5 Cosas Que Tú No Debes Decirle A Alguien Cuando Él/Ella Te Dice Que Es Autista

En algún momento, sucederá. Un/a compañero/a de trabajo, un/a amigo/a o un pariente que “parece normal” se te acercará en confianza y te dirá que él/ella es autista. Dado que la mayoría de nosotros solo hemos estado expuestos a la condición a través de estereotipos de sabios extraños a través de los medios populares, este/a compañero/a de trabajo, amigo/a o familiar puede no parecerse en nada a lo que tú esperas.

Debido a esta disonancia, las respuestas bien intencionadas a menudo terminan siendo inapropiadas. Aquí hay 5 ejemplos que tú debes evitar.

I) “No pareces autista” O “Nunca había sabido que tú eras autista”: Muchas personas autistas han escuchado esas frases innumerables veces, y para ellos siempre son denigrantes. El elogio es lo último que quiere oír alguien que tiene que ocultar su verdadero yo para beneficio de los demás. Sugiere que tienen la culpa de no alinearse con las expectativas e insinúa que ser autista no es tan importante, o peor aún, es algo de lo que avergonzarse.

La realidad es que corremos un gran riesgo al compartir esto y exponernos a la incredulidad y la discriminación. Confiamos en ti porque confiamos en ti y queremos contar con tu apoyo. Necesitamos que tú resistas la tentación de felicitarnos por nuestros disfraces y que te concentres en conocer a la persona real que hay debajo.

A veces, las personas autistas “revelarán” quienes son en el contexto de la necesidad de escapar de un entorno sobreestimulante. Esto conduce a otra respuesta común:

II) “Oh, yo también odio los [ruidos fuertes, grupos grandes, aromatizantes, etcétera]”: Por cierto que sea, para las personas autistas, no se trata de preferencias personales. Estos estímulos secuestran nuestros cerebros, destrozan nuestra compostura y provocan reacciones físicas y fisiológicas que no podemos controlar. Nos bloqueamos y no podemos concentrarnos en nada más. No poder escapar de ellos arriesga todo, desde inmovilizar el pánico hasta un colapso público humillante.

Los intentos de compadecerse son alienantes, no tranquilizadores. Impiden una verdadera comprensión de cuán desesperadas son estas situaciones para nosotros. Le contamos a las personas nuestras dificultades no por simpatía, sino porque necesitamos ayuda. Te necesitamos en ese momento para que te enfoques en ayudarnos y resistas la tentación de tratar de comparar tu experiencia con la nuestra.

III) “Mi [hermano/a, amigo/a] tiene un hijo/a autista. ¿Por qué él/ella hace [tipo de comportamiento]?”: Una pregunta como esta se basa en otro estereotipo falso: que todos las personas autistas son iguales. Toda persona autista es solamente experta en su propia experiencia de vivir la condición. Él/Ella no puede ni está obligado/a a ofrecer información sobre personas autistas que nunca ha conocido. Además, muchas persona autistas enfrentan dificultades específicas y otras no, como el mutismo y la dispraxia, y ellos no están mejor equipados para discutir sus experiencias que una persona no autista. Estas preguntas deben dirigirse a profesionales que se especializan en el autismo, no al primer adulto autista que tú conozcas.

IV) “¿Cuál es tu habilidad especial?”: Al contrario de lo que ves en los medios populares, la mayoría de las personas autistas no tienen talentos superhumanos. Estas personas, llamados sabios, son tan raros en el autismo como en la población general. La idea de que todas las personas autistas son sabias es solo otro mito, uno que hace que sea mucho más difícil para la mayoría de las persona autistas ser aceptados por quienes son.

V) “Oh, ¿Has [visto/leído] esta [serie/película/novela con un personaje autista o creada por una persona autista]?”: El simple hecho de que algo tenga un creador autista no significa que todas las personas autistas estén interesadas en ello. Somos más que nuestro autismo. Peor aún, la mayoría de los obra de ficción convencionales están hechos por personas no autistas y presentan estereotipos deshumanizantes del autismo; es una apuesta segura que no somos fanáticos. En cualquier caso, es mejor evitar el tema por completo.

“OK, esas son las cosas que no debo decir. Entonces, ¿Qué debo decir en su lugar?”

Cuando alguien te confiesa que es autista, reafirma la seriedad de lo que te acaba de decir. Deja a un lado conscientemente tus ideas preconcebidas y resiste el impulso de felicitarlo/a o compadecerte de él/ella. Esta es una oportunidad para aprender más sobre el autismo y ayudar a apoyar a la comunidad autista. Necesitamos más aliados dispuestos a abrir sus mentes y corazones y vernos por lo que realmente somos.

Puede expresar su voluntad de hacerlo de esta forma:

  • “Gracias por confiarme esto”.
  • “Me siento honrado/a de que tú confíes en mí”.
  • “Nunca había conocido a una persona autista antes, pero estoy dispuesto/a a aprender”.
  • “¿Qué puedo hacer para ayudarte?”
  • “Prometo apoyarte al 100% en todo lo que necesites”.

Fuente: Condo, C. (2021). 5 Things Not To Say When Someone Tells You They’re Autistic. Research Autism. Recuperado de (https://researchautism.org/5-things-not-to-say-when-someone-tells-you-theyre-autistic/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s