6 Cosas que Los Ginecólogos Necesitan Saber Cuando Atienden a Pacientes en el Espectro Autista

¿Alguien realmente disfruta ir al ginecólogo?

Sin ninguna duda, una visita al ginecólogo es uno de los procedimientos médicos más estresantes, y eso aplica especialmente a las personas en el Espectro Autista. Para muchas personas con dicha condición, la idea del tacto invasivo (incluso cuando sea permitido) puede causarles una sobrecarga sensorial e incluso podría provocar ataques de ansiedad o descompensaciones. Y porque las consultas ginecológicas no son un ambiente que puede ser descrito como amigable para el Espectro Autista, las personas con dicha condición podrían rehusarse a entrar allí.

Desafortunadamente, esto puede tener graves consecuencias. Las visitas al ginecólogo son esenciales para mantener y asegurar una buena salud física y sexual, independiente si la persona tenga o no tenga una vida sexual activa. Las personas que aún no tienen una vida sexual activa podrían necesitar ir al ginecólogo para hacerse la prueba de Papanicolaou, pero aún así necesitarán hacerse exámenes de rutina en caso de quistes, tumores y señales potenciales de cáncer ovárico, cáncer cervical o cáncer uterino. O bien, para buscar información útil en caso de querer usar píldoras anticonceptivas.

Si eres un ginecólogo y tienes una persona en el Espectro Autista en tu consulta, esto es lo que necesitas saber.

I) Acepta que tendrás pacientes en el Espectro Autista: Las personas en situación de discapacidad podrían variar en cuanto a sus dificultades y características, pero todos aún así participamos en las etapas básicas del desarrollo humano físico y sexual. Básicamente esto significa que las personas en situación de discapacidad (incluyendo el Espectro Autista) son capaces de desarrollar deseos sexuales, actuar guiados a partir de sus necesidades sexuales, tener una vida sexual activa y quedar embarazadas. También significa que las personas en situación de discapacidad pueden desarrollar problemas sexuales, problemas de fertilidad, enfermedades/infecciones de transmisión sexual, menopausia, cáncer ovárico, cáncer cervical, cáncer uterino e infecciones genitales. Entonces, las personas en situación de discapacidad necesitan prestar atención a su salud física y sexual como cualquier otra persona.

La mayoría de los profesionales de la salud saben esto. Pero tarde o temprano, se encontrarán con un especialista que no sabe mucho sobre la sexualidad en las personas en el Espectro Autista.

No asumas inmediatamente que tu paciente no quiere información sobre sexualidad. Un estudio llevado a cabo por Beckmann y Barzansky concluyó que muchas mujeres en situación de discapacidad querían información sobre sexualidad, pero muy pocas realmente se atrevieron a pedirla. Menos del 20% de los ginecólogos les ofrecieron asesoría sobre sexualidad a sus pacientes, y solamente 1 de cada 5 mujeres muestreadas sintieron que su ginecólogo comprendía sus necesidades sexuales.

No asumas que tu paciente es una persona asexuada. Es más seguro asumir que tu paciente es una persona sexuada y hazle las mismas preguntas que le harías a cualquier paciente. Eso incluye antecedentes sexuales (del pasado y del presente) y si planea o no planea quedar embarazada en el futuro.

Cuando tiene que ver con discutir sobre anticonceptivos y protección contra enfermedades de transmisión sexual, es importante permanecer considerado ante todas las dudas expresadas por tu paciente. Las dificultades sensoriales ejercen un rol muy importante en el Espectro Autista y diferentes personas con la condición tendrán varios grados de tolerancia en la utilización de los métodos disponibles. Por ejemplo, los condones son extremedamante difíciles de utilizar para algunas personas en el Espectro Autista debido a la textura y olor del material (látex, sintético, cuero). También querrás documentar cualquier reacción alérgica (látex, lubricantes, hormonas, espermicidas). Una vez que sepas de las dificultades sensoriales y alergias que tiene tu paciente, te será más fácil hacer recomendaciones basándote en sus necesidades específicas.

A menos que hayan problemas de fertilidad específicos, las personas en el Espectro Autista pueden quedar embarazadas y tener hijos. A pesar de las dificultades que conlleva ser padres en el Espectro Autista, hay muchas personas con la condición que si se sienten capaces de formar una familia si lo desean. Por lo tanto, si tu paciente expresa su deseo de quedar embarazada y llevar a cabo el embarazo, es imperativo que tú respondas a sus deseos con respeto y dignidad.

II) Las acomodaciones son esenciales: En el mundo occidental, cuando se habla de acomodaciones, generalmente se refieren a personas en situación de discapacidad física. Como resultado, los profesionales de la salud podrían ni siquiera estar conscientes que las personas en el Espectro Autista también necesitan acomodaciones. Entonces, el concepto de preparar acomodaciones para pacientes en el Espectro Autista podría resultar nuevo para un ginecólogo desde que el tema de “sexualidad y personas en situación de discapacidad” a menudo no está incluido en los requisitos para obtener el grado de ginecólogo. Las personas en el Espectro Autista podrían no requerir acomodaciones estructurales (tales como rampas o ascensores). Pero tales personas aún necesitan acomodaciones. La iluminación, temperatura, pinturas de cierto color en las paredes, nivel de sonido, frecuencia de sonido y la textura de los muebles dentro de la clínica pueden afectar intensamente a una persona en el Espectro Autista.

