El Lado Oscuro De Las Estereotipias: Conductas Autolesivas Y Hábitos Destructivos

Es crucial entender a las estereotipias como un aspecto normal y saludable de la identidad autista. Si bien este es el caso más a menudo, hay que estar consientes de que no todas las estereotipias son iguales.

A veces, las estereotipias no son sanas e incluso pueden ser peligrosas.

Los padres, los cuidadores y las personas en el Espectro Autista necesitan herramientas para hacer frente a este tipo de estereotipias. Los miembros de comunidad del Espectro Autista a menudo representan todas las estereotipias como algo maravilloso y saludable, dejando en silencio a los que necesitan ayuda. Entonces, ahora corresponde hablar acerca del lado oscuro de las estereotipias.

El Lado Oscuro

Una de las preguntas más frecuentes sobre las estereotipias es qué hacer cuando éstas no son sanas. Estas solicitudes provienen tanto de cuidadores no autistas como de personas en el Espectro Autista. Algunos ejemplos típicos incluyen a los niños que golpean sus cabezas contra las paredes, los adolescentes que se muerden los dedos y las uñas hasta sangrar o los adultos adictos a conductas autolesivas como cortarse las venas o quemar su piel.

Según la literatura sobre el Espectro Autista, las estereotipias sirven para una variedad de propósitos.

Muchas personas neurodiversas requieren diversas formas de entrada sensorial para regular sus sistemas. Por ejemplo, las personas con déficit atencional se benefician de la música de fondo suave mientras estudian o trabajan para mantener sus niveles de dopamina y mantener la concentración.

Las estereotipias también puede ser una válvula de escape para la sobrecarga, sea ésta sensorial o emocional, y proporcionar una sensación de alivio y restablecimiento de sentimientos agobiantes. Incluso se pueden ver ejemplos de esto en personas neurotípicas que están sobreexcitados.

Relacionado con el último, pero un poco más extremo: la estimulación puede proporcionar un refugio seguro contra la sobrecarga total y el colapso. La estimulación fuerte y regular proporciona un punto de enfoque para el cuerpo y la mente, lo que ayuda a bloquear los estímulos dolorosos.

Cuanto más fuerte sea la sobrecarga, más fuertes debe ser las estereotipias para proporcionar el alivio necesario.

Este último propósito es una fuente primaria de estimulación poco sana, por esta misma razón.

Todo Es Más Fuerte Que Todo Lo Demás

¿Cómo respondemos ante el malestar? ¿O el miedo?

Veamos primero los clichés cinematográficos y literarios como ejemplos …

Apretamos los dientes y lo soportamos. Cerramos nuestros puños y clavamos nuestras uñas en nuestras palmas. Nos mordemos la lengua para no gritar. Nos pellizcamos. Damos una bofetada a la gente histérica para dejarlos inconscientes.

¿Qué tienen en común todos estos métodos? Todos involucran la distracción del dolor como mecanismo de afrontamiento.

¿Alguna vez has estado tan molesto/a que instintivamente te apoyaste en una distracción de tras sentirte agobiado por tantos estímulos sensoriales, incluso de una manera leve? Tal vez disfrutaste de uno o más tragos puros de vodka, apretaste tus manos con demasiada fuerza o te diste a una ducha demasiado caliente.

Hay una razón por la que el dolor es el distractor universal. El dolor es la única forma de estimulación a la que nuestro sistema nervioso no se acostumbrará.

Todos los demás receptores sensoriales, cuando se estimulan continuamente, finalmente dejan de dispararse.

Si entras en una casa con demasiados gatos, es posible que te acobardes ante el fuerte olor de la arena para gatos, pero si te quedas y merodeas, dejarás de notar el olor. No se trata de atención, es una reacción fisiológica. Realmente dejas de oler el pis de gato.

Pero si sientes dolor, no te acostumbrarás a él. Mientras el motivo del dolor siga presente, tu sistema nervioso seguirá enviándote esas señales. No solo eso, sino que priorizará esa sensación por encima de otras.

El dolor es quizás la sensación corporal más fuerte que tenemos. Cubre y bloquea todas las demás sensaciones. Esto es lo que lo hace tan útil: nos dice cuándo algo anda mal. Nos mantiene a salvo cuando estamos heridos y necesitamos atender nuestras heridas. Pero esto es también lo que lo hace tan peligroso para aquellos propensos a la sobrecarga sensorial.

