienen un equipo para apoyarlo en el camino“.

Fuente: Borreson, K. (2019). What NOT To Say When Your Child Is Being Bullied. Recuperado de (https://www.huffpost.com/entry/what-not-say-when-child-bullied_l_5d5635dbe4b0eb875f217f04). Traducido por Maximiliano Bravo.

Una Lista Para Identificar Fuentes De Agresión En El Espectro Autista

Una de las preocupaciones de los padres más frecuentes y difíciles que vemos en la comunidad del Espectro Autista es el comportamiento agresivo de un/a niño/a o adolescente que vive la condición. Los padres que se preocupan a menudo se sienten frustrados por no poder discernir la fuente de la angustia de sus hijos, o les preocupa que, si bien pueden manejar los arrebatos físicos de un niño/a pequeño/a, no sabrán qué hacer cuando un/a niño/a es mayor y más grande.

La siguiente es una lista de preguntas para abordar cuando se trata de identificar la fuente y aliviar la agresión por parte de un/a niño/a o adulto/a en el Espectro Autista. No necesariamente incluye todas las posibilidades, pero es una lista de preliminar de algunos de los principales problemas que probablemente estén relacionados con el comportamiento observado como agresión por parte de una persona en el Espectro Autista. (Hasta cierto punto, muchos de estos problemas también pueden estar relacionados con la autolesión).

Estos se presentan en un orden rígido de probabilidad o importancia: Todos son factores importantes a considerar e investigar, y pueden afectar a diferentes personas de diferentes maneras y diferentes combinaciones.

I) Asegúrate de que no estén recibiendo ningún tipo de maltrato: En el hogar, en el colegio, en las terapias u otras actividades, por parte de padres, profesores, compañeros de clase, hermanos (incluso lo que podría parecer una burla “normal”), ya sea maltrato físico, psicológico, emocional o sexual.

1a. Si están siendo sometidos a una terapia destinada a normalizar su apariencia, comportamiento o modales, para extinguir las estereotipias, o asegurar el cumplimiento o la indistinguibilidad, están siendo maltratados.

1b. ¿Los profesores aplican castigos grupales por el mal comportamiento de un solo estudiante? Si es así, puede parecer que no tiene sentido comportarse bien o no desquitarse, ya que de todos modos serán castigados por lo que no hicieron. La ansiedad extrema también puede ser el resultado de sentir que nunca se sabe qué es lo correcto, ya que el castigo es aparentemente aleatorio.

II) ¿Tienen un modo de comunicación confiable y seguro? Si no, ¿qué se está haciendo para abordar eso?

2a. ¿Se prioriza la expresión oral en lugar del desarrollo de un modo de comunicación que les funcione mejor?

III) ¿Su comunicación, en cualquier forma que ocurra, es reconocida como tal y honrada? ¿Las personas toman en serio lo que dicen, de cualquier manera que puedan decirlo? ¿Pueden satisfacer sus necesidades por medios no agresivos?

IV) ¿Se presume su competencia? ¿Se respeta su autonomía y derecho a la autodirección en la mayor medida posible? ¿Se está violando su derecho a la autonomía corporal o al espacio personal? ¿Están siendo forzados, empujados, engañados o coaccionados a actividades o modos de interacción social para los que no están preparados? ¿Están siendo puestos en situaciones en las que se sienten sin apoyo o inseguros? ¿Se les permite hacer trabajo académico en su nivel de capacidad? ¿Se reconocen y apoyan sus puntos fuertes? ¿Se confía en ellos para conocer y afirmar sus propios límites? ¿Se incluyen en la mayor medida posible en los planes relacionados con su bienestar, educación y actividades?

V) ¿Hay algo mal en su entorno sensorial, ya sea en casa o en el colegio? ¿El ambiente de su hogar o aula es demasiado ruidoso, caótico, claustrofóbico o impredecible? ¿Están atrapados en un ambiente con otros niños que encuentran abrumadores, hostiles o amenazantes?

5a. Si son buscadores sensoriales intensos de alguna manera (y recuerda que alguien puede ser táctilmente defensivo en algunos aspectos, y también ser un buscador sensorial en otros), ¿tienen una válvula de escape para estímulos físicos intensivos, como un arte marcial, deporte, senderismo, natación o equitación?

