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Autodesprecio y Espectro Autista: Un Análisis Exhaustivo

El autodesprecio que sienten muchos individuos diagnosticados con Espectro Autista no es algo que realmente se habla con mucha frecuencia, aparte de las diatribas llenas de ira que aparecen ocasionalmente en Internet.

Muchas individuos, incluyéndome, lo hemos experimentado. Podemos sentirnos consumidos por tal emoción tóxica, debido a la vergüenza y baja autoestima que se nos aferra obstinadamente a nosotros como si fuera una segunda piel, sin importar cuánto podamos creer en el orgullo del Espectro Autista y todo lo demás. Y, por supuesto, aquellos que no han sido expuestos a mensajes positivos sobre el Espectro Autista tienen aún más probabilidades de sentir autodesprecio.

La intención de este posteo es examinar las fuentes probables del autodesprecio que aqueja a los individuos diagnosticados con Espectro Autista, las cuales parece aceptable dividirlas en tres categorías:

I) Como Nos Ve el Mundo

La imagen pública del Espectro Autista es muy negativa. La negatividad está presente en casi todas las noticias sobre el Espectro Autista, donde los relatores hablan de nuestra propia existencia con solemnes ceños fruncidos, discuten con preocupación cómo aumentan nuestros números y luego sonríen animosamente cuando hablan de una “posible cura” o siguen retratando al Espectro Autista en los medios de forma infantilizante y paternalista y considerándolo como algo “positivo”, sin consultar a los propios individuos diagnosticados con Espectro Autista.

Es en cómo la imagen proyectada con más frecuencia es la de niños no verbales y semi-salvajes, que pasan su tiempo teniendo constantes estallidos emocionales. Y que jamás progresarán para alcanzar los arbitrarios estándares de los seres humanos civilizados, siendo ésto implícito o incluso declarado categóricamente, sin una tonelada de “terapias”.

Es también en la siguiente imagen más común de nosotros, como los adolescentes de Síndrome de Asperger con habilidades informáticas fantásticas, pero sin habilidades sociales, sin empatía o emociones, y que se asemejan a los psicópatas. Piensen en las noticias que afirman que este o aquel francotirados masivo estaba diagnosticado con Síndrome de Asperger .

Es en las noticias frecuentes sobre las posibles causas del Espectro Autista, cada una que parece más ridícula que la anterior. Por no mencionar la aún más ridículas “curas” potenciales para ello. Como si fuéramos tan terribles, debemos considerar cualquier cosa para “arreglarnos”. Incluso las cosas que se consideran abusivas a la nadie se atrevería a someter a ningún otro individuo.

Está en el lenguaje casi siempre negativo usado sobre nosotros. Palabras como “enfermedad”, “epidemia”, “cerebro dañado”, “trastorno”, “rompecabezas”, “problema”, “carga”, “cura”, “tratamiento”, “terapia”, la lista suma y sigue, y en todos los pronunciamientos solemnes de un sinnúmero de “expertos” sobre “¿Qué Hacer Con Nosotros?”.

¿El mensaje subyacente que escuchamos? “El mundo nos odia y quiere deshacernos de nosotros“.

II) Como Nos Tratan las Personas

La forma en que nos tratan las personas de manera individual a menudo también es negativa. Como niños, podemos ser arrastrados de un médico a otro, de un ‘experto’ a otro, sometidos a todo tipo de pruebas y sujetos a toda clase de ‘terapias’ y ‘tratamientos’, diseñados para hacernos pasar por “normales” , independiente si hayamos o no hayamos sido formalmente diagnosticados.

En la escuela nos excluyen al etiquetarnos como “niños problemáticos” por nuestro comportamiento, nuestros pares no segregan, nos humillan y nos agreden constantemente e incluso nuestros profesores nos consideran como “casos perdidos” al no poder seguir el ritmo de toda la clase, lo que nos hace sufrir el desamparo más abyecto. Lloramos sin recibir ayuda, u obtenemos el tipo equivocado de ayuda, lo que empeora aún más las cosas.

Como adultos, sufrimos frecuentes críticas, hostilidades, burlas, ostracismo y rechazo. Somos agredidos en el trabajo, en la calle o incluso en nuestros propios hogares. Nos sentimos abatidos, insultados, menospreciados, denigrados o incluso golpeados. Nuestros supuestos seres queridos o incluso cuidadores remunerados pueden manipularnos, explotarnos y, a veces, también maltratarnos. Este maltrato puede ser físico, sexual, verbal y emocional.

Incluso en las relaciones aparentemente buenas, podemos vernos sometidos a una grave falta de comprensión, a las expectativas emocionales que no logramos alcanzar porque ni siquiera sabemos que existen, exigencias implícitas que no podemos resolver y mucho menos cumplir y a menudo somos criticados por supuestamente “meter la pata”.

¿El mensaje subyacente que escuchamos? “Me odian porque soy extraño y diferente“.

III) Nuestras experiencias

Hay dos partes en esto

a) La primera es cuando metemos la pata delante de otras personas. Si eres una individuo diagnosticado con Espectro Autista, sabes a la perfección de lo que estoy hablando aquí. Las metidas de patas demasiado públicas, o los colapsos emocionales vergonzosos en los momentos más inoportunos. Los momentos en lo que literalmente decimos o hacemos algo que puede ser interpretado como inapropiado o bien, rompemos o perdemos algo importante. Los momentos cuando llegamos tarde, o desaliñados, o hechos un auténtico manojo de nervios. Los momentos que inadvertidamente herimos a nuestros seres queridos. Las veces que nos damos cuenta de algo, y nos dicen que estamos sobrerreaccionamos, o “hacemos un escándalo por nada”, y “necesitamos controlarnos”. Los desastres sociales y el horrible silencio posterior, los estallidos y la “hibernación” para protegernos de la vergüenza social,  los líos, la confusión y los momentos en que acabamos sintiéndonos como idiotas.

b) La segunda parte es más privada, pero tal vez incluso más potente. Es el momento en que llegamos a casa tras un largo día en la escuela o el trabajo, llevando puesta una máscara socialmente apropiada hasta que llegamos a casa y, básicamente, arrastrarnos hasta nuestros agujeros personales para recuperarnos, hasta que tenemos que levantarnos y hacer lo mismo al día siguiente. Los momentos que somos invitados a algún evento social, y sabemos que simplemente no podemos asistir, y los sentimientos resultantes de inadecuación. El ver a alguien más hacer algo que nos encantaría ser capaz de hacer, pero simplemente no podemos.

Es el llanto silencioso que dura toda la noche y gran parte del día de mañana El desastre que impregna nuestros hogares, incluso si nadie más lo ve, y el darse cuenta de que no tenemos la menor idea de cómo hacer que todo vuelva a lucir presentable. O los momentos en que nos damos cuenta de que nos hemos desvelados hasta las tres de la mañana, y tenemos que ir a la escuela o a trabajar mañana. O que nos hemos quedado dormidos, y entonces ser víctimas de recriminaciones sobre nuestras presentación personal porque alguien puede entrar sin tocar la puerta mientras que todavía nos nos sacamos el pijamas y nos damos una ducha ya pasado el mediodía. Incluso si nadie lo hace.

Luego están los momentos de híper-empatía, en los que queremos llorar por todo el mundo y los líos en los que se encuentran, y luego nos sentimos estúpidos por ‘sentir demasiado’. O lo estúpido que sentimos cuando nos damos cuenta del significado de algo que dijeron sobre nosotros o cómo nos hicieron quedar como tontos hace muchos años. O las conductas autolesivas y sentimientos de vergüenza por  incluso sentir esa misma vergüenza, porque se supone que somos capaces de “levantarnos con la frente en alto”, una especie de doble golpe bajo.

¿El mensaje subyacente que nos damos? “Soy tan estúpido, débil, inútil, patético o inferior.” O algo similar.

Para finalizar, todos estos pensamientos negativos pueden convertirse en objetos contundentes con los cuales matarnos a golpes. Y no importa cuánto creemos en los derechos del Espectro Autista, el orgullo del Espectro Autista, y tomando una postura positiva hacia el Espectro Autista, este autodesprecio todavía puede lanzar sus garras contra nosotros y atacarnos por sorpresa, cuando menos lo esperamos.

Ahora, nadie tiene una cura mágica para todo esto. Pero yo sé, como sociólogo y como individuo diagnosticado con Síndrome de Asperger que esto no significa que debemos dejar de luchar para que se hagan cambios positivos para los individuos diagnosticados con Espectro Autista. ¡Muy por el contrario! Todo lo anterior realmente hace que nuestras lucha sea aún más imperativa.

Necesitamos cambiar la percepción pública sobre el Espectro Autista, cambiar la forma en que tratamos a los individuos diagnosticados con Espectro Autista y crear una atmósfera de apoyo y comprensión para TODOS los individuos diagnosticados con Espectro Autista, cualquiera que sea su edad, género, raza, nivel socioeconómico, cualesquiera que sean sus necesidades y habilidades, y un largo etcétera.

Porque sólo entonces, tenemos la oportunidad de ser liberado de este sufrimiento, y alcanzar un estado permanente de autoestima.

Fuente: (2017). Autistics And Self-Loathing. AStrangerInGodzone. Recuperado de (http://strangeringodzone.blogspot.cl/2017/10/autistics-and-self-loathing.html). Traducido por Maximiliano Bravo.

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Enseñando Comunicación Asertiva: Para Padres de Hijos/as con Condiciones Neurodiversas

La comunicación asertiva tiene todo que ver con la sexualidad sana. De hecho, tiene todo que ver con prácticamente todo los demás aspectos de la vida. Claro, podría hacer que tu vida sea mucho más fácil tener un/a hijo/a complaciente y obediente, pero ese hijo/anunca podrá enfrentarse a un agresor sexual o a un novio/a abusivo/a. ¡Podría ser muy bueno para tu hijo/a comenzar a enseñarle una pequeña lección sobre desobediencia HOY!

¿Esto será confuso para tu hijo/a? ¿Te desobedecerán todo el tiempo si les enseñas a desobedecerte alguna vez? No. Los individuos con condiciones neurodiversas pueden distinguir entre lo que tienen que hacer y lo que simplemente no sienten que esté bien.

Antes de empezar las actividades, familiarízate con la siguiente información acerca de los diferentes estilos de comunicación. Puede ayudar a que sus discusiones sean mejores. Haría mucho bien que leas dicha información junto con tu hijo/a.

Estilos de Comunicación

I) Pasivo

  • Ceder y decir que “sí” cuando realmente no quieres. No hablar cuando quieres algo. Actuar de esta manera para ser querido, ser amable o no lastimar los sentimientos de los demás
  • Discurso: muchas disculpas y monosílabos, no ir directo al grano, no decir nada
  • Voz: suave, que gimotea
  • Ojos: abatidos o mirando a otro lado
  • Postura: hombros y la cabeza hacia abajo, inclinándose como apoyo, sujetándose a sí mismo
  • Manos: inquietas
  • Resultado: Normalmente no obtienes lo que quieres y sientes que has sido usado.

II) Agresivo

  • Tratar de seguir tu propias reglas o defender tu honra por medio de agredir a alguien o violar sus derechos. Tomando lo que quieres. Amenazar u obligar a una persona a darte algo.
  • Habla: palabras “cargadas” (como “siempre” y “nunca”), mensajes de “tú” (tales como, “Tú eres tan …”), palabras burlonas, sarcasmo, no decir nada mientras tomas lo que quieres
  • Voz: tensa y fuerte o fría y silenciosa
  • Ojos: fríos, penetrantes, estrechos, furiosos
  • Postura: manos en las caderas, tiesa, rígida
  • Manos: apretadas, apuntando con el dedo, puños endurecidos, movimientos violentos (empujones, agarrones, tirones, etc.)
  • Resultado: Tú pareces obtener lo que quieres, pero puede perder más al final. Tienes la oportunidad de perder amigos y tu autoestima.

