Cómo Ser un Mejor Amigo de un Adulto con Síndrome de Asperger

A veces, a los individuos con Síndrome de Asperger les gustaría dejar de acomodarse a la medida de sus amigos neurotípicos y simplemente relajarse.

Para presentar incluso una apariencia razonablemente normal, muchos individuos con Síndrome de Asperger, deben memorizar cientos de reglas sociales. No hemos terminado incluso entonces; todavía tenemos que memorizar los significados de múltiples expresiones faciales y practicar horar y horas frente al espejo para poder ponerlas en nuestras caras cuando nos comunicamos con nuestros amigos neurotípicos. Nosotros también tenemos que tratar de descifrar los indicios, insinuaciones, subtextos y intenciones pasivo-agresivas de modificación conductual que muchas personas usan en lugar de lenguaje directo y sencillo.

Mientras hacemos todo eso, también podemos intentar simular el contacto visual normal para hacer que los demás se sientan cómodos y para asegurarnos de que no crean que somos furtivos, mentirosos o poco fiables en función de si miramos o no miramos sus caras y cómo lo hacemos. Mientras tanto, nos preocupa si los demás van a malinterpretar lo que estamos diciendo. Muchos individuos con Síndrome de Asperger se preocupan tanto que hace que la concentración necesaria para hacer todo eso nos sea un tanto esquiva.

La mayoría de los individuos parecen poner más peso en el lenguaje corporal, las expresiones faciales y las apariencias físicas que en las palabras o acciones cuando se trata de lo que piensan que un individuo está diciendo y lo que piensan del carácter de dicho individuo. La mayoría de los individuos tienen muchas condiciones que requieren cumplir, muchas reglas que requieren ser obedecidas, y hay mucho que hacer para comunicarse con ellos sin molestarlos. Pueden reaccionar con extrema volatilidad y hacer ataques verbales o formar opiniones negativas intensas sobre nosotros si hacemos incluso un pequeño error en la comunicación. Comunicarse con adultos neurotípicos requiere que muchos individuos con Síndrome de Asperger caminen sobre cascarones  casi constantemente.

Muchas individuos con Síndrome de Asperger pasan la mayor parte del tiempo en su presencia haciendo cosas difíciles y agotadoras para acomodar a sus amigos neurotípicos. A menudo, solamente se dan cuenta de nuestros errores, cuando nos falla la memoria y olvidamos cómo hacer una expresión correcta o tal vez elegir la incorrecta o cuando reaccionamos a lo que han dicho en lugar de a lo que han querido decir.

Como probablemente puedas imaginar, todo esto hace que tener relaciones sea muy difícil para los individuos con Síndrome de Asperger, porque casi nunca tienen la oportunidad de relajarse y divertirse cuando hay individuos neurotípicos a su alrededor. Si nosotros actuamos y hablamos de una forma que nos parece lógica y normal, la gran mayoría de los individuos nunca se tomarían el tiempo o el esfuerzo para conocernos o incluso podrían dejar de asociarse con nosotros.

Si tienes un amigo con Síndrome de Asperger, es imperativo que continúes leyendo y consideres algunas adaptaciones muy fáciles para nuestras diferencias. Con muy poco esfuerzo puedes hacer que la vida de tu amigo con Síndrome de Asperger sea más fácil y menos estresante. Puedes mejorar tu relación cambiando solo algunos de tus hábitos de vez en cuando para que tu amigo a veces pueda simplemente relajarse y ser él mismo a tu alrededor. Si estás buscando aprender a llevarte bien con adultos con Síndrome de Asperger, has encontrado un excelente lugar para comenzar.

I) Deja de insinuar y usar subtextos

Intenta pensar sobre lo que dices antes de decirlo. ¿Quieres decir exactamente lo que significan las palabras de acuerdo con un diccionario o estás tratando de decir algo más de lo que afirman concretamente las palabras que salieron de tu boca? Si estás tratando de modificar el comportamiento de un individuo sin preguntarle directamente en palabras, estás insinuando. Si está intentando comunicar algo diferente de lo que dicen las palabras reales combinándolas de cierta manera para transmitir un significado sutil y más significativo emocionalmente, está utilizando subtextos.

¡No te andes con rodeos! Tu amigo con Síndrome de Asperger solo se sentirá confundido y frustrado, y es más que probable que intente adivinar a qué te refieres. Por lo general, tu amigo con Síndrome de Asperger adivina mal y molesta a su amigo neurotípico. Por lo general, éste último adivina (incorrectamente) que la opinión de su amigo con Síndrome de Asperger es contraria a la suya o que su comentario fue intencionalmente hiriente o que él sólo está fingiendo que no pudo entender las insinuaciones de su amigo neurotípico.

¿No sería mucho más fácil para todos los involucrados si todos dijéramos lo que queremos decir?

II) Aprende cómo hablar sobre el Síndrome de Asperger

Muchos individuos en nuestra cultura no creen en la existencia de problemas de aprendizaje o problemas que no tienen ningún indicador físico visible. Hoy en día existen muchos libros y páginas de Internet hechas por autores con y sin Síndrome de Asperger para ayudar a explicar que el Síndrome de Asperger si existe y de qué se trata tal condición de una manera útil para poder comunicarse con individuos que saben poco sobre el Síndrome de Asperger.

III) Concéntrate en las palabras

Tú podrás relajarse un poco más si también sigues este consejo. Cuando tu amigo con Síndrome de Asperger te está hablando, concéntrate solo en sus palabras. Piensa en lo que significan sus palabras y deja ir cualquier sentimiento que puedas tener de que tu amigo con Síndrome de Asperger haya escondido un significado secundario y secreto en ellas para que puedas encontrarlo.

Mientras que algunas individuos con Síndrome de Asperger disfrutan los juegos de palabras, no es normal que hablemos en un código emocionalmente saturado como lo hacen la mayoría de los individuos. Si asumes que tu amigo con Síndrome de Asperger está diciendo lo que quiere decir, tienes una probabilidad extremadamente alta de estar en lo correcto.

Cuando tú asumes que tu amigo con Síndrome de Asperger está haciendo insinuaciones, eso solamente hace que sus amigos neurotípicos se sientan frustrados y se les haga difícil entender las palabras reales que sus amigos con Síndrome de Asperger han hablado, sin importar cuán simple sea el significado de tales palabras. Esto hace que otros individuos parezcan mucho más lentos de lo que realmente son. Los individuos comunes y silvestres generalmente no son estúpidos; por lo general, pasan mucho de su tiempo buscando cosas que no existen que a veces los demás los tratan como estúpidos. Quizás es por eso que muchos individuos con Síndrome de Asperger parecen llevarse mejor con los niños que con adultos; los niños generalmente no hablan o esperan que otras personas hablen con insinuaciones o subtextos.

La vida no es una película de espionaje de la Guerra Fría; no necesitamos comunicarnos en códigos.

IV) Actúa basándote en lo que dijo tu amigo con Síndrome de Asperger acerca de cómo se siente en vez de lo que tú piensas que él debería sentir

Este consejo no solamente parece obvio, sino que es perfectamente aplicable con todos tus amigos independiente si tienen o no tienen Síndrome de Asperger.

Si tu amigo con Síndrome de Asperger dice que hacer algo lo hace sentirse incómodo, eso es justamente lo que está diciendo, incluso si crees que no debería ser así. Si tu amigo con Síndrome de Asperger dice que está bien con algo, eso es probablemente lo que siente, incluso si crees que no debería sentirse así.

Sin embargo, muchos individuos aprenden a decir que están bien con cosas con las que no están bien (tengan o no tengan Síndrome de Asperger) porque han aprendido que pueden evitar la vergüenza mucho más dolorosa de parte de otras individuos reaccionando de forma exagerada y dramática.

No hagas una escándalo ni llames la atención en público cuando decidas no creer lo que dice tu amigo con Síndrome de Asperger sobre cómo se siente. Eso probablemente lo hará sentirse incómodo, avergonzado y menospreciado.

V) Déjalo ser él mismo (¡En serio!)

Cuando pases tu tiempo con tu amigo con Síndrome de Asperger, puede calmar la presión que él siente diciéndole que está bien que se quite la “máscara de normalidad” a tu alrededor cuando no estén en un lugar público. Solo di esto si realmente lo dices en serio. Si no puedes manejar la falta de contacto visual, la falta de expresiones faciales o de lenguaje corporal apropiado, o la presencia de comportamientos típicos del Síndrome de Asperger como agitar las manos, girar o balancearse, entonces eres libre de buscar otros amigos.

Tú reacción negativa hacia tu amigo con Síndrome de Asperger por ser él mismo cuando lo has invitado a quitarse su “máscara de normalidad” es muy dolorosa para él y lo harán perder mucho de la confianza que sentía hacia ti por haber reaccionado de esa manera. Tal reacción, cuando está combinada con pedirle a tu amigo con Síndrome de Asperger que sea él mismo, también te hace parecer inmaduro o, peor, intolerante.

Es recomendable que te prepares para explicar a qué te refieres, porque los individuos neurotípicos generalmente no quieren decirle a sus amigos con Síndrome de Asperger que realmente deberían relajarse y ser ellos mismos cuando dicen justamente eso, por lo general, significan actuar y hablar como los neurotípicos cuando están relajados.

Para terminar, los adultos con Síndrome de Asperger atesoran el tiempo que pasan en compañía de sus amigos neurotípicos cuando sienten que ellos los aceptan tal como son, sin expertos insinuaciones ni subtextos que indican lo contrario.

Fuente: Shay, K. (2012). How to Be a Better Friend to an Adult with Aspergers Syndrome a.k.a. High-Functioning Autism. PairedLife. Recuperado de (https://pairedlife.com/etiquette/how-to-be-a-good-friend-to-an-adult-with-aspergers-syndrome-a-k-a-high-functioning-autism). Traducido por Maximiliano Bravo.

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Que No Es y Que Si Es La Aceptación

Se habla mucho sobre aceptación a la hora de discutir sobre el Espectro Autista. ¿Pero cómo definimos aceptación?

Echemos un vistazo a la siguiente situación hipotética:

Padre A: Amo y acepto a mi hijo/a con Espectro Autista tal como es.

