Consejos Para Ayudar A Las Personas En El Espectro Autista A Cocinar: 4 Dificultades Y Sus Respectivas Soluciones

Cocinar puede ser muy divertido para hacer con tus hijos. Es una excelente forma de enseñarles a ser más independientes y darles un poco de control sobre su dieta. Para para las personas en el Espectro Autista, cocinar puede ser una actividad muy agobiante.

¡No desesperen! Enseñarle a tu hijo/a en el Espectro Autista a cocinar es uno de las forma más gratificantes de pasar un tiempo de gran calidad con él/ella. También es más probable que tu hijo/a disfrute aún más la comida si él/ella participó en el proceso de preparación.

Para aprovechar al máximo la experiencia tanto para los padres como para sus hijos, es importante comprender los cuatro dificultades principales al enseñar a cocinar a las personas en el Espectro Autista.

Éstos son:

I) Dificultades sensoriales: tacto y olfato

Las dificultades sensoriales que se enfrentan en el ámbito de la cocina son las aversiones a ciertas texturas, por ejemplo si éstas son viscosas: la sensación de carne cruda o un huevo duro sin cáscara. Una sugerencia muy útil es usar guantes médicos que no sean de látex porque son delgados y aún brindan información sensorial. Use una rebanadora de cebollas con alimentos como un huevo para evitar tener que manipular el alimento.

Ciertos olores también pueden ser muy agobiantes, como los humos de cebolla. Las personas en el Espectro Autista suelen ser más sensibles a los olores. Por ejemplo, si las cebollas son un problema, intenta usar cebollas Vidalia porque omiten menos humos. Refrigerar una cebolla antes de cortarla también reduce el olor. Existen gafas para cortar cebolla que parecen gafas de natación, pero puedes ver perfectamente bien con ellas. Protegen los ojos de los humos de cebolla.

II) Problemas de Motricidad Fina y Gruesa

Los problemas de motricidad tienden a ser poco abordados y menos obvios, pero son fundamentales para cocinar. El tono muscular más bajo afecta la fuerza del antebrazo que se necesita para cortar. Las habilidades de motricidad fina poco desarrolladas afectan cómo una persona sostiene los utensilios. Los problemas con la gradación impactan cuánta presión se necesita para diferentes actividades, como rebanar pan en lugar de un tomate, rallar un limón o queso, etc. Hay dificultad para modular la presión, la coordinación de los movimientos de los brazos como para lanzar una ensalada y el ajuste de movimientos para una tarea como pelar una manzana. Adaptar un movimiento puede resultar complicado.

Estos desafíos no son insuperables. Pueden abordarse por la forma en que se enseña la habilidad. Una sugerencia es hacer una demostración física al lado de la persona, no frente a ella, usando dibujos de líneas e indicaciones verbales o claves sobre cómo realizar una tarea funcionalmente. El soporte de mano sobre mano puede ayudar con los problemas de movimiento y gradación. Prueba diferentes tipos del mismo utensilio porque algunos funcionan mejor que otros.

Una nota importante sobre cómo corregir a una persona: Cuando las personas en el Espectro Autista llegan a la adolescencia, a menudo se desaniman al cometer errores debido a su larga historia con ellos. Es mejor brindar el apoyo necesario para que la persona realice la tarea correctamente en lugar de dejar que se equivoque y luego corregirlo. El apoyo personalizado realmente puede ayudar con esto.

III) Seguir las instrucciones

El procesamiento de la información es difícil para las personas en el Espectro Autista, por lo que las recetas deben dividirse en partes manejables:

  • Primero, enumera los utensilios y electrodomésticos necesarios.
  • Luego enumera los ingredientes en su forma completa, no la forma en que deben incluirse en la receta (por ejemplo, en lugar de decir cortados en cubitos, pelados, en rodajas, etc., digamos una zanahoria, una manzana, etc.)
  • Ahora enumera las instrucciones y divídelas en pasos manejables. Sí, pueden haber 3 páginas para una receta, pero también existe la posibilidad de cocinar con independencia, que es el objetivo.

IV) Sé creativo/a con las aversiones alimenticias

¿Cómo manejar las aversiones a la comida y otros dificultades alimenticias? Encuentra algo similar a algo que ya le guste a tu hijo/a en el Espectro Autista. Si a él/ella le gusta el pastel de especias, prueba con el pastel de zanahorias.

A menudo, la aversión no se debe al sabor de la comida en sí, sino a algún otro aspecto, como la presentación o la textura.

Reflexiones Finales

Cocinar y compartir una comida es una excelente manera de desarrollar habilidades sociales

Aprender a cocinar es una habilidad que puede conducir a una mayor independencia y posiblemente a un trabajo dentro de la industria alimentaria. También puede ser una forma de establecer conexiones con la comunidad y la familia.

Las personas en el Espectro Autista son más propensas a probar un nuevo plato que han preparado ellos mismos, ampliando así su repertorio de alimentos.

Al incluirlas en la preparación de la comida, tienen una mayor conexión con lo que comen y les da un paso más hacia la independencia.

Fuente: Bennie, M. (2017). What’s Cooking? Life Skills for Kids with Autism! Autism Awareness Centre. Recuperado de (https://autismawarenesscentre.com/whats-cooking-life-skills/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

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