III) Manipulador

  • Obtienes lo que quieres por deshonestidad. Dices una cosa cuando tu intención es otra. Mientes o engañas a los demás para que te den lo que quieres.
  • Discurso: infantil, “pobre de mí”, abundancia de excusas, cumplidos insinceros
  • Voz: tono dulce o “guasón”, suave
  • Ojos: abatidos o mirando a otro lado
  • Postura: inclinada hacia atrás, con los brazos cruzados, postura “demasiado fría”, encorvada, sujetándose a sí mismo
  • Manos: inquietas
  • Resultado: Tú pareces obtener lo que quiere, pero puede perder más al final. Tienes la oportunidad de perder amigos y autoestima.

IV) Asertivo 

  • Pedir directamente lo que tú quieres, sin agredir a nadie. Decirles “no” honestamente a lo que no deseas hacer. Dispuesto aceptar un “no” como respuesta. No usar a otras personas y no dejarse usar.
  • Discurso: honesto, directo al grano, dando cumplidos sinceros
  • Voz: suave, fluida, firme, relajada, lo suficientemente fuerte como para hacerse escuchar (pero no demasiado fuerte)
  • Ojos: contacto visual directo (sin mirar fijamente), aunque en algunas culturas es grosero mirar a una persona
  • Postura: equilibrada, sentado o de pie con la frente en alto (pero relajado)
  • Manos: movimientos relajados
  • Resultado: Tú podrías no obtener lo que quieres, pero mantienes tu autoestima. Puede que no tengas control sobre cómo reacciona la gente frente a tu asertividad, pero no es tu intención herir los sentimientos de nadie.

Primer Paso: Definición de la comunicación asertiva

Prepara un regalo pequeño envuelto con anticipación. No tiene que ser algo caro. Sólo algo que tu hijo/a le gustaría.

Sostén el regalo y dile a tu hijo/a que tú va a jugar un juego en el cual tú harás una lista de todas las maneras posibles de pedir el regalo. Tu hijo/a debe presentar la lista, pero puedes ayudar si resulta necesario. En un pedazo de papel, anota cada una de las diferentes maneras. Está bien si tu hijo/a no lee la lista, te resultará más beneficiosa escribir estas cosas desde que le devolverás la lista poco tiempo después.

Trata de llegar a una lista tan extensa como sea posible, y asegúrate de que incluye al menos una ejemplo de estilo de comunicación pasivo, agresivo, manipulador y asertivo. Si te quedas atascado, he aquí algunas sugerencias:

Pasivo: “Está bien, realmente no necesito el regalo. Puedes dárselo a alguien más.”

Agresivo: “Dame el presente o te golpearé.” Sólo toma el regalo.

Manipulador: “Hoy te ves muy bien. ¿Puedo tener el regalo?” [Dicho en un tono insincero.]; “Si me das el regalo, te daré uno.” [Dicho sin intención de dar un regalo a cambio.]; “He tenido un día tan horrible. Este regalo me haría sentir mucho mejor.“[Dicho deshonestamente.]

Positivo: “¿Puedo tener el regalo?”; “Realmente me gustaría el regalo. ¿Puedo tenerlo por favor?

Después de que todas las respuestas hayan sido listadas, categoriza y etiqueta cada respuesta como”tímida” (en lugar de usar la palabra “pasivo”), “mandona” (en lugar de usar la palabra “agresivo”), “deshonesta” (en lugar de usar la palabra “manipulador”) o “asertiva”.

Nota: Algunas respuestas son más difíciles de categorizar que otras. Si te encuentras aturdido por una respuesta, pregúntate si tu hijo/a realmente pidió el regalo. Si no lo hicieron, probablemente estaban siendo tímidos.

Escribe “Comunicación asertiva” en la parte superior de una hoja de papel en blanco. Discuta características de la comunicación asertiva, escribe los puntos con viñetas abajo en el papel. Proporciona ejemplos, si es necesario. Si tu hijo no lee la lista, puedes decidir si escribir o no estas cosas.

Comunicación asertiva

Tú pides exactamente lo que quieres.
No mientes.
No das excusas.
No gritas los nombres de los demás.
No amenazas.
No les obligas a alguien a que haga algo.

Debajo de los elementos con viñetas, escriba lo siguiente:

Cuando eres asertivo, no siempre obtienes lo que quieres, pero muchas veces sí. Tampoco dañas los sentimientos de alguien a propósito y mantienes tu autoestima.

Concluya este paso diciéndole a tu hijo/a que pida el regalo por última vez usando una de las respuestas asertivas. Después de hacerlo, felicítalos por pedir asertivamente y luego dales el regalo.

Segundo paso: Reconocer la comunicación asertiva

Lea cada una de las siguientes situaciones (o cree situaciones más apropiadas para tu hijo/a). Pregúntale a tu hijo/a si la persona está siendo asertiva. Si no están siendo asertivos, pregúntale a su hijo si está siendo tímido, mandón o deshonesto.

I) Sara quiere invitar a una compañera a jugar a su casa. Ella camina hacia ella y le pregunta: “¿Te gustaría venir a mi casa alguna vez y jugar?” ¿Sara está siendo asertiva? [Sí.] ¿Significa esto que su compañera de clase dirá que “sí”? [No.] Incluso si su compañero le dice “no”, ¿cómo debería sentirse Sarah acerca de sí misma?

II) En una primera cita, Melissa intenta besar a Ignacio. Ignacio dice: “Realmente me gustas, pero aún no estoy listo para besarte.” ¿Ignacio está siendo asertivo? [Sí.]

III) Enzo le dice a su novia: “Bésame o no saldré más contigo“. ¿Enzo está siendo asertivo? [No, fue mandón.]

IV) Mateo quiere besar a Carolina, entonces él dice: “Por favor, bésame. Te amo.” Mateo dijo esto a pesar de que realmente no ama a Carolina. ¿Mateo está siendo asertivo? [No, fue deshonesto.]

V) Valeria le pide a Rodrigo jugar al Frisbee con él. Rodrigo dice que “sí”, aunque realmente no quiera jugar con Valeria. ¿Rodrigo está siendo asertivo? [No, fue tímido.]

Tercer Paso: Mostrar Asertividad

Dile a tu hijo/a que cuando una persona es asertiva, no sólo le piden lo que quieren; también lo muestran en la forma en que se paran o se sientan, en la forma en que usan sus ojos, y en el sonido de su voz. Si vas a ser asertivo, entonces … [Agrega los siguientes puntos a la lista “Comunicación Asertiva” que creaste en el Paso Uno:]

  • Pararse con la frente en alto o sentarse derecho.
  • Encarar a la persona con la que estás hablando.
  • Mirar directamente a los ojos de la persona con la que estás hablando (regular el contacto visual). [Demuestra lo que sucede cuando está desregulado.]
  • Hablar con una voz clara y firme. Sin gritar.

Cuarto Paso: Practicar la comunicación asertiva

Lee la primera situación en negrita a continuación y pregúntate a tu hijo/a: “¿Qué responderías?” Pídales que te respondan asertivamente. A continuación, hazle a su hijo las preguntas de seguimiento enumeradas en la situación. Repite este procedimiento con las otras cinco situaciones (o crea situaciones más apropiadas para tu hijo/a).

I) Estás en una fiesta y un chico/a que no te gusta te pide que bailes con él/ella. ¿Qué le dirías? [Algo como, “lo siento, pero no quiero bailar contigo.“]

Preguntas de seguimiento:

¿Qué sucedería si dieras una excusa como “lo siento, pero me dueles los pies“? [Ese chico/a te volvería a pedir que bailaras con él/ella en la próxima fiesta; tú no podrás bailar con alguien más; herirás aún más sus sentimientos cuando descubra que le habías mentido.]

¿Cómo te sientes al mentir?

II) Un amigo te presiona para robar dulces. No quieres. ¿Qué le dirías? [Algo como, “No quiero robar dulces. Por favor, deja de pedírmelo.“]

Preguntas de seguimiento:

¿Qué pasaría si mientes y le dices: “No puedo. Voy a llegar tarde a cenar“? [Te lo pedirán otra vez.]

¿Cómo te sientes al mentir?

III) Tuviste planes de ir a jugar con un/a amigo/a a la 1:00 de la tarde. Él/Ella llegó una hora tarde y no pidió disculpas ni ofreció una explicación. ¿Qué le dirías? [Algo como, “Estoy enojado porque llegaste tarde y porque no crees que sea necesaria una explicación.“]

Preguntas de seguimiento:

Qué sucede si tú le dices, “¡Qué idiota eres! ¿Por qué llegaste tan tarde?” [Tu amigo/a podría empezar a responderte con un grito y las cosas podrían salirse de control.]

¿Qué pasaría si no dices nada? [Estarás muy enojado por ello; tu amigo podría seguir llegando tarde en el futuro.]

IV) Un chico/a te pide salir con él/ella por segunda vez, pero no estás interesado en continuar la relación. ¿Qué le dirías? [Algo así como, “Lo siento, pero no quiero empezar en una relación amorosa contigo.“]

Preguntas de seguimiento:

¿Qué sucede si dices que estás ocupado/a esa noche, aunque no lo estás? [Él/Ella volverá a invitarte a salir; herirás aún más sus sentimientos cuando descubra que le habías mentido.]

¿Qué sucede si aceptas porque no quieres herir sus sentimientos? [Vas a perder el tiempo.]

V) Tu novio/novia siempre está hablando o enviando mensajes de texto en su teléfono celular cuando estás saliendo con él/ella. ¿Qué le dirías? [Algo como, “Por favor, deja de usar tu teléfono. Quiero que hables conmigo.“]

Preguntas de seguimiento:

¿Qué sucedería si coges el teléfono y lo apagas? [Tu novio/novia podría agarrarlo de vuelta y las cosas podrían salirse de control.]

¿Qué pasaría si empiezas a hablar o enviar mensajes de texto con tus amigos? [Tu novio/novia no sabrá que hay un problema porque dicho problema no se ha solucionado.]

¿Qué pasaría si no dices nada? [Tu novio/novia continuará hablando o enviando mensajes de texto en su teléfono celular; estarás muy enojado/a por eso.]

VI) Tu papá/mamá te dice que laves los platos justo cuando estés a punto de ir al cine esta noche. Llegarás atrasado y te perderás la película si tienes que detenerte a lavar los platos. ¿Qué le dirías? [Algo como, “Voy a llegar tarde a la película si me quedo a lavar los platos. ¿Podría lavarlos cuando llegue a casa o los lavo mañana en la mañana?“]

Preguntas de seguimiento:

¿Qué sucedería si gritas, “¡¿Por qué siempre tienes que arruinar mis planes?!” [Podrías empezar una gran pelea y no te dejarán salir por un largo tiempo.]

¿Qué sucede si no dices nada y te escapas de la casa? [Te meterás en problemas más tarde.]

¿Qué pasa si no dices nada y lavas los platos? [Te perderás la película; estarás muy enojado/a por eso.]

Quinto Paso: Decir “No”

Dile a tu hijo/a que también necesitan practicar decir “No”. Recuérdales que se paren con la frente en alto o que se sienten derechos, te encaren, te miren a los ojos y te digan “No” con una voz clara y firme. Diles que cada vez que les pidas algo, deben seguir diciendo “No”. No deben ofrecer ninguna razón o excusa. Cuando se cansan de pedir, deberían simplemente dar la vuelta y alejarse. ¿Por qué? [No los escuchaste; no estabas respetando su decisión.]

Primera pregunta:

“¿Me puede dar $1.000 pesos de tu billetera?”

Haz la misma pregunta una y otra vez (o con ligeras variaciones) hasta que tu hijo/a se dé la vuelta y se aleje.

Repite el procedimiento con las siguientes preguntas:

¿Me prestas tu mochila?

¿Puedo apretarle el codo hasta que te duela?

¿Puedo cocinar (X) esta noche?” [Nombre la comida que menos le gusta a tu hijo/a.]

Nota: Recuérdale a tu hijo/a, si es necesario, que no puede gritar. Actúa una o dos de las situaciones anteriores con otro adulto para mostrar lo que sucede cuando gritas, la otra persona grita a menudo, lo que puede llevar a empujones, agarrones o incluso peleas.

