Sensibilidad A Las Críticas: Consejos Para Las Padres

Han habido muchas discusiones sobre las diferentes reacciones sensoriales que las personas en el Espectro Autista tienen al entorno físico, como la angustia que pueden experimentar por ruidos fuertes e inesperados, luces fluorescentes y etiquetas de ropa.

Pero hay otra forma de sensibilidad menudo expresada por los miembros de la comunidad del Espectro Autista, que no se discute con la misma regularidad: una hipersensibilidad extrema a las críticas.

Esto es cuando incluso el tipo más pequeño de sugerencia o corrección tiene un gran impacto. Los tipos de críticas más intencionales resultan en la destrucción del autoestima de la persona o pueden provocar reacciones fuertes. Aún más significativo es el efecto duradero que esto tiene.

Muchos adultos en el Espectro Autista dicen que estas críticas no solo las han internalizado y han impactado negativamente su autoestima, sino que todavía están pensando en estos momentos dolorosos décadas después.

Si las personas que interactúan con aquellos en el Espectro Autista no son conscientes de esta sensibilidad, pueden causar involuntariamente un daño emocional negativo de larga duración.

Causas

No existe certeza si las personas en el Espectro Autista están predispuestas para ser emocionalmente sensibles; Esta cualidad no es intrínsecamente buena o mala. Sin embargo, está claro que las experiencias de la vida, especialmente cuando son niños, pueden magnificar esta sensibilidad.

Algunas de estas experiencias incluyen:

  • Ser corregidos frecuentemente.
  • Ser víctimas de acoso escolar.
  • Comentarios negativos constantes de sus padres y profesores.
  • Ser despedidos y excluidos.
  • Sienten que nunca hacen las cosas bien.

Con el tiempo, las personas pueden percibir críticas, incluso cuando no fueron intencionadas. A veces, incluso los comentarios positivos pueden interpretarse como negativos a la luz de las malas experiencias del pasado de la persona.

Impacto

Los adultos en el Espectro Autista describen esta sensibilidad como un efecto devastador. Muchos dicen que se sienten agotados, estresados, decaídos, menospreciados o sin valor.

Informan que sus pensamientos constantes son:

  • “Que es mi culpa. Cometí un error”
  • “Siempre estoy equivocado, y la otra persona siempre tiene razón”.
  • “Se siente como una jungla allá afuera”.
  • “Es un campo minado averiguar cómo evitar las críticas”.

Consecuencias

Como consecuencia de esta sensibilidad, las personas en el Espectro Autista pueden:

  • Evitar situaciones sociales, escolares y laborales.
  • Aislarse cuando deben estar en grupos.
  • Guardar silencio, pensando que si no dicen nada, no pueden ser criticados.
  • Pedir disculpas por todo lo que hacen (o no hacen) con la esperanza de que esto evite las críticas.
  • Desarrollar actitudes perfeccionistas, porque si no se equivocan, no serán criticados.
  • Intentar imitar el comportamiento de niños o adultos socialmente exitosos.
  • Ser EXTREMADAMENTE autocríticos desde el principio en las interacciones sociales como una forma de tratar de ganarle a la otra persona. Duele menos si la persona se critica a sí misma.

Pero todos estos esfuerzos pueden tener un éxito limitado, causar agotamiento y reforzar una pobre imagen de sí mismo.

Consejos para los padres: La Autoestima Es Clave

Aunque muchos expertos en crianza de los hijos desalientan “mimar” a los niños, especialmente a medida que crecen, resulta útil considerar la perspectiva opuesta sobre la crianza de los hijos.

No importa su edad, los niños necesitan apoyo emocional y elogios. Cuando un/a niño/a se siente fuertemente criticado/a, el objetivo más importante es ayudarlo a desarrollar su autoestima. Los niños en el Espectro Autista generalmente no reciben afirmaciones positivas de sus compañeros, por lo que corresponde a los padres y profesores proporcionarlos.

Incorporar algunas de las siguientes sugerencias en la forma en que interactúa con tu hijo/a puede ayudarlo a convertirse en adultos asertivos y resilientes que se sientan bien consigo mismos.

  • Construir confianza a través de las fortalezas: Anima a tu hijo/a en el Espectro Autista a hacer cosas en las que se destaquen para promover el éxito. Esto no significa que no debería experimentar dificultades, sino que intenta crear tantas oportunidades positivas para tu hijo/a como sea posible, y felicítalo/a por sus éxitos, así como por sus esfuerzos.
  • Comunicar aceptación: Siempre hazle saber a tu hijo/a que son aceptados (y amados) por quienes son, sin importar cuáles sean sus dificultades o los errores que hayan cometido.
  • Crear una entorno para el éxito: Cuando sea posible, intenta fomentar entornos óptimos. Esto depende de cómo sea tu hijo/a, pero las posibles adaptaciones pueden incluir disminuir el tiempo social dentro de los grupos, minimizar los elementos sensoriales que causan estrés e implementar estrategias de apoyo escolar que promuevan sus fortalezas.
  • Establecer apoyos: Todos los niños deben tener al menos un adulto comprensivo y receptivo en su vida que pueda actuar como mentor y brindar orientación social.
  • Mensaje consistentes: Todos los adultos que trabajan con tu hijo/a deben asegurarse de interpretar correctamente cómo se comporta o cómo se comunica. Si se debe modificar el comportamiento de tu hijo/a, los adultos deben intentar hacerlo con suavidad y de manera práctica, con una explicación clara, no crítica.
  • Crear oportunidades para el liderazgo: Considere colocar a tu hijo/a en posiciones de liderazgo, como tutoría o mentoría para niños más pequeños o “dirigir” un club basado en sus intereses. Este tipo de oportunidades pueden tener un impacto positivo en el autoestima de los niños.
  • Ser proactivos frente al acoso escolar: Abordar inmediatamente cualquier situación de acoso escolar o exclusión social. Hay que tener en cuenta que esto puede suceder en el ciberespacio de parte de sus compañeros o incluso adultos (como sus profesores).
  • Encontrar el equilibrio correcto: Cuando interactúes con tu hijo/a en el Espectro Autista, sé amable y generoso con los elogios. Tan frustrado como pueda sentirse en este momento, trate de no gritar o alzar la voz, o decir cosas críticas. Esto generalmente no es útil para los niños en el Espectro Autista y es poco probable que cambie sus comportamiento.

Este es un montón de consejos, y tú podrías pensar, “más fácil decirlo que hacerlo“. Recuerda, toda este artículo ha sido sobre no ser crítico con tu hijo/a; Además, no seas crítico contigo mismo. La crianza de los hijos es un trabajo duro, especialmente cuando tienes un hijo/a en el Espectro Autista, y es importante perdonar tus propios errores y seguir adelante. Tu objetivo no es ser el/la padre/madre perfecto/a, sino más bien esforzarte para comprender y apreciar a tu hijo/a y hacer lo mejor que puedas.

En conclusión, los niños en el Espectro Autista reciben constantemente comentarios que pueden contribuir a una sensación de ser inherentemente defectuosos. Esto hace que sea más importante que nunca para los padres, profesores y otros adultos equilibrar las críticas con elogios, la aceptación incondicional y el énfasis en sus fortalezas.

Fuente: Jekel, D. (s.f.). Sensitivity to Criticism: Advice for Parents. The Asperger/Autism Network (AANE). Recuperado de (https://www.aane.org/sensitivity-to-criticism-advice-for-parents/). Traducido por Maximiliano Bravo.

La Frase Que Nunca Debes Decirle A Tu Hijo/a

Tu hijo/a parece que tiene todas las excusas del mundo para no hacer sus tareas. Eso es comprensible. Estás frustrado/a por todas sus tácticas evasivas. Puedes pensar en una razón por la que podría ser y quieres que él/ella lo sepa. Ya sea que se te escape o que tengas toda la intención de expresarle tus opiniones, tú lo dices:

“¡Eres un flojo/a!”

¿Por qué llamar a tu hijo/a flojo/a no está bien? Porque es peligroso.

Aquí están 3 razones:

I) Reduce su autoestima: Lo que le dices a tu hijo/a se convierte en su voz interior. Una declaración crítica de tu parte dejará una huella imborrable en la mente de tu hijo/a con el paso de los años.

II) Estás modelando insultos: Si bien puede parecer solo un adjetivo para ti, es insultante para tu hijo/a. Si él/ella aprende de ti que los insultos están bien, imagina lo que dirá cuando esté frustrado/a con sus amigos, hermanos o incluso con su futuro/a cónyuge e hijos.

III) Es posible que estés ignorando la verdadera razón detrás de la falta de motivación de tu hijo/a: Cuando llamas flojo/a a tu hijo/a, estás descartando cualquier razón genuina que pueda tener para no cumplir sus tareas. Esta es una oportunidad perdida para que tú y tu hijo/a resuelvan el problema de la desmotivación.

