Doble Arcoíris: Orientación Sexual, Identidad De Género Y Neurodiversidad

En todo el mundo, la comunidad LGBTQA+ está comenzando a reconocer el lugar de los miembros neurodivergentes en la comunidad y la necesidad de nuestra inclusión.

A primera vista, la sexualidad parece tener poco en común con la neurodiversidad. Claro, las dos comunidades luchan por el reconocimiento y los derechos legales, pero eso se puede decir de muchas otras causas, como el ambientalismo o los derechos de los animales. Sin embargo, si nos sumergimos en la investigación, la conexión es muy clara: entre el 40 % y el 80 % de los autistas no son heterosexuales, y es más probable que los niños con déficit atencional o autistas experimenten la identidad de género de forma diferente.

Diferencias cerebrales

Una nueva investigación sugiere que la orientación no heterosexual se relaciona con estructuras corticales específicas en los cerebros de las personas neurodivergentes. Un pequeño estudio de 2017 encontró una relación entre ciertas estructuras cerebrales y la orientación sexual en mujeres con déficit atencional y trastorno bipolar. El transexualismo también se correlaciona con las diferencias cerebrales y la conectividad. Más investigaciones encontraron diferencias en el hipotálamo. Dado que los cerebros neurodivergentes son, bueno, divergentes, esas conexiones alternativas psiquiátricas y de desarrollo podrían relacionarse con la diferencia en la estructura cerebral y la conectividad de la orientación no heterosexual y la identidad trans o no binaria.

Asexuales y Arrománticos

Una gran parte de los no heterosexuales en la comunidad neurodivergente son asexuales y arrománticos. Los asexuales, o ases, son personas que no experimentan atracción sexual, o la experimentan pero prefieren no tener contacto sexual. Esta preferencia puede surgir de sensibilidades sensoriales (especialmente para autistas y personas con TDAH) o aquellos que han experimentado un trauma (para condiciones psiquiátricas, como PTSD o BPD). Muchos ases desean estar en una relación romántica, una que carezca de atracción o actos sexuales, y la asexualidad no siempre viene con el arromaticismo.

Los aromáticos son personas que no están interesadas en formar conexiones románticas. Esto no significa que no amen a los demás o que no busquen establecerse, sino que preferirían una amistad profunda en lugar de una conexión romántica.

No es ningún secreto para nosotros que muchas personas neurodivergentes luchan por formar y mantener conexiones interpersonales duraderas, y muchos de nosotros necesitamos mucho tiempo para nosotros mismos. Por eso, mantener una amistad fuerte de por vida puede ser preferible a una relación romántica intensa.

Por supuesto, eso no quiere decir que no se pueda tener una relación romántica con mucho espacio, pero es importante recordar que el arromaticismo es una orientación sexual válida con la que una persona nace o está predispuesta, al igual que los demás.

Construcciones sociales

Seguramente habrás oído hablar de los activistas trans que intentan recordarnos a todos que el género es una construcción social. Vivimos en sociedades modernas, que tienden a tratar el género como binario: eres hombre o mujer. Sin embargo, muchas culturas tienen más de dos géneros y, en algunas, hasta seis géneros distintos.

Muchos de nosotros no nos describiríamos a nosotros mismos como niñas femeninas u hombres masculinos, a veces porque no vemos el punto (¿por qué debo usar tacones si son incómodos?), y algunos por preferencias personales que surgen de nuestro neurotipo (¿Por qué ser un coleccionista de Mi Pequeño Pony es menos varonil que coleccionar modelos de autos en miniatura?).

La fluidez de género es tan amplia en la comunidad autista que al menos dos géneros relacionados con la neurodiversidad son reconocidos en la comunidad LGBTQA+.

Lo que sorprende descubrir es que la orientación sexual con la que una persona se identifica también se ve afectada por la expectativa social. Obviamente, muchas personas LGBTQA+ se quedan en el armario y se enmascaran como heterosexuales para protegerse, pero estudios recientes muestran que la mayoría de las personas son bisexuales o pansexuales y se sienten atraídas por múltiples géneros.

Es posible que esté sentado allí pensando: «Um, no, soy heterosexual«, pero el hecho es que la mayoría de los bisexuales no se sienten tan atraídos por un género como por el otro: una persona pansexual puede sentirse atraída principalmente por un género, o elige salir solo con personas de un género.

La verdad es que la mayoría de nosotros ni siquiera somos conscientes de nuestras tendencias bisexuales, porque la sociedad espera que solo tengamos relaciones heterosexuales y románticas. Las personas neurodivergentes tienden a verse menos afectadas por las expectativas sociales, especialmente las personas autistas, que tal vez ni siquiera entiendan o no encajen en esos constructos.

Somos personas honestas, por dentro y por fuera, y esta honestidad permite la introspección. Sí, podemos ser menos conscientes de nuestras necesidades corporales o de las emociones que surgen en nosotros, pero nuestras mentes analíticas y abiertas permiten la introspección.

Aquellos de nosotros que tuvimos que enmascararnos, que básicamente somos todos nosotros, hasta cierto punto, aprendimos a volvernos extremadamente conscientes de nosotros mismos y sensibles a las críticas, lo que trajo una gran conciencia de nuestros pensamientos y orientaciones, incluida la orientación sexual. Somos menos capaces de enterrar nuestras necesidades y deseos, y más abiertos a aceptarnos tal como somos.

Neurogénero

Dado que tanto la comunidad neurodivergente como la comunidad LGBTQA+ luchan por el reconocimiento y la igualdad de derechos, nuestras comunidades tienen mucho en común. Ambos reconocen que diferente está bien, que diferente no significa roto.

Nuestras dos comunidades sufren los terribles efectos de las «terapias» conductuales que tienen como objetivo reparar a una persona haciéndola «normal». De hecho, la terapia ABA (que se demostró que causa síntomas de trastorno de estrés post-traumático en los autistas) y la terapia de conversión se basan en los mismos cimientos.

Lovaas, un destacado pionero de la terapia ABA para niños autistas, dice lo siguiente con respecto a esta terapia:

«Verás, comienzas prácticamente desde cero cuando trabajas con un niño autista. Tienes una persona en el sentido físico, tiene cabello, nariz y boca, pero no son personas en el sentido psicológico. Una forma de ver el trabajo de ayudar a los niños autistas es verlo como una cuestión de construcción de una persona. Tienes las materias primas, pero tienes que construir a la persona«.

Lovaas también fue co-autor del Proyecto del Niño Femenino, que fue un intento de desarrollar un tratamiento que haría que el comportamiento de los niños fuera más masculino.

Estamos muy familiarizados con el daño que crea la terapia de conversión, y muchos países la reconocen como violenta y abusiva. Entonces, ¿por qué ABA se ve de forma diferente?

Bueno, porque el autismo sigue siendo un trastorno en el DSM y, por lo tanto, debe tratarse o curarse. La humanidad del tratamiento es menos relevante cuando las madres de niños autistas todavía se refieren a sus hijos como cáscaras vacías, incluso en los medios populares. Por desgracia, es importante señalar que algunas identidades de género todavía forman parte del DSM, por lo que no estamos tan lejos en la lucha mutua.

Últimamente, las comunidades LGBTQA+ de todo el mundo han comenzado a reconocer la necesidad de reconocimiento y apoyo de las personas neurodivergentes dentro de la comunidad. Aquí en Israel, conozco al menos tres grupos sociales en todo el país, dirigidos por la comunidad LGBTQA+, que están designados para adolescentes y adultos en el espectro del autismo.

Esto no parece mucho, pero dado que Israel tiene menos de 22,200 kilómetros cuadrados, es un reconocimiento significativo. El símbolo neurodivergente, una marca de infinito con los colores del arcoíris, acerca aún más a las dos comunidades.

Sin embargo, para nosotros que pertenecemos a las dos comunidades, las cosas no son todo sol y arcoíris (juego de palabras). La lucha por ser reconocidos por lo que somos se duplica, e incluso triplica, a medida que luchamos por ganar más reconocimiento dentro de la comunidad LGBTQA+.

Los desfiles y eventos del orgullo pueden ser muy difíciles para las personas neurodivergentes, y gran parte del activismo dentro de la comunidad consiste en reuniones y conexiones sociales. Intentar normalizar el género y la orientación sexual hace que muchas organizaciones e individuos dentro de la comunidad LGBTQA+ se distancien de la neurodiversidad para demostrar que “no les pasa nada”.

No hay suficiente comprensión y comunicación abierta sobre las diferencias de los individuos neurodivergentes, y la comprensión de que las condiciones del neurodesarrollo no son enfermedades que se curan.

Un fenómeno interesante que es relativamente nuevo es el concepto de neurogénero. Las personas que sienten que sus diferencias de género son producto de su neurodiversidad pueden identificarse con un neurogénero.

