Capacitismo Benevolente: Cuando Ayudar Realmente No Ayuda

Si no estás familiarizado con el término “capacitismo “, es una palabra, al igual que el racismo, que describe una condición social que conduce a la discriminación y la segregación generalizadas, pero en este caso se centra en las personas en situación de discapacidad.

Si el capacitismo describe la cultura que somete a las personas en situación de discapacidad al rechazo, ¿cómo analizamos un sistema de servicios que intenta ayudar a las personas, pero al hacerlo, termina reforzando los valores abismales de la cultura? Esto es algo que se llama “capacitismo benevolente” cuando las personas bien intencionadas establecen programas o servicios que también segregan o envían mensajes de estigma debido al uso de la discapacidad como el núcleo definitorio de los servicios, en lugar de cosas como el individualismo, la calidad de vida, elección informada e inclusión.

Históricamente, hemos visto un capacitismo benevolente en el desarrollo de talleres protegidos, hogares grupales y programas de actividades diurnas, que se promocionaron como alternativas a la institucionalización, que a su vez se consideraba un servicio benévolo en su respectiva época. Desafortunadamente, todos estos modelos, aunque ofrecen una opción en lugar de algo peor, aún impiden que las personas experimenten el tipo de vida que merecen.

El desafío del capacitisimo benevolente es que quienes lo perpetúan son personas bien intencionadas y afectuosas que sienten que sus acciones mejoran las vidas de las personas en situación de discapacidad. Pero, desafortunadamente, los esfuerzos para ayudar no equivalen automáticamente al mejoramiento real de las vidas. ¿Cuáles son los problemas?

I) Los ayudantes tienen más poder que sus destinatarios: Los que ayudan a mantener todas las cartas; es decir, profesionales de servicios para personas en situación de discapacidad y no aquellos que necesitan apoyo, gestionan los fondos, controlan y establecen las reglas.

II) La popularidad influye en cómo diseñamos e implementamos los programas de ayuda: Varios modelos de servicio de discapacidad se han puesto de moda a lo largo de los años, y lo popular a menudo determina qué forma tomará la ayuda. A veces, lo que es popular ha sido escasamente investigado, si se lo ha estudiado en absoluto, y no se lo ha llevado a ningún nivel de responsabilidad. Por ejemplo, los estudios no han arrojado evidencia de que el tiempo que se pasa en talleres protegidos ayude a la empleabilidad de personas en situación de discapacidades. De hecho, lo opuesto es verdad.

III) Los ayudantes pueden sucumbir a una mentalidad de rescate: Aquellos que ayudan, sin importar cuán bien intencionados sean sus motivos, pueden asumir fácilmente el papel de salvador y protector contra todos los demás. Esto atenúa su capacidad para escuchar críticas genuinas, aísla su enfoque y, al mismo tiempo, coloca a las personas asistidas como indefensas sin su rescatador. El rescatador a menudo hará que se ayude al individuo a seguir un camino que lleve a la dependencia en lugar de a la autosuficiencia.

Al final, el capacitismo benevolente a menudo está en la raíz de lo que impide que los que manejan modelos que segregan y aíslan a las personas con discapacidad puedan cambiar lo obsoleto. La mentalidad de rescate, la resistencia a la innovación y el interés propio “sabemos lo que es mejor”, en última instancia, impide que las personas con discapacidades obtengan apoyos más individualizados que podrían llevar a vidas más inclusivas en nuestras comunidades.

Si el campo de la discapacidad es para apoyar la calidad de vida de las personas, debemos darnos cuenta de que el concepto de “calidad de vida” puede ser una meta muy elusiva y variada para cada individuo. Todos deberíamos, incluidos aquellos de nosotros que abogamos por el cambio en el sistema existente, tener una actitud abierta para escuchar opiniones que desafíen nuestro pensamiento. Después de todo, si vamos a escapar del capacitismo benevolente , todos podríamos usar un poco más de humildad en nuestros esfuerzos para ayudar.

Fuente: DiLeo, D. (2018). Benevolent Ableism: When Helping Isn’t Really Helping. The Art of Autism. Recuperado de (https://the-art-of-autism.com/benevolent-ableism-when-helping-isnt-really-helping/). Traducido por Maximiliano Bravo.

Un comentario sobre “Capacitismo Benevolente: Cuando Ayudar Realmente No Ayuda

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s