¡Tenemos Más de Cinco Sentidos!

En el colegio, se nos enseña acerca de nuestros cinco sentidos: visión, tacto, oído, olfato y gusto. Pero como adultos, aprendemos que el cuerpo humano es más complejo que esto. Tenemos tres sentidos más: la propiocepción, el sistema vestibular y la interocepción. Estos son sentidos “internos”, ya que ayudan a nuestro cerebro a aprender sobre dónde está nuestro cuerpo, cómo nos movemos y cómo nos sentimos.

I) Propriocepción

¿Qué es y por qué es importante?
La propiocepción es la forma en que tu cuerpo sabe en qué posición se encuentra. Es el sentido que nos permite saber dónde están las diferentes partes de nuestro cuerpo, cómo se mueven y cuánta fuerza necesitan usar nuestros músculos. Nuestros músculos, articulaciones y piel contienen receptores sensoriales que contribuyen a la entrada propioceptiva. Esto proporciona información que se utiliza para los movimientos motores y el control postural. Subir y bajar escaleras, practicar deportes y lavarse el cabello son ejemplos de actividades que dependen en gran medida de información propioceptiva.

La entrada propioceptiva también le permite a nuestro cuerpo saber si ocurre algo inesperado. Por ejemplo, si está caminando sobre rocas y puede sentir que está parado sobre una roca inestable, su pie y tobillo enviarán esta información a su cerebro. Tu cuerpo puede responder usando sus brazos para mantener el equilibrio, y tus ojos encontrarán rápidamente una nueva roca sobre la que pararse.

La propiocepción también está estrechamente relacionada con el sistema vestibular, y juntas nos ayudan a desarrollar la conciencia corporal, informan nuestro sentido de la postura y el equilibrio (equilibrio) y nos ayudan a estabilizar la cabeza y los ojos mientras nos movemos.

¿Qué sucede cuando no funciona correctamente?
Cuando nuestro sistema propioceptivo no interpreta los comentarios correctamente y no responde adecuadamente, puede afectar nuestras actividades diarias. Ser torpe, chocar con objetos, jugar de forma áspera o patear / lanzar una pelota con demasiada fuerza pueden ser ejemplos del cerebro que no procesa la información propioceptiva de manera adecuada. Los niños en el Espectro Autista también pueden tener dificultades adicionales para procesar la información propioceptiva.

¿Que puedes hacer en casa?
Usar un trampolín o pasear con tu mascota son formas divertidas de recibir fuertes estímulos propioceptivos. Las tareas domésticas también pueden ser oportunidades útiles. Por ejemplo, las actividades propioceptivas diarias podrían incluir barrer, pasar la aspiradora, cargar cosas (como su mochila escolar o la canasta de lavado), o guardar los juguetes.

Las actividades como la natación, la gimnasia y el karate ofrecen buenas oportunidades para el aporte propioceptivo, así como para aumentar la fuerza y ​​la resistencia.

II) El Sistema de Procesamiento Vestibular

¿Qué es y por qué es importante?

El sistema de procesamiento vestibular desempeña un papel esencial en la relación entre nuestro cuerpo, la gravedad y el mundo físico. Nos proporciona información sobre dónde está nuestro cuerpo en el espacio. Es responsable de informarnos si nuestro cuerpo está parado o en movimiento, qué tan rápido se está moviendo y en qué dirección.

El sistema vestibular proporciona una base para el desarrollo de todos los demás sistemas sensoriales, como el tacto, la visión, el sonido y la propiocepción. Es un elemento importante del sistema nervioso central, y es crucial para el desarrollo del equilibrio, la coordinación, el control motor del ojo, la coordinación bilateral (la capacidad de usar completamente ambos lados del cuerpo) y el desarrollo de la confianza y la confianza en el movimiento. Es el sistema que nos permite desarrollar una tolerancia al movimiento. Las funciones fundamentales, como nuestra postura y orientación espacial, se ven afectadas por el sistema de procesamiento vestibular. Por ejemplo, nuestra postura puede cambiar si estamos en un columpio, para permitirnos permanecer erguidos y entender dónde estamos en el espacio. Proporciona información para los reflejos de protección de nuestro cuerpo y nos prepara para entrar en modo de lucha o huida en situaciones de emergencia.

¿Qué implica y cómo?

