La “Intervención” Número 1 Para El Espectro Autista

Cuando un niño/a pequeño/a recién ha sido diagnosticado en el Espectro Autista, una de las primeras conversaciones que tenemos es sobre la intervención temprana. Los profesores, los médicos y otros profesionales suelen hacer un seguimiento de una cita de diagnóstico con recomendaciones para terapias, como terapia lingüística, terapia ocupacional y psicoterapia. Cuando se entrega con respeto y comprensión, los beneficios de estos apoyos tempranos y continuos pueden ser enormes.

Pero falta una pieza crucial en esta lista de recomendaciones; algo que, sin embargo, podría decirse que afecta a cada experiencia que el/la niño/a en el Espectro Autista tendrá. Más de lo que necesitamos para movernos, comunicarnos o “funcionar en la sociedad”; lo que sea que eso signifique, las personas en el Espectro Autista necesitan la oportunidad de desarrollar una identidad positiva. Una identidad positiva del Espectro Autista, donde la condición sea vista como un aspecto positivo de nosotros mismos, donde acogemos nuestras diferencias y perspectivas del Espectro Autista como poderosas y válidas, una fuente de fortaleza y contribución al mundo. Una identidad positiva del Espectro Autista: donde no crecemos cuestionando nuestro lugar en la sociedad, donde no nos sentimos avergonzados de nuestras necesidades, donde sabemos que, como personas en situación de discapacidad, todavía somos íntegros, importantes y valiosos. Una identidad positiva del Espectro Autista: donde entendemos lo que significa vivir la condición y por qué hacemos las cosas que hacemos, sin tratar de arreglar nada. Donde podemos hacer nuestra estereotipias, o experimentar nuestras sensibilidades sensoriales sin tener que disculparnos. Donde podemos relajarnos en quiénes somos naturalmente y aceptar todos los rasgo de nuestra condición.

Necesitamos una terapia para ESO.

No porque las personas en el Espectro Autista naturalmente se odien a sí mismas o porque no nos les guste vivir su condición.

Porque nuestra cultura actual, repugnantemente capacitista, ha destruido la identidad autista y nos ha arrojado a la crisis. Porque hemos sido reducidos a una serie de déficits en un libro de texto médico. Porque nuestras personalidades, preferencias y respuestas a eventos traumáticos han sido analizadas y posteriormente secuestradas por psicólogos y terapeutas conductuales, como problemas a resolver. Porque nuestros padres tienen listas de “señales de alerta” para el Espectro Autista en sus refrigeradores, e historias sobre todas las cosas que los niños en el Espectro Autista nunca harán, en sus mentes.

Toda esa negatividad tiene un precio. En este momento, las personas en el Espectro Autista enfrentan entre 2 y 4 veces la tasa de depresión en personas neurotípicas; cerca de 3 veces la tasa de ansiedad, y más de 9 veces la tasa de suicidio. La esperanza de vida de las personas autistas varía de solo 36 a 54 años. Si la identidad es una “piedra angular del bienestar”, no es difícil ver cómo las conversaciones sobre lo que significa estar en el Espectro Autista tienen una relación directa con estas cifras y las vidas que representan. Así es como se ve la carga del capacitismo social en las personas en el Espectro Autista. Este es el costo de la discriminación.


La tremenda carga del capacitismo de otras personas hace que la identidad del Espectro Autista sea un campo de batalla. Y tal como están las cosas hoy en día, creo que es necesario que cada persona en el Espectro Autista practique activamente una identidad positiva. También necesitamos examinar nuestro propio capacitismo. Necesitamos practicar el amor propio intencional, protegernos de las narrativas dañinas, conectarnos con nuestra comunidad y saturarnos de experiencias que nos demuestren un sentido de pertenencia.

Y para nuestros hijos, necesitamos desesperadamente una intervención temprana (y continua) para ayudar a los jóvenes en el Espectro Autista a desarrollar un fuerte sentido de orgullo acerca de quienes son. Los niños en el Espectro Autista deben estar equipados con estrategias protectoras contra la discriminación y el capacitismo, para aprender a tomar una posición contra el lenguaje que nos devalúa, aferrarse a la sensación de alegría que proviene de nuestra forma de estar en el mundo. Necesitamos un servicio que apoye activamente a los niños en el Espectro Autista a medida que continúan en su autoaceptación y autoconfianza naturales, en lugar de permitir que sea destruido por toda una vida al decirles que todo lo que hacen, todo lo que sus cerebros e instintos les dicen que hagan, está mal. Creo que un modelo de terapia de juego o terapia de música/arte, para aquellos que están familiarizados con ellos, podría ser un buen lugar para comenzar.

Sin embargo, la “intervención temprana” más importante es el trabajo realizado por familias de niños en el Espectro Autista. Hay muchas cosas que los padres y otros miembros de la familia pueden hacer para ayudar a sus hijos a desarrollar una identidad positiva del Espectro Autista.

Replantea tu perspectiva sobre la condición. Explora el movimiento de la neurodiversidad y el movimiento de aceptación del Espectro Autista. Encuentra su camino hacia perspectivas que empoderen a tu hijo/a. Lo más importante, recuerda que las personas en el Espectro Autista son personas, igual que tú. Incluso aquellos que viven vidas que no se parecen en nada a la tuya, o cómo imaginaban que serían las cosas.

Consultar a los adultos en el Espectro Autista (como yo). Llévanos a la vida de tu hijo a través de la literatura, los medios de comunicación, Internet y grupos de reunión. En un mundo de demasiada información, enfócate en el respeto y la confianza. Déjate guiar por estos valores mientras crías a tu hijo/a. Respeta a tu hijo/a y confía en que él/ella crecerá y aprenderá a su debido tiempo.

Más que una comunicación efectiva, más que un comportamiento “apropiado”, los niños en el Espectro Autista necesitan la oportunidad de desarrollar una identidad positiva. Esto, por encima de cualquier otra cosa, debe ser la máxima prioridad de las conversaciones sobre la intervención temprana y el “tratamiento” para el Espectro Autista, si queremos avanzar en el alivio del inmenso dolor que viven las personas en el Espectro Autista. Dolor que no proviene de nuestra condición, sino de la forma en que nos tratan las personas que nos rodean. Reunámonos todos y formemos a estos niños. Lo van a necesitar. Mucho.

Fuente: Meyer, S. (2020). The number one “intervention” for autism. Medium. Recuperado de (https://medium.com/@sara.meyer.1989/the-number-one-intervention-for-autism-4116ce4f859f). Traducido por Maximiliano Bravo.

2 comentarios sobre “La “Intervención” Número 1 Para El Espectro Autista

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s