¿Necesitas ayuda para descubrir las razones? Poniéndote en los zapatos de tu hijo/a, intenta ver si alguna de las siguientes puede ser la razón.

Razones por las que tu hijo/a parece flojo/a pero en realidad no lo es:

I) Miedo al fracaso: Tu hijo/a puede sentirse incapaz o no cree en sí mismo/a. Si es así, estos son pensamientos negativos poderosos que necesitan mucho apoyo para vencer. Llamarlo/a flojo/a es lo opuesto a lo que tu hijo/a necesita.

Además, si la respuesta de tu hijo/a cuando se le pide que haga algo es “No puedo“, considera la posibilidad de que realmente no pueda. A veces los padres establecen expectativas demasiado altas. Mire cuál es la tarea que desea que tu hijo/a realice. Si es posible, no es razonable que lo logre todo, intente dividirlo en pasos más pequeños que pueda lograr uno por uno.

II) Miedo a ser juzgado/a: Si él/ella ya está siendo juzgado/a por ti por NO hacer algo, imagina cuáles son sus temores si intenta hacer algo. ¿Alguna vez has pensado “Quiero hacer X pero no estoy seguro de qué dirá Y”? Tu hijo/a también puede tener esos miedos. Asegúrale que crees en él/ella y apóyalo/a plenamente. Esto puede funcionar para todas las tareas, desde sacar la basura hasta resolver ese problema de matemáticas.

III) Evitar la frustración: Si lo que le estás pidiendo a tu hijo/a que produzca le causa frustración, es posible que se demore en hacerlo porque es difícil lidiar con esas emociones. Intenta reconocer la frustración. “Sé que es frustrante tener que resolver los nuevos problemas matemáticos. Siempre puedes tomar un descanso cuando te sientas frustrado/a, y yo también estoy aquí si necesitas ayuda”.

IV) Depresión: Algunos de los síntomas principales de la depresión son la falta de motivación, poca energía y no participar en actividades que solía ser capaz de hacer. Si la actitud o el comportamiento de tu hijo/a ha cambiado recientemente y ve este problema en el hogar y en el colegio, es hora de discutir con él/ella si está deprimido/a.

V) Disfunción ejecutiva: Tu hijo/a podría ser capaz de realizar tareas o proyectos a corto plazo o escuchar instrucciones breves y concisas, pero les resulta mucho más difícil seguir esforzándose durante períodos de tiempo más largos. En otras palabras, tú podrías percibir que tu hijo/a está siendo flojo/a, pero realmente podría tener problemas muy reales de disfunción ejecutiva. Y aquí están algunas posibles soluciones:

  • Utilizar calendarios, agendas, listas y alarmas.
  • Hacer un horario al que se pueda hacer referencia durante todo el día para ayudar a mantener el rumbo.
  • Descomponer las tareas grandes en tareas más pequeñas
  • Mantener las áreas de trabajo separadas de las áreas de ocio.
  • Establecer recordatorios sobre las próximas transiciones y cambios en las rutinas establecidas

En resumen, salvo todas estas razones, supongamos que le pides a tu hijo/a que haga algo y simplemente no quiere hacerlo. ¿Por qué la necesidad de llamarlo/a flojo/a? Hay varias otras palabras que podrían describir con mayor precisión el comportamiento de tu hijo/a sin todos los peligros de la palabra con “F”.

Prueba “desmotivado/a”. Pregúntale a tu hijo/a por qué está desmotivado/a y tengan un diálogo. Nunca puedes equivocarte si hablas respetuosamente con tu hijo/a y solucionen el problema los dos juntos.

Fuente: Eadie, J. (2017). The One Phrase You Should Never Say to Your Child. Jenmarie Counseling. Recuperado de (https://jenmarie-counseling.com/never-say-lazy-child/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

Formas Para Proteger A Tu Hijo/a En El Espectro Autista Del Ciberacoso

Muchas personas en el Espectro Autista encuentran difícil la comunicación, lo que a su vez puede generar una gran dependencia del ciberespacio y la comunicación online. Si bien es útil de muchas maneras para conectar a las personas, la Internet puede abrirlas a un mundo donde no hay reglas ni protecciones.

El peligro online más común en estos días es el ciberacoso, que se ha extendido ampliamente a edades cada vez más tempranas. Aquí debemos considerar dos aspectos: en primer lugar, ¿qué es el ciberacoso y, en segundo lugar, por qué las personas en el espectro Autista son más vulnerables?

El ciberacoso es una forma avanzada de acoso tradicional que la mayoría de las personas se han enfrentado hasta cierto punto. Incluye todas las formas de dispositivos digitales y admite la comunicación online a través de las redes sociales, correos electrónicos o mensajes de texto. El ciberacoso se expresa en forma de descubrir, enviar, compartir, publicar, incluso chantajear datos personales falsos y dañinos para avergonzar y humillar a alguien más.

Las personas en el Espectro Autista son presas fáciles en incidentes de ciberacoso, ya que muchos experimentan dificultades de comunicación social y tienen dificultades para identificar señales ocultos no verbales de acoso escolar que incluyen:

  • Identificar y reconocer las intenciones propias y de otras personas.
  • Expresando y detectando emociones y sospechando signos de acoso escolar
  • No ser capaces de lo que está sucediendo y proteger su espacio personal

Todos los padres quieren proteger y evitar que sus hijos sean abusados o humillados, así que aquí hay algunos consejos sobre cómo mantener a tus hijos en el Espectro Autista seguros en el ciberespacio.

I) Compartir y observar, pero no invadir: Tu hijo/a es importante para ti, por lo que deseas supervisar cada paso que da. Muchas personas en el Espectro Autista son conscientes de su propia madurez y se irritan y ansían si no les proporcionan cierto nivel de privacidad. Si tu hijo/a es bueno programando computadores y resolviendo complejos problemas matemáticos, le estarás privando la oportunidad de desarrollar sus talentos si le prohíbes el acceso a una computadora. Este tipo de acciones radicales no funcionarán aquí. Genera confianza y comunícate con tu hijo/a en el mismo idioma.

Las personas en el Espectro Autista tienden a interpretar todo literalmente, por eso los mensajes de extraños pueden distraerlos y potencialmente causarles daño. Sé muy sensible y un buen oyente mientras tu hijo/a habla de lo que quiere hablar. Es un proceso lento y requiere tu paciencia y amor, pero de esta manera será más efectivo que tratar de promover tu tema o iniciar una discusión. Tu hijo/a manejan mejor sus dificultades teniendo un día bien organizado y acciones rutinarias repetitivas si algo interviene, notará cambios en su comportamiento.

II) Manténte siempre atento/a a las interacciones online de tu hijo/a: El ciberespacio ofrece a los padres una amplia gama de dispositivos con aplicaciones desarrolladas para la vigilancia y el cuidado de sus hijos en el Espectro Autista. No puedes mantenerte alerta físicamente y estar con tu hijo/a las 24 horas, los 7 días de la semana. Pero remotamente tú definitivamente puedes hacerlo con tecnologías avanzadas. Primero, consideremos cómo estar siempre al tanto de lo que está sucediendo con tu hijo/a y vigilar sus acciones. Puede configurar cámaras ocultas en su habitación que tienen movimiento, detección de sonido y transmisión en línea a tu teléfono.

También puedes configurar el control parental en cualquier dispositivo que utilice tu hijo/a. Se puede usar para descargas y aprobación, como para verificar el historial de Internet, así como hilos de mensajes y llamadas entrantes. En caso de que sospeches y quieras proteger a tu hijo/a, simplemente ejecuta la búsqueda inversa del número de teléfono. Puedes hacerlo simplemente escribiendo el número en la línea de cualquier buscador y obtener algunas coincidencias. O utilizar potentes plataformas específicas para obtener información más detallada.

Fuente: Malecha, V. (2019). Ways to Protect a Child With Autism From Cyberbullies. Autism Parenting Magazine. Recuperado de (https://www.autismparentingmagazine.com/protect-autism-child-from-cyberbullies/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

Paternidad Y Adolescentes Rebeldes En El Espectro Autista

No es raro que los padres sientan que no reciben ningún respeto de sus hijos adolescentes. Este es el caso en muchas familias, independientemente de si los niños están o no están en el Espectro Autista. 

Los niños se rebelarán contra ambos padres, pero cuando se rebelen contra sus papás generalmente es porque él es la figura de autoridad del mismo género. A veces es una prueba de fuerza, a veces es solo porque el papá es más fácil de empujar. Las chicas, por otro lado, tienden a rebelarse sin importar qué. Son cosas de la edad.

La rebelión es normal y los motivos son muy diversos. En este artículo, veremos las formas en que los adolescentes en el Espectro Autista se rebelan y, en particular, las relaciones papá-hijo.

¿Qué Tiene De Diferente La Rebelión En El Espectro Autista?

