Los Adolescentes en el Espectro Autista Necesitan Acceso a una Mejor Educación Sexual

La intimidad es parte integral del ser humano. Hay beneficios bien documentados de tener relaciones sociales positivas, desde seguridad emocional hasta una buena salud mental. Aquellos que quieren relacionarse y no pueden lograrlo sufren de baja autoestima, depresión, soledad y aislamiento de la sociedad en general

Para los adolescentes, aprender a navegar el sexo y la sexualidad puede ser un campo minado. ¿Cómo averiguas los matices de la sexualidad sin experiencia? ¿Cómo te acercas a una posible pareja? Y una vez que lo haces, ¿cómo te comunicas con él o ella?

Este camino es especialmente complicado para los adolescentes en el Espectro Autista. Por ejemplo, los individuos que presentan esta condición tienden a reportar niveles más altos de abuso sexual que sus pares sin Espectro Autista. Y, sin embargo, existe una brecha entre lo que estos jóvenes necesitan y lo que las escuelas proporcionan. Según un estudio de 2012, las adolescentes en el Espectro Autista saben menos sobre el sexo que sus compañeros y tienen menos acceso a la educación sexual.

El investigador Steven Stagg en conjunto con su equipo de trabajo han estado documentando las experiencias de los adolescentes en el Espectro Autista en relación con el sexo, la sexualidad y las necesidades de educación sexual de sus escuelas. Su investigación sugiere que las escuelas deben proporcionar educación sexual adaptada a las necesidades de los adolescentes en el Espectro Autista.

Una propuesta para un programa curricular adecuado en el área de educación sexual, según Stagg, debe incluir tanto el contenido estándar, desde el desarrollo humano al sexo seguro, y la instrucción adicional sobre temas como cómo los adolescentes pueden expresar lo que sienten sus parejas potenciales y cómo decodificar insinuaciones y otro lenguaje utilizado para describir el sexo. Esta educación es vital para asegurar que estos adolescentes puedan acercarse a las relaciones de una manera segura, asertiva y sana.

I) Juegos de Roles:

Un error habitual sobre las personas en el Espectro Autista es creer que prefieren estar solos. La investigación realizada por Stagg sugiere que esto simplemente no es cierto.

En un estudio en proceso, por ejemplo, el equipo de Stagg realizó entrevistas relacionadas con el sexo y las relaciones con 40 adultos en el Espectro Autista. Sólo tres expresaron ambivalencia acerca de las relaciones de pareja, principalmente debido a las preocupaciones sobre cómo hacer frente a las necesidades de la otra persona. Casi la mitad de los encuestados no había tenido todavía una relación de pareja, pero expresaron un fuerte deseo de tener una.

A pesar del deseo de tener una relación de pareja, este grupo expresó un conocimiento limitado acerca de cómo conocer a alguien o mostrar su interés. Encontraron aterradora la idea de salir a un pub o una discoteque, y socializar con grupos de personas les provocaba mucha ansiedad. Algunos de ellos expresaron un desdén por las charlas informales, y otros admitieron que tenían poca idea de cómo entablar una conversación amena. También encontraron poco atractivo el uso de apps de citas  y dijeron que pensaban que había un peligro inherente en conocer a extraños.

La educación sexual podría ayudar a estas personas a sentirse confiadas en acercarse a otras personas mediante el juego de roles. Por ejemplo, podrían utilizar técnicas creadas por el fallecido Augusto Boal, un director de teatro brasileño que creó obras de teatro en las que el público podía participar.

En el contexto de la educación sexual, un actor desempeñaría el papel de una persona en el Espectro Autista y recrearía una de las experiencias de la vida real de esa persona, como tratar de hablar con alguien nuevo en un pub. La persona en el Espectro Autista entonces daría al actor nuevas direcciones, como “¿Qué pasa si le ofrezco un trago?“, permitiendo a la persona en el Espectro Autista probar muchas tácticas diferentes y presenciar posibles consecuencias, en un ambiente seguro.

II) Red de Asesoramiento:

Aunque los instructores pueden ayudar con algunos aspectos de la comunicación, es profundamente difícil enseñar a alguien a leer las intenciones y deseos de los demás. La mayoría de los adolescentes confían en sus pares para ayudarles a descifrar algunas de estas complejidades sociales.

Los adolescentes reciben retroalimentación de sus pares sobre cómo interactuar, conocer gente nueva y medir la conveniencia de una relación. Los adolescentes en el Espectro Autista les cuestan las relaciones así de cercanas, pero las clases de educación sexual podrían facilitar tal aprendizaje.

La investigación de Stagg sugiere que ellos desean esta orientación. Por ejemplo, un individuo en el estudio de Stagg comentó que las escuelas deben proporcionar a los estudiantes “las habilidades sobre cómo encontrar el tipo correcto de pareja.” Para lograr este objetivo, una escuela podría proporcionar una red de asesoramiento, incluyendo reuniones grupales regulares en las que los adolescentes en el Espectro Autista pueden compartir y reflexionar sobre sus experiencias. Las redes sociales podrían ampliar este apoyo.