VI) ¿Se les permite decir “no” y se les entiende correctamente? Esto no significa que nunca tengan que hacer algo que no quieren hacer (como ir al médico o al dentista), pero si el asunto en cuestión no es una cuestión de vida, salud o seguridad inmediata, ¿están permitidos? para rechazar actividades o situaciones que les resultan incómodas o que no les interesan? Si una situación desagradable es realmente inevitable, ¿se está haciendo todo lo posible para identificar y abordar su incomodidad?

VII) ¿Su tristeza, el dolor o la ansiedad se expresan como enojo o irritabilidad? (Esto es MUY común en las personas en el Espectro Autista). ¿Han experimentado recientemente la pérdida de un miembro de la familia, amigo o compañero de clase favorito, mascota o miembro de su personal de apoyo?

VIII) ¿Han sido interrumpidos sus planes, rutinas o necesidad de ritualización? ¿Ha cambiado algo recientemente en su entorno, vida familiar o entorno social?

IX) ¿Han tenido recientemente un chequeo médico completo o un examen de sangre? ¿Es posible que tengan dolor o incomodidad por una afección médica tratable o alergia y/o sensibilidad alimentaria que les faltan medios verbales para comunicarse? (Incluso en individuos verbales, la alexitimia, los problemas de conciencia corporal y la percepción atípica del dolor pueden dificultar la comunicación sobre su enfermedad o dolor). Los problemas nutricionales, dietéticos y metabólicos también pueden causar estragos en sus capacidades de autorregulación.

X) ¿Se les permite suficiente tiempo de ocio y privacidad? ¿O su horario escolar y terapéutico significa que están trabajando el equivalente a dos trabajos de tiempo completo? ¿Se está abrumando su capacidad para realizar múltiples tareas o procesos? Somos muy vulnerables a la sobrecarga sensorial, de información y emocional. ¿Tienen realmente tiempo libre para hacer lo que quieran o estar solos? ¿Tienen un espacio propio?

Finalmente, algo que recomendamos encarecidamente, si está buscando más orientación o aportes, es encontrar un/a adulto/a en el Espectro Autista o un mentor local para ti, que pueda conocerte a ti y a tu hijo/a, observar su entorno e interacciones, y dar retroalimentación sobre qué tipos de cambios o intervenciones pueden ser útiles.

Fuente: Chavisory. (2014). A checklist for identifying sources of aggression. We Are Like Your Child. Recuperado de (https://wearelikeyourchild.blogspot.com/2014/05/a-checklist-for-identifying-sources-of.html?fbclid=IwAR1drEwddnAsNlJ1WGwjPSZWWG-liTMzGJoIntdkIHq4jk177Uc1SyBz4Rw). Traducido por Maximiliano Bravo.

4 Formas Sencillas de Ayudar a los Niños en el Espectro Autista en las Matemáticas

¿Qué materia escolar ha causado más estrés y malestar a los padres que todas las demás materias combinadas?

No es demasiado difícil adivinar que la respuesta es matemáticas.

Las matemáticas pueden ser una lucha para cualquier niño, pero los alumnos en el Espectro Autista a menudo enfrentan algunos desafíos únicos en lo que respecta a las matemáticas.

Ahora que las vacaciones de invierno están a la vuelta de la esquina, puede ser tentador dejar de practicar matemáticas, y dejar el estrés que eso conlleva hasta el comienzo del próximo semestre. Pero como padres de niños en el Espectro Autista, también saben que la consistencia es clave, tanto para mantener las habilidades matemáticas como para mantener la frustración y los derrumbes al mínimo durante las clases de matemáticas del semestre que está por llegar.

A continuación aquí están algunos consejos que los padres pueden aplicar durante las vacaciones de invierno para ayudar a sus hijos en el Espectro Autista a no perder el hábito de fortalecer sus habilidades matemáticas.

I) Hacer conexiones del mundo real: Para los niños en el Espectro Autista, algunos de los conceptos matemáticos más abstractos pueden presentar un problema. Como pensadores concretos, en blanco y negro, puede serles difícil entender una idea nebulosa que no tiene una aplicación práctica obvia.

