Sé el Guía, no el Salvador

Los consejos procedentes de familiares, amigos y profesionales bien intencionados, o incluso de extraños con acceso a una conexión a Internet y muchas horas de tiempo libre, son el ruido de fondo en las experiencias de vida de las personas diagnosticados con Espectro Autista y su círculo más cercano.

Incluso las propias personas diagnosticadas con Espectro Autista podrían demostrar una disposición a dar consejos o tomar medidas para ayudar porque están convencidas de que la otra persona se sentirá beneficiada. El resultado es la creación de un sentido de urgencia que empuja a la persona a compartir sus ideas de la manera más directa posible y esto provoca que los demás reaccionen con recelo.

Entonces, ¿por qué pasa ésto? ¿Por qué los demás responden con hostilidad, en lugar de agradecimiento, al ofrecer consejos útiles o tomar medidas para ayudar a los demás?

Cuando las personas, independiente si están o no están diagnosticadas con Espectro Autista, sienten un fuerte deseo de difundir rápidamente su mensaje, y si le sumamos la noción de creer que saben mucho de la situación en la que desean prestar su ayuda, independiente si dicha noción sea o no sea verdad, la percepción de los demás ante tal situación es que les están diciendo qué hacer.

Desafortunadamente, la mayoría de las personas odian que les digan qué hacer. No importa si pueden comprender racionalmente el valor de los consejos ofrecidos, ellos todavía responderán activamente con resistencia contra ellos.  Piensa en tus propias experiencias, ¿cómo te sentirías cuando alguien te dice qué hacer, incluso cuando es bueno para ti? ¿Cómo reaccionas habitualmente?

Entonces, ¿qué puedes hacer si todavía quieres ayudar?

Como dice el título del articulo de hoy: Sé el Guía, no el Salvador

Entonces, ¿cómo se hace este cambio? A continuación, éstos son los pasos a seguir:

I) Tratar de Entender a la Otra Persona

Los salvadores creen que ya tienen el problema totalmente resuelto y que están demasiado listos para compartir su solución. No están interesados ​​en aprender más sobre la situación de la otra persona porque en sus mentes, es innecesario. Lo han visto todo y saben exactamente lo que hay que hacer. Adoptamos esta mentalidad de salvador con más frecuencia de lo que nos damos cuenta. Si alguna vez has aconsejado a alguien para dejar un mal hábito como fumar o comer comida chatarra, probablemente lo has hecho desde el punto de vista de un salvador. Como tú puedes saber de primera mano, este enfoque no es muy eficaz.

En su lugar, adoptar la mentalidad de ser una guía útil. Para ser un buen guía, es importante entender a la otra persona. Todo el mundo es diferente y lo que te motiva probablemente no es lo que motiva a otras personas. Tómate el tiempo para hacer preguntas para averiguar lo que es realmente importante para la otra persona. A continuación, aprovecha esa información para hacer un impacto real.

Imagina que estás en una excursión y el guía turístico te lleva a los mismos sitios que lleva a todos los demás y te da la misma narrativa. Algunos de ellos pueden ser interesantes, pero lo más probable es que te olvides de gran parte de ellos cuando vuelvas a tu casa. Ahora imagina que estás en la misma excursión, pero esta vez, el guía se toma su tiempo para conocer sus intereses y modifica la excursión para que esté alineada con dichos intereses. ¿Cuánto más recordarás tanto el guía turístico como su mensaje? Esa es la diferencia entre ser mediocre y ser excelente.

Lección: Antes de compartir lo que tienes que decir, tómate el tiempo para aprender más sobre la situación de la otra persona y sus motivaciones.

II) Compartir es Mejor que Aconsejar

Tal como se mencionó anteriormente, cuando sentimos que sabemos lo que necesitan los demás, sentimos la necesidad de decirles qué hacer. Adoptamos esta mentalidad de salvador porque pensamos que es útil. ¿Por qué no deberíamos ser directos si tenemos más experiencia y ya sabemos qué hacer?

Este es un argumento justo y en algunas situaciones, el enfoque directo funciona. Al mismo tiempo, dichas situaciones son superadas el número por el hecho de que el enfoque directo bastante a menudo resulta ineficaz.

