Los Límites De La Neurodiversidad

La diversidad neurológica es un hecho biológico. La función neurológica varía entre las personas al igual que otros rasgos humanos. La diferencia es que la diversidad neurológica no se ha reconocido hasta hace poco, mientras que la diversidad física siempre ha sido fácil de ver.

La diversidad humana surge como resultado de la genética y el medio ambiente. Hay un gran componente heredable en algunos neurotipos, al igual que la forma del cuerpo tiende a darse en familias. Pero no todo es genética. Los factores ambientales también influyen en el desarrollo humano. La diversidad también está impulsada por la evolución, ya que muchos rasgos confieren ventajas situacionales, pero siempre es un equilibrio, como extremos marcando el límite entre la diferencia y la discapacidad.

El continuo de la función neurológica incluye personas con muchos rasgos cognitivos diferentes, memoria, sensibilidad emocional, habilidad para concentrarse en una actividad, habilidades matemáticas, todas esas cosas varían, al igual que la inteligencia general. La inteligencia emocional ha sido reconocida durante mucho tiempo y ahora estamos viendo que está en un continuo con la inteligencia lógica en el otro extremo. En otras palabras, algunas personas se rigen por las emociones, mientras que otras, a la manera de Spock de Viaje A Las Estrellas, son lógicas.

Durante el siglo XX, los psiquiatras dieron etiquetas de diagnóstico a los rasgos cognitivos que se habían observado durante mucho tiempo, pero que no habían sido patologizados con una etiqueta de diagnóstico. La felicidad o la tristeza eran estados mentales reconocidos desde hace mucho tiempo; los psiquiatras reconocieron los extremos de estos comportamientos con términos como maníaco o deprimido, y crearon etiquetas formales como “trastorno depresivo mayor”.

El trastorno por déficit atencional con hiperactividad (TDAH) se convirtió en el término médico para algo que los padres llamaron “rebotar en las paredes”. Estar retraído en uno mismo, tener una gama limitada de intereses y tener una capacidad limitada para conectarse e interactuar con los demás se convirtió en el Espectro Autista. El pensador lógico extremo puede exhibir rasgos de la condición, mientras que la persona extremadamente emocional puede manifestar rasgos de esquizofrenia.

Durante varias décadas después de su introducción, términos como TDAH o Espectro Autista solo se usaron para describir a personas con discapacidades graves y profundas. Esas etiquetas se otorgaron a niños cuyo comportamiento era muy diferente al ejemplificado por la mayoría de los niños. Como las diferencias existían en un continuo, dependía del profesional capacitado determinar cuándo la simple diferencia se convirtió en patología.

Como se llame, el rango de función neurológica, que abarca tanto el comportamiento típico como el anormal, observado en varios dominios, describe la diversidad neurológica humana. Eso es neurodiversidad, pero la neurodiversidad también es mucho más. La neurodiversidad se ha convertido en una identidad: cuando las personas que habían recibido diagnósticos psiquiátricos querían identificarse en términos no médicos, sentían que eran “más que un diagnóstico” y creían que las etiquetas médicas los patologizaban o estigmazaban. Pronto, la palabra neurodiversidad fue adoptada por otros que carecían de un diagnóstico formal, pero que aún así se sentían “diferentes”. Para ellos, el término no era la afirmación de una condición médica o un intento de reclamar apoyos por discapacidad, sino más bien una forma de ser y estar en el mundo.

En la cosmovisión de la neurodiversidad, las personas cuya neurología es “promedio” se llaman neurotípicas. Personas cuya neurología difiere del promedio; es decir, tener rasgos del Espectro Autista, dislexia o TDAH son neurodivergentes. Neurodiversidad es el término para el continuo, y la población puede llamarse neurodiversa. Si bien eso parece sencillo, implica “de una manera u otra” que no existe en la vida real. Los psicólogos están de acuerdo en que no existe algo “típico”; todos somos diferentes.

Por lo tanto, los líderes de opinión ahora cuestionan el uso de los términos neurodivergente y neurotípico. Argumentan que la neurotipicidad es un concepto inválido ya que no hay personas que hayan sido evaluadas y consideradas de “rango medio” en todas las dimensiones cognitivas. En cambio, cada uno de nosotros tiene una combinación de fortalezas y debilidades, y dado que generalmente no somos probados, nuestras habilidades solo se adivinan. Por lo tanto, neurotípico es simplemente una aproximación, incluso cuando la población es innegablemente neurodiversa. Ninguna palabra nos define; Las personas se describen mejor por sus rasgos específicos o incluso por sus necesidades de apoyo.

La neurodiversidad es, por lo tanto, un hecho biológico y también un término de identidad. Cuando alguien se identifica con rasgos del Espectro Autista en el contexto de la neurodiversidad, generalmente no busca apoyo médico o adaptaciones por discapacidad, aunque también puede buscar esas cosas mediante un diagnóstico formal. Más bien, buscan un sentido de comunidad al identificarse con lo que creen que es un grupo de ideas afines.

El autodiagnóstico del Espectro Autista o TDAH es controversial, pero cualquiera es libre de adoptar el paradigma de la neurodiversidad y decir que son “diferentes” porque no están asumiendo una etiqueta médica formal.

En términos de identidad, la mayoría de los que se identifican con el paradigma de la neurodiversidad se ven a sí mismos como diferentes, no deficientes. También pueden sentirse discapacitados, o discapacitados y excepcionales. Generalmente perciben su diversidad neurológica como parte de la diversidad humana. Sin embargo, no todas las personas sienten lo mismo por la neurodiversidad. Algunos se sienten tan discapacitados o sufren hasta tal punto que rechazan el paradigma de la neurodiversidad. Se describen a sí mismos como enfermos, dañados o heridos.

Esa diferencia de puntos de vista puede expresarse así: en sus extremos, la diferencia se convierte en discapacidad. Si bien el punto de transición varía de una persona a otra, siempre hay un punto en el que la diferencia sana se convierte en patología o trastorno.

En la mayoría de los casos, la discapacidad está en el ojo del espectador: los estudios han demostrado que la mayoría de las personas se consideran menos discapacitadas, incluso como observadores. Una excepción sería en el mundo laboral, donde una persona podría no considerarse a sí misma como discapacitada, pero podría no ser capaz de completar ciertas tareas a tiempo o en absoluto.

La neurodiversidad como hecho biológico se aplica a todos. La neurodiversidad como término de identidad se aplica a muchas personas, pero un número significativo que se siente discapacitado rechaza el paradigma de la neurodiversidad. Ese es un límite de la neurodiversidad.

Los colegios y los lugares de trabajo están desarrollando rápidamente programas de neurodiversidad, con el objetivo de acomodar a una gama más amplia de personas en los colegios y en los trabajos. Esa es una meta noble, y una variedad de apoyos sin duda permitirá que participen personas que han sido excluidas en sus colegios y trabajos en los últimos años. Los programas de neurodiversidad con apoyos intensivos y un modelo de bienestar social ayudarán a una cantidad de personas con discapacidades demasiado significativas para otros programas.

Más allá de eso, sigue habiendo una parte de la población cuyas diferencias cognitivas limitan su participación escolar e impiden su transición al mundo laboral. Es posible que no puedan comunicarse de manera efectiva, o pueden tener impedimentos cognitivos significativos. Pueden tener complicaciones médicas como epilepsia que ponen en riesgo su calidad de vida. Los críticos de la neurodiversidad expresan el temor de que la adopción generalizada del paradigma de la neurodiversidad haga invisibles a esas personas.