Sexto Paso: Seguir Practicando

Dile a tu hijo/a que ahora van a seguir practicando la comunicación asertiva. Hagan los siguientes juegos de roles (o crea juegos de rol más apropiados para tu hijo/a), usando objetos simples como sillas y mesas. Recuérdale a tu hijo/a, si es necesario, que no puede gritar.

  • Pediste papas fritas pero el/la mesero/a te trae puré de papas. [El/La padre/madre actúa como el/la mesero/a.]
  • Tu amigo/a está jugando un videojuego. Quieres que te acompañe al mall. [El/La padre/madre actúa como el amigo/a.]
  • Tú padre/madre te dice que no puedes tener novio/novia. [El/La padre/madre actúa como el/la padre/madre.]
  • Tu novio / novia trata de sostener tu mano pero no quieres. [Un padre juega el papel del novio o novia.]
  • Tú estás viendo televisión. Tu hermano/a entra y cambia de canal sin preguntar. [El/La padre/madre actúa como el hermano/a.]
  • Tu padre/madre todavía lo trata como si fueras un/a niño/a pequeño/a. Eso no te gusta, pero tampoco quieres herir sus sentimientos. [El/La padre/madre actúa como el/la padre/madre.]

Séptimo Paso: Aceptar un “No” como respuesta

Dile a tu hijo/a que a veces pueden ser asertivos al pedir lo que quieren, y aún así la otra persona les dirá que “No”. Por ejemplo, pueden pedirle a alguien que vaya al cine con ellos, y esa persona puede decir que no está interesado. O pueden pedir prestado el teléfono celular de alguien y la otra persona dice “No”. Pregúntale a tu hijo/a si alguna vez han pedido algo y no les respondieron como deseaban. ¿Qué pidieron? ¿Cómo se sintieron?

Dile a tu hijo/a que cuando alguien nos dice “No”, a menudo nos enfadamos. Podemos incluso querer herir a esa persona. Pero eso no es justo. Si podemos decirle que “No” a los demás, entonces los demás debería poder decirnos que “No”.

Luego muéstrale a tu hijo/a cómo aceptar un “No” como respuesta con el siguiente ejemplo:

“Digamos que tú le pide a un/a chico/a que vaya al cine contigo y él/ella te dice que “No”. El siguiente paso debe ser pedir una segunda opción. Por ejemplo, tú podría preguntarle a ese/a chico/a si le gustaría comer helados contigo. Si vuelven a decirte que “No”, actúa de forma apacible. Tú podrías responder con un “bien” o “entiendo” o “quizás otra vez” o “oh bien.” Tú podrías sentirte enojado o frustrado o decepcionado, pero no preguntar otra vez. Ese/a chico/a no quiere salir contigo.

Repasa los dos pasos una vez más. Si es apropiado, escriba “Aceptar un “No”como respuesta” en un pedazo de papel y luego lista los dos pasos siguientes:

Aceptar un “No” como respuesta

I) Si te responden con un “No”, pide una segunda opción.
II) Si vuelven a responderte con un “No”, actúa de forma apacible. Dile al chico/a algo como …

“Bueno.”
“Entiendo.”
“Quizás la próxima vez.”
“Oh bien.”

Haz otro ejemplo con tu hijo:

“Digamos que tú me pides $ 45.000 pesos para comprar un par de zapatos deportivos. Yo digo “No”. Luego puedes pedir una segunda opción. ¿Qué podría ser esa segunda opción? [Posibles respuestas incluyen pedir $ 30.000 pesos por un par más barato de zapatos deportivos o pedir un préstamo de $ 45.000 pesos.] Yo vuelvo a decir que “No”. Actúa de forma apacible. ¿Qué le dirías?”

Haz los siguientes juegos de roles para practicar aceptar un “No” como respuesta (o crea juegos de rol más apropiados para tu hijo/a):

Tú le pides a un/a amigo/a que le preste $ 5.000 pesos. [El/la padre/madre actúa como el/la amigo/a. El/La padre/madre solo dice que “No” a ambas peticiones.]

Conoces a un/a chico/a que realmente te gusta, por lo que lo/la invitas a salir. [El/La padre/madre actúa como el/la chico/a que realmente te gusta. El/La padre/madre solo dice que “No” a ambas peticiones.]

Pregúntale a tu padre/madre si puedes salir a bailar. [El/La padre/madre actúa como el/la padre/madre. El/La padre/madre solo dice que “No” a ambas peticiones.]

Dile a tu hijo/a que si ellos reciben un “No” como respuesta, está bien enojarse, pero no está bien golpear, gritar o amenazar a la otra persona. Pregúntale a tu hijo/a lo que pueden hacer cuando se enojan. Complemente, si es necesario, las siguientes sugerencias:

  • Respirar profundo.
  • Dar un paseo para refrescarse.
  • Ir a tu habitación y golpear una almohada.
  • Pensar en algo pacífico o relajante.
  • Escribir cómo te sientes.
  • Hablar con la persona y dile a él/ella cómo te sientes.
  • Hablar con tu padre/madre.

Fuente: (s.f). Teaching Assertive Communication (For Parents of Children with Developmental Disabilities). Sexuality Resource Center for Parents. Recuperado de (http://www.srcp.org/for_some_parents/developmental_disabilities/activities_to_use_with_your_child/assertiveDD.html). Traducido por Maximiliano Bravo.

¿Cómo Escribir Personajes Ficticios Diagnosticados con Espectro Autista?

Mucho se ha dicho y hecho acerca de la “Epidemia del Espectro Autista” en los medios de comunicación, ya sea como consecuencia de métodos de diagnóstico más precisos, o de alguna consecuencia exagerada, sin fundamento, de intoxicación causada por exposición a (X), (Y) o (Z), no importa qué, siempre y cuando los medios logren generar los titulares más alarmistas y con menos cientificidad posibles para tener mejores ratings que su competencia. Como resultado, el Espectro Autista se ha convertido en un tema muy frecuente en la ficción.

Ejemplos abundan por doquier en la literatura, el cine y la televisión. Partiendo por la popularidad de la novela “El Curioso Incidente del Perro a Medianoche” y su protagonista Christopher Boone, un joven diagnosticado con Espectro Autista y fanático de las matemáticas y Sherlock Holmes, quien busca resolver el misterio de quién mató a un perro llamado Wellington. También está la película “El Contador” con Ben Affleck interpretando al inteligente antihéroe Christian Wolff quien explícitamente está diagnosticado con Espectro Autista. Por último, la serie Atypical de Netflix centrada en un joven diagnosticado con Espectro Autista llamado Sam Gardner quien se dispone a encontrar su independencia y termina guiando a su familia por un viaje de autodescubrimiento.

Muchos personajes ficticios, especialmente si son muy inteligentes, son blancos de fuertes especulaciones de parte de los fanáticos de que ellos podrían estar diagnosticados con Espectro Autista. Por ejemplo, Gregory House de Dr. House o Sheldon Cooper de The Big Bang Theory. Aunque, la conclusión más acertada que podría sacarse respecto a esos dos personajes es que se comportan de forma bastante arrogante y porque su inteligencia superior a la media los hace extremadamente competentes en lo que hacen, pocas veces les toca hacerse cargo de las consecuencia de creerse superiores a los demás todo el tiempo, y si alguna vez logran aprenden la lección, vuelven a comportarse tan arrogantes como siempre uno o dos episodios después.

Desafortunadamente, la mayoría de estas representaciones del Espectro Autista como tema candente para la ficción olvidan desarrollar una pequeña parte de la situación: el propio individuo diagnosticado con Espectro Autista. Muchas de estas historias se centran en las familias del personaje diagnosticado con Espectro Autista como figuras trágicas, dándole todo a la función de una mascota de moralidad con un desarrollo socioemocional atrofiado.

El personaje diagnosticado con Espectro Autista, por otra parte, es exhibido por el estereotipo de Rain Man, cuyos talentos a menudo los retratan como genios que pueden hacer operaciones matemáticas complejas como por arte de magia, y siendo completamente ineficaz en cualquier otra área. Rara vez los personajes diagnosticados con Espectro Autista son personajes dinámicos, y las pocas veces en que si lo son, a menudo es obra de trucos narrativos baratos.

Dado que las representaciones positivas de los personajes diagnosticados con Espectro Autista, especialmente los escritos por autores que nacieron con dicha condición, siguen siendo muy pocos, a continuación aquí están cinco reglas claras sobre cómo escribir personajes diagnosticados con Espectro Autista como personajes reales:

I) No Dejarse Dominar por las Etiquetas: Hay un montón de palabras que se utilizan para describir las condiciones que conforman al Espectro Autista.  En su mayoría son aceptables como criterios de diagnóstico. Sin embargo, son extremadamente pobres al describir a un individuo en su totalidad. A menos que desees que tu personaje diagnosticado con Espectro Autista sea un personaje plano como todos los que has leído en las novelas o visto en las películas o series de televisión, escribir un personaje diagnosticado con Espectro Autista requiere sí o sí trascender los estereotipos y pensar en qué otras características tienen o, al menos, retratar los comportamientos estereotipados asociados con el Espectro Autista de una manera única. El lenguaje es intrínsecamente limitado, pero eso no debería impedirte estirarlo hasta donde pueda llegar para hacer que un personaje parezca tridimensional. También debo señalar que si escribes una historia con personajes diagnosticados con Espectro Autista, no deberías sentir la necesidad de mencionar todos los aspectos de la condición, especialmente los “debates” que pueden resumirse a “(X) causa Espectro Autista”.

II) Reconocer los Sentimientos del Personaje Sobre su Condición: Sólo porque las personas diagnosticados con Espectro Autista tienden a ser muy interiorizados no significa que no sean conscientes de lo que se están “perdiendo”. En algunos casos, la internalización puede hacerlos aún más propensos a insistir en sus desafíos. Personajes como, por ejemplo, Christopher Boone en “El Curioso Incidente del Perro a Medianoche” tienden a ser retratados como tan emocionalmente inaccesibles que casi no tienen idea de cómo transmitir sus acciones, o incluso suficiente autoconciencia para asociar sentimientos con sus respuestas. A menos que tu personaje sea extremadamente “de bajo funcionamiento”, no van a dar por sentado qué significa haber sido diagnosticado con Espectro Autista, y no cuando se les recuerda a través de los desafíos que enfrentan cada día. E incluso si son “de bajo funcionamiento”, sólo porque alguien no puede comunicarse de la forma predominante no significa que no tengan algo válido que decir, especialmente cuando se trata de la forma en que están siendo tratados. El Espectro Autista es una condición neurológica, pero la discapacidad es una construcción social. E incluso un individuo que no puede leer bien a los demás no va a mostrarse indiferente respecto al rechazo y la exclusión que sufre de parte de la mayoría sin Espectro Autista. Si eres un escritor, tienes la oportunidad de expresar su insatisfacción.

III) Conectar sus Problemas a la Condición Humana Básica: El peor estereotipo que se ve en los personajes ficticios con Espectro Autista es el “sociópata atolondrado”, el personaje que tiene tan poca comprensión de la sociedad humana que no puede distinguir entre el bien y el mal. Sólo porque es difícil para alguien entender y expresar las necesidades emocionales básicas que tienen los seres humanos (amor, aceptación, éxito, honor, etc) no significa que estén ausentes. La metáfora de los individuos diagnosticados con Espectro Autista como alienígenas espaciales es una de uso bastante común, pero que implica una naturaleza completamente diferente, tanto que ni siquiera pertenecen al mismo paradigma de la especie humana. Una mejor metáfora podría ser pensar en el cerebro de un individuo diagnosticado con Espectro Autista como un Mac, con el cerebro de un individuo neurotípico siendo un PC, los mismos principios básicos, pero con arquitecturas diferentes lo que, a menudo, pero no siempre, conduce a problemas de compatibilidad. (Esto también sería adecuado para el tropo de “pensamiento en imágenes” asociado con los individuos diagnosticados con Espectro Autista).