Un ejemplo bien conocido es el charrán Neuroqueer, que es una identidad que considero propia. La palabra «queer» solía ser un insulto usado contra las personas gay y lesbianas, que fue adoptada y rebautizada por la comunidad LGBTQA+. Una persona que se identifica como «queer» no significa necesariamente una identidad de género real, y algunas personas cisgénero LGB+ (personas que se identifican con el género que se les asignó al nacer) se describen a sí mismas como «queer» como un signo de activismo.

La filosofía y la historia LGBTQA+ se conocen ampliamente como filosofía queer e historia queer, por lo que el término se convierte en un identificador para un activista, así como para alguien que es creativo, vago, fluido o no binario en cuanto al género.

En 2019, se publicó en Medium un manifiesto neuroqueer, escrito por el bloguero Roux Box. El manifiesto es un llamado básico a la acción para todos los arcoíris dobles. Critica la reducción de la teoría de la identidad y la creencia común de que una persona no debe o no puede ser tan anormal, es decir, la idea de que si una persona es a la vez no heterosexual y discapacitada/neurodivergente y esencialmente que cualquiera que lo sea, está buscando atención o es “problemático”.

El manifiesto también afirma que el género es una construcción social, y que debido a eso, muchas personas neurodivergentes no son tan femeninas o masculinas como la sociedad espera que seamos y, por lo tanto, incluso si no experimentamos disforia de género o incompatibilidad , las diferencias en los roles de género que representamos, desde nuestra apariencia hasta nuestro comportamiento, tienen que ver con nuestra neurología.

Avanzando

Es importante recordar que ser LGBTQA+ es tan natural como ser neurodivergente. Deberíamos aceptar todas nuestras diferencias, ya nosotros mismos, si deseamos vivir una vida auténtica. Es importante reconocer la lucha mutua de nuestras dos comunidades, especialmente dentro de la comunidad LGBTQA+.

La defensa a favor de los apoyos de salud mental y en oposición a las terapias y tratamientos conductuales también puede ir de la mano, considerando nuestras historias compartidas.

Tratemos de ser siempre inclusivos, compasivos, comprensivos y abiertos. Recordemos que el amor es amor, y que un cerebro es un cerebro. Y no te desesperes, ¡después de la tormenta viene un arcoíris!

Fuente: Vilker, D. (2021). Double Rainbows – Sexual Orientation, Gender Identity, and Neurodiversity. Neuroclastic. Recuperado de (https://neuroclastic.com/double-rainbows-sexual-orientation-gender-identity-and-neurodiversity/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

Los 5 Tipos de Traumas Neurodivergentes Y Sus Causas

El trauma es un tema candente que afortunadamente está recibiendo mucha atención en la investigación y la práctica en este momento. La evidencia respalda la importancia de la atención informada sobre el trauma. Por lo tanto, los terapeutas en sus prácticas deben incluir una sólida comprensión del trauma y la influencia que tiene en el cerebro y el cuerpo de nuestros clientes.

El trauma es una respuesta a un evento o serie de eventos que hace que alguien se sienta inseguro, amenazado y/o gravemente angustiado. Los puntos de vista tradicionales del trauma típicamente definen un conjunto de eventos comunes que pueden resultar en un trauma como el abuso, la negligencia y la disfunción del hogar. Sin embargo, cada persona experimenta los eventos de la vida de manera diferente, y exactamente el mismo evento puede ser traumático para una persona pero puede no serlo para la siguiente. En otras palabras, el trauma depende de cómo cada persona experimenta o responde a un evento o eventos. Por lo tanto, las respuestas únicas de cada persona siempre deben considerarse y validarse.

Causas del Trauma Por Ser Atípicos Viviendo En Un Mundo Típico

Muchas veces, los puntos de vista traumáticos tradicionales no capturan completamente la experiencia de los alumnos neurodivergentes, lo que resulta en que muchos niños y adultos sean malinterpretados y muchas necesidades subyacentes se pasen por alto.

Estos incluyen traumas por:

I) Trauma Sensorial: Agotamiento sensorial y aprender a ocultar las necesidades sensoriales

Muchas personas que experimentan diferencias sensoriales informan que el mundo puede sentirse muy abrumador, inseguro y amenazante. Por ejemplo, la sensibilidad auditiva puede hacer que ciertos sonidos, como el sonido de un soplador de hojas, una alarma contra incendios o una persona masticando, sean extremadamente dolorosos e insultantes para el sistema nervioso, lo que a menudo provoca una respuesta de estrés extremo. Para algunas personas sin diferencias sensoriales, estos sonidos pueden parecer bastante benignos, pero para una persona que tiene diferencias sensoriales, vivir con estas sensibilidades diarias puede causar un trauma por la experiencia repetitiva de sentirse inseguro y temeroso. Para hacer las cosas aún más angustiosas, muchas veces estas diferencias sensoriales no son validadas o acomodadas por otros y muchos neurodivergentes aprenden a ocultar o enmascarar sus necesidades sensoriales en un esfuerzo por complacer a otras personas o encajar. Esto puede agravar los sentimientos de agobio. y amenaza porque la persona no se siente libre de hacer cosas que puedan ayudarlo a lidiar con sus sensibilidades sensoriales y sentirse más seguro en el mundo.

II) Trauma Social: Abuso, aislamiento, sentirse diferentes y camuflaje social

El grado en que las personas neurodivergentes experimentan el abuso y el aislamiento tiende a ser mucho mayor que el de la población general y, en general, se reconoce que el abuso y el aislamiento pueden ser una causa de trauma. Sin embargo, los traumas sociales que normalmente no se discuten, pero que afectan a muchas personas neurodivergentes, incluyen la experiencia de sentirse diferente a los demás. Especialmente a edades más jóvenes, las personas neurodivergentes a menudo informan que no entendían por qué se sentían diferentes, por ejemplo, por qué simplemente no parecían encajar o por qué parecía que no podían mantenerse al día o por qué no pensaban como muchos. de los demás a su alrededor. La neurodivergencia o desviarse de la «norma de comportamiento» generalmente no se celebra en nuestra sociedad*; por lo tanto, muchos pensadores muy talentosos, inteligentes, creativos y únicos se sienten menos que, no lo suficientemente buenos y gravemente angustiados, lo que lleva al trauma. Además, en un esfuerzo por encajar, complacer a los demás, ganar refuerzos, muchos neurodivergentes enmascaran su verdadero ser, casi perdiendo una parte de lo que son como personas, lo que por supuesto puede agravar el trauma experimentado.

*Afortunadamente, están surgiendo fuertes movimientos de neurodiversidad para mejorar las cosas… ¡pero ciertamente tenemos un camino por recorrer!

III) Trauma de Obediencia: Peligros de la normalización y los enfoques conductuales superficiales

Desafortunadamente, muchas personas neurodivergentes han sido víctimas de enfoques de cumplimiento y normalización. Como se mencionó en Trauma 2, la Neurodivergencia o desviarse de la «norma de comportamiento» no es ampliamente aceptado y los enfoques para normalizar a las personas neurodivergentes proliferan en la profesión terapéutica. Por ejemplo, algunos de los programas de habilidades sociales que a menudo se centran en cómo «actuar» de una «form socialmente aceptable o típica» para dar a otros «buenos pensamientos». Por supuesto, siempre es bueno ser amable, sin embargo, muchos argumentan que estos programas de habilidades sociales pueden ser extremadamente críticos: ¿Quién puede determinar qué es un «comportamiento socialmente aceptable o típico» de todos modos?

Además, muchas personas neurodivergentes experimentan respuestas de estrés extremas que a veces se etiquetan erróneamente como «comportamientos desafiantes», que a su vez a menudo conducen al uso de enfoques conductuales impulsados ​​​​por el cumplimiento y «arreglar» los «comportamientos desafiantes observables». Estos enfoques de obediencia solo ven el comportamiento desde la superficie y no reconocen, investigan ni comprenden las verdaderas causas subyacentes de por qué una persona puede estar luchando para prosperar en su ambiente actual. La falta de comprensión de las razones subyacentes a menudo conduce al uso de apoyos traumatizantes que promueven la obediencia mediante el uso de métodos externos de control, como el refuerzo, el castigo, la ignorancia planificada o la retención de intereses hasta que se ganan.

