Paternidad Y Adolescentes Rebeldes En El Espectro Autista

No es raro que los padres sientan que no reciben ningún respeto de sus hijos adolescentes. Este es el caso en muchas familias, independientemente de si los niños están o no están en el Espectro Autista. 

Los niños se rebelarán contra ambos padres, pero cuando se rebelen contra sus papás generalmente es porque él es la figura de autoridad del mismo género. A veces es una prueba de fuerza, a veces es solo porque el papá es más fácil de empujar. Las chicas, por otro lado, tienden a rebelarse sin importar qué. Son cosas de la edad.

La rebelión es normal y los motivos son muy diversos. En este artículo, veremos las formas en que los adolescentes en el Espectro Autista se rebelan y, en particular, las relaciones papá-hijo.

¿Qué Tiene De Diferente La Rebelión En El Espectro Autista?

La rebelión adolescente en el Espectro Autista difiere de la rebelión adolescente normal en que a menudo los adolescentes no se dan cuenta de que se están rebelando. No están luchando para salir a pasarlo bien o luchando para hacer cosas de adultos. Los incidentes de rebelión adolescente en el Espectro Autista a menudo no son intencionales y tienen más que ver con palabras y acciones en el hogar y el hecho de que ahora se sienten “lo suficientemente crecidos” como para desafiar algunas de las reglas de sus padres.

La rebelión adolescente del Espectro Autista a menudo se trata del lenguaje que se usa y las palabras y frases hirientes. A veces se trata de no escuchar o no permitir que otros hablen. A veces se trata de quehaceres, colegio, televisión o videojuegos. También a menudo está relacionado con los colapsos.

Fuerza Menguante

Los papás a menudo presentan un objetivo fácil para los adolescentes en el Espectro Autista porque a medida que los niños crecen, comienzan a darse cuenta de que sus padres pueden hacer poco para castigarlos. En estos días, es inaceptable que los padres levanten la mano hacia los niños, y a los niños se les enseña eso en el colegio. Se llama maltrato físico.

Cualquier papá que haya usado consecuencias negativas, como su voz, intimidación o su fuerza física, para controlar a sus hijos, rápidamente se sentirá agobiado a medida que sus hijos se den cuenta de que esto ya no es una opción, o peor aún, que están creciendo y ahora poseen los mismos niveles de capacidad.

Los niños en el Espectro Autista a menudo se darán cuenta de su propia fuerza a una edad más avanzada que sus pares. Significa que a menudo son mayores y más fuertes antes de darse cuenta de que pueden defenderse. Esto a menudo permite que los padres violentos los mantengan bajo control por más tiempo, pero también significa que cuando finalmente comienzan a tomar represalias, a menudo es con la fuerza plena de un adulto.

Simplemente no puede usar métodos violentos de control. Es inaceptable y a la larga no funcionan. El control violento les enseña a los niños que la violencia es una opción. Aumenta la violencia en el hogar.

Falta De Conexión Emocional

Las mamás tienden a ser el centro de la vida de nuestros hijos, mientras que los papás generalmente están mucho menos involucrados. Los papás tienen menos probabilidades de asistir a reuniones de apoderados o consultas médicas. Los papás son a menudo “pobres en tiempo”. Esto puede deberse a compromisos laborales, pero también es una forma en que los papás pueden evitar escenarios emocionalmente difíciles. El resultado de esto es que los niños tienden a gravitar naturalmente hacia sus mamás.

Las nuevas mamás a menudo asisten a grupos de mamás para socializar durante los años difíciles de la atención temprana. Estos grupos tienen la ventaja adicional de permitir a las mamás compartir consejos sobre la crianza de los hijos y ver cómo otros manejan los obstáculos que conlleva la paternidad. No hay “grupos de papás” para enseñar estas habilidades a los hombres y no es de extrañar que los hombres en general simplemente no tengan la experiencia en esta área que las mujeres si tienen.

Cuando los niños se lastiman física o emocionalmente, generalmente son sus mamás, no sus papás, a quienes corren. No ayuda que los hombres a menudo se entrenan desde una edad temprana para suprimir las manifestaciones emocionales con frases como “los niños no lloran” son la norma en muchas familias.

Los papás de los niños en el Espectro Autista a menudo tienen más probabilidades de también vivir la condición, aunque en realidad el diagnóstico no es tan común. Si bien, en teoría, esto debería darle a los padres una forma de conectarse con sus hijos, lo contrario suele ser cierto. Los papás en el Espectro Autista a menudo carecen de las habilidades sociales para hablar de manera efectiva con sus hijos.