La mayoría de las personas nunca han sentido un malestar sensorial o emocional tan fuerte que se lastimarían para cubrirlo. Pero para una persona con una diferencia de procesamiento sensorial o emocional, ese umbral puede ser mucho más fácil de alcanzar.

Tipos De Estereotipias Poco Sanas

Aquí nos centraremos en los tipos más comunes de estereotipias poco sanas que desarrollan las personas en el Espectro Autista. Siempre habrá excepciones que no caen en una etiqueta ordenada, pero en un esfuerzo por ser lo más prácticos posible, este artículo dividirá las estereotipias poco sanas en dos categorías principales: sobrecarga y malos hábitos.

I) Sobrecarga

Estas son las estereotipias que ahogan todo lo demás.

Por ejemplo:

  • Golpearse la cabeza (contra una superficie dura o con objetos).
  • Morderse o rascarse las manos, los brazos u otras partes del cuerpo.
  • Golpearse o lanzarse contra superficies duras.
  • Rasgarse o tirarse del cabello.
  • Otros comportamientos extremadamente dañinos que aparecen de repente y con fuerza.

II) Malos Hábitos

Estos estereotipias, aunque aún no son sanas, se realizan de una manera más lenta y controlada. Pueden aparecer gradualmente y aumentar, o pueden ocurrir en niveles bajos continuamente.

Por ejemplo:

Morderse, pellizcarse o rascarse las uñas de los dedos de las manos o pies hasta el punto de lesionarse

  • Dermatilomanía y tricotilomanía (pellizcarse la piel y arrancarse el cabello, respectivamente).
  • Conductas autolesivas (cortarse las venas o quemarse la piel)
  • Morderse o rascarse a sí mismo a un nivel continuo de bajo grado (por ejemplo, morderse las manos).
  • Pica (comer artículos no alimentarios, como papel o papel de aluminio).
  • Otros comportamientos peligrosos o perjudiciales que se realizan con relativa calma, ya sea de forma continua, en todos o en la mayoría de los contextos, o bajo estrés.

Abordar los comportamientos de sobrecarga

Hay dos formas principales de interrumpir la estimulación por sobrecarga peligrosa. La primera es remover el estímulo problemático que está causando la sobrecarga. El segundo es redirigir el comportamiento sin dejar de abordar la necesidad de estimulación. Generalmente, alguna combinación de los dos métodos será más eficaz.

Remover el problema

Este primer método es más eficaz como intervención preventiva o durante las etapas iniciales de aceleración de la fusión.

La intervención preventiva requiere que el estímulo del problema sea específico, predecible y controlable.

Eliminar un estímulo problemático también puede ser efectivo si detecta el colapso durante las primeras etapas.

Si Tú Eres Padre/Madre O Cuidador/a

Aplica con este método si sabe que se acerca un factor desencadenante, si observas el comienzo del comportamiento problemático o si observas señales de advertencia de que está a punto de comenzar.

Si Tú Eres Una Persona En El Espectro Autista

Si tiene problemas con comportamientos de sobrecarga peligrosos, el seguimiento de tus propias crisis es igualmente importante. Si es posible, es útil tener una segunda persona que pueda realizar un seguimiento de tus patrones de crisis en vez de ti. Si tú no tienes ese lujo, entonces escribir un diario durante una sobrecarga leve a moderada es una alternativa (escribir un diario durante una crisis total suele ser imposible).

Una forma de comenzar el proceso de seguimiento de sus señales de advertencia es usar una App que le recordará a intervalos que registre cómo se siente, junto con dónde se encuentra y qué está sucediendo a su alrededor en ese momento. Son muy recomendables las Apps de recordatorios predeterminadas (configurar recordatorios a intervalos de una hora) o algo como iMoodJournal para iOS.

Concéntrese en las sensaciones físicas: ¿Cómo se siente tu estómago? ¿Cómo se sienten los músculos de tu cara? ¿Sientes frío o calor? Y si es así, ¿dónde? ¿Te sientes entumecido/a o con hormigueos en alguna parte? Lleva un registro de lo que hace tu cuerpo a intervalos continuos. Luego, si tienes un colapso, más tarde puedes revisar las páginas de tu diario y ver cómo te sentías en las horas previas. Del mismo modo, el simple hecho de establecer recordatorios continuos para comunicarte contigo mismo puede ayudarte a evitar las crisis por completo.

El elemento importante es aprender a identificar las señales de que se avecina un colapso e interrumpirlo antes de que llegue al punto sin retorno. Ya sea que eso signifique salir de una fiesta, apagar la música o mudarse a una habitación oscura y silenciosa, este método consiste en remover un problema.

