Espectro Autista y Función Ejecutiva

Muchos individuos diagnosticados en el Espectro Autista no se sienten cómodos con el concepto de “disfunción ejecutiva”. Y no es muy difícil saber por qué. El problema es que parece referirse a toda una serie de dificultades, con una gama de causas y manifestaciones subyacentes. Aun así, a pesar de su lozanía, es un concepto útil. Nos ayuda a hablar sobre aspectos del Espectro Autista que históricamente han estado ausentes de la forma en que hablamos y diagnosticamos, pero que a menudo son fundamentales para lo que hace que el Espectro Autista sea incapacitante. También llama la atención sobre las similitudes entre el Espectro Autista y otras diferencias neurológicas, como el Déficit Atencional, que puede ser útil para pensar.

El concepto ‘función ejecutiva’ puede definirse como ‘la capacidad psicológica para hacer las cosas’. Wikipedia amplía un poco esto, definiendo ‘funciones ejecutivas’ (nótese el plural) como ‘un conjunto de procesos cognitivos necesarios para el control cognitivo de la conducta: seleccionar y controlar con éxito las conductas que facilitan la consecución de los objetivos elegidos’.

Entonces, ¿por qué es esto un problema para los individuos diagnosticados en el  Espectro Autista? Varios factores entran en juego, y es por eso que surgen dudas sobre el término. Por sí solo no explica mucho, pero una vez que reconoces que es un término general, puedes comenzar a ver lo que está bajo el paraguas.

Por ello, resulta muy necesario prestarle atención a la inercia autista. Ponerse en marcha, detenerse, cambiar de planes o cambiar de tarea son como conducir un gran camión cuando tienes un cerebro autista.

Otro factor es la enorme dificultad que tienen los individuos diagnosticados en el Espectro Autista para dedicarle atención a tareas que no les interesan. Es difícil entender lo serio que es esto, porque por supuesto a nadie le gusta hacer cosas aburridas. Sin embargo, es mucho más que eso, en parte por el punto anterior. Dejar de hacer o pensar en algo en lo que realmente están absortos es realmente difícil en el mejor de los casos. Parar para hacer algo que no les interesa es mucho más difícil. Ponerse manos a la obra con cosas que les desagradan activamente es realmente un gran desafío.

Esto está relacionado con el “perfil desfasado” de los individuos diagnosticados en el Espectro Autista: la forma en que a menudo presentan islas de alta capacidad, pero muchas de las cosas con las que resultan difíciles. Sus recursos de procesamiento tienden a estar altamente concentrados y difíciles de redistribuir. Intentar cambiarlos a voluntad puede ser agotador, y a veces es inútil.

Hablando de agotamiento, es mucho más difícil para alguien redirigir activamente su atención si están cansados, y la vida cotidiana a menudo es muy cansadora para los individuos diagnosticados en el Espectro Autista. Se les espera que naveguen por un mundo sensorial no diseñado para ellos, para mantener relaciones sociales basadas en reglas arcaicas que nadie explica y para adaptarse constantemente a las prioridades de otras personas. A menudo, toda una vida de lidiar con estas cosas nos deja con ansiedades y neurosis adicionales que hacen la vida aún más agotadora. Además de eso, la mayoría de los individuos diagnosticados en el Espectro Autista tienen problemas para dormir lo suficiente, al menos de vez en cuando.

Otro factor relevante para las funciones ejecutivas es la dificultad con la intercepción: la percepción de lo que está sucediendo dentro de nuestros propios cuerpos. Al igual que con todos los sentidos, los individuos diagnosticados en el Espectro Autista tienen una manera de no detectar las señales en las que no están sintonizados, mientras que son incapaces de desactivar otras señales. Eso puede significar que no logren reconocer cuando están hambrientos, cansados ​​o necesitan ir al baño, registrándose en cambio solo una vaga angustia que hace que sea aún más difícil dirigir su atención hacia donde debe ser dirigida. Alternativamente, lo que podría ser una señal menor para alguien sin Espectro Autista puede convertirse en una distracción imposible de ignorar. Esto probablemente también se relaciona con la forma en que los individuos diagnosticados en el Espectro Autista pueden encontrar dificultades para realizar un seguimiento del tiempo, especialmente cuando estamos profundamente enfocados en algo, otra cosa más que se incluye bajo el título de “funciones ejecutivas”. Es más difícil planear tu tiempo de manera efectiva si sigues perdiendo la noción de cuánto ha pasado.

Es importante reconocer que estas cosas no son totalmente negativas. La inercia está estrechamente relacionada con una capacidad de hiperconcentración y, a veces, desactivar las señales de sus cuerpos forma parte de eso. Esto último también les permite seguir adelante cuando otros se dan por vencidas. Aún así, reconocer las dificultades agrupadas bajo el encabezado de “función ejecutiva” es clave para familiarizarse con el Espectro Autista e identificar estrategias y adaptaciones útiles.

Entonces, ¿cómo lidiar con las funciones ejecutivas que no funcionan de la manera que las personas quieren? Los recordatorios son un buen comienzo, ya sea de personas, tecnología o agendas y calendarios pasados ​​de moda, que pueden ser una excelente manera de mantener un sentido general de lo que está por venir, siempre y cuando tenga la costumbre de mirarlos.

Los horarios y los días bien estructurados pueden ser realmente útiles, pero a veces pueden ser contraproducentes si el individuo diagnosticado en el Espectro Autista no se siente totalmente en control. También listas de tareas, y algunas veces funcionan mejor si son muy detalladas, en parte porque es mucho más fácil comenzar con pequeñas tareas, en lugar de tratar de lidiar con un gran trabajo en su totalidad. No debe subestimarse la importancia de descansar lo suficiente, tanto en términos de sueño y tiempo de inactividad, a fin de conservar la energía necesaria para hacer bien las tareas. Es crucial tener en cuenta que la sobrecarga sensorial e incluso el filtrado de fondo de estímulos excesivos puede ser agotador y tomar medidas para minimizarlo. Hay que ser muy comprensivos con la necesidad de los individuos diagnosticados en el Espectro Autista de tomarse un tiempo para sentirse preparados para hacer la siguiente actividad.

Quizás lo más importante es aceptar que los problemas colectivamente etiquetados como “disfunción ejecutiva” pueden hacer que muchas cosas sean muy difíciles para los individuos diagnosticados en el Espectro Autista. No es algo que deba ser tratado como un error moral cuando esto causa problemas; no sirve de nada pretender que la fuerza de voluntad es suficiente para solucionarlo. Hay que probar diferentes estrategias; lo que funciona para un individuo puede no funcionar para otro. Cuanto haya más y mejor comprensión sobre las causas basales, mejores serán las estrategias de apoyo, lo que repercutirá en una mejor calidad de vida para los individuos diagnosticados en el Espectro Autista.

Fuente: Murray, F. (2018). Autism and Executive Fundction. Medium. Recuperado de (https://medium.com/@Oolong/autism-and-executive-functions-fb7bd42b7345). Traducido por Maximiliano Bravo

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