Necesitamos Más Representación Para Personas En El Espectro Autista De Color

Las personas en el Espectro Autista siempre tienen que explicar su condición, ya sea a sus amigos, profesores, empleadores y colegas. Eso tiene sentido; La exposición pública a la neurodiversidad, y mucho menos el Espectro Autista específicamente, es escasa. Aunque la representación está aumentando con series como Atypical y Young Sheldon, los personajes en el Espectro Autista suelen ser hombres y casi siempre blancos. El Espectro Autista tiene una gran cantidad de variables, y factores como el género y la raza pueden afectar enormemente las experiencias de las personas que viven la condición. Sin embargo, en la televisión y las películas, solo se ilustran estas representaciones y circunstancias específicas.

La mayoría de los niños en el Espectro Autista son claramente conscientes de que son diferentes a sus compañeros. Literalmente sin exposición a personas como ellos, crecen pensando que, neurológicamente, están completamente solos. Incluso cuando están expuestos a personajes ficticios en el Espectro Autista antes de ser diagnosticados, no pueden identificarse con ellos; todos son hombres (considerablemente mayores). Solo se retrataban sus mentalidades, habilidades e interacciones con su entorno. Y como estas son las únicas representaciones públicas y accesibles del Espectro Autista, a menudo las personas que viven la condición analizan su comportamiento y lo comparan con el de ellos. Frecuentemente terminan cuestionando la legitimidad de la manifestación de su condición como resultado de estas diferencias.

Las experiencias del Espectro Autista también varían según el género. La interacción social entre las niñas, por ejemplo, depende significativamente más de la sutileza y la comunicación no verbal que entre los niños. Como sucede, las personas en el Espectro Autista encuentran estas cosas casi imposibles. Las expectativas sociales también son generalmente mucho más altas para las niñas. En consecuencia, les resulta mucho más difícil hacer amigas e interpretar con éxito su frustración. Esto es inmensamente común entre las niñas en el Espectro Autista, pero al no representarlo en los principales medios de comunicación, ellas se aíslan y llegan a la conclusión de que simplemente son socialmente defectuosas.

Este aislamiento se amplifica para las personas en el Espectro Autista de color a medida que se alejan aún más de sus pares blancos y neurotípicos. A menudo se encuentran sacrificando parte de su cultura. Además, la comprensión de la neurodiversidad varía enormemente entre las culturas, a menudo generando obstáculos significativos para aquellos que intentan aprender sobre el Espectro Autista y buscar un diagnóstico. Las personas en el Espectro Autista de color también se enfrentan al racismo consciente y subconsciente, lo que significa que es más probable que estas diferencias se vean negativamente. Una persona blanca que tiene dificultades sociales generalmente se considera “tímida” o “retraída”, mientras que repetidamente una persona de color con exactamente los mismos rasgos es marcada como “desagradable” o “grosera”. Las dificultades del Espectro Autista para descifrar diálogos no hablados, como las microagresiones racistas, les dificulta mucho más discernir cuánto de la animosidad que enfrentan es discriminatoria.

Las representaciones del Espectro Autista ya son limitadas, y los pocos ejemplos que tenemos solo muestran un grupo muy específico de personas que viven la condición. Teniendo en cuenta cuán multifacético es el Espectro Autista, el hecho de que casi todas las personas en el Espectro Autista que aparecen en la televisión y las películas sean hombres blancos es desconcertante. Las redes sociales los colocan continuamente a la vanguardia de la mayoría de las narrativas sobre el Espectro Autista, y estos personajes rara vez se desvían del status quo.

Es cierto que los hombres son diagnosticados más comúnmente en el Espectro Autista, pero se cree que una mayor presión social entre las niñas un sistema de diagnóstico creado alrededor de los niños y los hombres influyen en estas estadísticas.

Es invaluable para las personas en el Espectro Autista ver personajes que se ven y actúan como ellos. Una mayor representación de personas en el Espectro Autista de color proporcionaría familiaridad y apoyo a las personas que más lo necesitan. Ver rasgos como las estereotipias o la ansiedad que rodea la comunicación no verbal exhibidos en un personaje y verlos enfrentar los mismos problemas específicos es indiscutiblemente tranquilizador, especialmente para las personas más jóvenes. Una representación más diversa del Espectro Autista brindaría una representación crucial a las personas con identidades complejas y marginadas que realmente podrían beneficiarse de ello.

Además, y de manera crucial, si gran parte de la sociedad no tiene experiencia con personas como tú, no pueden entender tus problemas, no tienen idea de qué se tratan. Cuando las personas conocen al Espectro Autista bajo su debido nombre, las personas que viven la condición pueden ser entendidas y apoyadas de manera mucho más eficiente. Es mucho más difícil para las personas neurotípicas reconocer a las mujeres en el Espectro Autista y las personas de color (y para estas personas que viven la condición lo reconocen dentro de sí mismas) cuando solo asocian el Espectro Autista con los hombres blancos. Las representaciones singulares hacen que la comprensión general del Espectro Autista sea débil y homogénea.

La televisión y las películas son recipientes ideales para ilustrar estos temas. Por ejemplo, hubo un episodio de El Príncipe de Bel-Air acerca de la discriminación que sufren las personas afroamericanas de parte de la policía. Historias similares en las películas y la televisión representan estos asuntos en un formato coherente y fácil de consumir. Si bien empodera a quienes están representados, los problemas son accesibles para aquellos que no están familiarizados con ellos. Esto estimula discusiones recurrentes y genera comprensión pública, lo que permite abordarlos de manera más efectiva.

Cuando las personas en el Espectro Autista se presentan como un monolito, la sociedad las ve como tales. En la conciencia pública, el Espectro Autista se asocia exclusivamente con hombres blancos al estilo de Sheldon Cooper, mientras que las mujeres en el Espectro Autista y las personas de color carecen de igual reconocimiento. Nos niega tranquilidad, compasión e incluso fundamentos como el acceso a los diagnósticos que merecemos. Una representación del Espectro Autista más diversa y matizada en el entretenimiento facilitaría mucho el acceso a todo esto.

Fuente: Okhai, A. (2019). We Need More Representation For Autistic People Of Colour. gal-dem. Recuperado de (https://gal-dem.com/we-need-more-representation-for-autistic-people-of-colour/). Traducido por Maximiliano Bravo.

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