Redirigir el comportamiento

Este método es el más práctico y el que probablemente necesitarás utilizar con más frecuencia.

¿Y si el estímulo problemático es la jornada escolar/laboral? ¿La ropa que él/ella lleva puesta? ¿Una discusión con su novio/a? ¿Pubertad?

¿Qué pasa si el estímulo no se puede identificar, no se puede eliminar en la práctica o es demasiado abstracto para eliminarlo? ¿O qué pasa si el colapso ya es tan intenso que eliminar el estímulo no ayuda?

En situaciones como estas, la estimulación peligrosa debe ser redirigida y reemplazada por una estimulación segura que tenga el mismo propósito.

Si Tú Eres Padre/Madre O Cuidador/a

Es tu trabajo encontrar una forma de proporcionar una estimulación intensa e indescifrable que ahogará al mundo y proporcionará un punto focal para la persona que sufre el colapso. El tipo de entrada sensorial depende de la persona.

Por ejemplo, tu hijo/a en el Espectro Autista es propenso/a a tirarse del cabello y golpearse la cabeza favorece una entrada sensorial auditiva y vestibular. Tocar una canción favorita muy fuerte, mientras lo levantas y lo balanceas, es la mejor forma de ayudarlo/a a superar sus crisis.

Algunos ejemplos de estimulación intensa y segura para proporcionar son:

  • Presión profunda (apretar los brazos hacia arriba y hacia abajo, pellizcar las puntas de los dedos, un fuerte abrazo de oso o acostarse encima de la persona).
  • Vibración en el área del pecho o alrededor de la boca (un masajeador en el área de la barbilla y la boca, o golpeando rítmicamente su espalda con la mano).
  • Música fuerte (tocando una canción rítmica, sensorial o cantando cerca de su oído).
  • fuerte entrada vestibular (girarlos o empujarlos en un columpio o, si el tamaño y la fuerza lo permiten, levantarlos y girarlos).

Si no estás seguro/a de qué tipo de estimulación le gusta más a tu hijo/a, presta atención a lo que buscan a través de cómo se comportan.

  • ¿Tú hijo/a está golpeándose o mordiéndose? Necesita una presión profunda. Concéntrate primero en las áreas que golpea.
  • ¿Tu hijo/a está gritando? Necesita información auditiva. Pone música fuerte. Lo mejor es usar su teléfono, ya que puede moverlo. Para una entrada sensorial adicional, mueve el altavoz hacia adelante y hacia atrás, de un oído al siguiente, o muévelo hacia adelante y hacia atrás, cerca del oído y alejándolo nuevamente.
  • ¿Tu hijo/a está tirando objetos, destrozando la habitación o tirándose al suelo? Necesita información vestibular. Ponlo/a en un columpio, en una hamaca o en un trampolín, o recógela y dale vueltas.

Si Tú Eres Una Persona En El Espectro Autista

Comienza compilando mientras estás tranquilo/a una lista de ideas para una intensa entrada sensorial. Mantén varias copias esparcidas, como en tu teléfono, en tu computador y publicadas en tu refrigerador. Necesita un banco de opciones sensoriales que pueda ir ampliando con el tiempo. Idealmente, lo que estás buscando son diferentes tipos de estimulación intensa que pueden proporcionar un amortiguador sensorial o un restablecimiento sensorial para brindarle la información que necesita sin recurrir a lastimarte

Algunas buenas aternativas son:

  • Sostener cubitos de hielo
  • Hacer que otra persona se siente sobre ti o invierta en una manta con peso
  • Mantén una lista de reproducción de música intensa y sensorial que pueda escuchar en los auriculares (no dude en contactarme para obtener recomendaciones)
  • Aprieta las muñecas, las manos y las yemas de los dedos (presiona la uña hacia abajo) en lugar de morder o rascar
  • Toma una ducha o un baño frío o caliente (¡pero no DEMASIADO frío o caliente, y no por más de 10 minutos en ninguno de los extremos!)

Una vez más, el objetivo es seguir agregando elementos a la lista cada vez que pienses o encuentres una nueva idea.

Abordar Los Malos Hábitos

Los malos hábitos son a menudo más difíciles de tratar que las crisis peligrosas. Donde las crisis van y vienen como huracanes, los malos hábitos están siempre presentes. Pero se aplican pautas similares para manejarlos. Puede intentar eliminar el gatillo, redirigir el comportamiento o ambos.

