Hablando Positivamente De Ti Mismo/a En Un Mundo Neurotípico

A veces, a las personas en el Espectro Autista se les pide que enumeren las cosas que aman de sí mismas o que se describan a sí mismas en 4 palabras. Esto puede ser para una sesión de terapia, una entrevista de trabajo o cualquier otra cosa.

Muchas personas que viven la condición encuentra que esta es una tarea difícil independientemente del contexto. En este artículo se explicará por qué.

La dificultad de esta tarea tiene consecuencias reales para las personas en el Espectro Autista y contribuye a nuestra alta tasa de desempleo, incluidas las personas que viven la condición con un alto nivel educativo. A menudo nos subestimamos, pero solo porque muchas personas neurotípicas no tienen problemas para embellecer sus rasgos.

La positividad no debería ser un requisito

No estamos diciendo que debamos andar por ahí odiándonos o descalificándonos activamente. Simplemente significa que es posible que no demostremos la confianza autista de la misma manera que lo hacen las personas neurotípicas. Desafortunadamente, esto se convierte en una desventaja cuando intentamos ser contratado para trabajos, cuando redactamos nuestros currículums vitae y cuando intentamos postular a universidades o solicitar como becas o subvenciones.

Puede parecer que no nos valoramos lo suficiente porque, en primer lugar, no sabemos cuál es el “estándar” para vendernos a nosotros mismos. Y es posible que no veamos cómo “venderse a nosotros mismos” es una habilidad importante o real, incluso si en nuestra sociedad actual lo es. Además, la sola idea de hablar por nosotros mismos puede hacernos sentir físicamente enfermos o ansiosos.

Rasgos del carácter

Está bien ser neutral. A veces es como estuviéramos camuflándonos cuando nos dicen que hablemos con nosotros mismos, incluso si las cosas que decimos son verdaderas para otras personas. Tener pensamientos positivos a menudo puede ayudar a reducir los problemas de salud mental o la angustia mental de otras personas. Para muchas personas en el Espectro Autista, se trata más de negar los pensamientos negativos que tenemos con pensamientos realistas (es decir, a menudo más positivos), en lugar de tratar de acumular cosas positivas sobre nosotros mismos. Si tratamos de forzarnos a tener pensamientos positivos, simplemente se sienten falsos.

Y tenemos que recordarnos, especialmente cuando hacemos algo bien, que está bien estar orgullosos del trabajo que hicimos y ser felices con él. Para nosotros, eso es lo positivo. No se trata de quiénes somos, sino de lo que estamos haciendo y de cómo nos cuidamos. Por ejemplo, podemos estar orgullosos de nosotros mismos por centrarnos en el cuidado personal en lugar de la productividad.

Para nosotros, pensar positivamente se trata más de acciones que de cosas inherentes a nuestro carácter. Los rasgos de carácter son demasiado vagos y abstractos. Puede depender del contexto de las acciones que tome en una situación determinada, entonces, “¿Cómo puedo decir que siempre tengo la característica X?” Claro, podría decir que yo trabajo muy duro, pero “¿Qué significa eso y en comparación con quién?” “¿Trabajar duro en qué?” El significado de estos conceptos abstractos nos resulta confuso. Necesitamos contexto.

A menudo parece que las personas neurotípicas pronuncian estas palabras sin pensarlo mucho y sin dudarlo mucho.

Cuando trato de describir nuestros rasgos, esto se convierte en una pregunta filosófica: “¿Soy trabajador/a?” “¿Cómo cuantifico eso?” “¿Qué tan duro trabaja la persona promedio?” “¿Incluimos pasatiempos o simplemente actividades que generan dinero?” Sí, así es como las personas en el Espectro Autista piensan cada descriptor vago que consideramos publicar.

Las consecuencias de la vida real

  • Aprende rápido.
  • Puede pensar sobre la marcha.
  • Comunicador efectivo.

Cuando pensamos en intentar enumerar nuestros rasgos positivos, estas son las frases en las que pensamos, que a menudo se incluyen en las descripciones laborales.

Para los neurotípicos, probablemente no somos ninguna de esas palabras.

Aprendemos bien, pero lentamente, y hacemos muchas preguntas aclaratorias que pueden molestar a otras personas. Sin embargo, una vez que sabemos algo, realmente lo sabemos. Si nos escribes un correo electrónico, pensar “pensar sobre la marcha”, pero no si nos hacen preguntas en persona. Y lo mismo ocurre con ser un “comunicador efectivo”.

¿Cómo tú describes esas cualidades en un eslogan breve y contundente?

Es como si imprimieran una gran marca de agua sobre la descripción que dice “¡No queremos candidatos en el Espectro Autista!”.

La positividad autista se ve diferente

Si alguna vez nos preguntaran qué es lo que más amamos de nosotros mismos y nos pidieran que lo escribiéramos, haríamos dos listas: una para calmar a quienquiera que nos pregunte y otra solo para nosotros. Esto se debe a que los rasgos que realmente enumeraríamos no se consideran positivos para la mayoría de las personas, incluso si nosotros creemos que si lo son.

I) Un ejemplo de una lista positiva segura y aburrida que una personas en el Espectro Autista le mostraríamos a los neurotípicos:

  • Estoy trabajando duro.
  • Yo aprendo bien.
  • Soy detallista y minucioso.
  • Hablaré si tengo preguntas.
  • Sé lo que no sé y estoy feliz de pedir una aclaración.

