El Trabajo Es Una Relación, No Exclusivamente Un Contrato

Cuando buscas datos sobre lo que impulsa el compromiso de los empleados, la lista siempre es bastante similar:

  • Sentirse valorado/a.
  • Confianza.
  • Saber que alguien se preocupa por mí y mi desarrollo.
  • Apreciación.

Aquí está lo gracioso. Si solamente te mostrara esta lista y te preguntara qué describe, “trabajo” probablemente no sea lo primero que tú dirías. Probablemente tú pensarías que describen algún tipo de relación: con tu mejor amigo/a o cónyuge o tal vez un miembro de tu familia.

Resulta que décadas de investigación sobre el compromiso de los empleados han estado tratando de decirnos algo increíblemente importante y simple.

Para los empleados, el trabajo es una relación.

Esto comienza a explicar por qué los niveles de compromiso de los empleados son tan paupérrimos en tantas organizaciones.

¿El problema?

La mayoría de los empleadores todavía tratan el trabajo exclusivamente como un contrato con sus empleados.

El empleador ofrece un salario a cambio del tiempo y el trabajo del empleado. Y la mayoría de los procesos de Recursos Humanos están diseñados para garantizar que los empleados cumplan con este contrato, para asegurarse de que el empleador obtenga lo que pagó.

Este no es un buen enfoque para formar relaciones laborales sanas. Imagínate estar en un matrimonio en el que tu cónyuge rara vez te dice o te demuestra que te ama, pero con frecuencia te recuerda tus obligaciones como cónyuge y lo bien o mal que las estás cumpliendo.

Esta es una receta para un amargo divorcio.

Por lo tanto, no debería resultarnos sorprendente que el compromiso continúe sufriendo y los empleados sigan avanzando en busca de una relación mejor y más satisfactoria.

Crear una organización donde los empleados estén completamente comprometidos significa repensar todo sobre la experiencia laboral. Significa rediseñar la experiencia laboral para que funcione como una relación sana.

Esto requiere que primero obtengamos una comprensión más profunda de lo que hace que una relación sea sana. Con esta información, podemos comenzar a rediseñar la experiencia laboral de los empleados.

Los seis elementos de una relación sana

Desde las amistades hasta las relaciones románticas, hay algunos elementos clave que deben estar presentes para que la relación sea saludable y satisfactoria para ambas partes.

  • Apreciación: Como seres humanos, anhelamos reconocimiento y validación. En nuestra relación con nuestro empleador, necesitamos saber que se nos ve y que se nota nuestro trabajo. No solo cuando se considera importante o cuando vamos más allá.
  • Aceptación: Para que la relación laboral sea sana para los empleados, necesitamos crear una experiencia y un ambiente que haga que cada persona se sienta aceptada y acogida por lo que es, no por lo que deseamos que sea o que sea.
  • Comunicación: Como seres humanos, cuando tenemos dudas, asumimos lo peor. Es parte de nuestro instinto de supervivencia. Esperamos lo peor, así que no nos sorprende. Cada vez que un empleado no está claro o no está seguro, asume cosas malas que conducen a la desconexión y una relación deteriorada. Las relaciones saludables requieren una conversación abierta y continua que ayude a eliminar la incertidumbre y la reemplace con claridad.
  • Apoyo: Cuando estamos en una relación sana, nos consideramos positivamente, eligiendo ver los fracasos del otro como resultado de errores honestos o circunstancias difíciles, no como un defecto de carácter. También asumimos que la otra persona tiene intenciones positivas en todo lo que hace, por lo que perdonamos rápida y fácilmente.
  • Compromiso: Una relación positiva requiere reciprocidad. Ambas partes deben estar realmente comprometidas entre sí y estar dispuestas a trabajar para garantizar que la otra esté feliz y satisfecha. El compromiso también se trata de cómo lo reconoces y reparas la relación cuando las cosas salen mal.
  • Tiempo: Si le preguntas a tu hijo/a cómo él/ella sabe si alguien lo/la ama, probablemente una de las primeras cosas que diría es “él/ella pasa tiempo conmigo”. Incluso desde que somos pequeños, entendemos que dedicamos tiempo a lo importante. Las relaciones requieren tiempo. No hay ningún atajo.

El trabajo es una relación, no exclusivamente un contrato. Y demasiados empleados están atrapados en una relación laboral disfuncional. Solo adoptando el trabajo como una relación podremos finalmente comenzar a crear el tipo de lugares de trabajo y experiencias laborales que los seres humanos anhelan y donde realmente pueden prosperar.

El desafío para nosotros como líderes, gerentes y diseñadores de la experiencia laboral es este: ¿cómo podemos incorporar estos elementos en la experiencia laboral diaria que creamos y fomentamos para cada empleado?

Las respuestas no siempre son fáciles de encontrar. Pero siempre valen la pena el esfuerzo una vez que lo hagas.

Fuente: Lauritsen, J. (2017). Work is a Relationship, Not a Contract. TalentCulture. Recuperado de (https://talentculture.com/work-is-a-relationship-not-a-contract/). Traducido por Maximiliano Bravo.

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