Dificultades De Asistencia Escolar Y Traumas Relacionado Con El Colegio

Las dificultades de asistencia escolar son una gran preocupación que se malinterpreta en general, ¿Cómo podemos comenzar a cambiar esa narrativa para ayudar a los alumnos a largo plazo y aliviar el estrés de todas las partes involucrados?

El “rechazo escolar” se está convirtiendo rápidamente en una de las áreas más difíciles de la educación, la salud y el cuidado de niños y jóvenes. Se ejerce presión sobre los padres para que garanticen que sus hijos asistan al colegio, mientras que los profesionales rara vez tienen experiencia en el “rechazo escolar” y, de forma predeterminada, amenazan a los alumnos y sus padres.

¿Por qué los niños tienen dificultades para asistir al colegio?

Hay mucho más en el “rechazo escolar” de lo que parece.

Bajo ninguna circunstancia debe ignorarse; SIEMPRE debe ser explorado.

A menudo, la ansiedad está en la raíz y es importante tener en cuenta que la ansiedad es mucho más que estar “un poco asustado/a”. La ansiedad puede ser increíblemente debilitante y algunas personas la describen como “paralizante”. Si no se trata, puede conducir a mucho más, incluido el trastorno de ansiedad generalizada o el mutismo selectivo (por nombrar solo dos).

No puedo asistir, no quiero asistir …

Debemos cambiar la narrativa del “rechazo escolar”. El rechazo al colegio es la suposición de que el/la niño/a está tomando la decisión voluntaria de no asistir al colegio; que el/la niño/a tiene control sobre esta decisión y al hacerlo está causando un gran inconveniente a todas las partes involucradas (padres, profesores, etc.).

¿Qué pasaría si cambiamos la forma en que pensamos sobre esto y realmente lo viéramos por lo que es? En lugar de decir que el/la niño/a NO ASISTIRÁ al colegio (y por lo tanto se niega activamente) deberíamos decir que NO PUEDE asistir. Después de todo, si tuvieran una enfermedad física que les impidiera ir al colegio, no estaría diciendo que voluntariamente no asisten o se niegan a asistir, ¿verdad?

Cultura de la Culpa y Malentendidos

Actualmente, existe una cultura creciente de culpar a los niños por las dificultades de asistencia escolar en la educación. De hecho, la culpa es omnipresente … y nunca ayuda. Oímos con frecuencia que “el/la niño/a tiene la culpa” o “los padres tienen la culpa” o “el colegio tiene la culpa”.

Es hora de poner fin a esta cultura de la culpa y gastar esa energía en tomarse el tiempo para comprender lo que está sucediendo a fin de APOYAR a los niños, a sus familias y a los profesores.

Otro error común es que el/la niño/a “DEBE” tener SEED (Síndrome de Evitación Extrema de Demandas). Este es un comentario frecuentemente escuchado y, a menudo, se utiliza como una razón detrás de cualquier forma de evitación. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja de lo que parece.

Cómo nuestro cerebro evalúa el riesgo y responde a él …

Es importante tener en cuenta que los niños no se limitan a “rechazar” o “evitar” el colegio (o cualquier otra cosa). Algo tiene que suceder para obligarlos a desconectarse.

Esto podría ser uno o una serie de eventos memorables (por ejemplo, un accidente o acoso escolar) o podría ser una serie de eventos que el/la niño/a no recuerda (por ejemplo, sobrecarga sensorial diaria). Del mismo modo, puede que otra persona también los haya presenciado o no. Los eventos no memorables o no presenciados son lo que realmente causa la confusión y la discrepancia entre las partes interesadas y, a menudo, pueden ser la razón de las relaciones fracturadas entre el hogar y la escuela.

El término TRAUMA De DESARROLLO COMPLEJO se utiliza para describir estos eventos. Los padres a menudo temen la palabra, ya que implica que tu hijo/a ha sufrido un daño deliberado, pero ese no es el caso. No siempre podemos hacer las cosas bien, incluso si nuestras intenciones son absolutamente éticas.

Una señal de trauma es la desvinculación y la evitación, otro es la hiper-obediencia, ambos signos de que un/a niño/a tiene miedo. Cuando la respuesta al trauma de un/a niño/a es desconectarse, nos muestra que se está protegiendo de daños futuros en situaciones en las que se ha sentido traumatizado antes. La hiper-obediencia funciona de manera similar en el sentido de que un/a niño/a tiene miedo de sufrir daños nuevamente, por lo que su respuesta al trauma es hacer lo que se le pide para asegurarse de que la experiencia adversa no vuelva a suceder. Por supuesto, hay otros signos, incluido las “conductas desafiantes”, en el que la respuesta del niño al trauma es comunicarse de una manera que los adultos que lo rodean rara vez comprenden o interpretan correctamente.

El trauma es un área enorme de la salud mental sobre la que escribiremos más en el futuro, y siempre ofreceremos talleres sobre este mismo tema. Pero por ahora, centrémonos en cómo nosotros (como padres y profesores) ayudamos a nuestros hijos a recuperarse para que se sientan capaces y preparados para volver a aprender.

Debemos recordar que cuando nuestro cerebro evalúa el riesgo de entornos/objetos /personas, etc., y establece que estamos bajo amenaza (correcta o incorrectamente), puede desencadenar una respuesta de miedo/huida/congelación/adulación. En pocas palabras, cuando nuestro cerebro cree que estamos en riesgo o bajo amenaza, puede impedirnos tomar decisiones estratégicas racionales y, a menudo, puede entrar en modo de “supervivencia”.

Entonces, ¿Cómo podemos ayudar a los niños y jóvenes que tienen dificultades para asistir al colegio?

La crianza receptiva al trauma utilizada de manera coproductiva con la educación receptiva al trauma es absolutamente vital para los niños que sufren por asistir a cualquier parte de su aprendizaje. Todas las partes involucradas tienen la responsabilidad de dar un paso adelante y hacer que esto suceda, pero fundamentalmente las voces más fuertes que dirigen el trabajo deben ser las del niño y su defensor (a menudo los padres/cuidadores).

Las 6R de la recuperación de traumas

El apego y la conexión forman partes importantes de la respuesta saludable que tenemos como adultos a un niño que ha experimentado un trauma. Bruce D. Perry (profesor de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento, y un investigador enormemente inspirador y escritor publicado sobre trauma) desarrolló las 6Rs de la recuperación de traumas (¡luego agregó un séptimo en conversación social!) …

I) Relacional: La relación debe ser familiar y segura.

II) Relevante: La comunicación debe ser apropiada para la edad y relevante para la situación.

III) Repetitivo: La conexión debe tener un patrón, por lo que las expectativas son claras y ambos lados de la conexión confían en la otra parte.

IV) Recompensa: Debe ser divertido y placentero, no estéril y “forzado”.

V) Rítmica: Debe haber una resonancia, con patrones neurales (caminar, bailar, cantar, respirar…)

VI) Respetuoso: Es fundamental que se respete al niño, a su familia, su herencia, sus creencias fundamentales y su cultura.

VII) Recíproco: Una parte muy importante de la vida cotidiana: la reciprocidad. Es un proceso bidireccional.

Para ver una mejora en la forma en que el/la niño/a experimenta su vida, su compromiso, su salud mental y su autoestima, entonces necesitamos que todo lo anterior trabaje en conjunto en todos los entornos.

También es absolutamente VITAL no obligar al niño a regresar al colegio ni tampoco castigarlo/a o avergonzarlo/a.

Una estrategia más positiva sería diseñar un plan de apoyo encabezado por el niño/a. La autonomía es importante, dentro de límites claros y seguros, por supuesto (¡dar opciones siempre es un buen consejo!).

Para que el plan de apoyo sea efectivo, debe operar basado en las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo podemos ayudar al niño hoy, esta semana, este semestre?
  • ¿Cómo podemos ayudar al niño a recuperarse y sentirse en un lugar en el que esté listo para comunicarse con quienes están más seguros para ellos nuevamente?
  • ¿Qué enfoques de colaboración (con las 6R en el centro) podemos adoptar con el colegio para asegurarse de que el/la niño/a aproveche al máximo su aprendizaje y su vida social sin volver a traumatizarlo o dañarlo emocionalmente?

Recuerden que no importa cuán buenas suenen las ideas para la reintegración en una forma de aprendizaje, el/la niño tiene que guiarlos. Los enfoques centrados en el/la niño/a son esenciales.

Fuente: Wadlow, C. (2020). School Attendance Difficulties and School-related Trauma. Sunshine Support. Recuperado de (https://www.sunshine-support.org/school-attendance-difficulties-and-school-related-trauma?fbclid=IwAR031R3mjx0VdOw3XOtv6mCeoGWv1aEBAqHmdJsrTkheoqtPYrqmtWdXvsE). Traducido por Maximiliano Bravo.

¿Por qué Es Imperativo Preguntarle A Los Adolescentes En El Espectro Autista Sobre El Acoso Escolar?

Los adolescentes en el Espectro Autista tienen más probabilidades que sus pares neurotípicos de sufrir acoso escolar. También es más probable que tengan pensamientos y conductas suicidas.

Sabemos que el acoso escolar contribuye al suicidio en adolescentes neurotípicos. Cuando las noticias cubren la trágica historia de un/a adolescente que acaba de quitarse la vida, a menudo se menciona el acoso escolar. Esta evidencia anecdótica está confirmada por las investigaciones: los adolescentes que experimentan acoso escolar tienen entre 1,4 y 10 veces más probabilidades de desarrollar pensamientos o conductas suicidas que sus compañeros que no son acosados..

La mayoría de las veces, tener pensamientos y conductas suicidas va de la mano con una condición psiquiátrica, algo que también es más común entre los adolescentes en el Espectro Autista que entre sus pares neurotípicos. Pero no todas las personas a las que se les diagnostica una condición psiquiátrica experimentan pensamientos o comportamientos suicidas. La mayor incidencia de condiciones psiquiátricas concurrentes en adolescentes en el Espectro Autista puede reflejar una vulnerabilidad biológica subyacente, o el hecho de que están expuestos a más factores estresantes que sus compañeros neurotípicos.

En un nuevo estudio redactado por los investigadores Johnny Downs y Rachel Holden, ellos controlaron la presencia de condiciones psiquiátricas concurrentes y otros posibles factores de riesgo que podrían influir en el suicidio independientemente del acoso escolar. Ellos encontraron que los adolescentes en el Espectro Autista que experimentaron acoso escolar tenían el doble de probabilidades que los que no lo hicieron de desarrollar posteriormente pensamientos y conductas suicidas.

Sus hallazgos subrayan la importancia fundamental de identificar y prevenir el acoso escolar que sufren los adolescentes en el Espectro Autista. El acoso escolar debe verse como un resultado negativo para los adolescentes que viven la condición y no debe aceptarse como algo para lo que no hay solución.