II) Un ejemplo de una lista positiva real escrita por una persona en el Espectro Autista:

  • Dejé de preocuparme por lo que piensen los demás.
  • Estoy abierto a aprender sobre los problemas en las comunidades marginadas y a cambiar mi idioma; al menos trato de escuchar y hacer oír sus voces.
  • Soy una persona en el Espectro Autista.
  • Hago lo que quiero.
  • Descubrí la mayoría de mis discapacidades por mi cuenta haciendo mi propia investigación.
  • He intentado alcanzar lo que quiero hacer, incluso si aún no ha funcionado.
  • Sé cuándo debo renunciar y ahorrar energía.

Este es el problema: 4 de los 7 elementos de esa lista real probablemente se consideren negativos para otras personas. ¿Ser una persona en el Espectro Autista ¿No le importa lo que piensen los demás? ¿Saber cuándo renunciar? ¿Hacer lo que quieres? Esas características podrían verse como egoístas, hurañas o incluso flojas.

Es difícil enumerar los rasgos positivos cuando las personas que preguntan tienen nociones preconcebidas de lo que es un rasgo positivo.

No ven lo fantástico que es que a las personas en el Espectro Autista no les importe lo que piensen los demás, después de pasar gran parte de mi vida complaciendo a los demás, siguiendo reglas y buscando la validación externa de sus acciones. ¡No ven lo fantástico que es que ser una persona en el Espectro Autista sea positivo para ellas! No ven que no saber cuándo renunciar ha sido perjudicial para nuestra salud mental y me ha llevado a la fatiga autista. No ven que hacer lo queremos es un logro fenomenal en comparación con las respuestas aduladoras del ejemplo anterior debido al estrés.

Lo positivo realmente es que nos preocupamos un poco menos y que somos un poco más egoísta. Como personas en el Espectro Autista, estamos socializados para poner las necesidades de comunicación de los demás por delante de las nuestras, para estar callados si hablamos demasiado fuerte, para hablar si estamos murmurando, para ser menos groseros, para dejar de quejarnos, para dejar de “ser negativos”.”

¿Cuántas cosas hemos puesto en la categoría negativa de nuestra personalidad debido a cómo nos ve nuestra sociedad?

Probablemente sean demasiados.

Reflexiones finales

Si no viviéramos en la sociedad que vivimos, ¿Qué es lo que más te gusta de ti ahora mismo?

  • ¿Hay cosas que te gustan de cómo has cambiado o crecido?
  • ¿Hay cosas que te gustan en términos de lo que ha hecho?
  • ¿Hay cosas de las que estás orgulloso de haber olvidado?

Nos han dado etiquetas negativas desde que tenemos uso de razón. De repente, ¿alguien nos pide que hagamos una lista de lo que amamos de nosotros mismos? Puede ser agobiante y casi parecer falso. Nos etiquetan como demasiado negativos, inflexibles o raros desde una edad muy temprana. No es de extrañar que pueda resultar difícil establecer rasgos positivos sobre nosotros mismos. ¿Cuántas veces alguien nos ha etiquetado de forma positiva? Es como si que se nos pidiera que pensemos en nosotros mismos de esta manera creara una disonancia cognitiva o una disociación porque no es algo en lo que realmente hayamos pensado en primer lugar. Durante tanto tiempo, pensar en nosotros mismos de manera positiva no fue realmente una opción.

Está bien que nos gusten rasgos que no les agradan a otras personas. Está bien valorar esas cosas. Y también está bien recordarlos cuando no nos sentimos bien con nosotros mismos

El hecho de que no podemos enumerar palabras abstractas para describirse a nosotros mismos no significa que no valemos nada. Si tenemos valor. Solo necesitamos encontrarlo y volver a etiquetarnos como dignos, valiosos e importantes. No es necesario tener una “lista positiva” para sentirnos bien con nosotros mismos. Eso no es un requisito.

Como personas en el Espectro Autista, no deberíamos tener que fingir ser otra persona para enumerar cosas positivas sobre nosotros mismos. Se nos debería permitir existir en nuestros términos, con lo que valoramos, incluso si las personas que nos rodean no lo ven.

Espero que encuentren una forma de volver a etiquetar algunos de los rasgos en su contenedor negativo, incluso si eso lleva un tiempo.

Realmente lo merecen. En serio.

Fuente: (2021). Talking Yourself Up in a Neurotypical World. Autistic Science Person. Recuperado de (https://autisticscienceperson.com/2021/01/08/talking-yourself-up-in-a-neurotypical-world/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

¿Qué es el Catastrofismo? 6 Formas Para Superar el Pensamiento Catastrófico

El catastrofismo es una forma de pensar llamada “distorsión cognitiva”. Una persona que catastróficamente generalmente ve un resultado desfavorable para un evento y luego decide que si ocurre este resultado, los resultados serán un desastre.

Aquí hay algunos ejemplos de catastrofismo:

  • “Si me va mal en esta prueba, nunca aprobaré el ramo, y terminaré siendo un/a fracasado/a”.
  • “Si no me recupero rápidamente de este procedimiento médico, nunca mejoraré y quedaré inválido/a toda mi vida”.
  • “Si mi novio/a termina contigo, nunca encontraré a nadie más, y jamás volveré a ser feliz”.