Si no tienes una conexión emocional fuerte con tus hijos, no puedes esperar que puedan comunicarte sus sentimientos.

Los papás necesitan interactuar más en los primeros años. Deben darse cuenta de que sus habilidades de comunicación papá-hijo solo pueden perfeccionarse con años de uso y práctica, y si están en el Espectro Autista, deben reconocer esto en sí mismos y usar sus “diferencias” compartidas para comunicarse mejor con sus hijos.

Mamás Que Crean Muros En Vez De Puentes

Si bien no estar involucrados en la vida de sus hijos es una de las razones detrás de las dificultades de los papás, también está el problema de las mamás que simplemente no pueden compartir a sus hijos. Es sorprendentemente común encontrar mamás que simplemente no entreguen las riendas a sus cónyuges en lo que respecta a sus hijos. Este es particularmente el caso donde los niños están en el Espectro Autista.

Las mamás a menudo se molestarán por el enfoque diferente que los papás aportan a las situaciones y lo verán como el papá “echa a perder la rutina”. No ayuda que los psicólogos le estén diciendo a las mamás que sus hijos en el Espectro Autista necesitan reglas y estructuras estrictas. Esto lleva a argumentos y exclusión general de los papás a edades tempranas.
Si bien puede ser cierto que los papás sean menos importantes que las mamás en esos primeros años, el equilibrio cambia considerablemente a medida que los niños crecen y si los papás no tienen la oportunidad de establecer conexiones cuando sus hijos son pequeños, es posible que no se desarrollen en absoluto cuando crezcan.

Si bien la “maternidad excesiva” puede crear una sensación de calma y protección que calma a los niños, también puede retrasar significativamente su desarrollo. Dos padres, independientemente del género, siempre serán más efectivos que uno.

Reduciendo El Problema De La Rebelión

Hay algunas cosas que provocan rebelión en los adolescentes. Mala comunicación, percepción de injusticia, falta de disciplina y debilidad de autoridad.

I) Mejorando la comunicación: La mala comunicación ocurre cuando tus hijos no sienten que pueden discutir las cosas contigo. Debes trabajar duro para mantener los canales de comunicación abiertos en todo momento. Esto significa que a veces tendrás que reprimir tu espanto o enojo ante las expresiones, opiniones, planes o acciones de tu hijo adolescente. A veces tienes que “callarte” y no ser negativo sobre las cosas, incluso si sabes que se están metiendo en problemas.

Es mejor discutir las cosas con calma y ofrecer opciones con la esperanza de que tus hijos adolescentes se hagan cargo de los riesgos. No siempre podrás cambiar sus opiniones, pero elige tus batallas. Después de todo, el fracaso es una parte igual de importante del aprendizaje como el éxito. No puedes proteger a tu hijo de todo, así que elige protegerlo de las cosas que son realmente peligrosas en lugar de los errores más simples de la vida.

II) Mejorando la equidad: La percepción de injusticia es posiblemente el mayor motivador para la rebelión y, de hecho, la “revolución” en el mundo. Sin embargo, cuando se trata de adolescentes, las cosas en realidad no necesitan ser injustas, solo necesitan ser percibidas como tales.

Escucha a tus hijos y toma nota de sus percepciones de injusticia. Esto generalmente aparece en declaraciones como; “pero los padres de (X) le permitieron ir” o “todos los demás tienen uno” o “todos mis amigos pueden quedarse despiertos hasta tarde“.

Obviamente, no puedes relajar las reglas por completo, pero siempre debes considerar lo que otras personas están haciendo y preguntar si tus reglas siguen siendo válidas. ¿Son arbitrarias o brindan protección? ¿Están en los niveles correctos para la edad de tu hijo?

¿Hay alguna forma de que tal vez puedas ceder? Si tu hijo quiere asistir a un evento, ¿puedes estar allí (o estar cerca) para dejarlo y recogerlo?

A veces, incluso admitir que comprendes que algo no es justo y preguntarles a tus hijos qué creen que puedes hacer al respecto ayudará. Este es particularmente el caso cuando se trata de artículos y actividades que simplemente no puedes pagar. Tu hijo puede estar motivado a conseguir un trabajo para ayudarte a pagar los gastos.

No siempre puedes hacer que las cosas sean justas, pero puedes alterar la percepción de injusticia para que tus hijos adolescentes no te resientan por eso.