IV) Trauma Neurológico: Diferencias de comunicación y manejo de la incertidumbre

Como su nombre lo indica, el trauma neurológico puede ocurrir a partir de diversas variaciones neurológicas, como las diferencias de comunicación y el agobio por la incertidumbre. Por ejemplo, cuando una persona tiene dificultad para comunicar necesidades, deseos, pensamientos, ideas, preguntas, etc. importantes, puede resultar en una sensación de incomprensión e inseguridad, lo que puede resultar en un trauma. Incluso para las personas neurodivergentes que son hablantes, cuando se sienten agobiados o ansiosos, a menudo su capacidad para comunicarse de una forma entendible para los demás puede verse drásticamente afectada. Además de las diferencias de comunicación, navegar por la incertidumbre puede ser muy angustioso para muchas personas neurodivergentes. Es por eso que a menudo prefieren la previsibilidad, la repetitividad y la necesidad de uniformidad, pero a menudo se les etiqueta erróneamente por ser rígidos e inflexibles cuando, de hecho, se esfuerzan por hacer que su mundo se sienta lo más seguro posible. Sin embargo, todos sabemos que, a pesar de nuestros mejores esfuerzos, la vida aún puede ser muy incierta, lo que hace que muchos experimenten el trauma de un mundo que cambia rápidamente.

V) Trauma Médico: Ser incomprendidos por los proveedores médicos y de salud mental

Numerosas personas neurodivergentes reportan experiencias angustiosas cuando navegan por citas médicas y de salud mental. Gran parte de esta angustia proviene de sentirse incomprendidos, no escuchados y no acomodados por los proveedores. Las personas neurodivergentes pueden presentar necesidades médicas o de salud mental que pueden desviarse de la norma, sin embargo, la mayoría de los proveedores intentan satisfacer sus necesidades con el enfoque estándar que está diseñado para el tratamiento exitoso de las masas, en lugar de un enfoque individualizado que reconoce y acomoda la Neurodivergencia. Para ser justos, la mayoría de los proveedores no tienen la capacitación adecuada para comprender y apoyar a los pacientes neurodivergentes. Algunos quieren hacerlo bien, pero no saben cómo proporcionar un proceso exitoso para agendar las citas médicas. Sin embargo, tampoco es inusual que los proveedores de salud se niegan a ver y adaptarse a la Neurodivergencia (incluso cuando se les solicita). En ambas situaciones, eso genera desconfianza en los proveedores y angustia por las citas médicas en las personas neurodivergentes.

Fuente: Mahler, K. (2021). Unsafe, Unheard & Misunderstood: Trauma & Neurodiversity. Recuperado de (https://www.kelly-mahler.com/resources/blog/unsafe-unheard-misunderstood-trauma-neurodiversity/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

¿Por Qué Las Personas En El Espectro Autista Podrían Ser Más Susceptibles A Relaciones De Pareja Abusivas?

¿Eres una persona en el Espectro Autista que está o ha estado en una relación de pareja abusiva? Si es así, tu situación está muy lejos de ser única. Mientras cualquier persona de cualquier raza, género, identidad sexual, religión o inteligencia puede encontrarse en una relación abusiva, hay ciertos grupos de personas que son más susceptibles a ellos que los demás.

Así que, sin más preámbulo, en este artículo se hablará acerca de por qué las personas en el Espectro Autista podrían ser más vulnerables de sufrir violencia en el noviazgo.

ADVERTENCIA: EL ABUSO SIEMPRE ES CULPA DEL ABUSADOR NUNCA DE LA VÍCTIMA.

I) Les tomamos la palabra a las personas: Las personas en el Espectro Autista, en general, decimos lo que queremos decir, y nuestra configuración predeterminada es salir al mundo y, al principio, creemos que todos los demás son de la misma forma. Muchos de nosotros no tenemos idea de las agendas ocultas que usan las personas a nuestro alrededor día tras días, ya sea para propósitos de crueldad, para subir su estatus social o porque están tan atrincherados en sus fachadas que han empezado a creérselas. Sin importar cual sea el caso puede hacer que las personas en el Espectro Autista sean vulnerables al abuso porque podríamos no pensar en cuestionar palabras o comportamientos que una persona neurotípica podría examinar de forma más crítica y sospechosa.

II) Podríamos ignorar señales de alerta sutiles: Las personas en el Espectro Autista son literales y se apoyan fuertemente en las palabras para recibir información de los demás. Esto puede conectarse con interpretar a las personas al pie de la letra en que escuchamos las palabras, creemos las palabras y actuamos según las palabras. Sin embargo, podríamos ignorar cambios en sus tonos de voz, expresiones faciales o lenguaje corporal que podrían indicarnos emociones que no coinciden con las palabras que acaban de decir.

Las señales de alerta sutiles que una persona neurotípica podría identificar tales como un tono de voz abusivo, una expresión facial de disgusto, o una postura corporal amenazante podrían ser ignoradas por las personas en el Espectro Autista cuyo cerebro está principalmente enfocado en las palabras.

III) Podríamos atraer subconscientemente a los «bichos raros» del mundo: Muchos adultos en el Espectro Autista, especialmente aquellos que crecieron sin diagnóstico ni apoyo, no sabían cómo funcionaban sus cerebros o incluso que funcionaban de una forma tan drásticamente diferente a las personas neurotípicas a su alrededor. Simplemente sabían que todos los detestaban, no querían estar al lado suyo, ni les creían y pensaban de ellos como fenómenos extraños y misteriosos que debían mejor ser evitados.

Naturalmente no entendían por qué todos los trataban así de mal, pero si sabían que nunca querrían que alguien más sufriera lo mismo que ellos, entonces cuando veían a otros en la categoría de «bichos raros», tendían a hacerse amigos de ellos y entenderse mutuamente y muy rápidamente, como si fuera por arte de magia.

El problema es que, además de atraer a otras personas neurodivergentes de buen corazón, también atraían a personas abusivas. Todos les parecían iguales, como si fueran del «mismo planeta», igual de incomprendidos y abusados. O eso pensaban. Se saltaban las charlas informales en general, y tenían conversaciones profundas y filosóficas sobre sus traumas compartidos. Las amistades y relaciones románticas se forman rápidamente, suben como cohete y bajan como meteorito.

Esas conexiones terminan siendo los únicos vínculos que ellos sentían como realmente genuinos, cuando en realidad son relaciones codependientes y bastante dañinas. En cambio, las relaciones auténticas y estables usualmente se toman su tiempo para formarse, incluyendo charlas informales y otras cosas mundanas. Entender tan necesaria verdad es clave para evitar ser vulnerables a personas que quieran aprovecharse de nosotros.

IV) A menudo nos acostumbramos a sentirnos incómodos: Las personas en el Espectro Autista tienen más probabilidades de ser maltratados e incomprendidos en sus hogares y en el colegio. A veces, esto es el resultado de malentendidos crónicos en la forma que las personas en el Espectro Autista y las personas neurotípicas se comunican, no es objetivamente abuso. Sin embargo, este tipo de contexto infantil si conduce a un estado de estrés crónico para las personas que viven la condición en que nuestros cerebros y cuerpos tienen que ajustarse automáticamente si queremos sobrevivir para llegar a la edad adulta.

Esto puede configurarnos para que suframos maltrato años después porque hemos sido condicionados a vivir con incomodidad física, psicológica y emocional hasta el punto de que podríamos no reconocerla como tal hasta que el comportamiento abusivo pase de ser sutil y ocasional a una avalancha de violencia física y verbal.

V) Podríamos no saber que nos sentimos incómodos: La incapacidad para reconocer nuestra incomodidad física y emocional debido a la alexitimia (la dificultad para identificar y describir nuestras emociones) y problemas de interocepción (reconocer nuestras necesidades físicas tales como hambre, sed, necesidad de ir al baño, etcétera) pueden hacer las personas en el Espectro Autista sean más vulnerables al abuso.

Cuando tú no estás consciente de cómo te sientes en tu cuerpo y tu cerebro, podrían no reconocer el comportamiento abusivo encubierto hasta que empeore al punto donde estás en riesgo de sufrir daños físicos o emocionales-

VI) Podríamos ser financieramente dependientes: Las personas en el Espectro Autista están gravemente desempleadas y subempleadas, y esto las obliga a ser dependiente de personas tóxicas sólo para sobrevivir. Independientemente si se trata de un ambiente laboral hostil, una mala situación de compañeros de habitación, una dinámica familiar tóxica o una relación de pareja abusiva, muchos de nosotros no tenemos el lujo de simplemente «escapar» de tales situaciones y sobrevivir sin asistencia. Cuando la dependencia financiera está involucrada en una relación abusiva, eso complica mucho más las cosas y hace que sea difícil escapar.

VII) No manejamos bien los cambios: Alguien que no entiende completamente lo incapacitante que pueden ser los cambios para algunas personas en el Espectro Autista podría no creer que eso sería un factor para seguir en una relación abusiva. Pero los cambios, incluso los cambios positivos, pueden ser paralizantes debido a la ansiedad y la disfunción ejecutiva. No es nada fácil terminar una relación, incluso una relación abusiva, especialmente si hay posesiones, mudanzas, protección policial y potencial situación de calle que considerar.