La rebelión adolescente en el Espectro Autista difiere de la rebelión adolescente normal en que a menudo los adolescentes no se dan cuenta de que se están rebelando. No están luchando para salir a pasarlo bien o luchando para hacer cosas de adultos. Los incidentes de rebelión adolescente en el Espectro Autista a menudo no son intencionales y tienen más que ver con palabras y acciones en el hogar y el hecho de que ahora se sienten “lo suficientemente crecidos” como para desafiar algunas de las reglas de sus padres.

La rebelión adolescente del Espectro Autista a menudo se trata del lenguaje que se usa y las palabras y frases hirientes. A veces se trata de no escuchar o no permitir que otros hablen. A veces se trata de quehaceres, colegio, televisión o videojuegos. También a menudo está relacionado con los colapsos.

Fuerza Menguante

Los papás a menudo presentan un objetivo fácil para los adolescentes en el Espectro Autista porque a medida que los niños crecen, comienzan a darse cuenta de que sus padres pueden hacer poco para castigarlos. En estos días, es inaceptable que los padres levanten la mano hacia los niños, y a los niños se les enseña eso en el colegio. Se llama maltrato físico.

Cualquier papá que haya usado consecuencias negativas, como su voz, intimidación o su fuerza física, para controlar a sus hijos, rápidamente se sentirá agobiado a medida que sus hijos se den cuenta de que esto ya no es una opción, o peor aún, que están creciendo y ahora poseen los mismos niveles de capacidad.

Los niños en el Espectro Autista a menudo se darán cuenta de su propia fuerza a una edad más avanzada que sus pares. Significa que a menudo son mayores y más fuertes antes de darse cuenta de que pueden defenderse. Esto a menudo permite que los padres violentos los mantengan bajo control por más tiempo, pero también significa que cuando finalmente comienzan a tomar represalias, a menudo es con la fuerza plena de un adulto.

Simplemente no puede usar métodos violentos de control. Es inaceptable y a la larga no funcionan. El control violento les enseña a los niños que la violencia es una opción. Aumenta la violencia en el hogar.

Falta De Conexión Emocional

Las mamás tienden a ser el centro de la vida de nuestros hijos, mientras que los papás generalmente están mucho menos involucrados. Los papás tienen menos probabilidades de asistir a reuniones de apoderados o consultas médicas. Los papás son a menudo “pobres en tiempo”. Esto puede deberse a compromisos laborales, pero también es una forma en que los papás pueden evitar escenarios emocionalmente difíciles. El resultado de esto es que los niños tienden a gravitar naturalmente hacia sus mamás.

Las nuevas mamás a menudo asisten a grupos de mamás para socializar durante los años difíciles de la atención temprana. Estos grupos tienen la ventaja adicional de permitir a las mamás compartir consejos sobre la crianza de los hijos y ver cómo otros manejan los obstáculos que conlleva la paternidad. No hay “grupos de papás” para enseñar estas habilidades a los hombres y no es de extrañar que los hombres en general simplemente no tengan la experiencia en esta área que las mujeres si tienen.

Cuando los niños se lastiman física o emocionalmente, generalmente son sus mamás, no sus papás, a quienes corren. No ayuda que los hombres a menudo se entrenan desde una edad temprana para suprimir las manifestaciones emocionales con frases como “los niños no lloran” son la norma en muchas familias.

Los papás de los niños en el Espectro Autista a menudo tienen más probabilidades de también vivir la condición, aunque en realidad el diagnóstico no es tan común. Si bien, en teoría, esto debería darle a los padres una forma de conectarse con sus hijos, lo contrario suele ser cierto. Los papás en el Espectro Autista a menudo carecen de las habilidades sociales para hablar de manera efectiva con sus hijos.

Si no tienes una conexión emocional fuerte con tus hijos, no puedes esperar que puedan comunicarte sus sentimientos.

Los papás necesitan interactuar más en los primeros años. Deben darse cuenta de que sus habilidades de comunicación papá-hijo solo pueden perfeccionarse con años de uso y práctica, y si están en el Espectro Autista, deben reconocer esto en sí mismos y usar sus “diferencias” compartidas para comunicarse mejor con sus hijos.

Mamás Que Crean Muros En Vez De Puentes

Si bien no estar involucrados en la vida de sus hijos es una de las razones detrás de las dificultades de los papás, también está el problema de las mamás que simplemente no pueden compartir a sus hijos. Es sorprendentemente común encontrar mamás que simplemente no entreguen las riendas a sus cónyuges en lo que respecta a sus hijos. Este es particularmente el caso donde los niños están en el Espectro Autista.

Las mamás a menudo se molestarán por el enfoque diferente que los papás aportan a las situaciones y lo verán como el papá “echa a perder la rutina”. No ayuda que los psicólogos le estén diciendo a las mamás que sus hijos en el Espectro Autista necesitan reglas y estructuras estrictas. Esto lleva a argumentos y exclusión general de los papás a edades tempranas.
Si bien puede ser cierto que los papás sean menos importantes que las mamás en esos primeros años, el equilibrio cambia considerablemente a medida que los niños crecen y si los papás no tienen la oportunidad de establecer conexiones cuando sus hijos son pequeños, es posible que no se desarrollen en absoluto cuando crezcan.

Si bien la “maternidad excesiva” puede crear una sensación de calma y protección que calma a los niños, también puede retrasar significativamente su desarrollo. Dos padres, independientemente del género, siempre serán más efectivos que uno.

Reduciendo El Problema De La Rebelión

Hay algunas cosas que provocan rebelión en los adolescentes. Mala comunicación, percepción de injusticia, falta de disciplina y debilidad de autoridad.

I) Mejorando la comunicación: La mala comunicación ocurre cuando tus hijos no sienten que pueden discutir las cosas contigo. Debes trabajar duro para mantener los canales de comunicación abiertos en todo momento. Esto significa que a veces tendrás que reprimir tu espanto o enojo ante las expresiones, opiniones, planes o acciones de tu hijo adolescente. A veces tienes que “callarte” y no ser negativo sobre las cosas, incluso si sabes que se están metiendo en problemas.

Es mejor discutir las cosas con calma y ofrecer opciones con la esperanza de que tus hijos adolescentes se hagan cargo de los riesgos. No siempre podrás cambiar sus opiniones, pero elige tus batallas. Después de todo, el fracaso es una parte igual de importante del aprendizaje como el éxito. No puedes proteger a tu hijo de todo, así que elige protegerlo de las cosas que son realmente peligrosas en lugar de los errores más simples de la vida.

II) Mejorando la equidad: La percepción de injusticia es posiblemente el mayor motivador para la rebelión y, de hecho, la “revolución” en el mundo. Sin embargo, cuando se trata de adolescentes, las cosas en realidad no necesitan ser injustas, solo necesitan ser percibidas como tales.

Escucha a tus hijos y toma nota de sus percepciones de injusticia. Esto generalmente aparece en declaraciones como; “pero los padres de (X) le permitieron ir” o “todos los demás tienen uno” o “todos mis amigos pueden quedarse despiertos hasta tarde“.

Obviamente, no puedes relajar las reglas por completo, pero siempre debes considerar lo que otras personas están haciendo y preguntar si tus reglas siguen siendo válidas. ¿Son arbitrarias o brindan protección? ¿Están en los niveles correctos para la edad de tu hijo?

¿Hay alguna forma de que tal vez puedas ceder? Si tu hijo quiere asistir a un evento, ¿puedes estar allí (o estar cerca) para dejarlo y recogerlo?

A veces, incluso admitir que comprendes que algo no es justo y preguntarles a tus hijos qué creen que puedes hacer al respecto ayudará. Este es particularmente el caso cuando se trata de artículos y actividades que simplemente no puedes pagar. Tu hijo puede estar motivado a conseguir un trabajo para ayudarte a pagar los gastos.

No siempre puedes hacer que las cosas sean justas, pero puedes alterar la percepción de injusticia para que tus hijos adolescentes no te resientan por eso.

III) El arte de la disciplina: Cada vez que alguien menciona disciplina, todos parecen pensar en golpear a los niños. Es falso. Y terrible.

La disciplina proviene de la palabra latina “discipulus“, que significa “estudiante, aprendiz o seguidor”. Necesitamos hacer buenos “discípulos” de nuestros hijos dándoles excelentes modelos a seguir y lecciones de vida útiles y fáciles de repetir.

Si tus hijos adolescentes se rebelan, entonces rechazarán tus enseñanzas. Debes retroceder unos pasos y preguntarte qué hay de malo en tus enseñanzas;

  • ¿Estás tratando de darles el mensaje equivocado? ¿O uno que no quieren escuchar?
  • ¿Eres un buen modelo a seguir, practicas lo que predicas?
  • ¿Tienes sabiduría “desde el corazón” o “desde la experiencia” que puedes impartir?
  • ¿Aprenderán quizás de su comportamiento rebelde?
  • ¿Estás siendo fácil de escuchar? Si no, quizás encuentre algo más que hacer con su hijo adolescente mientras habla.