Padre B: ¿Entonces ya tiraste la toalla?

Antes de definir qué es aceptación, partamos definiendo qué no es aceptación.

I) La aceptación no significa tirar la toalla

Padre A: Amo y acepto a mi hijo/a con Espectro Autista tal como es.

Padre B: ¿Cómo puedes simplemente no hacer nada? Mi hijo/a recibe al menos 40 horas de terapia conductual a la semana, más reforzamiento académico y psicomotricidad todo el día, y terapia ocupacional, y musicoterapia y . . .

II) La aceptación no significa no hacer nada

Padre A: Amo y acepto a mi hijo/a con Espectro Autista tal como es.

Padre B: ¡Amo y acepto también a mi hijo/a! Después de 5 años de ABA, capacitación diaria en habilidades sociales y un sistema de recompensas por buena conducta validado por un equipo élite de científicos del MIT, no podrías decir que él/ella es diferente de los otros niños en su clase.

III) La aceptación no significa normalización

Padre A: Amo y acepto a mi hijo/a con Espectro Autista tal como es.

Padre: ¿Te refieres a que estás bien criando a un/a niño/a salvaje que corre maniáticamente por las calles en ropa interior, con su rostro y manos embarradas con restos de los chocolates que come para el desayuno, almuerzo y cena?

En resumen, la aceptación no se trata de tirar al tacho de la basura todas las reglas, modales, educación, habilidades y estrategias de adaptación.

No sé de dónde sacan las personas estas ideas descabelladas sobre la aceptación. Quizás por habernos sentido tan desamparados, hasta que no tenemos más remedio que tragarnos los innumerables mensajes negativos sobre el Espectro Autista. Por ejemplo, “40 horas de terapia a la semana” “tu hijo/a nunca llegará a ser alguien en la vida si no le enseñas a ser normal”, “el Espectro Autista es una tragedia” y un largo, largo etcétera.

El denominador común de dichos mensajes es el miedo. El miedo a lo desconocido. El Espectro Autista para muchos es un concepto desconocido. Incluyendo muchos profesionales.

Dichos mensajes son convenientes. Están justo allí cuando tu hijo/a es diagnosticado/a y al principio son procesados rápidamente e indoloramente. El miedo no es algo que tenemos que esforzarnos por comprender. Es visceral y siempre está al acecho.

La aceptación es un poco más complicada. Requiere un poco es esfuerzo. En realidad, mucho esfuerzo.

El problema de los mensajes negativos sobre el Espectro Autista es que son tan accesibles que nos olvidamos de lo perjudiciales que son. Es como tomar agua salada tras naufragar en una isla desierta. Puede parecer una buena idea al principio, pero cuanto más agua te lleves a la boca, más sediento te sentirás. Puedes decirte a sí mismo que es la mejor opción para tu hijo/a, solo por un momento. Después de todo, hay un océano completo de agua salada allí, fácil de recoger con un balde, y te hará sentir menos sed, al menos por poco tiempo.

A largo plazo, el agua dulce es esencial para la supervivencia, pero encontrarla requerirá planificación y trabajo arduo: trepar a un árbol para recoger cocos, establecer un sistema para recolectar agua de lluvia, caminar hacia el interior para encontrar un arroyo o un manantial. No hay garantía de que nada de eso funcione, ¿verdad?

Riesgos, planificación, trabajo duro. . . Puedo decir con toda confianza que todo eso forma parte de la aceptación. No es la opción más fácil, pero vale la pena el esfuerzo.

Las personas a menudo hablan de aceptación como una especie de línea de meta y eso no podría estar más alejado de la verdad.

La aceptación de ti o de un ser querido es el punto de partida. La aceptación es donde evaluamos lo bueno, lo malo, lo feo y lo grandioso y descubrimos que estamos de acuerdo con todo eso. Que podemos amar a todas las partes, en este momento, hoy. No la próxima semana o cuando arreglemos solo una pequeña cosa o tan pronto tengamos esa otra cosa bajo control.

Estamos bien con todo eso, tal como es.

“¿Cómo es eso no es tirar la toalla?” te estarás preguntando. “¿Cómo es eso diferente de no hacer nada?”

Porque no es la línea de meta. Es el punto de partida. Desde un lugar de aceptación, podemos construir estrategias de adaptación y aprender nuevas habilidades de una manera que mejore la calidad de nuestra vida.

“¿No es lo mismo que la terapia conductual y normalizar a las personas? Dijiste que eso no es aceptación.”

Es confuso, lo sé. Tal vez una analogía podría ayudar.

Imagina un bombero a punto de entrar en un edificio en llamas. Para tener las mayores probabilidades de éxito, él o ella necesita las herramientas adecuadas y un equipo de protección. Nadie esperaría que un bombero mágicamente le salga ropa a prueba de fuego y un tanque de oxígeno (normalización); del mismo modo, nadie enviaría al bombero al edificio sin equipo de protección (no hacer nada) o le diría que simplemente dejara de ser bombero (tirar la toalla).

Es hora de dejar ir la falsa dicotomía de que nuestra única opción es normalizar a nuestros hijos/as con Espectro Autista o titar la toalla y no hacer nada. Muchas terapias tienen como objetivo hacer que los individuos diagnosticados con Espectro Autista sean indistinguibles de sus pares sin Espectro Autista, A largo plazo, crearán una ruptura irreparable en su autoestima y calidad de vida.

Aprender nuevas habilidades y desarrollar nuestras fortalezas nos equipa para enfrentar los desafíos de la vida, mientras nos da el espacio para continuar viviendo felices tal como somos.

Y así es como funciona la aceptación: soy yo y sufro menos.

Fuente: (2014). What Acceptance Is Not. Musings of an Aspie. Recuperado de (https://musingsofanaspie.com/2014/09/17/what-acceptance-is-not/). Traducido por Maximiliano Bravo.

10 Cosas que se les Deben Pedir a los Profesionales que Trabajan con Niños con Necesidades Especiales

Todo terapeuta debe saber que para los padres puede resultar desalentador enterarse de que su hijo/a tiene necesidades especiales, sean éstas transitorias o permanentes, pero asegurarse de que dichas necesidades de su hijo sean satisfechas adecuadamente por el mundo exterior puede ser aún más estresante.

La buena noticia es que ahora sabemos más que nunca por qué es esencial nutrir las fortalezas y las relaciones como base para ayudar a los niños con los desafíos del desarrollo. La mala noticia es que este nuevo conocimiento no siempre se traduce en un tratamiento realmente beneficioso para su hijo/a.

Como padres, pueden tener un impacto significativo en cómo los profesores y otras personas perciben a su hijo/a, los mensajes tacitos que ofrecen estos adultos y el apoyo emocional que brindan. Estos diez consejos son un comienzo. Por supuesto, cada niño y familia es diferente, y usted debe adaptar la lista a sus creencias de crianza particulares y al perfil único de su hijo/a.

Todos los padres cuyos hijos tengan necesidades especiales solicitan respetuosamente que los miembros del equipo de apoyo terapeútico sigan estos principios:

I) Que entiendan que las diferencias neurológicas o de desarrollo no definen a nuestro hijo/a. Ningún padre quiere que su hijo/a experimente mensajes tácitos ​​de que él/ella es un diagnóstico que necesita reparación.

II) Presuman las competencias de nuestro hijo/a, y comprendan que les llevará un tiempo que él/ella les muestre todo lo que sabe. Tengan paciencia y supongan que él/ella comprende todo lo que dice.

III) No confundan la incapacidad de nuestro hijo/a para hablar o usar el lenguaje apropiado como una incapacidad para pensar. Las capacidades de nuestro hijo/a para comunicar sus pensamientos internos no siempre es fácil o posible, pero tiene pensamientos, emociones y deseos como cualquier otro/a niño/a.

IV) Priorizen los sentimientos de seguridad de nuestros hijos en las relaciones como una condición necesaria para el aprendizaje. Es más difícil para nuestro/a hijo/a sentirse seguro/a porque no puede comunicar fácilmente sus necesidades. Ayúdelo/a a sentirse seguro/a, amado/a y respetado/a.

V) Comprendan la diferencia crítica entre la mala conducta intencional y los intentos de nuestro/a hijo/a para comunicar angustia. (Pueden verse igual desde el exterior). Las conductas de nuestro/a hijo/a, que pueden parecer negativa, son reacciones de estrés, reacciones de “lucha o huida”, no actos agresivos.

VI) Consideren las implicaciones de salud mental de cada plan o estrategia de intervención conductual para nuestro/a hijo/a. Nuestro/a hijo/a siente tristeza, vergüenza y enfado como cualquier otro/a niño/a. Tenga en cuenta sus emociones al crear planes educativos y terapeúticos.

VII) Consulten con nosotros, sus padres, antes de tratar de “normalizar” las conductas. Algunos de los comportamientos de nuestro/a hijo/a lo/la ayudan a sentirse más tranquilo/a. Si no están perturbando a los demás, no les quiten las conductas sin hablar primero con nosotros. Esto puede tener un impacto en su desarrollo de autoconfianza.

VIII) Trabajen desde las fortalezas, intereses naturales y motivación de nuestro/a hijo/a. Nuestro/a hijo/a, como todos los niños, aprende mejor cuando está comprometido e interesado en el proceso. Por favor, incorporen sus intereses naturales en sus sesiones de educación y terapia.

IX) Ciertas experiencias sensoriales pueden ser difíciles para nuestro/a hijo/a. Obtengan asistencia de un experto en integración sensorial-motora (generalmente un terapeuta ocupacional o fisioterapeuta) para asegurarse de que los objetivos de la terapia se adapten al perfil de procesamiento sensorial de nuestro/a hijo/a. Cuando se toma en cuenta y se adapta, nuestro/a hijo/a está más satisfecho y aprende mejor.

X) Continúe subiendo el nivel y espere tanto de nuestro/a hijo/a como lo haría con cualquier otro niño. Tenemos la misma esperanza que todos los padres: que nuestro/a hijo/a sea feliz, sano y viva al máximo potencial. Ustedes son esenciales para que esto suceda.

Fuente: Delahooke, M. (2014). Ten Things to Ask of Professionals Working with Your Special Needs Child. Mona’s Blog. Recuperado de (https://www.monadelahooke.com/ten-things-to-ask-of-professionals-working-with-your-special-needs-child/). Traducido por Maximiliano Bravo.