VIII) Podríamos no tener a nadie más: Estas palabras son tan dolorosas como un fuerte golpe al estómago, pero la dura realidad es la siguiente; hay personas en el Espectro Autista que NO tienen apoyo financiero ni emocional. Podríamos no asegurar un trabajo, conducir un auto, o navegar exitosamente los ires y venires de la arena social neurotípica, entonces la posibilidad de dejar a la única persona que esencialmente nos mantiene con vida al refugiarnos, llevarnos al trabajo y a nuestras citas médicas, hacer fácilmente amigos y conexiones puede sentirse como sacarle el enchufe a un paciente hospitalizado camino al final de su vida. En situaciones así, puede ser tan aterrador irse como peligroso quedarse.

Reflexiones Finales

Las personas en el Espectro Autista son más susceptibles a relaciones de pareja abusivas y podrían estar forzadas por las circunstancias a permanecer en ellas. Este problema no se resolverá solamente con refugios y líneas de ayuda. El hecho es que las personas que viven la condición necesitan ser apoyadas, acomodadas y escuchadas; cuánto antes, mejor.

Fuente: Heidel, J. (2022). Why Autistic People May More Susceptible To Abusive Romantic Relationships. The Articulate Autistic. Recuperado de (https://www.thearticulateautistic.com/why-autistic-people-may-be-more-susceptible-to-abusive-romantic-relationships/). Traducido Por Maximiliano Bravo

Para Construir Un Ambiente Laboral Sano, Es Necesaria Una Alarma Anti-Culturas Tóxicas

¿Qué pasaría si el ambiente laboral tuviera un sistema de alerta temprana, una alarma que pudiera indicar que el medio ambiente se está volviendo peligroso, como los detectores de monóxido de carbono en nuestros hogares que nos advierten sobre gases tóxicos?

Podemos construir un futuro del trabajo más seguro y sólido. Los avances más recientes en los principios de diseño organizacional podrían ayudar a los líderes a prevenir la acumulación tóxica, junto con la próxima ola de renuncias, mientras ayudan a atraer talento, lograr objetivos de diversidad e inclusión y mantener una productividad notable.

El Canario En La Mina De Carbón

Para comprender la idea de una «Alarma Anti-Culturas Tóxicas», primero debes comprender la historia de los detectores de gases tóxicos. El detector de monóxido de carbono original, viviente y que respiraba era el canario proverbial, y muy real, en la mina de carbón. En el Reino Unido, los canarios pasaron a la clandestinidad con los mineros desde 1911 hasta 1986. La intensa respiración de los canarios los hace sensibles a los venenos del aire, por lo que si el aire se vuelve tóxico, los pájaros enferman o mueren antes de que los mineros se vean afectados significativamente. Esto les dio tiempo a los mineros para evacuar de manera segura (y, con una detección lo suficientemente temprana, incluso para revivir al canario).

Los canarios se han retirado de las minas. Pero los miembros de la comunidad Autista a veces usan los canarios como metáfora para explicar sus experiencias y sensibilidades. Contrariamente a los estereotipos de «Autista Insensible», la teoría prominente y la investigación experimental indican que las personas en el Espectro Autista experimentan el mundo más intensamente que la persona promedio. Esto explica la extraordinaria atención, memoria, capacidad de detección de patrones, empatía y desempeño laboral de algunas personas que viven la condición, y el éxito de quienes desafían los estereotipos y la discriminación. Pero esta intensidad también explica por qué ellos sienten mucho antes la toxicidad del ambiente laboral y les perjudica más que a los demás.

Por ejemplo: Un/a empleado/a en el Espectro Autista es acusado/a de ser demasiado sensible por sus colegas y supervisores. Ellos quieren que él/ella deje de preocuparse, sentir y prestar atención a los complejos impactos de todas las decisiones. Pero él/ella no puede evitarlo. Es su estado natural ver múltiples conexiones, rápidamente. Una decisión afecta a las organizaciones de muchas formas: rendimiento, ingresos, compromiso de los empleados, satisfacción de los clientes. Ver conexiones ocultas es útil para programar el lanzamiento de un producto y contratar a personas sobresalientes que otros rechazaron. Pero él/ella ve patrones de peligro incluso mejor que oportunidades. Y cuando se ignoran sus advertencias canarias, él/ella se sentiría físicamente «envenenado/a».

Desafortunadamente, en muchas organizaciones, la “solución” a esta sensibilidad no fue un aire más limpio para todos. Excluirlo/a sistemáticamente del empleo.

Excluir a los “canarios” no solo priva a las organizaciones de talentos únicos, sino que también desactiva la alarma de toxicidad organizacional. La exclusión en sí debería haber sido vista como una señal de toxicidad, pero muchos optan por creer que todo está bien en el ambiente laboral. El pensamiento organizacional dominante sugiere que es “culpa” de los canarios por no poder respirar. Son “demasiado sensibles para su propio bien”. Necesitan «endurecerse».

Con las personas más sensibles excluidas y la alarma de toxicidad desactivada, las condiciones psicológicas en muchos lugares de trabajo continúan deteriorándose, con cargas laborales cada vez mayores y repetidas infracciones éticas. Hasta que la pandemia del Coronavirus sirvió como la gota que derramó el vaso. El estrés es acumulativo, y con la interrupción de la pandemia del Coronavirus, la mayoría de los empleados empezaron a sentir por completo los efectos de las prácticas tóxicas y se apresuraron a salir lo más rápido posible.

Si El Aire Es Lo Suficientemente Bueno Para Los Canarios, Todos Prosperarán

Los males típicos de los ambientes laborales tóxicos, como el acoso laboral, la falta de transparencia y las oficinas abiertas y ruidosas, son más perjudiciales para las personas en el Espectro Autista que para la persona promedio, hasta el punto en que pueden enfermarse o quedar completamente excluidos del trabajo. Sin embargo, en términos más generales, muchos aspectos de las organizaciones tóxicas son particularmente problemáticos para los «canarios» Autistas de otros grupos marginados.

Los ambientes laborales tóxicos son estresantes para la mayoría de las personas, pero dejan particularmente en desventaja a quienes lidian con dificultades de salud mental. Las personas con Déficit Atencional reaccionan fuertemente ante las injusticias. La exigencia de que para trabajar hay que aprender a soportar el abuso y “dejar los sentimientos en casa” excluye a las personas psicológicamente más vulnerables al estrés, ya sea por discapacidad, neurodivergencia, antecedentes de abuso, trauma generacional o estrés de múltiples marginaciones.

Por otro lado, las adaptaciones esenciales para las personas en el Espectro Autista son los beneficios deseados por la mayoría de las personas. Durante años, las personas que viven la condición y otras personas neurodivergentes solicitaron horarios flexibles y trabajo remoto para adaptarse a las sensibilidades sensoriales y la Dispraxia concurrente, que interfiere con los desplazamientos. Las personas con discapacidad visible también solicitaron trabajar remotamente. La mayoría fueron denegadas, lo que efectivamente impidió que muchos en la comunidad de personas con discapacidad pudieran trabajar. Luego, la pandemia del Coronavirus puso a disposición de la mayoría de los trabajadores de oficina estas “adaptaciones irrazonables”. Ahora está claro que el trabajo remoto ha hecho que los empleados de color y las madres de niños pequeños estén mucho más satisfechos, y muchos llegaron a verlo como un requisito clave para quienes buscan trabajo. El trabajo flexible no solo hace que los empleados estén más felices, sino que también tiende a aumentar la productividad, una situación en la que todos ganan.

Reconstruir Para El Futuro Del Trabajo: El Código Canario

La pandemia del Coronavirus puso a prueba las prácticas organizativas «estándar», al igual que los terremotos ponen a prueba los códigos de construcción. Y el resultado no es bonito. Pero ahora podemos aprovechar la oportunidad para rediseñar el lugar de trabajo y asegurarnos de que todos puedan prosperar. Podemos construir ambientes laborales sanos a la altura de un futuro «Código Canario», un principio que respalda la inclusión del talento más marginado para todos. En cambio, excluir a los “canarios” elimina el sistema de “alerta temprana”, crea condiciones laborales tóxicas y pone en peligro el bienestar de todos.

Este «Código Canario» es una forma específica de diseño para el margen. Va más allá del diseño universal clásico con su enfoque en atender a la mayor cantidad posible de personas en el centro sin necesidad de adaptaciones, lo que a menudo deja fuera a los más marginados. El «Código Canario» involucra activamente a las personas marginadas en el proceso de diseño, lo que da como resultado soluciones más inclusivas. Estas soluciones también son más sólidas y resistentes en circunstancias inusuales y disruptivas. Como terremotos. O pandemias.