Los terapeutas también lo llaman “magnificación” catastrófica, porque una persona hace que una situación parezca mucho peor, fatal o más grave de lo que realmente es.

El catastrofismo puede provocar depresión en algunas personas. Afortunadamente, hay varios métodos para abordar la condición y evitarla.

Datos rápidos sobre catastrofismo:

  • El catastrofismo puede ser el resultado o la causa de la ansiedad.
  • Toda persona tiende a catastrofizar de vez en cuando.
  • Un profesional de salud mental puede ayudar a abordar el pensamiento catastrófico.

Causas

El catastrofismo es una creencia de que algo es mucho peor de lo que realmente es.
Si bien hay varias causas potenciales y contribuyentes a la catastrofización, la mayoría cae en una de tres categorías.

Estos son:

I) Ambigüedad: La ambigüedad o ser vago puede abrir a una persona al pensamiento catastrófico.

Un ejemplo sería recibir un mensaje de texto de un amigo o compañero que diga “Tenemos que hablar”.

Este mensaje vago podría ser algo positivo o negativo, pero una persona no puede saber cuál de estos es solo con la información que tiene. Entonces pueden comenzar a imaginar las peores noticias.

II) Valor: Las relaciones y situaciones que una persona posee en alto valor pueden resultar en una tendencia a catastrofizarse. Cuando algo es particularmente significativo para una persona, el concepto de pérdida o dificultad puede ser más difícil de tratar.

Un ejemplo sería salir a buscar trabajo. Pueden comenzar a imaginar la gran decepción, ansiedad y depresión que experimentarán si no consiguen el trabajo antes de que la organización haya tomado alguna decisión.

III) Miedo: El miedo, especialmente el miedo irracional, juega un papel importante en el catstrofismo. Si una persona tiene miedo de ir al médico, podrían comenzar a pensar en todas las cosas malas que un médico podría decirles, incluso si solo van a un chequeo.

Una persona también puede experimentar catastrofismo relacionado con una condición médica o un evento pasado en su vida.

Condiciones Psiquiátricas Relacionadas

La ansiedad está estrechamente relacionada con el catastrofismo. La ansiedad es una condición donde una persona experimenta mayor miedo y preocupación por una circunstancia. Los ejemplos pueden ser preocupantes acerca de una gran prueba o tener miedo de caminar solo por la noche.

I) Diferencia entre catastrofismo y ansiedad: La principal diferencia entre ansiedad y catastrofismo es que la ansiedad puede desempeñar un papel útil en la vida de una persona. Por ejemplo, la ansiedad puede ser una emoción positiva porque puede ayudar a una persona a protegerse a sí misma. Sin embargo, el catastrofismo generalmente no tiene ningún beneficio.

Tener estos pensamientos catastróficos puede llenar la mente de una persona con emociones innecesarias que desvían nuestro tiempo y atenciòn de la realidad de una situación. Si bien tanto la ansiedad como el catastrofismo pueden ser dañinos, la ansiedad puede ser beneficiosa en algunas circunstancias.

II) Enlace con la depresión: La depresión o los sentimientos prolongados de impotencia y tristeza también están relacionados con el catastrofismo. Cuando una persona experimenta sentimientos prolongados de desesperanza, puede tender a catastrofizar e imaginar lo peor que sucederá.

III) Dolor catastrófico: Además de las condiciones de salud mental, como la ansiedad y la depresión, algunas personas pueden catastrofizar sobre los sentimientos de dolor. El “dolor catastrófico” se produce cuando una persona se obsesiona y se preocupa por el dolor, se siente impotente cuando experimenta dolor y no puede dejar de lado las preocupaciones o los pensamientos de dolor.

Según un artículo de la revista Expert Review of Neurotherapeutics, el catastrofismo del dolor se asocia con aumentos en el uso de narcóticos, índices de dolor postquirúrgico o depresión después de la cirugía. Si bien ninguna persona espera un dolor posquirúrgico o posterior a la lesión, un temor o enfoque irracional puede hacer que la recuperación sea especialmente difícil.

6 Consejos para Superar el Pensamiento Catastrófico

Los expertos en salud mental a menudo usan técnicas conocidas como terapia cognitivo-conductual (TCC) para ayudar a una persona a abordar su pensamiento catastrófico.

Estas técnicas requieren que la persona sea consciente de que está experimentando un pensamiento catastrófico, que reconoce sus acciones y que trata de detener y corregir su pensamiento irracional.

Estos consejos pueden ayudar a manejar la condición:

I) Reconocer que suceden cosas desagradables: La vida está llena de dificultades, así como de días buenos y malos. El hecho de que un día sea malo no significa que todos los días serán malos.

II) Reconocer cuándo los pensamientos son irracionales: El catastrofismo a menudo sigue un patrón distinto. Una persona comenzará con un pensamiento, como “Me duele hoy”. Luego se expandirán en el pensamiento con preocupación y ansiedad, tales como: “El dolor solo va a empeorar” o “Esta herida significa que nunca voy a mejorar”. Cuando una persona aprende a reconocer estos pensamientos, están mejor equipados para manejarlos.

