Una Petición A Los Diagnosticadores

Estimado/a terapeuta:

¿Ves a esos padres sentados frente a ti? Sí, los que tienen la sombra detrás de tus ojos, la arruga en tus cejas, aquellos cuya preocupación es un aura palpable que los rodea mientras sus ojos se mueven entre tú y su hijo/a, sentados en el suelo a sus pies. ¿Ves a esos padres que se sienta con los brazos cruzados, alejándose de ti como para escapar de lo que estás a punto de decirles? ¿Ves a esos padres que te están mirando con una mezcla de esperanza y miedo?

Saben lo que estás a punto de decir. Saben que lo viste la primera vez que te presentaron a su hijo/a, la primera vez que te vieron ver a su hijo/a aletear y girar. Vieron la forma en que los mirabas a ellos y a su hijo/a, cuando te contaron sobre su retraso del lenguaje, su amor por alinear su sus juguetes favoritos por colores, su fascinación por los ventiladores de techo. Lo viste de inmediato, la condición de su hijo/a, y hoy, después de que lo hayas evaluado y evaluado, es el día en que esos padres saben que vas a decirles que su hijo/a está en el Espectro Autista. O, más probablemente, que su hijo/a “tiene un trastorno del Espectro Autista”.

Me pregunto si tú crees que el trabajo más importante que tienes hoy es ‘darle’ esta noticia a esta familia. Me pregunto si entiendes cuál es realmente tu trabajo más importante. Verás, la forma en que les dices a estos padres que su hijo/a está en el Espectro Autista puede influir en la percepción de estos padres sobre su hijo/a en los años venideros. Y, por extensión, la forma en que les diga a estos padres que su hijo es autista probablemente predeterminará cómo ese/a niño/a experimenta su condición en los años venideros. Esa gran responsabilidad pesa sobre tus hombros: tus palabras determinarán en gran medida si este/a niño/a florece y tiene una infancia feliz llena de amor, aceptación y respeto. O no.

Verás, aunque tú diagnosticas el Espectro Autista usando el DSM 5 o el ICD-11 que enmarca el la condición a través de un modelo de déficits, y aunque tu visión del Espectro Autista es (por la definición de su profesión) medicalizada y patologizada, te corresponde tomar una decisión de tremenda importancia. Por un lado, puedes optar por aprovechar tu amplio conocimiento médico para hablar con estos padres. Puedes optar por explicar por qué su hijo/a tiene un “trastorno” enumerando todos los marcadores de desarrollo que el/la niño/a no ha cumplido, todas las formas en que no cumplen con los estándares arbitrarios de “normalidad”, todas las cosas que no pueden hacer, todas las cosas que los hacen diferentes, desafiantes, limitados y, en última instancia, menos.

No usarás esas palabras, por supuesto, tú eres más sensato que eso, pero les contarás a estos padres sobre las dificultades de comunicación social de sus hijos, harás referencia a sus ‘intereses restringidos’, enumerarás sus conductas desafiantes. Es posible que sienta la tentación de conjeturar lo que este/a niño/a logrará o no, qué potencial seguirá sin cumplirse.

En última instancia, podrías pensar que es tu función ofrecer a estos padres una muestra de la “realidad” que se convertirá en sus vidas debido a la condición de su hijo/a. Y sin duda, ofrecerás a estos padres consejos sobre terapias e intervenciones y los próximos pasos para alentar a su hijo/a hacia el objetivo de “desarrollarse típicamente”. Sin duda, les contará a estos padres sobre la promesa de la Intervención temprana, sobre una ‘ventana de oportunidades’ que se cerrará si no ‘actúan’ de inmediato, sobre qué terapias e intervenciones están basadas en la evidencia para reducir la sintomatología del Espectro Autista.

Y si haces eso, muy probablemente condenarás a esa familia, ese/a niño/a, a meses y años, posiblemente incluso décadas, de negación, rechazo, exclusión, aislamiento, estigmatización y dolor. Porque esos padres tomarán tu experiencia médica y aplicarán sus implicaciones a su hijo/a. Verán al Espectro Autista de sus hijo/a como algo malo, algo que temer, algo que curar. Serán acechados por las posibles causas de la condición de su hijo/a, lo que podrían haber hecho de manera diferente, lo que hicieron mal para merecer tal destino. Con toda probabilidad, sacrificarán la infancia de su hijo/a en el altar de horas y horas de terapias que, según esperan estos padres, “normalizarán” a su hijo/a.

¿Y su hijo/a? Bueno, ellos te escucharán. Puede que no entiendan cada palabra que dices, pero entenderán tu tono. Percibirán que estás “dando malas noticias”, te oirán decir que lo sientes. Leerán de todas las formas en que se comuniquen, lo que se discute aquí y ahora: esta cosa llamada el Espectro Autista que parece asustar tanto a sus padres, esta cosa llamada el Espectro Autista que parece encontrar tan lamentable y una circunstancia tan infeliz, esta cosa que tienen algo malo, algo impactante, algo horrible. Y, recordando que muchos personas en el Espectro Autista son hiperempáticas, este/a niño/a recibirá todos sus mensajes no verbales, y comprenderán que hay algo en ellos que hace llorar a sus padres, incita a sus padres a recogerlos en sus brazos, con la esperanza de protegerlos- ¿Protegerlos de qué? De ellos mismos.

Y, mucho después de su consulta, ese sentimiento permanecerá. Y se reforzará a medida que este niño/a internalice las percepciones de sus padres. Interpretarán los intentos de sus padres para “normalizarlos” como una señal de que su condición es algo malo, algo que temer, algo que curar. Y ese/a niño/a con el paso de los años, llegará a odiar su condición, y (porque la entienden de una manera que tú y sus padres no entienden), ya que su condición es parte importante de quienes son, llegarán a odiarse a sí mismos. Odiarán esa parte de sí mismos y aprenderán a camuflarla, a un gran costo para su salud mental y su autoestima.

Pueden deprimirse. Y culparás a su condición. Pueden volverse agresivos. Y culparás a su condición- Pueden desarrollar ansiedad paralizante. Y culparás a su condición. Culparás a su condición sin pensar una vez que tal vez la visión del Espectro Autista que le diste a los padres de ese/a niño/a en este momento vital podría haber tenido ramificaciones tan duraderas, y que la culpa podría ser al menos parcialmente tuya y no del Espectro Autista.

Por otro lado, puedes ofrecerle a esos padres una visión diferente que viene con aceptación, respeto, alegría y esperanza.

¿Qué sucede si, en lugar de ‘diagnosticar’ a este/a niño/a con un Trastorno del Espectro Autista, tú ‘identificas’ a este/a niño/a como una persona en el Espectro Autista, para que no vean automáticamente su condición como una enfermedad que necesita tratamiento, y para que ellos entiendan su condición como una parte integral de su identidad?

¿Qué sucede si, en lugar de enumerar los déficits de este/a niño/a, eliges enfocarte en sus fortalezas, para que entiendan que tienen dones para ofrecerle al mundo que son únicos y valiosos?

¿Qué sucede si, en lugar de patologizar los intereses restringidos de este/a niño/a, usas un lenguaje positivo como ‘pasiones’, para que perciban sus pasatiempos como algo maravilloso que les causa satisfacción en vez de humillación?

¿Qué sucede si, en lugar de decirles a esos padres que deben prepararse para la posibilidad de que su hijo nunca les diga “Te quiero”, les dices que su hijo/a los ama absolutamente y comunicará ese amor, todos los días, incluso si no es con palabras?

¿Qué sucede si, en lugar de preocuparse de que este niño/a nunca hablará, le dices a sus padres que hay muchas formas tremendas de comunicarse de manera no tradicional, que le permitirán a su hijo/a expresarse durante toda su vida?

¿Qué sucede si, en lugar de instar a la prisa (y posiblemente incitar involuntariamente al pánico) al hablar de una ventana de intervención temprana, alienta a estos padres a hacer una pausa, procesar, reflexionar?

¿Qué sucede si los persuades a tomarse el tiempo para evaluar qué terapias realmente beneficiarían a su hijo/a, en este momento, para que su hijo/a tenga la oportunidad de ser un/a niño/a y no pasar su infancia en una cinta transportadora de terapias en una fábrica de “normalización”?

Nadie está diciendo que ignores las dificultades propias del Espectro Autista. Estas son una de las razones de porque los padres acudieron a tu consulta. Por lo que ignorarlos sería irresponsable.

