4 Razones Por Las Que Tu Hijo/a En El Espectro Autista No Sigue Los Límites

Libro tras libro y Ted Talk tras Ted Talk se han compartido sobre por qué nuestros hijos hacen lo que hacen.

  • Por qué no se comportan.
  • Cuando se rebelan.
  • Por qué actúan.
  • Por qué no hacen lo que se les dice.

Y lo que nosotros, como padres, deberíamos estar haciendo al respecto.

Recientemente, se han hecho evidentes dos extremos en los expertos en crianza y comportamiento.

  • Cualquiera de los dos comportamientos tiene que ver con necesidades no satisfechas o habilidades rezagadas, por lo que está completamente fuera del control de nuestros hijos…
  • O el comportamiento tiene que ver con las decisiones, y debemos centrarnos en enseñar a nuestros hijos a tomar mejores decisiones para que tengan un mejor comportamiento.

Y, como en la mayoría de las cosas, los padres tienden a pasar el rato en el medio de esos dos extremos, en algún lugar de esa área gris diciendo «¿No pueden ambos tener un poco de verdad?«

Por lo tanto, este artículo hablará acerca de las 4 razones por las que tu hijo/a en el Espectro Autista no está siguiendo los límites.

I) Comprensión: La comprensión tiene que ver con si tu hijo/a comprende o no completamente y comprende el límite en cuestión.

Muy a menudo, nuestros hijos no siguen los límites simplemente porque en realidad no saben que existen en primer lugar.

Y para aclarar… No se trata solo de si su hijo «sabe más».

La comprensión se trata de que tu hijo/a comprenda verdaderamente:

  • Cuál es el límite exacto.
  • Por qué existe ese límite (y por qué es importante).
  • Cómo se ve seguir el límite.
  • Cómo se ve no seguir el límite.

II) Competencia: La competencia tiene que ver con la capacidad actual de tu hijo/a para cumplir con el límite en su ambiente típico.

Querrás pensar en el desarrollo, las habilidades y las capacidades de tu hijo/a.

Cuando estás abordando la competencia, deseas echar un vistazo a:

  • Función ejecutiva.
  • Habilidades rezagadas.
  • Tolerancia a la frustración.
  • Habilidades de comunicación.
  • Habilidades de regulación emocional.

Y en serio, muchas más cosas sobre las que podría escribir un libro completo. Aquí es donde entra en juego todo el desarrollo de habilidades.

III) Capacidad: ¡Ahora estamos llegando a la parte divertida!

La capacidad tiene que ver con la capacidad actual de tu hijo/a para seguir el límite en este momento exacto.

Mira, ¿cuántas veces nos hemos sentido tan frustrados con nuestros hijos por negarse a hacer algo que SABEMOS que pueden hacer?

Sé que PUEDEN hacer esto… ¡Lo hicieron muy bien ayer!

La capacidad es exactamente lo que explica por qué sucede esto.

Puede ser capaz de algo, pero no tener la capacidad de hacerlo en un momento particular por muchas razones diferentes, como si:

  • Estás muy cansado porque no dormiste bien.
  • Tiene un dolor de cabeza que no desaparece.
  • No has comido y tienes hambre.
  • Te distraen con las luces súper brillantes.
  • Tuviste una pelea con tu mejor amigo/a y te sientes triste.

O para otro ejemplo…

¿Eres capaz de lidiar con el comportamiento de tu hijo/a sin gritar? Probablemente.

¿Pero todavía gritas a veces? También probablemente. Esto se debe a que a veces no tienes la capacidad para mantener la calma en ese momento exacto.

IV) Decisiones: Finalmente, nuestros hijos pueden comprender totalmente un límite, son capaces de cumplir con el límite, tienen plena capacidad para cumplir con el límite y eligen activamente no cumplir con el límite de todos modos.

No podemos subestimar lo raro que es que el comportamiento baje a este nivel, pero creo que hacemos un flaco favor cuando pretendemos que nunca sucede.

A veces, los niños tienen todo lo que necesitan para tomar la decisión correcta, pero de todos modos no siguen los límites.

Pero no podemos saltar a las decisiones hasta que hayamos descartado todas las demás razones por las que nuestros hijos no siguen un límite.

Estas razones tienen que ir en orden, o sino, serán absolutamente inútiles.

Fuente: Kaylene. (s.f.). 4 Reasons Your Autistic Child Doesn’t Follow Boundaries. Autistic Mama. Recuperado de (https://autisticmama.com/reasons-autistic-child-doesnt-follow-boundaries/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

¿Por Qué Las Personas En El Espectro Autista Podrían Ser Más Susceptibles A Relaciones De Pareja Abusivas?

¿Eres una persona en el Espectro Autista que está o ha estado en una relación de pareja abusiva? Si es así, tu situación está muy lejos de ser única. Mientras cualquier persona de cualquier raza, género, identidad sexual, religión o inteligencia puede encontrarse en una relación abusiva, hay ciertos grupos de personas que son más susceptibles a ellos que los demás.

Así que, sin más preámbulo, en este artículo se hablará acerca de por qué las personas en el Espectro Autista podrían ser más vulnerables de sufrir violencia en el noviazgo.

ADVERTENCIA: EL ABUSO SIEMPRE ES CULPA DEL ABUSADOR NUNCA DE LA VÍCTIMA.

I) Les tomamos la palabra a las personas: Las personas en el Espectro Autista, en general, decimos lo que queremos decir, y nuestra configuración predeterminada es salir al mundo y, al principio, creemos que todos los demás son de la misma forma. Muchos de nosotros no tenemos idea de las agendas ocultas que usan las personas a nuestro alrededor día tras días, ya sea para propósitos de crueldad, para subir su estatus social o porque están tan atrincherados en sus fachadas que han empezado a creérselas. Sin importar cual sea el caso puede hacer que las personas en el Espectro Autista sean vulnerables al abuso porque podríamos no pensar en cuestionar palabras o comportamientos que una persona neurotípica podría examinar de forma más crítica y sospechosa.

II) Podríamos ignorar señales de alerta sutiles: Las personas en el Espectro Autista son literales y se apoyan fuertemente en las palabras para recibir información de los demás. Esto puede conectarse con interpretar a las personas al pie de la letra en que escuchamos las palabras, creemos las palabras y actuamos según las palabras. Sin embargo, podríamos ignorar cambios en sus tonos de voz, expresiones faciales o lenguaje corporal que podrían indicarnos emociones que no coinciden con las palabras que acaban de decir.

Las señales de alerta sutiles que una persona neurotípica podría identificar tales como un tono de voz abusivo, una expresión facial de disgusto, o una postura corporal amenazante podrían ser ignoradas por las personas en el Espectro Autista cuyo cerebro está principalmente enfocado en las palabras.

III) Podríamos atraer subconscientemente a los «bichos raros» del mundo: Muchos adultos en el Espectro Autista, especialmente aquellos que crecieron sin diagnóstico ni apoyo, no sabían cómo funcionaban sus cerebros o incluso que funcionaban de una forma tan drásticamente diferente a las personas neurotípicas a su alrededor. Simplemente sabían que todos los detestaban, no querían estar al lado suyo, ni les creían y pensaban de ellos como fenómenos extraños y misteriosos que debían mejor ser evitados.

Naturalmente no entendían por qué todos los trataban así de mal, pero si sabían que nunca querrían que alguien más sufriera lo mismo que ellos, entonces cuando veían a otros en la categoría de «bichos raros», tendían a hacerse amigos de ellos y entenderse mutuamente y muy rápidamente, como si fuera por arte de magia.

El problema es que, además de atraer a otras personas neurodivergentes de buen corazón, también atraían a personas abusivas. Todos les parecían iguales, como si fueran del «mismo planeta», igual de incomprendidos y abusados. O eso pensaban. Se saltaban las charlas informales en general, y tenían conversaciones profundas y filosóficas sobre sus traumas compartidos. Las amistades y relaciones románticas se forman rápidamente, suben como cohete y bajan como meteorito.

Esas conexiones terminan siendo los únicos vínculos que ellos sentían como realmente genuinos, cuando en realidad son relaciones codependientes y bastante dañinas. En cambio, las relaciones auténticas y estables usualmente se toman su tiempo para formarse, incluyendo charlas informales y otras cosas mundanas. Entender tan necesaria verdad es clave para evitar ser vulnerables a personas que quieran aprovecharse de nosotros.

