11 Formas para Equilibrar el Trabajo y la Crianza de un/a Hijo/a en el Espectro Autista

Equilibrar una carrera satisfactoria con ser un padre o madre devoto/a puede ser difícil para cualquiera. Se vuelve más difícil según cuán exigente y estresante es tu trabajo, su flexibilidad, si tienes otras personas para ayudar a cuidar a tus hijos, la cantidad de hijos que tienes, si tu hijo/a tiene necesidades especiales …

En resumen, es difícil.

Cuando eres padre o madre de un/a hijo/a en el Espectro Autista, viene con una variedad de responsabilidades adicionales. Cada niño/a en el Espectro Autista es diferente, por lo que el tipo de terapias o atención que necesita tu  hijo/a pueden ser muy diferentes de las experiencias de otras familias. Lo ideal sería lograr una rutina impecable sin colapsos, sin terapias perdidas o atrasados y una ética laboral intachable sería ideal, pero tal vez no sea completamente viable. La vida pasa. Haz lo mejor que puedas y sé amable contigo mismo/a cuando las cosas no salen como se planearon.

Aquí, compartiremos algunas formas en que puedes tratar de equilibrar el hecho de ser padre o madre de un/a hijo/a en el Espectro Autista con tener una carrera.

I) Pídele a tu Empleador una Jornada Laboral más Flexible: Cada vez más compañías ofrecen teletrabajo (o trabajo desde casa) como una opción. Esto puede aliviar la presión en una variedad de formas diferentes.

Elimina tu desplazamiento diario, lo que puede liberar tiempo adicional en el día que puedes utilizar para ponerse al día en el trabajo, cuidar a tu hijo/a o hacer mandados. Estar en casa también puede acercarte más al jardín infantil, colegio o terapias de tu hijo/a, lo que puede facilitar el transporte. Y estar en casa puede hacer que sea más fácil lidiar con cualquier problema de conducta en el que necesites poder dejar lo que estás haciendo e ir a buscar tu hijo/a.

Si tu compañía no ofrece actualmente el teletrabajo, siéntate con tu empleador o director de recursos humanos y ve si pueden hacer una excepción. Propón que te permitan probarlo a modo de experimento, o solicita que te permitan trabajar desde casa solo un par de días a la semana.

También podrías agregar más flexibilidad de otras maneras, como solicitar un horario de viajes reducido si tu trabajo lo requiere. Solicitar proyectos o casos que requieran menos horas extras o reuniones atrasadas. Si trabajas con un cliente muy estresante, ve si puedes llevar a alguien más a las reuniones, mantente en contacto con el cliente por correo electrónico y no en persona, o incluso intercambia clientes con un colega que se vea menos afectado por su actitud. Cambia de turno si puedes, o pregunta si puedes trabajar la mayor parte del día en la oficina, y recuperar horas después esa noche una vez que tu hijo/a esté durmiendo.

Deja en claro que no estás buscando trabajar menos que tus colegas, sino que estás buscando una jornada laboral que satisfaga mejor tus necesidades.

Nunca lo sabrás si no preguntas.

II) Explica por qué Necesitas más Flexibilidad: No tienes que ser demasiado detallado o compartir más de lo que te sientes cómodo, pero sí quieres dejar en claro que estás pidiendo más flexibilidad porque absolutamente la necesitas, no por gusto personal. Da ejemplos específicos de cualquier problema que pueda surgir y por qué es necesario. Tal vez tu hijo/a tenga que ir a varias terapias que entran en conflicto con tu jornada laboral, pero es el único momento en que el centro está abierto. O tal vez tu hijo/a tiene problemas para adaptarse al jardín infantil o colegio y tiene problemas de comportamiento, por lo que es posible que necesites un horario de trabajo modificado durante al menos el próximo mes.

Conoces a tu hijo mejor que nadie, y ser franco con tu empleador o departamento de recursos humanos sobre tus necesidades te ayudará, especialmente si no están familiarizados con el Espectro Autista. También es posible que ya existan protocolos de la compañía que puedan ayudarte a equilibrar tu vida laboral y tu vida familiar.

III) Considera Otro Tipo de Trabajo: Porque es muy fácil encontrar otro trabajo, ¿verdad? (sarcasmo). En serio, hay opciones de carrera (y jefes más comprensivos) que pueden satisfacer mejor tus necesidades. Puedes comenzar buscando empleos que ofrezcan un horario flexible, diferentes opciones de turno, grandes beneficios para la salud e incluso opciones de cuidado infantil en el lugar. O bien, podría buscar trabajos como el trabajo independiente, el emprendimiento y el teletrabajo que te permitan hacer tu propio horario.