Eso no tiene por qué suceder. Los programas para apoyar a las personas con menos discapacidades no deberían ser a expensas de los programas para las personas con más discapacidades. El apoyo para las personas con discapacidad no es un juego de suma cero. La neurodiversidad, ya sea como un hecho neurológico o una identidad social, no debe percibirse como la negación de una discapacidad cognitiva profunda en sus muchas formas. La neurodiversidad es una forma en que las personas se identifican a sí mismas, pero algunas personas están tan discapacitadas que no pueden hacer eso, y no pueden llamarse, con razón, sino discapacidades graves.

Fuente: Robinson, J. (2020). The Limits of Neurodiversity. Psychology Today. Recuperado de (https://www.psychologytoday.com/intl/blog/my-life-aspergers/202003/the-limits-neurodiversity). Traducido por Maximiliano Bravo

Espectro Autista Y Autenticidad: Cuando Ser Fiel A Ti Mismo/a Significa Revelar Tus Diferencias

Es ampliamente reconocido que la autenticidad es una parte importante de la salud mental y el bienestar general.

Pero, ¿qué es la autenticidad? El término se usa para describir una serie de constructos en la literatura académica, desde la sinceridad, la veracidad y la originalidad. Sin embargo, una definición sucinta y simple de autenticidad es “ser fiel a uno mismo”.

Hoy en día, hay una gran cantidad de recursos para vivir auténticamente. En particular, Brene Brown ha escrito libros, incluido su éxito de ventas, Los Dones De La Imperfección, que imploran a los lectores que acepten sus propias peculiaridades en aras de la autenticidad.

Vivir auténticamente puede significar deshacerse de comportamientos adaptativos obsoletos y abstenerse de conformarnos para encajar con los demás, y esa parte de este proceso puede implicar decir adiós a las personas que no nos aceptan como somos. Esto puede ser un proceso doloroso; Puede surgir una intensa vulnerabilidad y dolor a medida que desentrañamos nuestras vidas, desconectamos los lazos y entrelazamos todo lo que queda de nuevo en colores y patrones que representan mejor lo que realmente somos.

Auténticamente Autista

Pero, ¿qué significa eso para aquellos de nosotros que somos fundamentalmente diferentes de la mayoría de la población? No solo estamos tejiendo por antojo y no con la esperanza de crear una tela más agradable. Para aquellos de nosotros que compartimos diferencias y divergencias distintas, en realidad estamos tejiendo con hilos diferentes y nuestra trama y urdimbre ideales se entrecruzan en direcciones no convencionales y se cruzan en lugares poco ortodoxos.

El proceso de desarrollar una mayor autenticidad en la vida cotidiana como adultos en el Espectro Autista presenta capas de dolor y vulnerabilidad aún más complejas que la mayoría. Esto no quiere decir que sea imposible, sino que presenta mayores desafíos cuando se vive en una sociedad que asume la neurotipicidad como estándar y proyecta expectativas neuro-normativas. 

Autenticidad y Camuflaje Social

Desentrañar los comportamientos aprendidos y diferenciarlos del ser auténtico a menudo es un proceso increíblemente complejo para las personas en el Espectro Autista y puede presentar un gran obstáculo para su autenticidad. Durante muchos años, el espacio terapéutico en torno al Espectro Autista se centró en modificar el comportamiento y la presentación superficial de las personas que viven la condición para alinearse con las expectativas de la sociedad. Esta aplicación de comportamiento neuro-normativo por naturaleza se opone concepto de autenticidad. Hay una creciente conciencia y comprensión de que no es ético priorizar la normalización sobre nuestra salud mental y el bienestar general, y hay un aumento en los enfoques que apuntan a satisfacer mejor las necesidades de las personas en el Espectro Autista y preservar su naturaleza de su condición mientras apoyan el desarrollo y enseñanza de habilidades según sea necesario.

Sin embargo, quedan consecuencias a largo plazo para las personas en el Espectro Autista y para la sociedad en general, como resultado de la forma en que la normalización de los comportamientos del Espectro Autista ha sido promovida históricamente como un esfuerzo útil, en lugar de perjudicial. Y quizás es el clima sociocultural más amplio que creó y perpetuó estas ideas de normalización el más dañino de todos. Incluso para aquellas personas en el Espectro Autista que no estamos sujetos a intervenciones infantiles, estas normas, patrones y reglas incrustadas, que fueron adquiridos deliberadamente o inconscientemente en un intento de encajar, son difíciles de eliminar, cambiar, o incluso identificar.

Incluso sin saber su diagnóstico bajo su debido nombre, aprendieron a evitar mostrar su ser auténtico, a evitar parecer diferentes, a evitar ser personas en el Espectro Autista. Este fenómeno se conoce como “camuflaje” en la literatura académica y se define como una discrepancia entre la experiencia interna y la presentación externa.

¿Qué es el camuflaje y por qué es malo para nosotros?

El camuflaje implica compensar aspectos de la interacción social y la presentación que no son naturales, y enmascarar al ocultar los impulsos y comportamientos del Espectro Autista. Los ejemplos de camuflaje incluyen la supresión de estrategias visibles de autorregulación (como “estereotipias”), secuencias de comandos e imitación de normas sociales.

Históricamente, el camuflaje se ha visto bajo una luz positiva, y la enseñanza de habilidades y estrategias para camuflarse permanece con frecuencia incrustada en intervenciones y terapias dirigidas a personas en el Espectro Autista de todas las edades. Sin embargo, si bien el camuflaje puede parecer beneficioso a corto plazo, investigaciones recientes afirman que el camuflaje crónico puede ser dañino a largo plazo. 

Se ha encontrado un mayor estrés, ansiedad , depresión y tendencias suicidas entre las personas que exhiben altas tasas de comportamientos de camuflaje. Un estudio encontró que el camuflaje estaba relacionado con un sentido de pertenencia frustrado, lo que resultó en un mayor riesgo de pensamientos y comportamientos suicidas. 

Esta noción de camuflaje que tiene impactos negativos es razonable cuando se ve a través de la lente de la investigación sobre autenticidad y bienestar; No podemos esperar que enseñar a las personas en el Espectro Autista a ocultar su condición y, por lo tanto, negar su autenticidad, sea bueno para la salud mental. Existe una disonancia, incluso si el fomento de comportamientos del Espectro Autista en personas que viven la condición se siente contradictorio con aquellas personas estrechamente ligadas a los estándares neuro-normativos. 

Las dificultades De Ser Auténticamente Autistas

Aceptar la autenticidad como personas en el Espectro Autista es un campo minado porque lo que es auténtico para nosotros a menudo es contrario a las normas y expectativas sociales profundamente arraigadas. Como tal, se necesita un mayor grado de asertividad y coraje para ponerlo en práctica. Es posible que nuestras familias no aprecien o entiendan que abandonamos las reuniones familiares temprano para preservar nuestra energía cognitiva, así como nuestros colegas pueden ofenderse al optar por trabajar solos en lugar de formar parte de un equipo.

La honestidad y la apertura son esenciales para aceptar la autenticidad, pero las opiniones predominantes sobre el Espectro Autista en la comunidad en general generalmente no incorporan la gran diversidad que está presente en las poblaciones del Espectro Autista A pesar de que varias personas de alto perfil revelan abiertamente, como el actor Sir Anthony Hopkins y la activista ambiental Greta Thunberg, muchas personas todavía se aferran a los estereotipos obsoletos de los trenes y los genios matemáticos masculinos.