IV) A menudo nos acostumbramos a sentirnos incómodos: Las personas en el Espectro Autista tienen más probabilidades de ser maltratados e incomprendidos en sus hogares y en el colegio. A veces, esto es el resultado de malentendidos crónicos en la forma que las personas en el Espectro Autista y las personas neurotípicas se comunican, no es objetivamente abuso. Sin embargo, este tipo de contexto infantil si conduce a un estado de estrés crónico para las personas que viven la condición en que nuestros cerebros y cuerpos tienen que ajustarse automáticamente si queremos sobrevivir para llegar a la edad adulta.

Esto puede configurarnos para que suframos maltrato años después porque hemos sido condicionados a vivir con incomodidad física, psicológica y emocional hasta el punto de que podríamos no reconocerla como tal hasta que el comportamiento abusivo pase de ser sutil y ocasional a una avalancha de violencia física y verbal.

V) Podríamos no saber que nos sentimos incómodos: La incapacidad para reconocer nuestra incomodidad física y emocional debido a la alexitimia (la dificultad para identificar y describir nuestras emociones) y problemas de interocepción (reconocer nuestras necesidades físicas tales como hambre, sed, necesidad de ir al baño, etcétera) pueden hacer las personas en el Espectro Autista sean más vulnerables al abuso.

Cuando tú no estás consciente de cómo te sientes en tu cuerpo y tu cerebro, podrían no reconocer el comportamiento abusivo encubierto hasta que empeore al punto donde estás en riesgo de sufrir daños físicos o emocionales-

VI) Podríamos ser financieramente dependientes: Las personas en el Espectro Autista están gravemente desempleadas y subempleadas, y esto las obliga a ser dependiente de personas tóxicas sólo para sobrevivir. Independientemente si se trata de un ambiente laboral hostil, una mala situación de compañeros de habitación, una dinámica familiar tóxica o una relación de pareja abusiva, muchos de nosotros no tenemos el lujo de simplemente «escapar» de tales situaciones y sobrevivir sin asistencia. Cuando la dependencia financiera está involucrada en una relación abusiva, eso complica mucho más las cosas y hace que sea difícil escapar.

VII) No manejamos bien los cambios: Alguien que no entiende completamente lo incapacitante que pueden ser los cambios para algunas personas en el Espectro Autista podría no creer que eso sería un factor para seguir en una relación abusiva. Pero los cambios, incluso los cambios positivos, pueden ser paralizantes debido a la ansiedad y la disfunción ejecutiva. No es nada fácil terminar una relación, incluso una relación abusiva, especialmente si hay posesiones, mudanzas, protección policial y potencial situación de calle que considerar.

VIII) Podríamos no tener a nadie más: Estas palabras son tan dolorosas como un fuerte golpe al estómago, pero la dura realidad es la siguiente; hay personas en el Espectro Autista que NO tienen apoyo financiero ni emocional. Podríamos no asegurar un trabajo, conducir un auto, o navegar exitosamente los ires y venires de la arena social neurotípica, entonces la posibilidad de dejar a la única persona que esencialmente nos mantiene con vida al refugiarnos, llevarnos al trabajo y a nuestras citas médicas, hacer fácilmente amigos y conexiones puede sentirse como sacarle el enchufe a un paciente hospitalizado camino al final de su vida. En situaciones así, puede ser tan aterrador irse como peligroso quedarse.

Reflexiones Finales

Las personas en el Espectro Autista son más susceptibles a relaciones de pareja abusivas y podrían estar forzadas por las circunstancias a permanecer en ellas. Este problema no se resolverá solamente con refugios y líneas de ayuda. El hecho es que las personas que viven la condición necesitan ser apoyadas, acomodadas y escuchadas; cuánto antes, mejor.

Fuente: Heidel, J. (2022). Why Autistic People May More Susceptible To Abusive Romantic Relationships. The Articulate Autistic. Recuperado de (https://www.thearticulateautistic.com/why-autistic-people-may-be-more-susceptible-to-abusive-romantic-relationships/). Traducido Por Maximiliano Bravo

¿Todos Los Adultos En El Espectro Autista Quieren Trabajar Remotamente?

Trabajar remotamente suena genial, ¿no? No tienes que ponerte incómoda ropa de oficina. No tienes que desperdiciar los mejores años de tu vida atascado/a en el tráfico. No tienes que interactuar con colegas fastidiosos y supervisores difíciles de complacer.

La mayoría de las personas parece estar de acuerdo en que trabajar remotamente es «el sueño». Después de todo, estás en un ambiente tan familiar y acogedor que nunca tienes que quitarte el pijama.

Seguramente, si este es el «sueño» por el que tantos trabajadores neurotípicos luchan, entonces debe ser aún más codiciado por las personas en el Espectro Autista, ¿no? Después de todo, la percepción general de las personas que viven la condición es que no les gusta especialmente estar rodeados de personas; que prosperan en la soledad y el silencio. Es de “conocimiento común” que a las personas en el Espectro Autista no les gusta socializar, y que obligarlas a hacerlo es una receta para que colapsen y provoque algún tipo de disrupción. Lógicamente, entonces, no solo estarían más cómodos trabajando remotamente, sino que producirían un mejor trabajo.

Desafortunadamente, la verdad del asunto, como siempre, es mucho más complicada.

Lo primero que debe entenderse es que, si bien es común que las personas en el Espectro Autista se autoaíslen, esto no es necesariamente una indicación de que no quieren socializar. Más a menudo, es una indicación de que socializar es difícil. Hay una profunda diferencia entre no querer socializar y encontrar la socialización como una actividad difícil.

No Todo Lo Que Brilla Es Oro

El hecho triste es que muchas personas en el Espectro Autista desean desesperadamente socializar y hacer conexiones con las personas que los rodean, pero las dificultades con la comunicación, la sobrecarga sensorial de sus ambientes y los problemas para leer las señales hacen que sea increíblemente difícil hacerlo cómodamente. Con pocos recursos, las personas que viven la condición se aíslan a sí mismas en lugar de participar en las actividades sociales que tan desesperadamente desean. El resultado es una sensación crónica y aplastante de soledad, a menudo acompañada de sentimientos de depresión mientras se preguntan «¿Qué hay de malo conmigo?».

Afortunadamente, las cosas están mejorando, aunque lentamente. Las empresas son cada vez más conscientes de los beneficios que puede tener un equipo de trabajadores neurodivergentes y brindan las adaptaciones necesarias para integrar adecuadamente a las personas en el Espectro Autista en la fuerza laboral. Todavía no existen estándares establecidos, y el progreso se realiza en gran medida caso por caso, pero se está avanzando para encontrar formas de integrar mejor a los adultos que viven la condición en la fuerza laboral y en los ambientes sociales.

A pesar de las concepciones comunes, trabajar con otros realmente ayuda a las personas en el Espectro Autista de varias formas. No solo evita la soledad aplastante que sienten muchos de los que se aíslan a sí mismos, sino que también hace mucho bien para mejorar sus habilidades con la ayuda de la revisión y el aporte de sus compañeros, así como para mantener a los adultos que viven la condición en sus labores, que a veces puede ser difícil; especialmente si tienen una condición concurrente como el Déficit Atencional. Salir de casa e ir a trabajar también puede ayudar a los adultos en el Espectro Autista a establecer una rutina adecuada, lo que ayuda con la salud y el bienestar general. Una rutina establecida puede ayudar a organizar la vida a veces caótica de los adultos que viven la condición, especialmente si tienen dificultades de función ejecutiva.

Por desgracia, la situación laboral actual aparentemente ha deshecho gran parte del progreso que se ha visto en los últimos años.

Debido a la Pandemia del Coronavirus, muchos adultos en el Espectro Autista ahora se ven obligados a trabajar remotamente, solo comunicándose con sus colegas y supervisores a través de correo electrónico y llamadas ocasionales vía Zoom. La misma soledad aplastante que los adultos que viven la condición sintieron antes cuando se autoaislaron ahora ha empeorado significativamente ya que el aislamiento no solo se alienta, sino que en muchos lugares se impone por completo. Sin siquiera la oportunidad de volver a entrar en situaciones sociales, muchos en el Espectro Autista se encuentran al borde de la desesperación mientras lidian con una soledad aplastante de la que ahora ni siquiera se les permite escapar.

Además, según la evidencia anecdótica, los programas como Zoom o Google Meet no parecen ser ningún tipo de reemplazo viable para las interacciones en persona. De hecho, si bien las personas en el Espectro Autista pueden tener problemas para leer las señales faciales y el lenguaje corporal o comprender el tono de voz, el problema parece agravarse mucho cuando sus colegas se reducen a una pequeña mezcla de píxeles en una pantalla.