Para la mayoría de los adolescentes, sus pares también llenan las lagunas, como ayudar a definir la jerga sexual. En el estudio de Stagg, otra participante comentó que oír “lenguaje sugestivo” de otros estudiantes la hizo sentirse excluida. Tampoco estaba segura de cómo decodificar las palabras que escuchó y dijo que su escuela debía explicar lo que la gente podría decir en un contexto sexual y lo que significan estos términos. Con este contexto, ella podría decidir involucrarse o no involucrarse.

Discusiones moderadas en una red de asesoramiento con sus pares podrían ayudar a abordar esa jerga y proporcionar un espacio seguro para que los estudiantes hagan preguntas sobre palabras desconocidas.

III) Diferentes Sexualidades:

Para ser efectiva, la educación sexual en las escuelas debe tener en cuenta que algunos en el Espectro Autista no se ajustan a los roles sexuales tradicionales. Cuando se entrevistó a 40 adultos jóvenes en el Espectro Autista como parte de un estudio en proceso, se encontró que el 20% se identificaba como gay o bisexual, más de lo que se informa en las encuestas nacionales de la población en general. La fluidez de género también puede ser más común en personas en el Espectro Autista: En un estudio que Stagg y su equipo realizaron este año (pero que aún no se ha publicado), encontraron una incidencia inusualmente alta de Espectro Autista y rasgos relacionado a dicho condición en individuos que se identifican como transexuales o no binarios.

A pesar de estos números altos, algunos personas en el Espectro Autista encuentran dificultades en aceptar diferentes sexualidades. Como un participante explicó: “Tengo una forma rígida de ver el mundo, y esto me impidió aceptar mi sexualidad. Me negaba a mí mismo porque tengo un pensamiento muy concreto en blanco y negro y no encajaba perfectamente“. Esta incapacidad temprana para aceptar su sexualidad e identificarse como un hombre gay llevó a la depresión severa y la admisión a un pabellón psiquiátrico.

De alguna manera, las personas en el Espectro Autista pueden incluso caer fuera de la gama cada vez mayor de identidades sexuales que vemos hoy en día, como gay, heterosexual, bisexual, pansexual y asexual. Por ejemplo, una de las participantes explicó que su maravillosa relación con otra chica en el Espectro Autista a menudo implicaba sentarse juntos durante un máximo de 10 horas leyendo en silencio o pasar horas discutiendo la historia de la Antigua Grecia.

El Espectro Autista representa una manera profundamente diferente de ver y estar en el mundo, y las personas en el Espectro Autista suelen gastar gran esfuerzo mental y físico simplemente tratando de parecer “normales”. La educación sexual en la escuela necesita alejarse de sugerir que las personas con autismo deben encajar, y en su lugar explorar alternativas a los tipos tradicionales de relaciones románticas.

IV) Vacíos de Conciencia:

El trabajo de Stagg y su equipo también sugiere que las personas en el Espectro Autista no siempre son conscientes de que son seres sexuales. Esta falta de autoconciencia se manifiesta tanto en las señales sexuales que emiten como en cómo pueden ser percibidas por otros.

Por ejemplo, dos participantes del estudio de Stagg informaron de comportamientos que podrían ser percibidos como acoso, como seguir continuamente a extraños, aunque no indicaron que entendieran cómo esto podría parecer amenazante. Uno de los participantes describió la situación así: “Literalmente la vi en la calle. Y luego casi la acosé.

No tener un sentido de la propia sexualidad puede ser perjudicial de otras maneras. Por ejemplo, las personas en el Espectro Autista tienen tres veces más probabilidades de experimentar abuso sexual en comparación con sus compañeros. En el estudio de Stagg, los participantes hablaron de momentos en que habían sido extremadamente vulnerables a exponerse a situaciones de abuso. Una mujer informó de que otros la habían emborrachado y la alentaron a tener relaciones sexuales con mujeres aunque ella no se identifica como lesbiana. En la entrevista, ella no parecía ser consciente de que estos incidentes podrían ser percibidos como alguien aprovechándose de ella.

Los educadores sexuales necesitan comprender estos vacíos de conciencia para crear confianza en los adolescentes en el Espectro Autista y protegerlos de ser daños y de dañar accidentalmente a los demás. Por ejemplo, los adolescentes en el Espectro Autista necesitan ser conscientes de la ley sobre temas como el acoso, que ellos mismos no pueden verlo como un problema. Su educación debe incluir lecciones sobre el lenguaje sexual y establecer distinciones entre comportamientos lúdicos y amenazantes. También se necesitan abordar los problemas del abuso y las señales de que una relación es abusiva.

Investigaciones como la de Stagg pueden ofrecer una visión de esta área y proporcionar las herramientas para la educación sexual eficaz para las personas en el Espectro Autista. Con el apoyo adecuado, los adolescentes en el Espectro Autista pueden sentirse más cómodos relacionándose con sus pares y explorando su sexualidad. Este apoyo les ayudará a desarrollar relaciones sanas y experimentar sus beneficios para su bienestar, autoestima y felicidad.

Fuente: Stagg, S. (2017). Adolescents with autism need access to better sex education. Autism Research News. Recuperado de (https://spectrumnews.org/opinion/viewpoint/adolescents-autism-need-access-better-sex-education/). Traducido por Maximiliano Bravo.

3 comentarios sobre “Los Adolescentes en el Espectro Autista Necesitan Acceso a una Mejor Educación Sexual

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