Rediseñar toda tu clínica u oficina podría acumular costos y esfuerzo. Pero puedes ver esto como beneficioso para todos tus pacientes, porque se sentirán relajados frente a uno de los procedimientos médicas más invasivos y estresantes, más una empática relación doctor-paciente mejorará la comunicación entre las partes involucradas y, por lo tanto, la calidad de tu intervención ginecológica.

Consejos útiles:

  • Colocar una pecera con peces tropicales en la sala de espera.
  • Usar instalaciones eléctricas livianas con bombillas incandescentes en vez de bombillas fluorescentes, dado que las últimas pueden ser consideradas por personas en el Espectro Autista como una violación visual y auditiva, lo que puede aumentar su ansiedad.
  • Tener música de fondo a bajo volumen.
  • Vigilar el termostato para que tenga una temperatura ambiental promedio (ni muy caliente ni muy fría). Asegúrate de preguntarle a tu paciente en el Espectro Autista si se siente cómoda con la temperatura programada.
  • Baja el nivel del tono de llamado del teléfono de tu oficina, o pone el teléfono en modo de vibración.
  • Ten almohadas disponibles si tu paciente dice no sentirse cómoda en la mesa de exámenes.

Si tu paciente tiene un objeto de apego para reducir su estrés sensorial, deja que lo traiga a la sala de exámenes para que pueda concentrarse en eso durante el examen. Aunque esto no eliminará todo su estrés, tener un objeto familiar a mano durante una situación estresante hará una diferencia positiva para tu paciente.

En cualquier momento durante la consulta, tu paciente podría hacer esterotipias. No te sientas alarmado cuando pase esto y no interrumpas a tu paciente. Esto es algo positivo. Las estereotipias son una conducta común en las personas en el Espectro Autista, y una explicación convincente para tal conducta es que representa un mecanismo de calma en situaciones poco familiares, junto con proporcionar un equilibrio necesario ante un exceso de estímulos sensoriales.

III) Preparaciones con anticipación y explicaciones precisas de los pasos a seguir durante cualquier procedimiento son estrictamente necesarias: De acuerdo a la Dra. Shana Nichols (psicóloga clínica, autora y fundadora del Centro de Aprendizaje y Desarrollo ASPIRE), una potencial paciente en el Espectro Autista puede comenzar a prepararse ya 6 meses antes de haber agendado su examen o procedimiento ginecológico. Podrían hacer un recorrido por la clínica y formarse una idea del ambiente de la consulta ginecológica. Mientras estén allí, también tendrás la oportunidad de introducirte en forma casual. Permitir que la persona en el Espectro Autista visite tu clínica antes de la consulta es muy beneficioso porque las personas con la condición tienden a manejar las experiencias positivas o negativas mucho más fácilmente si saben con anticipación como serán las cosas. Déjales saber cómo necesitarán prepararse para la consulta, qué esperar durante la consulta y anticipar las potenciales reacciones o efectos secundarios en los días posteriores a la consulta.

Si realizas importantes cambios estéticos en tu clínica entre la visita introductoria y el día de la consulta, dejarás que tu paciente sepa con anticipación qué esperar cuando ingrese a la clínica.

Cuando llega el momento para agendar la consulta, permite una mayor duración en comparación con una consulta típica. Si una consulta típica dura una hora, agéndala para que dure una hora y media (dos horas si resulta necesario). Los pacientes en el Espectro Autista necesitan más tiempo para procesar la información que les estás proporcionando, responder tus preguntas y prepararse para los procedimientos o exámenes ginecológicos. Algunas personas también podrían necesitar más tiempo para comunicarse contigo, tus enfermeras y el resto de tu personal médico (por medio de un intérprete o sistema de comunicación asistida).

a) En el día de la consulta, antes del examen o procedimiento: Antes de cualquier examen o procedimiento, establece una “palabra clave” o indicador no verbal que tu paciente en el Espectro Autista puede utilizar en cualquier momento que quieran hacer una pausa o descansar un poco. Esto ayudará a tu paciente para que pueda sentirse más tranquila al saber que está en un lugar seguro y que aún tiene su sentido de autocontrol intacto. Las personas en el Espectro Autista necesitan establecer autocontrol para sentirse seguras. Y para que cualquier consulta ginecológica tenga un resultado positivo para todas las partes involucradas, tu paciente necesita sentirse segura.