IV) No Tratarlos como Santos Infalibles: Para cualquiera que tenga la impresión de que sería 100% preferible leer, y por lo tanto escribir, sobre personajes infalibles diagnosticados con Espectro Autista, nada puede estar más lejos de la verdad. Muchos de los personajes de ficción más interesantes son falibles, porque son personajes que tienen problemas y cometen errores regularmente, justo como el lector o espectador. Sólo porque un personaje esté diagnosticado con Espectro Autista no significa que no sean responsables de sus acciones. Todos actuarán poniendo en primer lugar sus impulsos sobre su conciencia de vez en cuando (aunque algunos más que otros). El Espectro Autista puede hacer que ciertos impulsos sean mucho más difíciles de controlar, pero tratar a un personaje como indefenso ante sus compulsiones es tan malo, o incluso peor, como tratarlos como inherentemente egoístas e irredimibles por tener esas compulsiones. Los personajes perfectos son aburridos. Representar a un personaje de un grupo minoritario como un defecto tiene sus riesgos, incluso si al final del día básicamente son buenas personas. Pero si su historia está a salvo de la controversia, probablemente no valdría la pena el esfuerzo.

V) No Hay Reglas para Escribir Personajes Diagnosticados con Espectro Autista: Mientras esto podría parecer una contradicción, es un resumen básico de los cuatro puntos anteriores, en el que escribir un personaje diagnosticado con Espectro Autista no debería ser más exótico que escribir cualquier otro tipo de personaje atractivo, interesante y tridimensional. Si estás escribiendo un personaje diagnosticado con Espectro Autista, ciertamente estarás informado por criterios de diagnóstico del mundo real, pero si estás haciendo un buen trabajo, no usarás el DSM-V como tu única referencia. Los antecedentes raciales, culturales, de género e incluso neurológicos por sí solos no son suficientes. El resto depende del escritor para hacer algo creativo y simpático.

Fuente: Kapit, N. (2010). How To Write Autistic Characters (With Examples From Ruby’s World). HANDI-CAPEABLE . NEW!. Recuperado de (http://nitzthebloody.blogspot.cl/2010/03/how-to-write-autistic-characters-with.html). Traducido por Maximiliano Bravo.

Infantilizar a los Individuos Diagnosticados con Espectro Autista No Solamente es Ofensivo; También es Peligroso

¿Alguna vez has sido infantilizado? ¿Tratado con condescendencia, como si fueras significativamente menor de lo que realmente eres? Es una situación muy frustrante; te hace sentir que no estás siendo tomado en serio o tratado como un ser humano igual.

Mientras que los individuos neurotípicos pueden enfrentar la infantilización caso por caso, las individous diagnósticados con Espectro Autista o con cualquier discapacidad, sea ésta física, cognitiva, socioemocional o sensorial, a menudo se enfrentan a un grado problemático. Y aunque es frustrante y ofensivo ser tratado como si fueras un bebé indefenso cuando realmente eres un adulto, este tipo de infantilización tiene consecuencias de mayor alcance de lo que uno podría pensar. Y por eso es sumamente necesario tomar una posición contra este tipo de tratamiento, incluso si las intenciones son buenas.

I) ¿Qué formas toma la infantilización?

La infantización puede adoptar diferentes formas:

  • Cambiar los patrones del habla; (por ejemplo, hablar en voz baja, hablar más despacio, hablar más fuerte (cuando un individuo no tiene problemas auditivos) y hablar en un tono más alto)
  • El uso de apodos afectuosos con diminutivos (“cosita”, “dulcecito”, etc) en el contexto de una relación de amigos o conocidos (en lugar de una relación familiar o romántica)
  • Hablar por un individuo o no hablar directamente con él o ella (por ejemplo, hacerles comentarios y preguntas a un padre o cuidador en vez del propio individuo), cuando son capaces de hablar por sí mismos
  • Tomar una decisión en nombre de un individuo que es capaz de tomar sus propias decisiones y/o menospreciar su opinión sobre un asunto determinado
  • Ser demasiado protector; ocultar información a un individuo que tiene la edad suficiente para manejarla (por ejemplo, no hablar sobre sexo) o prohibir una actividad apropiada para su edad (como prohibir a un joven de 27 años ver una película para mayores de 18 años)
  • En definitiva, tratar a un individuo que definitivamente no es un niño como si fuera un niño

II) ¿Por qué los individuos diagnosticados son Espectro Autista son infantilizados?

La sociedad, por lo general, cree que “discapacidad” es sinónimo de “incapacidad”. Como resultado, los individuos diagnosticados con Espectro Autista y otras condiciones similares a menudo pueden ser vistos como inocentes, dependientes de otros, merecedoras de lástima, y en general, menos que sus pares sin Espectro Autista en todo sentido. Menos capaces, menos inteligentes … simplemente menos. Esto puede conducir a una sociedad que los trata de manera condescendiente e infantilizante.

E incluso las personas que no los ven de esta manera todavía pueden perpetuar dinámicas e infantilización. Los padres, por ejemplo, pueden ser sobreprotectores hacia sus hijos adultos por temor a que el mundo podría hacerles daño. En lugar de dejarlos crecer y ser adultos independientes, puede sentirse mucho más seguro para ellos asegurar que se mantengan como niños eternos. Esto puede incluso ser cierto de los padres cuyos hijos son neurotípicos.

Además, algunos individuos diagnosticados con Espectro Autista podría parecer que actúan más jóvenes en comparación con su edad cronológica. Aunque merecen ser tratados como los adultos que realmente son, pueden ser tratados como más jóvenes de lo que son debido a su comportamiento.

III) ¿Cuáles son las consecuencias de la infantilización?

El mayor y más obvio problema con ser infantilizado es que es frustrante e insultante. Ya sea intencional o no, la infantilización degrada a una persona. Significa tratar a alguien como si estuvieran por debajo de ti, lo que obviamente es irrespetuoso e hiriente.

Pero la infantilización también viene con algunas consecuencias más insidiosas. Piensa de nuevo en la idea de ocultar información sobre sexo a un individuo, solo por su diagnóstico de Espectro Autista, ya sea porque piensas que no necesita saber sobre ello o necesita ser “protegida” de ello. ¿Cómo, entonces, sabrán sobre el abuso sexual, algo que los individuos diagnosticados con Espectro Autista intrínsecamente corren mayor riesgo? ¿Cómo, entonces sabrán sobre el consentimiento y dirán que “no” cuando alguien les hace algo inapropiado?

¡Pero espera, aún hay más! ¿Cómo, entonces, sabrán dónde pueden acceder, y luego usar correctamente, mecanismos anticonceptivos a la hora de tener sexo penetrativo por primera vez? ¿Cómo, entonces, sabrán a quién recurrir para buscar apoyo, y qué medidas tomar, si ocurre un embarazo no planificado y/o no deseado, o bien, si contraen una enfermedad de transmisión sexual?

También pueden borrar su voz. Todo ser humano vivo merece ser escuchado y tomado en serio. Sin embargo, los adultos con discapacidades, incluyendo el Espectro Autista, pueden encontrarse ignorados o menospreciados, basándose en el supuesto de que su opinión no es válida o que “no entienden la situación actual”.

La infantilización también puede crear una profecía autocumplida. Asumir que una persona no es capaz de ser independiente y tomar sus propias decisiones puede conducir a comportamientos que harán que esa persona sea más dependiente e incapaz de tomar sus propias decisiones. ¿Cómo un individuo diagnosticado con Espectro Autista logrará su independencia cuando los demás hacen todo por ellos y jamás los dejan tomar sus propias decisiones?

IV) ¿Qué podemos hacer para dejar la infantilización?

Hay varias cosas, grandes y pequeñas, que podemos hacer para combatir este punto de vista y tendencia en nuestra sociedad:

  • En primer lugar, no es una mala idea evitar hacer referencia a su “edad mental”, a menos que esté hablando específicamente de ellos en un contexto donde su nivel de habilidad necesite ser conocido y abordado. El hecho de que un hombre o una mujer de 22 años tenga “la edad mental de un/a niño/a de 3 años” no significa que él o ella no merezca ser tratado/a como un/a adulto/a. Sin embargo, referirse a su edad mental podría hacer que él o ella sea tratada como si fuera un/a niño/a.
  • En segundo lugar, siempre es importante presumir competencias, es decir, asumir que alguien es capaz de entender lo que estás diciendo, incluso si no estás seguro. Aquí hay más información sobre la importancia de presumir la competencia, además sobre cómo hacerlo.
  • En tercer lugar, escuchar lo que el individuo tiene que decir. Incluso si tú debes actuar en su nombre, todavía puedes tomar en cuenta sus aportes, sentimientos y opiniones.
  • Y por último, llamarles la atención suavemente y respetuosamente a los individuos que expresan actitudes y prácticas infantilizantes. A menudo, los individuos no tienen intención de actuar de formas tan humillantes y denigrantes; simplemente no saben cómo intervenir correctamente a un adulto diagnosticado con Espectro Autista. A pesar de sus buenas intenciones, sin embargo, la infantilización todavía le resulta dolorosa a algunos individuos. Pídanles a tales individuos que traten al individuo diagnosticado con Espectro Autista como un adulto, justo como lo harían con cualquier individuo sin Espectro Autista.

Todo individuo, sin importar quién sea o que condición pueda tener, merece ser tratado con respeto y dignidad humana básica. Evitar la infantilización es una forma poderosa  de mostrar respeto a los que son diferentes, no menos.

Fuente: Stout, A. (2017). Infantilizing People with Autism Isn’t Just Offensive; It’s Also Dangerous. The Autism Site Blog. Recuperado de (http://blog.theautismsite.com/infantilization-autism/). Traducido por Maximiliano Bravo.

Un Rojo No Es el Fin del Mundo: Porque las Notas No Importan en la Vida Real

Respira hondo. Olvídate lo más que puedas de tus libros de texto y todas esas preguntas de opción múltiple que respondiste mal u omitiste porque los nervios te traicionaron. Estarás bien.

Ignora esa molesta sensación punzante en tu estómago resultado de la angustia que sientes cada minuto de cada hora de cada día al pensar que no lograrás salvar el semestre, incluso si decides ponerte a estudiar toda la noche. Repito, estarás bien.

Deja de preocuparte de que ese rojo que acabas de sacar será el primer dominó de una larga serie de eventos desafortunados, culminando con ser un indigente desaliñado que vive debajo de un puente obligado a comer basura para sobrevivir. No me cansaré de decirte esto. ¡ESTARÁS BIEN!

Ahora bien, no estoy diciéndote que ignores todas tus obligaciones académicas, te pongas a jugar videojuegos hasta las 4 de la mañana y le faltes el respeto a todas las sabias lecciones que tus padres te enseñaron sobre buenos hábitos de estudio y responsabilidad personal. Pero yo entiendo a veces las cosas no nos resultan como queremos. Muy a menudo dejamos que el estrés y las frustraciones propias de estudiar una carrera universitaria nos consuman y simplemente terminamos metiendo la pata.

Este posteo está dedicado a todos aquellos quienes se encuentran este semestre entre la espada y la pared o que simplemente tuvieron un mal día. O más de uno. Porque los malos días les pasan a todos en esta vida. Afortunadamente, para ti, independiente si sacaste puros 7 desde la pre-básica o fuiste del grupito de los “cuatreros”, tu desempeño en las pruebas no es un indicador relevante de tu futura prosperidad en el mundo real.

Sacar malas notas o reprobar una o varias pruebas no te define como persona, a menos que tú lo permitas. Tus notas no importan una vez dentro del mundo real, y tú vales mucho más que un número. Puedes sacar puros 7 y aún así reprobar la “Escuela de la Vida”.

Para respaldar mi argumento, piensa sobre la importancia actual del puntaje que sacaste en la PSU. ¿Cuándo fue la última que necesitaste usar tu puntaje de la PSU para conseguir algo? Ahora recuerda lo mucho que te importaba en ese entonces. Recuerda cuántos meses pasaste estudiando y agonizando por un arbitrario número de 3 dígitos que pensabas que tenía el poder absoluto para decidir todo tu futuro.

Bueno, prácticamente ocurre lo mismo con tus notas una vez que ingresas al mundo real. Pensamos que esas notas, buenas o malas, son nuestro sustento, pero una vez que empezamos con la siguiente etapa de nuestras vidas, se vuelven irrelevantes y olvidables.