La disciplina significa no solo tener un buen estudiante que esté dispuesto a escuchar. Significa tener un buen maestro que esté dispuesto a mirar la imagen más amplia y aceptar opiniones fuera de la suya.

IV) Mantener la autoridad: A veces es difícil ver cómo dejar espacio para la exploración en la disciplina sigue manteniendo la autoridad, pero lo es.

Si prohíbes por completo un comportamiento específico y tu hijo adolescente lo hace de todos modos, ya no tienes autoridad y debes considerar las opciones de castigo para recuperarla. Si desanimas un comportamiento mientras hablas sobre él y tal vez permites una exploración controlada, entonces nunca renunciarás a tu posición de autoridad. Las transgresiones menores no necesitan ser castigadas, sino que pueden convertirse en la base de discusiones y lecciones.

El otro elemento clave para mantener la autoridad es garantizar que ambos padres se apoyen mutuamente. Si se ve que está en desacuerdo con una de las decisiones de tu cónyuge, tus hijos se aprovecharán por completo esa debilidad.

La mejor manera de avanzar como pareja es asegurarse de que discutan los problemas antes de que surjan o antes de intervenirlos.

Si tu hijo adolescente te confronta con una idea con la que te sientes incómodo, una de los mejores estrategias es decir; “No estoy seguro y tendré que pensarlo. ¿Puedes dejarlo conmigo para que pueda discutirlo con tu mamá/papá cuando lleguen a casa?” Esto te dará algo de tiempo y te permitirá obtener una respuesta integral y un frente unificado.

Si estás utilizando esta técnica, encuentra una forma de contactar a tu cónyuge para informarles que no deben dar una respuesta directa (todavía). Esto es importante, especialmente si tus hijos tienden a preguntarle al otro padre si no obtienen una respuesta satisfactoria del primero.

La autoridad y el respeto hacia ésta se mantienen mejor teniendo un frente unificado y evitando respuestas negativas directas. Trata de encontrar formas de ceder para que todos obtengan un poco de lo que quieren y no haya necesidad de desafíos directos a la autoridad.

V) Manteniendo la paz: Es natural que los adolescentes se rebelen contra sus padres. Esto se manifestará en sus palabras y acciones. Deberás asegurarte de tener una lista de “NOs absolutos”, donde un comportamiento específico simplemente no está permitido y se deben pedir disculpas. La violencia, el daño a la propiedad y los insultos son buenos “NOs absolutos” y deberá asegurarse de que todos los miembros del hogar, incluidos los padres, cumplan con esas reglas.

Más allá de eso, los padres, especialmente los papás, deben tratar de acercarse a sus hijos a edades más tempranas. Es importante poder relacionarse con ellos para que puedan llevar sus quejas ante ti en lugar de en sus propias manos.

Cuando enseñes e impongas límites a tus hijos, asegúrate de pensar si lo que estás pidiendo es justo y si se aplica a todos. Prepárate para ceder en lugar de dar un “NO” absoluto como tu respuesta.

Fuente: Bolland, G. (2020). Fatherhood and Teens on the Spectrum who Rebel. Life With Asperger’s. Recuperado de (https://life-with-aspergers.blogspot.com/2020/02/fatherhood-and-teens-on-spectrum-who.html). Traducido por Maximiliano Bravo

¡Dejemos De Lavarles El Cerebro A Los Jóvenes Que Es Un Título Universitario O Nada!

¿Cuántas personas sienten que han “fracasado” porque no sacaron buenas notas, no se graduaron con un título universitario o no recibieron una “educación” formal?

Es hora de que todos nos demos cuenta de que las personas que no les fue bien en el colegio o que no asistieron a la universidad son tan valiosas, tan importantes y tan brillantes como cualquiera que logró tener un título universitario.

Estaban Equivocados

Tus padres, tus profesores y la sociedad en general podrían haberte dicho de una forma u otra que eras “estúpido/a”. Tal vez lo dijeron con astucia, encubiertamente, a través de malas notas o expectativas mínimas para tu éxito. Quizás te lo comunicaron con exasperación por la forma en que hiciste, o no hiciste, las cosas. Si algo de esto te resulta familiar, estoy aquí para decirte la verdad: estaban equivocados.

Nos enseñan a pensar que los logros académicos, la gramática impecable o un doctorado representan la inteligencia, mientras que las malas notas, menos credenciales o trabajos poco calificados representan algún tipo de inteligencia “inferior”. Eso es una gran mentira gorda.

El rendimiento académico en un colegio normal generalmente reconoce tres tipos de inteligencia: aquellos que pueden estudiar bien, aquellos que pueden memorizar información al escucharla o leerla, y aquellos que se ajustan a lo que les gusta a varios profesores. No hay duda de que los estudiantes que sacan buenas notas tienen cerebros geniales y una ética de trabajo impresionante, y eso debería celebrarse. Pero este es simplemente un tipo de inteligencia, entre cientos.

Todos Somos Genios

Tu eres un/a genio. Y tu hijo/a también.

Puede ser difícil para tus profesores verlo, pero si miramos más allá de las etiquetas de “hiperactivo/a“, “distraído/a” o “ineducable”, podemos ver y veremos un/a genio extraordinario/a sin explotar.

  • Genio es el/la mecánico/a automotriz que entiende lo que es un motor rotativo y sabe cómo arreglarlo.
  • Genio es el/la artista que intuitivamente enmarca, recorta y presenta una impresionante fotografía.
  • Genio es el/la atleta que corre 5 kilómetros con gran agilidad o mete un gol desde media cancha.
  • Genio es el/la carpintero/a que sabe exactamente cómo cortar ángulos de 90 grados y armarlos para construir un joyero.
  • Genio es el/la educador/a de párvulos que calma y distrae pacientemente a un/a niño/a que está haciendo un berrinche.
  • Genio es el/la gásfiter que sabe cómo instalar y reparar una docena de accesorios de agua diferentes.
  • Genio es el/la niño/a enérgico/a que puede hacer reír a una habitación llena de personas.
  • Genio es la persona que se enorgullece de su arduo trabajo sin importar lo que sea.
  • Genio es el/la pianista, el/la pintor/a, el/la bailarín/a, el/la electricista, el/la entrenador/a de perros, el/la padre/madre que se queda en casa cuidando a sus hijos y un largo etcétera.

En resumen, un/a genio es una persona que se enorgullece de su arduo trabajo sin importar lo que sea.

¡Tu eres un/a genio!

No hay tal cosa como un/a “tonto/a”; solo hay un/a genio no reconocido/a.

Alternativas a la universidad

Hoy, nuestros hijos tienen más opciones que nunca para cumplir sus sueños y perfeccionar sus talentos, sean los que sean.

  • Pueden asistir a un instituto profesional o centro de formación técnica y aprender un oficio como la carpintería o la mecánica automotriz.
  • Pueden inscribirse en una escuela de arte y convertirse en un pintor, músico, bailarín o diseñador.
  • Pueden obtener certificados en lugar de títulos y convertirse en expertos en yoga, acondicionamiento físico, entrenamiento o cientos de otros nichos.
  • Pueden aprender por su cuenta y construir un negocio desde el principio, como lo han hecho muchos empresarios exitosos en los últimos años.

¡Y MUCHAS MAS!

Las opciones son ilimitadas, al igual que las oportunidades humanas para el crecimiento y el éxito.

Conclusión

Si tan solo criamos a nuestros hijos de manera diferente a como fuimos criados. Si tan solo criamos a nuestros hijos para saber que hay miles de caminos diferentes para lograr sueños y éxito. Si tan solo criamos a nuestros hijos para saber que son inteligentes, independientemente de sus calificaciones o títulos.

Fuente: Lahiri, A. (2019). Let’s Quit Brainwashing Kids That It’s A College Degree Or Nothing. Healthy Holistic Living. Recuperado de (https://www.healthyholisticliving.com/lets-quit-brainwashing-kids-that-its-a-college-degree-or-nothing/?fbclid=IwAR20UWIqjBQonTF41jdjBhlkNNO-n5L2hJJEoMZwkwVmIRed3XOyhdIg5Ik). Traducido por Maximiliano Bravo.

Creando Un Diálogo Productivo Y Respetuoso Entre Los Profesores Y Los Padres De Niños En El Espectro Autista

No importa si te consideras agresivo/a, asertivo/a o la persona menos conflictiva en el planeta Tierra, cuando se trata de nuestros hijos, la mayoría de nosotros tenemos un nivel especial de intensidad emocional y defensividad a la hora de luchar por su bienestar. Esto puede magnificarse si creemos que nuestros hijos no son tan capaces como otros para defenderse o hacer valer sus necesidades y deseos.

El tema de luchar por tu hijo/a y sus necesidades a menudo se pone a prueba dentro del entorno escolar. Aparte de la familia y la crianza; quizás no haya un factor mayor que fomente la oportunidad de éxito o fracaso para nuestros hijos que la del sistema educativo.