III) Decir “¡basta!”: Para detener los pensamientos repetitivos y catastróficos, una persona puede tener que decir en voz alta o en su cabeza “¡detente!” o “¡no más!” Estas palabras pueden evitar que la corriente de pensamientos continúe y ayudar a una persona a cambiar el curso de su pensamiento.

IV) Pensar en otro resultado: En lugar de pensar en un resultado negativo, considera una opción positiva o incluso una opción menos negativa.

V) Ofrecer afirmaciones positivas: Cuando se trata de pensamientos catastróficos, una persona tiene que creer en sí misma y superar su tendencia a temer lo peor. Es posible que deseen repetir una afirmación positiva a sí mismos sobre una base diaria.

VI) Promover el autocuidado: Es más probable que los pensamientos catastróficos se hagan cargo cuando una persona está cansada y estresada. Por lo tanto, resulta crucial descansar lo suficiente y participar en técnicas para aliviar el estrés, como el ejercicio, la meditación y el diario, pueden ayudar a que una persona se sienta mejor.

Reflexiones Finales

Un artículo en la revista Expert Reviews in Neurotherapeutics define el catastrofismo como “un pronóstico irracionalmente negativo de eventos futuros”.

Si una persona se encuentra continuamente catastroficando eventos en su vida y las técnicas en el hogar no ayudan, debe buscar ayuda de un experto en salud mental.

Existen múltiples formas de ayudar a una persona a superar esta forma de pensar y vivir una vida con menos miedo y ansiedad.

Fuente: Legg, T. (2018). How to stop catastrophizing. Medical News Today. Recuperado de (https://www.medicalnewstoday.com/articles/320844.php). Traducido por Maximiliano Bravo.

Autodesprecio En El Espectro Autista: Un Análisis Exhaustivo

El autodesprecio que sienten muchas personas en el Espectro Autista no es algo que realmente se habla con mucha frecuencia, aparte de las diatribas llenas de ira que aparecen ocasionalmente en Internet.

Muchas individuos, incluyéndome, lo hemos experimentado. Podemos sentirnos consumidos por tal emoción tóxica, debido a la vergüenza y baja autoestima que se nos aferra obstinadamente a nosotros como si fuera una segunda piel, sin importar cuánto podamos creer en el orgullo del Espectro Autista y todo lo demás. Y, por supuesto, aquellos que no han sido expuestos a mensajes positivos sobre el Espectro Autista tienen aún más probabilidades de sentir autodesprecio.

La intención de este posteo es examinar las fuentes probables del autodesprecio que aqueja a las personas en el Espectro Autista, las cuales parece aceptable dividirlas en tres categorías:

I) Como Nos Ve el Mundo

La imagen pública del Espectro Autista es muy negativa. La negatividad está presente en casi todas las noticias sobre el Espectro Autista, donde los relatores hablan de nuestra propia existencia con solemnes ceños fruncidos, discuten con preocupación cómo aumentan nuestros números y luego sonríen animosamente cuando hablan de una “posible cura” o siguen retratando al Espectro Autista en los medios de forma infantilizante y paternalista y considerándolo como algo “positivo”, sin consultar a los propias personas en el Espectro Autista.

Es en cómo la imagen proyectada con más frecuencia es la de niños no verbales y semi-salvajes, que pasan su tiempo teniendo constantes estallidos emocionales. Y que jamás progresarán para alcanzar los arbitrarios estándares de los seres humanos civilizados, siendo ésto implícito o incluso declarado categóricamente, sin una tonelada de “terapias”.

Es también en la siguiente imagen más común de nosotros, como los adolescentes de Síndrome de Asperger con habilidades informáticas fantásticas, pero sin habilidades sociales, sin empatía o emociones, y que se asemejan a los psicópatas. Piensen en las noticias que afirman que este o aquel francotirador masivo estaba diagnosticado con Síndrome de Asperger .

Es en las noticias frecuentes sobre las posibles causas del Espectro Autista, cada una que parece más ridícula que la anterior. Por no mencionar la aún más ridículas “curas” potenciales para ello. Como si fuéramos tan terribles, debemos considerar cualquier cosa para “arreglarnos”. Incluso las cosas que se consideran abusivas a las que nadie se atrevería a someter a ningún otro individuo.

Está en el lenguaje casi siempre negativo usado sobre nosotros. Palabras como “enfermedad”, “epidemia”, “cerebro dañado”, “trastorno”, “problema”, “carga”, “cura”, “tratamiento”, “terapia”, la lista suma y sigue, y en todos los pronunciamientos solemnes de un sinnúmero de “expertos” sobre “¿Qué Hacer Con Nosotros?”.

¿El mensaje subyacente que escuchamos? “El mundo nos odia y quiere deshacernos de nosotros“.

II) Como Nos Tratan las Personas

La forma en que nos tratan las personas de manera individual a menudo también es negativa. Como niños, podemos ser arrastrados de un médico a otro, de un ‘experto’ a otro, sometidos a todo tipo de pruebas y sujetos a toda clase de ‘terapias’ y ‘tratamientos’, diseñados para hacernos pasar por “normales” , independiente si hayamos o no hayamos sido formalmente diagnosticados.

