¿Cómo Darle la Bienvenida a los Estudiantes Universitarios en el Espectro Autista?

Aquí hay algunas ideas para los profesores y administradores que desean formar una cultura en sus instituciones en las que los estudiantes en el Espectro Autista se sientan bienvenidos, apoyados y alentados a participar plenamente en la vida universitaria.

I) Examina la cultura de asociatividad dentro del campus: Para fomentar un ambiente saludable para los estudiantes en el Espectro Autista, se deben tomar medidas para garantizar que se los aliente a defenderse sus derechos con sus propias voces y que la comunidad esté dispuesta y sea capaz de escucharlos. Si hay una asociación para personas en el Espectro Autista en el campus, averigua si hay personas con dicha condición en ese grupo. Si no es así, busca una manera de reorganizarlo para que pueda servir mejor a la comunidad que busca defender. En todos los esfuerzos asociativos, centra la atención en las personas en el Espectro Autista en lugar de las de los aliados, padres, hermanos o amigos sin la condición. Esto ayudará a tu institución a garantizar que su principal preocupación sea ayudar a sus estudiantes discapacitados, no a las personas que los rodean.

II) Si estableciste una alianza con una organización, verifica su reputación dentro de la comunidad en el Espectro Autista: Si los estudiantes en el Espectro Autista acuden a ti con inquietudes, escúchelos y refiéralos en asuntos relacionados con la experiencia vivida de haber nacido con tal condición. No le digas a los estudiantes en el Espectro Autista que su “funcionamiento” es “demasiado alto” para entender las dificultades de las personas “realmente” discapacitadas. En caso de sentir dudas, apoya a los grupos que hacen campaña por la aceptación en lugar de la conciencia.

III) Reconoce que la discapacidad puede verse diferente en personas de diferentes géneros: Los criterios de diagnóstico a menudo se construyen en torno a pacientes masculinos, lo que lleva al infradiagnóstico de las mujeres. Las mujeres en el Espectro Autista están bajo una inmensa presión social para enmascarar sus síntomas y, por lo tanto, fingen ser neurotípicos con más frecuencia que los hombres con la misma condición. De manera similar, las niñas con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) tienden a soñar despiertas, mientras que los niños pueden ser más hiperactivos. Comprender el diagnóstico insuficiente de las mujeres es esencial para brindar servicios a todos los estudiantes que los necesitan.

IV) Usa el lenguaje apropiado: Existe un debate continuo sobre si el lenguaje de la “persona primero” (persona con discapacidad) o “identidad primero” (persona discapacitada) es apropiado. Las comunidades de discapacidad auditiva, discapacidad visual y del Espectro Autista generalmente prefieren el lenguaje “identidad primero”, mientras que las personas con condiciones físicas generalmente prefieren el lenguaje “persona primero”. Si no estás seguro, siempre puedes preguntarle a la persona específica con la que estás hablando sobre sus preferiencias. La palabra “discapacidad” no es ofensiva ni grosera, y no debe ser tratada como algo para ocultar o evitar.

V) No trates de evaluar qué tan afectada está una persona por su discapacidad: La clasificación de las personas en grupos de “alto funcionamiento” y “bajo funcionamiento” es arbitraria, grosera y dañina. Dar cumplidos, como decirle a una persona en el Espectro Autista que “no parece estar discapacitada”, es tan equivocado como hablar sobre “superar” o “curar” el Espectro Autista, decir que las personas con dicha condición están “sufriendo” o referirse a ella como una “epidemia”.

La educación superior es un camino para crecer como persona, obtener un mejor trabajo y convertirse en un miembro más productivo de la sociedad. Tal oración resume muy bien todo lo que debe representar la educación superior para que los estudiantes en el Espectro Autista logren ser los dueños de su proyecto de vida. La mayoría de las universidades están dedicadas a alejarse de las filosofías excluyentes y enclaustradas en tal sentido, y eso es algo muy bueno.

Todos los estudiantes se benefician de pertenecer a una comunidad universitaria diversa y acogedora. Los estudiantes en el Espectro Autista pueden acceder a oportunidades que tradicionalmente les han sido negadas, y los estudiantes sin dicha condición aprenden a ver a las personas en el Espectro Autista como seres humanos llenos de potencial, que merecen ser respetados y aceptados. El aislamiento no ayuda a nadie y fomenta la ignorancia y la desigualdad.

Yo por mi parte, me sentí gratamente sorprendido por el interés de mi universidad en apoyarme e incluirme como un ser humano con los mismos derechos que mis pares que no están en el Espectro Autista, desde mi ingreso hasta mi egreso, y espero que todos los demás estudiantes con la misma condición de todo el país tengan experiencias similares a la mía. Al crecer, a menudo se nos hace creer que somos cargas, decepciones, bichos raros. Pero nada podría estar más alejado de la realidad.

Todo lo que queremos es aceptación, y estamos cansados de que nos ordenen a guardar silencio. Esta es tu oportunidad de ser parte de la revolución, de elegir el lado correcto de la historia. Y todo lo que tienes que hacer es escucharnos.

Fuente: Gibson, C. (2018). How to Create a Welcoming Culture for Autistic Students. The Chronicle of Higher Education. Recuperado de (https://www.chronicle.com/article/How-to-Create-a-Welcoming/245101?fbclid=IwAR0GLLDM8wbAeNaq4QHttFFRnsRsZQAMGefuHzgUapxnoHCqMVMLxSJy4kU). Traducido por Maximiliano Bravo.

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