Como estas apuestas son tan altas, la comunicación y la comprensión son primordiales entre todas las partes. Lo más vital es el de los profesores y los padres. Sin embargo, este diálogo a veces puede empantanarse, nublarse o (en el peor de los casos) volverse confrontacional.

Como dijo Stephen Covey en los Siete hábitos de las personas altamente efectivas , “Primero busquen comprender y luego sean comprendidos”. El entendimiento entre todos nosotros solo puede beneficiar la educación de nuestros hijos y las conversaciones que juegan un papel fundamental en esta área.

I) Lo Que Los Padres Quieren Que Los Profesores Sepan

  • Estamos Haciendo Lo Mejor Que Podemos“: Es fácil jugar al “terapeuta de sillón” y decirle a los padres qué deben hacer, cómo hacerlo y qué necesitan. Es una vía muy diferente aplicar lo que alguien sugiere y hacerlo todo el tiempo.
  • “Las Emociones No Siempre Son Lógicas”: Cuando se trata de nuestros hijos, los sentimientos de las emociones salen a la superficie. Esto no siempre significa que las decisiones se basen únicamente en la lógica. Hay mucha emoción, amor, preocupación y cuidado que también se mezclan con los ingredientes que son la base de sus elecciones educativas para su hijo/a.
  • “Mi Hijo/a Es Muy Especial Para Mi”: Como profesor/a, tu enseñas con muchos alumnos y lo haces lo mejor que puedes. Mi hijo/a es mi principal preocupación. La educación de otros niños es importante, pero mi enfoque principal debe ser mi hijo porque ese es mi deber, no el de los otros niños.
  • “Nadie es perfecto”: Ningún padre es perfecto, cometemos errores y como padres de un/a niño/a en el Espectro Autista no significa que somos infalibles. No necesitamos que las personas nos recuerden nuestros errores en las reuniones de apoderados.
  • Las Etiquetas Son Para Frascos, No Para Niños“: Si mi hijo/a está etiquetado/a con un diagnóstico que es difícil de tragar como padres. Mi hijo/a es mucho más que una etiqueta. Si él/ella está etiquetado, ¿cómo lo verán tu, sus compañeros y el colegio en general?
  • Puede Ser Intimidante Ir Al Colegio“: Cuando se convoca una reunión de apoderados, son los padres y (muchas veces) varios profesores. Puede ser solitario e intimidante ser una persona que se encuentra con varias personas de ideas afines que pueden estar de acuerdo y formar parte del mismo equipo.

II) Lo Que Los Profesores Quieren Que Los Padres Sepan

  • Estamos En La Misma Página”: Nuestro objetivo es similar, hacer lo mejor para los alumnos. Puede significar que lo hacemos de manera diferente. Puede significar que estamos viendo a toda la clase en lugar de solo a su hijo/a. Sin embargo, todos queremos lo mejor para todos los niños.
  • “No Conocemos Tan Bien A Su Hijo Como Ustedes”: No importa cuánta educación, experiencia o capacitación tengamos; No conocemos a su hijo/a mejor que ustedes. Esto significa que conocemos programas, cómo abordar ciertos problemas, sin embargo, no conocemos los atributos personales de su hijo/a mejor que ustedes a lo largo de su vida.
  • “Comprendan Que Nuestra Prioridad Es El Panorama General”: El desafío se convierte en mirar a un/a (su hijo/a) frente a las necesidades de muchos (los otros alumnos). Esos a veces contrastan y tratar de hacer lo mejor para la mayoría de los niños es un delicado equilibrio.
  • No Siempre Estamos Presentes, Pero La Mayoría De Nosotros Queremos Entender“: Es cierto que no estamos en su lugar (ninguno de nosotros puede estar realmente en el lugar exacto de otro). Sin embargo, queremos entender, queremos saber y tener éxito en hacer lo mejor para su hijo/a.
  • El Hecho Que No Estemos De Acuerdo No Significa Que Queremos Ser Desagradables“: Decidir qué es lo mejor para un/a niño/a no siempre es blanco y negro. Eso significa que ambos podemos defender apasionadamente lo que creemos que es correcto y, al final del día, podemos estar de acuerdo en estar en desacuerdo, pero ambos estamos en la misma página tratando de hacer lo correcto por su hijo/a.

El aspecto más vital de la comunicación entre los padres y profesores es que expresamos claramente que todos comenzamos en el mismo lugar; porque queríamos hacer una diferencia para los niños. Ya sea uno o muchos, todos comenzamos con la intención correcta.

Cómo llegamos a la conclusión correcta es un camino que puede tomar muchas vueltas pero requiere paciencia y comprensión entre todos para el beneficio de aquellos que están trabajando hacia el beneficio de los niños que cuenta con la red de apoyo de padres y profesores. Sin esta red sin interrupciones, es probable que el apoyo se desgaste y deje en peligro a nuestra próxima generación de alumnos más importante.

Fuente: Novick, B. (2019). Best Ways Special Needs Parents and Teachers Can Create a Dialogue. Autismo Parent Magazine. Recuperado de (https://www.autismparentingmagazine.com/best-ways-to-create-dialogue/?utm_campaign=content_marketing_promotion&utm_medium=post&utm_source=facebook). Traducido por Maximiliano Bravo.

Una Petición A Los Diagnosticadores

Estimado/a terapeuta:

¿Ves a esos padres sentados frente a ti? Sí, los que tienen la sombra detrás de tus ojos, la arruga en tus cejas, aquellos cuya preocupación es un aura palpable que los rodea mientras sus ojos se mueven entre tú y su hijo/a, sentados en el suelo a sus pies. ¿Ves a esos padres que se sienta con los brazos cruzados, alejándose de ti como para escapar de lo que estás a punto de decirles? ¿Ves a esos padres que te están mirando con una mezcla de esperanza y miedo?

Saben lo que estás a punto de decir. Saben que lo viste la primera vez que te presentaron a su hijo/a, la primera vez que te vieron ver a su hijo/a aletear y girar. Vieron la forma en que los mirabas a ellos y a su hijo/a, cuando te contaron sobre su retraso del lenguaje, su amor por alinear su sus juguetes favoritos por colores, su fascinación por los ventiladores de techo. Lo viste de inmediato, la condición de su hijo/a, y hoy, después de que lo hayas evaluado y evaluado, es el día en que esos padres saben que vas a decirles que su hijo/a está en el Espectro Autista. O, más probablemente, que su hijo/a “tiene un trastorno del Espectro Autista”.

Me pregunto si tú crees que el trabajo más importante que tienes hoy es ‘darle’ esta noticia a esta familia. Me pregunto si entiendes cuál es realmente tu trabajo más importante. Verás, la forma en que les dices a estos padres que su hijo/a está en el Espectro Autista puede influir en la percepción de estos padres sobre su hijo/a en los años venideros. Y, por extensión, la forma en que les diga a estos padres que su hijo es autista probablemente predeterminará cómo ese/a niño/a experimenta su condición en los años venideros. Esa gran responsabilidad pesa sobre tus hombros: tus palabras determinarán en gran medida si este/a niño/a florece y tiene una infancia feliz llena de amor, aceptación y respeto. O no.

Verás, aunque tú diagnosticas el Espectro Autista usando el DSM 5 o el ICD-11 que enmarca el la condición a través de un modelo de déficits, y aunque tu visión del Espectro Autista es (por la definición de su profesión) medicalizada y patologizada, te corresponde tomar una decisión de tremenda importancia. Por un lado, puedes optar por aprovechar tu amplio conocimiento médico para hablar con estos padres. Puedes optar por explicar por qué su hijo/a tiene un “trastorno” enumerando todos los marcadores de desarrollo que el/la niño/a no ha cumplido, todas las formas en que no cumplen con los estándares arbitrarios de “normalidad”, todas las cosas que no pueden hacer, todas las cosas que los hacen diferentes, desafiantes, limitados y, en última instancia, menos.

No usarás esas palabras, por supuesto, tú eres más sensato que eso, pero les contarás a estos padres sobre las dificultades de comunicación social de sus hijos, harás referencia a sus ‘intereses restringidos’, enumerarás sus conductas desafiantes. Es posible que sienta la tentación de conjeturar lo que este/a niño/a logrará o no, qué potencial seguirá sin cumplirse.

En última instancia, podrías pensar que es tu función ofrecer a estos padres una muestra de la “realidad” que se convertirá en sus vidas debido a la condición de su hijo/a. Y sin duda, ofrecerás a estos padres consejos sobre terapias e intervenciones y los próximos pasos para alentar a su hijo/a hacia el objetivo de “desarrollarse típicamente”. Sin duda, les contará a estos padres sobre la promesa de la Intervención temprana, sobre una ‘ventana de oportunidades’ que se cerrará si no ‘actúan’ de inmediato, sobre qué terapias e intervenciones están basadas en la evidencia para reducir la sintomatología del Espectro Autista.