¡Basta de Negatividad!

“Estoy tan cansado de escuchar todos los aspectos negativos sobre el Síndrome de Asperger. Aquellos de nosotros con la condición a menudo somos blanco de  prejuicios, y también de malentendidos. ¡Sería bueno escuchar algo positivo sobre nosotros para variar!” – Internauta Anónimo con Síndrome de Asperger

Estoy de acuerdo de todo corazón. Hay significativamente más aspectos positivos asociados con el Síndrome de Asperger que aspectos negativos. Y el público en general parece enfocarse en los aspectos negativos.

Por ejemplo, los individuos diagnosticado con Espectro Autista supuestamente (a) hablan permanente sobre su tema favorito sin interrupción; (b) dicen cosas inapropiadas, insensibles o irrelevantes en una conversación; (c) responden violentamente a situaciones frustrantes; (d) no leen el lenguaje corporal estándar de los demás; (e) no son buenos para las charlas sociales informales; (f) no les gusta establecer contacto visual; y (g) no pueden hacer cosas que requieran interacción social … solo por nombrar algunos.

La verdad es que ALGUNOS individuos con Síndrome de Asperger tienen ALGUNOS de estos rasgos. Decir que TODOS los individuos con Síndrome de Asperger tienen TODOS estos rasgos es simplemente un estereotipo.

De hecho, hay ciertas características del Síndrome de Asperger que las personas con dicha condición pueden usar a su favor. Aquí hay unos pocos (y hay muchos más que podría agregar a la lista).

I) Percepciones globales excepcionales: Muchos individuos con Síndrome de Asperger poseen la habilidad de encontrar conexiones únicas entre hechos / ideas multidisciplinarias que les permitan crear ideas novedosas, racionales e importantes que otros no habrían alcanzado sin ellas.

II) Toma de decisiones racional: Su capacidad de tomar decisiones lógicas y mantener su curso de acción sin ser influenciados por los impulsos o las respuestas emocionales les permite navegar de manera efectiva a través de situaciones difíciles sin ser arrancados de su curso.

III) Impulsión interna: En lugar de ser influenciados por la presión social o los temores, las convenciones sociales o las opiniones de los demás, pueden mantenerse firmes en sus propios propósitos. Sus ideas excepcionales a menudo prosperan, a pesar del pesimismo de los demás.

IV) Pensamiento autónomo: Su disposición a considerar posibilidades impopulares o extrañas crea nuevas opciones y oportunidades que pueden allanar el camino para los demás.

V) Habilidad para vivir en el momento: El individuo “típico” a menudo no se da cuenta de lo que está delante de sus ojos porque está distraído por señales sociales o chacha al azar. Sin embargo, el individuo con Síndrome de Asperger tiende a centrarse realmente en la entrada sensorial que lo rodea (por ejemplo, puede ver la belleza que otros pierden). En otras palabras, él ha logrado el ideal de la atención plena.

VI) Enfoque intenso: Muchas personas con Síndrome de Asperger tienen la capacidad de concentrarse en un objetivo durante largos períodos de tiempo sin desviarse, lo que les permite realizar tareas grandes y exigentes.

VII) Ver más allá de lo trivial: Su capacidad de reconocer y decir la verdad que los demás “ignoran” de manera conveniente es a menudo crucial para el éxito de un proyecto o empresa comercial.

VIII) Pasión: Muchos individuos con Síndrome de Asperger son realmente entusiastas acerca de las cosas y las ideas en sus vidas. A menudo se toman el tiempo, la imaginación y la energía necesarios para dominar su área de interés, y persisten incluso cuando las cosas se ponen difíciles.

IX) Atención al detalle: Su capacidad para recordar y procesar pequeños detalles sin perderse o abrumarse les da una ventaja única cuando resuelven problemas multifacéticos.

X) Visión tridimensional: Su capacidad para emplear el pensamiento tridimensional les brinda una perspectiva distintiva al diseñar y crear soluciones.

Tener a un individuo con Síndrome de Asperger en tu vida puede tener un impacto profundo y positivo en tus creencias, percepciones y expectativas. La manera única de pensar de los individuos con Síndrome de Asperger a menudo es fascinante e iluminadora.

Fuente: Hutton, M. (2017). Adults with Asperger’s: Enough with the Negativity!. Chat for Adults with HFA and Aspergers. Recuperado de (http://www.adultaspergerschat.com/2017/11/adults-with-aspergers-enough-with.html). Traducido por Maximiliano Bravo.

Las Habilidades Blandas No Crecen en los Árboles: Debes Esforzarte para Desarrollarlas

Las habilidades blandas no crecen en los árboles. Debes trabajar en ellos. No, realmente funciona porque, al igual que los árboles, las habilidades blandas tardan en crecer.

En este posteo, quiero centrarme en el proceso de desarrollo de habilidades interpersonales y la mentalidad que deberías tener al adquirirlas.

I) Ser paciente: Tómate el tiempo para desarrollar las habilidades blandas que necesitas. Si al principio no tienes éxito, o parece que no está sucediendo nada, sigue. ¿Un colega conflictivo o un proyecto difícil te pilló desprevenido? ¿No puedes entender esas ideas o situaciones complejas? Nos pasa a todos. Solo recupera el rumbo tan pronto como puedas. Entonces, cuando encontramos algo particularmente difícil, es una buena señal de que vamos en la dirección correcta. Tu cerebro está trabajando, primero para crear las conexiones químicas necesarias para la memoria a corto plazo, y luego las conexiones neuronales funcionales y estructurales requeridas para la memoria a largo plazo. No te rindas solo porque es difícil o lento.

II) Ser atento: Toma nota de lo que está sucediendo en tu entorno. Aunque las cosas pueden suceder bastante rápido en el trabajo, trata de notar el aprendizaje mientras sucede o las oportunidades de aprendizaje a medida que surgen. ¿Necesita ser resiliente, mostrar empatía o tomar su iniciativa? ¿Te estás perdiendo la oportunidad de aprender de la difícil situación del trabajo en equipo que acaba de surgir? Observa las tensiones, ansiedades o incertidumbres, ya que son buenos indicadores de que tu cerebro intenta establecer una nueva conexión. Maneja esas emociones y situaciones a tu favor.

III) Ser reflexivo: También debes reflexionar sobre el aprendizaje después de que haya sucedido. Monitorear el aprendizaje ayuda más de lo que la gente suele pensar. No solo prueba lo que sabes, sino que también proporciona una inspiración invaluable que te motivará a seguir adelante cada vez que tengas un día libre. Anota todo en tu cuaderno como evidencia de progreso. También te ayudará a comprender cómo aprender mejor.

IV) Ser progresivo: Busca maneras de seguir mejorando tus habilidades. Es como desarrollar un músculo. Un atleta continúa agregando cada vez más peso a su rutina de ejercicios ​​para ayudar a que el músculo (específico) se vuelva más y más fuerte. Haz lo mismo con tus habilidades blandas.  La mayoría de los profesionales nunca se mueven más allá de un nivel estándar de competencia porque una vez que sienten que han llegado a una etapa de saber lo suficiente, dejan de aprender. Sé diferente. No te detengas.

V) Ser de mente abierta: Alimenta tus habilidades blandas con una amplia gama de fuentes. Un árbol no sobrevive y crece solo con agua, sino que también absorbe la luz del sol y los nutrientes del suelo. Necesita los tres para producir la energía que necesita para crecer. Del mismo modo, busca una variedad de métodos y fuentes para proporcionar energía al desarrollo de tus habilidades blandas. Por ejemplo, use libros, videos y podcasts junto con tu práctica. Acércate a tu comprensión de cada habilidad sblanda desde una perspectiva diferente. Sé creativo. Mientras más hagas esto, más fuerte y rápido se desarrollarán las conexiones neuronales en tu cerebro. Y pronto verás la adquisición a largo plazo de las habilidades blandas que tú deseas.

Fuente: Davies, C. (2016). Soft skills don’t grow on trees: you must work to develop them. Recuperado de (https://graduatecoach.co.uk/blog/soft-skills-dont-grow-on-trees-you-must-work-to-develop-them/). Traducido por Maximiliano Bravo.

¿Por qué es Importante Remover las Etiquetas?

Los medios han retratado al Espectro Autista, en la mayoría de los casos, desde una perspectiva neurotípica. Desde representaciones cinematográficas relativamente clásicas, películas tales como Rain Man y Temple Grandin, hasta película más recientes como El Código Enigma y Vida Animada. Incluso la variadamente recibida serie de Netflix, Atypical. nos ofrece poco más que un vistazo a la vida interior de un individuo diagnosticado con Espectro Autista. Pero esa es la naturaleza de los medios: somos espectadores.

Una visión innovadora y rupturista sobre el Espectro Autista en los medios es promovida por la comedia romántica Guarde el Cambio (actualmente dándose a conocer en festivales de cine), en la que todos los personajes con Espectro Autista, incluyendo los protagonistas, son interpretados por actores diagnosticados con Espectro Autista.

Una pregunta muy crucial, sin embargo, sería qué tan profundamente un espectador neurotípico será capaz de identificarse con estos personajes diagnosticados con Espectro Autista.

I) Llegar a la Raíz del Problema

La raíz del problema son las etiquetas de “alto” y “de bajo funcionamiento”. Últimamente se han escrito más sobre estos descriptores problemáticos, lo cual es bueno, porque eso significa que el tema se está discutiendo abiertamente. Una parte importante del movimiento de derechos de la discapacidad de hoy es un esfuerzo para vernos a nosotros mismos por nuestras habilidades en lugar de nuestras discapacidades. Yo mismo soy un firme defensor de ver a nuestra comunidad por lo que podemos hacer en lugar de lo que no podemos hacer. Puede ser tentador, entonces, sugerir que las etiquetas “altas” y “bajas” provienen del lado de “somos capaces” porque pretenden describir al Espectro Autista en términos de “funcionamiento” y “funcionamiento” es igual a “capacidad”.