En el colegio nos excluyen al etiquetarnos como “niños problemáticos” por nuestro comportamiento, nuestros pares nos segregan, nos humillan y nos agreden constantemente e incluso nuestros profesores nos consideran como “casos perdidos” al no poder seguir el ritmo de toda la clase, lo que nos hace sufrir el desamparo más abyecto. Lloramos sin recibir ayuda, u obtenemos el tipo equivocado de ayuda, lo que empeora aún más las cosas.

Como adultos, sufrimos frecuentes críticas, hostilidades, burlas, ostracismo y rechazo. Somos agredidos en el trabajo, en la calle o incluso en nuestros propios hogares. Nos sentimos abatidos, insultados, menospreciados, denigrados o incluso golpeados. Nuestros supuestos seres queridos o incluso cuidadores remunerados pueden manipularnos, explotarnos y, a veces, también maltratarnos. Este maltrato puede ser físico, sexual, verbal y emocional.

Incluso en las relaciones aparentemente buenas, podemos vernos sometidos a una grave falta de comprensión, a las expectativas emocionales que no logramos alcanzar porque ni siquiera sabemos que existen, exigencias implícitas que no podemos resolver y mucho menos cumplir y a menudo somos criticados por supuestamente “meter la pata”.

¿El mensaje subyacente que escuchamos? “Me odian porque soy extraño y diferente“.

III) Nuestras experiencias

Hay dos partes en esto:

a) La primera es cuando metemos la pata delante de otras personas. Si eres una personas en el Espectro Autista, sabes a la perfección de lo que estoy hablando aquí. Las metidas de patas demasiado públicas, o los colapsos emocionales vergonzosos en los momentos más inoportunos. Los momentos en lo que literalmente decimos o hacemos algo que puede ser interpretado como inapropiado o bien, rompemos o perdemos algo importante. Los momentos cuando llegamos tarde, o desaliñados, o hechos un auténtico manojo de nervios. Los momentos que inadvertidamente herimos a nuestros seres queridos. Las veces que nos damos cuenta de algo, y nos dicen que estamos sobrerreaccionamos, o “hacemos un escándalo por nada”, y “necesitamos controlarnos”. Los desastres sociales y el horrible silencio posterior, los estallidos y la “hibernación” para protegernos de la vergüenza social,  los líos, la confusión y los momentos en que acabamos sintiéndonos como idiotas.

b) La segunda parte es más privada, pero tal vez incluso más potente. Es el momento en que llegamos a casa tras un largo día en el colegio o el trabajo, llevando puesta una máscara socialmente apropiada hasta que llegamos a casa y, básicamente, arrastrarnos hasta nuestros agujeros personales para recuperarnos, hasta que tenemos que levantarnos y hacer lo mismo al día siguiente. Los momentos que somos invitados a algún evento social, y sabemos que simplemente no podemos asistir, y los sentimientos resultantes de inadecuación. El ver a alguien más hacer algo que nos encantaría ser capaz de hacer, pero simplemente no podemos.

Es el llanto silencioso que dura toda la noche y gran parte del día de mañana. El desastre que impregna nuestros hogares, incluso si nadie más lo ve, y el darse cuenta de que no tenemos la menor idea de cómo hacer que todo vuelva a lucir presentable. O los momentos en que nos damos cuenta de que nos hemos desvelados hasta las tres de la mañana, y tenemos que ir a la escuela o a trabajar mañana. O que nos hemos quedado dormidos, y entonces ser víctimas de recriminaciones sobre nuestras presentación personal porque alguien puede entrar sin tocar la puerta mientras que todavía nos nos sacamos el pijamas y nos damos una ducha ya pasado el mediodía. Incluso si nadie lo hace.

Luego están los momentos de híper-empatía, en los que queremos llorar por todo el mundo y los líos en los que se encuentran, y luego nos sentimos estúpidos por ‘sentir demasiado’. O lo estúpido que sentimos cuando nos damos cuenta del significado de algo que dijeron sobre nosotros o cómo nos hicieron quedar como tontos hace muchos años. O las conductas autolesivas y sentimientos de vergüenza por  incluso sentir esa misma vergüenza, porque se supone que somos capaces de “levantarnos con la frente en alto”, una especie de doble golpe bajo.

¿El mensaje subyacente que nos damos? “Soy tan estúpido, débil, inútil, patético o inferior.” O algo similar.

IV) Conclusión

Para finalizar, todos estos pensamientos negativos pueden convertirse en objetos contundentes con los cuales matarnos a golpes, metafóricamente hablando, por supuesto. Y no importa cuánto creamos en los derechos del Espectro Autista y el orgullo del Espectro Autista, y cuánto nos esforzamos para tomar una postura positiva hacia el Espectro Autista, este autodesprecio todavía puede lanzar sus garras contra nosotros y atacarnos por sorpresa, cuando menos lo esperamos.

Ahora, nadie tiene una cura mágica para todo esto. Pero yo sé, como sociólogo y como individuo diagnosticado con Síndrome de Asperger, que esto no significa que debemos dejar de luchar para que se hagan cambios positivos para las personas en el Espectro Autista. ¡Muy por el contrario! Todo lo anterior realmente hace que nuestras lucha sea aún más imperativa.

Necesitamos cambiar la percepción pública sobre el Espectro Autista, cambiar la forma en que tratamos a las personas en el Espectro Autista y crear una atmósfera de apoyo y comprensión para TODOS las personas en el Espectro Autista, cualquiera que sea su edad, género, raza, nivel socioeconómico, cualesquiera que sean sus necesidades y habilidades, y un largo etcétera.