Quitar el gatillo

Esto no siempre es posible con malos hábitos, lamentablemente. Pero para algunos hábitos, puede serlo. Por ejemplo, si tu hijo/a come pegamento y tú has intentado redirigirlo sin éxito, el siguiente paso es bloquear el pegamento.

Un ejemplo típico de malos hábitos en las personas en el Espectro Autista es morderse los labios. Por alguna razón, sus labios se agrietan con mucha facilidad. Esto significa que casi siempre tengo pequeñas lágrimas y escamas de piel en sus labios. Si y cuando inevitablemente él/ella los siente (ya sea con un dedo o frotándose los labios), muerde compulsivamente los pliegues de la piel y pela mis labios en pedazos. Cuanto más muerde, más aletas y copos aparecen. Es un ciclo de autopropagación. La única forma disponible para interrumpir este comportamiento es tener siempre a mano un bálsamo labial. Si él/ella puede suavizar los colgajos y las escamas con bálsamo, no los sentirá tanto y entonces puede evitar el gatillo (sentir la textura áspera) que causa el comportamiento.

Causas Basales

Muchos “malos hábitos” o estereotipias autodestructivas pueden provenir de causas fundamentales que deben abordarse. El ejemplo a continuación es una historia sobre una causa basal que puede sucederle a más de una persona en el Espectro Autista.

Un/a adolescente en el Espectro Autista repentinamente desarrolla un nuevo y muy violento estímulo de golpearse la cabeza contra la pared. Lo/La llevan a un médico tras otro, y nadie pudo resolver el problema. Un profesional incluso llegó a descartar el tema y les dijo a sus padres que esto era “solo algo que hacen las personas en el Espectro Autista” y que tendrían que acostumbrarse. Finalmente, notaron algo. ¡Sus muelas del juicio venían impactadas, presionando un nervio! Tenía un dolor horrible y golpearse la cabeza contra la pared era su único mecanismo de defensa.

A menudo, si hay algún problema médico subyacente, es posible que no se controle si una persona en el Espectro Autista no puede hablar para explicar el problema de forma efectiva. Estos problemas también pueden pasarse por alto en aquellas personas más hablantes, si debido a la alexitimia, no comprenden el problema por sí mismos o no pueden articularlo bien.

Algunos ejemplos de problemas médicos comunes que pueden causar un comportamiento autolesivo son:

  • Inflamación (alergias, trastornos autoinmunes, intolerancias alimentarias, reacciones adversas a medicamentos).
  • Problemas dentales (caries, brotes de dientes nuevos, dientes rotos, lesiones en la boca).
  • Problemas intestinales (celiaquía, lesiones, cólicos menstruales o síndrome premenstrual).
  • Dolores de cabeza (migrañas, niveles bajos de azúcar en sangre, presión arterial baja, calambres mandibulares).

Redirigir el comportamiento

La redirección implica identificar la necesidad sensorial que está creando el estímulo y satisfacerlo de otra manera.

Además del bálsamo labial, otra cosa que podría impedirle que una persona en el Espectro Autista se muerda los labios es tener juguetes masticables a mano.

Por ejemplo, el proveedor de juguetes estimulantes, Stimtastic, vende “chewelry” (joyería masticable) para adultos, la cual se ve agradable llevándola puesta sin dejar de cumplir su propósito.

Los juguetes masticables también pueden ayudar con la pica, aunque es aconsejable que consiga solo los juguetes más fuertes, o el juguete en sí puede convertirse en un objeto peligroso.

Los mejores métodos para redirigir los malos hábitos pasan por encontrar un estímulo similar. Si el hábito involucra la boca, usa chicles o juguetes masticables. Si se trata de las manos, busca juguetes estimulantes.

Algunos malos hábitos son más difíciles de redirigir, como las conductas autolesivas. Algunos ejemplos rápidos de formas de redirigir las conductas autolesivas y distraer tales pensamientos son:

  • Garabatear en una hoja de papel hasta que toda la página esté negra.
  • Hacer dibujos en tu piel.
  • Seguir otras estrategias de afrontamiento dolorosas pero seguras, como las enumeradas anteriormente en la sección de sobrecarga (sostener cubitos de hielo, ducharse con agua caliente, música fuerte, etc).

Fuente: Lindsmith, K. (2016). The Dark Side of the Stim: Self-injury and Destructive Habits. The Artism Spectrum. Recuperado de (https://kirstenlindsmith.wordpress.com/2016/02/05/the-dark-side-of-the-stim-self-injury-and-destructive-habits/). Traducido Por Maximiliano Bravo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s