II) Las Etiquetas “Funcionales” son Dañinas

Pero eso sería falso. La distinción puede parecer al principio sutil, pero en realidad es significativa. Estas etiquetas “funcionales”, en verdad, no describen el nivel de habilidad de un individuo diagnosticado con Espectro Autista. En cambio, se usan con mayor frecuencia para describir la distancia que un individuo diagnosticado con Espectro Autista está de la norma neurotípica; qué tan bien “encaja” un individuo en las estructuras sociales dominadas por los neurotípicos. Y aquí es donde se vuelve complicado. Por extraño que parezca, no existe una correlación directa entre la capacidad de un individuo diagnosticado con Espectro Autista para encajar en las normas de la sociedad y las habilidades de dicho individuo.

Por ejemplo: Las luces fluorescentes son una señal de alerta de una problema sensorial para un individuo (X) diagnosticado con Espectro Autista. Sentado afuera en su hamaca, las luces fluorescentes no son un problema para él o ella. En una oficina, podrían ser fácilmente un problema, ya que interfieren con su capacidad de concentración; Él o ella es “menos capaz”. En dicho contexto, y aquí estamos limitando la discusión a un problema sensorial con luces fluorescentes, el individuo (X) sería, según la polémica terminología, de “alto funcionamiento”; En el otro, el individuo (X) estaría funcionando a un “nivel inferior”. En resumen, al aire libre, las luces fluorescentes no presenta un problema sensorial para el individuo (X), mientras que en la oficina podría ocurrir todo lo contrario.

De esta forma, no es el individuo (X) quien está siendo descrito, sino su relación entre su problema sensorial y el contexto en el que está inserto. Y él o ella es muchas otras cosas en muchos otros contextos.

III) La Relación Entre el Contexto y los Impedimentos

Es esa relación, entre el contexto y los impedimentos, lo que es clave. La distinción entre una discapacidad y un impedimento puede describirse fácilmente. Si un individuo (Y) usa una silla de ruedas para moverse y se encuentra con un tramo de escaleras en una entrada, él o ella no puede subir o bajar. El individuo (Y) enfrenta un impedimento, su silla de ruedas no puede subir y bajar escaleras y una discapacidad, ya que no puede usar la entrada. Sin embargo, si se introduce una rampa, el impedimento permanece (una silla de ruedas todavía no puede subir y bajar escaleras) pero la discapacidad desaparece porque el individuo (Y) ahora puede entrar y salir del edificio. Volviendo a recurrir al ejemplo de luces fluorescentes, las luces fluorescentes siempre serán un impedimento para el individuo (X), pero si están apagadas, la discapacidad se disipará. Debido a que cada uno de los variados aspectos de los impedimentos acompañantes del Espectro Autista engendra diferentes niveles de discapacidad en diferentes contextos, es imposible aplicar con precisión una etiqueta como “alto funcionamiento” o “bajo funcionamiento” sin tomar en cuenta el contexto o el ambiente.

IV) Tomar en Cuenta el Contexto y el Ambiente

Incluso cuando un individuo diagnosticado con Espectro Autista parece encajar muy bien, por ejemplo, en su trabajo, lo que no es visible es el esfuerzo a menudo sobrehumano requerido para seguir la norma imperante neurotípica. Más de algunos de nosotros hemos tenido que encontrar alguna forma de dejar que nuestros músculos de afrontamiento se relajen después del trabajo antes de que podamos interactuar adecuadamente con nuestra familia. Nuestros músculos de afrontamiento pueden anudarse y tensarse durante un día en el trabajo, y si aún se desenrollan en la mesa de la cena, no siempre es una experiencia agradable. Es posible que parezca estar en conformidad con los estándares de comportamiento neurotípicos en el trabajo, podemos parecer que funcionamos bien, pero eso no significa que se haya logrado sin costo. Nuestra capacidad para funcionar se reduce por el esfuerzo de encajar.

El Espectro Autista, que hoy solo se diagnostica a partir de la observación, no tiene grados. Solo los impedimentos que vienen con el Espectro Autista, un conjunto diferente para cada individuo, tienen grados. Y, como hemos visto, cada uno de esos deterioros varía en grado basado en el entorno o contexto dado. No solo queremos que nos vean por lo que podemos hacer en lugar de lo que no podemos, queremos que se nos vea como algo más que unidimensional. Etiquetas como “alto” y “bajo funcionamiento” están limitadas a esa dimensión, por lo que no pueden describir completamente (y por lo tanto con precisión) a un individuo.

V) Mirar Más Allá de la Superficie

Las representaciones del Espectro Autista en los medios populares algún día serán lo bastante matizadas para describir no cómo aparecen en la superficie a los neurotípicos, sino para pintar una imagen rica y vívida de la experiencia de ser un individuo diagnosticado con Espectro Autista. Tomará mucho más tiempo llegar allí si permitimos que las perspectivas neurotípicas sigan siendo las perspectivas dominantes. Por lo tanto no solamente es importante, sino también imperativo, remover las etiquetas.

Fuente: Murphy, J. (2017). Why It’s Important to Unlabel Yourself. Recuperado de (https://geekclubbooks.com/2017/09/unlabel-yourself/). Traducido por Maximiliano Bravo.

Autodesprecio y Espectro Autista: Un Análisis Exhaustivo

El autodesprecio que sienten muchos individuos diagnosticados con Espectro Autista no es algo que realmente se habla con mucha frecuencia, aparte de las diatribas llenas de ira que aparecen ocasionalmente en Internet.

Muchas individuos, incluyéndome, lo hemos experimentado. Podemos sentirnos consumidos por tal emoción tóxica, debido a la vergüenza y baja autoestima que se nos aferra obstinadamente a nosotros como si fuera una segunda piel, sin importar cuánto podamos creer en el orgullo del Espectro Autista y todo lo demás. Y, por supuesto, aquellos que no han sido expuestos a mensajes positivos sobre el Espectro Autista tienen aún más probabilidades de sentir autodesprecio.

La intención de este posteo es examinar las fuentes probables del autodesprecio que aqueja a los individuos diagnosticados con Espectro Autista, las cuales parece aceptable dividirlas en tres categorías:

I) Como Nos Ve el Mundo

La imagen pública del Espectro Autista es muy negativa. La negatividad está presente en casi todas las noticias sobre el Espectro Autista, donde los relatores hablan de nuestra propia existencia con solemnes ceños fruncidos, discuten con preocupación cómo aumentan nuestros números y luego sonríen animosamente cuando hablan de una “posible cura” o siguen retratando al Espectro Autista en los medios de forma infantilizante y paternalista y considerándolo como algo “positivo”, sin consultar a los propios individuos diagnosticados con Espectro Autista.

Es en cómo la imagen proyectada con más frecuencia es la de niños no verbales y semi-salvajes, que pasan su tiempo teniendo constantes estallidos emocionales. Y que jamás progresarán para alcanzar los arbitrarios estándares de los seres humanos civilizados, siendo ésto implícito o incluso declarado categóricamente, sin una tonelada de “terapias”.

Es también en la siguiente imagen más común de nosotros, como los adolescentes de Síndrome de Asperger con habilidades informáticas fantásticas, pero sin habilidades sociales, sin empatía o emociones, y que se asemejan a los psicópatas. Piensen en las noticias que afirman que este o aquel francotirados masivo estaba diagnosticado con Síndrome de Asperger .

Es en las noticias frecuentes sobre las posibles causas del Espectro Autista, cada una que parece más ridícula que la anterior. Por no mencionar la aún más ridículas “curas” potenciales para ello. Como si fuéramos tan terribles, debemos considerar cualquier cosa para “arreglarnos”. Incluso las cosas que se consideran abusivas a la nadie se atrevería a someter a ningún otro individuo.

Está en el lenguaje casi siempre negativo usado sobre nosotros. Palabras como “enfermedad”, “epidemia”, “cerebro dañado”, “trastorno”, “rompecabezas”, “problema”, “carga”, “cura”, “tratamiento”, “terapia”, la lista suma y sigue, y en todos los pronunciamientos solemnes de un sinnúmero de “expertos” sobre “¿Qué Hacer Con Nosotros?”.

¿El mensaje subyacente que escuchamos? “El mundo nos odia y quiere deshacernos de nosotros“.

II) Como Nos Tratan las Personas

La forma en que nos tratan las personas de manera individual a menudo también es negativa. Como niños, podemos ser arrastrados de un médico a otro, de un ‘experto’ a otro, sometidos a todo tipo de pruebas y sujetos a toda clase de ‘terapias’ y ‘tratamientos’, diseñados para hacernos pasar por “normales” , independiente si hayamos o no hayamos sido formalmente diagnosticados.

En la escuela nos excluyen al etiquetarnos como “niños problemáticos” por nuestro comportamiento, nuestros pares no segregan, nos humillan y nos agreden constantemente e incluso nuestros profesores nos consideran como “casos perdidos” al no poder seguir el ritmo de toda la clase, lo que nos hace sufrir el desamparo más abyecto. Lloramos sin recibir ayuda, u obtenemos el tipo equivocado de ayuda, lo que empeora aún más las cosas.

Como adultos, sufrimos frecuentes críticas, hostilidades, burlas, ostracismo y rechazo. Somos agredidos en el trabajo, en la calle o incluso en nuestros propios hogares. Nos sentimos abatidos, insultados, menospreciados, denigrados o incluso golpeados. Nuestros supuestos seres queridos o incluso cuidadores remunerados pueden manipularnos, explotarnos y, a veces, también maltratarnos. Este maltrato puede ser físico, sexual, verbal y emocional.

Incluso en las relaciones aparentemente buenas, podemos vernos sometidos a una grave falta de comprensión, a las expectativas emocionales que no logramos alcanzar porque ni siquiera sabemos que existen, exigencias implícitas que no podemos resolver y mucho menos cumplir y a menudo somos criticados por supuestamente “meter la pata”.

¿El mensaje subyacente que escuchamos? “Me odian porque soy extraño y diferente“.