Podrían expresar con mucha claridad, cuando sienten que las lecciones impartidas no tienen sentido. Por lo tanto, es crucial ayudarlos a ver la importancia real de ese concepto matemático en particular, en conjunto con incrementar su comprensión y motivación.

Durante las vacaciones de invierno, intente hacer esas conexiones para tu hijo/a siempre que puedas. Deje que él/ella pague los artículos en la tienda y practiquen sumar y restar, multiplicar y dividir en el proceso. O vayan juntos un museo de ciencias local para que experimente la manera en que las matemáticas afectan la tecnología y la ciencia de manera práctica.

II) Proporcionar refuerzo positivo adicional: Todos los niños se benefician del refuerzo positivo en matemáticas, pero el desafío adicional de descifrar señales sociales hace que la retroalimentación positiva sea aún más vital para los alumnos en el Espectro Autista

No escatimes en tus elogios del progreso de las matemáticas de tu hijo/a en el Espectro Autista. Dale a tu hijo/a unos pocos ejercicios matemáticos para que los practique durante las vacaciones de invierno, y luego felicítalo/a con mucho entusiasmo cada vez que tenga éxito resolviéndolos. Eso lo/la inspirará a continuar haciendo un buen trabajo.

III) Introduce cambios lentamente: El cambio es inevitable, pero también a veces es difícil para los niños en el Espectro Autista. Desafortunadamente, la clase de matemáticas está llena de cambios: nuevos conceptos, nuevos enfoques para resolver problemas, nuevos métodos de enseñanza, y eso puede dificultar aún más el aprendizaje.

Por lo tanto, es recomendable Introducir cambios de forma lenta y gradual. Si el profesor anterior de tu hijo/a utilizaba muchos videos para enseñar conceptos matemáticos, y sabe que el próximo semestre empezará a utilizar una pizarra inteligente, comienza a discutir el cambio con tu hijo/a durante las vacaciones de invierno. Consíguele una pizarra o tablet para comenzar a familiarizarse con la escritura en una pizarra o con las aplicaciones que podrían usarse. De esta forma, cuando vuelva a clases, tu hijo/a ya se sentirá más cómodo con los cambios.

IV) Brindar atención personalizada: En última instancia, cada alumno tiene diferentes necesidades matemáticas. Algunos niños son aprendices visuales, mientras que otros son más prácticos. Algunos tienen problemas con la geometría pero tienen aptitudes para el álgebra o viceversa. Y dentro de esas categorías, cada alumno tiene conceptos que les parecen más difíciles o más fáciles, solo dependiendo de cómo estén conectados.

La mejor manera de ayudar a tu hijo/a en el Espectro Autista a tener éxito en las matemáticas es obtener atención personalizada para garantizar que se satisfagan sus necesidades matemáticas únicas y específicas. Ya sea que eso signifique trabajar con ellos, obtener un tutor privado o encontrar un programa en línea que ofrezca tutorías personalizadas en torno a las evaluaciones de sus fortalezas y debilidades únicas, es la pieza más importante del rompecabezas. Y conseguirle a tu hijo/a esa ayuda individual en matemáticas durante las vacaciones de invierno les ayudará a mantener las habilidades matemáticas que ya han trabajado tan duro para desarrollar y estar listos para empezar el próximo semestre con el pie derecho.

Así que lleva a tus hijos al museo estas vacaciones de invierno. Dígales lo increíblemente capaces que son y ayúdalos a prepararse para cualquier cambio que traiga el próximo semestre. Y, lo que es más importante, descubre cuáles son sus necesidades matemáticas únicas y proporciona esa atención personalizada que les ayudará a prosperar ahora y durante el resto de sus vidas.

Fuente: Valli, R. (2019). Simple Ways to Help a Child With Autism Master Math. Autism Parenting Magazine. Recuperado de (https://www.autismparentingmagazine.com/simple-ways-autism-master-math/). Traducido por Maximiliano Bravo.

7 Habilidades Sociales Claves para Ayudar a los Niños en el Espectro Autista a Sobrellevar el Acoso Escolar

Si bien el fenómeno del acoso escolar está creciendo a un ritmo alarmante, numerosos estudios han demostrado que los niños en el Espectro Autista enfrentan un riesgo extremadamente alto de ser acosados. La evidencia científica disponible sugiere que existe un fuerte vínculo entre los dificultades de habilidades sociales experimentadas por los niños que viven la condición y su vulnerabilidad al acoso escolar.