Tus notas podrían ayudarte a pasar al siguiente año de tu carrera de la misma forma que tu puntaje de la PSU te ayudó a quedar en la universidad que escogiste. Pero ambas pierden su importancia después de que terminas ese capítulo de tu vida. Entonces, incluso si sacaste unos o más rojos, y terminas echándote un ramo, aún así puedes, y debes, seguir adelante.

No es el fin del mundo. ¡Muy por el contrario! Es solo un diminuto percance en tu largo camino hacia el brillante futuro que tanto deseas. La parte más importante es aprender de este fracaso sin considerarte un fracasado. Porque si resistes la tentación de tirar la toalla, este fracaso se convertirá en un momento necesario para tu éxito futuro.

Porque el fracaso nos enseña mucho más de lo que aprendemos de nuestros libros de texto. El fracaso es sinónimo de lecciones sobre perseverancia, determinación y resiliencia. Es una lección difícil de aceptar pero, al final, la experiencia siempre resulta útil.

  • Aún Tienes tu Salud

Cuando todo vaya horriblemente mal, sólo recuerda que estás vivo y que estás sano. Entonces, ¿qué pasa si sacaste un rojo? ¿O dos? ¿O tres? Tú puedes caminar, hablar, escuchar, ver y hacer todo lo que deseas.

No hay límites para tus capacidades y eso es más que muchos tienen en este mundo. Este pequeño fracaso no es nada comparado con el dolor que muchos sufren todos los días.

Así que cada vez que sufras de ansiedad por haber sacado un rojo, solo recuerda que las cosas no siempre son tan malas como piensas que lo son.

  • Tus Notas No Representan la Vida Real

Sólo porque sacaste una mala nota no significa que vas a vivir una mala vida. Las pruebas solamente son un ritual insignificante que nuestra sociedad ha decidido darles más importancia de la merecida. Pero no son un reflejo perfecto de tu inteligencia.

Muchas de las personas más importantes, brillantes y exitosas de este mundo reprobaron, o incluso, no pudieron ir a la universidad. Y aún así lograron tener éxito en lo que se propusieron hacer. Si ellos pudieron hacerlo, entonces tú también.

Tú puedes mostrar tu valor fuera de esas pruebas. Sé una buena persona, no sólo un buen alumno.

  • Cuando Dios Cierra una Puerta Abre una Ventana

Independiente si te fue mal en una prueba, esta no es la última prueba que tendrás. Tendrás múltiples oportunidades de enmendar el rumbo en la universidad y luego en el mundo real.

Sí, tu promedio general podrá resultar afectado, pero eso significa que tendrás que ponerle más empeño para sacar mejores notas en las siguientes pruebas.

También está la participación en clases, algo que valoran muchos profesores. Ellos tienen un sexto sentido para identificar alumnos sinceramente comprometidos. Tú puedes ser uno de ellos.

Al final del semestre, tu nota de participación podría ser suficiente para que logres asistir al examen de fin de semestre con una nota de presentación decente. Dos simples palabras podrían salvar tu semestre: ¡Sigue participando!

Siempre hay una segunda oportunidad, sólo tienes que saber dónde buscarla.

  • Piensa en Todas esas Cosas que No Fallaste

¿Por qué solamente podemos recordar lo malo, lo feo y lo horrible que nos sucede? ¿Qué pasa con todas las ocasiones en las que tuvimos éxito, cuando florecimos? Por ejemplo, ¿Cómo te sentiste cuando finalmente aprobaste ese ramo tan difícil que creías que jamás podrías aprobar?

Tu vida se define por muchos otros momentos y este pequeño fracaso no deberías permitirle opacar todos tus logros pasados, presentes y futuros.

  • Esto No Será Importante en un Año

Vas a olvidar esta prueba en un mes, tal vez menos. No hay forma de recordar este pequeño fracaso en el lapso de toda tu experiencia universitaria.

Tú seguirás adelante  y lo olvidarás de la manera que lo haces con todas esas cosas que no deseas recordar. Pero no sólo te será insignificante en un año a partir de ahora, pero definitivamente no le importará a nadie más.

Así que hazte un favor y prioriza tener una buena salud mental o emocional que agonizar día y noche por haber sacado un rojo.

Fuente: Martin. L. (2014). It’s Okay To Bomb Your Finals: Why Good Grades Don’t Matter In Real Life. Elite Daily. Recuperando de (http://elitedaily.com/life/its-okay-to-bomb-your-finals-why-good-grades-dont-matter-in-real-life/). Traducido por Maximiliano Bravo.

 

Los Adolescentes con Espectro Autista Necesitan Acceso a una Mejor Educación Sexual

La intimidad es parte integral del ser humano. Hay beneficios bien documentados de tener relaciones sociales positivas, desde seguridad emocional hasta una buena salud mental. Aquellos que quieren relacionarse y no pueden lograrlo sufren de baja autoestima, depresión, soledad y aislamiento de la sociedad en general

Para los adolescentes, aprender a navegar el sexo y la sexualidad puede ser un campo minado. ¿Cómo averiguas los matices de la sexualidad sin experiencia? ¿Cómo te acercas a una pareja potencial? Y una vez que lo haces, ¿cómo te comunicas con él o ella?

Este camino es especialmente complicado para los adolescentes diagnosticados con Espectro Autista. Por ejemplo, los individuos que presentan esta condición tienden a reportar niveles más altos de abuso sexual que sus pares neurotípicos. Y, sin embargo, existe una brecha entre lo que estos jóvenes necesitan y lo que las escuelas proporcionan. Según un estudio de 2012, las adolescentes diagnosticados con Espectro Autista saben menos sobre el sexo que sus compañeros y tienen menos acceso a la educación sexual.

El investigador Steven Stagg en conjunto con su equipo de trabajo han estado documentando las experiencias de los adolescentes diagnosticados con Espectro Autista en relación con el sexo, la sexualidad y las necesidades de educación sexual de sus escuelas. Su investigación sugiere que las escuelas deben proporcionar educación sexual adaptada a las necesidades de los adolescentes diagnosticados con Espectro Autista.

Una propuesta para un programa curricular adecuado en el área de educación sexual, según Stagg, debe incluir tanto el contenido estándar, desde el desarrollo humano al sexo seguro, y la instrucción adicional sobre temas como cómo los adolescentes pueden expresar lo que sienten sus parejas potenciales y cómo decodificar insinuaciones y otro lenguaje utilizado para describir el sexo. Esta educación es vital para asegurar que estos adolescentes puedan acercarse a las relaciones de una manera segura, asertiva y sana.

I) Juegos de Roles:

Un error habitual sobre los individuos diagnosticados con Espectro Autista es creer que prefieren estar solos. La investigación realizada por Stagg sugiere que esto simplemente no es cierto.

En un estudio en proceso, por ejemplo, el equipo de Stagg realizó entrevistas relacionadas con el sexo y las relaciones con 40 adultos diagnosticados con Espectro Autista. Sólo tres expresaron ambivalencia acerca de las relaciones de pareja, principalmente debido a las preocupaciones sobre cómo hacer frente a las necesidades de la otra persona. Casi la mitad de los encuestados no había tenido todavía una relación de pareja, pero expresaron un fuerte deseo de tener una.

A pesar del deseo de tener una relación de pareja, este grupo expresó un conocimiento limitado acerca de cómo conocer a alguien o mostrar su interés. Encontraron aterradora la idea de salir a un pub o una discoteque, y socializar con grupos de personas les provocaba mucha ansiedad. Algunos de ellos expresaron un desdén por las charlas informales, y otros admitieron que tenían poca idea de cómo entablar una conversación amena. También encontraron poco atractivo el uso de apps de citas  y dijeron que pensaban que había un peligro inherente en conocer a extraños.

La educación sexual podría ayudar a estas personas a sentirse confiadas en acercarse a otras personas mediante el juego de roles. Por ejemplo, podrían utilizar técnicas creadas por el fallecido Augusto Boal, un director de teatro brasileño que creó obras de teatro en las que el público podía participar.

En el contexto de la educación sexual, un actor desempeñaría el papel del individuo diagnosticado con Espectro Autista y recrearía una de las experiencias de la vida real de esa persona, como tratar de hablar con alguien nuevo en un pub. El individuo diagnosticado con Espectro Autista entonces daría al actor nuevas direcciones, como “¿Qué pasa si le ofrezco un trago?“, permitiendo al individuo diagnosticado con Espectro Autista probar muchas tácticas diferentes y presenciar posibles consecuencias, en un ambiente seguro.

II) Red de Asesoramiento:

Aunque los instructores pueden ayudar con algunos aspectos de la comunicación, es profundamente difícil enseñar a alguien a leer las intenciones y deseos de los demás. La mayoría de los adolescentes confían en sus pares para ayudarles a descifrar algunas de estas complejidades sociales.

Los adolescentes reciben retroalimentación de sus pares sobre cómo interactuar, conocer gente nueva y medir la conveniencia de una relación. Los adolescentes diagnosticados con Espectro Autista les cuestan las relaciones así de cercanas, pero las clases de educación sexual podrían facilitar tal aprendizaje.

La investigación de Stagg sugiere que ellos desean esta orientación. Por ejemplo, un individuo en el estudio de Stagg comentó que las escuelas deben proporcionar a los estudiantes “las habilidades sobre cómo encontrar el tipo correcto de pareja.” Para lograr este objetivo, una escuela podría proporcionar una red de asesoramiento, incluyendo reuniones grupales regulares en las que los adolescentes diagnosticados con Espectro Autista pueden compartir y reflexionar sobre sus experiencias. Las redes sociales podrían ampliar este apoyo.

Para la mayoría de los adolescentes, sus pares también llenan las lagunas, como ayudar a definir la jerga sexual. En el estudio de Stagg, otra participante comentó que oír “lenguaje sugestivo” de otros estudiantes la hizo sentirse excluida. Tampoco estaba segura de cómo decodificar las palabras que escuchó y dijo que su escuela debía explicar lo que la gente podría decir en un contexto sexual y lo que significan estos términos. Con este contexto, ella podría decidir involucrarse o no involucrarse.

Discusiones moderadas en una red de asesoramiento con sus pares podrían ayudar a abordar esa jerga y proporcionar un espacio seguro para que los estudiantes hagan preguntas sobre palabras desconocidas.

III) Diferentes Sexualidades:

Para ser efectiva, la educación sexual en las escuelas debe tener en cuenta que algunos individuos diagnosticados con Espectro Autista no se ajustan a los roles sexuales tradicionales. Cuando se entrevistó a 40 adultos jóvenes diagnosticados con Espectro Autista como parte de un estudio en proceso, se encontró que el 20% se identificaba como gay o bisexual, más de lo que se informa en las encuestas nacionales de la población en general. La fluidez de género también puede ser más común en individuos diagnosticados con Espectro Autista: En un estudio que Stagg y su equipo realizaron este año (pero que aún no se ha publicado), encontraron una incidencia inusualmente alta de Espectro Autista y rasgos relacionado a dicho condición en individuos que se identifican como transexuales o no binarios.

A pesar de estos números altos, algunos individuos diagnosticados con Espectro Autista encuentran dificultades en aceptar diferentes sexualidades. Como un participante explicó: “Tengo una forma rígida de ver el mundo, y esto me impidió aceptar mi sexualidad. Me negaba a mí mismo porque tengo un pensamiento muy concreto en blanco y negro y no encajaba perfectamente“. Esta incapacidad temprana para aceptar su sexualidad e identificarse como un hombre gay llevó a la depresión severa y la admisión a un pabellón psiquiátrico.

De alguna manera, los individuos diagnosticados con Espectro Autista pueden incluso caer fuera de la gama cada vez mayor de identidades sexuales que vemos hoy en día, como gay, heterosexual, bisexual, pansexual y asexual. Por ejemplo, una de las participantes explicó que su maravillosa relación con otra chica diagnosticada con Espectro Autista a menudo implicaba sentarse juntos durante un máximo de 10 horas leyendo en silencio o pasar horas discutiendo la historia de la Antigua Grecia.