Las mujeres en el Espectro Autista no se ajustan a los estereotipos del Espectro Autista y se encuentran frecuentemente con personas que simplemente no creen su diagnóstico. Las personas pueden estar tan conectadas con el revestimiento neurotípico que ellas han creado como parte de su camuflaje que cuestionan su condición, en lugar de aceptar que tal camuflaje ha sido cuidadosamente diseñado por ellas con años de agonizante esfuerzo y optar por apoyarlas a medida que avanzan hacia formas más auténticas de interactuar con el mundo.

Ambos podemos reflexionar sobre comportamientos previos al diagnóstico que fueron altamente performativos e involucraron camuflar su verdadero ser. Sin embargo, es solo con el beneficio de la retrospectiva que podemos identificar esto; en ese momento era habitual e integral para existir en espacios neurotípicos. Como adultos, nos preguntamos qué tan grueso y enredado se convirtió este camuflaje y si alguna vez despegaremos con éxito todas las capas para descubrir nuestro verdadero y auténtico ser.

Su camuflaje se desarrolló como un mecanismo de supervivencia; una forma de ocultar necesidades que se sentían atípicas o excesivas, para evitar ser “complicadas”, ocultar sus diferencias y simplemente mezclarse con el grupo. Pero ahora es ese mecanismo de supervivencia el que representa un obstáculo para una vida auténtica y, por lo tanto, afecta su bienestar.

Si bien hay muchas personas que no reaccionarán favorablemente a nuestra Autenticidad Autista, también habrán espacios que acogen, honran y aprecian nuestras divergencias, lo que, a su vez, fomenta nuestra autoaceptación. En estos espacios es donde podemos explorar nuestras identidades como personas en el Espectro Autista y encontrar nuestra Autenticidad Autista.

El concepto de Autenticidad Autista significará cosas diferentes para personas diferentes. Tal es la diversidad de personas y experiencias que constituyen la comprensión actual de un espectro que no es una progresión lineal, sino más bien un amplio y heterogéneo rango de características. A menudo lleva tiempo aceptar nuestra identidad como personas en el Espectro Autista y avanzar hacia la autenticidad, especialmente cuando, sin saberlo, hemos internalizado la multitud de mensajes neuro-normativos y de las sociedades en las que fuimos criados y en los que seguimos viviendo. Algunos de nosotros nunca encontramos nuestro manera de aceptar nuestro yo autista, que puede ser indicativo de la profundidad de la internalización del estigma y los desafíos de lidiar con construcciones neuro-normativas.

Para nosotros, la autenticidad significa construir nuestros propios espacios en los que vivir y trabajar, buscar amigos y compañeros de ideas afines y permitirnos la libertad de ejercer el autocuidado sin vergüenza ni reproche. En la práctica, esto es complacer intereses especiales, involucrarse socialmente de manera cómoda, aunque no convencional, celebrar nuestras fortalezas y aceptar nuestros dificultades. Las personas en el Espectro Autista requieren apoyo mientras exploramos nuestras identidades y la libertad de determinar nuestras propias nociones de autenticidad; Instamos a nuestros pares que no estén en el Espectro Autista a honrar esto, ya que se necesita valor para lograr la Autenticidad Autista que tanto deseamos.

Fuente: Bullus, E. & Sesterka, A. (2020). Authenticity and Autism. PsychologyToday. Recuperado de (https://www.psychologytoday.com/ca/blog/insights-about-autism/202001/authenticity-and-autism?fbclid=IwAR3eltaFGudp6UBjqIHNHDHM7ukw1t0q0sct0OzO3K7Z4TPH2SznpvXNqFE). Traducido por Maximiliano Bravo.

No Hay Una Cura Para El Espectro Autista

Queridos neurotípicos,

¿Están consciente de que …

… NO existe una cura para el Espectro Autista?

Ni muchas personas que viven la condición desean una cura. Para ser sinceros, nos resulta bastante insultante que esto sea incluso una sugerencia.

¿Sería bueno tener una cura para nuestras comorbilidades? ¡Claro que sí! Si hubiera una forma para hacer desaparecer nuestros trastorno de ansiedad de nuestros cerebros, ¡seríamos los primeros en la fila! Estamos seguro de que cualquier persona en el Espectro Autista con epilepsia, trastornos gastrointestinales, depresión, síndrome de Ehlers-Danlos u otras muchas comorbilidades que pueden coincidir con el Espectro Autista también estarían agradecidos de recibir tal cura.

Sin embargo, no son el Espectro Autista. Por eso se les llama “comorbilidades” y tienen sus propios nombres y criterios de diagnóstico. No todos las personas en el Espectro Autista tendrán estas afecciones médicas, estar en el Espectro Autista solo significa que la probabilidad puede aumentar.

Por lo que he visto en Internet, creo que muchas personas confunden estas comorbilidades del Espectro Autista con la condición en sí. Es comprensible que los neurotípicos quieran ayudar a sus seres queridos en el Espectro Autista cuando los ven sufrir. ¿Quién no lo haría? Pero, esto puede tener consecuencias desastrosas. Los padres desesperados, que aparentemente intentarán cualquier cosa, llegarán a extremos que amenazan la vida en nombre de “ayudar” a sus hijos en el Espectro Autista.

No existe categóricamente una “cura para el Espectro Autista” aprobada médicamente en el mercado, pero esto no impide que los charlatanes inescrupulosos, hambrientos de dinero, promocionen todo tipo de cosas como una “cura”. Esto puede ser desde “dietas especiales” (que es ridículo cuando muchas personas en el Espectro Autista ya tienen un perfil de alimentación restringido) hasta MMS (solución mineral milagrosa, que es dióxido de cloro – blanqueador industrial). Sí, las personas está realmente dando blanqueador industrial a sus seres queridos en el Espectro Autista como una “cura” y los desvergonzados vendedores de aceite de serpiente se están beneficiando. Es repugnante y completamente aborrecible.

Como persona en el Espectro Autista, yo categóricamente no quiero una cura. Si no viviera dicha condición, no sería yo en absoluto. Mi forma única de ver el mundo puede ser increíble y trae consigo muchas fortalezas y habilidades. Eso no quiere decir que ser una persona en el Espectro Autista en este planeta predominantemente neurotípico no sea difícil, ¡por supuesto que sí!

No resulta inusual que existan personas en el Espectro Autista que dicen que si les gustaría una cura. Sin embargo, cuando comienzas a profundizar en por qué, casi siempre se debe al ostracismo que han enfrentado por parte de la sociedad. La discrminación, la exclusión y el aislamiento al que están sujetos como resultado de ser personas en el Espectro Autista. Esto es desgarrador. Pero esto tampoco es culpa de la condición, es de la sociedad.

Cuando los neurotípicos comienzan a aceptar a las personas en el Espectro Autista, Entonces la vida comenzará a mejorar drásticamente para nosotros. Tenemos tantas fortalezas que pueden llevarse a todos los espacios diferentes si solo se nos da la oportunidad. Somos altamente analíticos, orientados al detalle y capaces de concentrarnos intensamente en las tareas, lo que nos convierte en excelentes empleados (si en realidad fuimos contratados en primer lugar).