Como resultado de sus dificultades para interpretar las señales sociales y comprender las intenciones de los demás, por ejemplo, los niños en el Espectro Autista con frecuencia se convierten en víctimas de los llamados actos de acoso “encubierto”, por lo que son manipulados por compañeros de clase para comportarse de una manera que los exponga al ridículo y la humillación.

La intervención especializada que se centra en la capacitación en habilidades sociales tiene un gran potencial para revertir esta tendencia devastadora, ya que puede equipar a los niños con habilidades sociales valiosas que se pueden usar como estrategias para enfrentar el acoso escolar.

Dentro del vasto espectro de habilidades sociales, parece haber 7 habilidades que son particularmente importantes cuando se brinda apoyo a niños en el Espectro Autista para enfrentar incidentes de acoso escolar:

  • Percepción de la emoción: Reconocer los sentimientos propios y los sentimientos ajenos.
  • Decodificar señales sociales y hacer inferencias sociales.
  • Toma de perspectiva y habilidades de empatía más amplias.
  • Habilidades de resolución de conflictos.
  • Regulación de la emoción: Ser capaces de manejar los propios sentimientos.
  • Confianza en dirigirse a los demás: Ser firmes y asertivos.
  • Habilidades para resolver problemas: Elegir un comportamiento adecuado en diferentes situaciones sociales.

Veamos ahora cómo estas habilidades sociales se manifiestan y adquieren importancia:

  • Antes de que ocurra un incidente de acoso escolar.
  • Durante un incidente de acoso escolar.
  • Después de un incidente de acoso escolar.

I) Antes de que Ocurra un Incidente de Acoso Escolar

El acoso escolar no se produce sin señales de advertencia. Para poder detectarlas, los niños necesitan dominar las siguientes habilidades:

Habilidades Sociales Necesarias

a) Percepción de emociones: Reconocer las emociones de los demás. Por ejemplo. Reconocer cuando alguien está enojado/a contigo.

b) Toma de perspectiva: Reconocer las intenciones de los demás para poder responder adecuadamente. Por ejemplo. ser capaz de entender que un/a compañero/a de curso que te está pidiendo que le permitas que te copie tu tarea y te quite el dinero de tu bolsillo o la mochila para que puedas ser su amigo/a, lo más probable es que realmente no quiera ser tu amigo/a.

c) Hacer inferencias sociales: Interpretar señales sociales y extraer conclusiones dentro de situaciones sociales. Por ejemplo. Ser capaz de reconocer qué tipos de comportamiento son o no son formas de acoso escolar.

II) Durante un Incidente de Acoso Escolar

Como resultado de ser víctima de un incidente de acoso escolar, es probable que un/a niño/a exprese una amplia gama de emociones negativas.

Ser capaz de controlar estas emociones y alejarse de la escena del incidente de acoso escolar son habilidades esenciales para garantizar que el/la niño/a se mantenga a salvo.

Habilidades Sociales Necesarias

a) Regulación de la emoción: Poder controlar tus sentimientos. Por ejemplo poder controlar tu ira.

b) Habilidades de resolución de conflictos: Poder resolver un conflicto a medida que surge. Por ejemplo, poder pensar rápidamente en una solución que posiblemente satisfaga a los dos niños involucrados en un conflicto.

c) Confianza en dirigirse a los demás: Ser firme y asertivo; ser capaz de responder asertivamente a los comentarios negativos que un/a compañero/a de curso puede hacer acerca de tu apariencia, capacidades o intereses. Por ejemplo respondiendo al comentario de un/a compañero/a de curso, como “Tu pelo se ve horrible”, diciendo “Esa es tu opinión”.

d) Habilidades para resolver problemas: Elegir un comportamiento adecuado en diferentes situaciones sociales. Por ejemplo, saber cuándo decirle a alguien que deje de hacer algo que te molesta o determinar cuándo y cómo pedirle ayuda a un adulto.

