Los Quehaceres Del Hogar Les Enseñan A Los Niños En El Espectro Autista Habilidades Para La Vida Autónoma

Muchos padres de niños en el Espectro Autista creen que sus hijos podrían tener dificultades para ayudar con los quehaceres del hogar. Sin embargo, tu hijo/a puede estar listo/a y dispuesto/a para ellos. Eso le permitirá a él/ella ser más autónomo/a y ganar confianza para cuidar bien de sí mismo/a. Por supuesto, es posible que debas modificar los quehaceres y enseñarles cómo hacerlos de una forma que puedan comprender. También deberá tomarse el tiempo para practicar y dominar estas habilidades. Este artículo analiza las formas en las que puede enseñarle a tu/a hijo a ayudar con los quehaceres del hogar.

Quehaceres apropiados para los niños en el Espectro Autista

La elección de los quehaceres adecuados depende de la capacidad de tu hijo/a para comprender cómo completarlos, su capacidad física para manejarlos y su motivación personal. Hay muchas listas de quehaceres apropiados para la edad a las que los padres pueden consultar para obtener ideas sobre qué tipo de quehaceres asignar a los niños. Sin embargo, para los niños en el Espectro Autista, la edad no necesariamente determinará su disposición para completar los quehaceres. Deberá determinar si tu hijo/a está preparado en términos de su desarrollo y si tiene los requisitos previos necesarios para completarlos de forma autónoma. Cada niño/a será diferente en este sentido. Tú eres el mejor juez de lo que tu hijo/a podría hacer en la casa, pero aquí hay algunas preguntas que puede considerar.

Pregúntate:

  • ¿Qué quieres que tu hijo/a haga de forma autónoma en la casa?
  • ¿Este quehacer le ayudará a desarrollar nuevas habilidades sociales o prácticas?
  • ¿Podrá tu hijo/a realizar físicamente estos quehaceres sin ayuda?
  • ¿Tu hijo/a las habilidades de motricidad fina y gruesa para completar el quehacer? Si no es así, piensa en lo que él/ella necesitará enseñarles primero para que pueda realizarlo.
  • ¿Tu hijo/a está motivado para realizar estos quehaceres? Si no es así, piensa en las formas en que puedas motivarlo/a.
  • ¿Tu hijo/a tendrá la capacidad de atención para completar sus quehaceres? Los niños más pequeños pueden necesitar quehaceres que se pueden completar en muy poco tiempo, como colocar una caja de cereal en el contenedor de reciclaje.

En general, aquí hay algunas sugerencias de quehaceres comunes ordenadas por edad. Necesitas determinar lo que tu hijo/a podría estar dispuesto/a a hacer y lo que él/ella podría hacer. Puedes comenzar eligiendo un quehacer y concéntrate en ello hasta que tu hijo/a pueda completarlo de forma autónoma.

  • Niños pequeños (2-3 años): Ayudar a hacer la cama; Recoger sus propios juguetes; Sacudir el polvo con un plumero; Poner la ropa sucia en el cesto de la ropa.
  • Niños en edad preescolar (4-5 años): Poner la mesa; Limpiar la mesa; Sacar los reciclables (excepto los artículos de vidrio); Hacer coincidir los calcetines; Guardar la ropa limpia; Regar las plantas; Alimentar a sus mascotas; Ordenar sus habitaciones.
  • Edad 6-8: Doblar toallas y lavar la ropa; Ordenar sus habitaciones y áreas de uso común; Trapear; Hacer ensaladas sencillas; Reemplazar rollos de papel higiénico; Sacar la basura liviana; Aspirar; Recoger el correo.
  • 9-12 años: Preparar comidas sencillas; Llevar la basura a la acera; Cargar el lavavajillas y encenderlo; Lavar la ropa; Barrer los pisos; Guardar la comida; Preparar su almuerzo escolar.
  • Mayores de 13 años: Limpiar los baños; Lavar el auto; Hacer reparaciones sencillas en el hogar; Limpiar las ventanas; Hacer las compras con un adulto; Limpiar el refrigerador; Darle mantenimiento al jardín.

Esta lista es extensa, pero no exhaustiva. Pueden haber otros quehaceres que te gustaría que hiciera tu hijo/a. Asegúrate de elegir los quehaceres que crea que tu hijo/a puede hacer de forma segura sin lastimarse a sí mismo/a o a terceros.

Enseñarle a tu hijo en el Espectro Autista a hacer los quehaceres del hogar

Hay varias técnicas que puede utilizar para enseñarle a su hijo a realizar tareas sencillas. Echemos un vistazo a algunos de ellos.

I) Análisis de tareas: El análisis de tareas es una técnica en la que divide los quehaceres en varios pasos más pequeños y le enseña a tu hijo/a cada uno de estos pasos hasta que comprenda cómo hacerlo hasta el final. Debes pensar en cada paso de los quehaceres para identificar los pasos que le enseñarás a tu hijo/a. Al redactar un análisis de tareas, piensa en cómo la finalización de cada paso conduce al siguiente. Para un/a niño/a en el Espectro Autista, es posible que debas modificar una tarea para que él/ella pueda completarla.

Por ejemplo, si les pide a tu hijo/a que riegue las plantas, tu análisis de tareas comenzaría con: 1. Consiga una regadera. 2. Llevarla a la manguera del jardín (o al fregadero). 3. Colocar una regadera debajo de la manguera (o el grifo). 4. Abrir el agua. Y así. Como puedes ver, hay varios pasos para los planes de riego. Puedes motivar a tu hijo/a y ayudarlo/a al principio, hasta que él/ella pueda completar el quehacer por sí solo/a. Enseñar a tu hijo/a a realizar cada uno de estos pasos también se conoce como encadenamiento. Puedes trabajar con el/la terapeuta de tu hijo/a para hacer un análisis del quehacer que tú estés interesado/a.

