Ensombrecimiento Diagnóstico En La Salud: Atención Médica Inclusiva Más Allá Del Diagnóstico

Este artículo analiza formas de garantizar que los problemas de salud claves no se pasen por alto en las personas en situación de discapacidad cognitiva.

Los entornos sanitarios son lugares extraños y desconocidos. Solo tendemos a acudir a ellos cuando no nos sentimos bien físicamente o mentalmente, por lo que saber ubicarse en lo que puede parecer un laberinto es difícil.

Para las personas en situación de discapacidad cognitiva, como el Espectro Autista, puede parecer un entorno indescifrable. Estos mismos sentimientos los experimentan con frecuencia los profesionales de la salud cuando buscan evaluar, tratar y garantizar que se brinde una atención razonable y segura a las personas en situación de discapacidad cognitiva.

Con demasiada frecuencia, la formación que lleva a cabo el personal clínico no los ha preparado para trabajar con personas en situación de discapacidad cognitiva en estos entornos de alta presión constante. Esto es particularmente pertinente para la atención médica en general, donde el personal en esos entornos tiene “conocimientos muy limitados sobre las discapacidades cognitivas. No están familiarizados con el marco legislativo y, por lo general, no comprenden que el derecho a la igualdad de trato no significa que el trato deba ser el mismo, sino que puede ser necesario adaptarlo para satisfacer las necesidades específicas de su condición.

Este artículo establece formas de reducir los riesgos clínicos, como el ensombrecimiento diagnóstico, asegurando que los profesionales de la salud vean a la persona y no solo a su discapacidad. El ensombrecimiento diagnóstico ocurre cuando un profesional de la salud asume que el comportamiento de una persona en situación de discapacidad cognitiva es parte de su condición sin explorar otros factores como los determinantes biológicos. El ensombrecimiento diagnóstico se ha definido como “… una vez que se hace un diagnóstico de una determinada condición, existe una tendencia a atribuir todos los demás problemas a ese diagnóstico, dejando sin diagnosticar otras condiciones concurrentes”.

En su informe “Mejorando la salud y la vida: Observatorio de discapacidades del aprendizaje” escrito en el año 2010, los investigadores Eric Emerson y Susannah Baines destacaron al ensombrecimiento diagnóstico como “los síntomas de mala salud física se atribuyen erróneamente a un problema de salud mental/conductual o como inherentes a la discapacidad cognitiva que viva la persona”. En el “Manual de Enfermería Para Discapacidades Intelectuales y Cognitivas” del año 2009, editado por Bob Gates y Owen Barr, ellos señalaron que el ensombrecimiento diagnóstico es particularmente pertinente cuando se desarrollan nuevos comportamientos o aumentan los existentes. Dado que las personas en situación de discapacidad cognitivas tienen un riesgo mucho mayor de sufrir una variedad de enfermedades, es vital que se exploren los determinantes fisiológicos o patológicos del cambio de comportamiento. Si no es así, las personas en situación de discapacidad cognitiva pueden sufrir una atención deficiente e incluso pueden morir cuando su muerte podría evitarse. Los cánceres gastrointestinales son aproximadamente el doble de prevalentes en personas en situación de discapacidad cognitiva, la enfermedad coronaria es su segunda causa más importante de muerte y aproximadamente el 70% de dicho grupo experimentan trastornos gastrointestinales.

La Investigación Confidencial sobre Muertes Prematuras de Personas en Situación de Discapacidad Cognitiva (CIPOLD) destacó que las personas en situación de discapacidad cognitiva tienen resultados de salud mucho peores que los de la población general. Éstas incluyen:

  • Acceso reducido y menos probabilidades de recibir intervenciones para su obesidad, incluida la detección de enfermedades de la tiroides y diabetes.
  • Mayor riesgo de muerte por causas susceptibles (evitables por intervención médica)
  • Varianza (aproximadamente 48%) en las tasas de muerte susceptibles de ser tratadas en la población sin discapacidades cognitivas.
  • Baja aceptación de los programas nacionales de detección del cáncer, por ejemplo, mama, intestino y cuello uterino
  • Baja aceptación de inmunizaciones como “vacunas contra la influenza”
  • Mayor riesgo de muerte por infección respiratoria, una de las principales causas de muerte susceptible.

La CIPOLD también encontró que las mujeres en situación de discapacidad cognitiva mueren en promedio 20 años más jóvenes que las mujeres sin discapacidades cognitivas y los hombres unos 13 años más jóvenes que sus contrapartes sin discapacidades cognitivas. Algunas de las razones más consistentes fueron:

  • Retrasos o problemas con el diagnóstico o el tratamiento.
  • Problemas para identificar necesidades
  • Dificultad para brindar la atención adecuada en respuesta a las necesidades cambiantes.