III) Nuestras experiencias

Hay dos partes en esto:

a) La primera es cuando metemos la pata delante de otras personas. Si eres una individuo diagnosticado con Espectro Autista, sabes a la perfección de lo que estoy hablando aquí. Las metidas de patas demasiado públicas, o los colapsos emocionales vergonzosos en los momentos más inoportunos. Los momentos en lo que literalmente decimos o hacemos algo que puede ser interpretado como inapropiado o bien, rompemos o perdemos algo importante. Los momentos cuando llegamos tarde, o desaliñados, o hechos un auténtico manojo de nervios. Los momentos que inadvertidamente herimos a nuestros seres queridos. Las veces que nos damos cuenta de algo, y nos dicen que estamos sobrerreaccionamos, o “hacemos un escándalo por nada”, y “necesitamos controlarnos”. Los desastres sociales y el horrible silencio posterior, los estallidos y la “hibernación” para protegernos de la vergüenza social,  los líos, la confusión y los momentos en que acabamos sintiéndonos como idiotas.

b) La segunda parte es más privada, pero tal vez incluso más potente. Es el momento en que llegamos a casa tras un largo día en la escuela o el trabajo, llevando puesta una máscara socialmente apropiada hasta que llegamos a casa y, básicamente, arrastrarnos hasta nuestros agujeros personales para recuperarnos, hasta que tenemos que levantarnos y hacer lo mismo al día siguiente. Los momentos que somos invitados a algún evento social, y sabemos que simplemente no podemos asistir, y los sentimientos resultantes de inadecuación. El ver a alguien más hacer algo que nos encantaría ser capaz de hacer, pero simplemente no podemos.

Es el llanto silencioso que dura toda la noche y gran parte del día de mañana El desastre que impregna nuestros hogares, incluso si nadie más lo ve, y el darse cuenta de que no tenemos la menor idea de cómo hacer que todo vuelva a lucir presentable. O los momentos en que nos damos cuenta de que nos hemos desvelados hasta las tres de la mañana, y tenemos que ir a la escuela o a trabajar mañana. O que nos hemos quedado dormidos, y entonces ser víctimas de recriminaciones sobre nuestras presentación personal porque alguien puede entrar sin tocar la puerta mientras que todavía nos nos sacamos el pijamas y nos damos una ducha ya pasado el mediodía. Incluso si nadie lo hace.

Luego están los momentos de híper-empatía, en los que queremos llorar por todo el mundo y los líos en los que se encuentran, y luego nos sentimos estúpidos por ‘sentir demasiado’. O lo estúpido que sentimos cuando nos damos cuenta del significado de algo que dijeron sobre nosotros o cómo nos hicieron quedar como tontos hace muchos años. O las conductas autolesivas y sentimientos de vergüenza por  incluso sentir esa misma vergüenza, porque se supone que somos capaces de “levantarnos con la frente en alto”, una especie de doble golpe bajo.

¿El mensaje subyacente que nos damos? “Soy tan estúpido, débil, inútil, patético o inferior.” O algo similar.

IV) Conclusión

Para finalizar, todos estos pensamientos negativos pueden convertirse en objetos contundentes con los cuales matarnos a golpes, metafóricamente hablando, por supuesto. Y no importa cuánto creamos en los derechos del Espectro Autista y el orgullo del Espectro Autista, y cuánto nos esforzamos para tomar una postura positiva hacia el Espectro Autista, este autodesprecio todavía puede lanzar sus garras contra nosotros y atacarnos por sorpresa, cuando menos lo esperamos.

Ahora, nadie tiene una cura mágica para todo esto. Pero yo sé, como sociólogo y como individuo diagnosticado con Síndrome de Asperger, que esto no significa que debemos dejar de luchar para que se hagan cambios positivos para los individuos diagnosticados con Espectro Autista. ¡Muy por el contrario! Todo lo anterior realmente hace que nuestras lucha sea aún más imperativa.

Necesitamos cambiar la percepción pública sobre el Espectro Autista, cambiar la forma en que tratamos a los individuos diagnosticados con Espectro Autista y crear una atmósfera de apoyo y comprensión para TODOS los individuos diagnosticados con Espectro Autista, cualquiera que sea su edad, género, raza, nivel socioeconómico, cualesquiera que sean sus necesidades y habilidades, y un largo etcétera.

Porque sólo entonces, tenemos la oportunidad de ser liberado de este sufrimiento, y alcanzar un estado permanente de autoestima.

Fuente: (2017). Autistics And Self-Loathing. AStrangerInGodzone. Recuperado de (http://strangeringodzone.blogspot.cl/2017/10/autistics-and-self-loathing.html). Traducido por Maximiliano Bravo.

Enseñando Comunicación Asertiva: Para Padres de Hijos/as con Condiciones Neurodiversas

La comunicación asertiva tiene todo que ver con la sexualidad sana. De hecho, tiene todo que ver con prácticamente todo los demás aspectos de la vida. Claro, podría hacer que tu vida sea mucho más fácil tener un/a hijo/a complaciente y obediente, pero ese hijo/a nunca podrá enfrentarse a un agresor sexual o a un novio/a abusivo/a. ¡Podría ser muy bueno para tu hijo/a comenzar a enseñarle una pequeña lección sobre desobediencia HOY!

¿Esto será confuso para tu hijo/a? ¿Te desobedecerán todo el tiempo si les enseñas a desobedecerte alguna vez? No. Los individuos con condiciones neurodiversas pueden distinguir entre lo que tienen que hacer y lo que simplemente no sienten que esté bien.

Antes de empezar las actividades, familiarízate con la siguiente información acerca de los diferentes estilos de comunicación. Puede ayudar a que sus discusiones sean mejores. Haría mucho bien que leas dicha información junto con tu hijo/a.

Estilos de Comunicación

I) Pasivo

  • Ceder y decir que “sí” cuando realmente no quieres. No hablar cuando quieres algo. Actuar de esta manera para ser querido, ser amable o no lastimar los sentimientos de los demás
  • Discurso: muchas disculpas y monosílabos, no ir directo al grano, no decir nada
  • Voz: suave, que gimotea
  • Ojos: abatidos o mirando a otro lado
  • Postura: hombros y la cabeza hacia abajo, inclinándose como apoyo, sujetándose a sí mismo
  • Manos: inquietas
  • Resultado: Normalmente no obtienes lo que quieres y sientes que has sido usado.

II) Agresivo

  • Tratar de seguir tu propias reglas o defender tu honra por medio de agredir a alguien o violar sus derechos. Tomando lo que quieres. Amenazar u obligar a una persona a darte algo.
  • Habla: palabras “cargadas” (como “siempre” y “nunca”), mensajes de “tú” (tales como, “Tú eres tan …”), palabras burlonas, sarcasmo, no decir nada mientras tomas lo que quieres
  • Voz: tensa y fuerte o fría y silenciosa
  • Ojos: fríos, penetrantes, estrechos, furiosos
  • Postura: manos en las caderas, tiesa, rígida
  • Manos: apretadas, apuntando con el dedo, puños endurecidos, movimientos violentos (empujones, agarrones, tirones, etc.)
  • Resultado: Tú pareces obtener lo que quieres, pero puede perder más al final. Tienes la oportunidad de perder amigos y tu autoestima.

III) Manipulador

  • Obtienes lo que quieres por deshonestidad. Dices una cosa cuando tu intención es otra. Mientes o engañas a los demás para que te den lo que quieres.
  • Discurso: infantil, “pobre de mí”, abundancia de excusas, cumplidos insinceros
  • Voz: tono dulce o “guasón”, suave
  • Ojos: abatidos o mirando a otro lado
  • Postura: inclinada hacia atrás, con los brazos cruzados, postura “demasiado fría”, encorvada, sujetándose a sí mismo
  • Manos: inquietas
  • Resultado: Tú pareces obtener lo que quiere, pero puede perder más al final. Tienes la oportunidad de perder amigos y autoestima.

IV) Asertivo 

  • Pedir directamente lo que tú quieres, sin agredir a nadie. Decirles “no” honestamente a lo que no deseas hacer. Dispuesto aceptar un “no” como respuesta. No usar a otras personas y no dejarse usar.
  • Discurso: honesto, directo al grano, dando cumplidos sinceros
  • Voz: suave, fluida, firme, relajada, lo suficientemente fuerte como para hacerse escuchar (pero no demasiado fuerte)
  • Ojos: contacto visual directo (sin mirar fijamente), aunque en algunas culturas es grosero mirar a una persona
  • Postura: equilibrada, sentado o de pie con la frente en alto (pero relajado)
  • Manos: movimientos relajados
  • Resultado: Tú podrías no obtener lo que quieres, pero mantienes tu autoestima. Puede que no tengas control sobre cómo reacciona la gente frente a tu asertividad, pero no es tu intención herir los sentimientos de nadie.

Primer Paso: Definición de la comunicación asertiva

Prepara un regalo pequeño envuelto con anticipación. No tiene que ser algo caro. Sólo algo que tu hijo/a le gustaría.

Sostén el regalo y dile a tu hijo/a que tú va a jugar un juego en el cual tú harás una lista de todas las maneras posibles de pedir el regalo. Tu hijo/a debe presentar la lista, pero puedes ayudar si resulta necesario. En un pedazo de papel, anota cada una de las diferentes maneras. Está bien si tu hijo/a no lee la lista, te resultará más beneficiosa escribir estas cosas desde que le devolverás la lista poco tiempo después.

Trata de llegar a una lista tan extensa como sea posible, y asegúrate de que incluye al menos una ejemplo de estilo de comunicación pasivo, agresivo, manipulador y asertivo. Si te quedas atascado, he aquí algunas sugerencias:

Pasivo: “Está bien, realmente no necesito el regalo. Puedes dárselo a alguien más.”

Agresivo: “Dame el presente o te golpearé.” Sólo toma el regalo.

Manipulador: “Hoy te ves muy bien. ¿Puedo tener el regalo?” [Dicho en un tono insincero.]; “Si me das el regalo, te daré uno.” [Dicho sin intención de dar un regalo a cambio.]; “He tenido un día tan horrible. Este regalo me haría sentir mucho mejor.“[Dicho deshonestamente.]

Positivo: “¿Puedo tener el regalo?”; “Realmente me gustaría el regalo. ¿Puedo tenerlo por favor?

Después de que todas las respuestas hayan sido listadas, categoriza y etiqueta cada respuesta como”tímida” (en lugar de usar la palabra “pasivo”), “mandona” (en lugar de usar la palabra “agresivo”), “deshonesta” (en lugar de usar la palabra “manipulador”) o “asertiva”.