Somos los creativos, los inventores, los que vemos soluciones únicas a problemas aparentemente irresolubles. Dicho esto, nuestro valor no debería estar determinado por lo que podríamos “devolver” a la sociedad. Debería estar determinado por nuestra humanidad. Somos personas. Merecemos ser aceptados. Merecemos ser incluidos. Merecemos ser respetados.

Las personas en el Espectro Autista tienen tanto derecho a existir como los neurotípicos y no necesitamos ser curados, muchas gracias.

Fuente: (2019). DAY 8: THERE IS NOT A CURE FOR AUTISM. Autistic Bride. Recuperado de (http://autisticbride.co.uk/2019/04/06/day-8-there-is-not-a-cure-for-autism/?fbclid=IwAR0ojbi8BCAsJGiXnVYoPF_QnBt6JOU0wM72ezETfyA7zBnqSAYQAwF12eQ). Traducido por Maximiliano Bravo.

Los Comportamientos Autistas Son Comportamientos Humanos

Imagina que eres un ser humano. Probablemente no sea tan difícil de imaginar porque lo eres. Ahora imagínate en los siguientes escenarios e imagina cómo te comportarías.

Tienes dolor y tratas de transmitirlo a los demás, pero ellos no te entienden. Intentan adivinar por qué lloras y gritas, pero no pueden. Deciden que simplemente te estás “portando mal” y te ignoran. Tu dolor empeora. ¿Cómo te comportarías?

Estás en el colegio, tratando de hacer tu trabajo. Los susurros de los otros niños lastiman tus oídos. Les dices que se callen pero te ignoran y se ríen de ti. Les preguntas un poco más enérgicamente. Tu profesor/a te escucha y te castiga por hablar. Puedes sentir enojo por ser tratado injustamente y te inunda dentro de ti. ¿Cómo te comportarías?

Estás en tu casa. Puedes escuchar a tus padres discutiendo. Te culpan por todos los problemas en su matrimonio. En tu cara dicen que te quieren pero ya no les crees. Dicen que te aceptan pero no te sientes aceptado. ¿Cómo te comportarías?

Estás molido/a por la sociedad. por la sociedad. Donde quiera que mires, todo lo que lees, la gente dice que tú y otros como tú son un problema. Eres constantemente menospreciado/a y otros. Tu ansiedad como resultado es muy alta. ¿Cómo te comportarías?

Estás increíblemente ansioso por cómo te tratan los demás. Te das cuenta de que tocarte la piel o morderte las uñas te alivia, ya que te distrae de tu angustia. Deseas detenerte ya que tu piel ahora está sangrando y adolorida. Y, sin embargo, no puede porque su ansiedad no ha disminuido. Te ponen en “terapia conductual” debido a tus “comportamientos autolesivos”. No hacen nada para aliviar su ansiedad y, de hecho, la empeoran. ¿Cómo te comportarías?

Los comportamientos autistas “desafiantes” no son “causados ​​por el Espectro Autista”. Son una respuesta muy humana al estrés extremo. Todos los humanos en ese tipo de estrés exhibirán estos comportamientos exactos. Nuestros comportamientos reflejan nuestras emociones. Si exhibimos comportamientos “desafiantes” es porque estamos encontrando algo en nuestras vidas muy desafiante. Igual que cualquier otra persona.

Si las personas en el Espectro Autista se comportan de una manera que no te gusta, no culpes al “Espectro Autista”. Culpar a “ser humano”. A menos que, por supuesto, no pienses que las personas en el Espectro Autista son seres humanos.

Fuente: AutisticZebra. (2020). Autistic Behaviours are Human Behaviours. AutisticZebra. Recuperado de (https://autisticzebra.wordpress.com/2020/02/12/autistic-behaviours-are-human-behaviours/?fbclid=IwAR3mvClKHrAdcntQuSKDJ9ypj4ThzyRSiYm2kpT2ROFd4zZGfTh8WTffLoQ). Traducido por Maximiliano Bravo.

10 Buenos Límites Para Tener Como Defensor/a Del Espectro Autista

A las personas en el Espectro Autista se les enseña que debemos complacer a los demás. Nos camuflamos, los adulamos, y tenemos que lidiar con las consecuencias de todo ese trauma que nos entrena para aislarnos.

Todo eso hace que sea difícil navegar por este mundo. Pero muchas de las personas en el Espectro Autista también poseen una vocación de salvar a sus compañeros de la desesperación colectiva. Somos defensores, maestros y líderes.

Entonces, ¿cómo lidiamos con la ira y el odio que inevitablemente encontraremos al tratar de protegernos a nosotros mismos y a nuestra comunidad?

Los Límites Son Autocuidado

Establecer buenos límites para ti y para los demás te ayudará mucho en tu labor de defender a las personas en el Espectro Autista sin fatigarte. Es una práctica y un proceso, pero aquí hay diez consejos para ayudarlo a comenzar:

I) No tienes que hacer felices a todos: Si eres un/a defensor/a, ni siquiera debería ser tu plan. Es doloroso cuestionar tu visión del mundo, y la ira es una emoción fácil, por lo que generalmente es la primera en aparecer.

II) Deja que otras personas tengan sus emociones: Sabemos lo intenso que se siente el sufrimiento y que puede hacer que las personas reaccionen de forma explosiva. Permíteles tener su proceso y establecer límites con su empatía. Sus emociones son suyas para manejar.

III) Tus emociones son válidas: Tienes dolor y siempre habrá cosas que te harán daño. La discriminación es real, sistémica y dura. La verdad es que no eres lo malo de esta situación. Cuanto más lo aceptes, más fácil será para ti estar conectado contigo mismo.

IV) Interactúa con las personas a tu manera: No es necesario que permanezcas en silencio, ni tienes que discutir con alguien hasta que se te sientas mal. Tu tiempo, energía y trabajo emocional tienen valor. 

V) No responder no es un rechazo: La reflexión es una herramienta muy poderosa, así que busca formas de crearle espacio. El silencio estratégico es una excelente manera de alentar la consideración y mantener los límites del cuidado personal.

VI) No tienes que estar de acuerdo: La disidencia ayuda al progreso. Deje que las personas no estén de acuerdo contigo y siéntete libre de estar en desacuerdo con ellas. Practica sentirte cómodo con la incomodidad y deja que la reflexión te ayude a crecer. Estarás mejor preparado para responder en el futuro.

VII) Las personas y sus opiniones no son escasas: Hay miles de millones de ellos, e incluso si a la mayoría de ellos no les gustas ni tu mensaje, siempre habrán más. Déjalos venir, quédate el mayor tiempo posible y luego vete si es necesario. Es natural.

*La escasez es un término utilizado en marketing para crear un sentido de valor en un producto. Tu tiempo y energía tienen más valor que las opiniones de los demás.

VIII) Planta semillas: Haz preguntas para que las personas puedan pensar en lo que están diciendo. Fomenta la discusión en los espacios que ocupas, pero no esperes la conversión. El cambio real requiere tiempo y procesamiento. Puede que nunca veas qué florece de tus esfuerzos, pero siempre estará ahí afuera.

IX) Está bien si has sido cancelado/a: Tu reputación no es tan frágil como las personas podrían hacer parecer. Es un mito que tenemos que ser perfectos. Aprende de tus errores y sigue trabajando. Llegará más lejos en sus objetivos que las personas que te cancelan en los comentarios en lugar de trabajar en ellos mismos.