Y si haces eso, muy probablemente condenarás a esa familia, ese/a niño/a, a meses y años, posiblemente incluso décadas, de negación, rechazo, exclusión, aislamiento, estigmatización y dolor. Porque esos padres tomarán tu experiencia médica y aplicarán sus implicaciones a su hijo/a. Verán al Espectro Autista de sus hijo/a como algo malo, algo que temer, algo que curar. Serán acechados por las posibles causas de la condición de su hijo/a, lo que podrían haber hecho de manera diferente, lo que hicieron mal para merecer tal destino. Con toda probabilidad, sacrificarán la infancia de su hijo/a en el altar de horas y horas de terapias que, según esperan estos padres, “normalizarán” a su hijo/a.

¿Y su hijo/a? Bueno, ellos te escucharán. Puede que no entiendan cada palabra que dices, pero entenderán tu tono. Percibirán que estás “dando malas noticias”, te oirán decir que lo sientes. Leerán de todas las formas en que se comuniquen, lo que se discute aquí y ahora: esta cosa llamada el Espectro Autista que parece asustar tanto a sus padres, esta cosa llamada el Espectro Autista que parece encontrar tan lamentable y una circunstancia tan infeliz, esta cosa que tienen algo malo, algo impactante, algo horrible. Y, recordando que muchos personas en el Espectro Autista son hiperempáticas, este/a niño/a recibirá todos sus mensajes no verbales, y comprenderán que hay algo en ellos que hace llorar a sus padres, incita a sus padres a recogerlos en sus brazos, con la esperanza de protegerlos- ¿Protegerlos de qué? De ellos mismos.

Y, mucho después de su consulta, ese sentimiento permanecerá. Y se reforzará a medida que este niño/a internalice las percepciones de sus padres. Interpretarán los intentos de sus padres para “normalizarlos” como una señal de que su condición es algo malo, algo que temer, algo que curar. Y ese/a niño/a con el paso de los años, llegará a odiar su condición, y (porque la entienden de una manera que tú y sus padres no entienden), ya que su condición es parte importante de quienes son, llegarán a odiarse a sí mismos. Odiarán esa parte de sí mismos y aprenderán a camuflarla, a un gran costo para su salud mental y su autoestima.

Pueden deprimirse. Y culparás a su condición. Pueden volverse agresivos. Y culparás a su condición- Pueden desarrollar ansiedad paralizante. Y culparás a su condición. Culparás a su condición sin pensar una vez que tal vez la visión del Espectro Autista que le diste a los padres de ese/a niño/a en este momento vital podría haber tenido ramificaciones tan duraderas, y que la culpa podría ser al menos parcialmente tuya y no del Espectro Autista.

Por otro lado, puedes ofrecerle a esos padres una visión diferente que viene con aceptación, respeto, alegría y esperanza.

¿Qué sucede si, en lugar de ‘diagnosticar’ a este/a niño/a con un Trastorno del Espectro Autista, tú ‘identificas’ a este/a niño/a como una persona en el Espectro Autista, para que no vean automáticamente su condición como una enfermedad que necesita tratamiento, y para que ellos entiendan su condición como una parte integral de su identidad?

¿Qué sucede si, en lugar de enumerar los déficits de este/a niño/a, eliges enfocarte en sus fortalezas, para que entiendan que tienen dones para ofrecerle al mundo que son únicos y valiosos?

¿Qué sucede si, en lugar de patologizar los intereses restringidos de este/a niño/a, usas un lenguaje positivo como ‘pasiones’, para que perciban sus pasatiempos como algo maravilloso que les causa satisfacción en vez de humillación?

¿Qué sucede si, en lugar de decirles a esos padres que deben prepararse para la posibilidad de que su hijo nunca les diga “Te quiero”, les dices que su hijo/a los ama absolutamente y comunicará ese amor, todos los días, incluso si no es con palabras?

¿Qué sucede si, en lugar de preocuparse de que este niño/a nunca hablará, le dices a sus padres que hay muchas formas tremendas de comunicarse de manera no tradicional, que le permitirán a su hijo/a expresarse durante toda su vida?

¿Qué sucede si, en lugar de instar a la prisa (y posiblemente incitar involuntariamente al pánico) al hablar de una ventana de intervención temprana, alienta a estos padres a hacer una pausa, procesar, reflexionar?

¿Qué sucede si los persuades a tomarse el tiempo para evaluar qué terapias realmente beneficiarían a su hijo/a, en este momento, para que su hijo/a tenga la oportunidad de ser un/a niño/a y no pasar su infancia en una cinta transportadora de terapias en una fábrica de “normalización”?

Nadie está diciendo que ignores las dificultades propias del Espectro Autista. Estas son una de las razones de porque los padres acudieron a tu consulta. Por lo que ignorarlos sería irresponsable.

Nadie está diciendo que no recomiendes ninguna intervención. Algunas serán vitales para ayudar a este niño a sentirse feliz y seguro en un mundo predominantemente neurotípico.

Pero, solo por hoy, cuando las primeras impresiones cuentan tanto, ¿por qué no presentarle a esta familia el Espectro Autista de una manera respetuosa, positiva y de aceptación?

Solo piénsalo. ¿Qué sucede si, en lugar de infundirles miedo al Espectro Autista, le das a estos padres un regalo duradero, el regalo de saber que la mejor forma de amar a este/a niño/a, este/a niño/a maravilloso/a y único/a, es aprender a amar su condición?

¿Qué sucede si, como parte de esta consulta, preséntale a estos padres la idea de la neurodiversidad, para que entiendan la condición de su hijo/a desde este primer momento como una variación biológica natural como cualquier otra diversidad?

¿Qué sucede si, como parte de esta consulta, invitas a estos padres a escuchar las voces alentadores y esperanzadoras de personas adultas en el Espectro Autista, de modo que estos padres experimentarán optimismo en vez de frustración por la condición y el futuro de sus hijos?

Porque si eliges esa opción, la opción de inspirar, enriquecer y empoderar, eres fundamental para hacer que la vida de este/a niño/a y de esta familia sea incuestionable e inmensamente mejor, más feliz, más satisfactoria y placentera.

Porque si eliges la neurodiversidad, ofreces la esperanza de inclusión, comunidad e identidad. Porque si eliges enfocarte en las fortalezas en este momento, eliges ayudar a este/a niño/a a lograr el éxito que se merece, lo/la ayudarás a florecer.

Entonces, tú decides. La responsabilidad es tuya. Aquí. Ahora. Con estos padres y este/a niño/a. Y cuando a regañadientes vuelven sus ojos hacia ti para recibir la información que estás preparado para darles, mientras buscan tu conocimiento, orientación, sabiduría y apoyo, la pregunta es: ¿cómo la darás?

Fuente: (2018). A Plea To Diagnosticians. Reframing Autism. Recuperado de (https://www.reframingautism.com.au/resources/a-plea-to-diagnosticians?fbclid=IwAR0Gek6fH1QXfS-Yw9-94TlFiAyV_U7T00ZSKSKiKZ5tqScGvzabjadEDjk). Traducido por Maximiliano Bravo.

Amigos: El Sistema De Apoyo Irreemplazable

Los padres de niños en el Espectro Autista a menudo se sienten solos en su largo y arduo peregrinaje. Pero es importante recordar que no tienen que estar solos. El apoyo de otros a su alrededor puede ayudarlos a superar hasta los días más difíciles, ayudarlos a tomar buenas decisiones y proporcionar los descansos físicos y emocionales que todos necesitamos de vez en cuando.

Las amistades son como bolsitas de té: ¡no sabes lo fuertes que son hasta que estás en agua caliente! Cuando sientas que estás en desventaja y los tiempos son difíciles, descubres quién está realmente allí para ti. Y te sorprendería cuántas personas quieren estar allí para ti.

I) No te aísles: A tus amigos y familiares no te quieren menos porque tienes un/a hijo/a en el Espectro Autista. De hecho, probablemente te admiren y te respeten más que nunca después de ver lo difícil que puede ser criar a un/a niño/a que viva tal condición.

Y las personas que realmente te quieren no están dando lástima, están dando empatía, se están poniendo en tus zapatos, en la medida de lo posible, y están tratando de descubrir cómo pueden ayudar.

No excluyas a estas personas de tu vida, y no vivas encerrado/a. Extiende tu mano y encontrarás muchas manos esperando tomar las tuyas.

Pasar tiempo con tus seres queridos es bueno para cualquier persona, pero particularmente importante para aquellos en situaciones estresantes y potencialmente aisladas.

Tus amigos y familiares son líneas de vida para el mundo que te rodea; no puedes permitirte cortar esas líneas y meterte en un rincón solitario.