Nota: Algunas respuestas son más difíciles de categorizar que otras. Si te encuentras aturdido por una respuesta, pregúntate si tu hijo/a realmente pidió el regalo. Si no lo hicieron, probablemente estaban siendo tímidos.

Escribe “Comunicación asertiva” en la parte superior de una hoja de papel en blanco. Discuta características de la comunicación asertiva, escribe los puntos con viñetas abajo en el papel. Proporciona ejemplos, si es necesario. Si tu hijo no lee la lista, puedes decidir si escribir o no estas cosas.

Comunicación asertiva

Tú pides exactamente lo que quieres.
No mientes.
No das excusas.
No gritas los nombres de los demás.
No amenazas.
No les obligas a alguien a que haga algo.

Debajo de los elementos con viñetas, escriba lo siguiente:

Cuando eres asertivo, no siempre obtienes lo que quieres, pero muchas veces sí. Tampoco dañas los sentimientos de alguien a propósito y mantienes tu autoestima.

Concluya este paso diciéndole a tu hijo/a que pida el regalo por última vez usando una de las respuestas asertivas. Después de hacerlo, felicítalos por pedir asertivamente y luego dales el regalo.

Segundo paso: Reconocer la comunicación asertiva

Lea cada una de las siguientes situaciones (o cree situaciones más apropiadas para tu hijo/a). Pregúntale a tu hijo/a si la persona está siendo asertiva. Si no están siendo asertivos, pregúntale a su hijo si está siendo tímido, mandón o deshonesto.

I) Sara quiere invitar a una compañera a jugar a su casa. Ella camina hacia ella y le pregunta: “¿Te gustaría venir a mi casa alguna vez y jugar?” ¿Sara está siendo asertiva? [Sí.] ¿Significa esto que su compañera de clase dirá que “sí”? [No.] Incluso si su compañero le dice “no”, ¿cómo debería sentirse Sarah acerca de sí misma?

II) En una primera cita, Melissa intenta besar a Ignacio. Ignacio dice: “Realmente me gustas, pero aún no estoy listo para besarte.” ¿Ignacio está siendo asertivo? [Sí.]

III) Enzo le dice a su novia: “Bésame o no saldré más contigo“. ¿Enzo está siendo asertivo? [No, fue mandón.]

IV) Mateo quiere besar a Carolina, entonces él dice: “Por favor, bésame. Te amo.” Mateo dijo esto a pesar de que realmente no ama a Carolina. ¿Mateo está siendo asertivo? [No, fue deshonesto.]

V) Valeria le pide a Rodrigo jugar al Frisbee con él. Rodrigo dice que “sí”, aunque realmente no quiera jugar con Valeria. ¿Rodrigo está siendo asertivo? [No, fue tímido.]

Tercer Paso: Mostrar Asertividad

Dile a tu hijo/a que cuando una persona es asertiva, no sólo le piden lo que quieren; también lo muestran en la forma en que se paran o se sientan, en la forma en que usan sus ojos, y en el sonido de su voz. Si vas a ser asertivo, entonces … [Agrega los siguientes puntos a la lista “Comunicación Asertiva” que creaste en el Paso Uno:]

  • Pararse con la frente en alto o sentarse derecho.
  • Encarar a la persona con la que estás hablando.
  • Mirar directamente a los ojos de la persona con la que estás hablando (regular el contacto visual). [Demuestra lo que sucede cuando está desregulado.]
  • Hablar con una voz clara y firme. Sin gritar.

Cuarto Paso: Practicar la comunicación asertiva

Lee la primera situación en negrita a continuación y pregúntate a tu hijo/a: “¿Qué responderías?” Pídales que te respondan asertivamente. A continuación, hazle a su hijo las preguntas de seguimiento enumeradas en la situación. Repite este procedimiento con las otras cinco situaciones (o crea situaciones más apropiadas para tu hijo/a).

I) Estás en una fiesta y un chico/a que no te gusta te pide que bailes con él/ella. ¿Qué le dirías? [Algo como, “lo siento, pero no quiero bailar contigo.“]

Preguntas de seguimiento:

¿Qué sucedería si dieras una excusa como “lo siento, pero me dueles los pies“? [Ese chico/a te volvería a pedir que bailaras con él/ella en la próxima fiesta; tú no podrás bailar con alguien más; herirás aún más sus sentimientos cuando descubra que le habías mentido.]

¿Cómo te sientes al mentir?

II) Un amigo te presiona para fumar cigarillos. No quieres. ¿Qué le dirías? [Algo como, “No quiero fumar cigarillos. Por favor, deja de pedírmelo.“]

Preguntas de seguimiento:

¿Qué pasaría si mientes y le dices: “No puedo. Voy a llegar tarde a cenar“? [Te lo pedirán otra vez.]

¿Cómo te sientes al mentir?

III) Tuviste planes de ir a jugar con un/a amigo/a a la 1:00 de la tarde. Él/Ella llegó una hora tarde y no pidió disculpas ni ofreció una explicación. ¿Qué le dirías? [Algo como, “Estoy enojado porque llegaste tarde y porque no crees que sea necesaria una explicación.“]

Preguntas de seguimiento:

Qué sucede si tú le dices, “¡Qué idiota eres! ¿Por qué llegaste tan tarde?” [Tu amigo/a podría empezar a responderte con un grito y las cosas podrían salirse de control.]

¿Qué pasaría si no dices nada? [Estarás muy enojado por ello; tu amigo podría seguir llegando tarde en el futuro.]

IV) Un chico/a te pide salir con él/ella por segunda vez, pero no estás interesado en continuar la relación. ¿Qué le dirías? [Algo así como, “Lo siento, pero no quiero empezar en una relación amorosa contigo.“]

Preguntas de seguimiento:

¿Qué sucede si dices que estás ocupado/a esa noche, aunque no lo estás? [Él/Ella volverá a invitarte a salir; herirás aún más sus sentimientos cuando descubra que le habías mentido.]

¿Qué sucede si aceptas porque no quieres herir sus sentimientos? [Vas a perder el tiempo.]

V) Tu novio/novia siempre está hablando o enviando mensajes de texto en su teléfono celular cuando estás saliendo con él/ella. ¿Qué le dirías? [Algo como, “Por favor, deja de usar tu teléfono. Quiero que hables conmigo.“]

Preguntas de seguimiento:

¿Qué sucedería si coges el teléfono y lo apagas? [Tu novio/novia podría agarrarlo de vuelta y las cosas podrían salirse de control.]

¿Qué pasaría si empiezas a hablar o enviar mensajes de texto con tus amigos? [Tu novio/novia no sabrá que hay un problema porque dicho problema no se ha solucionado.]

¿Qué pasaría si no dices nada? [Tu novio/novia continuará hablando o enviando mensajes de texto en su teléfono celular; estarás muy enojado/a por eso.]

VI) Tu papá/mamá te dice que laves los platos justo cuando estés a punto de ir al cine esta noche. Llegarás atrasado y te perderás la película si tienes que detenerte a lavar los platos. ¿Qué le dirías? [Algo como, “Voy a llegar tarde a la película si me quedo a lavar los platos. ¿Podría lavarlos cuando llegue a casa o los lavo mañana en la mañana?“]

Preguntas de seguimiento:

¿Qué sucedería si gritas, “¡¿Por qué siempre tienes que arruinar mis planes?!” [Podrías empezar una gran pelea y no te dejarán salir por un largo tiempo.]

¿Qué sucede si no dices nada y te escapas de la casa? [Te meterás en problemas más tarde.]

¿Qué pasa si no dices nada y lavas los platos? [Te perderás la película; estarás muy enojado/a por eso.]

Quinto Paso: Decir “No”

Dile a tu hijo/a que también necesitan practicar decir “No”. Recuérdales que se paren con la frente en alto o que se sienten derechos, te encaren, te miren a los ojos y te digan “No” con una voz clara y firme. Diles que cada vez que les pidas algo, deben seguir diciendo “No”. No deben ofrecer ninguna razón o excusa. Cuando se cansan de pedir, deberían simplemente dar la vuelta y alejarse. ¿Por qué? [No los escuchaste; no estabas respetando su decisión.]

Primera pregunta:

“¿Me puede dar $1.000 pesos de tu billetera?”

Haz la misma pregunta una y otra vez (o con ligeras variaciones) hasta que tu hijo/a se dé la vuelta y se aleje.

Repite el procedimiento con las siguientes preguntas:

¿Me prestas tu mochila?

¿Puedo apretarle el codo hasta que te duela?

¿Puedo cocinar (X) esta noche?” [Nombre la comida que menos le gusta a tu hijo/a.]

Nota: Recuérdale a tu hijo/a, si es necesario, que no puede gritar. Actúa una o dos de las situaciones anteriores con otro adulto para mostrar lo que sucede cuando gritas, la otra persona grita a menudo, lo que puede llevar a empujones, agarrones o incluso peleas.

Sexto Paso: Seguir Practicando

Dile a tu hijo/a que ahora van a seguir practicando la comunicación asertiva. Hagan los siguientes juegos de roles (o crea juegos de rol más apropiados para tu hijo/a), usando objetos simples como sillas y mesas. Recuérdale a tu hijo/a, si es necesario, que no puede gritar.

  • Pediste papas fritas pero el/la mesero/a te trae puré de papas. [El/La padre/madre actúa como el/la mesero/a.]
  • Tu amigo/a está jugando un videojuego. Quieres que te acompañe al mall. [El/La padre/madre actúa como el amigo/a.]
  • Tú padre/madre te dice que no puedes tener novio/novia. [El/La padre/madre actúa como el/la padre/madre.]
  • Tu novio / novia trata de sostener tu mano pero no quieres. [Un padre juega el papel del novio o novia.]
  • Tú estás viendo televisión. Tu hermano/a entra y cambia de canal sin preguntar. [El/La padre/madre actúa como el hermano/a.]
  • Tu padre/madre todavía lo trata como si fueras un/a niño/a pequeño/a. Eso no te gusta, pero tampoco quieres herir sus sentimientos. [El/La padre/madre actúa como el/la padre/madre.]