III) El arte de la disciplina: Cada vez que alguien menciona disciplina, todos parecen pensar en golpear a los niños. Es falso. Y terrible.

La disciplina proviene de la palabra latina “discipulus“, que significa “estudiante, aprendiz o seguidor”. Necesitamos hacer buenos “discípulos” de nuestros hijos dándoles excelentes modelos a seguir y lecciones de vida útiles y fáciles de repetir.

Si tus hijos adolescentes se rebelan, entonces rechazarán tus enseñanzas. Debes retroceder unos pasos y preguntarte qué hay de malo en tus enseñanzas;

  • ¿Estás tratando de darles el mensaje equivocado? ¿O uno que no quieren escuchar?
  • ¿Eres un buen modelo a seguir, practicas lo que predicas?
  • ¿Tienes sabiduría “desde el corazón” o “desde la experiencia” que puedes impartir?
  • ¿Aprenderán quizás de su comportamiento rebelde?
  • ¿Estás siendo fácil de escuchar? Si no, quizás encuentre algo más que hacer con su hijo adolescente mientras habla.

La disciplina significa no solo tener un buen estudiante que esté dispuesto a escuchar. Significa tener un buen maestro que esté dispuesto a mirar la imagen más amplia y aceptar opiniones fuera de la suya.

IV) Mantener la autoridad: A veces es difícil ver cómo dejar espacio para la exploración en la disciplina sigue manteniendo la autoridad, pero lo es.

Si prohíbes por completo un comportamiento específico y tu hijo adolescente lo hace de todos modos, ya no tienes autoridad y debes considerar las opciones de castigo para recuperarla. Si desanimas un comportamiento mientras hablas sobre él y tal vez permites una exploración controlada, entonces nunca renunciarás a tu posición de autoridad. Las transgresiones menores no necesitan ser castigadas, sino que pueden convertirse en la base de discusiones y lecciones.

El otro elemento clave para mantener la autoridad es garantizar que ambos padres se apoyen mutuamente. Si se ve que está en desacuerdo con una de las decisiones de tu cónyuge, tus hijos se aprovecharán por completo esa debilidad.

La mejor manera de avanzar como pareja es asegurarse de que discutan los problemas antes de que surjan o antes de intervenirlos.

Si tu hijo adolescente te confronta con una idea con la que te sientes incómodo, una de los mejores estrategias es decir; “No estoy seguro y tendré que pensarlo. ¿Puedes dejarlo conmigo para que pueda discutirlo con tu mamá/papá cuando lleguen a casa?” Esto te dará algo de tiempo y te permitirá obtener una respuesta integral y un frente unificado.

Si estás utilizando esta técnica, encuentra una forma de contactar a tu cónyuge para informarles que no deben dar una respuesta directa (todavía). Esto es importante, especialmente si tus hijos tienden a preguntarle al otro padre si no obtienen una respuesta satisfactoria del primero.

La autoridad y el respeto hacia ésta se mantienen mejor teniendo un frente unificado y evitando respuestas negativas directas. Trata de encontrar formas de ceder para que todos obtengan un poco de lo que quieren y no haya necesidad de desafíos directos a la autoridad.

V) Manteniendo la paz: Es natural que los adolescentes se rebelen contra sus padres. Esto se manifestará en sus palabras y acciones. Deberás asegurarte de tener una lista de “NOs absolutos”, donde un comportamiento específico simplemente no está permitido y se deben pedir disculpas. La violencia, el daño a la propiedad y los insultos son buenos “NOs absolutos” y deberá asegurarse de que todos los miembros del hogar, incluidos los padres, cumplan con esas reglas.

Más allá de eso, los padres, especialmente los papás, deben tratar de acercarse a sus hijos a edades más tempranas. Es importante poder relacionarse con ellos para que puedan llevar sus quejas ante ti en lugar de en sus propias manos.

Cuando enseñes e impongas límites a tus hijos, asegúrate de pensar si lo que estás pidiendo es justo y si se aplica a todos. Prepárate para ceder en lugar de dar un “NO” absoluto como tu respuesta.

Fuente: Bolland, G. (2020). Fatherhood and Teens on the Spectrum who Rebel. Life With Asperger’s. Recuperado de (https://life-with-aspergers.blogspot.com/2020/02/fatherhood-and-teens-on-spectrum-who.html). Traducido por Maximiliano Bravo

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