II) Modificar los quehaceres: Mientras le enseñas a tu hijo/a a hacer sus quehaceres, puedes que él/ella se dé cuenta de que no es capaz de completarlos por su cuenta. En este caso, puedes modificar los quehaceres para tener menos o más simple pasos. Por ejemplo, si le está enseñando a su hijo a lavar la ropa y no él/ella puede tomar una decisión sobre qué tipo de ciclo seleccionar para diferentes tipos de ropa, puede enseñarle a usar un tipo de ciclo para todo, y evitar darles ropa que no es adecuada para ese ciclo. Así que puedes pedirle que utilice el ciclo de “lavado normal” y preclasifiquen su ropa para lavar a mano, o prendas delicadas.

III) Indicaciones: Las indicaciones se pueden utilizar para enseñarle a tu hijo/a cómo completar sus quehaceres. Sin embargo, ten cuidado con la frecuencia y el tipo de indicaciones para que tu hijo/a no dependa excesivamente de ellas. Es preferible utilizar tan pocas indicaciones verbales como sea posible. Cuantos más ajustes puedas hacerle al ambiente para que tu hijo/a sea más autónomo/a, mejor. Por ejemplo, si tú deseas que tu hijo/a te ayude a guardar los platos, puedes incluir imágenes en el exterior de los cajones que muestren lo que hay dentro de cada uno.

IV) Motivar y usar refuerzos: Hacer los quehaceres del hogar con regularidad puede no ser algo natural para tu hijo/a, y él/ella se beneficiará de tener algún tipo de refuerzo a medida que aprenda a completarlos. Estos pueden incluir elogios, ¡muchos! O podría ser un privilegio, como ver su programa favorito en la televisión, o incluso algo simple como un sticker o un caramelo. Al principio, puedes reforzarlos a medida que completan parte de sus quehaceres. Por ejemplo, si tu objetivo es lograr que tu hijo/a lave su propia ropa, puedes recompensarlo/a con elogios por poner su ropa en el cesto de la ropa y llevarlo al área de lavandería. Puedes continuar reforzándolos a medida que aprenden a realizar más pasos en sus quehaceres. Seleccionar los quehaceres que afectan personalmente a tu hijo/a también hará que él/ella esté más dispuesto a colaborar. Por ejemplo, si el/la niño/a empaca su propio almuerzo, es posible que pueda elegir qué comerá. Cuanto más naturalmente refuercen los quehaceres, más fáciles serán de enseñar.

V) Apoyos visuales: Si tu hijo/a ha tenido experiencia en el uso de apoyos visuales u horarios, utilízalos como indicaciones o recordatorios para los distintos pasos de sus quehaceres. Si él/ella puede relacionar imágenes con objetos o actividades reales, esto sería eficaz y útil para guiarlo/a a través de los pasos. Busca o haz imágenes de cada paso de los quehaceres para recordarle a tu hijo/a lo que debe hacer y coloca las imágenes en un área visible y de fácil acceso. Por ejemplo, si le estás enseñando a tu hijo/a a alimentar al perro, puedes incluir un programa visual con una imagen de cada paso que incluya, abrir el recipiente, sacar la comida, verter la comida en el tazón y guardar la cuchara. Los apoyos visuales también se pueden utilizar para estimular a tu hijo/a de otras formas. Por ejemplo, para barrer el piso puedes incluir un sticker en la escoba donde el/la niño/a debe colocar sus manos para que la sujete correctamente. Otro ejemplo puede ser cubrir los botones que el/la niño/a no necesita presionar en el microondas para que solo estén visibles los botones correctos. Estas pistas visuales actúan como un recordatorio para tu hijo/a, de modo que no necesitará tus indicaciones y, a medida que él/ella desarrolla su autonomía, podrán desaparecer con el tiempo.

VI) Practicar constantemente: Trabajen juntos en los quehaceres del hogar hasta que tu hijo/a haya tenido la oportunidad de practicarlos varias veces y sentirse cómodo/a al realizarlos. Trabajar juntos será más divertido para tu hijo/a y le permitirá aprender de ti mientras realiza sus quehaceres. Sé flexible con la forma en que tu hijo/a los completa. Si él/ella no los está haciendo bien, o no están a la altura de tus estándares, ¡elógialo/a por su esfuerzo y por las cosas que está haciendo bien! Se necesitará mucha práctica para que tu hijo/a aprenda a hacer sus quehaceres hasta el final y para tu satisfacción, ¡así que sé paciente!

Conclusión

Hay tantos beneficios de que tu hijo/a en el Espectro Autista colabore con los quehaceres del hogar, incluyendo una mayor autonomía y confianza en sí mismo/a. A medida que le enseñes a tu hijo/a nuevos quehaceres, permítele cierta flexibilidad para elegir lo que le gusten o, al menos, a las que les disgusten menos. ¡Es más probable que él/ella los haga bien si les gusta hacerlos! Una vez que tu hijo/a adopte la rutina de hacer los quehaceres que le gustan, aumenta la motivación para hacer más quehaceres que quizás no le gusten. Si tú no puedes enseñarles cómo hacer los quehaceres del hogar a pesar de haber probado algunas de las técnicas antes mencionadas, es posible que desees ver si el/la terapeuta de tu hijo/a puede ayudarte o sugerir otras formas de hacer que tu hijo/a aprenda. Recuerda ofrecerle muchos elogios y apoyos.

Fuente: (s.f.) Household Chores for a Child with Autism. Porchlight Autism Education Series. Pacific Autism Center of Education. Recuperado de (https://www.porchlighteducation.org/modules/summaries/teaching-children-to-help-with-chores-summary.pdf). Traducido Por Maximiliano Bravo.

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