Riesgos Reales

Tras examinar las historias clínicas de 680 adolescentes en el Espectro Autista que habían sido remitidos a una clínica de salud mental en el sur de Londres, Inglaterra, los investigadores se centraron en los adolescentes que no tenían tendencias suicidas en su visita inicial.

En esa primera evaluación, el 30 por ciento de los adolescentes de la muestra informaron haber sido acosados ​​por sus compañeros. Tenían casi el doble de probabilidades que los que no informaron sobre el acoso escolar de tener pensamientos o conductas suicidas durante los próximos cinco años.

Los hallazgos podrían respaldar una serie de teorías causales de suicidio. Una que creyeron que es clínicamente útil es la teoría interpersonal del suicidio, que sugiere que una combinación de tres factores conduce al comportamiento suicida: pertenencia frustrada, “carga percibida” y capacidad adquirida.

La pertenencia es nuestro sentido de que los demás nos aceptan. Tener muchos amigos o una relación de pareja se asocian con tasas más bajas de suicidio. Es fácil comprender cómo el sufrir acoso escolar puede tener un impacto negativo en el sentido de pertenencia. Sufrir acoso escolar también puede exacerbar la “carga percibida”, que es la creencia de que los demás o la sociedad estarían mejor sin ti.

Los adolescentes que sufren acoso escolar también pueden habituarse a experiencias dolorosas y, como resultado, sentir menos miedo a la muerte. Este tipo de desensibilización conduce a una capacidad adquirida para el suicidio, que es necesaria para actuar sobre los pensamientos suicidas.

Una Llamada A La Acción

Según los investigadores, los médicos que ven a los adolescentes en el espectro Autista pueden considerar el acoso escolar como algo tan generalizado que no vale la pena comentarlo.

Es crucial que los médicos se comprometan a combatir esta tendencia y hacer un esfuerzo genuino para preguntar a los adolescentes en el Espectro Autista sobre el acoso escolar. Y cuando un/a adolescente en el Espectro Autista informa sobre acoso a los profesionales de la salud mental, debe tomarse en serio. La investigación sugiere que el acoso escolar no solo contribuye al riesgo de suicidio, sino que también afecta las trayectorias de tratamiento de los adolescentes.

La mayoría de los servicios clínicos incluyen evaluaciones programadas que describen qué información esencial deben recopilar los médicos durante sus sesiones con los adolescentes. También debería agregarse información sobre el acoso escolar a estas evaluaciones. Es posible que algunos adolescentes no se sientan cómodos compartiendo información sobre el acoso con un profesional que acaban de conocer, pero preguntándolo desde el principio, por ejemplo, simplemente preguntando: “¿Sientes que alguien está siendo realmente malo contigo en este momento?” – podemos dejar en claro que es algo apropiado para que hablen con su médico. Cuando la información sobre el acoso es difícil de recopilar directamente del adolescente, los médicos deben consultar a sus familiares o profesores.

Los profesores tienen un papel fundamental que desempeñar. En los entornos escolares, la evidencia sugiere que las intervenciones intensivas contra el acoso escolar en las que los profesores se reúnen con los padres son más efectivas. Los colegios también pueden beneficiarse de las estrategias para frenar el acoso escolar específicas para el Espectro Autista, incluidas las “intervenciones de amistad”, que ayudan a los adolescentes en el Espectro Autista a formar amistades con sus compañeros neurotípicos. Los colegios deben utilizar evaluaciones sólidas para evaluar la efectividad de tales intervenciones e involucrar a los adolescentes en el Espectro Autista en el desarrollo de sus políticas en contra del acoso escolar. Si bien cambiar de colegio debería ser el último recurso, a veces es necesario. Estos movimientos deben planificarse bien con la participación del posible nuevo colegio y el médico. Los colegios normalmente están dispuestas a ayudar temprano; Por lo general, quieren asegurar una transición exitosa para los nuevos alumnos.

Para los adolescentes en el Espectro Autista que permanecen en su colegios o ya se cambiaron a uno nuevo, los médicos y profesores deben enfocarse en crear intervenciones que les permitan desarrollar un sentido de pertenencia e identificar el valor que aportan a las personas que los rodean. De hecho, estos enfoques se pueden aplicar a todos los alumnos como un enfoque universal para prevenir el acoso escolar. Los médicos también necesitan apoyar a los líderes escolares para mantener sus estrategias contra el acoso escolar; siempre debe ser un tema “vivo” dentro de sus colegios locales. Los investigadores afirmaron que los colegios realmente valoran a los médicos locales que brindan consejos a sus líderes escolares, especialmente cuando promueven campañas regulares de concientización sobre las graves consecuencias que el acoso escolar puede tener en la salud mental de los adolescentes y la necesidad de proporcionar enfoques específicos para apoyar a las personas en el espectro Autista.

Además del acoso escolar, el ciberacoso es una preocupación emergente. Se necesita más investigación, ya que existen altas sospechas de que los adolescentes en el Espectro Autista pueden no verse igualmente afectados por todas las formas de acoso escolar. La mayoría de los esfuerzos de prevención del ciberacoso se centran en educar a los adolescentes, a sus profesores y a sus padres para que lo reconozcan y denuncien.

Dadas las graves consecuencias que tiene el acoso escolar en la salud mental, los profesionales de la salud mental deben desempeñar un papel activo en el desarrollo y la evaluación de iniciativas contra el acoso escolar.

Fuente: Downs, J. & Holden, R. (2020). Why it is imperative to ask autistic adolescents about bullying. Spectrum News. Recuperado de (https://www.spectrumnews.org/opinion/viewpoint/why-it-is-imperative-to-ask-autistic-adolescents-about-bullying/?fbclid=IwAR29gvsesw7j-5os31bV6siZY-z-E3daU7G-8oGRNgXogK2ZZGUXjOm2FHQ). Traducido Por Maximiliano Bravo.

6 Estrategias Prácticas Para Apoyar La Secuenciación Lingüística

Las investigaciones disponibles y los informes de los padres sugieren que hay varias razones para sospechar que las personas en el Espectro Autista pueden tener dificultades para juzgar el paso del tiempo y recordar el orden de los eventos.

Si bien existe una investigación limitada sobre el tema en este momento, un pequeño estudio encontró que las personas en el Espectro Autista demostraron dificultades en el procesamiento temporal, la tasa a la que podemos procesar la información auditiva. Esta capacidad reducida parece tener un impacto adverso en el aprendizaje y el desarrollo de otras funciones cognitivas. Como esto se relaciona con el lenguaje, las dificultades en el procesamiento temporal parecen afectar la secuencia: la capacidad de organizar acciones, eventos, lenguaje y pensamientos en orden.

Las personas con problemas de secuenciación lingüística pueden mostrar problemas con el lenguaje hablado y/o escrito. Las dificultades secuenciales pueden afectar la capacidad de la persona de seguir instrucciones, compartir narraciones coherentes y completar tareas de varios pasos. Las habilidades de secuenciación son necesarias para hablar y escribir sobre eventos y experiencias en el pasado de manera lógica. Las habilidades de organización, priorización y secuenciación nos ayudan a planificar nuestras vidas y administrar el tiempo de manera efectiva.

Afortunadamente, hay una variedad de actividades y tareas simples para ayudar a desarrollar habilidades de secuenciación en las personas en el Espectro Autista:

I) Hacer preguntas: Facilita el lenguaje haciéndole preguntas abiertas a tu hijo/a sobre eventos familiares (por ejemplo, ¿Cómo te lavas las manos? ¿Cómo preparas tu mochila para el día siguiente?). Si tu hijo/a te dice la secuencia en desorden, ayúdalo/a a ordenarla y luego pídele que vuelva a contar la secuencia.

II) Imitación: Después de leer una historia o ver un programa de televisión, vuelve a contar la secuencia de eventos que incluyen el comienzo, la mitad y el uso de palabras de transición (es decir, “primero”, “siguiente”, “luego”, “último”) para ayudar a desarrollar habilidades narrativas.

III) Análisis de actividades: Haz que tu hijo/a participe en actividades como lavar la ropa, preparar la comida o plantar un jardín. Pídele a tu hijo/a que verbalice o use imágenes para secuenciar la actividad.

IV) Autogestión: Esta práctica ayuda a las personas a aprender a monitorear y evaluar su comportamiento sin indicaciones o intervención de un adulto. Haz horarios para que tu hijo/a sepa qué esperar cada día. Usa un sistema de refuerzo de fichas (por ejemplo, marcas de verificación, estrellas, etc.) a medida que el/la niño/a completa las tareas. Si es apropiado, el niño/a puede hacer su propio horario para practicar la secuencia diaria de eventos. Esto ayudará a desarrollar la organización y la independencia con el tiempo.

V) Vídeos: Elige un vídeo de tu hijo/a u otra persona que realice una secuencia de acciones. Haga que tu hijo/a vea el vídeo para aprender y discutir los pasos para completar una tarea, por ejemplo, hacer una llamada telefónica o poner la mesa. Haga preguntas como, “¿Qué haces primero?”, “¿Qué haces después?” O “¿Qué sucede después?” Haz que tu hijo/a complete la tarea con o sin ayuda.

VI) Apoyos visuales: Usa tarjetas de historias secuenciadas (es decir, imágenes) para enseñarle a su hijo el orden lógico de los eventos. Esta actividad le da a tu hijo/a la oportunidad de demostrar sus habilidades de secuenciación sin exigencias verbales. Los organizadores gráficos se pueden usar para practicar contar historias que tengan todos los detalles clave en el orden apropiado. Esto puede ayudar a tu hijo/a a narrar su día escolar, viaje al parque o cosas que sucedieron en vacaciones. Incorpora dibujos e ilustraciones para ayudar a obtener vocabulario.

Afortunadamente, hay una variedad de estrategias prácticas para practicar la secuencia de idiomas diariamente en los entornos de la casa y el colegio. La colaboración entre padres, profesores y especialistas es clave para abordar y generalizar esta importante habilidad en el colegio y la vida diaria.

Fuente: Hudnall, M. (s.f.). 6 Practical Strategies to Support Language Sequencing. Autism Parenting Magazine. Recuperado de (https://www.autismparentingmagazine.com/strategies-to-support-language-sequencing/?utm_campaign=content_marketing_promotion&utm_medium=post&utm_source=facebook). Traducido por Maximiliano Bravo.

¿Qué NO Decir Cuando Tu Hijo/a Está Sufriendo Acoso Escolar?

Escoge tus palabras con cuidado: La respuesta incorrecta podría invalidar el dolor que tu hijo/a está sufriendo.

