Un Rojo No Es el Fin del Mundo: Porque las Notas No Importan en la Vida Real

Respira hondo. Olvídate lo más que puedas de tus libros de texto y todas esas preguntas de opción múltiple que respondiste mal u omitiste porque los nervios te traicionaron. Estarás bien.

Ignora esa molesta sensación punzante en tu estómago resultado de la angustia que sientes cada minuto de cada hora de cada día al pensar que no lograrás salvar el semestre, incluso si decides ponerte a estudiar toda la noche. Repito, estarás bien.

Deja de preocuparte de que ese rojo que acabas de sacar será el primer dominó de una larga serie de eventos desafortunados, culminando con ser un indigente desaliñado que vive debajo de un puente obligado a comer basura para sobrevivir. No me cansaré de decirte esto. ¡ESTARÁS BIEN!

Ahora bien, no estoy diciéndote que ignores todas tus obligaciones académicas, te pongas a jugar videojuegos hasta las 4 de la mañana y le faltes el respeto a todas las sabias lecciones que tus padres te enseñaron sobre buenos hábitos de estudio y responsabilidad personal. Pero yo entiendo a veces que las cosas no salen como queremos. Muy a menudo dejamos que el estrés y las frustraciones propias de estudiar una carrera universitaria nos consuman y simplemente terminamos metiendo la pata.

Este artículo está dedicado a todos aquellos quienes se encuentran este semestre entre la espada y la pared o que simplemente tuvieron un mal día. O más de uno. Porque los malos días les pasan a todos en esta vida. Afortunadamente, para ti, independiente si sacaste puros 7 desde la pre-básica o apenas lograste pasar de curso con un 4, tu desempeño en las pruebas no es un indicador relevante de tu futura prosperidad en el mundo real.

Sacar malas notas o reprobar una o varias pruebas no te define como persona, a menos que tú lo permitas. Tus notas no importan una vez dentro del mundo real, y tú vales mucho más que un número. Puedes sacar puros 7 y aún así reprobar la “Escuela de la Vida”.

Para respaldar mi argumento, piensa sobre la importancia actual del puntaje que sacaste en la PSU. ¿Cuándo fue la última que necesitaste usar tu puntaje de la PSU para conseguir algo? Ahora recuerda lo mucho que te importaba en ese entonces. Recuerda cuántos meses pasaste estudiando y agonizando por un arbitrario número de 3 dígitos que pensabas que tenía el poder absoluto para decidir todo tu futuro.

Bueno, prácticamente ocurre lo mismo con tus notas una vez que ingresas al mundo real. Pensamos que esas notas, buenas o malas, son nuestro sustento, pero una vez que empezamos con la siguiente etapa de nuestras vidas, se vuelven irrelevantes y olvidables.

Tus notas podrían ayudarte a pasar al siguiente año de tu carrera de la misma forma que tu puntaje de la PSU te ayudó a quedar en la universidad que escogiste. Pero ambas cosas pierden su importancia después de que terminas ese capítulo de tu vida. Entonces, incluso si sacaste unos o más rojos, y terminas echándote un ramo, aún así puedes, y debes, seguir adelante.

No es el fin del mundo. ¡Muy por el contrario! Es solo un diminuto percance en tu largo camino hacia el brillante futuro que tanto deseas. La parte más importante es aprender de este fracaso sin considerarte un fracasado. Porque si resistes la tentación de tirar la toalla, este fracaso se convertirá en un momento necesario para tu éxito futuro.

Porque el fracaso nos enseña mucho más que lo que aprendemos de nuestros libros de texto. El fracaso es sinónimo de lecciones sobre perseverancia, determinación y resiliencia. Es una lección difícil de aceptar pero, al final, la experiencia siempre resulta útil.

  • Aún Tienes tu Salud

Cuando todo vaya horriblemente mal, sólo recuerda que estás vivo y que estás sano. Entonces, ¿Qué pasa si sacaste un rojo? ¿O dos? ¿O tres? Tú puedes caminar, hablar, escuchar, ver y hacer todo lo que deseas.

No hay límites para tus capacidades y eso es más que muchos tienen en este mundo. Este pequeño fracaso no es nada comparado con el dolor que muchos sufren todos los días.

Así que cada vez que sufras de ansiedad por haber sacado un rojo, solo recuerda que las cosas no siempre son tan malas como piensas que lo son.

  • Tus Notas No Representan la Vida Real

Sólo porque sacaste una mala nota no significa que vas a vivir una mala vida. Las pruebas solamente son un ritual insignificante que nuestra sociedad ha decidido darles más importancia de la merecida. Pero no son un reflejo perfecto de tu inteligencia.

Muchas de las personas más importantes, brillantes y exitosas de este mundo reprobaron, o incluso, no pudieron ir a la universidad. Y aún así lograron tener éxito en lo que se propusieron hacer. Si ellos pudieron hacerlo, entonces tú también.

Tú puedes mostrar tu valor fuera de esas pruebas. Sé una buena persona, no sólo un buen alumno.

  • Cuando Dios Cierra una Puerta Abre una Ventana

Independiente si te fue mal en una prueba, esta no es la última prueba que tendrás. Tendrás múltiples oportunidades de enmendar el rumbo en la universidad y luego en el mundo real.

Sí, tu promedio general podrá resultar afectado, pero eso significa que tendrás que ponerle más empeño para sacar mejores notas en las siguientes pruebas.

También está la participación en clases, algo que valoran muchos profesores. Ellos tienen un sexto sentido para identificar alumnos sinceramente comprometidos. Tú puedes ser uno de ellos.

Al final del semestre, tu nota de participación podría ser suficiente para que logres asistir al examen final con una nota de presentación decente. Dos simples palabras podrían salvar tu semestre: ¡Sigue participando!

Siempre hay una segunda oportunidad, sólo tienes que saber dónde buscarla.

  • Piensa en Todas esas Cosas que No Fallaste

¿Por qué solamente podemos recordar lo malo, lo feo y lo horrible que nos sucede? ¿Qué pasa con todas las ocasiones en las que tuvimos éxito, cuando florecimos? Por ejemplo, ¿Cómo te sentiste cuando finalmente aprobaste ese ramo tan difícil que creías que jamás podrías aprobar?

Tu vida se define por muchos otros momentos y este pequeño fracaso no deberías permitirle opacar todos tus logros pasados, presentes y futuros.

  • Esto No Será Importante en un Año

Vas a olvidar esta prueba en un mes, tal vez menos. No hay forma de recordar este pequeño fracaso en el lapso de toda tu experiencia universitaria.

Tú seguirás adelante  y lo olvidarás de la manera que lo haces con todas esas cosas que no deseas recordar. Pero no sólo te será insignificante en un año a partir de ahora, pero definitivamente no le importará a nadie más.

Así que hazte un favor y prioriza tener una buena salud mental o emocional que agonizar día y noche por haber sacado un rojo.

Fuente: Martin. L. (2014). It’s Okay To Bomb Your Finals: Why Good Grades Don’t Matter In Real Life. Elite Daily. Recuperando de (http://elitedaily.com/life/its-okay-to-bomb-your-finals-why-good-grades-dont-matter-in-real-life/). Traducido por Maximiliano Bravo.

2 comentarios sobre “Un Rojo No Es el Fin del Mundo: Porque las Notas No Importan en la Vida Real

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