Porque sólo entonces, tenemos la oportunidad de ser liberado de este sufrimiento, y alcanzar un estado permanente de autoestima.

Fuente: (2017). Autistics And Self-Loathing. AStrangerInGodzone. Recuperado de (http://strangeringodzone.blogspot.cl/2017/10/autistics-and-self-loathing.html). Traducido por Maximiliano Bravo.

5 Cosas que Todos los Adolescentes en el Espectro Autista Necesitan Escuchar de Parte de la Sociedad

Previamente en este blog discutimos sobre por qué la pubertad es una época tan compleja no solamente para las personas en el Espectro Autista, sino también para sus padres, y por lo tanto, es imperativo ayudar a todas las partes involucradas a procesar lo mejor posible los cambios acaecidos en dicha etapa del desarrollo humano.

Por lo tanto, es necesario recordarles a las personas en el Espectro Autista durante su adolescencia lo muy valiosos que ellos son y lo mucho que son amados.

I) Nadie se salva de las inseguridades, especialmente los matones: Las personas más inseguras suelen ser los matones más pesados. La única razón que alguien actuaría de ese modo son inseguridades no resueltas. Eso no significa que las acciones de los matones estén justificadas, sino que quiero tranquilizar a las personas que son intimidadas por los matones para que sepan que son más fuertes que las personas que les hacen la vida imposible.

II) Las dos claves para el éxito son trabajar duro y ser amable: Sí, algunos logran llegan a la cima intimidando a todos a su alrededor, pero aquellos ejemplos son muy pocos. Conan O’Brien, conductor del programa Tonight Show, dijo una vez: “Si trabajas duro y eres amable, pasarán cosas asombrosas“. Y puedo decir por experiencia personal que esto es 100% cierto. Los matones por lo general no llegan a la cima, y ​​cuando lo hacen nunca siguen allí. Las personas que al final son realmente felices y exitosas son las que trabajan duro y son amables.

III) No tengas miedo de dar a conocer tus necesidades: Dar a conocer tus necesidades puede ser muy difícil, pero se vuelve más fácil con la práctica. Puede que aún seas joven, pero es tu vida, y tu futuro, por lo que tú mereces ser escuchado. Si necesitas ayuda para tomar notas en clases, o si necesita acomodaciones en las pruebas, infórmaselo a tus padres, profesor jefe o terapeuta. Nada ocurre en un vacío, así que habla, porque tus necesidades son importantes.

IV) Vestirse con la ropa más a la moda no te hará feliz: Utiliza la enseñanza media y la universidad como una época para experimentar con tu propio estilo personal. Si hay un tiempo para darle la espalda a las convenciones sociales, es ahora. Muchos son los que pasan sus primeros años de la enseñanza media tratando de verse como los más populares solamente para terminar sintiéndose miserables. La única forma de ganar el juego es dejar de jugar, y empezar a disfrutar.

V) Eres más fuerte de lo que piensas: Las cosas que ahora ves como tus debilidades pueden muy bien resultar ser algunas de tus mayores fortalezas. Así que acepta quién eres, y habla por los demás y por ti mismo. No eres un gusano, eres un hermoso y único ser humano. Te sorprenderá lo fuerte que realmente eres, si te das una oportunidad. Recuerda que todas las personas respetables algunas vez fueron adolescentes.

Fuente: Hutchins, K. (2016). ‘If I knew then…’ 5 Tips for Teens with Autism. Recuperado de (http://blog.easterseals.com/12592-2/#). Traducido por Maximiliano Bravo.

Cómo Responder a la Charla Interna Negativa de tu Hijo

“Soy tan tonto”, tu hijo murmura en la mesa de la cocina. Él golpea su puño sobre la mesa y gruñe.

Está haciendo una tarea de escritura. Escribir no es fácil. Las manchas del borrador llenan su página que demuestra que él no se siente feliz con sus intentos anteriores.

“No eres tonto, cariño”, dices tranquilamente.

Él arrugó el papel y gritó: “¡Sí lo soy! ¡Soy tan estúpido! ¡Soy el peor!”

Tu cuelga tu cabeza en sus manos.

¿Sólo está siendo dramático? ¿Realmente cree que es tonto?

¿Cómo responder a la charla interna negativa?

Cuando la boca de tu hijo expulsa una charla interna negativa, tu reacción instintiva es callarla. Para darle seguridad a tu hijo o para convencerlo de que su forma de pensar es errónea.

Desafortunadamente, sus palabras pueden coincidir con sus sentimientos. Él no se siente “inteligente” o “maravilloso” (como podrías sugerir), se siente “tonto”, “estúpido” y “como el peor niño del mundo”.

En vez de tomar acción para solucionar el problema, sería mejor intentar estas ideas para examinar la sensación subyacente y su lucha interna.

I) Empatía: Ponte en sus zapatos e intente comprender lo que puede estar sintiendo. “Esa tarea de escritura es bastante difícil, ¿eh?” O “¡Vaya, suena como si te sentiste frustrado!” Si no puedes pensar en qué decir, intenta una respuesta sencilla como: “Eso se ve difícil” o “¿Necesitas un abrazo? ”

II) Curiosidad: Algunos niños tienen dificultades para verbalizar el problema. Cuando comienzan a explorarlo juntos, pueden ser capaces de entender lo que realmente les molesta. “Me pregunto por qué esta tarea te está haciendo haciendo tropezar hoy.” O “¿Son todas las tareas de escritura o ésta en particular?”