X) No asumas lo peor de las personas: Es difícil cambiar, y muchos de nosotros hemos estado rodeados de crueldad e ignorancia toda nuestra vida. Desempacar todo eso es complicado. No tenemos que convertir a todos a nuestra forma de pensar, solo tenemos que seguir publicando nuestra información. Algunas personas querrán detener tu mensaje, pero no importa. Muévete alrededor de ellos y deja que se pongan al día si pueden. Tú y yo tenemos trabajo que hacer.

Queridos Corazones Escépticos

Algunos de estos puntos pueden ser difíciles de conectar o creer. Esta bien. Tienes tu proceso, y tengo fe en tu habilidad para descubrir lo que funcionará mejor para ti.

Fuente: Ladysnessa. (2020). 10 Good Boundaries to Have as an Autistic Advocate so Haters Don’t Burn You Out. The Aspergian. Recuperado de (https://theaspergian.com/2020/02/07/10-good-boundaries-to-have-as-an-autistic-advocate-so-haters-dont-burn-you-out/?fbclid=IwAR0JVwhQVEQdEfHgsUdE5rIaibkQfN3mYa6FpEAZjk-_Ie8vmnJvGP76j5c). Traducido por Maximiliano Bravo.

Necesitamos Más Representación Para Personas En El Espectro Autista De Color

Las personas en el Espectro Autista siempre tienen que explicar su condición, ya sea a sus amigos, profesores, empleadores y colegas. Eso tiene sentido; La exposición pública a la neurodiversidad, y mucho menos el Espectro Autista específicamente, es escasa. Aunque la representación está aumentando con series como Atypical y Young Sheldon, los personajes en el Espectro Autista suelen ser hombres y casi siempre blancos. El Espectro Autista tiene una gran cantidad de variables, y factores como el género y la raza pueden afectar enormemente las experiencias de las personas que viven dicha condición. Sin embargo, en televisión y películas, solo se ilustran estas presentaciones y circunstancias específicas.

La mayoría de los niños en el Espectro Autista son claramente conscientes de que son diferentes a sus compañeros. Literalmente sin exposición a personas como ellos, crecen pensando que, neurológicamente, están completamente solos. Incluso cuando están expuestos a personajes ficticios en el Espectro Autista antes de ser diagnosticados, no pueden identificarse con ellos; todos eran hombres (considerablemente mayores). Solo se retrataban sus mentalidades, habilidades e interacciones con su entorno. Y como estas son las únicas representaciones públicas y accesibles del Espectro Autista, a menudo las personas que viven la condición analizan su comportamiento y lo comparan con el de ellos. Frecuentemente terminan cuestionando la legitimidad de la manifestación de su condición como resultado de estas diferencias.

Las experiencias del Espectro Autista también varían según el género. La interacción social entre las niñas, por ejemplo, depende significativamente más de la sutileza y la comunicación no verbal que entre los niños. Como sucede, las personas en el Espectro Autista encuentran estas cosas casi imposibles. Las expectativas sociales también son generalmente mucho más altas para las niñas. En consecuencia, les resulta mucho más difícil hacer amigas e interpretar con éxito su frustración. Esto es inmensamente común entre las niñas en el Espectro Autista, pero al no representarlo en los principales medios de comunicación, ellas se aíslan y llegan a la conclusión de que simplemente son socialmente defectuosas.

Este aislamiento se amplifica para las personas en el Espectro Autista de color a medida que se alejan aún más de sus pares blancos y neurotípicos. A menudo se encuentran sacrificando parte de su cultura. Además, la comprensión de la neurodiversidad varía enormemente entre las culturas, a menudo generando obstáculos significativos para aquellos que intentan aprender sobre el Espectro Autista y buscan un diagnóstico. Las personas en el Espectro Autista de color también se enfrentan al racismo consciente y subconsciente, lo que significa que es más probable que estas diferencias se vean negativamente. Una persona blanca que tiene dificultades sociales generalmente se considera “tímida” o “retraída”, mientras que repetidamente una persona de color con exactamente los mismos rasgos son marcadas como “desagradable” o “grosera”. La dificultad del Espectro Autista para descifrar diálogos no hablados, como las microagresiones racistas, les dificulta mucho más discernir cuánto de la animosidad que enfrentan es discriminatoria.

La representación del Espectro Autista ya es limitada, y los pocos ejemplos que tenemos solo muestran un grupo muy específico de personas que viven la condición. Teniendo en cuenta cuán multifacético es el Espectro Autista, el hecho de que casi todas las personas en el Espectro Autista que aparecen en la televisión y las películas sean hombres blancos es desconcertante. Las redes sociales los colocan continuamente a la vanguardia de la mayoría de las narrativas sobre el Espectro Autista, y estos personajes rara vez se desvían del status quo.

Es cierto que los hombres son diagnosticados más comúnmente en el Espectro Autista, pero se cree que una mayor presión social entre las niñas y un sistema de diagnóstico creado alrededor de los niños y los hombres influyen en estas estadísticas.

Es invaluable para las personas en el Espectro Autista ver personajes que se ven y actúan como ellos. Una mayor representación de personas en el Espectro Autista de color proporcionaría familiaridad y apoyo a las personas que más lo necesitan. Ver rasgos como las estereotipias o la ansiedad que rodea la comunicación no verbal exhibidos en un personaje y verlos enfrentar los mismos problemas específicos es indiscutiblemente tranquilizador, especialmente para las personas más jóvenes. Una representación más diversa del Espectro Autista brindaría una representación crucial a las personas con identidades complejas y marginadas que realmente podrían beneficiarse de ello.

Además, y de manera crucial, si gran parte de la sociedad no tiene experiencia con personas como tú, no pueden entender tus problemas, no tienen idea de lo que son. Cuando las personas conocen al Espectro Autista bajo su debido nombre, las personas que viven la condición pueden ser entendidas y apoyadas de manera mucho más eficiente. Es mucho más difícil para las personas neurotípicas reconocer a las mujeres en el Espectro Autista y las personas de color (y para estas personas que viven la condición lo reconocen dentro de sí mismas) cuando solo asocian el Espectro Autista con los hombres blancos. Las representaciones singulares hacen que la comprensión general del Espectro Autista sea débil y homogénea.

La televisión y las películas son recipientes ideales para ilustrar estos temas. Por ejemplo, hubo un episodio de El Príncipe de Bel-Air acerca de la discriminación que sufren las personas afroamericanas de parte de la policía. Historias similares en las películas y la televisión representan estos asuntos en un formato coherente y fácil de consumir. Si bien empodera a quienes están representados, los problemas son accesibles para aquellos que no están familiarizados con ellos. Esto estimula las discusiones sobre ellos y genera comprensión pública, lo que permite abordarlos de manera más efectiva.

Cuando las personas en el Espectro Autista se presentan como un monolito, la sociedad las ve como tales. En la conciencia pública, el Espectro Autista se asocia exclusivamente con hombres al estilo Sheldon Cooper, mientras que las mujeres en el Espectro Autista y las personas de color carecen de igual reconocimiento. Nos niega tranquilidad, compasión e incluso fundamentos como el acceso a los diagnósticos que merecemos. Una representación del Espectro Autista más diversa y matizada en el entretenimiento facilitaría mucho el acceso a esto.

Fuente: Okhai, A. (2019). We Need More Representation For Autistic People Of Colour. gal-dem. Recuperado de (https://gal-dem.com/we-need-more-representation-for-autistic-people-of-colour/). Traducido por Maximiliano Bravo.