Algo que resulta eficaz en llegar a la otra persona es dejar de dar consejos. En lugar de ofrecer tus ideas de inmediato, ofrécele a la otra persona la oportunidad de que ser tu compañero del viaje que te ha llevado a las ideas que deseas impartirle. La mayoría de las personas están abiertas al escuchar a otros compartiendo sus experiencias. Bajan sus defensas porque no les dicen qué hacer y tienen la libertad de elegir si la lección que aprendieron les resulta aplicable. Lo que es genial es que si deciden que es una lección valiosa, están más interesados en cambia para bien porque han llegado a esa conclusión por sí mismos.

Lección: Resista a la necesidad de decirle a la gente qué pensar o hacer. Comparte con ellos información relevante y útil y permíteles sacar sus propias conclusiones.

III) Validar la Libertad de Elección

Las personas se resisten cuando se sienten obligadas a hacer algo. Una actitud recurrente a la hora de enfrentarse a la resistencia es verla como un desafío y la respuesta común ante tal situación es insistir con aún más fuerza, empleando más racionalidad e ignorando todos los comentarios no deseados como “excusas”. Aunque es posible convencer a algunas personas aceptaran el mensaje, no la impulsa a cambiar para bien. Es una evidente demostración del pensamiento clásico del salvador: “Estoy haciendo lo que es bueno para ti porque te irá muy mal si no sigues mis consejos“.

Este tipo de pensamiento es perjudicial porque el mensaje que le estás enviando a la otras personas es que te necesitan para resolver sus problemas. Eso no es cierto, no lo necesitan, no importa lo útil que tú o tus consejo puedan ser. Por mucho que nos parezca difícil de creer, el mundo sigue girando, aunque no estemos involucrados.

Una acción poderosa e intuitiva que convence a las personas a cambiar para bien es recordarles a menudo que la decisión es suya. Los guías no obligan a las personas. Proporcionan información pertinente que les permitirá tomar una decisión informada. Presentan las opciones disponibles junto con los beneficios y las consecuencias de cada una y luego le permiten a la otra persona decidir qué opción tomar. Al darles poder a los demás para resolver sus propios problemas, tienen más probabilidades de lograr que lo hagan.

Ayuda asumir que todo el mundo está adoptando la mejor estrategia que pueden con lo que saben. Si tú crees que ésto es verdad, entonces al expandir sus conocimientos, tú puede ayudarles a tomar mejores decisiones y que se les ocurran mejores estrategias.

Lección: Antes, durante y después de compartir tus ideas, busca validar la autonomía de la otra persona. Recuérdales que la decisión que acaban de tomar fue, es y siempre será suya.

Cuando interactúas con los demás, independiente si estás o no estás diagnosticado con Espectro Autista, especialmente si tu intención es ayudar y dar consejos, piensa en asumir la posición de guía, no la de salvador.

En resumen:

  • Haz preguntas para entender mejor la situación de la otra persona
  • Comparte la información pertinente y permítele a la otra persona sacar sus propias conclusiones
  • Valida frecuentemente la autonomía de la otra persona durante todo el proceso

¿Qué estrategias ha encontrado para ser eficaz en llegar a través de las personas?

Si tú eres o conoces a una persona diagnosticada con Espectro Autista, o bien si en tu caso no aplica ni lo uno ni lo otro, ¿consideras que este artículo te resultó útil tras leerlo de principio a fin? En ese caso, no dudes en compartirlo con quien tu quieras.

No te sientas presionado, la decisión es tuya.

Fuente: Chen R. (2014). Why Good Intentions Fall Short. Embrace Possibility Blog. Traducido por Maximiliano Bravo.

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2 comentarios sobre “Sé el Guía, no el Salvador

  1. Casi siempre andamos como salvadores de los demás. Este artículo me hizo pensar que me es demasiado fácil ser salvadora en detrimento del otro.

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  2. Muchas gracias por compartir, suelo caer en el rol del supuesto experto olvidando o dejando de lado a la persona que se supone he de ayudar. Gracias a este artículo voy a cambiar de enfoque totalmente.

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