Consideraciones adicionales

Trabajar remotamente también tiene otras desventajas. Con plazos más flexibles viene una degradación de la rutina y los horarios, que puede tener graves efectos dominó en el resto de la vida de estos adultos. Sin una comunicación activa y una revisión por pares, la calidad del trabajo puede verse afectada. Y sin un ambiente estricto y dedicado para que las personas realicen su trabajo, las personas pueden distraerse con su cómodo ambiente.

Después de todo, dado que estás trabajando remotamente, solo tienes que entregar tu trabajo al final del día, en lugar de la fecha límite de las 17:00 horas. ¿No puedes tomarte un minuto para ver ese DVD que está en tu estante o leer ese libro que has estado posponiendo? O tal vez podría navegar por Internet sin ninguna de las consecuencias que podría enfrentar al ir al trabajo.

Distracciones como estas se vuelven aún más difíciles de manejar para los adultos en el Espectro Autista con condiciones concurrentes como el Déficit Atencional; algo que es increíblemente común.

Trabajar remotamente puede brindarte el beneficio de mantenerte en un ambiente cómodo y bajo tu control, pero no necesariamente te brinda un ambiente propicio para la productividad y la alta calidad del trabajo.

La verdad del asunto es que, si bien algunas personas en el Espectro Autista podrían trabajar mejor remotamente, son capaces de manejar sus distracciones y se sienten cómodos en la soledad, muchos que viven la condición consideran que esas condiciones laborales son más dañinas que cualquier otra cosa. Es una falacia suponer que todos los adultos en el Espectro Autista son un solo bloque cuando se trata de cualquier cosa en la vida.

Los adultos en el Espectro Autista deben poder salir y socializar, tanto en el contexto del trabajo como en el contexto del ocio. Continuar encerrándolos, en lugar de empoderarlos para que trabajen mejor, en muchos casos es simplemente reforzar la depresión.

Fuente: Purdy, W. (2021). Do all autistic adults want to work from home? Spectrum Fusion. Recuperado de (https://spectrumfusion.org/2021/11/do-all-autistic-adults-want-to-work-from-home/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

Comprendiendo Cómo Las Rutinas Pueden Ayudar A Las Personas En El Espectro Autista

Las rutinas a menudo se consideran importantes para las personas en el Espectro Autista. Esto es cierto para muchos de nosotros, pero suponer que las personas que viven la condición necesitan rutinas conlleva peligros, sin entender por qué. Es probable que las rutinas impuestas por otras personas hagan más daño que bien.

Por supuesto, las personas en el Espectro Autista no son las únicas que dependen de las rutinas; casi todos hacen ciertas cosas en ciertos momentos y esperan que las cosas sucedan en un orden particular. La mayor diferencia entre las personas que viven y no viven la condición en lo que respecta a las rutinas es probablemente cómo reaccionamos cuando se interrumpen esas rutinas, así que comencemos por ver por qué las personas en general tienden a tener rutinas y luego pensemos por qué las personas en el Espectro Autista a menudo reaccionan mal cuando no van de acuerdo al plan. Finalmente, exploraremos algunos de los peligros de las rutinas y de las suposiciones de las personas sobre ellas.

Las rutinas simplifican las cosas

En un mundo que puede sentirse incierto y agobiante, las rutinas nos dan una cosa menos en qué pensar. Reducen la carga cognitiva, en otras palabras. Sabemos lo que se supone que sucederá a continuación; podemos prepararnos para ello; no tenemos que tomar demasiadas decisiones, no tenemos que sopesar demasiados factores, no tenemos que hacer demasiado trabajo mental. Cualesquiera que sean las opciones involucradas, probablemente sepamos cuáles son con anticipación.

Si tiene el tipo de cerebro al que le resulta difícil hacer un seguimiento de demasiadas cosas a la vez (un estilo de pensamiento monotrópico, en otras palabras), puede ser particularmente reconfortante saber que puede tomarse un descanso de tener que intentarlo, simplemente cayendo en un patrón familiar. Podemos concentrarnos en una sola cosa, superar la rutina, paso a paso, verla hasta su finalización. A menudo, aquello en lo que nos enfocamos nos brinda una sensación de comodidad o satisfacción. Una vez más, esto está lejos de ser algo exclusivo de las personas en el Espectro Autista — las personas neurotípicas confían en rutinas todo el tiempo, pero es probable que las suyas se consideren más socialmente aceptables, y tal vez les resulte más fácil lidiar con ellas cuando no funcionan bien.

Expectativas rotas

Es inquietante para cualquiera cuando cree que sabe qué esperar, pero luego las cosas resultan muy diferentes. Se siente como si le arrebataran algo, y para las personas autistas, puede sentirse como una crisis. Es posible que pasemos gran parte de nuestras vidas en un estado de incertidumbre sobre lo que viene a continuación, por lo que las rutinas pueden sentirse como una isla de estabilidad en todo eso. Llegamos a tener un modelo agradable y simple en nuestras cabezas de lo que se supone que sucederá. Cuanto más seguros nos sentimos en él, más invertimos en él. Las personas en el Espectro Autista tienden a experimentar mucha inercia, por lo que se necesita tiempo y esfuerzo para ponerse en marcha o cambiar de rumbo: se necesita bastante trabajo para alinear nuestros recursos mentales y embarcarnos en un curso de acción.

Una interrupción de las rutinas significa descartar todas nuestras expectativas, cambiar abruptamente de rumbo y probablemente comenzar de cero. La inercia autista hace que eso sea profundamente incómodo: es como tratar de ejecutar un giro brusco con un carrito de compras muy cargado. Algunas partes de nuestra mente a menudo continúan en la trayectoria anterior, como si tuviéramos que aferrarnos a cada una de nuestras expectativas una por una y asegurarnos de que me acompañarán en el nuevo rumbo, o de lo contrario seguimos esperando cosas que ya sabemos, en un nivel consciente, que definitivamente no están sucediendo. Si la nueva dirección no tiene mucho sentido para nosotros, eso se vuelve mucho más difícil.

Los peligros de las rutinas

Esto nos lleva a la dificultad de imponer rutinas a las personas en el Espectro Autista. A veces, incluso las rutinas que tratamos de imponernos a nosotros mismos pueden resultar contraproducentes, porque entran en conflicto con nuestra necesidad de sentir que tenemos el control o nuestro impulso por la novedad. A menudo se piensa que las personas que viven la condición siguen reglas, y hay mucho de cierto en eso, por muchas de las mismas razones por las que a menudo nos apegamos a las rutinas: nos ayuda a dar sentido a este mundo impredecible, a lograr una sensación de estabilidad y seguridad. Nos ayuda a saber qué esperar. Sin embargo, las personas en el Espectro Autista también tienden a tener una tolerancia muy limitada a lo incorrecto, y las reglas o rutinas que no tienen sentido pueden caer en la categoría de Incorrectas. Estamos expuestos a frustrarnos, tratando en vano de que tengan sentido.

Las rutinas irracionales y las reglas ilógicas no contribuyen a una sensación de seguridad. En cambio, se sienten como demandas irrazonables, que erosionan nuestro sentido de autonomía, especialmente si afectan el tiempo que dedicamos a buscar lo que más nos interesa.

Cuando el mundo te pone ansioso/a o confundido/a, con todas sus extrañas exigencias sociales y sus intensos estímulos sensoriales, sentirse en control es a menudo el único escape. A veces lo hacemos de forma pequeña, como stims sutiles; otras veces se necesita más que eso para sentir que estamos al tanto de las cosas. A veces, sentirse en control puede significar apegarse rígidamente a las rutinas, pero otras veces significa ser capaz de abandonar rutinas que no son lo suficientemente flexibles para satisfacer nuestras necesidades. La necesidad de novedad, que parece particularmente pronunciada en aquellos de nosotros con tendencias de Déficit Atencional, puede hacer que a algunos de nosotros nos resulte muy difícil seguir las rutinas. A menudo existe una tensión entre la inquietud y la necesidad de previsibilidad.

Conclusión

Encontrar rutinas que funcionen para nosotros puede requerir un poco de experimentación, pero alcanzar el equilibrio adecuado entre autonomía y consistencia realmente puede aligerar nuestras cargas mentales y ayudar a garantizar que hagamos las cosas. No tiene sentido seguir rutinas por la rutina, y no necesariamente funcionan para todas las personas en el Espectro Autista; pero con un poco de comprensión de por qué pueden ayudar y cuándo no, pueden ser una herramienta valiosa para ayudar a las personas que viven la condición, y especialmente para que nos ayudemos a nosotros mismos.