Nadie está diciendo que no recomiendes ninguna intervención. Algunas serán vitales para ayudar a este niño a sentirse feliz y seguro en un mundo predominantemente neurotípico.

Pero, solo por hoy, cuando las primeras impresiones cuentan tanto, ¿por qué no presentarle a esta familia el Espectro Autista de una manera respetuosa, positiva y de aceptación?

Solo piénsalo. ¿Qué sucede si, en lugar de infundirles miedo al Espectro Autista, le das a estos padres un regalo duradero, el regalo de saber que la mejor forma de amar a este/a niño/a, este/a niño/a maravilloso/a y único/a, es aprender a amar su condición?

¿Qué sucede si, como parte de esta consulta, preséntale a estos padres la idea de la neurodiversidad, para que entiendan la condición de su hijo/a desde este primer momento como una variación biológica natural como cualquier otra diversidad?

¿Qué sucede si, como parte de esta consulta, invitas a estos padres a escuchar las voces alentadores y esperanzadoras de personas adultas en el Espectro Autista, de modo que estos padres experimentarán optimismo en vez de frustración por la condición y el futuro de sus hijos?

Porque si eliges esa opción, la opción de inspirar, enriquecer y empoderar, eres fundamental para hacer que la vida de este/a niño/a y de esta familia sea incuestionable e inmensamente mejor, más feliz, más satisfactoria y placentera.

Porque si eliges la neurodiversidad, ofreces la esperanza de inclusión, comunidad e identidad. Porque si eliges enfocarte en las fortalezas en este momento, eliges ayudar a este/a niño/a a lograr el éxito que se merece, lo/la ayudarás a florecer.

Entonces, tú decides. La responsabilidad es tuya. Aquí. Ahora. Con estos padres y este/a niño/a. Y cuando a regañadientes vuelven sus ojos hacia ti para recibir la información que estás preparado para darles, mientras buscan tu conocimiento, orientación, sabiduría y apoyo, la pregunta es: ¿cómo la darás?

Fuente: (2018). A Plea To Diagnosticians. Reframing Autism. Recuperado de (https://www.reframingautism.com.au/resources/a-plea-to-diagnosticians?fbclid=IwAR0Gek6fH1QXfS-Yw9-94TlFiAyV_U7T00ZSKSKiKZ5tqScGvzabjadEDjk). Traducido por Maximiliano Bravo.

5 Formas En Que Los Gatos Pueden Ayudar A Los Niños En El Espectro Autista A Ser Más Sociables

Los gatos son adorables y lindos, pero lo que la mayoría de las personas no saben es que estos animales peludos pueden ayudar a los niños en el Espectro Autista a mejorar sus habilidades sociales. Los gatos se unen con los niños al brindarles afecto y atención, lo que promueve relaciones sanas.

Es posible que los padres con hijos en el Espectro Autista no quieran darles un perro de servicio porque los perros pueden ser un desafío para ellos. Los gatos, por otro lado, son una excelente alternativa. Tener una mascota les permite a sus hijos aprender fuertes habilidades interpersonales como compartir y empatía. La introducción de un gato a los niños en el Espectro Autista crea transformaciones en su crecimiento emocional.

Una investigación realizada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en niños en el Espectro Autista mostró que los niños que tenían mascotas tenían mejores habilidades sociales en comparación con los que nunca tuvieron la responsabilidad de una mascota.

Gatos Y Habilidades Sociales Para Los Niños En El Espectro Autista

Estos amigos peludos ayudan a mejorar las habilidades sociales para los niños en el Espectro Autista.

Aquí hay formas en que los gatos pueden ayudar a transformar la vida social de su hijo:

I) Enseñan empatía y compasión: A los niños en el Espectro Autista les resulta difícil comprender señales sociales simples. Presentarles un gato a tu hijo/a, especialmente a una edad temprana, como los 5 años, le ayudará a desarrollar compasión no solo por la mascota sino también por los demás. La responsabilidad de cuidar a la mascota le permitirá a tu hijo/a comprender las emociones de otras personas.

II) Alivian la ansiedad: Los niños en el Espectro Autista ven e interpretan las actividades cotidianas de una manera única, lo que los hace susceptibles a la ansiedad y el estrés. Acariciar, jugar o alimentar al gato ayudará a tu hijo/a a mantener la calma, incluso en situaciones que pueden provocar ansiedad.

III) Fomentar las conexiones: El tiempo de calidad con una mascota profundiza el vínculo entre las dos partes. Aunque la conexión sea invisible, puede sentirla el/la dueño/a y su amigo peludo. Es vital que los niños en el Espectro Autista se conecten con otras personas y qué mejor manera de aprender esto que con sus mascotas.

El autismo puede hacer que las personas se sientan aisladas a veces porque puede ser más difícil comprender las señales sociales. Los gatos carecen de señales sociales, y aman el afecto. La conexión con otro ser social brinda comodidad a los niños en el Espectro Autista. La relación formada con la mascota proporciona la base para crear conexiones sociales con los demás.

IV) Ayudan a reducir los síntomas del Espectro Autista en niños: Los síntomas del Espectro Autista, como no poder mantener el contacto visual y sentirse abrumado por las multitudes, pueden reducirse con ayuda de un gato. Los niños en el Espectro Autista muestran comportamientos sociales mejorados, como presentarse y responder preguntas. Esto sucede porque los niños pasan tiempo hablando con su mascota.

V) Proporcionar confianza: Los niños en el Espectro Autista pueden no sentirse cómodos en las multitudes; Esto puede hacer que se sientan aislados. Sin embargo, un gato los acepta por lo que son y les proporciona compañía incluso cuando los niños tienen mal humor. Esto eleva su sentido de autoestima y estima, lo que les permite sentirse seguros en las reuniones sociales.

Si no sabes cómo ayudar a un/a niño/a en el Espectro Autista, puedes conseguirle un gato porque las mascotas no juzgan y son buenos oyentes. Esto lo/la ayudará a practicar habilidades sociales frente a su mascota sin sentirse avergonzado/a; lo que genera confianza, y el/la niño/a puede interactuar bien en entornos sociales y con sus compañeros.

Los gatos ayudan a los niños en el Espectro Autista a mejorar sus habilidades sociales enseñándoles empatía y desinterés. Dado que las mascotas no tienen motivos ocultos ni experimentan cambios de humor, pueden ayudar a los niños a lidiar con las emociones, a practicar la amabilidad y a tolerar a los demás. Introducir gatos a los niños en el Espectro Autista a una edad temprana les permite ser asertivos y seguros, que son habilidades sociales vitales.

Fuente: Wilson, B. (s.f.). How Cats Can Help Children With Autism Become More Social. Autism Parenting Magazine. Recuperado de (https://www.autismparentingmagazine.com/cats-help-children-with-autism/). Traducido por Maximiliano Bravo.

¿Cómo Manejar a los Niños que Buscan Atención?

No levantes a tu bebé cuando llora. Sólo quieren atención.

No consueles una rabieta. Sólo quieren atención.

No cedas a sus quejas. Sólo quieren atención.

No hagas cosas por tu hijo/a que sabes que pueden hacer por sí mismo/a. Sólo quieren atención.

Cualquiera pensaría que la atención era una droga ilícita. ¡Todos estén atentos a los niños que intentan marcar algunos!

Pero la atención no es un lujo para ser racionado. Tampoco es algo de lo que temer. La atención es algo que todos necesitamos.

Las personas necesita ser vistas, valoradas, escuchadas, reconocidas y aceptadas. La personas necesitan atención.

Entonces, ¿quién realmente tiene el problema aquí? ¿Los niños que expresan una necesidad biológica de atención perfectamente natural, o los adultos que usan su atención como una herramienta para ejercer el poder?

Con suerte, ya sabes la respuesta.

¿Qué hacer cuando tu hijo/a quiere atención?

I) Desafía tu condicionamiento: A menudo los padres están condicionados a ejercer su rol basados en el miedo. Sienten que deben controlar a los niños, para que no hagan lo incorrecto. Sienten que no pueden ni deben mostrarles demasiado amor o consideración, por temor a malcriarlos. ¿Pero es esta una manera de tratar a una persona?

¿Qué pasaría si tu pareja siempre esperara lo peor de ti y controlara todas tus elecciones para que no hicieras lo incorrecto? ¿Qué pasaría si ellos racionaran su atención dependiendo de si su comportamiento los complacía? ¿Qué pasaría si usaran su amor y afecto como moneda para lograr que hagas lo que querían? Eso no suena como una relación saludable y ciertamente no es algo que tú quieres modelar para tus hijos.

