Recreo y Espectro Autista: Aprendiendo a Jugar

El recreo y el Espectro Autista no siempre hacen una buena combinación, ya que muchos aspectos del recreo pueden ser difíciles para los estudiantes que viven con dicha condición. Con la planificación, esta parte del día escolar puede ser un excelente momento para aprender.

La mayoría de los niños simplemente no pueden esperar a que suene la campana para indicar que el recreo ha comenzado. Para muchos, este es uno de los aspectos más entretenidos del día escolar. Para los niños en el Espectro Autista, sin embargo, puede ser muy difícil. Los aspectos de este período del día que pueden causar ansiedad en un/a estudiante en el Espectro Autista son los siguientes:

  • Falta de estructura.
  • No expectativas.
  • Poca o ninguna dirección u orientación.
  • Las interacciones sociales dominan.
  • Múltiples fuentes de estimulación sensorial.

Los estudiantes en el Espectro Autista a menudo se desempeñan mejor en un salón de clases estructurado porque:

  • Hay una rutina estructurada.
  • Las expectativas están claramente comunicadas, a menudo con ayudas visuales.
  • Los profesores ofrecen dirección y orientación.
  • Dominio académico e instructivo.
  • Hay estimulación sensorial limitada.

Otras Consideraciones

Los niños en el Espectro Autista pueden sentirse agobiados, incómodos y francamente asustados durante los descansos, el almuerzo y la hora de jugar porque hay poco o ningún sentido de orden y control. La sobrecarga sensorial puede ser difícil de tolerar y otros estudiantes pueden no entender las reacciones y comportamientos de los estudiantes en el Espectro Autista. Tratar con el recreo y el Espectro Autista puede parecer una situación desesperante, pero cada uno de los problemas se puede abordar de forma que se cree un sentido de estructura durante las actividades de juego.

Considera lo siguiente cuando desarrolles un plan:

Muchos niños en el Espectro Autista tienen que aprender a jugar.
Muchos quieren interactuar pero no saben cómo hacerlo.
La estimulación sensorial puede ser controlada.
Un poco de orientación hace mucho bien.
Muchos estudiantes típicos están felices de ayudar.
Está bien que un/a niño/a juegue solo/a por un tiempo.

Creación de un plan de recreo para estudiantes en el Espectro Autista

El primer paso para crear un plan de recreo para un/a estudiante en el Espectro Autista es involucrar a sus padres. Las habilidades para el recreo pueden incluirse en parte de su plan de tratamiento y esto requiere que todos los miembros de su equipo de tratamiento estén a bordo, incluidos los padres. Se pueden delinear metas específicas e implementar intervenciones. En algunos casos, un terapeuta puede trabajar como asistente temporal en el entorno escolar.

Creando Estructura

Lo último que la mayoría de los niños quiere es recibir instrucciones durante el recreo, pero a los estudiantes en el Espectro Autista a menudo les gusta saber qué esperar. Simplemente ofrecer una opción entre balancear y saltar la cuerda es un gran comienzo. Este paso relativamente simple configura las expectativas del niño.

Algunos niños pueden beneficiarse de ayudas como:

  • Cuadros horarios específicamente para el recreo.
  • Historias sobre actividades del recreo.
  • Juguetes al aire libre favoritos y actividades.
  • Habilidades sociales y orientación al juego.

Si se asigna un terapeuta, él/ella trabajará en los objetivos específicos descritos en el plan de tratamiento para el/la niño/a. Este profesional trabaja en el desarrollo de habilidades sociales, incluido el juego recíproco con sus compañeros. La terapia en el entorno escolar puede comenzar con muchas indicaciones y el terapeuta disminuye gradualmente las indicaciones hasta que el/la niño/a juega con otros.

Sistemas de Amigos

Muchos estudiantes típicos están felices de animar a sus compañeros en el Espectro Autista a jugar. Con orientación de parte de los profesores y terapeutas, los amigos pueden:

  • Usar horarios visuales.
  • Dar indicaciones verbales y visuales.
  • Servir como modelo de comportamiento adecuado.
  • Dar refuerzos mediante elogios.
  • Ofrecer apoyo.

A medida que los estudiantes típicos interactúan con los niños en el Espectro Autista, aprenden a sentirse cómodos y aprecian las diferencias de sus compañeros.

Situaciones sensoriales

La sobrecarga sensorial es incómoda y demasiada información puede ser abrumadora para algunos niños. Intente crear un equilibrio dando a un estudiante con autismo un programa de recreo que alterne actividades activas y ruidosas con actividades que ofrezcan liberación sensorial. Ten en cuenta que el recreo es un momento excelente para la integración sensorial. Algunas ideas de actividades son:

  • Columpios.
  • Sacudir cascabeles.
  • Jugar en una caja de arena.
  • Rebotar en una pelota de ejercicios.
  • Trepar árboles.
  • Jugar en un resbalín.
  • Correr, saltar, girar, pisar fuerte.

También, el recreo ofrece una excelente oportunidad para ayudar a mejorar el tono muscular y promover la buena salud a través del ejercicio.

Acoso Escolar

El acoso escolar un problema considerable en todos los ámbitos, y los niños en el Espectro Autista pueden tener dificultades para defenderse debido a una posible falta de comunicación y habilidades sociales. Sin embargo, el enfoque aquí está en el/la niño/a en el Espectro Autista, no en los estudiantes típicos. En muchos casos, el/la estudiante en el Espectro Autista es el agresor.

En algunos casos, los comportamientos negativos pueden ser recompensados ​​inadvertidamente. Por ejemplo, es el turno de Valentina de ser la primera en la fila en salir afuera. Lucas, que está en el Espectro Autista, se pone en fila delante de ella y cuando el profesor lo guía de vuelta a su lugar, cae al suelo, gritando. El profesor, en un esfuerzo por mantener el orden en la clase, decide que no es una batalla que valga la pena pelear y le permite a Lucas ponerse al frente de la fila.

La decisión de dejar que Lucas se salga con la suya detiene el comportamiento negativo y la clase puede continuar a tiempo sin incidentes. Sin embargo, la decisión es contraproducente porque ha aprendido que el comportamiento negativo funciona a su favor, lo que aumenta la probabilidad de que lo repita. Además, Valentina recibe un mensaje sutil de que Lucas es favorecido, al igual que el resto de la clase.

En su lugar, asegúrese de que:

  • Las mismas reglas se aplican a todos los niños.
  • Las expectativas de comportamiento son claras.
  • Las consecuencias son significativas, inmediatas y consistentes.
  • Un plan de manejo de crisis está en marcha.
  • Los comportamientos agresivos recurrentes o de acoso escolar también se tratan en el plan de tratamiento para el/la niño/a, por lo que es importante que se documenten los incidentes relevantes.

Aprendiendo a jugar

Para terminar, tal vez el recreo y el Espectro Autista sean una combinación tan difícil porque los niños en el Espectro Autista a menudo tienen que aprender a jugar, mientras que otros niños tienen que aprender a hacer matemáticas. ¿Qué mejor momento para enseñarles a jugar que durante el recreo?

Fuente: Rain, E. (s.f.). Recess and Autism. LoveToKnow. Recuperado de ( https://autism.lovetoknow.com/Recess_and_Autism). Traducido por Maximiliano Bravo.

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