  • Las rutinas pueden ayudar a reducir la carga cognitiva y promover una sensación de estabilidad.
  • Por lo general, las rutinas solo ayudan si se ingresan voluntariamente.
  • Las rutinas impuestas desde el exterior a menudo hacen que una persona se sienta más ansiosa.
  • La experimentación, la negociación y la autonomía son claves.

Fuente: Murray, F. (2022). Understanding How Routines Can Help Autistic People. Thinking Autism Guide. recuperado de (https://thinkingautismguide.com/2022/04/understanding-how-routines-can-help-autistic-people.html). Traducido Por Maximiliano Bravo.

Funciones Ejecutivas Prácticas

Este artículo hablará sobre cómo podemos conceptualizar mejor las funciones ejecutivas teniendo en cuenta el mundo real: hacia inquietudes prácticas como estrategias e intervenciones que pueden ayudar las personas en el Espectro Autista a mejorar sus habilidades de manejo del tiempo.

No es inusual que hayan personas en el Espectro Autista argumentando que no deberían intentar obligar a nadie que tenga problemas con las funciones ejecutivas y la organización a mejorar mediante el esfuerzo y la fuerza de voluntad. En cambio, según el argumento, la sociedad debería proporcionar adaptaciones para que las personas no tengan que depender de sus funciones ejecutivas para organizarse. Resulta más que evidente decir que esta sería la opción ideal en muchas situaciones. Ciertamente, lo último que alguien querría hacer es sugerir que las personas deberían sentirse culpables por sus dificultades en esta área, o que deberían sobrecargarse y agotarse en un esfuerzo por compensar por pura fuerza de voluntad. Para decirlo suavemente, eso sería bastante contraproducente.

Al mismo tiempo, existen numerosas situaciones del mundo real en las que la organización y el manejo del tiempo son absolutamente cruciales, y también que existen formas importantes en las que las personas en el Espectro Autista pueden tratar de resolver sus dificultades en estas áreas vía práctica, y aunque muchos que viven la condición no tuvieron mucha práctica cuando eran niños, probablemente sea mejor practicar más tarde que nunca. Y también hay una razón muy práctica por la que podríamos querer trabajar en la función ejecutiva: relativamente pocos adultos en el Espectro Autista pueden obtener apoyos o adaptaciones sustanciales para ayudar con las funciones ejecutivas y la organización, por lo que las personas necesitan técnicas que puedan usar para ayudarse a sí mismos con la función ejecutiva.

Una gran parte de la literatura académica sobre funciones ejecutivas está dedicada a explorar diferentes habilidades de funciones ejecutivas y debatir exactamente qué diferentes tipos de funciones ejecutivas existen. Sin embargo, esta literatura puede volverse muy abstracta y puede sumergirse en debates muy profundos sobre los procesos cognitivos que subyacen a la función ejecutiva. Por ejemplo, se han escrito muchos artículos sobre la idea de que algunas funciones ejecutivas pueden ser “calientes” y otras “frías”, siendo la principal diferencia entre las dos categorías la base más emocional de las funciones ejecutivas “calientes”. También dedicamos una gran cantidad de tiempo a discutir ejemplos específicos de funciones ejecutivas, como la memoria de trabajo, iniciación de tareas, etcétera.

Eso no significa que esta literatura es incorrecta. Sin embargo, no se puede negar que nuestro enfoque actual en la investigación se basa en gran medida en las bases fundamentales de la función ejecutiva, y este enfoque no necesariamente se traduce bien en estrategias e intervenciones útiles. Se han desarrollado algunas intervenciones de funciones ejecutivas que usan computadoras para capacitar a las personas en tareas muy específicas (que se cree que están relacionadas con alguna función ejecutiva individual, como la memoria de trabajo), y no es muy convincente de que este tipo de beneficios brinden demasiada ayuda. a las personas en el mundo real. Resultaría inverosímil sugerir que podemos alterar fundamentalmente un proceso cognitivo básico con un número relativamente pequeño de sesiones usando tareas computarizadas muy específicas. Todavía no está claro si los beneficios de estas tareas son duraderos y transferibles al mundo real.

Por esta razón, aprender a mejorar las funciones ejecutivas requiere un conjunto de estrategias más prácticas, y si terminamos cambiando nuestras habilidades cognitivas básicas, será a través de la práctica repetida que viene con la implementación de estas estrategias en el mundo real.

I) Prospección episódica: Es efectivamente nuestra capacidad de visualizar el futuro. Si bien podemos percibir la realidad tridimensional con altura, ancho y profundidad, no podemos confiar en la percepción para visualizar la cuarta dimensión de la realidad: el tiempo. No podemos ver el futuro. En cambio, tenemos que imaginar escenarios futuros. Tenemos que imaginar cómo nos moveremos en el futuro, qué tendremos que hacer en el futuro y qué debemos hacer ahora para prepararnos para el futuro. Comenzamos con una imagen mental de nuestra meta, de nuestro futuro deseado, y luego determinamos los pasos que debemos seguir para llegar allí.

Esta es una idea muy clara y concreta, y que tiene un valor práctico inmediato. Cuando uno trabaja en visualizar el futuro y planificar lo que debe hacerse para garantizar que el futuro se desarrolle como uno desea, no solo obtiene el beneficio a largo plazo de la práctica, sino también el beneficio inmediato de tener un plan para la situación actual. Esto parece dar al entrenamiento de habilidades de prospección episódica en la vida real una clara ventaja sobre el entrenamiento de la memoria de trabajo en una computadora.

II) Estimación del tiempo: Desafortunadamente, la prospección episódica no nos ayuda mucho si no podemos desarrollar un sentido preciso del tiempo. Usemos un ejemplo rápido para demostrar esto. Tú estás lavando algo de ropa, pero tú sabías que se acerca una reunión. Utilizaste con éxito tu prospección episódica para imaginarme a ti mismo en el futuro, y esto te dijo que necesitarías preparar varias cosas antes de irte, subirme a tu bicicleta y andar en bicicleta hasta el lugar de la reunión. (Tu prospección episódica también te dijo que no podrías lavar la ropa cuando estuvieras en la reunión, por supuesto). Sin embargo, esta información tiene un valor limitado por sí sola. También necesitas estimar con precisión cuánto tiempo te llevaría prepararte para la reunión y salir por la puerta (unos 10 minutos) y cuánto tiempo te llevaría ir en bicicleta a la reunión (otros 10 minutos). También necesitas estimar con precisión cuánto tiempo lleva pasar una carga de ropa por la lavadora y la secadora (alrededor de 2 horas). Debido a que tenías menos de 3 horas antes de la reunión, tú sabías que podías comenzar con una carga de ropa, pero que debías esperar con la segunda carga.

Es un ejemplo sencillo, pero suficiente para demostrar que no entender cuánto tardan estas tareas nos puede meter en problemas. Si olvidaste que necesitaba tiempo para empacar todo para la reunión, comenzarías a empacar 10 minutos antes de la reunión, saldrías por la puerta cuando comenzara la reunión y llegarías a la reunión 10 minutos tarde. Si se te olvidó de darme suficiente tiempo para lavar la ropa y, por lo tanto, comenzaste una segunda carga tan pronto como la primera estuvo fuera de la lavadora y dentro de la secadora, te irías a la reunión con esa carga de ropa solo a medio terminar.

El hecho de que normalmente no mostramos el tiempo moviéndose de forma visual, porque vemos el tiempo en relojes digitales, es particularmente preocupante. Debido a que no vemos visualmente el flujo del tiempo en un reloj digital, no aprendemos a estimar bien el paso del tiempo.

Además, existe un problema aún mayor con la estimación del tiempo. Somos realmente malos para predecir cuánto tiempo nos llevará hacer algo, ya sea que entendamos con precisión cómo fluye el tiempo o no. En general, tendemos a subestimar el tiempo que nos toma hacer las cosas. Nos olvidamos de los pasos que consumen mucho tiempo y no anticipamos las complicaciones.

Afortunadamente, hay una solución al problema del tiempo. Por lo general, la mejor estimación de cuánto tiempo le tomará a uno hacer algo se basará en la extrapolación de cuánto tiempo le tomó a uno hacer cosas similares en el pasado.

III) Listas, horarios y calendarios: Por supuesto, desarrollar un plan no sirve de mucho si lo olvidamos inmediatamente después. Tenemos que conservar recordatorios visuales de todos los pasos que debemos dar para lograr el futuro que deseamos. Esto se vuelve especialmente imperativo cuando tenemos que hacer malabarismos con muchas demandas de tareas diferentes a la vez.