El sistema vestibular involucra órganos y receptores vestibulares, ubicados en la región no auditiva del oído interno. Incluye dos componentes: el canal semicircular, que detecta los movimientos de rotación, y los órganos otolíticos (utrículo y sacículo), que detectan cambios lineales. Estos órganos detectan el movimiento de fluidos y proporcionan información sobre dónde está nuestra cabeza en el espacio. Esta información luego nos actualiza la orientación y el equilibrio de nuestros cuerpos dentro del entorno circundante, lo que nos permite experimentar la seguridad gravitacional. La seguridad gravitacional es la confianza que tenemos de que podemos mantener nuestra posición e interactuar con el entorno sin caernos. Por lo tanto, cuando nuestro sistema vestibular es saludable, podemos sentirnos seguros durante las actividades que requieren movimiento, ya sea que nuestros pies estén sobre o fuera del suelo. También tenemos control para iniciar y detener actividades como el swing, el salto, la escalada y el salto mortal, porque nuestros cuerpos son capaces de adaptarse y mantener el equilibrio, protegiendo nuestros cuerpos y reduciendo las lesiones. Un sistema vestibular saludable también nos permite poder atender otras entradas sensoriales que encontramos a lo largo del día para que podamos centrarnos en actividades como leer, comer y simplemente sentarse.

¿A qué está vinculado este sistema?

El sistema vestibular está neurológicamente interconectado con muchos otros sistemas en el cerebro. Un ejemplo es el sistema límbico, que es crucial para el desarrollo de una mayor regulación y bienestar físico, emocional y psicosocial. El sistema de procesamiento vestibular también está interconectado con el cerebelo, combinando información visual para permitir movimientos oculares reflexivos. Esto es necesario para rastrear objetos en movimiento, escanear, discriminar objetos y estabilizar la mirada. Esto puede afectar actividades como leer, practicar deportes, ajustar la atención visual mientras se mueve, y mantener la atención cuando se alterna mirando a la pizarra y luego a su propio trabajo.

¿Qué sucede cuando hay problemas con el procesamiento vestibular?

Los problemas asociados con el procesamiento vestibular pueden hacer que muchos aspectos de la vida cotidiana sean muy desafiantes. Los niños con un sistema de procesamiento vestibular disfuncional pueden ser hipo o hipersensible al movimiento, y pueden aparecer comportamientos de ambos en cualquier momento. Los niños pueden parecer temerosos de los movimientos porque se sienten inseguros y desequilibrados. Esto a menudo lleva a los niños a preferir actividades sedentarias, evitar columpios o escalar, u otras actividades donde sus pies dejan el suelo. Pueden experimentar sensibilidad a los cambios en las superficies para caminar y pueden tener dificultades para permanecer concentrados y erguidos en la escuela. También pueden tener dificultades para moverse a través del ambiente en casa o en el patio de recreo, a menudo se mueven con cautela o despacio. En los niños más pequeños, estas dificultades a menudo llevan a que les disguste ser trasladados a su estómago o espalda o que tengan la cabeza inclinada hacia atrás.

En contraste, los niños pueden parecer estar en constante movimiento, incapaces de quedarse quietos. Esto puede afectar actividades como leer y escribir en la escuela y mantener la concentración sin moverse. Estos niños pueden parecer descoordinados y torpes, a menudo cayendo. Se mueven a través de entornos, aparentemente sin darse cuenta del peligro, saltan o corren impulsivamente. Estos niños también pueden parecer perdidos en entornos familiares, incapaces de localizar objetos. La disfunción vestibular no solo nos afecta físicamente, sino también psicológicamente. Puede ser responsable de reacciones emocionales elevadas de experiencias estresantes y puede convertirse en ansiedad o inseguridad en un entorno.

Otras dificultades asociadas con el procesamiento vestibular incluyen problemas con las actividades de secuenciación y problemas con la coordinación bilateral. Estas actividades podrían incluir saltar o tirar y atrapar.

¿Qué se puede hacer en casa para ayudar a promover el procesamiento vestibular?

Hay una variedad de actividades en las que podemos alentar a los niños a participar en el hogar o en el parque, para ayudar a promover el procesamiento vestibular. Éstos incluyen:

  • Jugar en columpios, toboganes y balancines en el patio de recreo.
  • Colgar boca abajo en las barras en el patio de recreo.
  • Atravesar obstáculos en el parque.
  • Rodar por las colinas.
  • Jugar a atrapar cosas y saltar al mismo tiempo, o en un trampolín.
  • Saltar o correr sobre diferentes superficies.