El Espectro Autista representa una manera profundamente diferente de ver y estar en el mundo, y los individuos diagnosticados con Espectro Autista suelen gastar gran esfuerzo mental y físico simplemente tratando de parecer “normales”. La educación sexual en la escuela necesita alejarse de sugerir que las personas con autismo deben encajar, y en su lugar explorar alternativas a los tipos tradicionales de relaciones románticas.

IV) Vacíos de Conciencia:

El trabajo de Stagg y su equipo también sugiere que los individuos diagnosticados con Espectro Autista no siempre son conscientes de que son seres sexuales. Esta falta de autoconciencia se manifiesta tanto en las señales sexuales que emiten como en cómo pueden ser percibidas por otros.

Por ejemplo, dos participantes del estudio de Stagg informaron de comportamientos que podrían ser percibidos como acoso, como seguir continuamente a extraños, aunque no indicaron que entendieran cómo esto podría parecer amenazante. Una de las participantes describió la situación así: “Literalmente lo vi en la calle. Y luego casi lo acosé.

No tener un sentido de la propia sexualidad puede ser perjudicial de otras maneras. Por ejemplo, los individuos diagnosticados con Espectro Autista tienen tres veces más probabilidades de experimentar abuso sexual en comparación con sus compañeros. En el estudio de Stagg, los participantes hablaron de momentos en que habían sido extremadamente vulnerables a exponerse a situaciones de abuso. Una mujer informó de que otros la habían emborrachado y la alentaron a tener relaciones sexuales con mujeres aunque ella no se identifica como lesbiana. En la entrevista, ella no parecía ser consciente de que estos incidentes podrían ser percibidos como alguien aprovechándose de ella.

Los educadores sexuales necesitan comprender estos vacíos de conciencia para crear confianza en los adoelscentes diagnosticados con Espectro Autista y protegerlos de ser daños y de dañar accidentalmente a los demás. Por ejemplo, los adolescentes diagnosticados con Espectro Autista necesitan ser conscientes de la ley sobre temas como el acoso, que ellos mismos no pueden verlo como un problema. Su educación debe incluir lecciones sobre el lenguaje sexual y establecer distinciones entre comportamientos lúdicos y amenazantes. También se necesitan abordar los problemas del abuso y las señales de que una relación es abusiva.

Investigaciones como la de Stagg pueden ofrecer una visión de esta área y proporcionar las herramientas para la educación sexual eficaz para los individuos diagnosticados con Espectro Autista. Con el apoyo adecuado, los adolescentes diagnosticados con Espectro Autista pueden sentirse más cómodos relacionándose con sus pares y explorando su sexualidad. Este apoyo les ayudará a desarrollar relaciones sanas y experimentar sus beneficios para su bienestar, autoestima y felicidad.

Fuente: Stagg, S. (2017). Adolescents with autism need access to better sex education. Autism Research News. Recuperado de (https://spectrumnews.org/opinion/viewpoint/adolescents-autism-need-access-better-sex-education/). Traducido por Maximiliano Bravo.

¿Por qué las Investigaciones Sobre el Espectro Autista Deben ser Lideradas por Individuos Diagnosticados con Espectro Autista?

Más a menudo que no si alguien está planeando un proyecto de investigación en torno al Espectro Autista, quiere decidir qué proyectos obtendrán más financiación, o quiere hablar con la prensa sobre la investigación del autismo, ese individuo no está diagnosticado con Espectro Autista. A menudo los individuos diagnosticados con Espectro Autista ni siquiera son consultadas en estos asuntos.

El diario británico Daily Mail redactó un artículo titulado Are autistic people at a greater risk of being radicalised? Those with the condition could be more likely to become ‘lone wolf’ terrorists (¿Los individuos diagnosticados con Espectro Autista presentan un riesgo mayor de radicalizarse? Aquellos diagnosticados con la condición podrían tener más probabilidades de ser terroristas “lobos solitarios”). Poco tiempo después, se reveló que el equipo periodístico detrás del artículo admitió en Twitter que no habían trabajado con individuos diagnosticados con Espectro Autista en la idea antes de publicarla en la prensa.

El artículo ya salió, y como era de esperar, provocó una fuerte indignación de parte de la comunidad del Espectro Autista que, como cualquiera podría imaginar, habría sido perfectamente evitable si los autores se hubieran tomado un poco de su tiempo para hablar con algunos individuos diagnosticados con Espectro Autista. De hecho, si hubieran hablado con individuos diagnosticados con Espectro Autista, podrían haber decidido que la investigación que estaban planeando hacer no sería la más útil, o al menos lo hubieran pensado dos veces antes de concentrarse en el terrorismo.

Tal vez habría terminado siendo un artículo investigativo más amplio que examina cómo los individuos diagnosticados con Espectro Autista a menudo podrían ser víctimas de cosas como el llamado “mate crime“, donde confían en alguien hasta el punto de pensar que siguen siendo amigos, incluso después de que esa persona los haya lastimado, o tratara de manipularlos para que hagan algo que saben que está mal. Esto es algo que puede afectar a un número creciente de individuos diagnosticados con Espectro Autista, y saber más al respecto, y trabajar con la policía para ayudarles a entender la situación, podría ayudar realmente a algunas personas autistas.

Pero como lo que nos dieron fue un artículo mal investigado que lo único que hizo fue incrementar el miedo alrededor de un tema que la comunidad del Espectro Autista ni siquiera les habían pedido a nadie que examinaran. No estoy tratando de decir que los individuos sin Espectro Autista no pueden hacer un buen trabajo en torno al Espectro Autista, si pueden. Pero si realmente quieres saber de lo que estás hablando, y ser tomado en serio, entonces en algún momento tienes que hablar con los verdaderos expertos, los individuos diagnosticados con Espectro Autista.

No soy el único que opina que si los profesionales e investigadores se tomaran más tiempo para escuchar lo que los individuos diagnosticados con Espectro Autista les están diciendo, y trabajar con ellos en lugar de tratar de hacer lo que creen que es lo mejor, sería mejor para todos las partes involucradas. Vemos un montón de estudios saliendo diciendo cosas como “Hacer contacto visual puede ser doloroso para los individuos diagnosticados con Espectro Autista”, a lo que la mayoría de los individuos diagnosticados con Espectro Autista responden “Bueno, sí. Hemos estado diciendo esto por años. ”

Hay una sensación de que los individuos diagnosticados con Espectro Autista pueden decir algo durante años, y no ser tomados en serio hasta que un profesional sin Espectro Autista diga exactamente lo mismo. Como si realmente no se nos confíe en saber o entender cómo funcionan nuestras propias mentes. Y al mismo tiempo, si sale una investigación con la que no estamos de acuerdo, nosotros estamos destinados a entender su valor nominal, y aceptar cosas sobre nosotros mismos que no sabemos que son verdad. Mientras que una investigación hecha por individuos sin Espectro Autista ejerce un rol en ayudarnos a todos a entender qué es el Espectro Autista, y yo no querría minimizar eso, o hacer que suene como si sólo los individuos diagnosticados con Espectro Autista deberían estar trabajando en aumentar la comprensión sobre dicha condición, creo que los individuos diagnosticados con Espectro Autista tenemos el derechos de rechazar algunos hallazgos, o direcciones de investigación.

Podemos mirar hacia atrás a las investigaciones publicados por investigadores altamente respetados en los años 40 y los años 50 que culparon a “madres frías e insensibles” por causar el Espectro Autista de sus hijos/as, y ven que a veces sería tonto aceptar algo solo porque está escrito en el libro de un llamado “experto”.

Cuando suceden cosas como estas, a menudo se tarda años en que lo profesionales admitan que se equivocaron, y todo esto hace es profundizar la división entre las individuos diagnosticados con Espectro Autista y los profesionales sin Espectro Autista, dando lugar a una situación en la que el tiempo y el dinero esté dirigido a argumentar un caso que los individuos diagnosticados con Espectro Autista ya saben que es tonto, sólo para evitar retrocesos innecesarios.

Un ejemplo más reciente de esta mirada sería cómo los profesionales han reaccionado ante la idea de que las mujeres tengan Espectro Autista. Durante años dijeron que las mujeres no podían tener Espectro Autista, pero ahora, incluso después de que se hayan diagnosticado innumerables mujeres, algunos profesionales (no todos) todavía se aferran a la idea de que estas mujeres deben estar “super-masculinizadas” por dentro, ¿Podrían tener Espectro Autista? En lugar de admitir que se equivocaron, y tratando de ver por qué podrían tener Espectro Autista, todavía se aferran a la idea de que el Espectro Autista es una condición exclusivamente masculina, incluso cuando el individuo diagnosticado con Espectro Autista es femenino. Es comprensible que este enfoque no les gana a esos profesionales mucho respeto en la comunidad del Espectro Autista.

El Espectro Autista es una forma de pensar, una forma de sentir y una forma de ver el mundo, y la verdad es que los individuos diagnosticados con Espectro Autista son los verdaderos expertos. No estoy tratando de decir que las personas sin Espectro Autista no tienen ni deberían tener un rol que desempeñar en la comprensión sobre el Espectro Autista, y pensar en maneras de ayudar a los individuos diagnosticados con Espectro Autista con algunas de las cosas que nos resultan más difíciles, pero estoy diciendo que esto necesita ser hecho mano a mano con los propios individuos diagnosticados con Espectro Autista.

Tal vez si todas las investigaciones en torno al Espectro Autista fueran lideradas por individuos diagnosticados con Espectro Autista, o por lo menos, toménse el tiempo para hablar con nosotros y averiguar qué queremos y cómo nos sentimos acerca de las cosas, habría menos conflicto entre la comunidad del Espectro Autista y los profesionales. Y los individuos diagnosticados con Espectro Autista podrían comenzar a sentir que nuestras voces están siendo escuchadas. Se podría lograr mucho más si los individuos diagnosticados con Espectro Autista y los profesionales fueran capaces de trabajar entre sí en vez de estar en permanente conflicto. Pero para que eso suceda, los individuos diagnosticados con Espectro Autista necesitan un rol más importante en liderar las investigación y estudios sobre el Espectro Autista.

Fuente: (2017). Why research in to autism needs to be led by autistic people. Askpergers. Recuperado de (https://askpergers.wordpress.com/2017/07/08/why-research-in-to-autism-needs-to-be-led-by-autistic-people/). Traducido por Maximiliano Bravo.

¿Tú Crees que tu Hijo/a es Capaz? La Forma en que Respondas a esa Pregunta Podría Cambiar su Vida

Al comienzo de su guía de “principios exitosos y basados en evidencia para apoyar y motivar a individuos con Espectro Autista”, el Dr. John P. Hussman del Instituto Hussman para el Autismo anima a los lectores a completar este ejercicio:

Sin usar el habla o mover con precisión tu cuerpo, responde la siguiente pregunta: ¿Cuál es tu color favorito?

A menos que logres encontrar un método realmente creativo e innovador, probablemente te quedaste en silencio o te moviste torpemente.

Ahora imagina si alguien vio tu reacción y asumió que simplemente no entendiste la pregunta en primer lugar.

Injusto, ¿no? El hecho de que no puedas responder no significa que no puedas entender. Si alguien asumiera eso en la vida real, probablemente sería bastante frustrante.

Desafortunadamente, esa es la situación en la que se encuentran muchos individuos diagnosticados con Espectro Autista preverbales. Y eso viene a demostrar lo importante que es presumir competencias.

I) ¿Qué Significa Presumir Competencias?

En una frase, presumir competencias significa asumir que un individuo diagnosticado con Espectro Autista tiene la capacidad de pensar, aprender y comprender, incluso si no ve ninguna evidencia tangible de que tal sea el caso. Supone que no son inherentemente incapaces; Sólo necesitan los apoyos y sistemas adecuados para ayudarlos a tener éxito.