Cuando los padres descubren que sus hijos están sufriendo acoso escolar, incluso aquellos con las mejores intenciones, pueden manejar mal la situación.

Naturalmente, tú deseas criar a tu hijo/a para que sea fuerte, independiente y resiliente, pero ten cuidado con tus palabras al conversar con tu hijo/a sobre el acoso escolar. Tal vez tu primer instinto sea repetir los consejos que tus propios padres o profesores te dieron cuando eras niño/a. Desafortunadamente, algunos de estos refranes comunes, como “sólo ignóralo” o “sé fuerte” no solo son ineficaces, sino que en realidad podrían empeorar las cosas.

El acoso escolar es un problema generalizado. Está relacionado con problemas de salud mental como depresión, ansiedad y baja autoestima, así como problemas de salud física como dolores de cabeza, dolores de estómago y cambios en los patrones del sueño y alimentación. Los estudiantes que sufren acoso escolar ​​también pueden tener problemas académicos (por ejemplo, malas notas) y son más propensos a faltar a clases.

Con un sólido sistema de apoyo familiar, así como con amigos, profesores u otros administradores escolares, tu hijo/a estará mejor equipado/a para lidiar con el estrés y las emociones dolorosas provocadas por el acoso escolar. Les pedimos a los expertos que revelaran las peores cosas que los padres pueden decir a sus hijos que están sufriendo acoso escolar y qué decir en su lugar.

I) Sólo ignóralo/a“: Si simplemente poner la otra mejilla fuera suficiente para que un matón dejara de molestar a tu hijo/a, probablemente no estarías teniendo esta conversación con él/ella. Evitar la situación y esperar que desaparezca por sí sola es una ilusión y no valida sus problemas reales.

Este es un consejo que ha existido por generaciones, por lo que los padres probablemente lo escucharon en algún momento durante su juventud“, dijo Katie Hurley, trabajadora social clínica autorizada y autora de “No Más Chicas Pesadas: El Secreto Para Criar Chicas Fuertes, Seguras y Compasivas”. “Cuando los padres dicen esto, los niños se sienten desestimados y aislados. Es excepcionalmente difícil ignorar a un matón, y decirle a los niños que lo hagan solo hace que los niños se sientan aún más solos en el mundo“.

Dicho esto, está bien alentar a tu hijo/a a encontrar formas de minimizar el contacto con el matón, pero no es una solución a largo plazo para el problema, dijo la experta en crianza Barbara Coloroso.

Evitar es difícil; ignorar es casi imposible“, dijo Coloroso, autora de “El Matón, La Víctima Y El Espectador”. “Al tratar de ignorar las implacables burlas y agresiones, es probable que tu hijo/a comience a internalizar los mensajes de quienes los están atacando,” soy tonto/a, soy estúpido/a, soy un/a bueno/a para nada“.

II) “Sé Fuerte.“: Este consejo, junto con “actúa como un hombre”, a menudo está dirigido a niños pequeños, perpetuando una cultura de masculinidad tóxica, en la que se alienta a los niños a suprimir sus miedos y otros sentimientos difíciles.

No solo este tipo de lenguaje promueve la violencia, sino que descarta por completo la profunda vida emocional de los niños“, dijo Hurley. “Enseña a los niños a reprimir sus sentimientos, lo que puede provocar ansiedad y/o depresión“.

III) “Estás siendo dramático/a“: Aunque podría aplicarse a los niños de cualquier género, las niñas suelen estar en el extremo receptor de este tipo de comentarios. No es fácil para los niños hablar con sus padres sobre el acoso escolar. Cuando los trates de histéricos o exageradores, estarán menos inclinados a presentarte estos problemas en el futuro.

Encuentro que muchas niñas no piden ayuda porque les preocupa que las vean como débiles e incapaces de manejar sus problemas sociales, o que las etiqueten como problemáticas y dramáticas“, dijo Hurley. “Esto afecta directamente la autoestima de los niños que se enfrentan a situaciones sociales que producen mucha ansiedad“.

IV) “Hazlo tú mismo/a“: Es comprensible que quieras criar a tus hijos para que sean autosuficientes e independientes. Pero los matones a menudo se centran en un/a niño/a que saben que no puede defenderse solo/a, por eso fueron agredidos en primer lugar. Tu hijo/a necesita tu ayuda en este momento, no un sermón.

Un/a niño/a que está siendo agredido necesita ayuda para superar la característica central del acoso escolar: la desventaja de poder“, dijo Tony Volk, psicólogo del desarrollo y profesor de la Universidad de Brock en Ontario, Canadá. “Si hubieran podido hacerlo por su cuenta, ya lo habrían hecho. ¿Crees que tu hijo/a quería ser una víctima? ¿Que solo están siendo flojos al dejarse agredir? Necesitan ayuda para detener algo que no pueden por sí mismos“.

V) “Así son los niños a esta edad“: Esta respuesta, y otras similares, como “Es un rito de pasaje”, “Los niños son niños” o “Las niñas son pesadas a esta edad”, no son útiles porque deslegitiman la angustia en la que se encuentra tu hijo/a. Sólo porque el acoso escolar es desafortunadamente común no significa que sea algo que deberíamos aceptar o ignorar como parte del crecimiento.

El acoso escolar duele mucho. No, el matón no estaba siendo chistoso o tuvo un mal día. Y sí, el matón tenía intención de hacer daño”, dijo Coloroso. “Al minimizar, racionalizar o tratar de explicar el comportamiento del matón, a tu hijo/a no le llevará mucho tiempo darse cuenta de que es mejor sufrir en silencio“.

VI) “Defiéndete.“: La asertividad es una habilidad poderosa que a muchos padres les gustaría inculcar en sus hijos, ya sea que estén o no estén sufriendo acoso escolar. Pero incluso los niños asertivos tienen dificultades para enfrentarse a un matón, dijo Hurley, por lo que este consejo por sí solo es insuficiente.

Los matones también tienden a tener aliados, y eso hace que sea aún más difícil enfrentarlos“, dijo ella.

Decirle a tu hijo/a que se defienda, aunque sea bien intencionado, también puede ser perjudicial, ya que implica que es responsabilidad de tu hijo/a manejar el problema por su cuenta, dijo Bailey Huston, coordinador del Centro Nacional de Prevención del Acoso Escolar de PACER.

Si bien hay algo de verdad en esta afirmación, ya que ser asertivo/a a menudo puede ser una buena respuesta, enviar a tu hijo/a a la situación sin más información probablemente le causará más daño“, dijo él.

VII) “Ataca“: Si tu hijo/a necesita protegerse o defenderse en un altercado físico con un matón, eso es una cosa. Pero de lo contrario, alentar la violencia no es el mensaje que deseas transmitir.

El matón probablemente lo molestaba porque lo veía como una presa fácil“, dijo Coloroso. “Después de que la víctima pierda, habrán matones más grandes esperándolo/a“.

Qué Decir En Su Lugar

Cuando descubres que tu hijo/a está sufriendo acoso escolar, el primer paso es responder con aliento y apoyo, dijo Coloroso.

Necesitan saber que nada es demasiado tonto o demasiado serio para hablar y que tú estás allí como un padre cariñoso para apoyarlos y empoderarlos“, dijo ella.

A continuación, los expertos comparten algunas respuestas que harán que su hijo se sienta visto, más seguro y amado.

I) “No es tu culpa“:Nunca es culpa de nadie ser víctima de acoso escolar“, dijo Huston. “Asegúrate de que sepan que no deben culparse por lo que está sucediendo“.

II) “Dile a un adulto en el colegio“: Los colegios tienen la obligación legal de intervenir en incidentes de acoso escolar“, dijo Volk. “Sí, esto es una violación del código de honor de los niños de no ser un soplón, pero ellos empezaron iniciando una pelea injusta. La víctima solo está nivelando la cancha“.

III) “No estás solo/a“:Muchos niños sienten que son los únicos que sufren acoso escolar ​​y que a nadie le importa“, dijo Huston. “Hazles saber que hay personas que se preocupan, incluyéndote, y que están aquí para apoyarlos“.

IV) “Habla con tus amigos al respecto“:Tener el apoyo de sus pares es el factor de protección más importante contra el acoso escolar y sus efectos“, dijo Volk. “Si no tienen amigos cercanos, haz tu mejor esfuerzo para tratar de ayudarlos a conocer ese tipo de amigos. Porque por mucho que te preocupes por ellos, los niños saben que sus padres están sesgados. Por lo tanto, valoran mucho las opiniones de los pares, especialmente en los primeros años de la adolescencia, cuando el acoso escolar tiende a alcanzar su punto máximo”.

V) “Eso suena doloroso. ¿Puedes contarme más sobre lo que está pasando?“:Al empatizar y hacer preguntas abiertas, comunicas confianza y comprensión mientras le das a tu hijo/a un lugar seguro para expresar sus emociones“, dijo Hurley.

VI) ¿Cómo te puedo ayudar?“:El primer paso para ayudar a tu hijo/a es conectarse escuchando y descubriendo cómo ayudarlo/a a sentirse seguro/a en este momento“, dijo Hurley. “Preguntarle cómo puedes ayudarlo/a en el momento seguido de posibles estrategias de afrontamiento (leer juntos, caminar juntos, jugar juntos) es una buena manera de ayudar a tu hijo/a a superar los sentimientos antes de avanzar hacia la resolución de problemas“.

VII) “No depende de ti acabar con el acoso por tu cuenta.“: “A menudo, los estudiantes pueden sentir que tienen que manejar las situaciones de acoso escolar por su cuenta o que es su responsabilidad cambiar lo que les está sucediendo”, dijo Huston. “Hazle saber a tu hijo/a que, juntos, desarrollarán un plan de acción para prevenir el acoso escolar y que tienen un equipo para apoyarlo en el camino“.

Fuente: Borreson, K. (2019). What NOT To Say When Your Child Is Being Bullied. Recuperado de (https://www.huffpost.com/entry/what-not-say-when-child-bullied_l_5d5635dbe4b0eb875f217f04). Traducido por Maximiliano Bravo.

Una Lista Para Identificar Fuentes De Agresión En El Espectro Autista

Una de las preocupaciones de los padres más frecuentes y difíciles que vemos en la comunidad del Espectro Autista es el comportamiento agresivo de un/a niño/a o adolescente que vive la condición. Los padres que se preocupan a menudo se sienten frustrados por no poder discernir la fuente de la angustia de sus hijos, o les preocupa que, si bien pueden manejar los arrebatos físicos de un niño/a pequeño/a, no sabrán qué hacer cuando un/a niño/a es mayor y más grande.