Las organizaciones verdaderamente inclusivas están diseñadas desde el margen.

Las organizaciones diseñadas desde el margen pueden dar la bienvenida de manera efectiva al talento de muchos orígenes, mejorar la retención y aumentar la productividad. Diseñar para y con los marginados resuelve simultáneamente múltiples problemas y no es costoso de implementar. En muchos casos, las soluciones son gratuitas y requieren, más que nada, buena voluntad y pensamiento inclusivo.

Aquí hay 6 principios clave del Código Canario para construir ambientes laborales sanos:

I) Participación: No intenten diseñar soluciones para personas con discapacidades visibles e invisibles, personas neurodivergentes, personas de culturas marginadas, que crecieron en la pobreza u otras personas que experimentan la vida de forma diferente sin su participación. Invitar a las personas a diseñar cómo trabajan ayudará a mejorar la productividad de la organización.

II) Concentrarse en los resultados: Las personas no se rebelan contra el trabajo honesto. Las personas se rebelan contra los requisitos irrazonables de tiempo de asiento y tiempo cara a cara cuando los resultados se pueden lograr mejor de forma flexible y remota. Cuando el trabajo se centra en los resultados, sigue un mayor rendimiento y moral.

III) Flexibilidad: La intolerancia hacia las diferencias basadas en el tiempo, lugar y estilo de trabajo limita la disponibilidad y la diversidad de talento que puede atraer y retener. Ampliar aún más la flexibilidad, para incluir la adecuación del trabajo a las fortalezas únicas de las personas, la elaboración de trabajos, el trabajo compartido, la provisión de opciones viables de medio tiempo y la provisión de beneficios que funcionen para una amplia gama de circunstancias de la vida ayudan a que el talento marginado prospere.

IV) Centrarse en la justicia organizacional: Los grupos marginados son particularmente sensibles a la injusticia, pero los humanos, en general, están programados para desear justicia y equidad. La justicia organizacional impulsa el comportamiento positivo y la productividad organizacional en todos los contextos culturales. Garantizar la justicia en la contratación, el pago, los beneficios, la promoción y todo el ciclo del talento crea culturas sólidas que retienen el talento.

V) Transparencia y comunicación clara: Apoyar el desarrollo de la confianza o la reconstrucción de la confianza dañada por la exclusión o la injusticia previas. Si bien es esencial para las personas en el Espectro Autista, que a menudo son excluidas por las reglas no escritas del ambiente laboral, la transparencia también respalda el resultado final al facilitar la confianza, reducir el estrés y mejorar notablemente el rendimiento. Además, la alarma solo funciona si las personas que la hacen sonar son escuchadas.

VI) Herramientas válidas para la toma de decisiones: Las prácticas de selección subjetivas y obsoletas y las promociones basadas en la percepción de que «encajan» con los estereotipos de liderazgo excluyen el talento neurodivergente, dañan a todos los grupos marginados y limitan las reservas de talento de las organizaciones. Maximizar los resultados organizacionales requiere el uso de enfoques relacionados con el trabajo, válidos y centrados en los resultados. Las prácticas basadas en evidencia son prácticas inclusivas.

Fuente: Praslova, L. (2022). To build a healthy workplace, you need a toxic culture alarm. Fast Company. Recuperado de (https://www.fastcompany.com/90730688/to-build-a-healthy-workplace-you-need-a-toxic-culture-alarm). Traducido Por Maximiliano Bravo

Paranoia Racional En El Espectro Autista

Interactuar con adultos y adolescentes en el Espectro Autista a veces puede ser difícil. Muchos de nosotros podemos ofendernos rápidamente, incluso cuando no fue la intención, lo cual es bastante curioso cuando lo piensas, porque los niños que viven la condición tienden a ser socialmente ingenuos al principio. En algún momento, estos niños ingenuos pueden convertirse en adultos nerviosos y reactivos. ¿Porqué es eso? Parece una especie de transformación de un extremo al otro.

Bueno, el problema con la ingenuidad es que nos deja vulnerables. Los niños en el Espectro Autista son más propensos que los niños neurotípicos a aceptar ofertas injustas. Las personas que viven la condición tienen más dificultades para detectar mentiras y para reconocer y comprender el acoso escolar cuando ocurre, y es más probable que cumplamos con las solicitudes y demandas de los demás. Incluso somos propensos a seguir confiando en nuestras creencias anteriores sobre la confiabilidad de las personas después de que su comportamiento real nos da motivos para no confiar en ellas.

Nuestra ingenuidad social nos hace más vulnerables al acoso y la victimización. Los niños en el Espectro Autista que son socialmente más vulnerables también son los más intimidados. Además, a menudo son los propios amigos de las personas que viven la condición quienes nos intimidan o intentan aprovecharse de nosotros.

Ahora, de hecho, podemos ser más lentos para aprender cuando no debemos confiar en las personas, pero al final aprendemos. Tenemos malas experiencias en las interacciones sociales, por lo que aprendemos a esperar que sigamos teniendo malas experiencias en el futuro. Por lo tanto, muchos de nosotros tomaremos medidas para protegernos. Pero, ¿Cómo tomar las medidas adecuadas cuando no estás seguro/a de quién es una persona peligrosa y quién no? ¿Cómo te proteges cuando tus habilidades sociales no están a la altura para determinar con precisión cuándo alguien es genuinamente amigable y cuándo alguien se está aprovechando de ti? ¿O cuando no siempre puedes notar la diferencia entre los chistes amistosos y burlas directas?

Si no puedes saber qué está sucediendo en una instancia individual, debe confiar en las reglas globales. Es un hecho triste pero revelador que los niños en el Espectro Autista que juegan solos tienen muchas menos probabilidades de ser intimidados que aquellos que quieren amigos pero sufren cuando tratan de hacerlos. Aislarse puede ser una respuesta racional. Lo mismo ocurre con la suposición de que cualquier acción ambigua de otra persona, por ejemplo, una burla o un simple desacuerdo entre amigos, tenía la intención de ser hiriente.

Por supuesto, cuando algo es racional, eso quiere decir que hay una razón, una explicación, no que sea necesariamente lo correcto. Es necesario animar a las personas en el Espectro Autista que esperan hostilidad de los demás a que no se rindan. Sí, tenemos que estar atentos a las motivaciones de los demás, pero hay señales contextuales y señales de comportamiento que a veces podemos usar como garantías. Y en última instancia, el aislamiento y la reactividad son estrategias que solamente nos harán daño.

Mientras tanto, para aquellos que interactúan con personas en el Espectro Autista, traten de recordar que muchos de nosotros hemos experimentado traumas y victimización. Por favor, traten de ser pacientes y sensibles. Y si uno de nosotros se está tomando las cosas demasiado personalmente, traten de no asumir que su comportamiento es un rasgo de carácter patológico.

Fuente: Dwyer, P. (2018). Rational Paranoia. Autistic Scholar. Recuperado de (http://www.autisticscholar.com/rational-paranoia/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

Luchas Internas En La Comunidad Autista: Un Caso Para La Unidad (¡NO UNIFORMIDAD!)

Las luchas internas son un problema importante dentro de la comunidad Autista, en este momento. La aparición de las redes sociales les ha dado a muchos Autistas una salida para hablar por primera vez sobre sus experiencias y puntos de vista con/sobre nuestro neurotipo. También nos han proporcionado una audiencia posiblemente grande para escuchar estas experiencias.

Cuando nos encontramos con una gran audiencia, siempre debemos esperar críticas. Lo que no esperamos es que las críticas provengan de nuestra propia comunidad, aquellos que comparten nuestras experiencias y abogan por los mismos resultados.

Al igual que dentro de cualquier comunidad, existen grupos disidentes en la comunidad Autista. Al igual que dentro de cualquier comunidad, estos grupos no están de acuerdo entre sí. Algunos autistas quieren ser llamados personas Autistas, algunos Autistas quieren ser llamados «personas con autismo»; algunos autistas quieren permanecer camuflados, algunos presionan por un descamuflaje radical.

Algunas personas viven vidas con las que otros no están de acuerdo. Hoy en día, cuando las opiniones se difunden tan libremente a través de las redes sociales, todos tienen una sobre todo y, por lo que puedo ver, los autistas tendemos a ser mucho más obstinados sobre nuestra condición, nuestras vidas y nuestras experiencias que otros. con los suyos

¿Y por qué no deberíamos serlo? Es legítimo tener fuertes sentimientos y ​​hablar apasionadamente acerca de ser autistas. Somos los únicos que tenemos el conocimiento directo y la experiencia con la condición de ser considerados expertos.

No creo que solo porque alguien tenga un doctorado sea un experto. Puede que lo sepan todo sobre el Autismo, pero no saben cómo es realmente experimentarlo.

