Autonomía Corporal: ¿Qué Es Y Cómo Enseñarla?

Las estadísticas dicen que 1 de cada 5 mujeres y 1 de cada 71 hombres serán violados a lo largo de sus vidas, y 1 de cada 4 niñas y 1 de cada 6 niños serán abusados sexualmente antes de cumplir los 18 años.

Aterrador, ¿verdad?

No seamos melodramáticos, pero enfrentemos los hechos. Cuando se trata de abuso sexual, la mayoría de los incidentes no son perpetrados por una persona de aspecto sombrío y desaliñado que se esconde en los arbustos de un parque, sino por una cara amigable en la que el/la niño/a y su familia confían plenamente.

Entonces, ¿Cómo protegemos a nuestros hijos? No podemos mantenerlos alejados de todos para siempre.

Tu cuerpo es tuyo

Este es un concepto muy importante para que lo entiendan los niños (y los adultos). Tu cuerpo te pertenece a ti y a nadie más. Debido a esto, nadie puede hacer nada con tu cuerpo sin tu permiso.

Es un concepto muy simple, pero puede ser muy difícil de enseñar en la práctica.

Si el cuerpo de tu hijo/a le pertenece a él/ella, nadie puede tocarlo/a sin su consentimiento.

Por ejemplo, no obligarlo/a a besar o abrazar a sus pariente cuando él/ella no quiere hacerlo.

Eso es realmente difícil como padres, pero es vital que enseñemos estos principios a nuestros hijos desde que son pequeños.

Sus cuerpo son suyos

Como extensión del punto anterior, si tu cuerpo es tuyo, significa que lo mismo aplica a los cuerpos de los demás. Eso significa que tu hijo/a no puede hacerle nada al cuerpo de otra persona sin su permiso.

Nuevamente, esto parece simple, pero asegúrate de hablar con tu hijo/a sobre cómo aplicar esto en la vida real.

No abracemos a nuestros amigos sin permiso. No empujemos a nuestros amigos sin permiso. No les hagamos cosquillas a nuestros amigos sin permiso.

Su cuerpo son suyos. Punto.

Consentimiento significa permiso

Esto es algo que es muy útil agregar. Como padres, debemos usar los concepto de consentimiento y permiso al hablar con nuestros hijos, por lo que es útil asegurarse de que ellos sepan que estos términos si son sinónimos y los pongan en práctica cotidianamente.

¡Siempre respeta el consentimiento!

Respetar el consentimiento es más que simplemente escuchar a la persona. Significa que tú aceptas sus decisiones.

Respetar el consentimiento no significa decir: “¡Oh, vamos, no es gran cosa!” o “¡Pero realmente quiero!” o “¡Pero es divertido!

Respetar el consentimiento simplemente significa decir “está bien” y dejarlo así.

No” Significa Inmediatamente y Respetuosamente “No

Esto es muy importante para enseñarle a tus hijos cuando son pequeños, para que eso no les sorprenda mientras crecen.

Alguien puede decir que “No” en cualquier momento y él/ella merece que se respete su “No” de inmediato. Independientemente de otras circunstancias.

Por ejemplo, si tú y tu amigo/a estaban jugando a las cosquillas y tu amigo/a te dice “Ya basta“, detente inmediatamente.

Las personas deben respetar tu consentimiento

Al igual que debe respetar el consentimiento de otras personas, otras personas también deben respetar tu consentimiento.

¿Qué significa eso?

Volvamos al ejemplo anterior de las cosquillas, pero esta vez invirtamos los roles. Tú no quieres que tu amigo/a te siga haciendo cosquillas. En el momento que tú le dices “Ya basta“, él/ella se detiene inmediatamente.

Significa que tu hijo/a tiene la capacidad y la confianza para decir que “No” o “Ya basta” a cualquiera que le esté haciendo algo que lo/la haga sentirse incómodo/a.

¿Qué hacer si no lo hacen?

Es muy importante explicarle a tu hijo/a qué hacer si alguien no respeta su consentimiento. No es necesario que entres en detalles atemorizantes y que tu hijo/a le tema a todos, simplemente enumera algunas estrategias básicas que él/ella puede poner en práctica.

Por ejemplo:

  • Di claramente “No” o “Ya basta” (o “No, gracias”).
  • Di “No tienes permiso para …” (tocar mi cuerpo, etc.)
  • Grita en voz alta “¡NO ME TOQUES!
  • Haz lo que sea necesario para escapar.
  • Dile de inmediato a tu mamá, papá u otro adulto en quien confíes.

Por supuesto, dichas estrategias variarán dependiendo de cómo desees que tu hijo/a maneje estas situaciones, pero asegúrate de que él/ella sepa lo que debe hacer.

¡Siempre te vamos a creer!

Esta es la parte que a menudo se omite en estas charlas, pero es una de las más importantes.

Dile claramente a tu hijo/a que tú siempre le vas a creer. En serio.

Muchos niños no les dicen a sus padres si les pasa algo porque no quieren que les digan que son unos mentirosos. ¿Qué pasa si es un miembro de la familia quien los hace sentir incómodos? ¿Y si es un amigo cercano?

Es muy importante que tú hijo/a sepa que no importa quién sea, siempre les vas a creer y harás todo lo que esté a tú alcance para protegerlo/a. Todos los padres quieren que sus hijos tengan confianza y se sientan cómodos diciéndoles que algo los hizo sentir incómodos y que quieren que esto se acabe.

Enseñar la autonomía corporal y el consentimiento parece una tarea aterradora, y muchos padres quieren posponerlo hasta que sus hijos sean adolescentes con “la conversación”. Por favor, no lo hagan. No es necesario tener una discusión muy larga, pero asegúrate de que tu hijo/a sepa que todos tienen el derecho a su propio cuerpo. Siempre.

Fuente: Kaylene. (s.f.). The Ins and Outs of Teaching Body Autonomy and Consent. Autistic Mama. Recuperado de (https://autisticmama.com/teaching-body-autonomy-and-consent/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

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