Séptimo Paso: Aceptar un “No” como respuesta

Dile a tu hijo/a que a veces pueden ser asertivos al pedir lo que quieren, y aún así la otra persona les dirá que “No”. Por ejemplo, pueden pedirle a alguien que vaya al cine con ellos, y esa persona puede decir que no está interesado. O pueden pedir prestado el teléfono celular de alguien y la otra persona dice “No”. Pregúntale a tu hijo/a si alguna vez han pedido algo y no les respondieron como deseaban. ¿Qué pidieron? ¿Cómo se sintieron?

Dile a tu hijo/a que cuando alguien nos dice “No”, a menudo nos enfadamos. Podemos incluso querer herir a esa persona. Pero eso no es justo. Si podemos decirle que “No” a los demás, entonces los demás debería poder decirnos que “No”.

Luego muéstrale a tu hijo/a cómo aceptar un “No” como respuesta con el siguiente ejemplo:

“Digamos que tú le pide a un/a chico/a que vaya al cine contigo y él/ella te dice que “No”. El siguiente paso debe ser pedir una segunda opción. Por ejemplo, tú podría preguntarle a ese/a chico/a si le gustaría comer helados contigo. Si vuelven a decirte que “No”, actúa de forma apacible. Tú podrías responder con un “bien” o “entiendo” o “quizás otra vez” o “oh bien.” Tú podrías sentirte enojado o frustrado o decepcionado, pero no preguntar otra vez. Ese/a chico/a no quiere salir contigo.

Repasa los dos pasos una vez más. Si es apropiado, escriba “Aceptar un “No”como respuesta” en un pedazo de papel y luego lista los dos pasos siguientes:

Aceptar un “No” como respuesta

I) Si te responden con un “No”, pide una segunda opción.
II) Si vuelven a responderte con un “No”, actúa de forma apacible. Dile al chico/a algo como …

“Bueno.”
“Entiendo.”
“Quizás la próxima vez.”
“Oh bien.”

Haz otro ejemplo con tu hijo:

“Digamos que tú me pides $ 45.000 pesos para comprar un par de zapatos deportivos. Yo digo “No”. Luego puedes pedir una segunda opción. ¿Qué podría ser esa segunda opción? [Posibles respuestas incluyen pedir $ 30.000 pesos por un par más barato de zapatos deportivos o pedir un préstamo de $ 45.000 pesos.] Yo vuelvo a decir que “No”. Actúa de forma apacible. ¿Qué le dirías?”

Haz los siguientes juegos de roles para practicar aceptar un “No” como respuesta (o crea juegos de rol más apropiados para tu hijo/a):

Tú le pides a un/a amigo/a que le preste $ 5.000 pesos. [El/la padre/madre actúa como el/la amigo/a. El/La padre/madre solo dice que “No” a ambas peticiones.]

Conoces a un/a chico/a que realmente te gusta, por lo que lo/la invitas a salir. [El/La padre/madre actúa como el/la chico/a que realmente te gusta. El/La padre/madre solo dice que “No” a ambas peticiones.]

Pregúntale a tu padre/madre si puedes salir a bailar. [El/La padre/madre actúa como el/la padre/madre. El/La padre/madre solo dice que “No” a ambas peticiones.]

Dile a tu hijo/a que si ellos reciben un “No” como respuesta, está bien enojarse, pero no está bien golpear, gritar o amenazar a la otra persona. Pregúntale a tu hijo/a lo que pueden hacer cuando se enojan. Complemente, si es necesario, las siguientes sugerencias:

  • Respirar profundo.
  • Dar un paseo para refrescarse.
  • Ir a tu habitación y golpear una almohada.
  • Pensar en algo pacífico o relajante.
  • Escribir cómo te sientes.
  • Hablar con la persona y dile a él/ella cómo te sientes.
  • Hablar con tu padre/madre.

Fuente: (s.f). Teaching Assertive Communication (For Parents of Children with Developmental Disabilities). Sexuality Resource Center for Parents. Recuperado de (http://www.srcp.org/for_some_parents/developmental_disabilities/activities_to_use_with_your_child/assertiveDD.html). Traducido por Maximiliano Bravo.

¿Cómo Escribir Personajes Ficticios Diagnosticados con Espectro Autista?

Mucho se ha dicho y hecho acerca de la “Epidemia del Espectro Autista” en los medios de comunicación, ya sea como consecuencia de métodos de diagnóstico más precisos, o de alguna consecuencia exagerada, sin fundamento, de intoxicación causada por exposición a (X), (Y) o (Z), no importa qué, siempre y cuando los medios logren generar los titulares más alarmistas y con menos cientificidad posibles para tener mejores ratings que su competencia. Como resultado, el Espectro Autista se ha convertido en un tema muy frecuente en la ficción.

Ejemplos abundan por doquier en la literatura, el cine y la televisión. Partiendo por la popularidad de la novela “El Curioso Incidente del Perro a Medianoche” y su protagonista Christopher Boone, un joven diagnosticado con Espectro Autista y fanático de las matemáticas y Sherlock Holmes, quien busca resolver el misterio de quién mató a un perro llamado Wellington. También está la película “El Contador” con Ben Affleck interpretando al inteligente antihéroe Christian Wolff quien explícitamente está diagnosticado con Espectro Autista. Por último, la serie Atypical de Netflix centrada en un joven diagnosticado con Espectro Autista llamado Sam Gardner quien se dispone a encontrar su independencia y termina guiando a su familia por un viaje de autodescubrimiento.

Muchos personajes ficticios, especialmente si son muy inteligentes, son blancos de fuertes especulaciones de parte de los fanáticos de que ellos podrían estar diagnosticados con Espectro Autista. Por ejemplo, Gregory House de Dr. House o Sheldon Cooper de The Big Bang Theory. Aunque, la conclusión más acertada que podría sacarse respecto a esos dos personajes es que se comportan de forma bastante arrogante y porque su inteligencia superior a la media los hace extremadamente competentes en lo que hacen, pocas veces les toca hacerse cargo de las consecuencia de creerse superiores a los demás todo el tiempo, y si alguna vez logran aprenden la lección, vuelven a comportarse tan arrogantes como siempre uno o dos episodios después.

Desafortunadamente, la mayoría de estas representaciones del Espectro Autista como tema candente para la ficción olvidan desarrollar una pequeña parte de la situación: el propio individuo diagnosticado con Espectro Autista. Muchas de estas historias se centran en las familias del personaje diagnosticado con Espectro Autista como figuras trágicas, dándole todo a la función de una mascota de moralidad con un desarrollo socioemocional atrofiado.

El personaje diagnosticado con Espectro Autista, por otra parte, es exhibido por el estereotipo de Rain Man, cuyos talentos a menudo los retratan como genios que pueden hacer operaciones matemáticas complejas como por arte de magia, y siendo completamente ineficaz en cualquier otra área. Rara vez los personajes diagnosticados con Espectro Autista son personajes dinámicos, y las pocas veces en que si lo son, a menudo es obra de trucos narrativos baratos.

Dado que las representaciones positivas de los personajes diagnosticados con Espectro Autista, especialmente los escritos por autores que nacieron con dicha condición, siguen siendo muy pocos, a continuación aquí están cinco reglas claras sobre cómo escribir personajes diagnosticados con Espectro Autista como personajes reales:

I) No Dejarse Dominar por las Etiquetas: Hay un montón de palabras que se utilizan para describir las condiciones que conforman al Espectro Autista.  En su mayoría son aceptables como criterios de diagnóstico. Sin embargo, son extremadamente pobres al describir a un individuo en su totalidad. A menos que desees que tu personaje diagnosticado con Espectro Autista sea un personaje plano como todos los que has leído en las novelas o visto en las películas o series de televisión, escribir un personaje diagnosticado con Espectro Autista requiere sí o sí trascender los estereotipos y pensar en qué otras características tienen o, al menos, retratar los comportamientos estereotipados asociados con el Espectro Autista de una manera única. El lenguaje es intrínsecamente limitado, pero eso no debería impedirte estirarlo hasta donde pueda llegar para hacer que un personaje parezca tridimensional. También debo señalar que si escribes una historia con personajes diagnosticados con Espectro Autista, no deberías sentir la necesidad de mencionar todos los aspectos de la condición, especialmente los “debates” que pueden resumirse a “(X) causa Espectro Autista”.

II) Reconocer los Sentimientos del Personaje Sobre su Condición: Sólo porque las personas diagnosticados con Espectro Autista tienden a ser muy interiorizados no significa que no sean conscientes de lo que se están “perdiendo”. En algunos casos, la internalización puede hacerlos aún más propensos a insistir en sus desafíos. Personajes como, por ejemplo, Christopher Boone en “El Curioso Incidente del Perro a Medianoche” tienden a ser retratados como tan emocionalmente inaccesibles que casi no tienen idea de cómo transmitir sus acciones, o incluso suficiente autoconciencia para asociar sentimientos con sus respuestas. A menos que tu personaje sea extremadamente “de bajo funcionamiento”, no van a dar por sentado qué significa haber sido diagnosticado con Espectro Autista, y no cuando se les recuerda a través de los desafíos que enfrentan cada día. E incluso si son “de bajo funcionamiento”, sólo porque alguien no puede comunicarse de la forma predominante no significa que no tengan algo válido que decir, especialmente cuando se trata de la forma en que están siendo tratados. El Espectro Autista es una condición neurológica, pero la discapacidad es una construcción social. E incluso un individuo que no puede leer bien a los demás no va a mostrarse indiferente respecto al rechazo y la exclusión que sufre de parte de la mayoría sin Espectro Autista. Si eres un escritor, tienes la oportunidad de expresar su insatisfacción.

III) Conectar sus Problemas a la Condición Humana Básica: El peor estereotipo que se ve en los personajes ficticios con Espectro Autista es el “sociópata atolondrado”, el personaje que tiene tan poca comprensión de la sociedad humana que no puede distinguir entre el bien y el mal. Sólo porque es difícil para alguien entender y expresar las necesidades emocionales básicas que tienen los seres humanos (amor, aceptación, éxito, honor, etc) no significa que estén ausentes. La metáfora de los individuos diagnosticados con Espectro Autista como alienígenas espaciales es una de uso bastante común, pero que implica una naturaleza completamente diferente, tanto que ni siquiera pertenecen al mismo paradigma de la especie humana. Una mejor metáfora podría ser pensar en el cerebro de un individuo diagnosticado con Espectro Autista como un Mac, con el cerebro de un individuo neurotípico siendo un PC, los mismos principios básicos, pero con arquitecturas diferentes lo que, a menudo, pero no siempre, conduce a problemas de compatibilidad. (Esto también sería adecuado para el tropo de “pensamiento en imágenes” asociado con los individuos diagnosticados con Espectro Autista).