III) Después de un Incidente de Acoso Escolar

El acoso escolar puede tener un impacto devastador en el bienestar emocional de un/a niño/a, especialmente en el caso de los niños en el Espectro Autista, que ya pueden sentirse excluidos por sus compañeros y la comunidad escolar.

Además de fomentar su confianza, las actividades de seguimiento deben centrarse en ayudar a los niños a aprender a generalizar los incidentes para que sepan cómo responder en una situación similar en el futuro y para fomentar las habilidades sociales que necesitan para superar los sentimientos negativos que pueden experimentar cuando se encuentran con los niños que los han molestado ​​diariamente en el colegio.

Habilidades Sociales Necesarias

a) Habilidades para resolver problemas: Elegir un comportamiento apropiado en diferentes situaciones sociales. Por ejemplo, saber cómo reconocer un incidente de acoso escolar similar en el futuro y cómo reaccionar ante él.

b) Toma de perspectiva y habilidades de empatía más amplias: Las habilidades de empatía te pueden ayudar a adaptarte a estar en el mismo ambiente escolar que los niños que te han molestado. Interesarte en las perspectivas de otros niños también puede ayudarte a formar nuevas amistades y así aumentar tu autoestima.

c) Regulación de la emoción: Poder controlar tus sentimientos. Por ejemplo aprender a controlar las emociones negativas que surgen debido a tu experiencia previa de acoso escolar y reaccionar positivamente a los encuentros sociales con tus compañeros.

Identificar las principales habilidades sociales a las que los niños pueden recurrir en cada etapa de un incidente de acoso escolar y brindar instrucción explícita sobre estas habilidades, paso a paso, puede ayudar considerablemente a los niños en el Espectro Autista a enfrentar los incidentes de acoso escolar más eficazmente.

Este tipo de entrenamiento en habilidades sociales específicas se puede lograr utilizando una amplia gama de métodos, como la intervención especializada (intervención grupal, individual o mediada por pares) y recursos basados ​​en escenarios de situaciones sociales basadas en juegos de roles y en imágenes que incita a los alumnos a hacer inferencias sociales y a encontrar soluciones a los problemas de interacción social.

Fuente: Natsa, S. (2015). 7 Key Social Skills to Help Children with Autism Cope with Bullying. Upbility.net. Recuperado de (https://upbility.net/blogs/news/17371485-7-key-social-skills-to-help-children-with-autism-cope-with-bullying). Traducido por Maximiliano Bravo.

Recreo y Espectro Autista: Aprendiendo a Jugar

El recreo y el Espectro Autista no siempre hacen una buena combinación, ya que muchos aspectos del recreo pueden ser difíciles para los estudiantes que viven con dicha condición. Con la planificación, esta parte del día escolar puede ser un excelente momento para aprender.

La mayoría de los niños simplemente no pueden esperar a que suene la campana para indicar que el recreo ha comenzado. Para muchos, este es uno de los aspectos más entretenidos del día escolar. Para los niños en el Espectro Autista, sin embargo, puede ser muy difícil. Los aspectos de este período del día que pueden causar ansiedad en un/a estudiante en el Espectro Autista son los siguientes:

  • Falta de estructura.
  • No expectativas.
  • Poca o ninguna dirección u orientación.
  • Las interacciones sociales dominan.
  • Múltiples fuentes de estimulación sensorial.

Los estudiantes en el Espectro Autista a menudo se desempeñan mejor en un salón de clases estructurado porque:

  • Hay una rutina estructurada.
  • Las expectativas están claramente comunicadas, a menudo con ayudas visuales.
  • Los profesores ofrecen dirección y orientación.
  • Dominio académico e instructivo.
  • Hay estimulación sensorial limitada.

Otras Consideraciones

Los niños en el Espectro Autista pueden sentirse agobiados, incómodos y francamente asustados durante los descansos, el almuerzo y la hora de jugar porque hay poco o ningún sentido de orden y control. La sobrecarga sensorial puede ser difícil de tolerar y otros estudiantes pueden no entender las reacciones y comportamientos de los estudiantes en el Espectro Autista. Tratar con el recreo y el Espectro Autista puede parecer una situación desesperante, pero cada uno de los problemas se puede abordar de forma que se cree un sentido de estructura durante las actividades de juego.

