Dificultades De Asistencia Escolar Y Traumas Relacionado Con El Colegio

Las dificultades de asistencia escolar son una gran preocupación que se malinterpreta en general, ¿Cómo podemos comenzar a cambiar esa narrativa para ayudar a los alumnos a largo plazo y aliviar el estrés de todas las partes involucrados?

El “rechazo escolar” se está convirtiendo rápidamente en una de las áreas más difíciles de la educación, la salud y el cuidado de niños y jóvenes. Se ejerce presión sobre los padres para que garanticen que sus hijos asistan al colegio, mientras que los profesionales rara vez tienen experiencia en el “rechazo escolar” y, de forma predeterminada, amenazan a los alumnos y sus padres.

¿Por qué los niños tienen dificultades para asistir al colegio?

Hay mucho más en el “rechazo escolar” de lo que parece.

Bajo ninguna circunstancia debe ignorarse; SIEMPRE debe ser explorado.

A menudo, la ansiedad está en la raíz y es importante tener en cuenta que la ansiedad es mucho más que estar “un poco asustado/a”. La ansiedad puede ser increíblemente debilitante y algunas personas la describen como “paralizante”. Si no se trata, puede conducir a mucho más, incluido el trastorno de ansiedad generalizada o el mutismo selectivo (por nombrar solo dos).

No puedo asistir, no quiero asistir …

Debemos cambiar la narrativa del “rechazo escolar”. El rechazo al colegio es la suposición de que el/la niño/a está tomando la decisión voluntaria de no asistir al colegio; que el/la niño/a tiene control sobre esta decisión y al hacerlo está causando un gran inconveniente a todas las partes involucradas (padres, profesores, etc.).

¿Qué pasaría si cambiamos la forma en que pensamos sobre esto y realmente lo viéramos por lo que es? En lugar de decir que el/la niño/a NO ASISTIRÁ al colegio (y por lo tanto se niega activamente) deberíamos decir que NO PUEDE asistir. Después de todo, si tuvieran una enfermedad física que les impidiera ir al colegio, no estaría diciendo que voluntariamente no asisten o se niegan a asistir, ¿verdad?

Cultura de la Culpa y Malentendidos

Actualmente, existe una cultura creciente de culpar a los niños por las dificultades de asistencia escolar en la educación. De hecho, la culpa es omnipresente … y nunca ayuda. Oímos con frecuencia que “el/la niño/a tiene la culpa” o “los padres tienen la culpa” o “el colegio tiene la culpa”.

Es hora de poner fin a esta cultura de la culpa y gastar esa energía en tomarse el tiempo para comprender lo que está sucediendo a fin de APOYAR a los niños, a sus familias y a los profesores.

Otro error común es que el/la niño/a “DEBE” tener SEED (Síndrome de Evitación Extrema de Demandas). Este es un comentario frecuentemente escuchado y, a menudo, se utiliza como una razón detrás de cualquier forma de evitación. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja de lo que parece.

Cómo nuestro cerebro evalúa el riesgo y responde a él …

Es importante tener en cuenta que los niños no se limitan a “rechazar” o “evitar” el colegio (o cualquier otra cosa). Algo tiene que suceder para obligarlos a desconectarse.

Esto podría ser uno o una serie de eventos memorables (por ejemplo, un accidente o acoso escolar) o podría ser una serie de eventos que el/la niño/a no recuerda (por ejemplo, sobrecarga sensorial diaria). Del mismo modo, puede que otra persona también los haya presenciado o no. Los eventos no memorables o no presenciados son lo que realmente causa la confusión y la discrepancia entre las partes interesadas y, a menudo, pueden ser la razón de las relaciones fracturadas entre el hogar y la escuela.

El término TRAUMA De DESARROLLO COMPLEJO se utiliza para describir estos eventos. Los padres a menudo temen la palabra, ya que implica que tu hijo/a ha sufrido un daño deliberado, pero ese no es el caso. No siempre podemos hacer las cosas bien, incluso si nuestras intenciones son absolutamente éticas.

Una señal de trauma es la desvinculación y la evitación, otro es la hiper-obediencia, ambos signos de que un/a niño/a tiene miedo. Cuando la respuesta al trauma de un/a niño/a es desconectarse, nos muestra que se está protegiendo de daños futuros en situaciones en las que se ha sentido traumatizado antes. La hiper-obediencia funciona de manera similar en el sentido de que un/a niño/a tiene miedo de sufrir daños nuevamente, por lo que su respuesta al trauma es hacer lo que se le pide para asegurarse de que la experiencia adversa no vuelva a suceder. Por supuesto, hay otros signos, incluido las “conductas desafiantes”, en el que la respuesta del niño al trauma es comunicarse de una manera que los adultos que lo rodean rara vez comprenden o interpretan correctamente.