En nuestros 12 años de escolaridad obligatoria, hay una gran cantidad de estructura. A los alumnos se les dice cuándo se supone que deben estar haciendo algo. Se les enseña a trabajar con bloques de tiempo cortos, que tienen que usar un bloque de clase para trabajar en algo, o que tienen una cierta cantidad de tiempo para prepararse para el colegio por la mañana. Algunas tareas pueden distribuirse en días o semanas, pero nuestros padres a menudo estarán disponibles para garantizar que terminemos estas tareas a tiempo.

El mundo de los adultos puede ser muy diferente. Por ejemplo, la universidad. De repente, somos los amos de nuestras propias vidas y regularmente tenemos que trabajar con plazos de semanas o meses. Tenemos asignaciones y fechas de entrega en los programas de estudios que debemos recordar, y también debemos motivarnos para incluso asistir a clases.

Por supuesto, no hay forma de que podamos trabajar en nuestras tareas y aún así mantener activamente nuestros planes para todas estas otras cosas en nuestras mentes. ¡Eso requeriría mucha más capacidad de memoria de trabajo de la que cualquier entrenamiento de memoria de trabajo podría darnos! Tenemos que anotar estas cosas.

Como estamos trabajando simultáneamente con diferentes niveles de organización (por ejemplo, tareas para la próxima hora, tareas para el día, tareas en las que se debe trabajar gradualmente durante días y semanas), podemos usar diferentes niveles de listas y cronogramas. Una vez que tenemos listas y horarios, podemos obtener la satisfacción natural y gratificante que surge al poder tachar una tarea de nuestra lista de tareas pendientes.

IV) Iniciación, distracción y agobio: Tener una buena capacidad para prospectar el futuro puede tener una desventaja. A veces, podemos visualizar con precisión el futuro y reconocer completamente todos los pasos que necesitamos para alcanzar el futuro deseado y, sin embargo, aún no logramos organizarnos con éxito.

A veces, el reconocimiento preciso de las muchas tareas diferentes que debemos completar no nos ayuda. Incluso puede hacernos daño, porque podemos prever con precisión que nos espera mucho trabajo difícil y aburrido. Sin embargo, si no comenzamos a trabajar en las cosas, comenzamos a atrasarnos, y la lista de tareas por completar se mantendrá igual de larga (o se hará más larga), incluso cuando el tiempo disponible para completar esas tareas se reduzca constantemente.

Necesitamos nuestra prospección episódica para identificar lo que tenemos que hacer, pero luego necesitamos obligarnos a iniciar estas tareas. Tenemos que empezar a trabajar en ellos, y luego tenemos que evitar distraernos con cualquier cosa que amenace con captar nuestra atención. A veces, cuando fallamos en iniciar tareas o nos distraemos de ellas, lo hacemos con pleno conocimiento de que luego tendremos dificultades para terminar todo lo que tenemos que hacer a tiempo, y ese reconocimiento aumenta la posibilidad de que nos sintamos agobiados. A medida que nos sentimos más agobiados, podemos comenzar a trabajar para mantenernos en un estado de distracción en el que no tengamos que pensar en las consecuencias de nuestra distracción. Puede ser un círculo vicioso.

Necesitamos alguna forma de responsabilizarnos, y hay una serie de trucos que podemos intentar para lograr esta responsabilidad. Tal vez podamos usar la presión social de los demás para ayudar (por ejemplo, nuestros padres), aunque realmente deberíamos estar aprendiendo a hacer estas cosas por nosotros mismos. Tal vez enumerar todos los pasos y dividirlos entre el tiempo disponible puede hacer que nuestro plan parezca menos agobiante (o tal vez muestre que el plan no es realista y debe cambiarse). Tal vez podamos usar recompensas artificiales para animarnos a terminar las tareas de nuestra lista de pendientes. Tal vez podamos restringir nuestro acceso a distracciones tentadoras (por ejemplo, Internet) hasta que hayamos hecho un cierto progreso hacia nuestra meta.

V) Práctica, práctica y más práctica: Solo a través de la práctica podemos aprender a manejar el tiempo de manera efectiva. Necesitamos desarrollar orgánicamente un sistema organizacional personalizado a través de la práctica, modificándolo según sea necesario. También necesitamos práctica para mejorar esas habilidades básicas de funciones ejecutivas en el corazón del manejo del tiempo; las mejoras en estas habilidades cognitivas llevarán mucho tiempo y pueden no ser tan obvias como una nueva estrategia organizacional, pero si pueden ocurrir y son de vital importancia.

Lamentablemente, es preocupante que no solemos darles a los niños en el Espectro Autista oportunidades de práctica para el manejo del tiempo, dada nuestra tendencia a estructurar el tiempo de los niños que viven la condición incluso más de lo que estructuramos el tiempo de sus pares neurotípicos, hasta el punto de intervenir para hacer cosas por ellos. Si bien es bueno que queramos ayudar a las personas en el Espectro Autista, debemos asegurarnos de que todos nosotros, y quizás especialmente las personas que viven la condición, tengan oportunidades para mejorar sus habilidades de manejo del tiempo y funciones ejecutivas a través de la práctica repetida.

Fuente: Dwyer, P. (2019). Practical Executive Functions. Autistic Scholar. Recuperado de (http://www.autisticscholar.com/practical-executive-functions/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

¿Cómo Usar El Aprendizaje Multisensorial Para Ayudar A Tu Hijo/a En El Espectro Autista A Aprender Nueva Información Y Ser Más Autónomo/a?

Muchas personas en el Espectro Autista son aprendices multisensoriales. Esto significa que no aprender de una sola forma; visual, auditiva, cinestésica, etcétera. Ellos aprender mejor cuando todos o la mayoría de sus sentidos están involucrados.

¿Qué es el apoyo multisensorial?

Las personas neurotípicas les enseñan a otras personas neurotípicas cómo hacer algo explicándolo una o dos veces, tal vez mostrándolo una o dos veces, y luego dejando que la persona neurotípica lo haga por sí solo/a.

Eso no funciona con las personas en el Espectro Autista. Porque son lentos al procesar información auditiva, una persona no puede simplemente explicarles qué quieren que hagan para luego recordarlo y ser capaces de hacer la actividad. A esto se le suman sus dificultades relacionadas con la memoria de trabajo y memoria a corto plazo.

A causa de eso, para que las personas en el Espectro Autista puedan aprender nueva información, ellos necesitan un enfoque multisensorial. Esto significa que necesitan escuchar las instrucciones, tener las instrucciones escritas paso a paso en forma muy detallada, leer las instrucciones en voz alta y comunicárselas a la otra persona para obtener confirmación o entendimiento, hacer físicamente la actividad mientras escuchan a la persona dándoles las instrucciones otra vez y luego leer las instrucciones escritas y hacer la actividad una, y otra y otra vez hasta que la habilidad para hacerlo esté profundamente arraigada no solamente en su memoria a largo plazo, sino también en sus cuerpos.

Esta es la única forma en que las personas en el Espectro Autista pueden hacer cosas autónomamente.

¿Por qué «presumir competencias» no siempre es preferible?

Muchos defensores del Espectro Autista, incluyendo este blog, han promovido la filosofía de «presumir competencias», y mientras sus intenciones son nobles, tal enfoque podría causar mucho daño si es aplicado sin prestar atención al contexto.

¿Eso significa que deberíamos asumir que las personas en el Espectro Autista son incompetentes? No, en absoluto. El problema no tiene que ver con que las personas que viven la condición sean capaces de aprender, sino que si o no van a ser capaces de aprender información presentada en forma neurotípica.

Si bien la motivación para aprender puede estar ahí, la capacidad con las herramientas disponibles puede no estarlo. Esto no es porque la persona en el Espectro Autista no sea inteligente, es porque él/ella a menudo aprende de forma diferente a sus pares neurotípicos.

Por ejemplo, mientras la mayoría de las personas neurotípicas aprenden implícitamente, al simplemente estar en su ambiente, observar a los demás, y a través de métodos más sutiles e indirectos, las personas en el Espectro Autista a menudo aprenden explícitamente, ya que necesitamos que nos enseñen específicamente una habilidad social neurotípica o una habilidad para la vida cotidiana para poder aprenderla.

Entonces, presumir competencias a menudo puede parecer una suposición de que las personas en el Espectro Autista aprender de la misma forma que sus pares neurotípicos, lo que puede causar que las personas neurotípicas omitan pasos «innecesarios» al dar sus explicaciones porque «todos saben eso».