La verdad es que nos vendieron una mentira. Los niños no son intrínsecamente malos o manipuladores. Son seres humanos, que intentan darle sentido al mundo, que desean conectarse contigo y hacer lo mejor que pueden. ¡Y a veces eso es difícil! Especialmente cuando te arrojan a un mundo que alienta literalmente a los padres a ignorar los gritos de sus hijos y, a medida que crecen, ignoran sus ofertas de atención.

Desafía tu condicionamiento. Esta no es una manera de tratar a las personas. Los niños son personas, y si este tipo de tratamiento no sería aceptable en cualquier otra relación, es probable que tampoco esté bien para ellos. La relación entre padres e hijos no es una especie de universo alternativo mágico en el que aquellos con mayor poder puedan tratar a los demás de manera deficiente y esperar que no sea perjudicial.

II) Escucha lo que están comunicando: Todo comportamiento es comunicación. Si un niño se involucra en lo que las personas describen como conductas de “búsqueda de atención”, entonces están comunicando claramente una necesidad. La necesidad de atención. Podría ser por varias razones y es nuestro trabajo resolverlo.

Cuando alguien tiene una necesidad, escuchamos, nos importa y lo ayudamos a satisfacer sus necesidades de la manera que podamos.

¿Qué se está comunicando tu hijo/a? ¿Que necesitan?

III) No trates sus necesidades con frialdad o indiferencia: Si tus hijos quieren tú atención, entonces dales atención. La atención es una necesidad legítima.

Juega con ellos, ríe con ellos, consuélalos. Muéstrales que son importantes.

No puedes echar a perder a alguien con demasiada atención o reconocimiento.

IV) Olvídate de los malos hábitos y la manipulación: ¿Qué pasa cuando los niños piden atención de manera negativa? Aún así, satisface sus necesidades.

Olvídate de las advertencias. Olvídate de los “malos hábitos” y la “manipulación”. Si un niño realmente elige hacer lo incorrecto solo para llamar la atención, ¿qué le dice eso? Están desesperados y haciendo todo lo posible para satisfacer sus necesidades. Tal vez creen que esta es la mejor manera de llamar la atención porque han aprendido que sus verdaderas necesidades no serán satisfechas.

Entonces dales lo que necesitan. Demuéstreles que no tienen que recurrir a esto solo para obtener la atención que necesitan. Muéstrales que el amor y la atención se dan libremente.

V) Llena su balde: Llena a tu hijo/a con todo el amor, la conexión y la atención que necesita con regularidad. Reconozca que los diferentes niños necesitan diferentes cantidades, así como diferentes tipos de atención. ¡Encuentra lo que tiene un significado único para ellos!

La atención no es algo que retener o racionar. Es una necesidad legítima.

Entonces, ¿qué debes hacer cuando un niño quiere atención?

Dáselo a ellos.

Siempre.

Fuente: Sara. (2017). How to Handle Attention-Seeking Kids. Happiness Is Here. Recuperado de (http://happinessishereblog.com/2017/09/how-to-handle-attention-seeking-kids/?fbclid=IwAR0GP_58PVurgT8Ec5_lPDik-7MSB4LQmsnDqDWiNxPXHrSyFBvksmP5Tn8). Traducido por Maximiliano Bravo.

¿Por qué Educar a los Niños en el Espectro Autista Sobre Seguridad Sexual Si Importa?

En un estudio reciente, psicólogos canadienses encontraron que el 78% de los adultos en el Espectro Autista informaron haber sido “violados, obligados a tener relaciones sexuales o de otra manera abusados ​​sexualmente”. Esta alta tasa de victimización sexual es alarmantemente mayor que la tasa de las personas sin Espectro Autista (47%) y una “tremenda preocupación”, según los investigadores que publicaron sus conclusiones en The Journal of Autism and Developmental Disorders. El 78% es más que una tremenda preocupación, como lo son los otros estudios que demuestran continuamente patrones similares. Esto es alarmante y justificadamente así.

¿Por qué los miembros de la comunidad del Espectro Autista se enfrentan al abuso y al asalto en un nivel tan desproporcionadamente alto? Hay muchas teorías, pero hay dos que se destacan: las personas en el Espectro Autista pueden tener más dificultades para percibir las intenciones de quienes los rodean y, a menudo, no están debidamente informados sobre cómo proteger sus cuerpos y su personalidad. Las personas en el Espectro Autista a menudo tienen más dificultades para traducir los matices del lenguaje corporal, captar las intenciones de los demás y establecer la confianza adecuada.

Proteger a los niños y adultos en el Espectro Autista implica varias consideraciones. Los padres de jóvenes en el Espectro Autista a menudo son vacilantes y tentativos a la hora de proporcionar una educación reproductiva a sus hijos, citando la creencia de que estos pequeños no estarán involucrados en una relación o les resultará útil dicha información. Esto los pone en mayor riesgo de abuso y explotación. En cambio, proporcionar instrucción específica a estos niños puede reducir en gran medida la posibilidad de que se les haga daño.

Algunas formas muy simples pero efectivas de proteger a un/a niño/a en el Espectro Autista o en situación de discapacidad incluyen:

I) Enseñar a los niños en el Espectro Autista que pueden decir “¡No!”: Hazles saber que sus cuerpos les pertenece y que tienen el derecho de rechazar el contacto físico. Darle la mano de alguien, saludar con la mano y dar los cinco son excelentes alternativas a un beso o un abrazo. Esto le enseña al/la niño/a que tiene permiso para rechazar la interacción corporal si se siente incómodo por cualquier motivo.

II) Tener sorpresas, no guardar secretos: Los abusadores confían en el poder armado de la confianza para establecer una serie de secretos, eventualmente progresando hacia secretos más oscuros después de ganarse la confianza. Las sorpresas son cosas que queremos que las personas descubran y se consideren positivas, mientras que los secretos se mantienen ocultos. A los niños se les puede enseñar a acudir a un adulto de confianza si alguien les está pidiendo que oculten algo que los hace sentir incómodos.

III) Las emociones y nuestros cuerpos pueden decirnos lo que está sucediendo: Entrena a los niños para que presten atención a las emociones del miedo, inseguridad o nervios. Esto podría ser una señal de que necesitan hablar de inmediato con un adulto de confianza. Si un niño/a tiene dificultades para comunicarse o comprender sus emociones, se puede demostrar que están conscientes de su cuerpo. Esto incluye saber que tener una sensación de malestar estomacal, sudoración excesiva, mareos o latidos acelerados. Si sienten estas cosas en cualquier situación, deben hablar con un adulto de confianza.

IV) Las partes privadas deben permanecer privadas: Cualquier parte de su cuerpo cubierta por un traje de baño es privada. Nadie debe tocar o pedir ser tocado en sus partes privadas, o mostrar imágenes de las partes privadas. Además, enseñarles a los niños los nombres anatómicamente correctos ayudará a protegerlos de los malos tratos. Si ocurren cualquiera de estas cosas, deben informarles a un adulto de confianza.

V) ¡Los adultos de confianza son adultos seguros!: Ayuda a los niños a crear una lista de al menos cuatro adultos que ellos saben que les creerán si acuden a ellos por cualquier cosa. Si el/la niño/a nota sus emociones o su cuerpo y le dice que algo no está bien, o si alguna de las reglas de seguridad mencionadas anteriormente se rompe, puede hablar con un adulto de confianza tan pronto como sea posible.

Crear una cultura de protección en la era del #MeToo significa más que solo proteger y escuchar a la comunidad neurodiversa, sino también capacitarlos para hablar por sí mismos.

Fuente: Beresford, M. (2018). Why Educating Autistic Children About Sexual Safety Matters. Learn from Autistics. Recuperado de (https://learnfromautistics.com/why-educating-autistic-children-about-sexual-safety-matters/?fbclid=IwAR0ub0a9D-tK8a_Y1jkzzW7wMGCg-_sCzM-E_H_vB-SqWvPUAn8pg2ihiGM). Traducido por Maximiliano Bravo.

Terapia con LEGO para Niños en el Espectro Autista

Los niños en el Espectro Autista tienden a amar algunas cosas muy intensamente. Los terapeutas de juego se han basado durante muchos años en las pasiones autistas para ayudar a los niños a aprender habilidades como la colaboración, la comunicación y el pensamiento simbólico. Ahora, un grupo de investigadores descubre que los juguetes para construir LEGO son una herramienta particularmente fructífera para la terapia de autismo, y una excelente manera de ayudar a los niños autistas a desarrollar un interés que puedan compartir con sus compañeros típicos.

