¿Cuáles son los más grandes conceptos erróneos sobre emplear a personas con Espectro Autista?

Algunos empleadores asumen que debido a que una persona ha sido diagnosticada con Espectro Autista también tendrán algún tipo de discapacidad cognitiva. Esto no es cierto para la mayoría. Los adultos con Espectro Autista exhiben un rango bastante amplio de capacidades intelectuales – al igual que la población neurotípica – desde bajo coeficiente intelectual hasta excelentes capacidades de erudición.

Aquí hay otro cinco conceptos erróneos acerca de las personas con Espectro Autista en el ambiente laboral – y por qué son falsos.

I) “Es más complicado de lo que vale la pena”.

Dado que el empleo es una de las necesidades más insatisfechas según las personas con Espectro Autista, alrededor del mundo se están movilizando para la aprobación de leyes que obliguen a los empleadores a proporcionar “ajustes razonables” a sus empleados con Espectro Autista que de otro modo estarían en desventaja.

Algunos empleadores podrían pensar que esto es una molestia, pero en realidad los ajustes son generalmente fáciles de implementar y la eficacia resultante en el trabajo puede ser extraordinaria.

Algunos empleadores dicen que sus empleados con Espectro Autista exhiben un desempeño ejemplar. Atención al detalle, precisión, cumplimiento de plazos, lealtad, dedicación – son todas características comunes de los trabajadores con Espectro Autista.

II) “Las personas autistas tienen problemas de comunicación”.

Hay todo tipo de conceptos erróneos relacionados con ésto. Creo que ayudaría a entender mejor la comunicación en términos de lenguaje. En otras palabras, hay un lenguaje autista y un lenguaje neurotípico.

Por ejemplo, digamos que una persona habla español y la otra habla coreano. Ambas han estudiado el idioma del otro al nivel de fines de la enseñanza media. Los dos participantes estarán en desventaja cuando se vean obligados a interactuar según el idioma del otro, pero eso no es sinónimos de que tengan problemas de comunicación.

Del mismo modo, si puedes entender que tu empleado con Espectro Autista podría necesitar comunicarse de una manera (a veces sólo ligeramente) diferente – tener instrucciones escritas con claridad, por ejemplo – entonces la comunicación útil puede aumentar dramáticamente. A veces, cosas simples como reducir las charlas informales en el trabajo pueden hacer una gran diferencia. De hecho, la ambigüedad del lenguaje neurotípico a menudo es el problema, en lugar de cualquier “problema de comunicación” del empleado con Espectro Autista.

III) “Lo que ves, es lo que tienes.”

Algunos empleadores encuentran que su entendimiento sobre el Espectro Autista resulta ser muy diferente a la realidad vivida de su empleado con Espectro Autista.

Por ejemplo, un empleado puede que no parezca estar en contacto con su gerente supervisor en una reunión de equipo, pero en realidad está absorbiendo cada palabra. (A menudo las señales que las personas usan para determinar el “interés” son aquellos con los que las personas con Espectro Autista tienen problemas, como hacer y mantener el contacto visual).

O un empleado que aparentemente si siente feliz y contento en el trabajo, pero cuya realidad es que siente mucha ansiedad pero no quiere armar un tremendo alboroto.

O la persona que parece ser deliberadamente grosera – cuando de hecho él está tratando de asegurarse de que su jefe está siendo preciso en su expresión lingüística, por lo que le gusta corregirlo cuando puede.

Un diagnóstico de Espectro Autista significa que uno tiene una formas diferentes de procesar la información – incluyendo la comunicación, las dinámicas sociales, otras personas, el ambiente sensorial – por lo que si el término Espectro Autista es “juzgado” a través de un entendimiento neurotípico es completamente probable que se produzcan malentendidos.

El concepto de entender al empleado “a través del lente del Espectro Autista” es muy útil, y reduce las posibilidades de emitir juicios apresurados y poco acertados.

IV) “Todas las personas con Espectro Autista son iguales.”

Hoy en día, cada vez son más las personas que están conscientes del Espectro Autista en comparación con hace veinte años. Pero eso no significa que su comprensión de las personas con Espectro Autista y sus necesidades sea tan buena como podría ser.

De hecho, esta mayor conciencia a veces puede llevar a la gente a tener preconcepciones sobre las características de una persona con Espectro Autista,

La realidad es que cada persona con Espectro Autista es única en su propio derecho. Y, si bien hay “rasgos propios del Espectro Autista” que son más comunes que otros, no hay garantía de que cualquiera de estos rasgos pueda atribuirse universalmente a cualquier persona con Espectro Autista.

El empleador es responsable de averiguar cuáles son los rasgos individuales, fortalezas, debilidades de sus empleados con Espectro Autista- de la misma forma que se espera que lo haga para todos los empleados.

V) “Los empleados con Espectro Autista son muy quisquillosos”

Un elemento frecuentemente ignorado de la inserción laboral son los estímulos sensoriales propios del entorno laboral donde el empleado con Espectro Autista se espera que desempeñe su labor. Los individuos con Espectro Autista tendrán un “perfil sensorial” diferente en comparación con la mayoría de sus pares neurotípicos. Esto significa que procesan y reaccionan a los estímulos sensoriales de maneras extremadamente diferentes.

Esto a veces puede manifestarse en un empleado que parezca sentirse muy estresado por algo que los demás ni siquiera son capaces de percibir, y eso hacen que sea visto como quisquilloso. Una vez más, sin embargo, es un caso de reconocer la necesidad de ver las cosas “a través de la lente del Espectro Autista”, es decir, desde la perspectiva del Espectro Autista, no la perspectiva neurotípica.

Si la persona con Espectro Autista puede escuchar el tic-tac del reloj hasta el punto de ser una distracción, no están siendo quisquillosos, están siendo hipersensibles al ruido. Para algunos, esto no es ni siquiera es cuestión de preferencias, podría  incluso ser doloroso para ellos procesar tal sonido.

Hay muchos más ejemplos que podrían ser resueltos fácilmente sin hacer mucho esfuerzo, y el impacto positivo en el bienestar del empleado con Espectro Autista podría ser enorme.

Trabajar en un entorno que provoque una sobrecarga sensorial puede llegar a ser imposible. Así que la próxima vez que un empleado solicite ser transferido a una oficina cerrada, o lejos del teléfono sonando, o tener audífonos, o una iluminación más tenue, no le reste importancia. No es un problema, es una necesidad.

Fuente: Beardon, L. (2017). What are the Biggest Misconceptions about Employing Autistic People? Sheffield Hallam University. Recuperado de (https://www.shu.ac.uk/learn-more/autism-in-the-workplace?%2525253Fref%2525253Dhome-block-1). Traducido por Maximiliano Bravo.

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