Hemos sido abusados y castigados tanto por nuestra neurología como por nuestras opiniones sobre nuestra neurología toda nuestra vida. Hemos sido silenciados e ignorados. Por supuesto, nos apasionará nuestro lado de la historia, y tenemos que entender los resultados de esta pasión ejercida en la dirección equivocada.

Muchos Autistas tienen problemas con la comunicación y/o la regulación emocional. Una forma en que estos problemas se manifiestan es la impulsividad.

Nuestras reacciones emocionales impulsivas e instintivas son completamente normales en nuestro contexto, pero no parece que las veamos como tales. Un reflejo lleva a otro, y a otro, ya la perpetuidad hasta que nos encontramos donde estamos hoy: discutiendo entre nosotros cuándo debemos estar unidos a favor de una plataforma común de respeto e inclusión.

Este es el trato: tienes una discusión mordaz con alguien dentro de la comunidad que usa el lenguaje de la persona primero («con autismo») cuando usas el lenguaje de la identidad primero («autista»), y los deja a ambos rojos de ira.

Si vieras a esta persona siendo atacada en grupo por un grupo de padres capacitistas, ¿recordarás tu argumento sobre la forma correcta de referirse al Autismo y decidir que esa persona merece ser acosada por los neurotípicos?

Si es así, entonces nuestra comunidad Autista correrá el riesgo de convertirse en un exclusivo club de excluyentes, y es responsabilidad de todos los que lean este artículo evitar tan terrible destino.

Uno de los mayores dificultades que enfrentamos es la falta de respeto y aceptación de quienes deberían ser aliados. Esta declaración puede interpretarse de dos formas distintas: 1) Deberíamos ser nuestros propios aliados y pelear entre nosotros por problemas triviales daña esta habilidad. 2) Nuestros aliados deben ser los padres, terapeutas, directores clínicos, investigadores, profesores, etc.

Actualmente, no son nuestros aliados porque no nos respetan ni nos aceptan. ¿Por qué deberían? Nos ven peleando entre nosotros y perdemos automáticamente nuestra credibilidad. Nadie respeta a un equipo sin unidad. Por el contrario, nadie respeta más a un equipo cuando juega junto a pesar de sus diferencias.

Las personas de nuestra comunidad se sienten intimidadas por todos lados: no solo por los capacitistas, sino también por aquellos dentro de su propia comunidad. Entonces, las personas que son acusadas de ser matones se sienten acosadas por quienes las acusan. Estamos confundiendo peleas con bullying.

El bullying es un patrón de agresión basado en un desequilibrio de poder; pelear es cuando dos personas se involucran en un comportamiento negativo y agresivo con el deseo de infligir daño. Dentro de nuestra comunidad, veo muy poca intimidación real. Lo que veo es pelear.

A las personas no le agradan ciertas personas por varias razones, y eso es muy comprensible. No es realista caerle bien a todo el mundo. Incluso dentro de la comunidad Autista. Todo esto está bien. Es lo que es. Se convierte en un problema cuando las personas comienzan a intercambiar insultos o golpes.

Cuando las balas comienzan a silbar sobre nuestras cabezas y las bombas silban desde el cielo, ¿realmente importa si estamos de acuerdo o no con la nomenclatura? ¿No estamos todos en la misma trinchera? Tenemos que empezar a actuar unidos. Con respeto.

Fuente: James, R. (2020). Infighting in the Autistic Community: a case for unity. Neuroclastic. Recuperado de (https://neuroclastic.com/infighting-in-the-autism-community-a-case-for-unity/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

El Lenguaje Importa: El Capacitismo En Nuestro Lenguaje Cotidiano

Nuestro lenguaje tiene un bagaje moral.

Las palabras y frases que elegimos no existen en un vacío. Hacen referencia en el tiempo, a eventos y actitudes que no necesariamente elegimos cuando los usamos en el presente. Las palabras y frases tienen el poder de dar forma a nuestros pensamientos y perspectivas, y por esta razón tenemos el deber de pensar detenidamente sobre la forma en que hablamos.

No estoy hablando exactamente de etimología, que rastrea los orígenes de las raíces de las palabras. Por ejemplo, la etimología de la palabra ‘salario’ es que proviene del latín salarium, que significa ‘dinero de sal’. En la época romana, a menudo se pagaba a las personas con sal debido a su valor en la conservación de los alimentos y los beneficios para la salud. Este es un hecho interesante, y la fuente de muchas palabras son solo eso: interesante.

Pero hay muchas palabras y frases que usamos a diario que tienen historias y bagajes más complicados porque se han usado para referirse a ciertas personas o ciertas cualidades de las personas. Son palabras que se han utilizado para oprimir, discriminar y estigmatizar a las personas y su uso continuo continúa estos procesos. A través de la historia y el bagaje de estas palabras y frases, las personas son menospreciadas, marginadas y rechazadas. Algunos de estos términos y frases son obvios, y la mayoría de nosotros los hemos erradicado de nuestro idioma por disgusto por su significado y ofensa originales. A menudo, estas palabras y frases son racistas, xenófobas o sexistas.

Sin embargo, hay una gran cantidad de palabras y frases que usamos comúnmente que no siempre se llaman capacitistas. Estas palabras y frases se refieren a las discapacidades de manera degradante, como malas, rotas o inhumanas, pero a menudo se consideran «bien», «no tan malas» o «solo una palabra». Sin embargo, dado que el 20% de nuestra comunidad se identifica como discapacitada, existe la posibilidad de que estas palabras tengan un impacto más profundo en quienes nos rodean de lo que creemos.

Las personas con discapacidad lo saben. Sienten el dolor que trae este lenguaje. Así que aquí, estoy hablando con personas sin discapacidades. Si queremos ser aliados efectivos de la comunidad de personas con discapacidad, es nuestra responsabilidad pensar detenidamente en las consecuencias de nuestro lenguaje y esforzarnos para dejar de usar un lenguaje capacitistas e informar a otras personas sin discapacidad sobre cómo hacer lo mismo.

Hay dos formas principales de pensar sobre la forma en que el lenguaje puede ser capacitista: cuando nuestras palabras y frases sugieren una imprecisión estigmatizante sobre la discapacidad y cuando se usa como metáfora, lo que casi siempre perpetúa el estigma de la discapacidad.

El daño de las imprecisiones

Un ejemplo muy común son las alternativas a la palabra discapacidad en sí, como «necesidades especiales«, o «capacidades diferentes«. En lugar de ver qué significan realmente estos términos, pensemos cuál es su intención: evitar el uso de la palabra «discapacidad«. Cuando evitamos palabras, sugiere que las palabras son malas u ofensivas de alguna forma fundamental, que es el punto principal de este artículo.

Pero, ¿la ‘discapacidad’ es ofensiva o mala? Sugerir que la palabra en sí es mala es sugerir que el estado de discapacidad es malo o incorrecto; sugiere que la discapacidad es “algo malo”. Use la palabra discapacidad, es precisa y ayuda a normalizar la presencia de discapacidad en nuestro mundo.

El daño de las metáforas

Han habido algunos buenos esfuerzos para abordar el lenguaje capacitista en forma de etiquetas de discapacidad como metáforas, como los esfuerzos para terminar la palabra «retrasado». Este movimiento sigue ganando terreno y esperemos que pronto ya no lo escuchemos como peyorativo (del latín tardío peiorare, “empeorar”) en los medios y en las calles. Pero a mediados del siglo XX, antes de que esta palabra fuera un insulto, era un diagnóstico clínico.

Antes de la década de 1960, palabras como «imbécil» o «idiota» eran clasificaciones científicas oficiales para la discapacidad intelectual. Cuando estas palabras se tomaron en público como insultos, la palabra clínica cambió a «retraso». Y como ese término se convirtió en un insulto, empezamos a usar ‘discapacidad intelectual’. Este ciclo se alimenta de capacitismo; solo cuando desestigmaticemos las mentes diversas dejaremos de usar estas etiquetas como insultos.

Todas las palabras son símbolos y metáforas. Ser consciente de los referentes de estos símbolos y metáforas puede ayudarnos a evitar el lenguaje capacitista común. Toma la palabra ‘loco’. Todos sabemos que esto es un referente de las enfermedades mentales. Pero también se usa muy a menudo para referirse a eventos cotidianos, y no siempre necesariamente de manera negativa. Es por eso que creo que a las personas les cuestas reconocer el daño de usar «loco» como metáfora. Cuando alguien te dice que la fiesta de anoche fue ‘una locura’, sabes que fue un buen momento.