La teoría detrás de la terapia del juego

Maria Montessori dijo que “el juego es el trabajo de la infancia”, por lo que quiso decir que los niños aprenden a través del juego. Los niños sin Espectro Autista usan el juego para expandirse y comprender mejor su mundo a través de la experimentación, el juego simbólico (imaginativo), la actividad física y el deporte, la interacción social y la observación.

Al fingir ser adultos, personalidades de la televisión o superhéroes, los niños practican el uso del lenguaje hablado y se comportan de la forma esperada. Al jugar juegos organizados, los niños aprenden cómo seguir las reglas, colaborar con sus compañeros de equipo, turnarse y trabajar para lograr un objetivo compartido.

Los niños en el Espectro Autista juegan de forma muy diferente a sus compañeros típicos. Tienden a jugar solos o participar en juegos paralelos (dos niños haciendo lo mismo, pero cada uno por su cuenta).

Mientras que los niños en el Espectro Autista pueden memorizar y recitar líneas o acciones de películas o TV, rara vez amplían lo que han aprendido con sus propias interpretaciones noveles de personajes o historias.

Y aunque los niños en el Espectro Autista pueden jugar juegos, a menudo tienen grandes dificultades para colaborar, tomar turnos o trabajar para lograr un objetivo compartido.

Además de jugar de manera diferente, la mayoría de los niños con  Espectro Autista tienen patrones o rutinas de juego específicos que repiten una y otra vez de manera idéntica.

Por ejemplo, pueden cantar la misma canción del mismo programa de TV de la misma manera con los mismos movimientos de mano, una y otra vez. O pueden construir y reconstruir el mismo edificio desde los bloques, crear el mismo diseño de la vía del tren, o ejecutar un carro de juguete de ida y vuelta por el mismo camino. Cuando se les pide que prueben algo nuevo, pueden sentirse terriblemente molestos porque su juego repetitivo se calma, mientras que el cambio puede provocar ansiedad.

Los muchos tipos de terapia de juego intentan ayudar a los niños en el Espectro Autista a superar los desafíos al aprovechar los intereses existentes para ampliar la comunicación, la imaginación y las habilidades sociales. En lugar de prohibir que los niños continúen con sus actividades repetitivas, los terapeutas de juego usan una variedad de técnicas para complicar y mejorar sus actividades.

Por ejemplo, si un/a niño/a maneja repetidamente un camión sobre la misma parte de la alfombra, un terapeuta de juego podría colocar un obstáculo en la alfombra, lo que requeriría que el/la niño/a negocie el cambio e interactúe con el terapeuta. A través del proceso de la terapia de juego, muchos terapeutas han visto una mejora significativa en el lenguaje, la comunicación, la colaboración e incluso las habilidades físicas.

¿Por qué se creó la LEGO Terapia?

Los juguetes para construir LEGO son extraordinariamente populares entre los niños autistas.

Ofrecen una actividad simple, predecible y repetible que se puede lograr solo sin ayuda externa. También son parte de un sistema de juguetes que se ven y se comportan de manera similar. LEGO también ofrece las beneficios adicionales de:

  • Requerir habilidades motrices finas fuertes y una importante fuerza de la mano
  • Requerir habilidades espaciales, visuales y analíticas
  • Tener un valor intrínseco en el mundo en general (el juego de LEGO es universal, y los modelos y las estructuras de LEGO se han hecho muy reconocidos no solo como modelos de juguetes, sino también como formas de arte)

Al darse cuenta de que muchos niños autistas ya están atraídos y aman a los LEGO, el neuropsicólogo clínico Dr. Daniel LeGoff comenzó a experimentar con la terapia LEGO en 2003.

Su idea era crear un programa de habilidades sociales efectivo que pudiera usarse en múltiples escenarios y ser transferible a las interacciones de pares del mundo real. En 2004, publicó un documento que muestra resultados positivos del programa que creó.

Hoy en día hay varios profesionales, así como libros y programas, todos enfocados en la terapia LEGO. Si bien hay una variedad de enfoques conductuales y de desarrollo para la terapia, la mayoría usa técnicas similares para involucrar a los niños y exigirles que desarrollen habilidades para lograr sus objetivos relacionados con el juego.

¿Cómo funciona la LEGO Terapia?

El objetivo de la LEGO Terapia es crear los tipos de habilidades que pueden ayudar a los niños en el Espectro Autista a relacionarse mejor con sus pares, compartir experiencias y colaborar. Esto significa que los niños que probablemente se beneficien con la terapia con LEGO ya son al menos algo verbales y pueden seguir instrucciones tanto visuales como verbales.

En la forma más básica de la terapia LEGO, los niños trabajan en grupo, teniendo los siguientes roles:

  • El/La Ingeniero/a – tiene un conjunto de instrucciones para el modelo y tiene que solicitar los ladrillos del Proveedor y ordenar al Constructor que coloque el modelo
  • El/La Proveedor/a – tiene los bloques de Lego y suministra al Ingeniero los artículos requeridos a pedido
  • El/La Constructor/a – recibe los ladrillos por parte del Proveedor y debe seguir las instrucciones dadas por el Ingeniero para hacer el modelo.

Un facilitador adulto trabaja con el grupo según sea necesario para alentar la resolución de problemas, la comunicación y el compromiso. En algunos casos, varios terapeutas trabajan juntos, utilizando LEGO para desarrollar habilidades motoras, facilitar el habla y mejorar la comunicación social. Los terapeutas involucrados con la terapia LEGO pueden ser terapeutas ocupacionales, terapeutas del habla, terapeutas conductuales o incluso psicólogos.

La terapia de LEGO también se puede ampliar para fomentar el juego creativo y la colaboración a través de la narración de historias, las actividades dramáticas y la innovación. Por ejemplo, una versión de la terapia LEGO hace que los niños trabajen juntos para construir versiones de un mundo imaginario descrito en una historia, o trabajen juntos para crear un vehículo que tenga cualidades específicas o que pueda navegar en una situación particular.

Los niños también pueden trabajar juntos para construir robots mucho más elaborados LEGO Mindstorms y programarlos. En estos escenarios más avanzados, los niños colaboran en la creación de un mundo complejo, la narración de historias o el diseño.

¿Es efectiva la terapia con LEGO?

La terapia con LEGO se basa en terapias existentes, efectivas y sin riesgos. Eso significa que no puede doler y probablemente ayude a su hijo a desarrollar habilidades y posiblemente amistades significativas basadas en intereses comunes.

Hay un número limitado de estudios centrados en la terapia con LEGO, y la mayoría de ellos se llevaron a cabo en grupos pequeños por personas con un gran interés en que la terapia tenga éxito.

Ninguna terapia es siempre exitosa para cada niño/a en el Espectro Autista, y mucho depende de la química de un grupo de terapia y su facilitador. En cualquier entorno terapéutico, algunos niños obtendrán mejores habilidades mientras que otros no.

Si bien lo único que arriesga con la terapia LEGO es el tiempo y el dinero, es más probable que vea resultados positivos si tu hijo/a:

  • Disfruta activamente de construir modelos con LEGO
  • Está más o menos al mismo nivel funcional que los otros niños en el grupo
  • Tiene la capacidad de seguir instrucciones verbales
  • Ha demostrado al menos cierto éxito en el juego interactivo en el pasado
  • Es capaz de cambiar sus ideas sin grandes trastornos emocionales
  • Está motivado para construir relaciones sociales con sus pares

Antes de comenzar con la terapia con LEGO, es importante conversar con el terapeuta para determinar cuáles son sus objetivos, cómo es la mezcla de niños y qué incluye su enfoque terapéutico. Haz que el terapeuta se reúna y evalúe a tu hijo/a para determinar si él o ella está listo para esta forma relativamente avanzada de terapia de juego. Si tiene alguna pregunta en mente, le recomendamos que solicite que tu hijo/a participe durante un período de prueba.

Fuente: Rudy, L. (2018). LEGO Therapy for Children With Autism. VeryWell Health. Recuperado de (https://www.verywellhealth.com/lego-therapy-for-children-with-autism-4169865). Traducido por Maximiliano Bravo.