Las personas en el Espectro Autista necesitan que les expliquen todos los pasos. Nada es «implícito», e incluso si lo fuera, una explicación excesivamente detallada es preferible en vez de asumir que saben lo que tienen que hacer. Eso es porque asumir que incluso uno de los pasos de algo que les están enseñando es «cuestión de sentido común» puede perjudicar totalmente su habilidad para aprender.

¿Cómo ofrecer apoyo multisensorial para tu hijo/a en el Espectro Autista?

Antes de enseñarle, explicarle o decirle cualquier cosa a tu hijo/a en el Espectro Autista, asegúrate de tener su atención plena e íntegra. Una vez que la tengas, ofrécele los siguientes recursos:

I) Apoyos visuales: Digamos que tú quieres que tu hijo/a adolescente en el Espectro Autista se haga responsable de sacar la basura, simplemente preguntarle, «¿Podrías sacar la basura?» no será suficiente. Un tablero visual de los quehaceres que tu hijo/a adolescente esperas que haga será muy útil para ayudarlo/a a recordar qué hacer y ser más autónomo/a a medida que pase el tiempo.

II) Instrucciones escritas: Permítele a tu hijo/a en el Espectro Autista tener una libreta para anotar todos los detalles de todo lo que dices si eso les resulta útil. Incluso si es un paso que das por sabido que él/ella recordará o que «es cuestión de sentido común», solo deja que lo escriban.

III) Tiempo extra: Muchas personas en el Espectro Autista necesitan más tiempo para procesar e integrar nueva información que sus pares neurotípicos. Si tú intentas explicar algo demasiado rápido, o si tú les dices demasiada información a la vez, no serán capaces de procesarla con suficiente rapidez antes de que te vayas. Baja la velocidad, divide la información y dales más tiempo para procesarla.

IV) Representar físicamente las instrucciones: ¡Esto es muy importante! Las personas neurotípicas parecen ser capaces de tomar lo que han aprendido en una situación similar, aplicar ese conocimiento, y luego adaptarlo según el contexto a su alrededor. Muchas personas en el Espectro Autista no pueden hacer eso sin ayuda externa al empezar. La nueva información puede ser aprendida de forma más eficiente si la persona enseñándola relaciona conocimiento existente con la nueva actividad o la nueva regla siendo aprendida. Esta técnica de enseñanza se llama andamiaje, donde el nuevo conocimiento está basado en conocimiento existente para crear un marco referencial para su comprensión.

V) Oportunidades para que hagan preguntas y que éstas sean respondidas: Una persona en el Espectro Autista hace preguntas como un investigador buscando pistas. Buscamos entender hasta el más mínimo detalle de algo para poder procesar e integrar completamente cualquier nueva información que recibimos. A menudo las personas neurotípicas juzgarán erróneamente a una persona que vive la condición haciendo pregunta tras pregunta como «maleducado/a». Lo que está muy lejos de ser verdad.

VI) Recordatorios: Los horarios visuales, mensajes de texto vía WhatsApp o recordatorios verbales son todos partes esenciales del proceso de aprendizaje e integración de nuevas actividades a una rutina existente. Asegúrate de tenerlos disponibles en todo momento, especialmente cuando tu hijo/a en el Espectro Autista aún está aprendiendo.

El miedo al aprendizaje es una respuesta a los traumas, sé paciente

Otra barrera común para las personas en el Espectro Autista al aprender nueva información es el miedo al aprendizaje debido a los traumas. Durante su infancia y adolescencia, muchas personas que viven la condición han sufrido mucho por la rabia y/o frustración casi inmediata de quienes han tratado de enseñarles cosas nuevas, especialmente cuando los han acusados de ser flojos por no haber entendido sus instrucciones.

El resultado de dichos traumas es una fobia intensa de aprender nueva información que a menudo los acompaña como adultos. A pesar de que si pueden aprender nueva información, es muy difícil para ellos, especialmente si la persona que les está enseñando no entiende como funcionan sus cerebros.

Si tu hijo/a en el Espectro Autista ha experimentado traumas de aprendizaje, ya sea de sus profesores, familiares y/o terapeutas, les llevará mucho tiempo recuperar la confianza y sentirse cómodos siquiera intentando aprender algo nuevo.

Repito, sé paciente.

Evita sonar condescendiente o enojado/a cuando le enseñas algo nuevo

Como extensión del trauma de aprendizaje antes mencionado, una de las razones más comunes de por qué las personas en el Espectro Autista de todas las edades desarrollan traumas de aprendizaje es por el enojo o frustración que sienten las personas cuando no entendemos lo que nos enseñan.

Podría ser frustrante incorporar el aprendizaje multisensorial o tener que explicar algo una y otra vez cuando ves una actividad o concepto como algo fácil, pero recuerda que las personas en el Espectro Autista son altamente sensibles a los cambios de energía y tono de voz.

Si sentimos aunque sea por un segundo que tú te estás sintiendo frustrado/a con nosotros o nos estás hablando con un tono furioso o condescendiente, nuestros cerebros se apagarán para protegernos, y no seremos capaces de aprender nada.

También evitaremos incluso tratar de aprender en el futuro. Si te sientes demasiado frustrado/a para continuar enseñándonos algo, déjalo pendiente para otra ocasión, y cambia a otra actividad que sea divertida para ambos, ya sea juntos o por separado, y la retomamos cuando tu mente esté más tranquila.

Conclusión

Si te sientes agobiado/a por todo el trabajo extra que vas a tener que hacer para ayudar a tu hijo/a en el Espectro Autista a aprender lo que tú ves como «fácil», eso es comprensible. Sin embargo, tomarte el tiempo para hacer esto ahora le dará a tu hijo/a que vive la condición las herramientas y habilidades que él/ella necesita para tener éxito y vivir una vida adulta más plena y autónoma, y esa es la meta que siempre necesitarás enfocarte mientras llevas a cabo el proceso de aprendizaje.

Fuente: Heidel, J. (2021). How To Use Multisensory Support To Help Your Autistic Learn New Information And Become More Independent. The Articulate Autistic. Recuperado de (https://www.thearticulateautistic.com/how-to-use-multisensory-support-to-help-your-autistic-child-learn-new-information-and-become-more-independent/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

La Procrastinación Autista No Es Flojera

Cómo detectar la primera señal de alerta de la fatiga autista y tomar medidas para mejorar tu reacción al estrés.

Ser una persona en el Espectro Autista significa que las personas te juzgarán en base a estereotipos y suposiciones. Dos cosas que los neurotípicos fácilmente confunden son la procrastinación versus la fatiga. La procrastinación es una aprensión por completar una tarea. A veces te despiertas y es posible que necesites enviar un correo electrónico o limpiar tu habitación. Cuando pospones las cosas, esperas hasta el último minuto para hacer las cosas.

Procrastinar es visto como un rasgo negativo y es visto como flojera. Para los adultos en el Espectro Autista, este concepto erróneo no podría estar más alejado de la realidad.

La Procrastinación No es Flojera

Como persona en el Espectro Autista, te enfrentas a factores estresantes día tras días. La ansiedad puede ser un sentimiento que nunca desaparece durante tus actividades cotidianas. A veces tienes que luchar contra ti mismo/a para poner en marcha tus proyectos. Por supuesto, esto sería etiquetado como procrastinación, pero está más cerca del agobio o la fatiga.

Cuando tu ansiedad es alta, serás menos productivo/a. Si alcanzas el nivel de fatiga, dejarás de hacer las cosas. Aunque sientas la urgencia de la tarea, no importa cuánto lo intente, no puede comenzar las tareas.

No eres un flojo/a. Estás entrando en las etapas iniciales de la fatiga.
La sociedad dicta que debes actuar de cierta forma y si “fallas” debes sentirte avergonzado/a. Sentirte como un fracaso es una mentalidad tóxica que no ayuda a la situación. Sentirse como un fracaso conduce a la duda, baja autoestima y al autosabotaje.

Juzgarte a ti mismo/a en base a las reglas sociales creadas por la mayoría conduce al pánico, el miedo y la procrastinación.

La Procrastinación Es Un Efecto Secundario

La incapacidad de comenzar una tarea a tiempo es un efecto secundario de la ansiedad. Cuando dejas de funcionar como antes, es hora de reflexionar sobre tu estado emocional actual.

Cuando te despiertas y te sientes con poca energía, cansado/a aunque hayas dormido lo suficiente o ansioso/a al instante, es una señal de que estás agobiado/a. Has trabajado tan duro durante tanto tiempo que tu mente se ha ido.