IV) No Tratarlos como Santos Infalibles: Para cualquiera que tenga la impresión de que sería 100% preferible leer, y por lo tanto escribir, sobre personajes infalibles diagnosticados con Espectro Autista, nada puede estar más lejos de la verdad. Muchos de los personajes de ficción más interesantes son falibles, porque son personajes que tienen problemas y cometen errores regularmente, justo como el lector o espectador. Sólo porque un personaje esté diagnosticado con Espectro Autista no significa que no sean responsables de sus acciones. Todos actuarán poniendo en primer lugar sus impulsos sobre su conciencia de vez en cuando (aunque algunos más que otros). El Espectro Autista puede hacer que ciertos impulsos sean mucho más difíciles de controlar, pero tratar a un personaje como indefenso ante sus compulsiones es tan malo, o incluso peor, como tratarlos como inherentemente egoístas e irredimibles por tener esas compulsiones. Los personajes perfectos son aburridos. Representar a un personaje de un grupo minoritario como un defecto tiene sus riesgos, incluso si al final del día básicamente son buenas personas. Pero si su historia está a salvo de la controversia, probablemente no valdría la pena el esfuerzo.

V) No Hay Reglas para Escribir Personajes Diagnosticados con Espectro Autista: Mientras esto podría parecer una contradicción, es un resumen básico de los cuatro puntos anteriores, en el que escribir un personaje diagnosticado con Espectro Autista no debería ser más exótico que escribir cualquier otro tipo de personaje atractivo, interesante y tridimensional. Si estás escribiendo un personaje diagnosticado con Espectro Autista, ciertamente estarás informado por criterios de diagnóstico del mundo real, pero si estás haciendo un buen trabajo, no usarás el DSM-V como tu única referencia. Los antecedentes raciales, culturales, de género e incluso neurológicos por sí solos no son suficientes. El resto depende del escritor para hacer algo creativo y simpático.

Fuente: Kapit, N. (2010). How To Write Autistic Characters (With Examples From Ruby’s World). HANDI-CAPEABLE . NEW!. Recuperado de (http://nitzthebloody.blogspot.cl/2010/03/how-to-write-autistic-characters-with.html). Traducido por Maximiliano Bravo.

Infantilizar a los Individuos Diagnosticados con Espectro Autista No Solamente es Ofensivo; También es Peligroso

¿Alguna vez has sido infantilizado? ¿Tratado con condescendencia, como si fueras significativamente menor de lo que realmente eres? Es una situación muy frustrante; te hace sentir que no estás siendo tomado en serio o tratado como un ser humano igual.

Mientras que los individuos neurotípicos pueden enfrentar la infantilización caso por caso, las individous diagnósticados con Espectro Autista o con cualquier discapacidad, sea ésta física, cognitiva, socioemocional o sensorial, a menudo se enfrentan a un grado problemático. Y aunque es frustrante y ofensivo ser tratado como si fueras un bebé indefenso cuando realmente eres un adulto, este tipo de infantilización tiene consecuencias de mayor alcance de lo que uno podría pensar. Y por eso es sumamente necesario tomar una posición contra este tipo de tratamiento, incluso si las intenciones son buenas.

I) ¿Qué formas toma la infantilización?

La infantización puede adoptar diferentes formas:

  • Cambiar los patrones del habla; (por ejemplo, hablar en voz baja, hablar más despacio, hablar más fuerte (cuando un individuo no tiene problemas auditivos) y hablar en un tono más alto)
  • El uso de apodos afectuosos con diminutivos (“cosita”, “dulcecito”, etc) en el contexto de una relación de amigos o conocidos (en lugar de una relación familiar o romántica)
  • Hablar por un individuo o no hablar directamente con él o ella (por ejemplo, hacerles comentarios y preguntas a un padre o cuidador en vez del propio individuo), cuando son capaces de hablar por sí mismos
  • Tomar una decisión en nombre de un individuo que es capaz de tomar sus propias decisiones y/o menospreciar su opinión sobre un asunto determinado
  • Ser demasiado protector; ocultar información a un individuo que tiene la edad suficiente para manejarla (por ejemplo, no hablar sobre sexo) o prohibir una actividad apropiada para su edad (como prohibir a un joven de 27 años ver una película para mayores de 18 años)
  • En definitiva, tratar a un individuo que definitivamente no es un niño como si fuera un niño

II) ¿Por qué los individuos diagnosticados son Espectro Autista son infantilizados?

La sociedad, por lo general, cree que “discapacidad” es sinónimo de “incapacidad”. Como resultado, los individuos diagnosticados con Espectro Autista y otras condiciones similares a menudo pueden ser vistos como inocentes, dependientes de otros, merecedoras de lástima, y en general, menos que sus pares sin Espectro Autista en todo sentido. Menos capaces, menos inteligentes … simplemente menos. Esto puede conducir a una sociedad que los trata de manera condescendiente e infantilizante.

E incluso las personas que no los ven de esta manera todavía pueden perpetuar dinámicas e infantilización. Los padres, por ejemplo, pueden ser sobreprotectores hacia sus hijos adultos por temor a que el mundo podría hacerles daño. En lugar de dejarlos crecer y ser adultos independientes, puede sentirse mucho más seguro para ellos asegurar que se mantengan como niños eternos. Esto puede incluso ser cierto de los padres cuyos hijos son neurotípicos.

Además, algunos individuos diagnosticados con Espectro Autista podría parecer que actúan más jóvenes en comparación con su edad cronológica. Aunque merecen ser tratados como los adultos que realmente son, pueden ser tratados como más jóvenes de lo que son debido a su comportamiento.

III) ¿Cuáles son las consecuencias de la infantilización?

El mayor y más obvio problema con ser infantilizado es que es frustrante e insultante. Ya sea intencional o no, la infantilización degrada a una persona. Significa tratar a alguien como si estuvieran por debajo de ti, lo que obviamente es irrespetuoso e hiriente.

Pero la infantilización también viene con algunas consecuencias más insidiosas. Piensa de nuevo en la idea de ocultar información sobre sexo a un individuo, solo por su diagnóstico de Espectro Autista, ya sea porque piensas que no necesita saber sobre ello o necesita ser “protegida” de ello. ¿Cómo, entonces, sabrán sobre el abuso sexual, algo que los individuos diagnosticados con Espectro Autista intrínsecamente corren mayor riesgo? ¿Cómo, entonces sabrán sobre el consentimiento y dirán que “no” cuando alguien les hace algo inapropiado?

¡Pero espera, aún hay más! ¿Cómo, entonces, sabrán dónde pueden acceder, y luego usar correctamente, mecanismos anticonceptivos a la hora de tener sexo penetrativo por primera vez? ¿Cómo, entonces, sabrán a quién recurrir para buscar apoyo, y qué medidas tomar, si ocurre un embarazo no planificado y/o no deseado, o bien, si contraen una enfermedad de transmisión sexual?

También pueden borrar su voz. Todo ser humano vivo merece ser escuchado y tomado en serio. Sin embargo, los adultos con discapacidades, incluyendo el Espectro Autista, pueden encontrarse ignorados o menospreciados, basándose en el supuesto de que su opinión no es válida o que “no entienden la situación actual”.

La infantilización también puede crear una profecía autocumplida. Asumir que una persona no es capaz de ser independiente y tomar sus propias decisiones puede conducir a comportamientos que harán que esa persona sea más dependiente e incapaz de tomar sus propias decisiones. ¿Cómo un individuo diagnosticado con Espectro Autista logrará su independencia cuando los demás hacen todo por ellos y jamás los dejan tomar sus propias decisiones?

IV) ¿Qué podemos hacer para dejar la infantilización?

Hay varias cosas, grandes y pequeñas, que podemos hacer para combatir este punto de vista y tendencia en nuestra sociedad:

  • En primer lugar, no es una mala idea evitar hacer referencia a su “edad mental”, a menos que esté hablando específicamente de ellos en un contexto donde su nivel de habilidad necesite ser conocido y abordado. El hecho de que un hombre o una mujer de 22 años tenga “la edad mental de un/a niño/a de 3 años” no significa que él o ella no merezca ser tratado/a como un/a adulto/a. Sin embargo, referirse a su edad mental podría hacer que él o ella sea tratada como si fuera un/a niño/a.
  • En segundo lugar, siempre es importante presumir competencias, es decir, asumir que alguien es capaz de entender lo que estás diciendo, incluso si no estás seguro. Aquí hay más información sobre la importancia de presumir la competencia, además sobre cómo hacerlo.
  • En tercer lugar, escuchar lo que el individuo tiene que decir. Incluso si tú debes actuar en su nombre, todavía puedes tomar en cuenta sus aportes, sentimientos y opiniones.
  • Y por último, llamarles la atención suavemente y respetuosamente a los individuos que expresan actitudes y prácticas infantilizantes. A menudo, los individuos no tienen intención de actuar de formas tan humillantes y denigrantes; simplemente no saben cómo intervenir correctamente a un adulto diagnosticado con Espectro Autista. A pesar de sus buenas intenciones, sin embargo, la infantilización todavía le resulta dolorosa a algunos individuos. Pídanles a tales individuos que traten al individuo diagnosticado con Espectro Autista como un adulto, justo como lo harían con cualquier individuo sin Espectro Autista.

Todo individuo, sin importar quién sea o que condición pueda tener, merece ser tratado con respeto y dignidad humana básica. Evitar la infantilización es una forma poderosa  de mostrar respeto a los que son diferentes, no menos.

Fuente: Stout, A. (2017). Infantilizing People with Autism Isn’t Just Offensive; It’s Also Dangerous. The Autism Site Blog. Recuperado de (http://blog.theautismsite.com/infantilization-autism/). Traducido por Maximiliano Bravo.