b) Durante el examen o procedimiento: Los ginecólogos usualmente hacen un buen trabajo en alertar a sus pacientes sobre los pasos del examen o procedimiento que están a punto de realizar. Es especialmente crucial comunicarle a tu paciente en el Espectro Autista sobre todos los pasos a seguir durante un examen o procedimiento ginecológico. Un ejemplo que podrías darle a tu paciente en el Espectro Autista durante una prueba de Papanicolau: “Ahora insertaremos un instrumento llamado espéculo para abrir la vagina. Este instrumento está hecho de metal o plástico y puedes sentir un estiramiento de los músculos en dicha zona. Esto se está haciendo para que me sea más fácil ver si la cerviz, ovarios, útero y vagina se ven normales. Ahora sentirás un leve pellizco. Esto no debería doler. Simplemente estoy usando un hisopo de algodón para recolectar células para que podamos examinarlas en el laboratorio para asegurarnos que tus células estén sanas“.

c) Después del examen o procedimiento: Si los resultados no están disponibles durante el día de la consulta, tu querrás proporcionar instrucciones claras sobre como tu paciente podrá obtener sus resultados. También querrás informarle a tu paciente sobre potenciales efectos secundarios, incomodidades o sensaciones que podría experimentar dentro de su cuerpo después de haber hecho el examen o procedimiento.

IV) La comunicación o apoyos visuales o basados en datos son útiles. Muy útiles: Las personas en el Espectro Autista a menudo confían en apoyos visuales o datos para aprender y procesar información. Esto incluye procesar educación sexual y los muchos procedimientos que ocurren durante una consulta ginecológica. Proporciónale a tu paciente folletos, páginas de Internet y otros tipos de información útil que podrías tener en la punta de tus dedos sobre el examen o procedimiento ginecológico que está por llegar.

Cuando discutas sobre anticonceptivos con tu paciente, proporciónale folletos y descripciones con imágenes precisas, fotos, diagramas y gráficos comparativos para que tu paciente se los lleve a su hogar y procese la información ofrecida para tomar sus decisiones más fácilmente.

V) Mantener una postura profesional disminuirá la ansiedad. Controla tus emociones personales: Las personas en el Espectro Autista a menudo visitarán a más de un ginecólogo a lo largo de sus vidas. Pero el estrés y la ansiedad son sensaciones muy comunes según el contenido expresado a lo largo de este artículo. Dichas sensaciones pueden ser agravadas cuando el ginecólogo se expresa con un tono de voz que no indica un sentido de calma y levanta la voz cuando su paciente se siente sorprendida o incómoda durante el examen o procedimiento.

Para que exista una relación doctor-paciente empática y mutuamente respetuosa, los ginecólogos han de prestar atención a las siguientes indicaciones:

  • Las expresiones faciales aún pueden ser definidas (felicidad, ansiedad, etc.) pero intenta no ser demasiado dramático en tus expresiones faciales. La complejidad de las expresiones faciales dinámicas a menudo distraen a las personas en el Espectro Autista y podrían ser percibidas como intimidantes por tu paciente.
  • Sé consciente de tu tono de voz. Las personas en el Espectro Autista responden mejor a un tono de voz calmado, profesional y no excesivamente volátil.
  • Ten cuidado con tu sentido del humor o conversar sobre temas cotidianos con tu paciente, ya que ésto aumentará su incomodidad e intensificará sus niveles de ansiedad. Cuando sientas dudas, mejor evítalo.
  • Si tu paciente comparte información que te podría resultar alarmante (Ej: Tu paciente tiene una vida sexual activa y no usa protección, tu paciente ha experimentado un trauma sexual o tu paciente no sigue todas tus instrucciones para un eficiente cuidado prenatal), manéjalo profesionalmente. Es perfectamente aceptable manifestar tus preocupaciones y ofrecer recomendaciones para la seguridad de tu paciente basándote en hechos (Ej: El sexo sin protección aumenta el riesgo de contraer enfermedades/infecciones de transmisión sexual o un embarazo no deseado). Pero evita imponer esas preocupaciones basándote en tus creencias personales.

Controla tus emociones personales, y la interacción con tu paciente fluirá más tranquilamente.

VI) Trata a tu paciente en el Espectro Autista como cualquier otro paciente. Con respeto: Ningún profesional de la salud puede negarse a prestarle atención médica a una persona por motivos relacionados con su discapacidad. Entonces es importante proporcionarle a tu paciente en el Espectro Autista con la misma cantidad de acceso a la salud que a cualquier otro paciente. Deja que tu paciente rellene el mismo papeleo (incluyendo antecedentes médicos). Conversa con tu paciente sin ocultarle información (incluso si asumes que podría ser irrelevante). Proporciónale a tu paciente con el mismo rango de opciones de métodos anticonceptivos. Proporciónale a tu paciente con suficiente información sobre sexualidad que podría solicitar. Y lo más importante, deja que tu paciente tome sus propias decisiones. Justo como los demás pacientes tienen derecho a estar informados y tomar sus propias decisiones, las personas en el Espectro Autista también tienen ese derecho.

Fuente: Lindsey. (2011). 6 Things OB/GYN Needs To Know When Taking Care Of A Patient With ASD. Naked Brain Ink. Recuperado de (http://nakedbrainink.com/2916/obgyn-care-patient-asd/). Traducido por Maximiliano Bravo.

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