Estas son solo algunas de las actividades simples que podemos hacer en casa para ayudar a integrar la información vestibular con otros sistemas sensoriales. ¡Feliz movimiento!

III) Interocepción

¿Qué es y por qué es importante?

Siéntate y relájate. ¿Qué sientes dentro de tu cuerpo? ¿Tienes hambre? ¿Necesitas ir al baño? ¿Se te acelera el corazón? ¿Estás respirando pesadamente? ¿Tienes picazón? Estos son sentidos que se pueden sentir a través de la ayuda de nuestro sistema interoceptivo.

Nuestro sistema interoceptivo nos permite sentir dolor, hambre, plenitud, náuseas, necesidad de ir al baño, picazón, esfuerzo físico, frío, calor, cosquilleo y estados emocionales (excitación, ira, calma o miedo). No solo eso, la interocepción nos permite identificar y responder a lo que nuestro cuerpo nos dice, por ejemplo, si su boca y garganta se sienten secas, podemos entender que esta es la forma en que nuestro cuerpo nos dice que tenemos sed. Estas señales y sentimientos se entienden a través de la interocepción.

Para las personas con una buena conciencia interoceptiva, somos capaces de entender fácilmente lo que nuestros cuerpos están tratando de decirnos y, por lo tanto, actuamos en respuesta a esto, para restablecer el equilibrio y la comodidad de nuestros cuerpos. Por ejemplo, si sentimos que nuestros estómagos gruñen, entendemos que esta es la forma en que nuestro cuerpo nos indica que tenemos hambre y, por lo tanto, comemos y restauramos el equilibrio en nuestros cuerpos.

¿Qué sucede cuando no funciona correctamente?

Sin embargo, para las personas que tienen niveles más bajos de conciencia interoceptiva, puede ser difícil entender lo que nuestro cuerpo está tratando de señalar y comunicar. Esto puede dar lugar a dificultades en la autorregulación, ya que no podemos sentirnos enojados o molestos hasta que la emoción ya haya alcanzado el punto de erupción.

Además, todos sabemos lo difícil que puede ser concentrarse si nuestros cuerpos están hambrientos y sin energía. Sin embargo, si tenemos una baja conciencia interoceptiva, es posible que no reconozcamos el hambre y, por lo tanto, no podamos proporcionarle a nuestro cuerpo lo que necesita para concentrarse. Si no somos capaces de entender nuestro propio cuerpo, esto puede llevar a dificultades para socializar y desarrollar empatía.

Entonces, ¿cómo podemos mejorar nuestra conciencia interoceptiva?

Tratar de etiquetar y resaltar el lenguaje corporal que se relaciona con las emociones puede ser realmente útil para ayudar a alguien a comprender lo que está sintiendo. Por ejemplo, señalando a alguien “Puedo ver que tus manos están sudorosas y que tus piernas se mueven, ¿tu corazón está latiendo rápidamente? ¿Sienten tu estómago sacudido? “Creo que podrías estar nervioso”. Esto puede ayudar a alguien a identificar un lenguaje corporal específico y correlacionar esos indicadores con sentimientos y emociones.

Además, el uso de representaciones visuales puede ser muy útil para reconocer los signos corporales y comprender lo que significan. Por ejemplo, podría dibujar a una persona con partes básicas del cuerpo (cara, manos, estómago, corazón, etc.) y tener una lista de sensaciones/palabras descriptivas que le permitan a alguien describir cómo se siente una parte específica del cuerpo en ese momento (por ejemplo, ojos). acuoso, picoso, seco).

Fuente: OTFC, THE IMPORTANCE OF PROPRIOCEPTION!; THE IMPORTANCE OF THE VESTIBULAR PROCESSING SYSTEM!; WHAT IS INTEROCEPTION? (2017, 2018). Occuptational Therapy For Kids. Recuperado de ( https://occupationaltherapychildren.com.au/the-importance-of-proprioception/) (https://occupationaltherapychildren.com.au/importance-vestibular-processing-system/); (https://occupationaltherapychildren.com.au/what-is-interoception/). Traducidos por Maximiliano Bravo,

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