II) Exprésate sin temor a ser juzgado/a: Date permiso para desahogarte y llorar con tu círculo más cercano. Tu familia y amigos no te van a juzgar por lo que dices o haces. Todo lo que quieren es apoyarte, de la manera que sea la mejor para ti. Es posible que tus amigos y familiares no puedan resolver tus problemas o incluso ofrecer soluciones. Pero pueden ofrecer una cara amigable, una oído comprensivo, un abrazo tranquilizador o un hombro en el que apoyarte, que puede ser todo lo que necesitas para pasar el día.

III) Rodéate de personas positivas: Elige pasar tu tiempo con personas que te hagan sentir cómodo/a. Si ciertos amigos o familiares son insensibles y te hacen sentir incómodo/a, hacen comentarios hirientes o reaccionan de forma exagerada al comportamiento de tu hijo/a, aléjate de ellos. ¡A veces, no son solo nuestros hijos los que muestran un comportamiento inapropiado! Mantén relaciones positivas con quienes entienden tu situación, la condición de tu hijo/a y apoyan a tu familia.

IV) Pide ayuda cuando la necesites: A menos que tengas una identidad secreta y una capa en tu armario, no eres un superhéroe. Y sin superpoderes, ningún padre de un/a hijo/a en el Espectro Autista sobrevivirá el resto de sus vidas sin ayuda.

Por supuesto, todos tenemos nuestro orgullo y queremos poder pararnos sobre nuestros dos pies, cuidar a nuestras familias y hacer las cosas a nuestra manera.

Pero habrá momentos en que todos las dificultades y el estrés se apoderarán de ti, y solo necesitarás un par de manos adicionales para ayudarte. No hay vergüenza en pedir y aceptar ayuda. Contrariamente a la creencia popular, no es una señal de debilidad. En realidad, es una señal de fortaleza y valor compartir tus necesidades con los demás.

Así que llama a tu mejor amigo/a y pídele que te ayude a comprar la comida para la semana la próxima vez que vayan al supermercado. O pídele a tu vecino que vaya a buscar a tu hijo/a al colegio si tienes que salir del trabajo más tarde de lo habitual.

V) Diviértete: Reúnete con tus amigos y familiares. Ríanse y diviértanse. Salgan de compras o a bailar. Visiten un museo o asistan a un concierto. Aprovechen cuando haga buen tiempo y hagan un picnic o salgan a pasear a la playa.

El punto es pasar tiempo de calidad con las personas que disfrutas sin pensar en los niños, el trabajo, los quehaceres o pagar las cuentas. Les hará a todos mucho bien tomarse un pequeño descanso de las presiones y responsabilidades diarias de la vida cotidiana.

VI) Recuerda que nadie tiene una vida perfecta: A pesar de lo que puedes ver en las cuentas de redes sociales de tus amigos y familiares, nadie tiene una vida ideal. Puede haber una realidad diferente detrás de esas sonrisas y poses perfectas. Ten en cuenta que, ya sea un actor millonario, un ejecutivo de una compañía multinacional o un comerciante local, todos tienen problemas. Puedes estar lidiando con la condición de tu hijo/a públicamente, pero otros pueden estar manejando sus problemas personales en privado. Un familiar puede estar angustiado en secreto por la adicción a las drogas de su hijo/a adolescente, mientras que un amigo puede estar deprimido porque acaba de perder su trabajo. Nadie es inmune a los golpes de la vida.

VII) Programa un “tiempo de descanso personal”: Cuando tus amigos y familiares preguntan qué pueden hacer para ayudarte, puedes hacerte un gran favor al pedir una cosa: unas pocas horas de “tiempo de descanso personal”. ¿Cuando fue la última vez que no te sentiste culpable de disfrutar de tus cosas favoritas después de un largo y ocupado día?

Aprovecha al máximo estos gestos y oportunidades amables. Haz algo que realmente disfrutes o que simplemente nunca tengas la oportunidad de hacer en tu vida ocupada. Y no te sientas culpable por pasarlo bien, aunque sea por unas horas. Un poco de disfrute es bueno para ti y toda tu familia. Te sentirás mejor y tus amigos o familiares sabrás que están haciendo algo que realmente hará una gran diferencia positiva en tu vida.

La forma más sencilla de organizar este tipo de “tiempo de descanso personal” es pedirle a tus amigos y familiares que vengan y cuiden de tu hijo/a o jueguen con él/ella en tu hogar. Un entorno familiar lo hará más fácil para tu hijo/a y su maravilloso/a cuidador/a.

Fuente: Picon, D. (2019). Seven Ways To Strengthen A Special Needs Friendship. Autism Parents Magazine. Recuperado de (https://www.autismparentingmagazine.com/ways-to-strengthen-special-friendship/?utm_campaign=content_marketing_promotion&utm_medium=post&utm_source=facebook). Traducido por Maximiliano Bravo.

¿Por Qué Los Niños En El Espectro Autista Merecen Reglas Y Disciplina?

La mayoría de los niños, en algún momento de sus vidas, se portan mal. Pueden golpear a otro niño, agarrar un juguete que no les pertenece o hablar bruscamente cuándo deben preguntar amablemente. La mayoría de los padres y profesores responden a tal comportamiento con consecuencias, como “sentarse a pensar” o prohibirles ver su programa de televisión favorito. A partir de estas consecuencias, los niños aprenden que sus comportamientos son inaceptables; También aprenden que controlar sus impulsos puede tener resultados positivos.

Sin embargo, a menudo, cuando un/a niño/a en el Espectro Autista hace algo por lo que cualquier otro niño recibiría la orden de “sentarse a pensar”, en lugar de una consecuencia, el/la niño/a en el Espectro Autista obtiene una “excepción”, junto con un comentario como “está bien, lo entiendo” o “bueno, hizo su mejor esfuerzo”. Cuando esto le sucede a un/a niño/a que tiene la capacidad de comprender las reglas de comportamiento y controlar sus impulsos, aprende que las reglas no se aplican a él/ella. La próxima vez, él/ella repetirá el comportamiento esperando el mismo resultado.

¿Por qué los adultos podrían no disciplinar a los niños en el Espectro Autista?

La mayoría de los adultos que ignoran los comportamientos inadecuados de los niños en el Espectro Autista lo hacen por la bondad de sus corazones. Pueden creer que el/la niño/a es incapaz de portarse mejor. Pueden creer que las consecuencias les causarán algún tipo de daño emocional. O pueden creer que el/la niño/a en el Espectro Autista se desquitará con furia si se enfrenta a la desaprobación. Sin embargo, cualesquiera que sean sus razones, los adultos que eligen no ofrecer estructura y disciplina a los niños en el Espectro Autista están perjudicando su desarrollo socioemocional.

¿Por qué la disciplina y la estructura son importantes para los niños en el Espectro Autista?

Si hay algo que todos los niños, estén o no estén en el Espectro Autista, absolutamente necesitan para prosperar, es la estructura y la disciplina. Si hay algo que asusta y/o agobia a un/a niño/a, es la falta de participación de los adultos en la creación de un mundo seguro, estructurado y ordenado.

Sí, es más fácil evitar disciplinar a un/a niño/a en el Espectro Autista. Y es tentador suponer que un/a niño/a en el Espectro Autista es incapaz de comprender o seguir las reglas. Sin embargo, en la gran mayoría de los casos, los niños en el Espectro Autista son capaces de comprender y cumplir con las reglas básicas de conducta. Es posible que esas reglas deban modificarse o flexibilizarse, según las circunstancias. Pero un/a niño/a criado/a o educado/a sin el beneficio de la estructura y la disciplina es casi seguro que sufrirá las consecuencias a medida que crezca y le resulte imposible integrarse en la comunidad o el mundo laboral.

Mitos Engañosos Sobre El Espectro Autista Y La Disciplina

Existen varios mitos sobre el Espectro Autista que hacen que parezca injusto o inapropiado aplicar reglas de comportamiento. Si bien estos mitos contienen un grano de verdad, es importante separar la verdad de la desinformación.

I) Un niño que no puede hablar (o habla de manera extraña) no puede entender: Estamos acostumbrados a la idea de que la comunicación verbal es un signo de inteligencia. Pero un/a niño/a que tiene un vocabulario excelente no es necesariamente más capaz de tener un buen comportamiento que un/a niño/a con un vocabulario limitado. E incluso un/a niño/a no hablante puede ser capaz de comprender y cumplir con las expectativas de comportamiento, suponiendo que el/la niño/a pueda comunicarse a través de un cartel, un tablero de comunicación, pictogramas u otros medios.

Es posible que debas modificar tu estilo de comunicación para satisfacer las necesidades de un niño con habilidades verbales limitadas o nulas. Por ejemplo, es posible que deba mantener sus palabras simples (“no pegar”, en lugar de “hijo, tú sabes que no pegamos en esta casa”), y es posible que debas usar los medios de comunicación preferidos del niño. Para la mayoría de los adultos, modificaciones como estas deberían ser fáciles de lograr.