Carta de Derechos para los Niños con Dificultades Conductuales

Si no comenzamos a hacer las cosas bien cuando nuestros niños se enfrentan a dificultades sociales, emocionales y conductuales, vamos a seguir perdiéndolos a un ritmo alarmante. Hacer lo correcto no es una opción … es un imperativo. Hay vidas en riesgo, y todos debemos hacer todo lo posible para asegurarnos de que esas vidas no se pierdan. Los niños con problemas conductuales tienen el derecho de:

  • Tener sus dificultades conductuales entendidas como una forma de retraso en su desarrollo en las áreas de flexibilidad/adaptabilidad, tolerancia a la frustración y resolución de problemas
  • Hacer que las personas (padres, educadores, terapeutas, etcétera) entiendan que las conductas desafiantes no son menos una forma de retraso en el desarrollo que las demoras en la lectura, la escritura y la aritmética, y merece el mismo compasión y enfoque como se aplican a estos otros retrasos cognitivos.
  • No juzgar apresuradamente a los niños con etiquetas malintencionadas y contraproducentes como “malcriado”,  “manipulador”, “caprichoso”, “problemático”, “flojo”, “distraído”, etcétera.
  • Hacer que los adultos entiendan que las conductas desafiantes ocurren en respuesta a problemas específicos no resueltos – tareas, tiempo de pantalla, cepillado de dientes, elección de ropa, interacciones entre hermanos, etcétera. – y que estos problemas no resueltos suelen ser altamente predecibles y pueden resolverse proactivamente .
  • Hacer que los adultos entiendan que el objetivo principal de la intervención es resolver estos problemas en colaboración de una manera que sea realista y mutuamente satisfactoria para que ya no precipiten el comportamiento desafiante.
  • Tener adultos (y compañeros de clase) que entiendan que las suspensiones, la expulsión y el aislamiento no resuelven los problemas ni “forman el carácter”, sino que a menudo empeoran las cosas.
  • Hacer que los adultos muestren un interés genuino en sus preocupaciones o perspectivas, y que consideren esas preocupaciones y perspectivas como legítimas, importantes y dignas de escuchar y aclarar.
  • Tener adultos en sus vidas que no recurren a la intervención física y que sepan y apliquen otros medios para resolver problemas.
  • Tener adultos que entiendan que resolver problemas de forma colaborativa, en lugar de insistir en la obediencia ciega a la autoridad, es lo que prepara a los niños para las demandas que enfrentarán en el mundo real.
  • Hacer que los adultos entiendan que la obediencia ciega a la autoridad es peligrosa, y que la vida en el mundo real requiere expresar tus preocupaciones, escuchar las preocupaciones de los demás y trabajar para encontrar soluciones mutuamente satisfactorias.

Fuente: Greene, R. (2018). Bill of Rights for Behaviorally Challenging Kids. Lives In The Balance. Recuperado de (https://www.livesinthebalance.org/bill-rights-behaviorally-challenging-kids). Traducido por Maximiliano Bravo.

Las Mejores Razas de Perros para Niños en el Espectro Autista

Hay un vínculo especial que ocurre entre un niño y un perro. Muchas razas son un excelente complemento para tu familia, especialmente cuando tienes hijos pequeños y estás buscando un protector y compañero de juegos para tu hijo/a. Pero, ¿qué pasa si tu hijo/a tiene necesidades especiales?

Perros y niños en el Espectro Autista

Los niños en el Espectro Autista a menudo tienen dificultades para expresar sus emociones y pueden tener fobias sociales, ansiedad por separación y ansiedad de leve a grave. Ahí es donde un perro amigo, leal y paciente puede ayudar a tu hijo/a a superar estas tendencias y ayudar a calmar a tu hijo.

Un estudio encontró que el 67% de las familias con niños en el Espectro Autista tenían perros, y el 94% de los padres informaron que su hijo/a en el Espectro Autista había formado un vínculo especial con el perro. Sigue leyendo para ver qué razas de perros podrían ser las adecuadas para tu familia.

I) Golden Retriever: Ninguna lista de perros para familias, específicamente para niños en el Espectro Autista, estaría completa sin el Golden Retriever. Los Goldens son gentiles, pacientes, amorosos, leales y excepcionalmente fáciles de entrenar. Esta raza tiene un temperamento tranquilo y una inteligencia decente, por lo que a menudo se entrenan como perros de servicio o terapia.

En pocas palabras, si está buscando un amigo para siempre que pueda ayudar a tu hijo/a en el Espectro Autista, no hay nada mejor que el Golden Retriever.

II) San Bernardo: El San Bernardo es extremadamente gentil para su tamaño. A pesar de que puede ser un poco obstinado, también es paciente, dulce y amable con los niños, lo que lo convierte en una buena opción para las familias con niños en el Espectro Autista.

III) Terranova: A menudo llamado el “gentil gigante”, un Terranova puede ser una gran opción para los niños en el Espectro Autista. Increíblemente amigable y fácil de entrenar, este cachorro tiene un alto nivel de inteligencia pero no es excesivamente hiperactivo, lo que podría estresar a su hijo en lugar de calmarlo. Es una de las principales razas de perros para familias y es un guardián y protector natural.

IV) Labradoodle: Criado como un cruce entre un Labrador y un Poodle, el Labradoodle es una opción popular para las familias que tienen un/a hijo/a en el Espectro Autista. Los Labradoodles vienen en todos los tamaños y colores y rara vez son una división 50-50 de ambas razas, pero podrían favorecer a uno u otro. De cualquier forma, son excelentes perros de familia y fáciles de entrenar debido a sus altos niveles de inteligencia. También son perros de terapia populares, gracias a estas características favorables.

V) Labrador Retriever: Al igual que los Golden Retrievers, los labradores son excelentes mascotas familiares gracias a su inteligencia y su alto grado de capacitación. Pacientes y cariñosos, los Labradores son cachorros dulces y gentiles que se llevan bien con personas, perros y otras mascotas también. También son una opción popular para los perros de terapia debido a lo fácil que son para entrenar, y lo amables que son para todos los que conocen.

VI) Poodle: Para las familias de niños en el Espectro Autista que también sufren de alergias, los Poodles son una gran opción. Obediente, inteligente y lleno de entusiasmo, los Poodles podría no ser la primera raza que imaginas cuando piensas en un perro de terapia. Pero su capacidad de aprendizaje y su afán por complacerlos los hacen aptos para la tarea. Además, debido a que generalmente no se eliminan, son ideales para las familias con alergias que no quieren sacrificar todos los beneficios de ser dueño de un perro.

VII) Pastor Alemán: Al igual que con las otras razas de la lista, la inteligencia y la capacidad de entrenamiento son los principales rasgos que hacen que el pastor alemán sea la mejor opción para los niños en el Espectro Autista. El instinto de protección natural de esta raza lo convierte en una gran elección para familias. Y debido a que es a la vez amable y leal, también hace un gran servicio o perro de terapia. Con el entrenamiento adecuado, el noble pastor alemán sería un complemento perfecto para su familia.

VIII) Collie: ¿Recuerdas a Lassie? Esta raza leal es un perro de familia por excelencia, y su afán de agradar y su inteligencia innata lo hacen fácil de entrenar. Suave, moderado y bueno con los niños, el Collie también es sensible a las emociones humanas, lo cual es un rasgo importante cuando se habla de niños en el espectro.

IX) Samoyedo: Amistoso tanto con la familia como con los extraños, el samoyedo es una de esas razas que siempre se ve como si estuviera sonriendo. Este perro inteligente es fácil de entrenar y con ganas de agradar, por lo que es un gran compañero para toda la familia, incluidos los niños en el Espectro Autista. Puede ser bastante enérgico, por lo que el ejercicio diario y el adiestramiento son obligatorios.

X) Perro de Montaña de los Pirineos: No encontrarás un perro más devoto que el Perro de Montaña de los Pirineos. Originalmente utilizado para proteger al ganado, esta raza tiene un temperamento suave y una fuerte devoción por su familia. Un Perro de Montaña de los Pirineos es gentil con los niños, por lo que es una combinación ideal para los niños en el Espectro Autista.

XI) Boyero de Berna: Leal, sensible, devoto y amable: el Boyero de Berna tiene todas las cualidades que deberías buscar cuando estás buscando una raza para un/a niño/a en el Espectro Autista. Lo suficientemente inteligente como para entrenar fácilmente, esta raza tranquila se convertirá instantáneamente en una parte integral de la familia.

XII) Beagle: No todas las razas de perros para niños en el Espectro Autista son grandes. De hecho, los Beagles son una gran opción, gracias a su amabilidad hacia su familia y extraños por igual. Este alegre cachorro se convertirá rápidamente en el nuevo mejor amigo de su hijo. Y su estatura más pequeña y su rostro amable lo hacen más apto para los niños que no se sienten tan cómodos con los perros. Una advertencia: los Beagles requieren un entrenamiento adecuado porque a menudo quieren despegar siguiendo sus narices. Así que asegúrese de poner el esfuerzo.

