Definición como Destino: Rompiendo los Límites del Espectro Autista

Definimos el Espectro Autista, clínicamente y socialmente. Es una construcción, agrupando personas con ciertas rasgos humanos. De eso se trata el Espectro Autista. Tu diagnóstico es tu identidad.

En el lado positivo, al menos algunas veces, este agrupamiento fomenta un sentido identidad y comunidad entre las personas Espectro Autista. Pero con demasiada frecuencia también separa a las personas que viven y no viven la condición, junto con disminuir el respeto hacia las diferencias en los aspectos y el hecho de ser personas en el Espectro Autista.

Las personas en el Espectro Autista no solamente son definidos, sino también acorraladas por las expectativas sobre quiénes son y quiénes pueden llegar a ser, y, con frecuencia, limitadas incluso en su comprensión de sí mismas y su potencial.

Están limitados por lo que se considera posible para ellos: por sus padres y familiares, profesores y terapeutas, trabajadores sociales y potenciales empleadores, organizaciones del Espectro Autista y la sociedad en su conjunto.

Comienza en la infancia al momento del diagnóstico y continúa en la adolescencia y la edad adulta, y es mucho para que cualquiera pueda superar. Hacerlo requiere no solo fuerza y ​​valentía, sino también una visión evolutiva y revolucionaria, e idealmente, apoyos cariñosos, como todos necesitamos, con o sin Espectro Autista.

Incluso más que para la población general, que tiene sus propias normal sociales, para las personas en el Espectro Autista hay una presión generalizada para conformarse a las normas dentro y fuera de la condición, para alcanzar los objetivos esperados y de una manera fundamental para renunciar a la individualidad.

Sin embargo, seguramente hay tanta diversidad entre las personas en el Espectro Autista al igual que en sus contrapartes que no viven la condición. Y seguramente, también, la posibilidad de cada persona debería ser expansiva e ilimitada, en lugar de restringida y estrechamente definida por otros.

En la infancia, generalmente justo después del diagnóstico, las “mejores prácticas” y la enseñanza “basada en la evidencia” encaminan a los padres hacia enfoques pedagógicos y terapéuticos específicos. A menudo, los padres nos perdemos la pausa, la pausa necesaria para dar cuenta de la individualidad y pensar profundamente acerca de las elecciones que estamos haciendo para nuestro hijo, respetando la neurodiversidad. Hay diferentes formas de aprender, no solo una correcta. Diferentes niños y adultos aprenden, se desarrollan y crecen mejor en diferentes modelos y escenarios, y eso es cierto tanto para niños que están y no están en el Espectro Autista.

Las metas terapéuticas asignan resultados (“deberían ser”) casi siempre enraizadas en nociones de tipicidad, o, si no totalmente, sesgadas por una suposición de limitaciones y orientadas hacia cómo las personas en el Espectro Autista pueden adaptarse mejor y adaptarse a esas limitaciones. Con demasiada frecuencia, todo se trata de cómo las personas en el Espectro Autista pueden evitar que las personas que no viven la condición se sientan incómodas, idealmente para que la mayoría de los individuos ni siquiera tengan que darse cuenta de la existencia del Espectro Autista.

También infantilizamos a las personas en el Espectro Autista sin importar la edad que tengan. Herimos su posibilidad de exploración porque su lenguaje y por lo general difieren de los nuestros que ni siquiera podemos reconocer, y mucho menos honrar, su camino de desarrollo y mapa de sueños.

Fallamos en escuchar No aprendemos a escuchar. Alguien se comunica de una manera diferente, y en nuestros fracasos negamos la existencia, sustancia y valor de sus comunicaciones.

Es decir, negamos a los niños y adultos en el Espectro Autista su dignidad.

¿Entonces, cómo sociedad, qué debemos hacer?

Si eres padre, profesor, terapeuta o activista debes capacitar a las personas en el Espectro Autista para que creen y reclamen su propia identidad y destino.

Si eres padre, profesor, terapeuta o activista debes darles a las personas en el Espectro Autista esperanza, elección y apoyo  — apoyarlos en su felicidad, sí, y también reconocer que ellos son quienes definen qué felicidad es para ellos.

Si eres padre, profesor, terapeuta o activista debes reconocer y esforzarte para empoderar a las personas en el Espectro Autista con capacidad de agencia e independencia, o incluso, interdependencia, pero siempre imbuida de respeto mutuo.

Fuente: Hemachandra, R. (2017). Definition as Destiny: Breaking Autistic Boundaries. Ray Hemachandra @ Golden Moon Publishing. Recuperado de (https://rayhemachandra.com/2017/10/05/boundaries/). Traducido por Maximiliano Bravo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s