También es conocida como “la suposición menos peligrosa”, una idea que fue formulada por primera vez en 1984 por Anne Donnellan. Aquí hay otra manera de decirlo: en ausencia de cualquier prueba de una u otra manera, ¿cuál de dos suposiciones hará menos daño a un individuo, si resultara ser incorrecto: la suposición de que son competentes o incompetentes? Por razones que explicaré en la próxima sección, es mucho más seguro asumir que un individuo es competente.

Sin embargo, antes de eso, permítame asegurarle cuál es su presunta competencia. No es una ilusión. No es idealismo. No se trata de ignorar o pasar por alto los desafíos que enfrenta un individuo. Presumir competencia es darle a alguien una oportunidad y ayudarlos a tomar esa oportunidad de cualquier manera que pueda.

Tenemos una buena razón para darles esa oportunidad. Recientes investigaciones científicas han revelado que hemos estado subestimando la inteligencia y las capacidades de los individuos diagnosticados con Espectro Autista, dándoles pruebas que han inherentemente apiladas las probabilidades contra ellos. Un estudio de 2016 de 1.470 niños, el estudio más grande hasta la fecha sobre el tema, descubrió que casi la mitad de los individuos diagnosticados con Espectro Autista preverbales tenían una alta inteligencia preverbal. Es un fuerte indicador que erróneamente hemos relacionado la incapacidad de hablar con una incapacidad para pensar.

II) ¿Por qué es importante presumir competencias?

Para responder a esta pregunta, echemos un vistazo a la idea de “la suposición menos peligrosa”. ¿Cuáles son las posibles consecuencias de asumir que alguien es competente, si llegaras a equivocarte?

Tiempo perdido, probablemente; Tendrás que volver al punto de partida.

Ahora, ¿cuáles son las posibles consecuencias de asumir que alguien es incompetente, si llegaras a estar equivocado?

La respuesta de la pregunta anterior es mucho más terrible. Es probable que tengas un individuo muy frustrado, por un lado, pero mucho más importante que eso, ha sbajado las expectativas, que se traduce directamente en el futuro del individuo. Cheryl Jorgensen, consultora en educación inclusiva, escribió: “Nuestros juicios sobre las capacidades intelectuales de los estudiantes afectan cada decisión que tomamos sobre sus programas educativos, sus sistemas de comunicación y apoyo, las actividades sociales en las que les apoyamos y los futuros que imaginamos“.

Vamos a decirlo de esta manera: siempre puedes volver atrás y simplificar las cosas si es necesario. Pero es mucho más difícil volver atrás y ayudar a tu hijo/a a recuperar las oportunidades perdidas.

Bajar las expectativas es sinónimo de bajos resultados. Pero si subes las expectativas, tu hijo/a tendrá más probabilidades de satisfacer dichas expectativas, e incluso superarlas.

III) ¿Cómo podemos presumir competencias?

  • Habla con tu hijo/a normalmente: Evita hablarle como si fuera un bebé y con lenguaje demasiado simplificado. Háblale a una velocidad normal. Y cuando tu hijo/a esté presente, nunca hables de él/ella como si no estuviera en la habitación. Asegúrate de que los demás se dirijan directamente a él/ella en lugar de pasar por un tercero (es decir, tú).
  • Encuentra una forma de ayudar a tu hijo/a a comunicarse: Todo el mundo se comunica, ya sea a través del habla, dispositivos de generación lingüística, imágenes, gestos, lenguaje de señas y mucho más. Ayuda a tu hijo/a a encontrar el sistema de comunicación que mejor funciona para él/ella. ¡La comunicación es poder y la clave para el autorrespeto!
  • Presta mucha atención a lo que él/ella está tratando de decirte: Antes de reducir las comportamientos observables como simplemente una parte del Espectro Autista, primero considera que tu hijo/a puede estar tratando de decir algo. El comportamiento es comunicación, y es muy posible que tu hijo/a exprese algo importante de esta forma.
  • No les restrinjas el acceso a la información por temor a que no la entiendan: En su lugar, expone a tu hijo/a a todas las cosas que dejarías que experimentara con cualquier otro niño. Incluso si no parece que él/ella esté absorbiendo la información, ellos podrían estar absorbiéndola muy bien, pero a su manera.

Fuente: Stout A. (s.f.). Do You Believe Your Child Is Capable? The Way You Answer That Question Could Change Their LifeThe Autism Site Blog. Recuperado de (http://blog.theautismsite.com/presume-competence/). Traducido por Maximiliano Bravo.

Espectro Autista Como Una Discapacidad: ¿Qué Significa Discapacidad?

El Espectro Autista es, o al menos puede ser, una discapacidad. Eso es un hecho legal, y es muy importante a la hora de ejercer presión para que nuestras necesidades sean reconocidas y respetadas, pero es algo que muchas personas diagnosticadas con Espectro Autista no se sienten totalmente cómodas. Para entender por qué, vamos a profundizar un poco el significado del término “discapacidad”, y cómo se relaciona con el Espectro Autista.

El significado de la discapacidad

La Organización Mundial de la Salud define la «discapacidad» como «cualquier restricción o falta (resultante de cualquier impedimento) de la capacidad de realizar una actividad de la manera o dentro del rango considerado normal para un ser humano». Hay dos partes de esa definición que creo que son particularmente interesantes: una, “resultante de cualquier deterioro”; Dos, “normal para un ser humano”. El primero implica que la discapacidad es una consecuencia directa de un impedimento, mientras que el segundo da por sentado que la «normalidad» es a la vez significativa y deseable. Muchos involucrados en el activismo de Estudios de Discapacidad rechazan el primero, mientras que el segundo es incompatible con el reconocimiento de la Neurodiversidad. Volveremos a esto un poco más tarde.

Como dice uno de los estudiosos de la Discapacidad: “la discapacidad no es una característica que existe en la persona o un problema de la persona que debe ser arreglada o curada. En cambio, la discapacidad es un constructo que encuentra su significado en un contexto social y contexto cultural”.

En otras palabras, el modelo médico de la discapacidad ya es problemático cuando se habla de impedimentos físicos como la ceguera, la sordera o la movilidad reducida; Todos estos pueden ser más incapacitantes, o menos, dependiendo de las formas en que son acomodados por la sociedad y las expectativas que tenemos de las personas. En este sentido, las personas con discapacidad son discapacitadas al menos en parte por la sociedad, no simplemente por sus propios impedimentos. Una sociedad que da prioridad a la accesibilidad ya la inclusión permite que las personas con diferencias usualmente comprendidas como discapacidades participen en muchas actividades que de otro modo se les harían imposibles. Esta es la esencia del modelo social de la discapacidad.

Con algo como el Espectro Autista, donde tantas de las deficiencias que se supone que caracterizan la condición son específicamente sociales, es doblemente claro que el modelo médico no es una lente adecuada para entender cómo surge la discapacidad. Sin embargo, en contextos legales y médicos, el Espectro Autista se define por una serie de impedimentos. Parece claro que la llamada “tríada de impedimentos” en todas sus muchas formulaciones pierde rasgos importantes del autismo, y posiblemente no entiende a otros. Sin embargo, no es un mal punto de partida para entender por qué el Espectro Autista es visto como una discapacidad (así como por qué esto no es toda la historia).

Comunicación social

Ciertamente es cierto que las dificultades de comunicación a menudo ocurren entre personas con y sin Espectro Autista. El lenguaje corporal a menudo nos deja perplejos, junto con el contexto que otras personas darían por sentado, incluyendo las cosas que hacen más fácil de entender cuando la gente no está exactamente diciendo lo que significan. Esto a menudo es incapacitante. La mayoría de nosotros pasamos la mayor parte de nuestro tiempo en contextos sociales llenos de personas sin Espectro Autista, y los malentendidos son comunes en ambas direcciones. En los espacios del Espectro Autista, muchas de estas dificultades se evaporan, aunque todos estamos tan acostumbrados a los espacios dominados por neurotípicos que la transición no es automática.

Imaginación Social

Muy relacionadas con las dificultades de comunicación, las personas con Espectro Autista a menudo tienen problemas para imaginar cómo otras personas reaccionarán o experimentarán una situación dada. Esto a veces se piensa como un déficit de empatía o imaginación, que me parece que entiende totalmente mal lo que está sucediendo.
Empatizar con personas que parecen muy diferentes de nosotros mismos, cuya experiencia del mundo no es semejante a la nuestra, siempre es más difícil. Esto es parte de la razón por la cual el privilegio es un problema, y ​​por qué la gente se siente capaz de oprimir y deshumanizar a otras personas. Las personas con Espectro Autista no carecen de empatía, al igual que otras personas carecen de empatía por quienes tiene Espectro Autista, pero es difícil saber dónde dirigir su empatía si realmente no se puede entender las experiencias de los demás en primer lugar. Como sabrás si alguna vez has conocido a alguien con neurología muy diferente a la tuya, eso puede ser difícil. Las barreras de la comunicación son relevantes aquí también, es probable que se pierda el lenguaje corporal que otras personas utilizan para permitir que los demás sepan cómo se sienten. Por otro lado, si lo recogemos, a veces experimentamos la empatía tan intensamente que realmente necesitamos sintonizarla.

Del mismo modo, no es de extrañar que las personas con Espectro Autista pueda serles difícil imaginar cómo reaccionarán otras personas si sus mentes simplemente no funcionan de la misma manera. Eso no implica una falta de imaginación, ni siquiera la imaginación social, sólo significa que se requiere un salto imaginativo mucho mayor. Cualquier dificultad para imaginar lo que piensan y hacen las personas a tu alrededor sin duda puede ser incapacitante, sea cual sea la causa. Las personas arrojadas repentinamente a culturas muy diferentes a las suyas tienen problemas similares. Muchas personas con Espectro Autista tienen imaginaciones vívidas para varias clases de cosas, y algunas incluso tienen ricas imaginaciones sociales permitiéndoles ser actores, novelistas y así sucesivamente. Por otro lado, algunos de nosotros sólo encontramos a los humanos menos interesantes que muchas otras cosas. Lo que nos lleva a …

Intereses restringidos

Esto será dievrtido. Para empezar, no es obvio por qué los intereses restringidos serían un impedimento. Sabemos que algunas personas extremadamente exitosas están obsesivamente interesadas en un pequeño número de cosas. Si se supone que las deficiencias son cosas que nos impiden realizar actividades, supongo que es técnicamente exacto decir que no tener interés en esa actividad es un impedimento, pero parece un poco extraño. Realmente tiene más sentido de lo que suena, una vez que empiezas a pensar en la inercia del Espectro Autista. Volveré a eso más tarde. El problema principal, sin embargo, parece ser más con poco interés en las cosas que otras personas piensan que son importantes, y el entusiasmo apasionado, permanente para las cosas que otras personas no entienden. Muchos de nosotros nos apasionamos por cosas diferentes en momentos diferentes, también, así que para mí la idea de que los intereses del Espectro Autista están restringidos específicamente como tal, parece ser algo confuso. Por lo general, las cosas más incapacitantes acerca de este supuesto deterioro es ser visto como extraño y el dolor de ser alejado de las cosas que nos interesan apasionadamente. A veces, sin embargo, las personas se quedan tan atascado en sus intereses que eso se interpone en el camino de hacer otras cosas. Retornaremos al problema del atascamiento más tarde; No siempre tiene que ver con intereses intensos, pero puede ser incapacitante sea cual sea la causa.

Eso sería todo en cuanto a la tríada de impedimentos. Son suficientes para calificar al Espectro Autista como una discapacidad genuina en muchos contextos sociales, pero es útil darse cuenta de lo mucho que su naturaleza discapacitante se reduce a la forma en lo diferentes  que son las personas con Espectro Autista de la persona promedio. En un mundo donde el Espectro Autista sea la mayoría, parecería probable que en gran medida, la población sin Espectro Autista sea considera como discapacitada. Dicho esto, hay una enorme variación dentro del Espectro Autista, de modo que las dificultades con la comunicación y la imaginación social son todavía probable que surjan a veces entre los que experimentan el Espectro Autista de manera muy diferente, y una persona a menudo lo experimenta muy diferente en diferentes momentos. En el mundo en que vivimos, muchas personas con Espectro Autista tienen enormes dificultades relacionadas con la interacción social.