La siguiente es una lista de preguntas para abordar cuando se trata de identificar la fuente y aliviar la agresión por parte de un/a niño/a o adulto/a en el Espectro Autista. No necesariamente incluye todas las posibilidades, pero es una lista de preliminar de algunos de los principales problemas que probablemente estén relacionados con el comportamiento observado como agresión por parte de una persona en el Espectro Autista. (Hasta cierto punto, muchos de estos problemas también pueden estar relacionados con la autolesión).

Estos se presentan en un orden rígido de probabilidad o importancia: Todos son factores importantes a considerar e investigar, y pueden afectar a diferentes personas de diferentes maneras y diferentes combinaciones.

I) Asegúrate de que no estén recibiendo ningún tipo de maltrato: En el hogar, en el colegio, en las terapias u otras actividades, por parte de padres, profesores, compañeros de clase, hermanos (incluso lo que podría parecer una burla “normal”), ya sea maltrato físico, psicológico, emocional o sexual.

1a. Si están siendo sometidos a una terapia destinada a normalizar su apariencia, comportamiento o modales, para extinguir las estereotipias, o asegurar el cumplimiento o la indistinguibilidad, están siendo maltratados.

1b. ¿Los profesores aplican castigos grupales por el mal comportamiento de un solo estudiante? Si es así, puede parecer que no tiene sentido comportarse bien o no desquitarse, ya que de todos modos serán castigados por lo que no hicieron. La ansiedad extrema también puede ser el resultado de sentir que nunca se sabe qué es lo correcto, ya que el castigo es aparentemente aleatorio.

II) ¿Tienen un modo de comunicación confiable y seguro? Si no, ¿qué se está haciendo para abordar eso?

2a. ¿Se prioriza la expresión oral en lugar del desarrollo de un modo de comunicación que les funcione mejor?

III) ¿Su comunicación, en cualquier forma que ocurra, es reconocida como tal y honrada? ¿Las personas toman en serio lo que dicen, de cualquier manera que puedan decirlo? ¿Pueden satisfacer sus necesidades por medios no agresivos?

IV) ¿Se presume su competencia? ¿Se respeta su autonomía y derecho a la autodirección en la mayor medida posible? ¿Se está violando su derecho a la autonomía corporal o al espacio personal? ¿Están siendo forzados, empujados, engañados o coaccionados a actividades o modos de interacción social para los que no están preparados? ¿Están siendo puestos en situaciones en las que se sienten sin apoyo o inseguros? ¿Se les permite hacer trabajo académico en su nivel de capacidad? ¿Se reconocen y apoyan sus puntos fuertes? ¿Se confía en ellos para conocer y afirmar sus propios límites? ¿Se incluyen en la mayor medida posible en los planes relacionados con su bienestar, educación y actividades?

V) ¿Hay algo mal en su entorno sensorial, ya sea en casa o en el colegio? ¿El ambiente de su hogar o aula es demasiado ruidoso, caótico, claustrofóbico o impredecible? ¿Están atrapados en un ambiente con otros niños que encuentran abrumadores, hostiles o amenazantes?

5a. Si son buscadores sensoriales intensos de alguna manera (y recuerda que alguien puede ser táctilmente defensivo en algunos aspectos, y también ser un buscador sensorial en otros), ¿tienen una válvula de escape para estímulos físicos intensivos, como un arte marcial, deporte, senderismo, natación o equitación?

VI) ¿Se les permite decir “no” y se les entiende correctamente? Esto no significa que nunca tengan que hacer algo que no quieren hacer (como ir al médico o al dentista), pero si el asunto en cuestión no es una cuestión de vida, salud o seguridad inmediata, ¿están permitidos? para rechazar actividades o situaciones que les resultan incómodas o que no les interesan? Si una situación desagradable es realmente inevitable, ¿se está haciendo todo lo posible para identificar y abordar su incomodidad?

VII) ¿Su tristeza, el dolor o la ansiedad se expresan como enojo o irritabilidad? (Esto es MUY común en las personas en el Espectro Autista). ¿Han experimentado recientemente la pérdida de un miembro de la familia, amigo o compañero de clase favorito, mascota o miembro de su personal de apoyo?

VIII) ¿Han sido interrumpidos sus planes, rutinas o necesidad de ritualización? ¿Ha cambiado algo recientemente en su entorno, vida familiar o entorno social?

IX) ¿Han tenido recientemente un chequeo médico completo o un examen de sangre? ¿Es posible que tengan dolor o incomodidad por una afección médica tratable o alergia y/o sensibilidad alimentaria que les faltan medios verbales para comunicarse? (Incluso en individuos verbales, la alexitimia, los problemas de conciencia corporal y la percepción atípica del dolor pueden dificultar la comunicación sobre su enfermedad o dolor). Los problemas nutricionales, dietéticos y metabólicos también pueden causar estragos en sus capacidades de autorregulación.

X) ¿Se les permite suficiente tiempo de ocio y privacidad? ¿O su horario escolar y terapéutico significa que están trabajando el equivalente a dos trabajos de tiempo completo? ¿Se está abrumando su capacidad para realizar múltiples tareas o procesos? Somos muy vulnerables a la sobrecarga sensorial, de información y emocional. ¿Tienen realmente tiempo libre para hacer lo que quieran o estar solos? ¿Tienen un espacio propio?

Finalmente, algo que recomendamos encarecidamente, si está buscando más orientación o aportes, es encontrar un/a adulto/a en el Espectro Autista o un mentor local para ti, que pueda conocerte a ti y a tu hijo/a, observar su entorno e interacciones, y dar retroalimentación sobre qué tipos de cambios o intervenciones pueden ser útiles.

Fuente: Chavisory. (2014). A checklist for identifying sources of aggression. We Are Like Your Child. Recuperado de (https://wearelikeyourchild.blogspot.com/2014/05/a-checklist-for-identifying-sources-of.html?fbclid=IwAR1drEwddnAsNlJ1WGwjPSZWWG-liTMzGJoIntdkIHq4jk177Uc1SyBz4Rw). Traducido por Maximiliano Bravo.

4 Formas Sencillas de Ayudar a los Niños en el Espectro Autista en las Matemáticas

¿Qué materia escolar ha causado más estrés y malestar a los padres que todas las demás materias combinadas?

No es demasiado difícil adivinar que la respuesta es matemáticas.

Las matemáticas pueden ser una lucha para cualquier niño, pero los alumnos en el Espectro Autista a menudo enfrentan algunos desafíos únicos en lo que respecta a las matemáticas.

Ahora que las vacaciones de invierno están a la vuelta de la esquina, puede ser tentador dejar de practicar matemáticas, y dejar el estrés que eso conlleva hasta el comienzo del próximo semestre. Pero como padres de niños en el Espectro Autista, también saben que la consistencia es clave, tanto para mantener las habilidades matemáticas como para mantener la frustración y los derrumbes al mínimo durante las clases de matemáticas del semestre que está por llegar.

A continuación aquí están algunos consejos que los padres pueden aplicar durante las vacaciones de invierno para ayudar a sus hijos en el Espectro Autista a no perder el hábito de fortalecer sus habilidades matemáticas.

I) Hacer conexiones del mundo real: Para los niños en el Espectro Autista, algunos de los conceptos matemáticos más abstractos pueden presentar un problema. Como pensadores concretos, en blanco y negro, puede serles difícil entender una idea nebulosa que no tiene una aplicación práctica obvia.

Podrían expresar con mucha claridad, cuando sienten que las lecciones impartidas no tienen sentido. Por lo tanto, es crucial ayudarlos a ver la importancia real de ese concepto matemático en particular, en conjunto con incrementar su comprensión y motivación.

Durante las vacaciones de invierno, intente hacer esas conexiones para tu hijo/a siempre que puedas. Deje que él/ella pague los artículos en la tienda y practiquen sumar y restar, multiplicar y dividir en el proceso. O vayan juntos un museo de ciencias local para que experimente la manera en que las matemáticas afectan la tecnología y la ciencia de manera práctica.

II) Proporcionar refuerzo positivo adicional: Todos los niños se benefician del refuerzo positivo en matemáticas, pero el desafío adicional de descifrar señales sociales hace que la retroalimentación positiva sea aún más vital para los alumnos en el Espectro Autista

No escatimes en tus elogios del progreso de las matemáticas de tu hijo/a en el Espectro Autista. Dale a tu hijo/a unos pocos ejercicios matemáticos para que los practique durante las vacaciones de invierno, y luego felicítalo/a con mucho entusiasmo cada vez que tenga éxito resolviéndolos. Eso lo/la inspirará a continuar haciendo un buen trabajo.

III) Introduce cambios lentamente: El cambio es inevitable, pero también a veces es difícil para los niños en el Espectro Autista. Desafortunadamente, la clase de matemáticas está llena de cambios: nuevos conceptos, nuevos enfoques para resolver problemas, nuevos métodos de enseñanza, y eso puede dificultar aún más el aprendizaje.

Por lo tanto, es recomendable Introducir cambios de forma lenta y gradual. Si el profesor anterior de tu hijo/a utilizaba muchos videos para enseñar conceptos matemáticos, y sabe que el próximo semestre empezará a utilizar una pizarra inteligente, comienza a discutir el cambio con tu hijo/a durante las vacaciones de invierno. Consíguele una pizarra o tablet para comenzar a familiarizarse con la escritura en una pizarra o con las aplicaciones que podrían usarse. De esta forma, cuando vuelva a clases, tu hijo/a ya se sentirá más cómodo con los cambios.

IV) Brindar atención personalizada: En última instancia, cada alumno tiene diferentes necesidades matemáticas. Algunos niños son aprendices visuales, mientras que otros son más prácticos. Algunos tienen problemas con la geometría pero tienen aptitudes para el álgebra o viceversa. Y dentro de esas categorías, cada alumno tiene conceptos que les parecen más difíciles o más fáciles, solo dependiendo de cómo estén conectados.

La mejor manera de ayudar a tu hijo/a en el Espectro Autista a tener éxito en las matemáticas es obtener atención personalizada para garantizar que se satisfagan sus necesidades matemáticas únicas y específicas. Ya sea que eso signifique trabajar con ellos, obtener un tutor privado o encontrar un programa en línea que ofrezca tutorías personalizadas en torno a las evaluaciones de sus fortalezas y debilidades únicas, es la pieza más importante del rompecabezas. Y conseguirle a tu hijo/a esa ayuda individual en matemáticas durante las vacaciones de invierno les ayudará a mantener las habilidades matemáticas que ya han trabajado tan duro para desarrollar y estar listos para empezar el próximo semestre con el pie derecho.

Así que lleva a tus hijos al museo estas vacaciones de invierno. Dígales lo increíblemente capaces que son y ayúdalos a prepararse para cualquier cambio que traiga el próximo semestre. Y, lo que es más importante, descubre cuáles son sus necesidades matemáticas únicas y proporciona esa atención personalizada que les ayudará a prosperar ahora y durante el resto de sus vidas.