Considera lo siguiente cuando desarrolles un plan:

Muchos niños en el Espectro Autista tienen que aprender a jugar.
Muchos quieren interactuar pero no saben cómo hacerlo.
La estimulación sensorial puede ser controlada.
Un poco de orientación hace mucho bien.
Muchos estudiantes típicos están felices de ayudar.
Está bien que un/a niño/a juegue solo/a por un tiempo.

Creación de un plan de recreo para estudiantes en el Espectro Autista

El primer paso para crear un plan de recreo para un/a estudiante en el Espectro Autista es involucrar a sus padres. Las habilidades para el recreo pueden incluirse en parte de su plan de tratamiento y esto requiere que todos los miembros de su equipo de tratamiento estén a bordo, incluidos los padres. Se pueden delinear metas específicas e implementar intervenciones. En algunos casos, un terapeuta puede trabajar como asistente temporal en el entorno escolar.

Creando Estructura

Lo último que la mayoría de los niños quiere es recibir instrucciones durante el recreo, pero a los estudiantes en el Espectro Autista a menudo les gusta saber qué esperar. Simplemente ofrecer una opción entre balancear y saltar la cuerda es un gran comienzo. Este paso relativamente simple configura las expectativas del niño.

Algunos niños pueden beneficiarse de ayudas como:

  • Cuadros horarios específicamente para el recreo.
  • Historias sobre actividades del recreo.
  • Juguetes al aire libre favoritos y actividades.
  • Habilidades sociales y orientación al juego.

Si se asigna un terapeuta, él/ella trabajará en los objetivos específicos descritos en el plan de tratamiento para el/la niño/a. Este profesional trabaja en el desarrollo de habilidades sociales, incluido el juego recíproco con sus compañeros. La terapia en el entorno escolar puede comenzar con muchas indicaciones y el terapeuta disminuye gradualmente las indicaciones hasta que el/la niño/a juega con otros.

Sistemas de Amigos

Muchos estudiantes típicos están felices de animar a sus compañeros en el Espectro Autista a jugar. Con orientación de parte de los profesores y terapeutas, los amigos pueden:

  • Usar horarios visuales.
  • Dar indicaciones verbales y visuales.
  • Servir como modelo de comportamiento adecuado.
  • Dar refuerzos mediante elogios.
  • Ofrecer apoyo.

A medida que los estudiantes típicos interactúan con los niños en el Espectro Autista, aprenden a sentirse cómodos y aprecian las diferencias de sus compañeros.

Situaciones sensoriales

La sobrecarga sensorial es incómoda y demasiada información puede ser abrumadora para algunos niños. Intente crear un equilibrio dando a un estudiante con autismo un programa de recreo que alterne actividades activas y ruidosas con actividades que ofrezcan liberación sensorial. Ten en cuenta que el recreo es un momento excelente para la integración sensorial. Algunas ideas de actividades son:

  • Columpios.
  • Sacudir cascabeles.
  • Jugar en una caja de arena.
  • Rebotar en una pelota de ejercicios.
  • Trepar árboles.
  • Jugar en un resbalín.
  • Correr, saltar, girar, pisar fuerte.

También, el recreo ofrece una excelente oportunidad para ayudar a mejorar el tono muscular y promover la buena salud a través del ejercicio.

Acoso Escolar

El acoso escolar un problema considerable en todos los ámbitos, y los niños en el Espectro Autista pueden tener dificultades para defenderse debido a una posible falta de comunicación y habilidades sociales. Sin embargo, el enfoque aquí está en el/la niño/a en el Espectro Autista, no en los estudiantes típicos. En muchos casos, el/la estudiante en el Espectro Autista es el agresor.

En algunos casos, los comportamientos negativos pueden ser recompensados ​​inadvertidamente. Por ejemplo, es el turno de Valentina de ser la primera en la fila en salir afuera. Lucas, que está en el Espectro Autista, se pone en fila delante de ella y cuando el profesor lo guía de vuelta a su lugar, cae al suelo, gritando. El profesor, en un esfuerzo por mantener el orden en la clase, decide que no es una batalla que valga la pena pelear y le permite a Lucas ponerse al frente de la fila.