El trauma es un área enorme de la salud mental sobre la que escribiremos más en el futuro, y siempre ofreceremos talleres sobre este mismo tema. Pero por ahora, centrémonos en cómo nosotros (como padres y profesores) ayudamos a nuestros hijos a recuperarse para que se sientan capaces y preparados para volver a aprender.

Debemos recordar que cuando nuestro cerebro evalúa el riesgo de entornos/objetos /personas, etc., y establece que estamos bajo amenaza (correcta o incorrectamente), puede desencadenar una respuesta de miedo/huida/congelación/adulación. En pocas palabras, cuando nuestro cerebro cree que estamos en riesgo o bajo amenaza, puede impedirnos tomar decisiones estratégicas racionales y, a menudo, puede entrar en modo de “supervivencia”.

Entonces, ¿Cómo podemos ayudar a los niños y jóvenes que tienen dificultades para asistir al colegio?

La crianza receptiva al trauma utilizada de manera coproductiva con la educación receptiva al trauma es absolutamente vital para los niños que sufren por asistir a cualquier parte de su aprendizaje. Todas las partes involucradas tienen la responsabilidad de dar un paso adelante y hacer que esto suceda, pero fundamentalmente las voces más fuertes que dirigen el trabajo deben ser las del niño y su defensor (a menudo los padres/cuidadores).

Las 6R de la recuperación de traumas

El apego y la conexión forman partes importantes de la respuesta saludable que tenemos como adultos a un niño que ha experimentado un trauma. Bruce D. Perry (profesor de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento, y un investigador enormemente inspirador y escritor publicado sobre trauma) desarrolló las 6Rs de la recuperación de traumas (¡luego agregó un séptimo en conversación social!) …

I) Relacional: La relación debe ser familiar y segura.

II) Relevante: La comunicación debe ser apropiada para la edad y relevante para la situación.

III) Repetitivo: La conexión debe tener un patrón, por lo que las expectativas son claras y ambos lados de la conexión confían en la otra parte.

IV) Recompensa: Debe ser divertido y placentero, no estéril y “forzado”.

V) Rítmica: Debe haber una resonancia, con patrones neurales (caminar, bailar, cantar, respirar…)

VI) Respetuoso: Es fundamental que se respete al niño, a su familia, su herencia, sus creencias fundamentales y su cultura.

VII) Recíproco: Una parte muy importante de la vida cotidiana: la reciprocidad. Es un proceso bidireccional.

Para ver una mejora en la forma en que el/la niño/a experimenta su vida, su compromiso, su salud mental y su autoestima, entonces necesitamos que todo lo anterior trabaje en conjunto en todos los entornos.

También es absolutamente VITAL no obligar al niño a regresar al colegio ni tampoco castigarlo/a o avergonzarlo/a.

Una estrategia más positiva sería diseñar un plan de apoyo encabezado por el niño/a. La autonomía es importante, dentro de límites claros y seguros, por supuesto (¡dar opciones siempre es un buen consejo!).

Para que el plan de apoyo sea efectivo, debe operar basado en las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo podemos ayudar al niño hoy, esta semana, este semestre?
  • ¿Cómo podemos ayudar al niño a recuperarse y sentirse en un lugar en el que esté listo para comunicarse con quienes están más seguros para ellos nuevamente?
  • ¿Qué enfoques de colaboración (con las 6R en el centro) podemos adoptar con el colegio para asegurarse de que el/la niño/a aproveche al máximo su aprendizaje y su vida social sin volver a traumatizarlo o dañarlo emocionalmente?

Recuerden que no importa cuán buenas suenen las ideas para la reintegración en una forma de aprendizaje, el/la niño tiene que guiarlos. Los enfoques centrados en el/la niño/a son esenciales.

Fuente: Wadlow, C. (2020). School Attendance Difficulties and School-related Trauma. Sunshine Support. Recuperado de (https://www.sunshine-support.org/school-attendance-difficulties-and-school-related-trauma?fbclid=IwAR031R3mjx0VdOw3XOtv6mCeoGWv1aEBAqHmdJsrTkheoqtPYrqmtWdXvsE). Traducido por Maximiliano Bravo.

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