Fuente: Valli, R. (2019). Simple Ways to Help a Child With Autism Master Math. Autism Parenting Magazine. Recuperado de (https://www.autismparentingmagazine.com/simple-ways-autism-master-math/). Traducido por Maximiliano Bravo.

7 Habilidades Sociales Claves para Ayudar a los Niños en el Espectro Autista a Sobrellevar el Acoso Escolar

Si bien el fenómeno del acoso escolar está creciendo a un ritmo alarmante, numerosos estudios han demostrado que los niños en el Espectro Autista enfrentan un riesgo extremadamente alto de ser acosados. La evidencia científica disponible sugiere que existe un fuerte vínculo entre los dificultades de habilidades sociales experimentadas por los niños que viven la condición y su vulnerabilidad al acoso escolar.

Como resultado de sus dificultades para interpretar las señales sociales y comprender las intenciones de los demás, por ejemplo, los niños en el Espectro Autista con frecuencia se convierten en víctimas de los llamados actos de acoso “encubierto”, por lo que son manipulados por compañeros de clase para comportarse de una manera que los exponga al ridículo y la humillación.

La intervención especializada que se centra en la capacitación en habilidades sociales tiene un gran potencial para revertir esta tendencia devastadora, ya que puede equipar a los niños con habilidades sociales valiosas que se pueden usar como estrategias para enfrentar el acoso escolar.

Dentro del vasto espectro de habilidades sociales, parece haber 7 habilidades que son particularmente importantes cuando se brinda apoyo a niños en el Espectro Autista para enfrentar incidentes de acoso escolar:

  • Percepción de la emoción: Reconocer los sentimientos propios y los sentimientos ajenos.
  • Decodificar señales sociales y hacer inferencias sociales.
  • Toma de perspectiva y habilidades de empatía más amplias.
  • Habilidades de resolución de conflictos.
  • Regulación de la emoción: Ser capaces de manejar los propios sentimientos.
  • Confianza en dirigirse a los demás: Ser firmes y asertivos.
  • Habilidades para resolver problemas: Elegir un comportamiento adecuado en diferentes situaciones sociales.

Veamos ahora cómo estas habilidades sociales se manifiestan y adquieren importancia:

  • Antes de que ocurra un incidente de acoso escolar.
  • Durante un incidente de acoso escolar.
  • Después de un incidente de acoso escolar.

I) Antes de que Ocurra un Incidente de Acoso Escolar

El acoso escolar no se produce sin señales de advertencia. Para poder detectarlas, los niños necesitan dominar las siguientes habilidades:

Habilidades Sociales Necesarias

a) Percepción de emociones: Reconocer las emociones de los demás. Por ejemplo. Reconocer cuando alguien está enojado/a contigo.

b) Toma de perspectiva: Reconocer las intenciones de los demás para poder responder adecuadamente. Por ejemplo. ser capaz de entender que un/a compañero/a de curso que te está pidiendo que le permitas que te copie tu tarea y te quite el dinero de tu bolsillo o la mochila para que puedas ser su amigo/a, lo más probable es que realmente no quiera ser tu amigo/a.

c) Hacer inferencias sociales: Interpretar señales sociales y extraer conclusiones dentro de situaciones sociales. Por ejemplo. Ser capaz de reconocer qué tipos de comportamiento son o no son formas de acoso escolar.

II) Durante un Incidente de Acoso Escolar

Como resultado de ser víctima de un incidente de acoso escolar, es probable que un/a niño/a exprese una amplia gama de emociones negativas.

Ser capaz de controlar estas emociones y alejarse de la escena del incidente de acoso escolar son habilidades esenciales para garantizar que el/la niño/a se mantenga a salvo.

Habilidades Sociales Necesarias

a) Regulación de la emoción: Poder controlar tus sentimientos. Por ejemplo poder controlar tu ira.

b) Habilidades de resolución de conflictos: Poder resolver un conflicto a medida que surge. Por ejemplo, poder pensar rápidamente en una solución que posiblemente satisfaga a los dos niños involucrados en un conflicto.

c) Confianza en dirigirse a los demás: Ser firme y asertivo; ser capaz de responder asertivamente a los comentarios negativos que un/a compañero/a de curso puede hacer acerca de tu apariencia, capacidades o intereses. Por ejemplo respondiendo al comentario de un/a compañero/a de curso, como “Tu pelo se ve horrible”, diciendo “Esa es tu opinión”.

d) Habilidades para resolver problemas: Elegir un comportamiento adecuado en diferentes situaciones sociales. Por ejemplo, saber cuándo decirle a alguien que deje de hacer algo que te molesta o determinar cuándo y cómo pedirle ayuda a un adulto.

III) Después de un Incidente de Acoso Escolar

El acoso escolar puede tener un impacto devastador en el bienestar emocional de un/a niño/a, especialmente en el caso de los niños en el Espectro Autista, que ya pueden sentirse excluidos por sus compañeros y la comunidad escolar.

Además de fomentar su confianza, las actividades de seguimiento deben centrarse en ayudar a los niños a aprender a generalizar los incidentes para que sepan cómo responder en una situación similar en el futuro y para fomentar las habilidades sociales que necesitan para superar los sentimientos negativos que pueden experimentar cuando se encuentran con los niños que los han molestado ​​diariamente en el colegio.

Habilidades Sociales Necesarias

a) Habilidades para resolver problemas: Elegir un comportamiento apropiado en diferentes situaciones sociales. Por ejemplo, saber cómo reconocer un incidente de acoso escolar similar en el futuro y cómo reaccionar ante él.

b) Toma de perspectiva y habilidades de empatía más amplias: Las habilidades de empatía te pueden ayudar a adaptarte a estar en el mismo ambiente escolar que los niños que te han molestado. Interesarte en las perspectivas de otros niños también puede ayudarte a formar nuevas amistades y así aumentar tu autoestima.

c) Regulación de la emoción: Poder controlar tus sentimientos. Por ejemplo aprender a controlar las emociones negativas que surgen debido a tu experiencia previa de acoso escolar y reaccionar positivamente a los encuentros sociales con tus compañeros.

Identificar las principales habilidades sociales a las que los niños pueden recurrir en cada etapa de un incidente de acoso escolar y brindar instrucción explícita sobre estas habilidades, paso a paso, puede ayudar considerablemente a los niños en el Espectro Autista a enfrentar los incidentes de acoso escolar más eficazmente.

Este tipo de entrenamiento en habilidades sociales específicas se puede lograr utilizando una amplia gama de métodos, como la intervención especializada (intervención grupal, individual o mediada por pares) y recursos basados ​​en escenarios de situaciones sociales basadas en juegos de roles y en imágenes que incita a los alumnos a hacer inferencias sociales y a encontrar soluciones a los problemas de interacción social.

Fuente: Natsa, S. (2015). 7 Key Social Skills to Help Children with Autism Cope with Bullying. Upbility.net. Recuperado de (https://upbility.net/blogs/news/17371485-7-key-social-skills-to-help-children-with-autism-cope-with-bullying). Traducido por Maximiliano Bravo.

Recreo y Espectro Autista: Aprendiendo a Jugar

El recreo y el Espectro Autista no siempre hacen una buena combinación, ya que muchos aspectos del recreo pueden ser difíciles para los estudiantes que viven con dicha condición. Con la planificación, esta parte del día escolar puede ser un excelente momento para aprender.

La mayoría de los niños simplemente no pueden esperar a que suene la campana para indicar que el recreo ha comenzado. Para muchos, este es uno de los aspectos más entretenidos del día escolar. Para los niños en el Espectro Autista, sin embargo, puede ser muy difícil. Los aspectos de este período del día que pueden causar ansiedad en un/a estudiante en el Espectro Autista son los siguientes:

  • Falta de estructura.
  • No expectativas.
  • Poca o ninguna dirección u orientación.
  • Las interacciones sociales dominan.
  • Múltiples fuentes de estimulación sensorial.

Los estudiantes en el Espectro Autista a menudo se desempeñan mejor en un salón de clases estructurado porque:

  • Hay una rutina estructurada.
  • Las expectativas están claramente comunicadas, a menudo con ayudas visuales.
  • Los profesores ofrecen dirección y orientación.
  • Dominio académico e instructivo.
  • Hay estimulación sensorial limitada.

Otras Consideraciones

Los niños en el Espectro Autista pueden sentirse agobiados, incómodos y francamente asustados durante los descansos, el almuerzo y la hora de jugar porque hay poco o ningún sentido de orden y control. La sobrecarga sensorial puede ser difícil de tolerar y otros estudiantes pueden no entender las reacciones y comportamientos de los estudiantes en el Espectro Autista. Tratar con el recreo y el Espectro Autista puede parecer una situación desesperante, pero cada uno de los problemas se puede abordar de forma que se cree un sentido de estructura durante las actividades de juego.

Considera lo siguiente cuando desarrolles un plan:

Muchos niños en el Espectro Autista tienen que aprender a jugar.
Muchos quieren interactuar pero no saben cómo hacerlo.
La estimulación sensorial puede ser controlada.
Un poco de orientación hace mucho bien.
Muchos estudiantes típicos están felices de ayudar.
Está bien que un/a niño/a juegue solo/a por un tiempo.

Creación de un plan de recreo para estudiantes en el Espectro Autista

El primer paso para crear un plan de recreo para un/a estudiante en el Espectro Autista es involucrar a sus padres. Las habilidades para el recreo pueden incluirse en parte de su plan de tratamiento y esto requiere que todos los miembros de su equipo de tratamiento estén a bordo, incluidos los padres. Se pueden delinear metas específicas e implementar intervenciones. En algunos casos, un terapeuta puede trabajar como asistente temporal en el entorno escolar.

Creando Estructura

Lo último que la mayoría de los niños quiere es recibir instrucciones durante el recreo, pero a los estudiantes en el Espectro Autista a menudo les gusta saber qué esperar. Simplemente ofrecer una opción entre balancear y saltar la cuerda es un gran comienzo. Este paso relativamente simple configura las expectativas del niño.

Algunos niños pueden beneficiarse de ayudas como:

  • Cuadros horarios específicamente para el recreo.
  • Historias sobre actividades del recreo.
  • Juguetes al aire libre favoritos y actividades.
  • Habilidades sociales y orientación al juego.

Si se asigna un terapeuta, él/ella trabajará en los objetivos específicos descritos en el plan de tratamiento para el/la niño/a. Este profesional trabaja en el desarrollo de habilidades sociales, incluido el juego recíproco con sus compañeros. La terapia en el entorno escolar puede comenzar con muchas indicaciones y el terapeuta disminuye gradualmente las indicaciones hasta que el/la niño/a juega con otros.