II) Los niños en el Espectro Autista nunca se portan mal sin una buena razón: Ciertamente, es cierto que muchos niños en el Espectro Autista responden fuertemente a la información sensorial y pueden mostrar su incomodidad a través de lo que parecen ser comportamientos traviesos. Y también es cierto que los niños en el Espectro Autista son más propensos que los niños típicos a sufrir acoso escolar, lo que puede no ser obvio para el adulto en la habitación. Entonces, sí, a veces los “comportamientos” son el resultado de problemas que pueden y deben abordarse.

Sin embargo, los niños en el Espectro Autista son niños. Se enojan y golpean. Tiran cosas que no deberían tirarse. Ponen las manos en la comida o tiran la comida al suelo. Y al igual que otros niños, los niños en el Espectro Autista necesitan aprender (1) ese comportamiento no es aceptable y (2) hay formas alternativas de comunicar sus sentimientos y necesidades.

III) Es injusto disciplinar a un/a niño/a en el Espectro Autista: Por supuesto, es injusto disciplinar a un/a niño/a por algo que no puede evitar. Entonces, por ejemplo, regañar a un/a niño/a en el Espectro Autista por hacer estereotipias o hacer ruidos podría no ser razonable. Estos son comportamientos que son parte integral de estar en el Espectro Autista, y puede ser casi imposible para el/la niño/a simplemente “extinguir” esos comportamientos.

Sin embargo, no solo es justo, sino necesario, dejar claro a cualquier niño/a que el mal comportamiento intencional es inaceptable. De hecho, permitir un mal comportamiento intencional porque un/a niño/a es “especial” puede crear una gran cantidad de nuevos problemas.

En pocas palabras, cada niño/a merece el respeto y el apoyo representado por una estructura clara, reglas consistentes y disciplina. Estas herramientas, junto con cierta flexibilidad, paciencia e imaginación, pueden ayudar a un/a niño/a en el Espectro Autista a comprender su mundo y sentirse seguro y seguro a medida que crece.

Fuente: Rudy, L. (2019). Why Children with Autism Deserve Rules and Discipline. VeryWell Health. Recuperado de (https://www.verywellhealth.com/why-children-with-autism-deserve-rules-and-discipline-260156). Traducido por Maximiliano Bravo.

Consejos Útiles Para Apoyar La Función Ejecutiva En Los Niños En El Espectro Autista

Como se ha descrito anteriormente en este blog, la función ejecutiva es un área que muchas de las personas en el Espectro Autista tienen muchas dificultades en hacer tareas cotidianas que las personas sin la condición encuentran bastante simples. Laura Muñoz, una terapeuta ocupacional que apoya a muchos niños en el Espectro Autista para desarrollar habilidades de función ejecutiva. Cuando se le preguntó cuál cree que es la curva de aprendizaje más grande, dijo:

Una de las cosas más importantes para que las personas se den cuenta es cuánto efecto tienen los dificultades de función ejecutiva en su vida cotidiana y en la vida cotidiana de tu hijo/a. Atraviesa todo tipo de dominios: desde pagar las deudas, levantarse de la cama, vestirse, administrar la escuela, organizar tus tareas escolares, poder priorizar entre las cosas que deseas hacer y las cosas que debes hacer. Cubre todo lo que hacemos en nuestros días y semanas. “

La Sra. Muñoz señala que, al igual que las habilidades sociales, para muchos de nosotros la función ejecutiva es algo que “simplemente aprendemos”. Al igual que otras habilidades de comportamiento implícito (por ejemplo, poder leer el lenguaje corporal, etc.), la función ejecutiva es algo que “simplemente percibimos” al estar cerca de las personas. “Cuando tienes dificultades en la función ejecutiva, simplemente no captas las señales“, explica Muñoz. “En ese punto, debe enseñarse explícitamente y saber cómo hacerlo es esencial“.

¿Las buenas noticias? Los niños todavía están desarrollando sus habilidades de función ejecutiva hasta los 20 años. Eso significa que hay mucho tiempo para ayudarlos a crecer y desarrollar procedimientos específicos que puedan usar para ayudarlos en las áreas que tienen más desafíos.

¿Cómo pueden ayudar los padres a apoyar a sus hijos con sus Habilidades de Función Ejecutiva?

I) Usa apoyos visuales para enseñar habilidades de organización: Hay muchas herramientas excelentes y artículos sobre este tema. Puede comprar soportes visuales prefabricados o hacer los suyos propios. Se pueden imprimir fotografías o dibujos. Es increíblemente útil tener algún tipo de representación visual de qué cosas van a dónde y en qué pasos, para que el niño tenga una imagen clara de a dónde van, y cómo se supone que debe ser para llegar allí. Cuando su hijo se esté preparando para partir por el día, si hay una imagen de lo que va en la mochila a la que se puede referir, entonces sabrán si han empacado su agua, almuerzo, ropa extra, etc.

II) Divide las tareas en partes más pequeñas: Para aquellos con dificultades en la función ejecutiva, prepararse para ir al colegio por la mañana puede ser una tarea abrumadora. Si divides esa tarea en partes, es mucho más fácil. Levantarse, vestirse, desayunar, ir al lugar donde está la mochila, empacar la mochila de acuerdo con los apoyos visual alusivos al artículo antes mencionado. Luego zapatos, luego abrigo, etc. “Con una familia, el niño se sintió confundido cuando su madre quería que limpiara la cocina“, explicó Muñoz. “No estaba seguro de lo que eso significaba, así que lo dividimos en secciones y tomamos una fotografía de cómo se veía cada espacio (cajón de los cubiertos, lavaplatos, repisas) cuando se limpiaba de la manera que su mamá quería“.

III) Tener espacios despejados donde van las cosas:Hace poco estuve ayudando a una profesora con una clase grande y muchos tipos diferentes de niños a organizar su clase“, relató Muñoz. “La profesora estaba frustrada porque los niños no tenían asientos designados, por lo que las botellas de agua que traían todos los días simplemente iban a todas partes porque no tenían espacio“. Hicimos una caja con un trozo de cinta adhesiva con una imagen de botellas de agua, y luego les explicamos a los niños que era el lugar de estacionamiento de las botellas de agua. “Hagan espacios designados con imágenes encima: esta es su canasta donde van sus sombreros y guantes, aquí es donde van tus zapatos, aquí es donde va la basura“. Eventualmente se convertirá en una segunda naturaleza.

IV) No vengas al rescate: Los padres a menudo desarrollan y modelan habilidades increíbles de función ejecutiva mientras hacen malabarismos con niños, mascotas, trabajos y entre ellos. Esos padres a menudo intervienen sin problemas cuando sus hijos tienen problemas con un conjunto de habilidades que es tan fuerte en los padres. Intervenir para organizar la mochila de tu hijo/a, llevarlo al colegio con almuerzos o tareas sin fin olvidados y limpiar su habitación para ellos no ayuda a los niños a aprender a hacer estas cosas por sí mismos. Lleva más tiempo establecer un proceso de aprendizaje, esperar y darle a tu hijo/a la oportunidad de hacerlo por su cuenta primero, pero en última instancia, la única forma de trabajar la función ejecutiva es establecer formas de ayuda y luego practicar hacerlo.

V) Dediquen mucho tiempo y mucha paciencia: ¿Cuanto tiempo? Tiempo extra, más tiempo del que te llevaría hacerlo. Para algunos padres e hijos, esto significa hacerlo la noche anterior. Tardará más de lo que piensas, pero quieres darles el tiempo para que hagan todo lo que puedan para que puedan aprender. Si realmente tienes prisa en cualquier momento, elige un momento diferente para aprender nuevas habilidades. Siempre hay oportunidades y no hay necesidad de estrés adicional si estás presionado por el tiempo.

Pide Ayuda Si Lo Necesitas: El Desarrollo de la Función Ejecutiva no es solamente Responsabilidad de los Padres

Muñoz también quería expresar que no defiende que los padres hagan esto por si solos. No es solo responsabilidad de los padres asegurarse de que nuestros hijos aprendan habilidades en torno a la función ejecutiva. También les toca a los profesores y terapeutas; cada adulto que interactúa con los niños en el Espectro Autista tiene la responsabilidad de enseñar esas habilidades porque para muchos niños con la condición, no solo son adquiridas implícitamente. Busquen ayuda de un terapeuta ocupacional u otro profesional cuando necesiten apoyo o para comenzar. Al principio, lleva más tiempo establecer procesos para ayudar a nuestros hijos. Puede ser especialmente difícil porque tratar de enseñar algo que en realidad nunca tuvieron que “aprender” es difícil, pero las recompensas por la autoestima de un/a niño/a y, en última instancia, su mayor independencia lo valen.

Fuente: Bennie. M. (2018). Supporting Executive Function in Children With Autism (Part 2). Autism Awareness Centre Inc. Recuperado de (https://autismawarenesscentre.com/supporting-executive-function-in-children-with-autism-part-2/). Traducido por Maximiliano Bravo.