Más Problemas Con Las Etiquetas Funcionales del Espectro Autista

¿Tu hijo/a es de alto o bajo funcionamiento?

Esta pregunta sigue siendo una de las más comunes que enfrentan los padres de personas en el Espectro Autista, y por lo tanto, también es una de las razones de porque las etiquetas funcionales y sus efectos negativos en la calidad de vida de las personas en el Espectro Autista han sido uno de los temas recurrentes de este blog.

En teoría, sería útil tener esta información, pero en la práctica, aquí hay 5 grandes problemas con las etiquetas funcionales:

I) Las Etiquetas Funcionales No Son Precisas: En teoría, se supone que las etiquetas funcionales del Espectro Autista brindan información sobre cómo una persona que vive la condición puede funcionar en la sociedad.

En realidad, poder funcionar en la sociedad es mucho más complicado de lo que una simple etiqueta puede explicar.

Es posible que una persona pueda vivir de forma independiente, lo que lo llevaría a creer que está “funcionando bien” , pero no toma en cuenta que esa misma persona no puede tener una conversación sin experimentar ansiedad extrema y un colapso o bloqueo.

El factor más común que determina si una persona en el Espectro Autista se considera de alto o bajo funcionamiento es su capacidad para hablar.

Más allá del enfoque en la capacidad para hablar, el hecho es que las personas en el Espectro Autista funcionan de diferentes maneras dependiendo de la actividad, su nivel de energía, el día de la semana y mucho más.

II) Las Etiquetas Funcionales No Son Útiles: Conocer la etiqueta funcional de alguien no te ayuda a saber nada específico acerca de él/ella, excepto por su capacidad para hablar.

Entonces, realmente no ayuda, por ejemplo, a un/a profesor/a o a un empleador/a a entender realmente a su alumno/a o empleado/a en el Espectro Autista.

Es mucho más útil hablar sobre las fortalezas y dificultades individuales de una persona en el Espectro Autista en comparación con una etiqueta arbitraria dada por un/a especialista de impresionantes credenciales que solamente haya leído muchos libros obsoletos acerca de la condición.

Y de nuevo, saber que es una persona en el Espectro Autista considerada de alto funcionamiento no ayuda cuando él/ella esta en medio de un período de fatiga autista y le cuestan hacer cosas tan cotidianas como levantarse de la cama por la mañana.

III) Las Etiquetas Funcionales Promueven Divisiones En La Comunidad Del Espectro Autista: No es de extrañar que en repetidas ocasiones las voces de los activistas del Espectro Autista sean ignoradas por “no ser lo suficientemente autistas“.

Debido a que pueden hablar y se les considera de alto funcionamiento, los padres sienten que sus opiniones no podrían aplicarse a sus realidades específicas.

Los padres usan esta excusa para ignorar a los activistas del Espectro Autista y, en última instancia, solo terminan haciéndole daño a sus hijos que viven la condición.

Por otro lado, a veces los padres que tienen hijos que se consideran de alto funcionamiento pueden tener actitudes bastante capacitistas hacia aquellos que se consideran de bajo funcionamiento.

Las etiquetas funcionales casi pueden venir con una actitud de “bueno, no son ESE tipo de autistas” y en realidad solo están fomentando la brecha en la comunidad del Espectro Autista.

El hecho es que todos somos personas en el Espectro Autista. Todos experimentamos la vida de manera diferente. Todos tenemos diferentes fortalezas y dificultades.

IV) Las Etiquetas Funcionales Pueden Ser Capacitistas: Volvamos a la pregunta del comienzo de este artículo. Si un/a padre/madre respondiera que su hijo/a en el Espectro Autista es de alto funcionamiento, la reacción de las otras personas probablemente sería algo así como “oh, eso es maravilloso“.

Porque las personas ven que las etiquetas funcionales significan que alguien está un poco discapacitado.

Y la creencia social común es que estar un poco discapacitado es mucho mejor que estar severamente discapacitado.

Es realmente frustrante ver los puntos de vista capacitistas comunes que la sociedad tiene todo el tiempo.

No significa que estas personas sean malvadas. Nuestra sociedad está literalmente educada para creer que las discapacidades son malas.

Es agotador escuchar a las personas celebrar a las personas en el Espectro Autista que pueden fingir ser neurotípicas.

Pero actuar como neurotípicos no debería ser el objetivo de las personas en el Espectro Autista, y creo que la sociedad debería aceptarnos tal como somos.

V) Las Etiquetas Funcionales Ignoran Necesidades Insatisfechas: Cuando tu eres considerado/a como una persona de alto funcionamiento, las personas que no entienden de qué se trata el Espectro Autista pueden tender a creer que no necesitas adaptaciones.

Quiero decir, esa etiqueta significa que puedes funcionar bien, ¿verdad?

Bueno, no exactamente. 

Todas las personas en el Espectro Autista tienen sus propias dificultades, y todos necesitamos diferentes adaptaciones y ayuda.

Esas necesidades muy reales no deben ignorarse solo porque alguien puede hablar.

Por otro lado, las personas que se consideran de bajo funcionamiento a menudo no tienen oportunidades que otros tienen.

Las personas escuchan tu etiqueta y casi se dan por vencidas antes de que les den una oportunidad.

En general, las etiquetas funcionales en realidad no ayudan a nadie, y pueden ser francamente perjudiciales para las personas que viven la condición.

Espero que algún día estas etiquetas dejen de existir para siempre.

Fuente: George, K. (2019). The Problem with Autism Functioning Labels. Autistic Mama. Recuperado de (https://autisticmama.com/the-problem-with-autism-functioning-labels/). Traducido por Maximiliano Bravo.

Inteligencia Es Un Concepto Capacitista

Muchas veces la palabra “inteligencia” aparece en artículos que supuestamente tratan sobre los derechos de las personas en situación de discapacidad.

La palabra surge para explicar que ser una persona en situación de discapacidad no significa que haya un “problema” con el cerebro. Muchas veces esto sucede cuando una persona en situación de discapacidad física, o alguien que habla de discapacidades físicas, quiere señalar que “sus mentes están bien”.

La palabra también se usa para contar historias de personas en el Espectro Autista no hablantes que aprendieron a escribir para comunicarse y “demostraron” que son “inteligentes”.

Ser Humano Debería Ser Suficiente Para Merecer Derechos

Se supone que las personas en situación de discapacidad intelectual “no son inteligentes”. Al usar la “inteligencia” como una razón por la que merecemos accesibilidad y respeto, estamos ignorando y perjudicando a aquellos que tienen discapacidades intelectuales, aquellos que aún no son valorados, aquellos cuya voz aún no entienden e ignoran activamente.

La “inteligencia” es un constructo social. Es subjetivo y no se puede probar. Algunas personas pueden ser mejores en ciertas cosas, incluso llamamos a algunas de esas personas “genios”. Pero su “inteligencia” es el producto de un concepto del tiempo y el lugar donde viven. Es posible que, en otro momento, en otro lugar, su “inteligencia” no sea “superior”.

La mayoría de las personas no piensan en conceptos y constructos cuando hablan de inteligencia o cuando dicen que alguien es “muy inteligente”. Pero la palabra puede, y es, usada para dañar y excluir a algunas personas en situación de discapacidad.

¿Cómo definimos “inteligencia”?