La decisión de dejar que Lucas se salga con la suya detiene el comportamiento negativo y la clase puede continuar a tiempo sin incidentes. Sin embargo, la decisión es contraproducente porque ha aprendido que el comportamiento negativo funciona a su favor, lo que aumenta la probabilidad de que lo repita. Además, Valentina recibe un mensaje sutil de que Lucas es favorecido, al igual que el resto de la clase.

En su lugar, asegúrese de que:

  • Las mismas reglas se aplican a todos los niños.
  • Las expectativas de comportamiento son claras.
  • Las consecuencias son significativas, inmediatas y consistentes.
  • Un plan de manejo de crisis está en marcha.
  • Los comportamientos agresivos recurrentes o de acoso escolar también se tratan en el plan de tratamiento para el/la niño/a, por lo que es importante que se documenten los incidentes relevantes.

Aprendiendo a jugar

Para terminar, tal vez el recreo y el Espectro Autista sean una combinación tan difícil porque los niños en el Espectro Autista a menudo tienen que aprender a jugar, mientras que otros niños tienen que aprender a hacer matemáticas. ¿Qué mejor momento para enseñarles a jugar que durante el recreo?

Fuente: Rain, E. (s.f.). Recess and Autism. LoveToKnow. Recuperado de ( https://autism.lovetoknow.com/Recess_and_Autism). Traducido por Maximiliano Bravo.

Los Niños en el Espectro Autista y sus Intereses Intensos: La Clave Para Su Inclusión Educativa

Los niños y adultos en el Espectro Autista a menudo se describen como “obsesivos” o con intereses “estrechos”, “restringidos” o “circunscritos”. Y cuando este rasgo se asocia con ser “fijo” o muy repetitivo, generalmente se considera altamente indeseable, y algunas intervenciones de comportamiento se proponen activamente para disminuir o incluso “extinguir” estas “fijaciones”. Incluso el término “intereses especiales”, que parece ser un término más positivo, todavía sugiere algo un tanto peculiar o extraño.

Cuando la Dra. Rebecca Wood empezó su doctorado hace unos años, declaró sentirse avergonzada de no estar muy sintonizado con la noción de intereses intensos o muy fuertes. Entonces, cuando fue a algunos colegios para llevar a cabo su recopilación de datos, en la que participaban el personal escolar, los niños en el Espectro Autista, sus padres y adultos con la condición, se sorprendió lo importante que era este tema. De hecho, expertos académicos sobre el Espectro Autista como el Dr. Wenn Lawson y la Dra. Dinah Murray han estado escribiendo y hablando sobre esto durante más de dos décadas, y el Dr. Damian Milton, Fergus Murray y otros también han hecho importantes contribuciones en los últimos años. Enmarcado por estos escritores como “monotropismo” – una tendencia a centrarse en ciertos temas o actividades en profundidad a la exclusión de otros insumos – este rasgo fundamental del Espectro Autista se presenta mucho más positivamente aquí, aunque, lo que es más importante, los inconvenientes no se ignoran.

El foco de su investigación fue, simplemente, la inclusión de los niños en el Espectro Autista en las cinco colegios en las que estaba ubicada. Ella consideró su inclusión en el sentido más completo del término: su participación en todos los aspectos de la vida escolar, como el plan de estudios y los viajes, si eran aceptados y alentados como miembros iguales de la comunidad, si se sentían comprendidos y felices. Y lo que descubrió fue que cuando sus tareas de aprendizaje eran muy repetitivas, a los niños en el Espectro Autista se les pedía mucho para completarlos, lo que era un estado de cosas muy insatisfactorio tanto para ellos como para el adulto que los apoyaba. De hecho, en todo caso, fueron los adultos, no los niños, quienes demostraron repetición en su comportamiento. Por otro lado, sin embargo, cuando los niños en el Espectro Autista pudieron acceder a sus intereses fuertemente arraigados, el personal escolar no tuvo que incitarlos tanto (o incluso en absoluto), y los niños estaban más motivados, independientes y relajado. Esto no solo permitió que el adulto de apoyo tomara un papel más constructivo, sino que el apoyo más ligero también significaba interacciones sociales más positivas entre los niños en el Espectro Autista y sus compañeros.