XIII) Pitbull: Los Pitbull pueden tener una reputación conflictiva, pero también se los conoce como “perros niñeras”, lo que significa que están naturalmente inclinados a ser amables con los niños. Y con la capacitación y el cuidado adecuados, están increíblemente dedicados a sus familias. Juguetones, cariñosos y extrovertidos, estos protectores pueden ser el complemento perfecto para tu hijo/a en el Espectro Autista.

¿Cuál perro es el indicado para ti?

Al final, todo se reduce a tomar una decisión informada basada en las necesidades únicas de su familia. Las razas de perros leales, amigables, tranquilas y pacientes son la mejor opción cuando buscas encontrar un compañero para tu hijo/a en el Espectro Autista.

Los perros acompañantes son mascotas de la familia y pueden ser de cualquier raza, aunque debes elegir un perro que sea fácil de entrenar. Los perros de servicio requieren una amplia capacitación y certificación. Pueden ser beneficiosos para los niños en el Espectro Autista que requieren atención adicional, como si son propensos a ataques epilépticos o experimentan arrebatos en entornos sociales. Los perros de terapia también pueden ser entrenados, aunque no tan rigurosamente como perros de servicio. Ofrecen afecto y comodidad a tu hijo/a en el Espectro Autista.

Fuente: Harding, A. (2018). Best Dog Breeds for Children With Autism. The Cheat Sheet. Recuperado de (https://www.cheatsheet.com/culture/best-dog-breeds-children-autism.html/?a=viewall). Traducido por Maximiliano Bravo.

5 Formas para Satisfacer las Necesidades de los Niños Neurodivergentes Sin Utilizar Estrategias de Modificación Conductual

Hay una forma diferente de apoyar los cambio conductuales de un niño que es mejor que imponerle nuestra propia voluntad sobre la suya. Comienza con dejar ir la tentación de controlar su conducta, y reemplazarla con el objetivo de satisfacer sus necesidades.

Cuando no se satisfacen las necesidades de cualquier persona en cuanto a su autonomía, comprensión, respeto de su estilo de comunicación y sentimientos de seguridad y valoración, es normal encontrar a la persona involucrada en comportamientos desafiantes para comunicar su angustia .

Por lo tanto, corresponde examinar qué tipo de estrategias que utilizamos en nuestra familia en lugar de las estrategias de modificación de comportamiento con el fin de satisfacer las necesidades de todos y reducir la necesidad de que se comuniquen su angustia en desafiantes o confrontar formas. Por lo tanto, voy a hacer eso en este artículo.

Los niños neurodivergentes experimentan desafíos significativos en la regulación del sueño, la ansiedad, la regulación del estado de ánimo, el procesamiento sensorial, la búsqueda sensorial y la evitación sensorial, el procesamiento del lenguaje y la comunicación, el procesamiento auditivo, la función ejecutiva, la socialización, el comportamiento de oposición, auto dañino, fusiones, Todos los tipos de necesidades diariamente están en conflicto.

A continuación aquí están las 5 formas de satisfacer las necesidades de los niños neurodivergentes sin utilizar estrategias de modificación conductual

En familias que son neurodivergentes (con miembros con diferentes diagnósticos), o familias con miembros que son múltiples neurodivergentes (tienen más de una diferencia o discapacidad neurológicamente basada), satisfacer a todos los diferentes necesidades es sin duda un reto. Los desafíos cambian y evolucionan constantemente y requiere atención consciente y deliberada para satisfacer eficazmente las necesidades de todos. No es posible satisfacer las necesidades de todo el mundo todo el tiempo, pero hacemos todo lo posible. Tenemos una expectativa de la mayor parte del tiempo, es decir, la mayoría de las veces podemos hacer cosas que significan que todos reciban justo lo que necesitan. Aquí están las estrategias que sí son útiles y respetuosas de la necesidades de los niños neurodivergentes:

I) Cambiar el Ambiente para Satisfacer las Necesidades Sensoriales Únicas del Niño

Todo el mundo tiene necesidades sensoriales y preferencias. Es por eso que nos sentimos cómodos con ciertas prendas de vestir, tenemos preferencias por el clima frío o caliente, favorecemos los alimentos dulces o salados, disfrutamos de texturas diferentes y nos gustan o nos disgustan cosas como montañas rusas, viajes aéreos o automovilísticos y columpios y trampolines.

Es aconsejable ofrecer una variedad de oportunidades en el hogar para la regulación de la temperatura y la luz, el ajuste del volumen y la intensidad del sonido, las variaciones en la textura para la búsqueda sensorial, las variaciones en el estímulo visual, amplia gama de actividades para elegir dentro y fuera de la casa, De opciones para las comidas, tanto en los alimentos proporcionados y lugares y tiempos para comer.

II) Apoyar el Estilo de Comunicación Único del Niño

¿Conoces a alguien que dice que odia el teléfono, o alguien que no le gusta la mensajería de texto? ¿Tienes un amigo que, mucho después de que todos los demás saben que ha dejado de enviar tarjetas, todavía envía una tarjeta cada cumpleaños y Navidad? Estos son evidencia de la diferencia en los estilos de comunicación.

En las personas neurodivergentes las diferencias pueden ser más sorprendentes. Pueden aparecer incapaces de comunicarse verbalmente, prefiriendo expresarse por medio de la comunicación escrita aunque la comunicación verbal sea posible, una falta de comprensión de las señales de comunicación no verbal, una fuerte aversión a las situaciones sociales que involucran un gran número de personas o cualquier número de cosas que plantean desafíos para comprometerse con la sociedad “típica”.

Las familias experimentan diferencias en las formas en que recibimos información y en las formas de expresión de sus integrantes. Es recomendable proporcionar un surtido de oportunidades para la comunicación para que nadie se sienta excluido, a través del habla verbal y la comunicación no verbal, incluyendo gestos (informalmente diseñado, así como el uso de algún lenguaje de señas a veces) y el lenguaje escrito, incluyendo palabras escritas a mando, palabras mecanografiadas y dibujadas.

No es necesario insistir en la comunicación inmediata (a menos que haya una emergencia). Siempre es imperativo reconocer que algunos miembros de la familia necesitan tiempo para procesar la información y en consecuencia se debe respetar ese tiempo para obtener la respuesta esperada y para tener conversaciones importantes repartidas en sesiones durante varios días si es necesario.

No se ha de esperar que las personas que están estresadas o angustiadas actúen a las convenciones sociales al comunicarse. Esto no quiere decir que se ha de tolerar que la angustia que sienta la persona sea una excusa para herir o molestar a los demás, pero se toman medidas para garantizar la seguridad en el momento de remover a terceros de la zona. Si algo sucede durante esos momentos que hace daño a otro, hablaremos de ello sólo cuando el momento haya pasado y la persona esté tranquila y se sienta segura de nuevo. Se ha de proceder con respeto en tales conversaciones, jamás utilizar reproches o humillaciones, sino ofrecer consuelo e ideas para soluciones creativas con el propósito de tratar de ayudar a evitar que se repitan tales situaciones a futuro.

III) No Castigar o Imponer Consecuencias

Cuando nos damos cuenta de que los comportamientos desafiantes de nuestros niños son evidencia de su frustración, estrés y angustia, es fácil ver por qué el castigo sería perjudicial. Nunca es recomendable imponer consecuencias negativas a un niño que estaba gritando de dolor como resultado de una pierna o brazo roto, y no tiene tanto sentido castigar a un niño que está expresando dolor mental o emocional. También vale la pena reconocer que es posible que los niños neurodivergentes se sientan físicamente adoloridos, y sus desafíos de procesamiento sensorial de hecho pueden ser causar dolor físico, el hecho de que hay una falta de evidencia externa en forma de sangrado o moretones no es razón para restarle importancia.

Otra cosa en la que se debe prestar atención es si nuestro enfoque de la conducta desafiante incluye cosas como consecuencias o la aplicación de opciones binarias. Con esto quiero decir, si usted reacciona al comportamiento de sus hijos diciéndoles que sus acciones tienen consecuencias como que deben tener tiempo para pensar, o elegir entre esto o aquello, para ayudarles a aprender de la experiencia, esto es más o menos lo mismo que un castigo. Todavía está imponiendo su voluntad sobre la suya en respuesta a ellos habiendo hecho algo que no le gustó, y será visto de esa manera por el niño, no importa cómo lo presente.