  • La capacidad de aprender o comprender o lidiar con situaciones nuevas o difíciles.
  • Razón; también: el uso experto de la razón.
  • La capacidad de aplicar el conocimiento para manipular el entorno de uno o para pensar de manera abstracta según lo medido por criterios objetivos (como pruebas).
  • El acto de comprensión: Entendimiento.

Espectro Autista e “Inteligencia”

Las personas en el Espectro Autista pueden aprender y entender cosas y situaciones, pero no siempre pueden demostrar lo que han aprendido o entendido.

La parte sobre “lidiar con situaciones nuevas o difíciles” es tan subjetiva que no tiene sentido. Lidiar con situaciones nuevas o difíciles implica emociones, y las emociones tienen demasiadas variables. Esta llamada “inteligencia” medida por una prueba de coeficiente intelectual, no tiene nada que ver con eso.

Respecto a ser capaces de usar la razón, sus habilidades de razonamiento también dependerán de muchos otros factores, incluyendo la voluntad de los demás de ver su punto de vista, algo que está fuera de su control.

Hay personas que viven la condición que pueden aplicar sus conocimientos si tienen acceso a apoyos. Pueden aprender, pero a veces lo que aprenden permanece en sus cabezas, y no pueden traducir su conocimiento en acciones. Incluso cuando pueden mostrar lo que aprendieron, todavía necesitan mucha ayuda. Pero, de nuevo, Stephen Hawking también necesitó mucha ayuda para hacernos saber sus pensamientos. Sin todos los apoyos que tuvo, no habríamos podido saber qué quiere que sepamos.

Ser capaces de comprender las cosas no garantiza ser capaces de expresarlas. Muchas veces las personas en el Espectro Autista necesitan más tiempo para comprenderlas, o para procesarlas y poder demostrar que sí las comprenden.

Un Paréntesis Sobre Las Pruebas de Coeficiente Intelectual

El Coeficiente Intelectual es un número utilizado para expresar la aparente inteligencia relativa de una persona como:

a) La razón de la edad mental (como se informa en una prueba estandarizada) a la edad cronológica multiplicada por 100.

b) Una puntuación determinada por el rendimiento de uno en una prueba de inteligencia estandarizada en relación con el rendimiento promedio de otros de la misma edad.

Existen muchos problemas con las pruebas estandarizadas, ya que generalmente se desarrollan para evaluar a las personas que hablan con lo que se considera una coordinación motora promedio. De acuerdo con la definición anterior, la idea del coeficiente intelectual no tiene sentido: es relativa, no se puede medir con un palo metafórico creado arbitrariamente.

También falla porque medir lo que uno debe saber a una edad determinada también es arbitrario. Muchas personas en situación de discapacidad han sido institucionalizadas y no se les ha dado educación. Sin acceso a la información, ¿cómo puede una prueba calificar nuestro conocimiento de dicha información?

En resumen, la inteligencia, utilizada como una forma de justificar el derecho a las personas en situación de discapacidad a la accesibilidad, y su valor como personas, es un concepto capacitista.

Fuente: Sequenzia, A. (2018). Intelligence Is an Ableist Concept, by Amy Sequenzia. Ollibean. Recuperado de (https://ollibean.com/intelligence-is-an-ableist-concept/). Traducido por Maximiliano Bravo.

Amigos: El Sistema De Apoyo Irreemplazable

Los padres de niños en el Espectro Autista a menudo se sienten solos en su largo y arduo peregrinaje. Pero es importante recordar que no tienen que estar solos. El apoyo de otros a su alrededor puede ayudarlos a superar hasta los días más difíciles, ayudarlos a tomar buenas decisiones y proporcionar los descansos físicos y emocionales que todos necesitamos de vez en cuando.

Las amistades son como bolsitas de té: ¡no sabes lo fuertes que son hasta que estás en agua caliente! Cuando sientas que estás en desventaja y los tiempos son difíciles, descubres quién está realmente allí para ti. Y te sorprendería cuántas personas quieren estar allí para ti.

I) No te aísles: A tus amigos y familiares no te quieren menos porque tienes un/a hijo/a en el Espectro Autista. De hecho, probablemente te admiren y te respeten más que nunca después de ver lo difícil que puede ser criar a un/a niño/a que viva tal condición.

Y las personas que realmente te quieren no están dando lástima, están dando empatía, se están poniendo en tus zapatos, en la medida de lo posible, y están tratando de descubrir cómo pueden ayudar.

No excluyas a estas personas de tu vida, y no vivas encerrado/a. Extiende tu mano y encontrarás muchas manos esperando tomar las tuyas.

Pasar tiempo con tus seres queridos es bueno para cualquier persona, pero particularmente importante para aquellos en situaciones estresantes y potencialmente aisladas.

Tus amigos y familiares son líneas de vida para el mundo que te rodea; no puedes permitirte cortar esas líneas y meterte en un rincón solitario.

II) Exprésate sin temor a ser juzgado/a: Date permiso para desahogarte y llorar con tu círculo más cercano. Tu familia y amigos no te van a juzgar por lo que dices o haces. Todo lo que quieren es apoyarte, de la manera que sea la mejor para ti. Es posible que tus amigos y familiares no puedan resolver tus problemas o incluso ofrecer soluciones. Pero pueden ofrecer una cara amigable, una oído comprensivo, un abrazo tranquilizador o un hombro en el que apoyarte, que puede ser todo lo que necesitas para pasar el día.

III) Rodéate de personas positivas: Elige pasar tu tiempo con personas que te hagan sentir cómodo/a. Si ciertos amigos o familiares son insensibles y te hacen sentir incómodo/a, hacen comentarios hirientes o reaccionan de forma exagerada al comportamiento de tu hijo/a, aléjate de ellos. ¡A veces, no son solo nuestros hijos los que muestran un comportamiento inapropiado! Mantén relaciones positivas con quienes entienden tu situación, la condición de tu hijo/a y apoyan a tu familia.

IV) Pide ayuda cuando la necesites: A menos que tengas una identidad secreta y una capa en tu armario, no eres un superhéroe. Y sin superpoderes, ningún padre de un/a hijo/a en el Espectro Autista sobrevivirá el resto de sus vidas sin ayuda.

Por supuesto, todos tenemos nuestro orgullo y queremos poder pararnos sobre nuestros dos pies, cuidar a nuestras familias y hacer las cosas a nuestra manera.

Pero habrá momentos en que todos las dificultades y el estrés se apoderarán de ti, y solo necesitarás un par de manos adicionales para ayudarte. No hay vergüenza en pedir y aceptar ayuda. Contrariamente a la creencia popular, no es una señal de debilidad. En realidad, es una señal de fortaleza y valor compartir tus necesidades con los demás.

Así que llama a tu mejor amigo/a y pídele que te ayude a comprar la comida para la semana la próxima vez que vayan al supermercado. O pídele a tu vecino que vaya a buscar a tu hijo/a al colegio si tienes que salir del trabajo más tarde de lo habitual.

V) Diviértete: Reúnete con tus amigos y familiares. Ríanse y diviértanse. Salgan de compras o a bailar. Visiten un museo o asistan a un concierto. Aprovechen cuando haga buen tiempo y hagan un picnic o salgan a pasear a la playa.

El punto es pasar tiempo de calidad con las personas que disfrutas sin pensar en los niños, el trabajo, los quehaceres o pagar las cuentas. Les hará a todos mucho bien tomarse un pequeño descanso de las presiones y responsabilidades diarias de la vida cotidiana.