Otros hallazgos sorprendentes fueron que algunos de los niños en el Espectro Autista tenían más fluidez en su expresión oral cuando hablaban sobre sus intereses: hablaban más, usaban un vocabulario más amplio, se inclinaban menos a tropezar con sus palabras y podían manejar preguntas más complejas desde yo. Algunos niños en el Espectro Autista mostraron mejores habilidades motoras cuando pudieron acceder a sus fuertes intereses y parecían estar más cómodos y relajados en estas circunstancias también. Así que, en general, dado que su aprendizaje, acceso al currículo, socialización, comunicación e independencia a menudo se facilitaban cuando podían acceder a sus intereses fuertes, no fue difícil concluir que también se habilitaron múltiples aspectos de su inclusión. ¿Podría ser esta la solución que hemos estado buscando para abordar los niveles considerables de exclusión que los niños y jóvenes en el Espectro Autista experimentan actualmente dentro del sistema educativo?

Bien puede ser, aunque ella encontró algunos inconvenientes a este rasgo del Espectro Autista. Por ejemplo, algunos miembros del personal escolar se sintieron frustrados por no poder introducir a los niños en el Espectro Autista en el plan de estudios completo y dijeron que su falta de voluntad para desistir de una actividad en la que estaban comprometidos intensamente creaba limitaciones en su aprendizaje. Algunos de los padres en su estudio temían que las fuertes preocupaciones de sus hijos fueran desagradables para sus amigos, o que simplemente escribieran sobre sus intereses en las pruebas, en lugar de responder la pregunta. Todos estos son temas importantes que requieren mayor investigación, especialmente porque algunas investigaciones muestran que los intereses experimentados de una manera muy intensa pueden tener un impacto negativo en el bienestar.

Sin embargo, al menos en algunos casos, los niños en el Espectro Autista de su estudio recurrían a sus fuertes intereses en momentos de estrés o ansiedad. Y ciertamente ha habido mucha investigación que muestra que los niños y jóvenes en el Espectro Autista encuentran el colegio muy estresante. Entonces, podría ser el caso de que cuando este rasgo de la condición se manifiesta negativamente en el colegio, es un resultado directo de las tensiones creadas por el colegio en primera instancia.

No solo esto, sino que la investigación sobre intereses y motivaciones en la educación general muestra que todos los niños son más independientes, tienen más confianza en sus habilidades y tienen más probabilidades de ver las tareas hasta el final cuando están muy interesados ​​en lo que están haciendo. Por lo tanto, comprender mejor cómo incorporar los fuertes intereses de los niños en el Espectro Autista en su educación también podría beneficiar a otros niños. Tampoco olvidemos que el personal escolar también puede ganar en este escenario, ya que no tienen que esforzarse tanto para que los niños se concentren y se comprometan, y pueden desarrollar relaciones más positivas con ellos.

En su estudio, encontré que cuando los niños en el Espectro Autista podían acceder a sus intereses intensos, esto trajo, en general, una serie de ventajas inclusivas. La investigación también ha demostrado beneficios a más largo plazo, como el desarrollo de experiencia, opciones de carrera positivas y oportunidades para el crecimiento personal. Esto subraya lo importante que es que la educación de los niños en el Espectro Autista no sea impulsada por un sentido de sus déficits, sino por una comprensión de sus intereses y fortalezas. Y que en lugar de descartar sus intereses como “obsesivos”, deberíamos valorar su perseverancia y concentración, cualidades que generalmente admiramos. Y si bien necesitamos una mejor comprensión de las manifestaciones negativas de intereses muy fuertes, también debemos pensar de manera diferente, y mejor sobre la inclusión educativa de los niños en el Espectro Autista. Quizás sea el momento de abandonar las “estrategias para la inclusión”, que, enfrentémoslo, no funcionen, y que los maestros tengan la flexibilidad que necesitan para aprovechar los fuertes intereses de los niños en el Espectro Autista en el colegio.

Fuente: Wood, R. (2019). Autistic children and intense interests: the key to their educational inclusion? WoodBugBlog. Recuperado de (
https://woodbug.blog/2019/03/27/autistic-children-and-intense-interests-the-key-to-their-educational-inclusion/). Traducido por Maximiliano Bravo.