La única forma de remediar este sentimiento es permitiéndote descansar. Tomar descansos y recargar tu energía te dará la capacidad mental para hacer las cosas.
Es fácil para las personas juzgar el comportamiento de los demás y compararlo con sus estándares. Es importante recordar que todos aprenden de manera diferente. Nadie trabajará de la misma forma que tú. Algunas tareas pueden tardar más o menos tiempo en completarse según la persona. Como un adulto en el Espectro Autista, tú procesas la información de una forma única.

Trabajar más lento no es malo. Trabajar más rápido no siempre es bueno.

La idea de un horario pre-asignado basado en las expectativas sociales es la razón por la que existe la procrastinación. Hay demasiado énfasis en ser rápidos, lo que ignora los rasgos humanos innatos. Las expectativas actuales que existen para las personas en el trabajo, el colegio y los ambientes sociales están desactualizadas.

Es imposible encontrar un método de trabajo que se ajuste a todos. La procrastinación no es una persona que muestra flojera. Es una señal de estrés que no debes ignorar.

Prevención de la Fatiga

La mejor forma de ser productivo/a es tomar medidas para prevenir y afrontar la ansiedad. Encuentra lo que funciona para ti y ve a por ello. Nadie sabe lo que necesitas para manejar tu ansiedad mejor que tú.

La autorreflexión y la autoaceptación son dos elementos claves para disminuir el estrés. Cuando las fuerzas externas lo empujan hacia abajo, es posible que no tengas muchas opciones. Sin embargo, puedes optar por dejar que te entierre o puede practicar el cuidado personal para sobrellevar la situación.

La próxima vez que alguien te diga “¡Deja de procrastinar!”, recuérdale que no estás procrastinando. Estás exhausto/a y necesitas tomarte un tiempo para recargar energías. La comunicación es la única forma de disminuir los problemas internos y externos que te impiden prosperar.

La palabra «procrastinar» debe ser reemplazada por comprensión, autoconciencia y el reconocimiento de que nadie es flojo/a. Todo el mundo trabaja de formas diferentes.

Fuente: Tas. (2021). Autistic Procrastination Isn’t Laziness. Medium. Recuperado de (https://tasthoughts.medium.com/autistic-procrastination-isnt-laziness-6d8930b2ec90). Traducido Por Maximiliano Bravo.

Cuando Las Tareas Simples Se Vuelven Como Montañas: ¿Cómo Calmar Tus Pensamientos Ansiosos?

Cuando luchas contra la ansiedad, incluso las pequeñas tareas cotidianas pueden parecer enormes obstáculos. Como resultado, comenzarás a sentirse aún más agobiado/a y nervioso porque no puede hacer las cosas.

Eso es porque los pensamientos ansiosos tienden a «explotar» incluso las cosas más pequeñas. Y así, algo que normalmente sería fácil de lograr de repente se siente casi imposible.

Lo peor es que, por lo general, estos pensamientos se retroalimentan, creando un círculo vicioso: pensamientos ansiosos que te hacen sentir fuera de control y causan pensamientos aún peores, una y otra vez. Como resultado, la montaña comienza a crecer hasta volverse agobiante.

Afortunadamente, hay cosas prácticas que puedes hacer en el momento para calmar tus pensamientos ansiosos. Si bien la situación aún puede estar fuera de tu control, poder verla con un estado mental más tranquilo puede hacer que se sienta menos agobiante.

Entonces, ¿Cómo puedes calmar tus pensamientos ansiosos y convertir esas montañas agobiantes en colinas manejables?

I) Mantente concentrado/a en tu tarea actual: Cuando te enfrentas a la ansiedad, es fácil conectar tus pensamientos con cosas negativas que pueden haber sucedido en el pasado, incluso si fueron menores. Entonces, si tu tarea es lavar los platos, es posible que te estés aferrando mentalmente a una vez que dejaste caer y rompiste un plato, o te cortaste accidentalmente un dedo, etcétera.

Con cualquier tarea que tengas que hacer, sé consciente del momento y no dejes que tus pensamientos se desvíen hacia experiencias negativas pasadas. Cada tarea es una oportunidad única para hacer las cosas y seguir adelante.

II) Piensa en el resultado positivo: Muchas veces, las personas con pensamientos ansiosos se preocupan por todas las cosas que podrían salir mal en una situación. Estas preocupaciones pueden abarcar un espectro muy amplio que va desde algo menor y molesto hasta algo catastrófico.

En su lugar, intenta centrar tus pensamientos en el posible resultado positivo de tu tarea. Pregúntate cuál podría ser el mejor resultado posible y confía en él para realizar la tarea en sí. La mayoría de las veces, hacer las cosas a lo largo del día se siente gratificante y puede generar una sensación de logro.

III) Sé amable contigo mismo/a: Podrías pensar que no ser capaz de realizar tareas cotidianas sencillas es una tontería. Como resultado, puede comenzar a criticarse a ti mismo/a o introducir un diálogo interno negativo. Desafortunadamente, eso solo empeora las cosas e incluso puede conducir a otros problemas de salud mental, como la depresión.

El hecho de que una tarea pueda ser simple y mundana para otra persona no quita el hecho de que para ti es difícil superarla. Por lo tanto, demuestra compasión y bondad a ti mismo/a mientras te esfuerzas con estas “montañas” diarias. Anímate y trabaja para aumentar tu confianza, en lugar de derrumbarte.

IV) Confía en ti mismo/a: A medida que comienzas a mostrar más compasión hacia ti mismo/a y tu ansiedad, también puedes comenzar a confiar en ti mismo/a.

Cuando te sientas ansioso/a por hacer algo, piensa en un momento en el pasado en el que completaste esa tarea o algo similar. ¿Cómo te sentiste cuando terminaste? ¿Hubo algo que podrías haber hecho mejor? ¿Cuál fue el mejor resultado? Aprovechar tus experiencias positivas pasadas al completar una tarea puede darte la confianza en ti mismo/a que necesita para superarla una vez más.

Fuente: Keating, A. (2019). When Simple Tasks Become Like Mountains—How to Calm Your Anxious Thoughts. Counselor Anne. Recuperado de (https://www.counselor-anne.com/blog/2019/3/8/when-simple-tasks-become-like-mountainshow-to-calm-your-anxious-thoughts). Traducido Por Maximiliano Bravo

¿Por Qué Las Personas En El Espectro Autista Pueden Tener Problemas Con Las Instrucciones?

Recibir una instrucción duplica instantáneamente los niveles de ansiedad de las personas en el Espectro Autista. No importa lo que sea. Podría ser realmente sencillo. El simple hecho de que nuestros cerebros registren que se les han dado una instrucción y luego tener que procesar esto es un GRAN caos.

Para empezar, la mayoría de las instrucciones son bastante malas. Muchas veces esto se debe a que la persona que da la instrucción es neurotípica y simplemente asume que sé qué hacer con una instrucción muy vaga y breve. Oh, cómo asumen mal.

Por ejemplo, si uno de tus colegas en la oficina te pide que fotocopie “algunas” copias de algo. Una persona en el Espectro Autista podría entender «algunas copias» como «3 copias», dado su lenguaje literal, uno de los problemas principales para entender las instrucciones para las personas que viven la condición.

Si a las personas en el Espectro Autista les dan una instrucción, a menos que sepan lo contrario con base en su experiencia previa o su conocimiento actual, la procesarán muy literalmente. Esto puede significar que no presten atención a los factores circundantes que pueden afectar la instrucción.

No solo la mayoría de las instrucciones son malas, y nuestros cerebro las interpretan de forma muy literal, sino que a veces la instrucción puede interpretarse genuinamente de múltiples forma diferentes. Para que no existan malos entendidos, mejor que las instrucciones sean explícitas y directo al grano.

Pero, incluso cuando saben lo que probablemente deberían hacer, y normalmente lo hacen, y al equivocarse muy a menudo en el pasado, ellos dudan de sí mismos y sus capacidades hasta sentirse agotados. Una instrucción muy simple puede hacer que mi cerebro se sobrecargue.

Las personas en el Espectro Autista también son muy perfeccionistas. Sus cerebros están conectados de tal forma que todo tiene que ser perfecto. Ellos quieren realizar las tareas a la perfección para no defraudar a los demás. Pero cuando su definición de «perfecto» es diferente a la definición de los demás, eso puede hacerlos sentir que ni siquiera pueden comenzar a actuar según las instrucciones porque simplemente NO SABEN qué hacer.

Otra cosa que puede hacer que seguir instrucciones sea muy, muy difícil son las habilidades de función ejecutiva. Parece que les resulta imposible recordar más de una instrucción a la vez. Así que si la instrucción viene en etapas, tienen que escribirlas.

A esto se le suma las dificultades para controlar los impulsos, y esto significa que las personas en el Espectro Autista pueden actuar guiados por una instrucción sin pensar necesariamente en las consecuencias.