III) Modificar el guión: Una vez que hayan explorado la situación, puede trabajar juntos para crear algunas frases nuevas para intentarlo de nuevo. En lugar de “Escribir es difícil. Soy estúpido “, su hijo podría decir:” Estoy trabajando duro para escribir” o “Cometer errores es parte del aprendizaje “. O incluso,” Mamá, me siento muy frustrado con esta tarea”.

IV) Solucionar el problema en conjunto: Resiste el impulso de sugerir una solución al problema o conducir a tu hijo a una respuesta que a ti te parezca correcta. Trabajen en equipo. A veces, no hay una solución fácil o solución rápida porque la respuesta es, “Tengo que seguir practicando” o “Me estoy esforzando para llegar a la meta”.

V) Desafiar pensamientos y sentimientos: Los sentimientos vienen y van, no te definen. Tu hijo puede sentirse desagradable y feo, pero sentir algo no significa que sea verdad. Alguien puede tener dificultades y no ser estúpido. Es totalmente recomendable conversar acerca de los momentos en que tu hijo ha superado algo difícil y se sentía confiado o emocionado.

Mantén las conversaciones breves, no es necesario abordarlo todo a la vez.

Tú sientes ansiedad por cómo ayudar a tu hijo, pero no siempre es fácil aceptar comentarios positivos y tranquilizadores si has estado en un estado mental negativo. Espera recibir una pequeña resistencia inicial. Especialmente si tu hijo no está acostumbrado a ver las cosas desde una perspectiva diferente.

¿Qué más puedes hacer?

Crear un ambiente de apoyo, ánimo y enseñar tolerancia a la frustración utilizando estos consejos.

I) Darle opciones a tu hijo: Deja que tu hijo tenga la opción de tomar decisiones a lo largo del día, escoger qué ropa ponerse, qué comer de colación o dónde hacer sus tareas. ¡Dale feedback positivo por sus buenas decisiones y modera las críticas para que siempre sean constructivas jamás destructivas! Si les da una opción, guárdate tus opiniones negativas.

II) No le temas a la imperfección: ¡Todos cometemos errores, incluyéndote! Practica responder moderadamente ante los errores, “¡Oops! ¡Se derramó la leche! Sé un ejemplo  de cómo manejar sanamente las frustraciones cotidianas, discúlpate después de gritar, o reconoce cuando hayas tenido algo que ver durante un malentendido.

III) Concentrarse en lo bueno: En lugar de ser quisquilloso o enfocarse constantemente en lo que necesita cambiar, es mejor aprender a dejar ir las cosas. Desarrollar o enmendar la relación con tu hijo puede ser más importante que un dormitorio ordenado. Trate de dar 5 declaraciones positivas por cada declaración negativa.

IV) Fomentar la independencia: Los niños necesitan a sus padres para ayudarlos a tomar buenas decisiones o mantenerse enfocados, pero a veces la dirección constante envía el mensaje: “No puedes hacerlo solo”. Resuelvan los problemas juntos, pregúntale su opinión a tu hijo o haz que ofrezca una solución.

V) Valorar la perseverancia: Concéntrate en los pequeños pasos que conducen al éxito, superando un obstáculo o acercándose a un objetivo. Frases como “Estoy trabajando muy duro en eso …” o “¡Eso requirió mucho esfuerzo!” Ayuda a tu hijo a ver los beneficios del proceso en lugar del premio al final.

VI) Enséñale habilidades de afrontamiento: Expón a tu hijo a una variedad de habilidades para afrontar con calma las situaciones difíciles, trabaja en la respiración profunda y crea mantras positivos y útiles. Practica a menudo estas habilidades para que tu hijo esté preparado y sepa manejar situaciones frustrantes y pensamientos desalentadores.

VII) Buscar apoyo: Si has estado trabajando con tu hijo por un tiempo y todavía los oye sufriendo a causa de su charla negativa intenta, o si amenazan con desarrollar conductas autolesivas o dañar a otros, puede ser hora de buscar apoyo de un terapeuta local. (Si tu hijo tiene tendencias suicidas, por favor busca apoyo inmediatamente)

Mirando hacia arriba desde tus manos, te encuentras con los ojos de tu hijo.

“Esta es una tarea frustrante”.

“Sí.” Él contesta.

“¿Cómo puedo ayudar?”, Preguntas tú.

Encogiéndose de hombros, responde, “Podrías hacerlo por mí”.

Los dos se ríen.

La tarea es igual de difícil, pero al menos puedes hablar de ella sin oír la palabra “tonto”.

Fuente: Schwarz, N. (2016). How to Respond to Your Child’s Negative Self-Talk. Imperfect Families. Recuperado de (https://imperfectfamilies.com/childs-negative-self-talk/). Traducido por Maximiliano Bravo.

3 Verdades sobre los Celos (Y cómo Derrotar al “Monstruo de Ojos Verdes”)

Los celos son como una prisión, y escapar es sumamente liberador. ¿Quieres saber por qué?

Primero, aquí están las 3 verdades sobre los celos.