Las consecuencias naturales son diferentes. Una consecuencia natural es simplemente lo que sucede como resultado de una acción. Por ejemplo, si tiro un juguete y se rompe, ahora tengo un juguete que no puedo usar más y hay un desorden que necesita limpieza. Si un padre furioso me obliga a limpiarlo o pagar por el daño, nos hemos alejado de las consecuencias naturales en castigo.

Las consecuencias naturales nos enseñan a asumir la responsabilidad de nuestras acciones. El castigo y las consecuencias impuestas nos enseñan a hacer lo que sea necesario para mantener felices a los demás. Esto es peligroso para todos los niños, pero especialmente para los niños neurodivergentes que sufren a causa de su baja autoestima, sentimientos de inferioridad basados ​​en sus diferencias y dificultades para cumplir las normas, y el conocimiento de que los demás los consideran “defectuosos” (estarían horrorizados al darse cuenta de cómo son los niños pequeños cuando reciben este mensaje omnipresente en nuestra sociedad).

Reconocemos que todos (adultos y niños) estamos aprendiendo y creciendo y desarrollando nuestras destrezas, y suponemos que todos harán lo mejor en cada situación. Sabemos que es incómodo y vergonzoso cometer errores y hacemos todo lo posible para tratarnos con amabilidad cuando eso sucede, incluso si nos hicieron daño, porque sabemos cuánto aprecio sentimos cuando los demás nos tratan gentilmente. Y tratamos de ser amables con nosotros mismos en nuestras reflexiones sobre nuestras experiencias.

IV) Ofrecer Alternativas

Cuando las cosas van mal, y las necesidades no se cumplen, es incómodo para todos nosotros. A veces, simplemente no podemos evitar estímulos sensoriales inesperados, o sobrecarga de exigencias sociales, o frustración masiva ante un descalabro comunicativo. Esto es algo esperable, y es aceptado como parte de nuestra normalidad.

Hacemos nuestro mejor esfuerzo para tener opciones alternativas listas para cuando esto suceda. Voy a dar un ejemplo específico para explicar: En nuestra casa hemos designado espacios tranquilos para que las personas se relajen después de un largo día. La comprensión es que cuando una persona está en un lugar tranquilo que puede esperar que haya tranquilidad y espera no interrumpida por los demás. A veces las zonas tranquilas, por razones fuera de nuestro control (por ejemplo, obras viales, vecinos podando el césped o usando motosierras, etc) no son tranquilas, por lo que corresponde tener disponibles auriculares para cancelar ruidos molestos, o bien, objetos o actividades que la persona encuentra relajantes para ayudar a manejar el estrés y la ansiedad hasta que se restaure la calma.

Tener alternativas listas no depende de haber tenido experiencias de las cosas van mal, por desgracia. Pero un simple proceso de reflexión, preguntando “¿Qué habría ayudado y facilitaría esa situación?”, Luego actuando sobre esas reflexiones, ayuda a hacer la próxima vez más fácil.

V) Reduzca la velocidad, cálmese, cuídese.

Si estamos en crisis tras crisis, esto a menudo queda en último lugar, pero a medida que las cosas cambian y se estabilizan, podemos empezar a hacer esto como parte de nuestra rutina de cuidado familiar.

Resulta necesario identificar las causas de nuestras reacciones externas al estrés cotidiano. Tenemos que hacer un plan de cómo podemos evitar el estrés cuando sea posible y cómo podemos responder a nuestros hijos cuando se experimenta el estrés es inevitable. Tenemos que entender que nuestros hijos no hacen lo que hacen para molestarnos o para hacer nuestra vida más difícil – lo hacen para comunicarnos sus necesidades a nosotros, de la manera más disponible para ellos en el momento.

Ejempos de medidas para un buen autocuidado:

* Poner límites a la cantidad de cosas que forman parte de los planes de la semana. 
* Tener un pequeño grupo de amigos de confianza para tener apoyo emocional después de un día o semana difícil.
* Tener un par de pasatiempos recurrentes. (Ej: Jardinería, artes marciales, ver series de televisión basadas en eventos históricos y superhéroes de dibujos animados, etc)
* Asegurarse darse un poco de tiempo a solas en paz y tranquilidad cada día.

Todos los hábitos de autocuidado serán diferentes, y puede tomar tiempo para averiguar lo que satisface mejor las necesidades individuales. Es algo que vale la pena hacer. También es mucho más fácil apoyar a nuestros niños en el desarrollo de sus propias ideas sobre cómo el autocuidado funciona mejor para ellos si estamos modelando un buen autocuidado para ellos. Es bueno para ti y para el resto de la familia priorizar y reforzar el autocuidado.

Nadie es perfecto. A menudo hacemos las cosas mal. Tratemos de aprender de nuestros errores. Sigamos adelante.

Fuente: Sutton, M. (2016). 5 Ways to Meet Neurodivergent Children’s Needs Without Using Behaviour Modification Strategies. Michelle Sutton Writes. Recuperado de (https://michellesuttonwrites.com/2016/08/01/5-ways-to-meet-needs/). Traducido por Maximiliano Bravo.

Modelo del Espectro Autista Basado en Déficits Vs. Modelo del Espectro Autista Basado en Fortalezas

Los padres, los profesores y los terapeutas usualmente se enfocan en un “Modelo Basado en Déficits” del Espectro Autista. A menudo están tan concentrados en “tratar” los déficits del niño que no reconocen sus fortalezas y los dones. La mayoría de los criterios diagnósticos para el Espectro Autista son una lista de déficits o “síntomas”, todos los cuales tienen connotaciones negativas. Desafortunadamente para el niño, el apoyo que damos a menudo está impulsado a cambiar al niño; Moldeándolos a un modelo que no encaja en su propia naturaleza. Esto sitúa al niño en un modelo que constantemente les brinda información sobre cómo son “deficientes”, “dañados” o “incompetentes”. Esto no sólo rara vez funciona, sino que a menudo deja al niño muy ansioso, inseguro e inadecuado. En lugar de enfocarse en lo que el niño es “y ayudarlo a desarrollar sus fortalezas, a menudo nos enfocamos en lo que el niño” no es “y lo que queremos que sea. Esperamos que al cambiar su comportamiento, o darle forma a actuar de acuerdo con un guión dado, que podamos curar el “Espectro Autista”.

Cada niño presenta un conjunto de fortalezas y debilidades, con un grupo de intereses, talentos y dones. Todos los niños tienen dones naturales y fortalezas que, cuando son apoyados y fomentados, se convertirán en la persona que naturalmente se desarrolla. Pasamos tanto tiempo forzando a los niños en un perfil que no les corresponde, que ignoramos y suprimimos su “verdadera esencia”. Esta esencia es lo que que el niño naturalmente se convertirá si es “apoyado” en lugar de “cambiado”. Si nos enfocamos menos en sus debilidades, y más en el desarrollo de sus fortalezas, ayudamos a los niños a fortalecer su confianza y autoestima; Desarrollando un fuerte sentido de identidad personal y autorrespeto. Reconocemos y valoramos su esencia única y les ayudamos a crecer y florecer.

Todos los niños tienen el deseo de sentirse “seguros, aceptados y competentes”. Todos los seres humanos están motivados por el dominio, el éxito y los acontecimientos que desarrollan nuestras fortalezas e intereses. Cuando los niños se sienten valorados por lo que son, y no por lo que nos gustaría que fueran, se desarrollan y crecen. Hay una atracción natural a cualquier acontecimiento que nos ayude a sentirnos “seguros, aceptados y competentes”. Desafortunadamente, cuando centramos la mayor parte de nuestra atención en las debilidades del niño y las moldeamos en lo que no somos, colocamos al niño en situaciones donde A menudo se sienten “inseguros, inaceptables e incompetentes”. Ningún ser humano florece en estas condiciones.

Independientemente del diagnóstico o de las etiquetas, necesitamos apoyar al niño para que se sienta “seguro, aceptado y competente”. Esto significa identificar el perfil de fortalezas, deseos y vulnerabilidades del niño. A partir de este perfil, ayude al niño a sentirse seguro y competente al disminuir su estrés, compensar vulnerabilidades, desarrollar sus intereses y desarrollar sus fortalezas. Al combinar nuestros apoyos con el perfil único del niño se comunicará que respetamos y valoramos el sentido del yo y la autoestima del niño. Para cualquier niño, independientemente de su perfil o etiqueta, si identificamos sus fortalezas, intereses y vulnerabilidades naturales, y usamos este perfil para ayudarlos a sentirse “seguros, aceptados y competentes”, crecerán y se desarrollarán, con fuerte autoestima y talentos para ofrecer al mundo.