Encuentra un trabajo que no requiera que sigas un horario específico para realizar tus labores, sino que simplemente requiere que hagas tu trabajo. Eso libera tu día para que se adapte al trabajo donde mejor se adapte a ti, en lugar de seguir un cronograma por el solo hecho de seguir un cronograma.

Crear tu negocio y ser su propio jefe definitivamente también tiene beneficios, como crear tus propios horarios y establecer una carga de trabajo que funcione mejor para ti. Aún así conlleva seguir su propio conjunto de plazos y responsabilidades financieras, pero tendrás más control sobre como gestionarlos.

Por último, el trabajo independiente te permite estar a cargo de tu propio horario. Puedes organizar mejor las horas de las terapias de tu hijo/a, el colegio o las actividades extracurriculares, y puede escoger la cantidad de trabajo que consideras más conveniente. Una desventaja podría encontrar suficiente trabajo independiente para ganar el dinero necesario pero eso debería venir con el tiempo después de que formes una reputación positiva y buen número de clientes.

IV) Aprende a Delegar tus Responsabilidades: Las madres parecen llevar la peor parte de averiguar el acto de equilibrar sus responsabilidades en el trabajo y en el hogar. Según un estudio de la Universidad Estatal de Washington, 1 de cada 4 madres encuestadas rechazaron ascensos o tomaron una licencia para cuidar a sus hijos; 3 de cada 5 madres rechazaron trabajos; y la otra mitad informó que trabajaron menos horas para cuidar a sus hijos. Sin embargo, no trabajar no era una opción, ya que más de la mitad de los participantes del estudio dijeron que habían tenido dificultades financieras el año anterior.

El estudio tiene ahora varios años (se publicó en 2010) por lo que es posible que ya se estén realizando mejoras. Pero es tan importante poder confiar en tu cónyuge. Si trabajas a tiempo parcial y tu cónyuge trabaja a tiempo completo, eso no significa que debas estar a cargo de cuidar a tu hijo/a gran parte del tiempo o todo el tiempo. Elaboren juntos un horario que funcione bien para ambos y que sea flexible.

Si eres padre o madre soltero/a, hacer esto solo será mucho más extenuante. Pedirte ayuda a tus propios padres u otros familiares será necesario para tu salud mental, emocional y física. Estar agotado física y mentalmente todos los días tratando de hacerlo todo para todos tendrá un precio muy alto.

V) Concéntrate Exclusivamente en las Necesidades: Satisfacer las necesidades de todos es lo más importante. ¿Qué necesita tu hijo/a de ti? ¿Qué necesita tu empleador de ti? ¿Y que necesitas tú?

Esto requerirá hacer muchos sacrificios, por lo que es crucial que priorices lo que es más importante.

Después de establecer una rutina, puede ver si hay espacio para quedarte trabajando una hora más, o inscribirte a una clase de yoga una vez a la semana, o intercambiar quehaceres con tu cónyuge para que vaya a buscar a tu hijo/a el Lunes en vez del Martes. Mientras tanto, si tienes que usar tu hora de almuerzo para llevar a tu hijo a su terapia dos veces a la semana, que así sea. Puede ser frustrante tener que faltar a una velada distendida con tus colegas o perder la oportunidad de leer un libro en su descanso, pero puedes hacerlo realidad.

VI) Reserva Tiempo para Ti: Esto puede parecerte que contradice lo sugerido anteriormente, pero reservar tiempo para ti es una necesidad, no un capricho. Sí, harás sacrificios para poder cumplir con tu trabajo y cuidar a tu hijo/a, pero es importante entender tus propias limitaciones para que no llegues a tu punto de quiebre.

Cada persona tiene diferentes limitaciones sobre cuánto tiempo pueden pasar sin reservar tiempo para sí mismos, y es importante descubrir cuál es el tuyo. ¿Te sientes malhumorado el jueves porque el comienzo de la semana es tan abarrotado que no tienes tiempo para ti hasta el fin de semana? Reorganizar las horas de terapia; trabaja con tu cónyuge o cuidador (ya sea un familiar, jardín infantil, colegio) para ver si pueden cambiar las cosas; reserva una horas después de que tu hijo/a esté durmiendo para ver tu programa de televisión favorito, leer un buen libro, o tomar un relajante baño.

A veces, todo lo que necesitas es media hora para respirar un poco y sentir que tiene más control, y en ocasiones necesitarás mucho más tiempo que eso. Calcula tus límites y los de tu hijo/a y los límites de tu trabajo y actúa dentro de esos parámetros para asegurarte de que todavía te sientas como un ser humano al final del día.