Ningún profesional de la salud busca discriminar a sus pacientes, pero la evidencia ilustra que las personas en situación de discapacidad cognitiva tienen peores resultados de salud que el resto de la población. Un componente central en la relación entre el profesional de la salud y su paciente es la creación de confianza y comunicación. Sin embargo, si el paciente tiene dificultades para comunicarse y ser comprendido por los demás, este desarrollo puede requerir tiempo y esfuerzo, algo que no todos los profesionales de la salud se sienten capaces o dispuestos a dar. Si esto no sucede y no se adquiere la conexión humana, los profesionales de la salud pueden caer fácilmente en la trampa del diagnóstico eclipsado y, por lo tanto, a menudo sin darse cuenta, no aplican los mismos principios de diagnóstico que ofrecerían a otros.

El ensombrecimiento diagnóstico puede ocurrir durante una evaluación, como cuando un profesional de la salud interpreta que una persona en situación de discapacidad cognitiva se frota la cabeza como un comportamiento relacionado con su condición y no investiga ninguna posible causa de salud subyacente. Otro ejemplo es cuando una persona en situación de discapacidad cognitiva que tiene una enfermedad preexistente, como un problema de vesícula biliar, desarrolla un problema de salud mental y el problema de salud inicial ya no se considera, ya que los profesionales de la salud pueden quedar cegados por los problemas de salud mental. y olvídate de la otra necesidad sanitaria. Esto puede conducir a muertes evitables, ya que si no se detecta o no se controla, un problema de la vesícula biliar puede hacer que estalle y que el exceso de toxinas ingrese al torrente sanguíneo con un efecto fatal. Siempre es vital explorar una razón física o psicológica detrás de un cambio de comportamiento o un comportamiento nuevo.

Consejos útiles para eliminar el ensombrecimiento diagnóstico:

  • Sé respetuoso/a. No hagas suposiciones sobre la calidad de vida de una persona. Trata a tu paciente de forma adecuada a su edad cronológica.
  • Respeta la confidencialidad, como a cualquier otro paciente
  • Comunícate siempre con tu paciente directamente. Si tu paciente no es hablante, usa apoyos visuales o comunicación alternativa y aumentativa (CAA).
  • Evalúa la salud y el bienestar de las personas para que cualquier cambio en el comportamiento que pueda significar cambios en la condición o una enfermedad no se atribuya a su discapacidad cognitiva.
  • Presta mucha atención a la comunicación no verbal, por ejemplo, sonidos, posiciones corporales, gestos faciales y otros señales no verbales que pueden indicar dolor, ansiedad e incomodidad.
  • Ten en cuenta el entorno físico y cómo puedes ajustarlo para apoyar el acceso, la comodidad y la seguridad de tu paciente
  • Comprende claramente los problemas relacionados con el consentimiento y haz todo lo posible para obtenerlo.
  • Pídele ayuda a las personas que mejor conocen a tu paciente e interactúa con sus familiares o cuidadores para ayudarte a comunicarte de forma efectiva con ellos. Esto puede ayudarte a conocer a la persona y a comprender qué es lo mejor para sus intereses si él/ella no tiene la capacidad para dar su consentimiento.
  • Asegúrate de que las líneas de comunicación con tu paciente, sus familiares o cuidadores estén claramente establecidas durante todo el proceso de atención médica.

Conclusión

A menudo, los profesionales de la salud pueden hacer suposiciones sobre sus pacientes. Pero una vez que ven a la persona y experimentan sus habilidades, pueden darse cuenta de que sus suposiciones estaban infundadas. Tal como se señaló anteriormente, muchos profesionales de la salud han tenido oportunidades limitadas de experimentar durante su formación cómo trabajar y conocer profundamente a las personas en situación de discapacidad cognitiva. Es necesario asegurarse de que se haga mucho más para remediar esto. Por ejemplo, incluir a las personas en situación de discapacidad cognitiva y sus familiares o cuidadores en la enseñanza, el diseño y la evaluación de los profesionales y servicios sanitarios en los que trabajan. Cuando exista un esfuerzo continuo para acabar con en ensombrecimiento diagnóstico, aumentarán las experiencias de salud positivas, los resultados y una reducción significativa en las muertes evitables de personas en situación de discapacidad cognitiva.

Fuente: (2017). Diagnostic Overshadowing: See Beyond the Diagnosis. Intellectual Disability and Health. Univeristy of Hertfordshire. Recuperado de (http://www.intellectualdisability.info/changing-values/diagnostic-overshadowing-see-beyond-the-diagnosis?fbclid=IwAR2hAH0q6_Huew5mCuo_Nmcdj_68cjLgYqR9TZuApDxieGqxYrD4Q5S6HvU). Traducido Por Maximiliano Bravo.

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