Pero piensa a qué se refiere realmente esa palabra: que la fiesta fue, quizás, salvaje, impredecible e incluso un poco fuera de control. Estas asociaciones son el bagaje moral de la palabra «loco», incluso cuando se usa para describir algo que nos gusta. Y cuando lo usamos para describir cosas, ese bagaje de metáforas (salvajes, impredecibles, fuera de control) también se adhiere a las personas con discapacidades psiquiátricas. Esta asociación alimenta el estigma y la deshumanización de las personas con enfermedades mentales.

Estas ideas no son nuevas. En 1978, Susan Sontag publicó Illness As Metaphor, que explora el daño de usar enfermedades, como el cáncer, como metáfora de eventos del mundo real. Una gran cantidad de obras relacionados han seguido en las décadas posteriores de historiadores, lingüistas, especialistas en ética y otros. Si hay un mensaje subyacente de estas obras, es ser más reflexivos en nuestro idioma. Si bien nadie espera que todos conozcan la historia de cada palabra y frase que se usó, podemos usar el sentido común (para practicar, use el ejemplo anterior de «loco» para pensar en el uso de «cojo» o metáforas de la ceguera).

La lección principal de este artículo es hacer una pausa al usar metáforas que se derivan de las etiquetas aplicadas a las personas. Piensa en lo que realmente estás tratando de decir, qué adjetivos se podrían usar, y si te parece bien que alguien use esos adjetivos para hablar de ti. Y sigue tu instinto, si una palabra o frase parece posiblemente inapropiada (de in-, que significa opuesto, y del latín appropriatus, ‘hacer uno propio’), vale la pena tomarse unos minutos para pensar mejor las cosas.

Fuente: Sarret, J. (2020). Language Matters: Ableism in Everyday Language. Medium. Recuperado de (https://sarrettspeaks.medium.com/language-matters-ableism-in-everyday-language-1fc18b374b2d). Traducido Por Maximiliano Bravo

Dolor Sensorial Autista Y Sus Consecuencias Médicas

Necesitamos hablar sobre cómo la trivialización de las sensibilidades sensoriales de las personas en el Espectro Autista puede conducir a una mala salud física en las personas que viven la condición. Si no eres una persona en el Espectro Autista y piensas «¡Yo nunca haría eso!«, primero lee esta publicación sobre sensibilidades sensoriales de principio a fin antes de opinar.

Cuando los padres no está de acuerdo con esas experiencias sensoriales o las niega, el impacto que tiene en el niño/a en el Espectro Autista es una invalidación, incluso si no fue intencional. El impacto es mayor que la intención.

Las personas en el Espectro Autista a menudo soportan el dolor sensorial en silencio porque son ignoradas o castigadas cuando hablan. Aprendemos esto temprano en nuestras vidas, entre los 4 y los 8 años, supongo.

Este artículo hablará acerca de la salud física de las personas en el Espectro Autista y cómo la trivialización de nuestras sensibilidades sensoriales nos enseña a ignorar nuestro dolor, ya sea físico o sensorial.

Dolor físico vs. Dolor sensorial: No son diferentes para nosotros

Hay muchas razones por las que no debes trivializar las sensibilidades sensoriales de una persona en el Espectro Autista, pero esta es realmente importante.

La palabra «dolor sensorial» será utilizada en lugar de sensibilidades sensoriales porque es mucho más precisa para las personas en el Espectro Autista. Algunas personas que viven la condición tienen hiperacusia, es decir que ellos sienten los ruidos fuertes como si les hubieran apuñalado el tímpano con un cuchillo. Es el mismo dolor físico que experimentarían las personas neurotípicas si alguien hiciera sonar una bocina justo al lado de su tímpano. Otras ruidos fuertes que causan dolor sensorial son las aspiradoras, el tintineo de los platos, las cocinas de los restaurantes, las cortadoras de césped, las paradas de autobús y un largo etcétera.

Pero la ropa apretada/ceñida también les causa angustia, así como el tacto ligero. Si las personas neurotípicas lo experimentaran, probablemente dirían que fue doloroso. Pero en comparación con la hiperacusia, no es tan malo. Sin embargo, distrae, angustia, sorprende y, a veces, enfurece, así que tal vez eso sea dolor.

El término «dolor sensorial» también es útil porque la mayoría de las personas neurotípicas no comprenden lo que experimentamos, y «angustia» no parece una palabra lo suficientemente fuerte. No es solo angustia.

Aquí hay otro ejemplo:

Cualquier tipo de comida ligeramente picante (no perceptible para los neurotípicos) es realmente picante para algunas personas en el Espectro Autista. Si tratan de comer alimentos «moderadamente picantes» percibidos por los neurotípicos y sentirían ardor en la boca durante 1 hora real, tal vez 2 horas.

Los neurotípicos no creen que las sensibilidades sensoriales estén arraigadas en lo físico, lo fisiológico, pero realmente lo están. Es tan real como que te golpeas el dedo del pie. Entonces, ¿qué sucede cuando nos engañan con las sensibilidades sensoriales? ¿Que es «no picante» o «no demasiado fuerte»?

Terminamos ignorando otros dolores físicos también porque de todos modos nos regañarán, ¿verdad?

Porque las personas no quiere escucharlo y no es «tan malo», ya que todos nos dicen que nuestro otro dolor no es «tan malo». Terminamos pasando años con una hernia de disco, dolor en las articulaciones por hiperlaxitud o dolor por una lesión que no se curó bien.

Una persona en el Espectro Autista podría tener una discapacidad permanente por dolor debido a una lesión y no revisarla durante un mes. Su primera reacción fue «bueno, no es tan malo como mi dolor de oído«.

  • ¿Crees que alguien alguna vez lo/la tomó en serio su «es demasiado fuerte»? No.
  • ¿Crees que él/ella asumió que todos los demás simplemente «aguantaron ese dolor» también? Sí.

Solo cuando su dolor del pie se hizo tan fuerte que apenas podía tocar el piso sin sentir que había pisado un clavo, él/ella buscó ayuda.

Resulta que la respuesta es «no camines tanto», pero para otras personas en el Espectro Autista, su problema físico podría haber sido tratado o manejado.

Si a las personas en el Espectro Autista se les dice constantemente que su dolor sensorial «no es gran cosa», ¿por qué suponemos que se tomaría en serio nuestro dolor físico? ¿Y por qué se lo contaríamos a alguien más, cuando la mayoría de las veces han descartado nuestras experiencias internas desde el principio?

Las dolorosas, a veces fatales, consecuencias médicas

Aquí hay ejemplos de razones de por qué las personas en el Espectro Autista no les dicen a los demás que sienten profundo dolor:

  • No dijeron nada porque no pensaron que les creerían de todos modos.
  • Sus amigos y familiares ya asumían que eran hipocondríacos.
  • Se les dijo que su dolor «no era tan malo» y que estaban bien cuando sabían absolutamente que no lo estaban.

La vida de las personas en el Espectro Autista ha sido más difícil de lo que debían ser porque se les enseñó que su dolor no importaba.

Muchas personas en el Espectro Autista se rompieron los huesos, especialmente cuando eran niños, sin que sus padres lo supieran o creyeran, y como resultado, quedaron con dolor y/o problemas de movilidad. Las personas que viven la condición se han roto los huesos sin siquiera saberlo, solo para descubrirlo 10 años después en el consultorio de un médico.

En casos más extremos, una persona en el Espectro Autista podría descubrir que su cáncer pasó a una etapa posterior porque él/ella no confiaba en su propia percepción del dolor ya que otras personas no les creían.

Todo esto se debe a que nuestro nivel de dolor en el día a día no es un 0 de 10. Otras personas asumen que es un 0 incluso cuando les decimos lo contrario. Aprendimos a dejar de contarles.

Simplemente nos enseñaron a lucir siempre como un 0 de 10, sin importar cuánto dolor tuviéramos.

Reconozcan nuestro dolor

Recuerda que cuando le dices a alguien (¡cualquiera!) que algo “no es tan malo” le estás enseñando a ignorar su dolor.

Validar las sensibilidades sensoriales de las personas en el Espectro Autista, no negarlas ni trivializarlas, es una forma de ayudar a evitar que se les enseñe a las personas que viven la condición que su dolor no importa.

La validación es necesaria para asegurarnos de que sabemos que nuestro dolor no debe ser ignorado.

No nos digas que dejemos de quejarnos si algo duele. No nos digas que “está bien” cuando no está bien. No nos digas que estamos bien cuando tenemos dolor. No te burles de nuestro dolor ni te rías cuando estemos angustiados por algo que podría “parecerte menor”.

La incomodidad, la angustia y el dolor de las personas en el Espectro Autista son importantes.

Debes recordarnos eso todos los días mientras navegamos por un mundo muy doloroso. Puede salvar una vida. ¡NUESTRAS VIDAS!