Sistemas de Amigos

Muchos estudiantes típicos están felices de animar a sus compañeros en el Espectro Autista a jugar. Con orientación de parte de los profesores y terapeutas, los amigos pueden:

  • Usar horarios visuales.
  • Dar indicaciones verbales y visuales.
  • Servir como modelo de comportamiento adecuado.
  • Dar refuerzos mediante elogios.
  • Ofrecer apoyo.

A medida que los estudiantes típicos interactúan con los niños en el Espectro Autista, aprenden a sentirse cómodos y aprecian las diferencias de sus compañeros.

Situaciones sensoriales

La sobrecarga sensorial es incómoda y demasiada información puede ser abrumadora para algunos niños. Intente crear un equilibrio dando a un estudiante con autismo un programa de recreo que alterne actividades activas y ruidosas con actividades que ofrezcan liberación sensorial. Ten en cuenta que el recreo es un momento excelente para la integración sensorial. Algunas ideas de actividades son:

  • Columpios.
  • Sacudir cascabeles.
  • Jugar en una caja de arena.
  • Rebotar en una pelota de ejercicios.
  • Trepar árboles.
  • Jugar en un resbalín.
  • Correr, saltar, girar, pisar fuerte.

También, el recreo ofrece una excelente oportunidad para ayudar a mejorar el tono muscular y promover la buena salud a través del ejercicio.

Acoso Escolar

El acoso escolar un problema considerable en todos los ámbitos, y los niños en el Espectro Autista pueden tener dificultades para defenderse debido a una posible falta de comunicación y habilidades sociales. Sin embargo, el enfoque aquí está en el/la niño/a en el Espectro Autista, no en los estudiantes típicos. En muchos casos, el/la estudiante en el Espectro Autista es el agresor.

En algunos casos, los comportamientos negativos pueden ser recompensados ​​inadvertidamente. Por ejemplo, es el turno de Valentina de ser la primera en la fila en salir afuera. Lucas, que está en el Espectro Autista, se pone en fila delante de ella y cuando el profesor lo guía de vuelta a su lugar, cae al suelo, gritando. El profesor, en un esfuerzo por mantener el orden en la clase, decide que no es una batalla que valga la pena pelear y le permite a Lucas ponerse al frente de la fila.

La decisión de dejar que Lucas se salga con la suya detiene el comportamiento negativo y la clase puede continuar a tiempo sin incidentes. Sin embargo, la decisión es contraproducente porque ha aprendido que el comportamiento negativo funciona a su favor, lo que aumenta la probabilidad de que lo repita. Además, Valentina recibe un mensaje sutil de que Lucas es favorecido, al igual que el resto de la clase.

En su lugar, asegúrese de que:

  • Las mismas reglas se aplican a todos los niños.
  • Las expectativas de comportamiento son claras.
  • Las consecuencias son significativas, inmediatas y consistentes.
  • Un plan de manejo de crisis está en marcha.
  • Los comportamientos agresivos recurrentes o de acoso escolar también se tratan en el plan de tratamiento para el/la niño/a, por lo que es importante que se documenten los incidentes relevantes.

Aprendiendo a jugar

Para terminar, tal vez el recreo y el Espectro Autista sean una combinación tan difícil porque los niños en el Espectro Autista a menudo tienen que aprender a jugar, mientras que otros niños tienen que aprender a hacer matemáticas. ¿Qué mejor momento para enseñarles a jugar que durante el recreo?

Fuente: Rain, E. (s.f.). Recess and Autism. LoveToKnow. Recuperado de ( https://autism.lovetoknow.com/Recess_and_Autism). Traducido por Maximiliano Bravo.

Los Niños en el Espectro Autista y sus Intereses Intensos: La Clave Para Su Inclusión Educativa

Los niños y adultos en el Espectro Autista a menudo se describen como “obsesivos” o con intereses “estrechos”, “restringidos” o “circunscritos”. Y cuando este rasgo se asocia con ser “fijo” o muy repetitivo, generalmente se considera altamente indeseable, y algunas intervenciones de comportamiento se proponen activamente para disminuir o incluso “extinguir” estas “fijaciones”. Incluso el término “intereses especiales”, que parece ser un término más positivo, todavía sugiere algo un tanto peculiar o extraño.

Cuando la Dra. Rebecca Wood empezó su doctorado hace unos años, declaró sentirse avergonzada de no estar muy sintonizado con la noción de intereses intensos o muy fuertes. Entonces, cuando fue a algunos colegios para llevar a cabo su recopilación de datos, en la que participaban el personal escolar, los niños en el Espectro Autista, sus padres y adultos con la condición, se sorprendió lo importante que era este tema. De hecho, expertos académicos sobre el Espectro Autista como el Dr. Wenn Lawson y la Dra. Dinah Murray han estado escribiendo y hablando sobre esto durante más de dos décadas, y el Dr. Damian Milton, Fergus Murray y otros también han hecho importantes contribuciones en los últimos años. Enmarcado por estos escritores como “monotropismo” – una tendencia a centrarse en ciertos temas o actividades en profundidad a la exclusión de otros insumos – este rasgo fundamental del Espectro Autista se presenta mucho más positivamente aquí, aunque, lo que es más importante, los inconvenientes no se ignoran.

El foco de su investigación fue, simplemente, la inclusión de los niños en el Espectro Autista en las cinco colegios en las que estaba ubicada. Ella consideró su inclusión en el sentido más completo del término: su participación en todos los aspectos de la vida escolar, como el plan de estudios y los viajes, si eran aceptados y alentados como miembros iguales de la comunidad, si se sentían comprendidos y felices. Y lo que descubrió fue que cuando sus tareas de aprendizaje eran muy repetitivas, a los niños en el Espectro Autista se les pedía mucho para completarlos, lo que era un estado de cosas muy insatisfactorio tanto para ellos como para el adulto que los apoyaba. De hecho, en todo caso, fueron los adultos, no los niños, quienes demostraron repetición en su comportamiento. Por otro lado, sin embargo, cuando los niños en el Espectro Autista pudieron acceder a sus intereses fuertemente arraigados, el personal escolar no tuvo que incitarlos tanto (o incluso en absoluto), y los niños estaban más motivados, independientes y relajado. Esto no solo permitió que el adulto de apoyo tomara un papel más constructivo, sino que el apoyo más ligero también significaba interacciones sociales más positivas entre los niños en el Espectro Autista y sus compañeros.

Otros hallazgos sorprendentes fueron que algunos de los niños en el Espectro Autista tenían más fluidez en su expresión oral cuando hablaban sobre sus intereses: hablaban más, usaban un vocabulario más amplio, se inclinaban menos a tropezar con sus palabras y podían manejar preguntas más complejas desde yo. Algunos niños en el Espectro Autista mostraron mejores habilidades motoras cuando pudieron acceder a sus fuertes intereses y parecían estar más cómodos y relajados en estas circunstancias también. Así que, en general, dado que su aprendizaje, acceso al currículo, socialización, comunicación e independencia a menudo se facilitaban cuando podían acceder a sus intereses fuertes, no fue difícil concluir que también se habilitaron múltiples aspectos de su inclusión. ¿Podría ser esta la solución que hemos estado buscando para abordar los niveles considerables de exclusión que los niños y jóvenes en el Espectro Autista experimentan actualmente dentro del sistema educativo?

Bien puede ser, aunque ella encontró algunos inconvenientes a este rasgo del Espectro Autista. Por ejemplo, algunos miembros del personal escolar se sintieron frustrados por no poder introducir a los niños en el Espectro Autista en el plan de estudios completo y dijeron que su falta de voluntad para desistir de una actividad en la que estaban comprometidos intensamente creaba limitaciones en su aprendizaje. Algunos de los padres en su estudio temían que las fuertes preocupaciones de sus hijos fueran desagradables para sus amigos, o que simplemente escribieran sobre sus intereses en las pruebas, en lugar de responder la pregunta. Todos estos son temas importantes que requieren mayor investigación, especialmente porque algunas investigaciones muestran que los intereses experimentados de una manera muy intensa pueden tener un impacto negativo en el bienestar.

Sin embargo, al menos en algunos casos, los niños en el Espectro Autista de su estudio recurrían a sus fuertes intereses en momentos de estrés o ansiedad. Y ciertamente ha habido mucha investigación que muestra que los niños y jóvenes en el Espectro Autista encuentran el colegio muy estresante. Entonces, podría ser el caso de que cuando este rasgo de la condición se manifiesta negativamente en el colegio, es un resultado directo de las tensiones creadas por el colegio en primera instancia.

No solo esto, sino que la investigación sobre intereses y motivaciones en la educación general muestra que todos los niños son más independientes, tienen más confianza en sus habilidades y tienen más probabilidades de ver las tareas hasta el final cuando están muy interesados ​​en lo que están haciendo. Por lo tanto, comprender mejor cómo incorporar los fuertes intereses de los niños en el Espectro Autista en su educación también podría beneficiar a otros niños. Tampoco olvidemos que el personal escolar también puede ganar en este escenario, ya que no tienen que esforzarse tanto para que los niños se concentren y se comprometan, y pueden desarrollar relaciones más positivas con ellos.

En su estudio, encontré que cuando los niños en el Espectro Autista podían acceder a sus intereses intensos, esto trajo, en general, una serie de ventajas inclusivas. La investigación también ha demostrado beneficios a más largo plazo, como el desarrollo de experiencia, opciones de carrera positivas y oportunidades para el crecimiento personal. Esto subraya lo importante que es que la educación de los niños en el Espectro Autista no sea impulsada por un sentido de sus déficits, sino por una comprensión de sus intereses y fortalezas. Y que en lugar de descartar sus intereses como “obsesivos”, deberíamos valorar su perseverancia y concentración, cualidades que generalmente admiramos. Y si bien necesitamos una mejor comprensión de las manifestaciones negativas de intereses muy fuertes, también debemos pensar de manera diferente, y mejor sobre la inclusión educativa de los niños en el Espectro Autista. Quizás sea el momento de abandonar las “estrategias para la inclusión”, que, enfrentémoslo, no funcionen, y que los maestros tengan la flexibilidad que necesitan para aprovechar los fuertes intereses de los niños en el Espectro Autista en el colegio.

Fuente: Wood, R. (2019). Autistic children and intense interests: the key to their educational inclusion? WoodBugBlog. Recuperado de (
https://woodbug.blog/2019/03/27/autistic-children-and-intense-interests-the-key-to-their-educational-inclusion/). Traducido por Maximiliano Bravo.

¿Cómo Empoderar a tu Hijo/a para Lidiar con la Ansiedad Escolar?

La ansiedad escolar es horrible para los niños y desgarradora para los padres. Es muy común, pero no siempre se ve igual. A veces se disfraza de enfermedad (dolores de cabeza, dolor de barriga), a veces como una gran rabieta, y otras veces se ve exactamente como se espera.