Una experiencia compartida muy común para las personas en el Espectro Autista cuando se trata de instrucciones, es la necesidad de entender POR QUÉ tenemos que seguir las instrucciones antes de poder llevarlas a cabo. Excepto que, cuando ellos preguntan por qué, parece grosero.

El hecho que las personas que viven la condición pregunten el por qué de una instrucción no es que pregunten por qué tienen que hacerlo o se rehúsen a cooperar, simplemente eso les permite poder completar la tarea. Solo quieren entender para poder hacerlo. De lo contrario, realmente sufren mucho.

Fuente: Emily. (2021). Why Autistic People Can Struggle With Instructions. Authentically Emily. Recuperado de (https://www.authenticallyemily.uk/blog/why-autistic-people-can-struggle-with-instructions). Traducido Por Maximiliano Bravo.

¿Por Qué Un Alto Coeficiente Intelectual No Es Un Predictor Efectivo Del Éxito Para Los Adultos En El Espectro Autista?

La idea de que un alto nivel de inteligencia ayuda a algunas personas en el Espectro Autista en su vida cotidiana surge a menudo en las representaciones de Hollywood y en las conversaciones casuales. El concepto incluso tiene cierto respaldo científico. A finales de los 60s y principios de los 70s, varios investigadores sugirieron que un alto coeficiente intelectual (CI) ayuda a las personas que viven la condición a participar mejor en sus comunidades, interactuar socialmente o lograr sus metas educativas y laborales.

En parte debido a este trabajo inicial, el coeficiente intelectual sigue siendo una de las formas más comunes de evaluar las habilidades de las personas en el Espectro Autista. Sin embargo, ahora sabemos que no es realmente posible hacer coincidir el coeficiente intelectual con un nivel de funcionamiento designado.

Confiar en el coeficiente intelectual y usar etiquetas como «alto funcionamiento» y «bajo funcionamiento» minimiza las dificultades diarias que encuentran todas los personas que viven la condición. También puede ocultar considerables necesidades insatisfechas. O, como lo expresó elocuentemente la escritora y defensora autista Laura Tisoncik: «La diferencia entre el Autismo de Alto Funcionamiento y el Autismo de Bajo Funcionamiento es que el primero significa que tus dificultades son ignoradas, y el último significa que tus habilidades son ignoradas».

Un mejor predictor de la independencia es la capacidad de satisfacer las exigencias cotidianas. Por ejemplo, usar el transporte público, manejar el dinero o hacerse cargo de la higiene personal. Dichas habilidades también se agrupan bajo el concepto de funcionamiento adaptativo. Esto es particularmente cierto para las personas en el Espectro Autista que no tienen discapacidad intelectual. Al no utilizar medidas de funcionamiento adaptativo para evaluar las dificultades cotidianas e identificar las necesidades de apoyo, estamos haciendo un flaco favor a una amplia franja de la comunidad autista.

En la edición más reciente de la guía oficial de psiquiatría, el «Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales» (DSM-5), se ha producido un cambio en las puntuaciones de CI para medir el grado de discapacidad intelectual. En cambio, el DSM-5 utiliza puntuaciones de funcionamiento adaptativo estandarizadas por edad para medir las necesidades funcionales. Estos puntajes abarcan la comunicación, las habilidades interpersonales, la responsabilidad social, el cuidado personal y la seguridad, habilidades que permiten la independencia frente a las cambiantes exigencias ambientales.

Un Sufrimiento Oculto

El problema es que el DSM-5 solo indica el uso de estas evaluaciones para personas en el Espectro Autista que tienen discapacidad intelectual. Esto excluye a quienes viven la condición, pero sin discapacidad intelectual, que se beneficiarían más del uso del funcionamiento adaptativo como una medida de las habilidades y dificultades diarias, así como de las necesidades potencialmente insatisfechas. En estas personas, es probable que la habilidad cognitiva, medida por su puntaje de CI, camufle hasta qué punto sufren por satisfacer las exigencias cotidiana.

Esto es cierto no solo para los adultos, sino también para los niños y adolescentes, cuyas mejoras en el funcionamiento adaptativo pueden no estar a la altura de las de sus pares neurotípicos. La brecha entre el coeficiente intelectual y el funcionamiento adaptativo también puede estar relacionada con riesgos para la salud mental, como la depresión y la ansiedad, lo que respalda aún más la idea de que un coeficiente intelectual promedio no protege contra todos los factores que pueden perjudicar la calidad de vida

La causa de este riesgo para la salud mental no está clara. Aunque es concebible que un alto coeficiente intelectual lleve a una mayor ansiedad y depresión entre los adultos en el Espectro Autista, es probable que también contribuyan otros factores. Por ejemplo, cualquier adulto puede sentirse presionado para cumplir con ciertas expectativas sociales, como obtener un título universitario, conseguir un trabajo, casarse, tener amistades cercanas y vivir de forma independiente. La percepción de no cumplir con estas expectativas podría dañar la salud mental de cualquier persona, y los adultos que viven la condición son particularmente vulnerables.

Los relatos autobiográficos de adolescentes y adultos en el Espectro Autista que recibieron un diagnóstico tardío revelan las consecuencias para la salud mental de muchos años de necesidades de adaptación insatisfechas. Estas personas a menudo sienten que han fracasado en muchos frentes, porque carecían de una red de apoyo para tener éxito. Si no se reconocen las necesidades de una persona, es difícil para ella darse cuenta de que las deficiencias que perciben no son culpa suya.

Calidad de Vida

La investigación sobre el funcionamiento adaptativo en adultos en el Espectro Autista sin discapacidad intelectual carece de alcance y profundidad. Curiosamente, los estudios de tratamientos rara vez se centran en las habilidades de adaptación de las personas que viven la condición en la adolescencia y la edad adulta, aunque los esfuerzos realizados durante los últimos años están comenzando a rectificar esto.

Además, existe una necesidad crítica de distinguir entre la falta de habilidades de adaptación, la ausencia de apoyos apropiados, como adaptaciones y servicios formales, y necesidades generales insatisfechas. Como resultado, no podemos determinar si los malos resultados se deben a discapacidades, falta de apoyo, una combinación de los dos o algo completamente diferente.

Las malas habilidades de adaptación sin los apoyos adecuados pueden explicar las pésimas tasas de educación superior y empleo entre los adultos en el Espectro Autista. Esto es particularmente cierto para quienes no tienen discapacidades intelectuales, de quienes se puede presumir que son capaces de asistir a la universidad o buscar un empleo competitivo sin necesidad de apoyos significativos. De hecho, sin embargo, estas personas a menudo tienen dificultades importantes en las actividades cotidianas más básicas.

Los adultos en el Espectro Autista que tienen más dificultades con el funcionamiento adaptativo también pueden tener más probabilidades de ser colocados bajo el cuidado de un tutor o en un hogar grupal. Y es más probable que dependan de otros para el transporte y el acceso a la comunidad.

Identificar estos problemas potenciales es fundamental para realizar cambios positivos en la vida de los adultos en el Espectro Autista. El objetivo principal de cualquier servicio para las personas que viven la condición debería ser mejorar su calidad de vida. Enfocarnos en el funcionamiento adaptativo nos permitirá brindar el apoyo que las personas en el Espectro Autista necesitan para alcanzar sus metas de independencia, autodeterminación, educación, empleo y participación social.

Es importante reconocer que una mejor evaluación y un mayor enfoque en el desarrollo de habilidades no eliminarán las dificultades de funcionamiento adaptativo entre los adultos en el Espectro Autista. Dada la naturaleza permanente de la condición, la mayoría de los adultos que la viven necesitarán apoyo recurrente de una forma u otra por el resto de sus vidas. Y eso está bien.

A partir de las investigaciones sobre personas con discapacidad intelectual, sabemos que incluso entre aquellos que necesitan un apoyo cotidiano significativo, una alta calidad de vida y resultados positivos, como la satisfacción con la vida, la felicidad y el empleo exitoso, todavía son posibles. No hay razón para pensar que las personas en el Espectro Autista sean diferentes.

Fuente: Wallace, G. & Bascom, J. (2017). Why intelligence scores do not predict success for autistic adults. Spectrum News. Recuperado de (https://www.spectrumnews.org/opinion/viewpoint/intelligence-scores-not-predict-success-autistic-adults/?fbclid=IwAR1htvukh-6kWQeBa5PZss4eHUxoWKQ4lWsZ97IsczD-4xQnUExn2rtIEDc). Traducido Por Maximiliano Bravo.