Los 3 Tipos de Padres de Hijos en el Espectro Autista: ¿Cómo Trabajar con Ellos?

Una de las mejores formas para que un colegio apoye a los niños/as en el Espectro Autista es colaborar con sus padres. Después de todo, nadie conoce a dicho/a  niño/a mejor que ellos.

Pero, ¿qué sucede cuando te enfrentas a padres que no creen que el colegio esté brindando el apoyo adecuado? Como era de esperar, no hay una solución mágica para este problema sin la voluntad de expandir nuestra zona de capacidades o luchar por el acceso a financiación adicional. Sin embargo, hay una serie de medidas que puedes tomar para mejorar los resultados para el/la niño/a.

Aquí hay tres tipos comunes de padres de hijos en el Espectro Autista, y cómo trabajar con ellos.

I) Los padres frustrados: Vale la pena tener en cuenta que los padres de hijos en el Espectro Autista pueden estar muy desilusionados después de años de reuniones tras reuniones sin ningún éxito significativo obteniendo el apoyo que su hijo/a necesita tan desesperadamente. La ira, por lo tanto, es comprensible y depende de nosotros demostrarles que las cosas serán diferentes esta vez al escuchar sus experiencias y elaborar un plan para seguir adelante con ellas.

Estos padres también pueden sentirse frustrados y ansiosos de que necesiten consuelo y validación por las dificultades que han atravesado. Si los padres continúan enojados, intenta reaccionar como un ser humano en lugar de usar respuestas genéricas.

Es importante que les muestres a los padres que se sientan escuchados y que sus opiniones te importan. Intenta terminar la conversación con algunos próximas acciones positivos que se pueden implementarse inmediatamente para que sepan que su hijo/a recibe ayuda oportuna y no se quedarán esperando indefinidamente para recibir ayuda/financiación a más largo plazo. Estos pueden ser pasos simples como un tiempo de espera o cambiar el plan de asientos, ser creativos y realizar el cambio aunque solo sea en las actitudes del profesor hacia el niño, tiempo adicional o más comprensión de las dificultades en la clase.

II) Los padres preocupados: La mayoría de los padres tienen las mejores intenciones, son comprensiblemente protectores de sus hijos ante un sistema escolar que los ha rechazado o los ha privado de apoyos muy necesarios en repetidas ocasiones.

Es importante desarrollar una relación con estos padres, especialmente si están ansiosos por una estrategia que no funciona para sus hijos y les haga daño como resultado. Necesitan saber que pueden confiar en que tú y tus colegas escuchan y entiendan a sus hijos, a pesar de las pasadas decepciones que sufrieron.

Nuevamente, la empatía es importante, pero el problema debe ser bien abordado. La falta de apoyos adecuados puede ser un gran problema, particularmente durante la transición entre la enseñanza básica y la enseñanza media.

Creo que la clave para resolver esto es capacitar al/la niño/a para que sea parte de la toma de decisiones sobre su propio apoyo. Asignamos a los estudiantes un mentor, que se reunirá con ellos regularmente para analizar la calidad del apoyo que reciben y cualquier problema o preocupación que puedan tener.

Respeta a tu estudiante cuando te diga que necesita apoyo adicional en cualquier área y asegúrale que siempre habrá alguien listo para escucharlo y ayudarlo si lo necesita.

Comunica la efectividad de cualquier apoyo a los padres y pídeles que hagan lo mismo, alienta el uso de estrategias efectivas en todos los entornos para que pueda tener un enfoque unificado.

III) Los padres estresados, asustados o desconsolados: Ganarte la confianza de los padres que son reacios a participar es más difícil en comparación con los padres mencionados en los dos puntos anteriores. A veces, la falta de compromiso puede ser el resultado de un temor a que el colegio les eche la culpa por el comportamiento de su hijo/a o las preocupaciones de que se etiquete o excluya a su hijo/a después de haberlo decepcionado varias veces. Valida el derecho de los padres de contar con un aliado en las reuniones, así como delimitar qué pueden esperar durante la reunión, quién asistirá, cuáles son los objetivos a cumplir y cuánto tiempo ha sido programado puede ayudar a que sea menos desalentador.

Bríndale información a las organizaciones locales que pueden proporcionar un aliado si es necesario, ofrécele a los padres tu apoyo genuino y también contacto a través de un grupo local para niños con necesidades adicionales, o a través del servicio de apoyo familiar de la autoridad local si lo desean.

Sin tener en cuenta que los padres podrían estar trabajando, tener enfermedades o una multitud de otros problemas,  el tiempo que su hijo/a pasa en el colegio es como un respiro de los altos niveles de estrés que involucra su cuidado, incluso podrían estar durmiendo después de haber estado despiertos toda la noche con su hijo/a y es posible que no te hayas dado cuenta de la importancia de sus llamadas telefónicas o que aún no han podido comunicarse contigo.

Intenta ponerte en contacto con los padres en diferentes momentos y utilizando diferentes métodos, no supongas que los padres no tiene interés simplemente porque no contestan inmediatamente tus llamadas telefónicas. Usa un tono de voz empático, no acusatorio. Expresa claramente que tu intención no es juzgarlos, sino apoyarlos para satisfacer mejor las necesidades de sus hijos.

Puedes llegar a un punto en el que tengas que pensar en cómo puedes hacer que las reuniones sean más accesibles para los padres o en proporcionar instalaciones tales como reuniones fuera del horario normal, reuniones en el hogar o videoconferencias.

Cualesquiera sean sus dificultades, recuerda que la gran mayoría de los padres sólo quieren lo mejor para sus hijos y debe asumirse que los padres están haciendo su mejor esfuerzo, a menos que exista evidencia irrefutable que indique lo contrario.

Todas los colegios tienen la obligación legal de apoyar adecuadamente al niño y de hacer los ajustes necesarios para que un/a niño/a en el Espectro Autista tenga las mismas oportunidades que sus compañeros y eso debe estar en primer plano al tratar con niños/as vulnerables y sus familias que a menudo están en apuros.

Fuente: (2018). A parents response to – SEND: How to work with challenging parents. The Learning Curve. Recuperado de (https://thelearningcurvepda.wordpress.com/2018/05/24/a-parents-response-to-send-how-to-work-with-challenging-parents/). Traducido por Maximiliano Bravo.

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