¿Qué NO es la ansiedad escolar?

Si pudiera escribir esto en el cielo, haría lo siguiente:

La ansiedad de separación y la ansiedad escolar no tienen absolutamente nada que ver con el comportamiento, el desafío o la falta de educación de los padres. Nada en absoluto.

Cualquiera que esté tentado a hablar, juzgar o sugerir un endurecimiento de padres o hijos, no lo hace.Silencio y manténgalo. Las suposiciones en las que ha construido su terreno elevado lo están desviando. Es probable, de todos modos, que los padres que lidian con la ansiedad escolar ya hayan intentado lo difícil del amor, aunque solo fuera por la desesperación. Es comprensible que lo hicieran.Intentarían cualquier cosa: los padres son bastante increíbles.

Son excelentes padres, con niños geniales. Si tan solo fuera más difícil, todos lo habrían hecho ayer y estaríamos hablando de algo más fácil, como capturar un unicornio, o algo así.

Por qué ponerse duro no funcionará.

La ansiedad escolar no es un caso de “voluntad”, es un caso de “no puedo”. Es ansiedad Es una respuesta fisiológica de un cerebro que piensa que hay peligro. A veces, la ansiedad está motivada por el temor de que algo le suceda al padre ausente. A veces no es impulsado por nada en particular. Si el peligro es real o no es irrelevante. Muchos niños con ansiedad sabrían en algún lugar dentro de ellos que no hay nada de qué preocuparse, pero están siendo impulsados ​​por un cerebro que cree que hay una amenaza y actúa como si fuera cierto.

Cuando esto sucede, se desencadena la respuesta de lucha o huida y el cuerpo se llena automáticamente de neuroquímicos para enfrentar la amenaza. Es por eso que la ansiedad puede parecer una rabieta (lucha) o resistencia (vuelo). Es la respuesta fisiológica y neuroquímica de un cerebro en alerta máxima. Ya es bastante difícil controlar tu propio cerebro cuando está en alerta máxima, y ​​mucho menos en el de otra persona, por mucho que alguien más quiera hacer lo “correcto”.

Nosotros los humanos estamos conectados para mantenernos a nosotros mismos seguros por encima de todo lo demás. Es instintivo, automático y poderoso. Es por eso que el amor duro, el castigo o la negociación simplemente no funcionarán. Si estuvieras en arenas movedizas, ninguna cantidad de eso te mantendría allí mientras te succionaran. Pelearías por tu vida a toda costa. La escuela es menos dramática que las arenas movedizas, pero para el cerebro y el cuerpo en la lucha o el vuelo, se siente igual.

Cuando se trata de un niño ansioso, se trata de un cerebro que luchará con un guerrero que se atreve a mantenerlo a salvo. No va a retroceder debido a algunas palabras difíciles o consecuencias difíciles.

La buena noticia es que hay formas poderosas de cambiar esto. Hablemos de eso.

Pero primero …

Antes de ir más allá, es importante asegurarse de que la ansiedad no provenga de la intimidación, los problemas de amistad o los problemas con las tareas escolares que puedan necesitar su propia respuesta. Los docentes generalmente saben lo que está pasando, por lo que siempre vale la pena conversar para tener una idea más clara de a qué se enfrenta. En muchos casos, no hay otros problemas en absoluto. En el papel, todo se ve absolutamente bien. Eso es ansiedad para ti.

Empoderarlos

La ansiedad tiene una forma de hacer que las personas sientan que no tienen control. Es inexplicable y se siente como si viniera de la nada. Explicarles a tus hijos cómo funciona la ansiedad desmitificará lo que están pasando y les quitará algo del golpe. Es poderoso. Aquí hay algunas ideas sobre cómo explicarlo de una manera que ellos puedan entender:

¿Por qué sucede la ansiedad? Las palabras.

La ansiedad tiene una muy buena razón para estar allí. Tu cerebro es excelente para protegerte. Ha estado practicando durante millones de años y es brillante en eso. Si cree que hay algo de lo que preocuparse, al instante aumentará tu cuerpo con combustible (oxígeno, adrenalina, hormonas) para hacerte fuerte, rápido y poderoso, como un superhéroe. Esta es la respuesta de lucha o huida y proviene de una parte en la parte posterior de su cerebro llamada amígdala. Esta parte de tu cerebro es pequeña y tiene forma de almendra. Es como un guerrero feroz (pero muy amable) y está ahí para protegerte.

Algunas veces tu cerebro se vuelve un poco sobreprotector. Eso es algo comprensible. Eres muy brillante en muchas cosas y el mundo te necesita. Tu cerebro está a cargo de mantenerte a salvo y se toma su trabajo muy en serio. Es un alivio saber que el interruptor ‘mantenerme a salvo’ en tu cerebro está funcionando. (¡Uf!)

Cuando piensa que hay una amenaza, no se detiene a pensar si la amenaza es real o no, es solo acción y no mucho pensamiento. De hecho, la parte de tu cerebro que puede pensar con claridad, calmar las cosas y tomar buenas decisiones sobre qué hacer a continuación, se envía ‘fuera de línea’ si el cerebro detecta una amenaza. Eso puede ser realmente útil y es otra forma inteligente de mantenerte a salvo. Si hay un peligro real, como un autobús fuera de control gritando hacia ti, no quieres que tu cerebro te mantenga en el camino mientras se da cuenta de si salir o no de allí.

Cuando se trata de la escuela, tu cerebro a veces puede leerlo como una amenaza, aunque no lo sea. Eso es porque la escuela es un poco diferente a la casa: hay personas nuevas, cosas diferentes y rutinas, estás lejos de tus padres, a veces es ruidoso, y algunas veces realmente no sabes qué esperar. Para un cerebro cuyo trabajo es protegerlo, puede sentirse como un gran problema.

Esta es la razón por la que los malos sentimientos que sientes cuando piensas en ir a la escuela pueden ser tan poderosos. Es tu cerebro diciéndole a tu cuerpo que se mantenga alejado de la escuela porque podría haber algo peligroso allí. También podría estar diciéndote que algo podría pasarle a las personas que amas si no estás cerca de ellos. Los cerebros pueden ser muy convincentes, pero no siempre son precisos.

Incluso si sabes que no hay nada de qué preocuparse, tu cerebro no siempre escuchará eso, y preparará tu cuerpo para correr por tu vida o luchar por ello. Vamos a hablar sobre cómo lidiar con esto, pero primero hablemos de lo que está sucediendo en ese paquete de energía en su cabeza.

Tu cerebro y la ansiedad: lo que necesita saber

Cuando su cerebro siente realmente que tiene que protegerlo (y recuerde, a su cerebro no le importa si el peligro es real o no), la parte de lucha o huida de su cerebro fuerza a la parte de pensamiento de su cerebro a estar en silencio para que puede entenderse y lidiar con el peligro. Si tu cerebro tuvo una conversación, probablemente sonaría algo como esto:

La parte pensante : Oh, tenemos escuela hoy. Guay. Vamos a hacerlo.

Amígdala : Sí, no. Eso no va a suceder. Vas a estar lejos de casa y realmente no sabes lo que está sucediendo hoy. Podría ser peligroso, así que ‘Parte pensante’, debes quedarte sentado mientras lo reviso.

Parte pensante: amigo Es escuela. No va a haber nada peligroso. Tal vez nuevo o desconocido, pero no peligroso. Necesitas calmarte, ¿está bien? Frío.

Amígdala : ¡Vaya! En serio, no lo entiendes Si hay algo malo, y estoy bastante seguro de que hay una posibilidad de que así sea, entonces vamos a tener que correr o pelear, pero luchar puede traer su propia bolsa de problemas, así que tal vez correr. O tal vez solo mantente alejado. Sí. Vamos a estar lejos. Estoy tratando de salvar una vida aquí y te estás poniendo en mi camino.

Parte pensante : para un cerebro, no estás siendo muy sensible. Piénsalo. Es escuela. Son maestros y otros seres humanos, patios de juegos, almuerzos y otras cosas. Nada de qué preocuparse.

Amígdala : Dios, en serio no entiendes. Esto podría ser mortal. Te estás saliendo, hombre. Te enviaré fuera de línea por un tiempo mientras lo reviso. Aquí tienes esto: algo de oxígeno, algo de adrenalina, algunas hormonas. Es combustible de superhéroe, pero para ti te mantendrá en silencio. Ahora ve a dormir. Tengo esto. Estoy salvando tu vida. De nada.

Por ahora, la amígdala ha aumentado tu cuerpo con combustible para hacerte fuerte, rápido y poderoso en caso de que tengas que luchar o huir. Por supuesto, cuando se trata de la escuela no hay nada contra lo que pelear o huir, pero el pensamiento, la buena parte de la toma de decisiones de tu cerebro está fuera de línea.

¿Por qué la ansiedad se siente como lo hace?

Cuando no hay necesidad de luchar o huir, no hay nada que quemar el combustible de superhéroe que está corriendo a través de ti, por lo que se acumula. Ese combustible es perfectamente seguro y, en las circunstancias adecuadas, puede ser muy útil, pero puede sentirse mal cuando se acumula. Los sentimientos y emociones que tienes cuando estás ansioso, o cuando es hora de decir adiós son todos debido a esta acumulación.

Estas son algunas de las cosas que probablemente sentirás y por qué las sentirás.

Puede sentirse hinchado o sin aliento. También es posible que sienta la sangre correr hacia su cara y que se sienta caliente.

Esto se debe a que su cerebro le ha ordenado a su cuerpo que deje de usar oxígeno en las respiraciones fuertes y profundas, y que lo envíe a sus músculos para que puedan usarlo como energía para combatir o correr. Para que esto suceda, su cerebro se organiza para que su respiración cambie de respiraciones normales y fuertes a respiraciones rápidas. Cuando lo piensas, es una forma bastante buena de ahorrar oxígeno, aunque no se sienta tan bien.

Tu corazón puede sentirse como si estuviera latiendo fuera de tu pecho. Puede sentirse como si estuvieras teniendo un ataque al corazón.

Esto se debe a que su corazón está trabajando duro para bombear el combustible alrededor de su cuerpo para que pueda luchar o huir. Está haciendo un gran trabajo, pero puede ser un poco aterrador. No es nada de lo que preocuparse. Es solo tu corazón haciendo exactamente lo que hace un corazón saludable. Definitivamente no estás teniendo un ataque al corazón. Si lo fuera, habría otros síntomas, incluido un dolor en el pecho que sería insoportable, no solo incómodo.

Puede sentirse mareado o un poco confundido.