VII) Encuentra un Cuidador Confiable: Si tu hijo/a aún no asiste al jardín infantil o colegio, o todavía necesita que alguien se encargue de ellos antes o después, es importante buscar un cuidador confiable. La ubicación y el costo obviamente tendrán un papel importante en la búsqueda del cuidador adecuado, y es probable que requerirá alguno ajustes para ti y para tu hijo/a, especialmente si se resisten a cualquier cambio de rutina. Puede ser difícil dejar a tu hijo/a e ir a trabajar, pero encontrar un cuidador confiable ayudará a aliviar esas inquietudes. ¡Y está bien sentir inquietudes! Porque somos humanos. Lo importante es no dejarse consumir por ellas.

En la actualidad, existen muchos recursos en línea que pueden orientarte hacia cuidadores de buena reputación para que puedas dejar a tu hijo/a. Tu médico también puede tener algunas recomendaciones. Lee las críticas, reúnete con los cuidadores en persona y trata de hablar con otros padres de niños que reciben sus cuidados para ver si la persona idónea para cuidar tu hijo/a. Ver cómo el personal interactúa con tu hijo/a y otros niños también puede ayudar a aliviar cualquier inquietud que tengas.

VIII) Encuentra Apoyos Sólidos para Situaciones de Emergencia: Si este es el mismo proveedor que ya utilizas, pero que está fuera del horario habitual, o de alguien completamente diferente, debes encontrar una persona de confianza para cuidar a tu hijo/a en caso de una emergencia. Si te encuentras en medio de una reunión muy importante, pero tu hijo debe irse del jardín infantil o colegio más temprano de lo acostumbrado, tu apoyo en caso de emergencia es alguien en quien puedes confiar. O tal vez tu automóvil se averió y no estará en su casa por horas, y necesitas que alguien se quede con tu hijo/a durante ese tiempo. Recurre a alguien a quien puedas llamar.

Quizás te cueste más depender de esta persona o de molestarla, pero es por eso que solo confías en usarla en una emergencia, para no excederse demasiado de tu presupuesto o causarle tensión a tu relación de pareja.

IX) Encuentra un Grupo de Apoyo: Hay muchas opciones para grupos de apoyo. Puedes buscar uno que se reúna en persona con regularidad o, si vive en un pueblo pequeño o no tiene tiempos para reunirte cara a cara, puede encontrar un espacio seguro en línea para compartir tus preocupaciones y alegrías con otras familias

Lo importante es encontrar otros padres que sean comprensivos y estén bien informados. Si un grupo lanza muchas teorías que no tienen investigación detrás de ellas o tiene miembros que a menudo se critican duramente entre sí, busca otro grupo y continúa buscando hasta que encuentres uno que sea comprensivo, informativo y útil.

X) Haz Amigos con Otros Padres de Hijos en el Espectro Autista: Si no tienes tiempo para encontrar un grupo de apoyo regular o si la idea de comunicarte con extraños en línea no te interesa, acércate a otros padres en el jardín infantil o colegio de tu hijo/a. No solo pueden intercambiar historias y consejos, sino que también puedes hablar con alguien que entiende la singularidad de ser un criar a un hijo/a en el Espectro Autista u otra condición semejante. Como beneficio adicional, es posible que puedan compartir el desplazamiento en grupo o buscar actividad para que sus hijos socialicen juntos, y esto también puede ayudar a que tu hijo/a pueda hacer amigos.

La vida siempre es un poco más agradable cuando alguien más comprende lo que estás pasando.

XI) Establece una Rutina para tu Trabajo y tu Familia (Y Síguela): Cuando estés en el trabajo, mantente enfocado en tus responsabilidades allí. Si necesitas programar una hora de terapia o reunirte con el profesor de tu hijo/a, no lo resuelvas durante tu horario laboral. Usa tu hora de almuerzo o espera hasta que tu día de trabajo llegue a su fin. Así como una rutina será útil para tu hijo/a, también será útil parati, y organizar bien tu día te ayudará a lograrlo.

Incluso si te sientes estresado/a por tu hijo/a, dale toda tu atención a tu trabajo cuando estés allí a cambio de la flexibilidad que tu empleador podría brindarte. Sé una persona que tu empleador pueda confiar. Del mismo modo, cuando pases tiempo con tu hijo/a, concéntrate en ellos en lugar de preocuparte por las labores que aún te quedan por hacer.

Como todo en la vida, hazlo un paso a la vez. No tengas miedo ¡Tú puedes!

Fuente: Dixon, C. (s.f). 11 Ways to Balance Work and Parenting a Child with Autism. The Autism Site Blog. Recuperado de (http://blog.theautismsite.com/balance-work-parenting/). Traducido por Maximiliano Bravo.

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