Pero la tríada de impedimentos es lamentablemente inadecuada para comprender el autismo. Muchos de los problemas que experimentan las personas con Espectro Autista tienen poco que ver con cualquiera de ellos, aunque a veces verán a algunos de ellos calzados en uno u otro de ellos. Echemos un vistazo a algunas experiencias autistas comunes que no encajan bajo esos títulos.

Inercia

La inercia se entiende mejor como resistencia a un cambio de estado. Eso puede significar problemas para ponerse en marcha, pero también puede significar problemas para cambiar las pistas o detenerse una vez que haya comenzado. Cualquiera de ellos puede manifestarse como estancado, y esto puede ser una cosa enormemente incapacitante para muchas personas con Espectro Autista. Esto sucede cuando se supone que debemos estar haciendo algo que no nos interesa, sobre todo cuando ni siquiera podemos entender el punto. También sucede cuando se supone que estamos haciendo algo realmente interesante, pero no podemos construir el impulso para empezar con él.
Esto se habla a menudo en términos de “disfunción ejecutiva”, que siempre he sentido es un poco de un agarre de bolsa de un término, pero básicamente equivale a dificultad para hacer las cosas, debido a cosas como ser incapaz de cambiar la atención de una tarea a otra.

Al igual que con tantas de estas características, hay aspectos superiores a esto: cuando estamos realmente en una cosa, a menudo se puede hiperconcentrar en ella de manera productiva y, por lo tanto, de una manera que está fuera del alcance de la mayoría de los que no tienen Espectro Autista. Creo que la inercia del Espectro Autista se reduce a la manera diferente en que las personas con Espectro Autista distribuyen la atención (o recursos cognitivos). Es mucho más de una cosa de todo o nada que para la población sin Espectro Autista, como un farol en lugar de una linterna, o una lanza en lugar de una red. Este estilo de pensamiento, conocido como monotropismo, tiene muchas ventajas y desventajas. Cuando dedicamos nuestra atención a algo, realmente lo cometemos, a expensas de otros intereses que otras personas aún se burbujearían en el fondo. Debido a que hay tanta inversión en lo que estamos enfocando, el cambio de enfoque es difícil ya veces extremadamente incómodo, especialmente si alguien viene y trata de sacarnos de nuestro túnel de atención. Pero el enfoque intenso es ideal para reflexionar profundamente, para memorizar elementos de interés particular y para trabajar metodológicamente, por todas las desventajas que conlleva. Otro de los cuales es …

Ceguera del contexto

Tendemos a no estar sintonizados con cosas que otras personas asumen son un contexto obvio. Esto está en la raíz de muchas de las dificultades de comunicación que experimentamos, como mencioné anteriormente. La tendencia a perderse el lenguaje corporal está estrechamente relacionada: la comunicación multi-canal es dificultada por nuestro estilo cognitivo. Creo que esto también es parte de la razón por la que muchos de nosotros nos sentimos incómodos con el contacto visual, en particular al tratar de escuchar lo que alguien está diciendo.

Sin embargo, la ceguera del contexto es una forma engañosa de verlo. Lo que ocurre es que construimos nuestro propio contexto en torno a lo que nos estamos enfocando, lo cual usualmente es diferente al de otras personas. Tal vez nos falten las señales sociales y las conexiones que parecen claras para los demás, pero estamos ocupados haciendo nuestras propias conexiones – a menudo los que otras personas se pierda. Esto es una gran parte del valor de la Neurodiversidad y, en este sentido, la diversidad de manera más general: perspectivas diferentes y diferentes maneras de pensar las cosas, se prestan a diferentes tipos de soluciones, a veces a problemas que nadie pensaría si no fuera así.

Diferencias sensoriales

Así como tendemos a centrar nuestra atención mucho más fuertemente que la mayoría de la gente, tendemos a experimentar la entrada sensorial mucho más intensamente, o apenas apenas en absoluto. Esto puede ser abrumador, y la sobrecarga sensorial a menudo juega un papel en las crisis propias del Espectro Autista. A veces los olores y sonidos que otras personas ni siquiera registran pueden ser intolerables, haciendo ciertos espacios extremadamente desagradables para navegar, si no completamente inaccesibles.

Una vez más, sin embargo, hay ventajas. Las experiencias sensoriales pueden ser abrumadoramente agradable, también, y los sentidos agudos tienen todo tipo de usos, en la música, la cocina, el arte, la detección de peligro y así sucesivamente. Los bajos niveles de sensibilidad tienen su valor también, ya veces las personas con Espectro Autista pueden ser mucho mejores que otros en soportar cosas como el frío y el dolor. Sin embargo, si tú crees o no crees que los sentidos del Espectro Autista están afectados de este modo, ciertamente pueden ser incapacitantes, especialmente en ambientes diseñados con poca consideración por los peligros del estrés visual y auditivo.

Ansiedad

No todas las personas con Espectro Autista experimenta altos niveles de ansiedad, y sería un error pensar que es exactamente una característica del Espectro Autista. Sin embargo, es extremadamente común, que no es en absoluto sorprendente cuando se considera cuántas situaciones sociales confusas y desagradables las personas con Espectro Autista en general habrán experimentado en el momento en que llegan a la edad adulta. En cierta medida, la ansiedad es una respuesta adaptativa: mejor para la ansiedad mantenerte postrado que a sumergirse en las interacciones que van a ser molesto para todos, ¿verdad? Mejor estar preparado para una sorpresa desagradable que dejar que salga de la nada.

Podría tener sus usos, pero la ansiedad es agotadora, estresante y, a veces, completamente incapacitante. La confusión de la infancia (por no mencionar la edad adulta) deja a muchas personas con Espectro Autista con niveles de ansiedad elevados hasta más allá de los niveles constructivos. A menudo, la ansiedad interactúa con tendencias propias del Espectro Autista para quedar atascado en limbos de agobio. Muchos de los estereotipos del Espectro Autista tienen que ver con la ansiedad que va en la sobremarcha – los constantes comportamientos autoestimulantes se utilizan para ayudar a regular los niveles de ansiedad (entre otras cosas), hacer preguntas repetidamente puede ser un síntoma de la ansiedad, la ansiedad es uno de los principales factores gatillantes de episodios de crisis.

Cuando los niveles de estrés son más bajos, y los niveles de energía son lo suficientemente altos, es mucho más fácil no hacer cosas que a los demás le resultan muy raras. Desafortunadamente, el esfuerzo invertido en hacerlo, al pasar como “normal”, puede consumir mucha de la energía que necesitan las personas con Espectro Autista para funcionar en su día a día. A veces, cuando finalmente bajamos la guardias, no tenemos ánimo para nada más.

El Espectro Autista es una discapacidad, entonces, en diferentes grados para diferentes personas, en diferentes momentos, y en diferentes contextos. Puede ser mucho menos incapacitante en ambientes que no causan sobrecarga sensorial, donde las cosas se aclaran, donde estamos libres de expectativas imposibles. Gran parte del tiempo, para muchos de nosotros, no es una discapacidad en absoluto, pero tenemos que reconocer los momentos en que es para impulsar el apoyo y las adaptaciones razonables en la educación, el lugar de trabajo y en otros lugares.

Particularmente para aquellos que nos identificamos como parte del Espectro Autista bien avanzada la edad adulta, podemos sentir que hicimos un gran salto al ser capaces de tachar esa caja que dice “¿Considera usted que tiene una discapacidad?” y pedir la ayuda necesaria. Esto es aún más problemático cuando nadie nos ofrece un apoyo inicial, cuando la única opción que nos queda luchar por él y cuando incluso levantarnos de la cama es sinónimo de una titánica odisea. Quiero decir, todavía estamos vivos, ¿verdad? Así que no puede ser tan malo, ¿no? Puede ser, sin embargo, y normalmente es mejor para todos si podemos conseguir toda la ayuda que necesitamos para funcionar lo mejor posible, ya sea que eso signifique la eliminación de las barreras a la accesibilidad en el lugar de trabajo, orientación y acompañamiento para entender lo que nos hace diferentes y lo que eso signifique, o apoyo con la organización de las actividades cotidianas.

Para entender al Espectro Autista como una discapacidad el modelo social de discapacidad es indispensable, pero a pesar de lo que los criterios diagnósticos se centran en, muchas de las formas en que el Espectro Autista resulta incapacitante no son específicamente sociales. Hace muchas cosas mucho más difíciles para las personas con Espectro Autista que para los demás; pero puede hacer otras cosas más fáciles, y cuando miras atentamente la mayoría de las cosas que se clasifican como “impedimentos” en el Espectro Autista, está más que claro que no representan toda la historia.

Fuente: Murray, F. (2017). Autism as a Disability. Medium. Recuperado de (https://medium.com/@Oolong/autism-as-a-disability-14790520ef81). Traducido por Maximiliano Bravo

 

Tú Tienes Derecho a No Encajar

I) Tú tienes derecho a ser tú mismo: Tú tienes derecho a encarnar tu propia definición de belleza. Tú tienes derecho a ser todas las cosas que te diferencian de la multitud. Tú tienes derecho a sentir orgullo de tu cuerpo tal como es. Tú tienes derecho a llevar puesta la ropa que más te acomoda y no la ropa que está más de moda. Tú tienes derecho a buscar el amor propio en lugar de impresionar a los demás. Tú tienes derecho a ser falible e imperfecto en lugar de fingir ser alguien que no eres y borrar los rasgos que te hacen único e irrepetible. Tú tienes derecho a ir a donde sea que vaya tu tribu.

II) Tú tienes derecho a ser diferente: Tú tienes derecho a elegir tu propio sistema de creencias. Tú tienes derecho a tener una mente que se sale de lo convencional. Tú tienes derecho a expandir tu zona de capacidades. Tú tienes derechos a crecer y perfeccionarte. Tú tienes derecho a no definirte por tu situación laboral, clase social o nacionalidad. Tú tienes derecho a ser intelectual en lugar de ser superficial. Tú tienes derecho a ser sensible en lugar de ser egoísta. Tú tienes derecho a elegir el amor verdadero en la era de “echar una canita al aire”. Tú tienes derecho a tener un hígado y pulmones sanos en lugar de beber alcohol y fumar cigarillos. Tú tienes derecho a ser auténtico en mundo lleno de falsedad, donde todos escondemos nuestra verdadera identidad detrás de una máscara.

III) Tú tienes derecho a seguir tus sueños: Tú tienes derecho a no conformarte con un “peor es nada”. Tú tienes derecho a tomar riesgos. Tú tienes derecho a ser intrépido en cuanto a tus pasiones. Tú tienes derecho a no renunciar a lo que quieres incluso si parece improbable. Tú tienes derecho a lograr el tipo de éxito que tanto deseas independientemente de lo que piense la sociedad, tu familia o tus amigos más cercanos.

IV) Tú tienes derecho a amarte a ti mismo: Tú tienes derecho a aceptarte tal como eres sin dar explicaciones. Tú tienes derecho a estar contento con quien eres por dentro y por fuera. Tú tienes derecho a no cambiar para satisfacer expectativas impuestas. Tú tienes derecho a cambiar para ser la persona que realmente quieres ser. Tú tienes derecho a mostrar preferencia hacia la soledad por sobre el bullicio de la socialización.

V) Tú tienes derecho a disfrutar del momento antes de que se convierta en un bonito recuerdo: Tú tienes derecho a apreciar lo que tienes ahora y quién eres hoy. Tú tienes derecho a no estar pegado a tu celular las 24 horas del día. Tú tienes derecho a ser consciente de su entorno. Tú tienes derecho a estar aquí. Tú tienes derecho a estar aquí aunque no pertenezcas. Porque este lugar fue hecho para personas como tú y yo. Porque las personas como nosotros que no encajan, evita que el mundo se convierta en algo desagradable, insípido y carente de vida. Las personas como nosotros hacen lo que vale la pena.

Fuente: Ayaad, F. (2017). You’re Allowed To Not Fit In. Thought Catalog. Recuperado de (https://thoughtcatalog.com/farah-ayaad/2017/08/youre-allowed-to-not-fit-in/). Traducido por Maximiliano Bravo.