Fuente: (2021). Autistic Sensory Pain and the Medical Consequences. Autistic Science Person. Recuperado de (https://autisticscienceperson.com/2021/03/29/autistic-sensory-pain-and-the-medical-consequences/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

Género Vago: En La Intersección De Las Experiencias Autistas Y Trans

Existe una proporción tan grande de la comunidad Autista se identifica como trans, genderqueer, no binaria o sin género que hemos desarrollado numerosos chistes internos y terminología grupal para describir nuestra intersección particular. Más recientemente, se añadió «género vago», un término acuñado dentro de la comunidad Autista para referirse a una experiencia específicamente neurodivergente de identidad transgénero. Para muchos de nosotros, el género afecta principalmente nuestras vidas cuando se proyecta sobre nosotros a través de las suposiciones de otras personas, pero tiene poco significado intrínseco.

Alguien que identifica como «género vago» no puede separar su identidad de género de su neurodivergencia: ser Autista no causa nuestra identidad de género, pero está indisolublemente relacionado con la forma en que enriendemos y experimentamos el género. Los cerebros de las personas Autistas son fundamentalmente diferentes de los de cualquiera que se suponga que es «normal» o «sano». Para muchas personas Autistas, no podemos entender ni la suposición generalizada de que todos encajan perfectamente en las categorías de hombres y mujeres ni las características sin sentido que se esperan o asumen de la feminidad y la masculinidad. Investigaciones recientes han demostrado que las personas Autistas tienen más probabilidades de identificarse como transgénero o genderqueer que las personas no Autistas. Eso no me sorprende, porque he conocido a muchas más personas trans o genderqueer en espacios autistas que en cualquier otro lugar.

Muchos de nosotros estamos acostumbrados a ser marginados por nuestra comunicación, experiencias sensoriales, expresiones emocionales y comportamiento atípicos. Para algunos de nosotros, las personas Autistas, ese estatus constante de extraño hace que sea más fácil darse cuenta de que caemos en algún lugar del espectro transgénero o genderqueer, ya que ya estamos acostumbrados a no encajar, o al menos, es más difícil para nosotros ocultar el género exterior. disconformidad. La llegada de las redes sociales también ha sido una bendición bienvenida para aquellos de nosotros que no nos sentimos cómodos o somos incapaces de una interacción cara a cara consistente, permitiéndonos explorar nuevos conceptos de manera segura y conocer personas con experiencias similares.

De manera similar a cómo la sociedad dominante a menudo patologiza la identidad transgénero, la narrativa dominante en torno al Autismo y discapacidades mentales también es que estamos rotos y hay algo mal con nosotros que requiere intervención psiquiátrica. Sin embargo, a pesar de la intersección común de identidad Autista y trans, gran parte del movimiento trans rechaza la Neurodiversidad y, por extensión, muchas personas trans discapacitadas. En la prisa por afirmar la validez de las identidades y experiencias trans, los movimientos trans frecuentemente practican la negación de los neurodivergentes y otras personas discapacitadas. El discurso común, «Ser transgénero no es una enfermedad mental, ¡así que no tenemos nada de malo!» resulta en un daño real para todas las personas con discapacidad mental, pero especialmente para los que estamos en esta intersección. Si bien ser transgénero es, por supuesto, distinto de tener una discapacidad psíquica, la suposición implícita es que aquellos que son realmente enfermos mentales deben estar sujetos a un tratamiento coercitivo, modelos de atención paternalistas y el estigma social como inestables o rotos.

Ese patrón de desmentido contribuye directamente a la marginación de autistas y otras personas trans neurodivergentes. En los salones de clases, los hogares grupales y las casas de nuestros padres, se nos dice que nuestras identidades de género son falsas porque somos Autistas. Si se nos coloca bajo tutela, algo común para muchos adultos con discapacidades intelectuales y del desarrollo, un cuidador anti-trans puede impedirnos legalmente incluso ir a reuniones LGBTQ. Las personas trans Autistas de color enfrentan un alto riesgo de criminalización, violencia policial y encarcelamiento. Los niños trans Autistas son especialmente vulnerables a los planes de comportamiento que incluyen la normalización cisgénero junto con la supresión forzada de los rasgos Autistas, mientras que las expresiones o exploraciones que afirman el género corren el riesgo de sufrir un duro castigo basado en la obediencia en los colegios.

Con un movimiento trans que a menudo rechaza a las personas neurodivergentes en su lucha por la aceptación y validación, las personas trans Autistas se quedan en la periferia. En la lucha por legitimar nuestra existencia como digna y valiosa, debemos rechazar el discurso común de que no nos pasa nada malo mientras que a ellos les pasa algo. Merecemos movimientos que reconozcan y afirmen experiencias que no se pueden separar fácilmente en problemas trans o Autistas únicamente, especialmente dados los puntos en común de la opresión que enfrentamos. Está bien ser Autista y trans, y está bien que esas cosas estén relacionadas y se superpongan. El activismo efectivo por los derechos trans, y también la liberación trans, requiere no solo un reconocimiento de los paralelos y conexiones en nuestros problemas y experiencias, sino un compromiso activo con la interseccionalidad con las comunidades Neurodiversas.

Fuente: Brown, L. Gendervague: At the Intersection of Autistic and Trans Experiences. (2016). The Asperger/Autism Network (AANE). Recuperado de (https://www.aane.org/gendervague-intersection-autistic-trans-experiences/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

La Conversación Sobre El Espectro Autista Debe Centrarse En La Aceptación, No En La Compensación

La sociedad en general asume que el Espectro Autista existe en una dinámica lineal que va desde el «alto funcionamiento» hasta el «bajo funcionamiento». Se considera que los de «alto funcionamiento» generalmente pueden cuidarse bien de sí mismos y realizar comportamientos como hablar. Se considera que los de «bajo funcionamiento» no pueden cuidar bien de sí mismos o no pueden realizar comportamientos como hablar. Dos tipos. Todo cabe en una caja bonita y fácil.

Hay una siniestralidad en cómo nosotros, como sociedad, consideramos a las personas en el Espectro Autista como de alto o bajo funcionamiento. «Leve» o «severo». Las «historias de éxito» del Espectro Autista siempre se expresan de la misma forma: Compensación. Utilidad. Una frase que suele aparecer durante el Mes de la Aceptación del Espectro Autista que muestra esto, por ejemplo, es el concepto de que la condición “es un superpoder”.

¿Por qué necesitamos calificarlo como un superpoder? ¿Por qué necesitamos calificarlo como algo útil para que se considere digno de respeto? ¿Pueden las personas en el Espectro Autista no existir en su propio tiempo y lugar y aun así ser reconocidas como seres humanos, dignos de respeto, dignos de cuidado, dignos de amor por el simple y profundo milagro de su existencia?

En realidad, cada persona en el Espectro Autista tiene su propio conjunto de necesidades de atención. Una persona que vive la condición puede cuidarse sola y ser autosuficiente, pero no puede organizarse para salvar su vida y su motricidad tiene bastantes irregularidades. Otra puede no hablar, pero puede vivir por su cuenta y obtener un título universitario en una carrera muy compleja. Y otra puede hablar y generalmente capaz de cuidar bien de sí mismo/a, pero no puede completar tareas como ir de compras por su cuenta o conducir un automóvil.

En lugar de referirse a las personas como de alto o bajo funcionamiento, la comunidad del Espectro Autista reconoce las necesidades de apoyos individuales y clasifica a las personas que viven la condición según ellas. ¡Todos somos bastante diferentes unos de otros! Si has conocido a una persona en el Espectro Autista, has conocido a una persona en el Espectro Autista.

Cuando decimos que estamos orgullosos de estar en el Espectro Autista, no estamos diciendo: «Bueno, puede que sea socialmente inepto/a, ¡Pero me alegro de que mis superpoderes autistas lo estén compensando!» Estamos diciendo que estamos orgullosos de nuestra existencia. Estamos orgullosos de cómo nuestra propia existencia refuta la idea de que hay personas de alto y bajo funcionamiento. Estamos tomando la gracia de ser personas en situación de discapacidad y conocer nuestras debilidades para saber cómo cuidarnos. Estamos reconociendo que nosotros y cualquier otra persona en situación de discapacidad, como seres humanos, merecemos respeto, independientemente de si trabajamos cada hora de nuestra vida o nunca trabajamos un día.

Todas los seres humanos merecemos aceptación y respeto y debemos aprender a aceptar y respetar a las personas en el Espectro Autista sin importar cuán útiles y convenientes nos sean personalmente.

Fuente: Sturgeon, U. (2021). The conversation around autism needs to focus on acceptance, not compensation. Meteamedia. Recuperado de (https://meteamedia.org/20173/opinions/the-conversation-around-autism-needs-to-focus-on-acceptance-not-compensation/). Traducido Por Maximiliano Bravo.