Esto sucede porque no hay nada contra lo que pelear o huir, por lo que no hay nada que queme el combustible que está surgiendo a través de su cuerpo. A medida que el oxígeno se acumula, el dióxido de carbono cae, lo que lo hace sentir mareado y confundido.

Sus brazos y piernas pueden sentirse tensos o tambaleantes.

Tu cerebro está enviando combustible a tus brazos (para que puedan luchar) y a tus piernas (para que puedan escapar).

Puede sentirse un poco sudoroso.

Tu cuerpo hace esto para enfriarse. No quiere sobrecalentarse si tiene que luchar o huir.

Es posible que sienta ganas de llorar o que se sienta realmente enojado

Este es el trabajo práctico de la amígdala, la parte del cerebro que desencadena la lucha o el vuelo. También está involucrado en las emociones. Está en control total y está trabajando súper duro. Cuando es muy activo, es posible que te pongas emocional o enojado en todo tipo de cosas o nada en absoluto. Es una parte realmente normal de la ansiedad.

Puede sentir que va a vomitar o incluso podría vomitar. Es posible que tenga dolores de estómago o sienta que tiene mariposas en el vientre. Tu boca también puede sentirse un poco seca.

Todo lo que sucede en tu cuerpo que no es necesario en ese momento para la supervivencia se cerrará. Uno de estos es su sistema digestivo, que es la parte del cuerpo que obtiene los nutrientes de los alimentos. Eso puede esperar, por lo que se cierra hasta que la crisis (o lo que su cerebro cree que es una crisis, ¡nadie dijo que los cerebros siempre fueron sensatos!) Ha terminado. Es una gran manera de ahorrar energía, pero puede hacerte sentir enfermo. Se siente horrible, pero definitivamente no te hará daño y definitivamente no es señal de que algo peor esté sucediendo dentro de ti.

Como puede ver, hay una muy buena razón para cada síntoma físico. Es tu cerebro haciendo un gran trabajo de lo que los cerebros deben hacer: mantenerlo con vida.

Es por eso que puedes sentirte tan fuertemente que no puedes ir a la escuela, porque eso es lo que tu cerebro te está diciendo. Es por eso que podría molestarte cuando las personas te dicen que no hay nada de qué preocuparse. Ya sabes esto, pero tu cerebro y tu cuerpo no están tan convencidos: tu cuerpo está siendo impulsado por un cerebro que cree que está bajo amenaza. Esto puede dar miedo, lo cual es totalmente comprensible.

Sin embargo, esto es lo que sucede: aunque tu cerebro te dice que hay peligro, a veces puede malinterpretar la situación. Le sucede a todos de vez en cuando, pero algunos cerebros serán mucho más rápidos para detectar amenazas que otros. No hay nada de malo en eso. Un cerebro ansioso es tan saludable, fuerte y capaz como un cerebro no ansioso. De hecho, a menudo es aún más capaz, más creativo y más sensible a lo que sucede a su alrededor.

Cuando tu cerebro está reaccionando a cosas que no son realmente una amenaza, lo que realmente necesita es que entres y seas el jefe. Hablemos de cómo hacer eso.

I) Tu ansiedad no es el enemigo, así que trata de no luchar contra ella: Recuerda que la amígdala que pone en movimiento tu ansiedad es como un guerrero feroz que intenta protegerte. A pesar de que podría estar causando problemas, realmente no significa. Si fuera posible, te abrazaría y caminaría un paso delante de ti para mantenerte a salvo. No puede hacer eso, por lo que te llena de combustible para mantenerte fuerte, rápido y poderoso cada vez que crea que lo necesitas, y a veces por las dudas. Si puede volver a tener el control de la parte pensante de su cerebro (la corteza prefrontal), detendrá el flujo de combustible a través suyo y esto le ayudará a sentirse mejor y más valiente. Sin embargo, realmente necesita su ayuda porque la única manera en que se va a recuperar el control es si la amígdala cree que está a salvo. Ese mensaje debe venir de ti.

II) Hazle saber a tu cerebro: ‘Estaré bien. Puedes dejar de preocuparte ahora: Afortunadamente, hay algo muy bueno que tu cerebro puede hacer y se llama respuesta de relajación. No tienes que creer que funciona porque está programado en tu cerebro, como la respiración, por lo que simplemente funciona. Pero – no funcionará hasta que muevas el interruptor. La mejor manera de hacerlo es respirar. Sin embargo, no cualquier respiración: respiraciones fuertes y profundas que provienen de tu vientre.

° Respira por la nariz tres veces,

° pausa,

° Respira por la boca tres veces.

(Imagina que tiene un chocolate caliente en tus manos y respira el delicioso olor a través de tu nariz durante tres segundos y luego lo dejas enfriarse por tres segundos).

Cuando haces esto, es como un hermoso masaje para tu amígdala. Lo relaja por completo. Le dice que está bien y que puede relajarse un poco. Cuando tu amígdala está relajada, sucede algo maravilloso. Su corteza prefrontal (la parte “pensemos sobre esto” de su cerebro) puede recuperar el control. Lo primero que hace es neutralizar (deshacerse) del combustible (oxígeno, hormonas, adrenalina). Cuando eso sucede, las cosas físicas y emocionales intensas que estás sintiendo comienzan a calmarse. Has vuelto a tener el control. De vuelta a ser el jefe de tu cerebro. Puede que no te sientas completamente cómodo de inmediato, pero será a un nivel que puedas manejar. Muy pronto después de eso, te sentirás tan fuerte, valiente e increíble como siempre.

III) Mantente realmente activo durante un par de minutos o sal a caminar: Recuerda que el combustible que te atraviesa está ahí para hacerte fuerte, rápido y poderoso.Si no lo quema, se acumulará, y es cuando se siente mal. Caminar o hacer ejercicio quemará el combustible y detendrá las horribles cosas físicas que está sintiendo. Si puedes ponerte sudoroso durante cinco minutos corriendo, saltando, saltando, cualquier cosa, eso realmente te ayudará. De lo contrario, ir a caminar a paso ligero también será una gran cosa para hacer.

IV) Siente lo que sucede fuera de ti: Cuando te sientes ansioso, te vuelves realmente consciente de lo que está sucediendo dentro de tu cuerpo. Tu cerebro también se sigue preocupando por vivir en el futuro con una carga de camiones de “qué pasaría si”. Devuelve tu cerebro al presente concentrando tu atención en lo que sucede a tu alrededor. Siente el suelo debajo de tus pies. Toca tus brazos y siente el toque de tus dedos contra tu pecado. Siente cómo te entra la respiración y luego sale. Siente la temperatura. Escucha los ruidos a tu alrededor. Ya tienes la idea

V) Querido, esto es lo que necesitas saber: Cuando esté tranquilo, y la parte pensante de su cerebro vuelva a estar bajo control, haga una lista de las cosas que le gustaría que supiera su amígdala. Luego, usa esto como recordatorio cuando te sientas ansioso por la escuela. ¿Qué le dirías a alguien si los vieras sintiéndote como te sientes cuando es hora de ir a la escuela o decir adiós? Estas son las cosas que la parte pensante de su cerebro le diría a su amígdala si estuviera en línea cuando se sentía ansioso. Escríbalo y úsalo para recordarle a tu cerebro lo que necesita saber cuando comienza a ponerte en modo de lucha o huida. Recuerda, tú es el jefe.

Tal vez se verá algo más o menos así:

Pobre de mí,

Esto es lo que necesitas saber … estás completamente bien. Te sientes así porque tu cerebro cree que hay algo de lo que temer. Está tratando de cuidarte, pero necesita que necesites ser el jefe.

Eres valiente. Eres fuerte. Y estás bien. Este es el por qué:

♥ Tus amigos están en la escuela y se preocupan por ti.

♥ Tu maestra está de tu lado y nunca dejará que te pase nada.

♥ La escuela fortalece tu cerebro, por lo que puede ser aún más sorprendente.

♥ Hoy estás haciendo estas cosas divertidas en la escuela … (incluso si solo está jugando en el almuerzo o comiendo algo delicioso, ¡todo cuenta!).

♥ Eres valiente y puedes manejar la escuela sin importar nada.

♥ De hecho, probablemente seas uno de los más valientes que hay hoy porque te sientes realmente ansioso, y lo estás haciendo de todos modos.

♥ Solo tienes que pasar los siguientes cinco minutos.

Veme Eres bastante increíble.

Quiéreme.

VI) Organízate: Hax una lista de las cosas que debe hacer antes de salir de casa para que su día transcurra sin problemas. De esta forma, puede recordarse que las cosas están bajo control, incluso si sienten que no lo están.

  • Desayuno comido (Un buen desayuno).
  • Dientes cepillados
  • Uniforme puesto.
  • Tarea hecha.
  • Almuerzo empacado
  • Zapatos puestos.
  • Mochila empacada.
  • Padres abrazados.
  • ‘Nos vemos luego,’ a las mascotas, hecho.
  • ‘Nos vemos luego,’ a hermanos / s – hecho.
  • Cabello bien peinado. Está bien.
  • Hora de partir.

VII) Duerme un poco: Cuando duerme, su cerebro se fortalece y soluciona sus preocupaciones emocionales. Cuanto más duermas, mejor.

VIII) La ansiedad y el valor siempre existen juntos: La ansiedad significa que estás haciendo algo valiente. No importa si es fácil para otras personas o no. Todos encontramos diferentes cosas difíciles o fáciles. Si estás ansioso, es porque tu cerebro cree que hay algo de qué preocuparse. Responde de la misma manera ya sea que esté a punto de dar una presentación o vaya a hacer paracaidismo. No importa qué es lo que te pone nervioso, un cerebro ansioso es un cerebro valiente, un cuerpo ansioso es un cuerpo valiente, y una persona ansiosa es siempre una persona valiente.

Y finalmente …

La ansiedad escolar nunca se limita a golpear a una persona. Afecta a niños, padres, hermanos y maestros que también invierten en los niños bajo su cuidado. Una de las peores cosas acerca de la ansiedad es la forma en que tiende a aparecer sin previo aviso o una buena razón. Para los niños (o cualquiera) que luchan con la ansiedad, se puede sentir como un barril: proviene de la nada, no tiene sentido y tiene una mente propia. La verdad es que la mente que tiene la ansiedad es suya, y cuando pueden comprender su propio poder, pueden comenzar a establecerse firmemente como el “jefe de su cerebro”. Comprender esto les dará poder, y les ayudará a aprovechar la fortaleza, la sabiduría y el coraje que han tenido en todo momento.

Fuente: Young, K. (2017). How to Empower Your Child to Deal With School Anxiety. Hey Sigmund. Recuperado de (https://www.heysigmund.com/how-to-deal-with-school-anxiety-no-more-distressing-goodbyes/). Traducido por Maximiliano Bravo