Al ayudar al niño a desarrollarse, necesitamos enfocarnos en tres principios principales:

I) ¿Qué ayuda al niño a sentirse “seguro”? ¿Cuáles son los principales factores de estrés sensorial/cognitivo/social que abruman al niño? ¿Cómo podemos modificar y adaptar el entorno y las condiciones para minimizar el estrés y respetar sus vulnerabilidades? Esto le da al niño la oportunidad de sentirse seguro a riesgo y crecer.

II) ¿Qué ayuda al niño a sentirse “aceptado y valorado?” ¿Están las personas que apoyan al niño participando de maneras que lo ayudan a sentirse aceptado y valorado? Los padres y el personal son “compañeros de trabajo” para apoyar al niño, o están tratando de “cambiar” al niño. ¿Qué patrones de interacción (tono y volumen de voz, intensidad de animación, estilo de aproximación, etc.) promueven el sentimiento de aceptación y confianza para el niño?

III) ¿Qué ayuda al niño a sentirse “competente”? ¿Cuáles son las fortalezas, intereses y dones del niño  y cómo podemos construir sobre ellos para fortalecer sus talentos. Construir un nuevo aprendizaje en torno a los intereses y talentos del niño. Sea consciente de lo que el estilo de aprendizaje y las estrategias de enseñanza de la respuesta del niño mejor. Dar los apoyos necesarios para proporcionar una exposición repetida a la maestría y el éxito. Enseñe al niño a sentirse “competente” siguiendo su ejemplo y confiando en su guía. La exposición repetida al éxito ya la maestría construye una confianza más fuerte en el abordaje del nuevo aprendizaje. El dominio es motivador para todos los seres humanos. Construyendo sobre los puntos fuertes / intereses del niño, y proporcionando la participación guiada, todos los niños aprenden y crecen.

Estos tres principios son básicos para todos los seres humanos, independientemente de las etiquetas y las diferencias. Al evaluar nuevas estrategias de enseñanza para el niño, primero pregúntese: “¿Cómo ayuda este apoyo al niño a sentirse seguro, aceptado y competente?”. Si no ayuda, déjelo caer. Si lo hace, agréguelo a las herramientas de aprendizaje para ese niño. Este niño aprenderá, crecerá y desarrollará un fuerte sentido de su individualidad y mayor será su autoestima.

Fuente: Nason. B. (2015).  Deficit Model verses Strength Based Model of Autism. LinkedIn. Recuperado de (https://www.linkedin.com/pulse/deficit-model-verses-strength-based-autism-bill-nason). Traducido por Maximiliano Bravo.

Protección Contra el Acoso Escolar para Niños en el Espectro Autista

Ser un amigo y ser un matón son dos cosas muy distintas.

¿Puede tu hijo/a saber la diferencia?

Aprender la diferencia entre ser un amigo y ser un matón puede ser difícil para un cerebro en el Espectro Autista, pero no imposible. Es de vital importancia, porque los niños en el Espectro Autista son especialmente vulnerables a ser víctimas de acoso escolar. Las investigaciones han demostrado que los niños en situación de discapacidad, por ejemplo el Espectro Autista, tiene el doble, o incluso, el triple de probabilidades de ser víctimas de acoso escolar que los niños sin la condición.

¿Por qué?

Pueden haber muchas razones – habilidades sociales insuficientemente desarrolladas, dificultades comunicativas, y supervisión inadecuada todas tienen mucho que ver. Pero el factor más relevante en la redacción de este artículo es una inexacta comprensión de la amistad.

Muchos niños, estén o no estén en el Espectro Autista, carecen de una comprensión precisa de lo que constituye una verdadera amistad. Esto es una lección muy importante que muy a menudo es pasada por alto y expone a cualquier niño a un alto riesgo de ser víctima de acoso escolar.

Los niños que entienden realmente bien el concepto de la amistad no se dejarán engañar fácilmente para caer en una relación manipuladora y/o abusiva. Enseñarle a tu hijo/a cómo es una relación sana es una excelente forma de prevenir de que él/ella sea una víctima. Protege a tu hijo/a en el Espectro Autista de ser víctima de acoso escolar por medio de ayudarlo a desarrollar una idea clara de qué constituye una amistad sana. Implementar tales estrategias también reducirá su ansiedad social y mejorará su habilidad para hacer amigos. En general, estos 7 consejos harán que el colegio sea una experiencia más agradable.

I) Examina cómo tu hijo/a define amistad: Nunca asumas que la definición de amigo de tu hijo/a es precisa. Enseñarle a tu hijo/a cómo es una relación sana es una excelente forma para prevenir que se convierta en una víctima. Una vez que él/ella comprenda en qué consiste una relación sana le será más fácil identificar a los matones. Los verdaderos amigos nunca se atreven a manipular, menospreciar o maltratar a los demás.

II) Crea una definición clara: Dedica mucho tiempo describiendo cómo es un amigo real – cómo se ven, cómo actúan, cómo hablan y cómo tratan a los demás. Haz una distinción entre un mejor amigo, un compañero  y un conocido. Nunca es demasiado pronto para darle forma a las percepciones de la amistad de tu hijo/a.

III) Usa la palabra “amigo” con frecuencia: Haz que la palabra amigo sea parte de tu vocabulario y aprovecha toda oportunidad para describir cómo es y qué hace un amigo. Puedes discutir sobre tus propias amistades, aquellas que has visto en la televisión o las películas, o bien, en cualquier donde observas amistades en la vida cotidiana.

IV) Discute sobre la receta de la amistad: Tener intereses similares, sentirse cómodo y seguro, son ingredientes importantes para crear una amistad. Pregúntale a tu hijo/a qué quiere aportar y recibir de una amistad. Si tu hijo/a no se le ocurre nada, hagan juntos una tormenta de idea sobre rasgos de amistad.

V) Define qué es un matón: Desafortunadamente, no siempre es fácil identificar a un matón. Algunos son fáciles de detectar porque desde el comienzo demuestran malas intenciones y su reputación es conocida por todos. Otros podría decirse que son expertos maestros del engaño. Aquellos individuos son más difíciles de detectar porque a menudo disfrazan sus intentos para relacionarse con los demás en una forma falsa de amistad. Una vez que utilizan su encanto para ganarse la confianza de un niño, ellos comienzan a manipularlo para su beneficio personal.

VI) Mantente alerta y conoce a los amigos de tu hijo/a: Tener un conversación abierta y continua con tu hijo/a sobre quiénes son sus “amigos”/compañeros es algo importante que debe ser establecido desde el comienzo. Habla con el profesor de tu hijo/a y también pídele que tenga una actitud vigilante y comunique sus observaciones. Examinar las dinámicas de cómo tu hijo/a se relaciona con los otros niños y mantener el rastro de cómo se desarrollan a medida que pasa el tiempo es información muy útil que debería estar a tu disposición. De esa forma serás capaz de identificar señales de alerta cuando las ves. Y luego podrás apoyar a tu hijo/a y enseñarle las habilidades necesarias para enfrentar la situación antes de que se convierta en un problema mayor.

VII) Edúcate: Es muy importante que estés bien informado sobre cuáles son las políticas y procedimientos del colegio de tu hijo/a sobre cómo intervenir en situaciones de acoso escolar. Luego crea un diagrama sencillo paso-a-paso (preferiblemente un diagrama visual) para tu hijo/a, así él/ella podrá estar adecuadamente preparado para entrar en acción si un matón empieza a hacerle daño. Hacer juegos de roles y realmente poner en práctica las instrucciones contenidas en el diagrama le resultará aún más útil a tu hijo/a.

Proteger a tu hijo/a del acoso escolar requiere un enfoque proactivo. Jamás esperes que tu hijo/a sea víctima de un matón antes de tomar acciones. Empieza temprano a diseñar soluciones para beneficio de tu hijo/a, porque la confianza que fortalece con el paso de los años nunca será desaprovechada. Tu orientación sera de gran ayuda para tu hijo/a en todas las situaciones sociales a lo largo de su vida. Encuentra a alguien que sepa sobre acoso escolar para que te ayude a crear un plan personalizado y empieza a instruir a tu hijo/a el día de hoy.

Fuente: Hammer, C. (2017). Bully Protection 101 for Kids with Autism. Geek Club Books. Recuperado de (http://geekclubbooks.com/2017/02/bully-protection-101-for-kids-with-autism/). Traducido por Maximiliano Bravo.