I) Somos condicionados para sentir celos: 

Los medios masivos de comunicación nos enseñan a idolatrar a estrellas de cine, de la música y del deporte.

Nos dicen incesantemente que la única forma de ser felices y respetados es tener el físico de un dios escandinavo y ganar obscenas cantidades de dinero.

Nuestra cultura consumista nos dice que debemos comprar cosas que no necesitamos para ser más atractivos, más felices, o para pertenecer al grupo.

Estos mensajes nos enseñan que nos falta algo, que no somos lo suficientemente buenos tal como somos.

Nos condicionan a percibir a los demás como si de alguna manera fueran mejores que nosotros.

II) Los celos surgen del miedo y la inseguridad:

Cuando estamos rodeados de propaganda diciéndonos que queremos ser más como los demás, comenzamos a vernos como deficientes.

Nos volvemos inseguros acerca de quiénes realmente somos y sentimos miedo de no ser lo suficientemente buenos.

Pintamos imágenes poco realistas de quiénes podríamos ser, y nuestros miedos crean un fuerte deseo de ser ese ideal.

Cuando vemos a otros que están más cerca de nuestro ideal de fantasía de lo que creemos que somos, queremos ser más como ellos.

III) Los celos son una mentira tóxica:

Desperdiciamos abundante energía mental gastando demasiado de nuestro tiempo envidiando la vida de los demás.

Los celos son un hábito mental dañino que sólo conduce a la ira, el autodesprecio y la insatisfacción.

La idea de que seríamos felices si sólo pudiéramos ser como alguien más es una mentira repugnante.

La felicidad verdadera no es el resultado de obtener algo, sino de apreciar lo que ya tenemos.

¿Cómo derrotar al “Monstruo de Ojos Verdes”?

Los celos son una forma peligrosamente adictiva de ver el mundo, y no es algo que pueda ser superado de la noche a la mañana.

Si tú eres una persona celosa, es probable que los celos estén firmemente arraigados en cómo te ves a ti mismo y al mundo que te rodea.

Derrotar al “Monstruo de Ojos Verdes” requiere de tiempo, reflexión y diligencia.

I) Deja de medirte a ti mismo con los estándares de los demás:

Cuando dejamos que las opiniones y expectativas de los demás dicten cómo vemos nuestras vidas, nos invaden sentimientos de inferioridad. Nos sentimos indignos y deseamos poder ser diferentes.

Necesitas evaluar cómo estás midiendo tu autoestima. ¿Estás basando tu estilo de vida de cómo otras personas piensan que debes vestirte, actuar y pensar?

II) Redefine los estándares de cómo quieres ser:

Es importante decidir por ti mismo lo que te hace exitoso, feliz, importante, atractivo, etc.

Tú debes reflexionar sobre estos conceptos con una mente abierta. No permitas que el status quo o las opiniones de los demás formen tus puntos de vista.

Podría ser útil redefinir algunas palabras:

*Éxito: Sentir orgullo respecto a quien eres, trabajar en algo que disfrutas hacer, ser una persona que actúa con integridad, y que se esfuerza para hacer al mundo un poco mejor.

*Felicidad: Apreciar completamente tus cualidades y defectos; Aceptando los altibajos de la vida; Haciendo las paces con el Universo.

*Importancia: Dar lo mejor de ti como hijo/a, hermano/a, novio/a y amigo/a; Tratar a los demás con respeto y cortesía.

*Belleza: Tener el coraje de ser tú mismo, completamente y honestamente, pase lo que pase.

Ejercicio útil: Anota tus estándares. Cuélgalos en la pared sobre tu escritorio para recordarlos y así poder vivir a tu manera.

III) Aprende a aceptar y apreciar a ti mismo y tu vida:

En la base de los celos está la falta de aceptación y apreciación de nosotros mismos.

Para librarte completamente del deseo de ser como los demás, tú tienes que aceptar tu virtudes y tus defectos.

Esto puede tomar tiempo y disciplina. Redefinir tus estándares y ser realista sobre quién eres debería llevarte por un buen camino.

Después de eso, tú debes esforzarte para centrarte en lo positivo y apreciar lo bueno de ti mismo y de tu vida.

Al recordarte repetidamente que aceptes tus imperfecciones y que aceptes lo positivo, puedes cambiar positivamente tu mentalidad.

Dile que NO a la envidia…

Los celos son una epidemia contagiosa en el mundo actual. Simplemente no podemos sentirnos realmente felices si les damos permiso para contaminar nuestras mentes.

El mundo sería mucho mejor si todos aceptáramos quiénes somos y no deseáramos ser alguien más.

Es la riqueza de las diferencias lo que hace que nuestra familia humana sea tan magnífica.

Espero que puedas aprender a apreciar tus propias diferencias. Espero que puedas darte cuenta de que eres valioso tal como eres.

Eres impresionante y maravilloso y tienes cualidades muy espléndidas que los demás encuentran igual de impresionantes y maravillosas porque te quieren tal como eres.

Por favor, NUNCA lo olvides.

Fuente: Bates, J. (2012). 3 Truths About Jealousy (And How to Defeat the Green-Eyed Monster). Refine the Mind. Recuperado de (http://www.refinethemind.com/defeat-jealousy/). Traducido por Maximiliano Bravo.