VI) Recuerda que nadie tiene una vida perfecta: A pesar de lo que puedes ver en las cuentas de redes sociales de tus amigos y familiares, nadie tiene una vida ideal. Puede haber una realidad diferente detrás de esas sonrisas y poses perfectas. Ten en cuenta que, ya sea un actor millonario, un ejecutivo de una compañía multinacional o un comerciante local, todos tienen problemas. Puedes estar lidiando con la condición de tu hijo/a públicamente, pero otros pueden estar manejando sus problemas personales en privado. Un familiar puede estar angustiado en secreto por la adicción a las drogas de su hijo/a adolescente, mientras que un amigo puede estar deprimido porque acaba de perder su trabajo. Nadie es inmune a los golpes de la vida.

VII) Programa un “tiempo de descanso personal”: Cuando tus amigos y familiares preguntan qué pueden hacer para ayudarte, puedes hacerte un gran favor al pedir una cosa: unas pocas horas de “tiempo de descanso personal”. ¿Cuando fue la última vez que no te sentiste culpable de disfrutar de tus cosas favoritas después de un largo y ocupado día?

Aprovecha al máximo estos gestos y oportunidades amables. Haz algo que realmente disfrutes o que simplemente nunca tengas la oportunidad de hacer en tu vida ocupada. Y no te sientas culpable por pasarlo bien, aunque sea por unas horas. Un poco de disfrute es bueno para ti y toda tu familia. Te sentirás mejor y tus amigos o familiares sabrás que están haciendo algo que realmente hará una gran diferencia positiva en tu vida.

La forma más sencilla de organizar este tipo de “tiempo de descanso personal” es pedirle a tus amigos y familiares que vengan y cuiden de tu hijo/a o jueguen con él/ella en tu hogar. Un entorno familiar lo hará más fácil para tu hijo/a y su maravilloso/a cuidador/a.

Fuente: Picon, D. (2019). Seven Ways To Strengthen A Special Needs Friendship. Autism Parents Magazine. Recuperado de (https://www.autismparentingmagazine.com/ways-to-strengthen-special-friendship/?utm_campaign=content_marketing_promotion&utm_medium=post&utm_source=facebook). Traducido por Maximiliano Bravo.

Las Razones Por Qué La Frase “Con Capacidades Diferentes” Margina A Las Personas En Situación De Discapacidad

Algunas personas, incluidas las personas que tradicionalmente serían clasificadas como personas en situación de discapacidad, usan frases como “con capacidades diferentes” para referirse a ellas. Esta frase se usa porque supuestamente humaniza a las personas en situación de discapacidad al enfocarse en sus habilidades más que en nuestros impedimentos. Quienes prefieren la frase “con capacidades diferentes” a menudo ven el término “discapacidad” como potencialmente perjudicial u ofensivo. “Dis” significa “No”, dice el argumento, por lo que llamar a alguien “discapacitado” debe significar que una persona es “incapaz de hacer algo”, “incapaz de hacer algo funcional o útil o deseable por otros o por sí mismos, “y, por lo tanto, está mal usar el término “discapacitado”.

Hablando desde un punto de vista puramente objetivo, nosotros, como humanos, somos todos diferentes entre sí. Algunas personas son mejores en las matemáticas que otras personas. Algunas personas son mejores para hablar en público que otras personas. Algunas personas son mejores cocinando o incluso recordando cocinar que otras personas. Algunas personas caminan y otras no, y de esas personas que caminan, no todos caminan de la misma manera. Al referirse a grupos de personas, no hay nada impreciso al decir que dentro del grupo, cada persona tiene una capacidad diferente. Esto es cierto independientemente de cuántas personas en situación de discapacidad hay en el grupo o si no hay personas en situación de discapacidad en el grupo.

El problema surge cuando el término “con capacidades diferentes” se utiliza para referirse a una persona en situación de discapacidad individual.

En primer lugar, llamar a alguien “con capacidades diferentes” es eufemístico. Disminuye las experiencias reales de las personas en situación de discapacidad. Sugiere que el término discapacidad debe ser incómodo y, por lo tanto, debe evitarse. Lo que esto hace es aumentar aún más el estigma contra las personas en situación de discapacidad al invalidar la discusión acerca de qué es la discapacidad y lo que significa ser una persona en situación de discapacidad.

En segundo lugar, usar el término “con capacidades diferentes” para referirse a las personas en situación de discapacidad en realidad refuerza la idea de que hay una forma normal de ser humano: que hay una forma normal de moverse, una forma normal de comunicarse, una forma normal de sentir, una forma normal de sentir, una forma normal de aprender y una forma normal de pensar. No cumple su propósito de sugerir que todas las personas son diferentes y que esto está bien. Sugiere que solo las personas discapacitadas, que ahora deben llamarse “con capacidades diferentes”, son desviadas o defectuosas de este modelo humano normal, y sugiere que, de hecho, hay una forma correcta o correcta de “poder”. Apoya la falsa idea del cuerpo/mente normal, que es lo que se supone que “debilita de manera diferente” socava, y por lo tanto falla en su supuesto propósito.

En tercer lugar, la frase “con capacidades diferentes” ignora la realidad de que la discapacidad es el resultado de una interacción complicada entre los cuerpos y mentes de las personas individuales y las estructuras sociales, culturales y políticas que trabajan activamente para discapacitar a las personas con cuerpos y mentes atípicos. Esto sucede porque la frase “con capacidades diferentes” sugiere que la discapacidad es el problema individual de una persona, al tiempo que niega el impacto de los sistemas que privilegian a las personas con cuerpos y mentes típicos y marginan a las personas con cuerpos y mentes atípicos.

Cuando una persona en situación de discapacidad se identifica como tal, no está dando lástima, insultándose, sugiriendo que algo está mal con él/ella o haciendo una declaración negativa sobre él/ella mismo/a. Está presentando un reclamo en una identidad que es importante para quien es como persona. Está reconociendo que su mente/cuerpo funciona atípicamente, y que debido a esto, está constantemente forzado/a por las principales actitudes sociales/culturales y las leyes y políticas que los obligan a elegir entre ser un “otro” (y luego ser discriminado/a o directamente agredido/a) o aceptar la idea de que debe ocultar quién es él/ella haciéndose pasar por una persona capacitada.

Al identificarse como una persona en situación de discapacidad, él/ella está rechazando la idea de que es incorrecto tener el cuerpo y la mente con los que nació.

Cuando él/ella se identifica como una persona en situación con discapacidad, no está reduciéndose a su discapacidad, al igual que no está reduciéndose, por ejemplo, a su género o su raza. Ser una persona en situación de discapacidad es una parte, aunque importante, de su identidad multifacética. Cada una de estas partes se superponen entre sí, se difuminan entre sí y se cruza entre sí; No están separados ni son dispares. Para él/ella es importante definir quién es y ser una persona en situación de discapacidad es una parte importante de tal proceso.

Referirse a las personas en situación de discapacidad con la frase “con capacidades diferentes” sirve únicamente para reforzar la opresión de las personas en situación de discapacidad por sistemas que marginan los cuerpos y mentes atípicos.

Fuente: Brown, L. (2013). How “Differently Abled” Marginalizes Disabled People. Autistic Hoya. Recuperado de (https://www.autistichoya.com/2013/08/differently-abled.html?fbclid=IwAR2E8HcgnZ0Xq2gYKSUnfRfqQIO8IQJV_SVCdq_RelQHufl3WkSpHzH87jw). Traducido por Maximiliano Bravo.